La traición de los Ā«diosesĀ»

Iglesia EvangƩlica de la Gracia

La traición de los «dioses»

Jairo Chaur

Jairo Chaur

Jairo nació en BogotÔ (Colombia). A finales del año 2000 vino a Barcelona con su esposa Ruth y sus tres hijos Daniel, Juan y Laura, con el propósito de adelantar estudios de doctorado en ingeniería.
Luego de concluir sus estudios, continuó en Barcelona y a finales de 2005 conoció el punto de misión en Sant Andreu, que para entonces comenzaba sus reuniones en la casa de David y Elisabet Barceló.
Convencido que tanto la doctrina como la visión de la IEG son fieles a la Palabra de Dios, Jairo y su familia se unen en diciembre de 2005 al que para entonces era un punto de misión. Fue en febrero de 2010 cuando es ordenado en el ministerio pastoral. Los primeros años combinó su ministerio con su trabajo secular como ingeniero y como profesor, y a partir del 2017 a plena dedicación, como misionero de HeartCry Missionary Society.

El modo en que SatanĆ”s sirve a Dios

Soldados de Jesucristo

Noviembre 12

Solid Joys en EspaƱol

El modo en que SatanƔs sirve a Dios

John Piper

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ĀæQuĆ© dice la Biblia acerca del dolor?

Got Questions

¿Qué dice la Biblia acerca del dolor?

La palabra traducida Ā«dolorĀ» o alguna forma de ella, aparece mĆ”s de 70 veces en las Escrituras. El primer uso de la palabra explica el origen del dolor en el parto: Ā«A la mujer le dijo: Ā«MultiplicarĆ© tus dolores en el parto, y darĆ”s a luz a tus hijos con dolor. DesearĆ”s a tu marido, y Ć©l te dominarÔ»… Ā”maldita serĆ” la tierra por tu culpa! con penosos trabajos comerĆ”s de ella…» (GĆ©nesis 3:16, 17). El contexto aquĆ­ es que AdĆ”n y Eva habĆ­an pecado y el dolor de parto era una de las consecuencias del pecado. Por causa del pecado, toda la tierra fue maldecida y la muerte entró como resultado (Romanos 5:12). AsĆ­, se puede concluir que el dolor es uno de los muchos resultados del pecado original.

Aunque no específicamente indicado en la Biblia, sabemos médicamente que el dolor es un regalo. Sin ello no sabríamos cuÔndo necesitamos atención médica. De hecho, la ausencia de dolor es uno de los problemas asociados con la lepra. Los niños nunca aprenderían que tocar una estufa caliente es una mala idea, ni podríamos ser alertados a una condición médica peligrosa sin el dolor asociado con ella. Espiritualmente hablando, uno de los beneficios del dolor es expresado por Santiago: «Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia» (Santiago 1:2-3). Según Santiago, cuando soportamos pruebas dolorosas, podemos tener gozo al saber que Dios obra para producir en nosotros paciencia y el carÔcter de Jesucristo. Esto se aplica al dolor mental, emocional y espiritual, así como al dolor físico.

El dolor tambiĆ©n proporciona una oportunidad de experimentar la gracia de Dios. Considera lo que dijo Pablo: Ā«Y me ha dicho: BĆ”state mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriarĆ© mĆ”s bien en mis debilidades, para que repose sobre mĆ­ el poder de CristoĀ» (2ĀŖ Corintios 12:9). Pablo hablaba de un Ā«aguijón en su carneĀ» que le preocupaba. No sabemos lo que era, pero parecĆ­a haber sido doloroso para Pablo. Ɖl reconoció que la gracia de Dios se le habĆ­a dado para que Ć©l pudiera soportarlo. Dios darĆ” a Sus hijos la gracia necesaria para soportar el dolor.

Pero la muy buena noticia es que Jesucristo murió en nuestro lugar por nuestros pecados: Ā«Porque tambiĆ©n Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espĆ­rituĀ» (1ĀŖ Pedro 3:18). A travĆ©s de la fe en Jesucristo, Dios da al creyente la vida eterna y todas las bendiciones que vienen incluidas. Una de las cuales es Ā«EnjugarĆ” Dios toda lĆ”grima de los ojos de ellos; y ya no habrĆ” muerte, ni habrĆ” mĆ”s llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaronĀ» (Apocalipsis 21:4). El dolor que experimentamos, como una parte natural de vivir en un mundo caĆ­do, maldito por el pecado, serĆ” una cosa del pasado para aquellos que, mediante la fe en Jesucristo, pasarĆ”n la eternidad en el cielo con Ɖl.

En resumen, aunque el dolor no es agradable, nosotros debemos agradecer a Dios por ello porque nos alerta que algo anda mal en nuestro cuerpo. AdemĆ”s, esto nos provoca a reflexionar sobre la terrible consecuencia del pecado y ser extremadamente agradecidos a Dios por hacer para nosotros una manera para ser salvos. Cuando uno sufre, es una ocasión excelente para darse cuenta que Jesucristo soportó un insoportable dolor emocional y fĆ­sico en nuestro nombre. No hay dolor que podrĆ­a aproximarse a los terribles acontecimientos de la crucifixión de Jesucristo, y Ɖl sufrió ese dolor voluntariamente para redimirnos y glorificar a su Padre.

Permisos de publicación autorizados por el Ministerio Got Questions para Alimentemos El Alma

Tomado de GotQuestions.org. Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en:  https://www.gotquestions.org/Espanol/

Ni una iota ni una tilde

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Ni una iota ni una tilde

Brandon C. Crowe

Nota del editor: Este es el decimoctavo y último capítulo en la serie «Las duras declaraciones de Jesús», publicada por Tabletalk Magazine. 

El pasaje de Mateo 5:17-18 es clave para interpretar el Sermón del Monte y todo el Evangelio de Mateo:

ā€œNo pensĆ©is que he venido para abolir la ley o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir. Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderĆ” ni la letra mĆ”s pequeƱa [una iota] ni una tilde de la ley hasta que toda se cumplaā€.

AquĆ­ JesĆŗs dice que ni una iota ni una tilde se perderĆ”n de la ley. La referencia a la letra mĆ”s pequeƱa del alfabeto hebreo nos indica que el Antiguo Testamento es completamente confiable, incluso hasta el mĆ”s mĆ­nimo detalle. Esto es consistente con la postura de JesĆŗs en otras ocasiones. Nunca encontramos a JesĆŗs expresando desacuerdo con las Escrituras. A pesar de que algunos han argumentado que JesĆŗs discrepa con las Escrituras en la llamada antĆ­tesis de Mateo 5:21-48, Ɖl explĆ­citamente nos enseƱa lo contrario en los versĆ­culos 17-18. JesĆŗs no ha venido a abolir la ley Mosaica (o los profetas) sino a cumplirla. En los versĆ­culos 21-48, Ɖl no estĆ” en desacuerdo con el ā€œescrito estĆ”ā€, sino con el ā€œhabĆ©is oĆ­do que se dijoā€ (versĆ­culos 21, 27, 33, 38, 43; tambiĆ©n ver el versĆ­culo 31). JesĆŗs critica las interpretaciones erróneas de las Escrituras, no las palabras escritas en sĆ­ mismas.

Por lo tanto, es necesario apreciar la veracidad perdurable de la ley de MoisĆ©s ya que JesĆŗs es el cumplimiento de esta ley (5:17; ver Rom 10:4). JesĆŗs no la anula, sino que viene para que todo lo que hay en ella se cumpla (Mt 5:18). Y Ɖl logra esto a travĆ©s de toda Su obediencia representativa. Aunque la enseƱanza de JesĆŗs desafĆ­a hasta el alma, Ɖl no vino a agobiarnos con cargas imposibles de llevar (11:28–30; ver 23:4). Solo JesĆŗs, el Ćŗltimo AdĆ”n y perfecto Hijo de Dios, es capaz de cumplir perfectamente la ley de Dios (3:15) y por consiguiente, capaz de derramar Su sangre para el perdón de los pecados (26:28; ver 1:21; 20:28).

Es necesario apreciar la veracidad perdurable de la ley de Moisés ya que Jesús es el cumplimiento de esta ley.

Esto no significa que los cristianos no deban preocuparse por seguir la ley de Dios; Cristo nos hace libres para obedecerla. Los discĆ­pulos de JesĆŗs son llamados a amar genuinamente a Dios y a su prójimo (22:37–40; ver 7:21). Este es un llamado muy elevado, pero JesĆŗs mismo lo personificó a lo largo de Su vida. Por medio de Su obediencia, JesĆŗs nos libera de la carga de tratar de ganar nuestra salvación. Debemos ser misericordiosos por causa de la misericordia que JesĆŗs nos ha mostrado (5:7; 9:13; 12:7; 23:23; ver Os 6:6; Mt 18:33). En pocas palabras, la ley de Dios es un testigo permanente de la persona y obra de Cristo, y por medio de Ɖl podemos llamar esta ley, nuestra delicia.

Este artĆ­culo fue publicado originalmente en la Tabletalk Magazine.
Brandon C. Crowe
Brandon C. Crowe

El Dr. Brandon Crowe es profesor asociado de Nuevo Testamento en Westminster Theological Seminary en Filadelfia y autor del libro ā€œWas Jesus Really Born of a Virgin?ā€ [ĀæVerdaderamente JesĆŗs nació de una virgen?]

Control Emocional

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un NiƱo

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Catorce ā€“

Control Emocional

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil aƱos, un sabio dijo, ā€œinstruye (entrena) al niƱo en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartarĆ” de Ć©l.ā€ Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ”Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niƱos. En este caso nos enseƱan tƩcnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas tƩcnicas se aplican de forma correcta. A travƩs de todas estas ideas podremos tener niƱos que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Agt 12 – Una visión mayor de la maternidad

Aviva Nuestros Corazones

Serie: MƔs allƔ del tiempo de baƱo

Agosto 12, 2015

Agt 12 – Una visión mayor de la maternidad

Carmen Espaillat: Erin Davis sostiene que vivimos en un mundo que ejerce presión sobre las madres.

Erin Davis: Nuestra cultura es muy anti-mamĆ” en muchas formas, quieres pruebas compra una minivan, la gente se siente apenada por ti si le dices que tienes que comprarte una minivan, es como si estuvieras intercambiando la esperanza de tener el vehĆ­culo que te gusta para acomodar a tus hijos a otro tipo de vehĆ­culo que no necesariamente es lo que prefieres, eso es lo Ćŗltimo tu vida se acabó si tienes una minivan.

Y otro ejemplo son los pantalones jeans para mamÔ, ahora te vistes como una madre y realmente eso no es lucir a la moda, o sea tal vez seas una mamÔ pero sería mejor que no parezcas una, y sería mejor también que no manejes un carro que diga con una calcomanía que eres una mamÔ. Debes de tratar de alguna manera de mantener una imagen de no mamÔ porque «los hijos son una carga».

Carmen Espaillat: EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de SaladĆ­n.

Nancy Leigh DeMoss: Uno de los mayores gozos que estamos experimentando en Aviva Nuestros Corazones es ver a Dios levantar a toda una nueva generación de mujeres jóvenes que con gran entusiasmo estĆ”n abrazando el llamado de Dios para sus vidas como mujeres. Esto luce diferente para diferentes mujeres en diferentes etapas y estaciones de sus vidas.

Estoy encantada de recibir en el dƭa de hoy en Aviva Nuestros Corazones, a una querida amiga que nos visita una vez mƔs. Ya la han escuchado antes en Aviva Nuestros Corazones y ahora ha escrito un nuevo libro. Estaremos hablando de este libro, de su vida y del llamado de Dios, especialmente para las madres. Erin Davis estƔ con nosotros, y Erin, bienvenida a Aviva Nuestros Corazones. Muchas gracias por ser parte de esta serie.

Erin: Gracias por tenerme de vuelta.

Nancy: El esposo de Erin, Jason era pastor de jóvenes anteriormente y ahora es el gerente de mercadeo de Aviva Nuestros Corazones. Esto es algo nuevo desde la Ćŗltima vez que estuvimos juntas en el estudio. Estamos muy contentos de que tu familia sea ahora parte del equipo de Aviva Nuestros Corazones.

Erin: Nosotros tambiĆ©n estamos muy contentos.

Nancy: Erin y me encanta este nuevo libro que has escrito. Hablaremos de Ć©l en un momento, pero primero dĆ©jenme referirles otros libros que Erin tambiĆ©n ha escrito. Tu primer libro, Ā«Graffiti: Aprendiendo a ver el arte en nosotros mismosĀ» (disponible en inglĆ©s), es un libro sobre belleza e imagen corporal, dirigido particularmente a jovencitas. TambiĆ©n estuviste involucrada en ayudar a escribir la guĆ­a de estudio de Ā«Mentiras que las mujeres jóvenes creenĀ«, junto con Dannah Gresh y una servidora, y -Ā”wow!- cómo estĆ” Dios usando este material en la vida de tantas jóvenes. TĆŗ ves esto porque eres una de las principales escritoras del blog de Ā«Mentiras que las mujeres jóvenes creenĀ«. AsĆ­ que has podido ver algunos destellos en las vidas de estas jóvenes mujeres.

Erin: Dios continĆŗa usando el contenido de este libro para exponer las mentiras y reemplazarlas por Su Verdad. SĆ­, veo esto todos los dĆ­as, y es muy emocionante ver cómo Dios continĆŗa trabajando a travĆ©s de este libro.

Nancy: Y has sido tan valiente de adentrarte con estas jóvenes en estos tópicos en donde Ā«hasta los Ć”ngeles temen pisarĀ». Hay algunos de los temas que tratas en el blog que son crudos y difĆ­ciles. Incluso, no nos serĆ­a permitido tratar muchos de estos temas, en algunas estaciones de radio. Pero la realidad es que estas jóvenes estĆ”n lidiando con estas rudas y crudas realidades, y tĆŗ te has lanzado justo a tratar con ellas.

Erin: La oración de aquellas que estamos liderando este blog es que, este blog sea un faro de verdad en lĆ­nea. Es cierto que tendemos a traer algunas preguntas rudas, pensamientos para algunas jovencitas en situaciones horribles, y no rehuimos de ellas. Utilizamos la Palabra de Dios como nuestra espada y ha sido muy emocionante ver como Ɖl ha estado cambiando las vidas de estas jóvenes mujeres alrededor del paĆ­s y realmente, alrededor del mundo.

Nancy: Me encanta tu corazón por guiar y discipular a estas jóvenes asĆ­ como tĆŗ misma has sido guiada y discipulada por mujeres mayores. Es realmente estupendo ver como se te ha pasado a ti el bastón de la fe, y de ti, a la próxima generación. Ahora te has adentrado en otro tema, que no es realmente tan diferente, porque sigue siendo sobre discipulado y consejerĆ­a. Tu nuevo libro se llama: Ā» MĆ”s allĆ” del tiempo de baƱo: Abrazando la maternidad como un rol sagrado Ā«. (Disponible en inglĆ©s)

Erin: TenĆ­a miedo de escribir un libro sobre la maternidad, porque aquellos que me conocen y conocen a mi familia saben que yo no tengo el tema de la maternidad totalmente resuelto. No soy una mamĆ” perfecta criando hijos perfectos.

Nancy: Entonces Āæno escribiste este libro como una experta?

Erin: Yo no escribĆ­ este libro como experta en maternidad- Ā”ciertamente que no! Lo escribĆ­ como parte de mi propio caminar y de lo que el SeƱor me estĆ” enseƱando a travĆ©s de la maternidad. Hay mucho que aprender en el caminar de la maternidad.

Nancy: Tu libro es un gran aliento porque lleva a las madres a reflexionar en que va mĆ”s allĆ” de los detalles – de la comida y de los peligros -y de cambiar y alimentar a los niƱos, y de llevarlos a clases de piano, o cualquiera que sea la demanda de la etapa de la vida del niƱo. Lo que estĆ”s diciendo a las madres es que tienen una misión y una visión para abrazar, que va mĆ”s allĆ”.

Erin: Hay muchos afanes que vienen junto con la maternidad, sin importar la edad en que estĆ©n tus hijos. Si te enfocas en estos afanes y no ves el cuadro completo, de seguro que te sentirĆ”s abrumada. Pero si puedes ir a la Palabra de Dios para una visión mayor sobre la maternidad, seguirĆ”s haciendo sĆ”ndwiches y jugos, pero podrĆ”s encontrar un propósito mayor al hacer esto. Es mucho mĆ”s llevadero, y mucho mĆ”s divertido, porque estĆ”s haciendo un trabajo sumamente importante.

Nancy: Lo que me encanta de ti, Erin, es que eres tan honesta y transparente. En este libro compartes mucho acerca de tu propia experiencia y del hecho de que la maternidad no fue algo que te vino naturalmente, fĆ”cilmente, o gozosamente al principio, sino que Dios utilizó un incidente cuando tenĆ­as doce semanas de embarazo de tu primer hijo, para empezar un cambio completo de paradigma en tu vida.

Fue en el momento en que el doctor te dio la noticia de que el bebé que llevabas no sobreviviría el embarazo y el doctor te aconsejó algo que probablemente no estabas realmente preparada para escuchar.

Erin: Eso es correcto. No habĆ­a avanzado mucho mi embarazo cuando decidimos hacernos un ultrasonido. La doctora me llamó. Estaba alistĆ”ndome para salir a un viaje de negocios por tres semanas. Ella me dijo, Ā«He visto los resultados de tu ultrasonido, y hay un problema con tu embarazoĀ». Yo dije, Ā«Bueno, tendrĆ” que esperar; estoy preparĆ”ndome para salir a un viaje de negociosĀ», que era un indicador de dónde estaba mi corazón antes de que esto sucediera. Entonces ella dijo: Ā«TendrĆ”s que tomar una decisión acerca de este embarazo antes de que pasen las tres semanasĀ».

Yo le dije: «¿Una decisión sobre este embarazo? Yo había decidido. Me embaracé, eso era lo que había decidido». Pero ella sutilmente estaba tratando de decirme que la situación era mala.

Mi pequeño varón, no sabía en ese momento que era varón, tenía una obstrucción en la vejiga. Esto no sonaba tan serio, excepto que los bebés cuando estÔn en el útero procesan el líquido amniótico a través de su sistema urinario y así es como se desarrollan sus pulmones. Si mi bebé no podía procesar el líquido amniótico, entonces él no iba a poder desarrollar sus pulmones.

Tuvimos un difícil fin de semana, de mucha oración, y ese lunes fuimos a donde una especialista y me hicieron otro ultrasonido. Ella irrumpió en la habitación con una carpeta en la mano (yo estaba acostada en la mesa de ultrasonido todavía) mi esposo estaba a mi lado y nuestras madres estaban también en la habitación.

Este doctor dijo, sin ninguna sutileza, «su bebé probablemente no sobreviva este embarazo. Si lo hace, tendrÔ muchas discapacidades. Le sugiero que lo aborte». La habitación se volvió borrosa, y recuerdo que delegué en mi esposo el manejo de las preguntas desde ese momento. Yo estaba aturdida.

Nancy: ĀæY cómo manejó tu esposo las preguntas?

Erin: Calmadamente y con sabidurĆ­a. No estoy segura de cómo logró evadir el expresar lo enojado que debió haberse sentido. Ɖl simplemente dijo calmadamente, Ā«Nosotros no abortaremos a este bebĆ©, por lo que usted necesita decirnos cuĆ”les son las otras opcionesĀ». Entonces tuve una serie de pruebas en la oficina del doctor ese mismo dĆ­a, y durante el resto del embarazo.

Estuve yendo cada semana para un ultrasonido, y esto significó siete meses de ultrasonidos. Al mirar atrĆ”s esa etapa, recuerdo que nunca estuvimos devastados. EstĆ”bamos en calma… y ese bebĆ© lo Ć­bamos a llamar Truett.

Un día mi esposo dijo, «cambié el nombre del bebé».

¿El nombre del bebé que estÔ en mi barriga? ¿Tú le cambiaste el nombre?

Y él dijo, «yo lo quiero llamar Eliseo porque esto significa «Dios salva» o «Dios es mi salvación».

En ese punto era todo tan incierto. Yo le dije, «cariño, Dios puede que no lo salve».

Y Jason me dijo: «Bueno, Dios como quiera salva. Por lo que quiero que su nombre sea un testimonio de esto».

A partir de ese momento el bebĆ© que estaba en mi vientre se convirtió en Eliseo. Desde muy temprano pudimos usar esta prueba para testificar…y pasajes de la Biblia acerca de que Dios es nuestra fuerza cuando somos dĆ©biles y que podemos depender de Ɖl. Estos pasajes eran vida; eran como pan para nosotros en esta etapa, mientras continuaba llevando a este bebĆ© en mi vientre y esperaba a ver que iba a suceder.

Nancy: Quiero ir un paso atrĆ”s por un minuto y hablar acerca de las cosas que condujeron a este embarazo, pero para aquellos que estĆ”n aguantando la respiración, esperando saber quĆ© le sucedió a Eliseo, sĆ­guenos contando Erin.

Erin: Eliseo es el niƱo de cuatro aƱos mĆ”s tierno, cómico y bulloso que yo conozca. Ɖl ama la pelota, y le encantan las cosas de vaqueros, y estĆ” completamente saludable.

Teníamos un ultrasonido cada semana, y su pequeña vejiga era solo un punto negro. Creció y creció con cada ultrasonido porque su sistema urinario falló, y se estaba llenando de líquido.

Hasta el día en que él nació, nos hicieron un ultrasonido, y su vejiga llenaba todo su abdomen. Había un equipo de especialistas esperando en un ala de la habitación para llevÔrselo inmediatamente a cirugía de emergencia. EstÔbamos preparados. Dimos a luz en otra ciudad diferente de donde estÔ nuestro hogar. EstÔbamos preparados para vivir allí por varias semanas hasta que el bebé se recuperara de lo que tuvieran que hacerle.

DĆ©jenme decirles que, al dar a luz fue evidente para todos los allĆ­ presentes que su sistema urinario estaba funcionando perfectamente. El cirujano que estaba esperando para llevĆ”rselo se rió y dijo, Ā«Acaban de comprar un ticket de salida de la Unidad de Cuidados IntensivosĀ». El bebĆ© nunca tuvo que ser intervenido; Ć©l nunca tuvo cirugĆ­a…él es un niƱo saludable.

Eliseo tiene un poquito de hidronefrosis en su sistema urinario y tiene un riñón que es un poco mĆ”s pequeƱo. Yo continĆŗo orando para que Ć©l sea sanado completamente, pero la verdad es que Ć©l fue sanado el dĆ­a de su nacimiento. Ɖl es feliz y lo estĆ” haciendo muy bien.

Nancy: Eliseo . . .

Erin: Eliseo

Nancy: Dios salva…

Erin: Dios salva, eso es correcto.

Nancy: DĆ©jame volver a cuando te enteraste que estabas embarazada de tu primer hijo, de este hijo que estamos hablando. EscuchĆ© que la prueba de embarazo salió positiva mĆ”s rĆ”pido de lo que esperabas.

Erin: Es correcto. Tienes que conocer un poquito acerca de mi pasado, de quiĆ©n yo soy hoy dĆ­a y de quiĆ©n era en aquel momento. Yo tenĆ­a todo lo que el mundo decĆ­a que una mujer debĆ­a de tener. Fui a la escuela de pregrado y luego a la universidad. Siempre me ha gustado referirme a mĆ­ misma como Ā«tipo doble AĀ». Hice la universidad como ya te contĆ© durante tres aƱos y luego fui nuevamente a la universidad para hacer la maestrĆ­a. TenĆ­a el esposo, tenĆ­a la casa, tenĆ­a la carrera, y embarazarme era lo próximo en la lista, del guión, que el mundo habĆ­a escrito por mĆ­.

Entonces decidimos, bueno, esto es lo próximo. Pero sí, la prueba salió positiva mucho antes de lo que esperÔbamos, y le di la noticia a mi esposo Jason, de que un bebé venía en camino mientras estaba sentada en mi cama con mi bata de baño, llorando incontrolablemente. Yo sentía como si en mi vida hubiera explotado una bomba.

Nancy: No porque no tuvieran, en algĆŗn momento, el tener hijos entre sus planes… Āæpor quĆ© fue entonces tan traumĆ”tico ese momento?

Erin: Creo que planeaba tener hijos porque estaba dentro del listado de cosas por hacer, pero cuando los hijos se volvieron de repente una realidad, yo estaba muy, muy consciente de todas las formas en que esto iba a interrumpir la vida que yo querĆ­a para mĆ­. No sabĆ­a cómo continuar la trayectoria profesional que querĆ­a y ser una mamĆ”. No tenĆ­a idea de cómo continuar con el matrimonio que yo querĆ­a y ser una mamÔ…tener las amistades, e incluso el ministerio.

Mi esposo y yo habíamos estado ministrando a estudiantes por doce años, y no sabía cómo íbamos a continuar dedicando nuestras vidas a adolescentes y a la vez tener a un bebé de por medio. Entonces cuando eso se hizo una realidad, fue que de repente yo me percaté de todas las formas en que esto iba a alterar mi vida, y esto me disgustaba mucho.

Nancy: Es decir que te sentĆ­as como, Ā«Simplemente no tengo el tiempo para ser una mamÔ».

Erin: Absolutamente. Mi sentir era, Ā«no sĆ© cómo voy a encajar a un bebĆ© en alguna esquina de mi vidaĀ», y yo tenĆ­a cada rincón de mi vida bien planificado.

Nancy: En ese sentido entonces, Āæestabas viendo a los hijos mĆ”s como una carga que como una bendición?

Erin: Absolutamente. Creo que la carga o bendición es la pregunta en la que muchas mujeres, mamĆ”s incluidas, estĆ”n todavĆ­a enganchadas. Tengo una buena amiga, y es muy citada en el libro, que dice que nuestra cultura tiene una personalidad doble con respecto a las madres.

Vamos a las fiestas de bebés que son los (baby showers) y pensamos «Oh, no es esto tierno» y admiramos las barrigas de las embarazadas. Pero por dentro sentimos pena por ellas y pensamos, «Oh pobre, ¿se estarÔ ella preparando para lo que viene?» Es decir que de cierta manera nos encanta la idea del embarazo, de la maternidad, de tener familia, pero en realidad estamos pensando que es una pesadez.

Esta fue realmente la forma en que me sentía sobre la maternidad, y la forma en que algunas veces todavía pienso sobre la maternidad. Todavía tengo una lucha interna sobre creer lo que Dios dice, que los hijos son una bendición, en vez de creer lo que me dice mi carne, que ellos son una carga. Tengo que resistirme al deseo de algunas veces llamar a mis dos hijos «reductores de velocidad», porque me estÔn desacelerando de hacer tantas cosas. Esto es realmente una elección, de verlos o no, como una bendición o como una carga.

Nancy: Es una elección ante la cual muchas mujeres de nuestra cultura se enfrentan, y nuestra cultura realmente no ha contribuido para que veamos a los hijos como una bendición.

Erin: Nuestra cultura es muy anti-mamĆ” en muchas formas. ĀæQuieres pruebas? Compra una minivan. La gente se siente apenada por ti si le dices que tienes que comprarte una minivan. Es como si estuvieras intercambiando la esperanza de tener el vehĆ­culo que te gusta para acomodar a tus hijos a otro tipo de vehĆ­culo que no necesariamente es lo que prefieres, eso es lo Ćŗltimo, Ā«tu vida se acabó», si tienes una minivan.

Y otro ejemplo es «Pantalones jeans para mamÔ». Ahora te vistes como una madre y realmente eso no es lucir a la moda, o sea tal vez seas una mamÔ, pero sería mejor que no parezcas una. Y sería mejor también que no manejes un carro que diga con una calcomanía que eres una mamÔ.

Debes de tratar de alguna manera de mantener una imagen de no mamĆ” porque los hijos son una carga.

Nancy: Entonces luego de los nueve meses de espera estabas sosteniendo en tus brazos al precioso Eliseo, que era un regalo de Dios, un niƱo milagro que Dios sanó en el vientre. Entonces instantĆ”neamente cargaste a este pequeƱo ser lleno de vida, Āæinmediatamente abrazaste la maternidad como un gran llamado?

Erin: No, no lo hice. Claro que lo amaba, y el milagro de todo lo ocurrido no fue en vano para mĆ­, pero no fue algo tan natural como habĆ­a pensado. Creo que esto es verdad con muchas cosas, en la maternidad. Conozco de muchas amigas que han tenido algo similar a un estrĆ©s postraumĆ”tico en la lactancia. No pueden descifrarlo, y se traumatizan hasta muchos aƱos despuĆ©s de que sus hijos estĆ”n bien crecidos.

Hay muchas Ɣreas como Ʃstas en la maternidad. Creemos que la disciplina ocurrirƔ naturalmente, y no es asƭ. Pensamos que el vƭnculo se darƔ naturalmente o que simplemente estarƔ ahƭ, y no es asƭ. Pensamos que nuestros matrimonios se van a adaptar a los hijos, y esto no sucede fƔcilmente.

Esto fue verdad para mƭ y Eliseo. Yo lo amaba mucho, mucho, desde el momento en que lo vi, pero la maternidad no vino naturalmente. Mi primer aƱo como mamƔ fue realmente, realmente difƭcil.

Nancy: CuĆ©ntanos un poco mĆ”s.

Erin: Yo simplemente no me ajustĆ© bien por todas las razones que te dije. TenĆ­a miedo de convertirme en una mamĆ”. Estas eran preocupaciones reales, y realmente sucedieron. De repente, toda mi vida giraba alrededor de esta pequeƱa cosa que no tenĆ­a sentido de horario.

Ɖl no distinguĆ­a entre el dĆ­a y la noche, y cuando fuera que tuviera hambre o sueƱo o lo que fuera que necesitara, yo tenĆ­a que adaptarme a eso.

Me quedĆ© en casa con Ć©l al principio y realmente me aislĆ© porque no tenĆ­a ninguna amiga que fuera mamĆ”. Todas mis amigas estaban en la misma etapa de la vida en que yo estaba, antes de tener bebĆ©, y de repente me di cuenta que no habĆ­a diversificado mis amistades muy bien porque al menos que fuera una mujer que estuviera exactamente en la misma etapa de la vida que yo, no tendrĆ­amos nada en comĆŗn…hacer un horario fue realmente difĆ­cil.

Estaba en casa con este bebĆ© que no tenĆ­a consciencia de horario y era extremadamente demandante y mi vida laboral fue puesta en pausa y a la vez fue duro para mi matrimonio – justo como lo sospechaba.

No podƭamos salir a comer sushi cada vez que querƭamos. Cuando dices que un bebƩ cambia todo, no es solo una frase bonita de tarjeta. Tener un bebƩ cambia todo, y yo no tenƭa un marco bƭblico para entenderlo.

Yo no entendĆ­a que era mucho mĆ”s que cambiar un millar de paƱales cada dĆ­a. Yo no entendĆ­a que era mĆ”s que establecer una rutina de sueƱo. Para mĆ­ era lo cotidiano de todo, el aburrimiento, la repetición de lo mismo… yo no tenĆ­a ningĆŗn marco de Dios o de la Biblia porque no lo habĆ­a estudiado como para tener una imagen mayor.

Realmente me enfrasquƩ en las cosas pequeƱas, y fue un aƱo difƭcil.

Nancy: Vamos a conversar mĆ”s acerca de tu caminar y lo que Dios te ha enseƱado desde que tuviste a tu primer hijo, y vamos a ver la Palabra de Dios y a compartir algunas, de las que pienso, serĆ”n ideas liberadoras y alentadoras para las mamĆ”s y para aquellos que alientan a las madres. Vamos a dar un vistazo. ĀæQuĆ© Dios ha utilizado, desde un principio de tu maternidad, para darte un sentido de esperanza, gozo o propósito, para ayudarte a perseverar a travĆ©s de ese primer aƱo?

Erin: Yo pienso que la historia que ha tenido mĆ”s impacto de la Biblia desde el principio ha sido del libro de NehemĆ­as. Ellos estaban reconstruyendo las murallas de JerusalĆ©n, y NehemĆ­as le dijo a los israelitas: Ā«Quiero que peleen con sus familias, y que peleen por sus familiasĀ». Los enemigos de Israel han venido a ver quĆ© estĆ” sucediendo, y la encomienda de NehemĆ­as fue: Ā«EstĆ©n lado a ladoĀ».

Hay una descripción en la Biblia, de esposos, esposas, hijos, con espadas en una mano, pala en la otra mano, reconstruyendo su muralla. Y construyeron la muralla milagrosamente rÔpido, y los enemigos de Dios tuvieron miedo (ver Neh. 4:13-14)

Cuando comencĆ© a ver la maternidad como algo mĆ”s que interminables tomas de alimentos, cambios de paƱales, disciplina, todas las cosas de la rutina…y mĆ”s como mi parte de construir la muralla, como mi contribución para mi familia y de hacer algo por mi familia como parte de mi cuota en la construcción de la muralla, porque no podrĆ­a hacerlo de ninguna otra forma, comencĆ© a tener una visión mayor de la familia y del trabajo del reino. Entender que Dios podĆ­a usarme para hacer un trabajo del Reino (hasta ese momento me sentĆ­a marginada del trabajo del Reino como mamĆ” de acuerdo a lo que yo creĆ­a que era el trabajo del Reino).

Pero cuando Dios comenzó a usar el pasaje de Nehemías para ayudarme a entender que construir el Reino con mi familia y por mi familia era algo que haría temblar a los enemigos de Dios, esto fue algo que realmente comenzó a redefinir mi visión de la maternidad y el ministerio, y lo que Dios quería hacer a través de mí y de mis hijos.

Carmen: Erin Davis y Nancy Leigh DeMoss estĆ”n hablando acerca del impacto que tienen las madres cuando se invierten en la vida de sus hijos.

Nancy: Cuando Dios le habla a las mujeres a travĆ©s de Su Palabra, no solo las impacta, sino que tambiĆ©n impacta a sus hijos y a las generaciones por venir. Es por esto que me encantó recibir un correo electrónico de una mujer que describió mucho de lo que Dios estĆ” haciendo en su vida. Ella dijo:

Aviva Nuestros Corazones ha sido una gran bendición para mĆ­. En las Ćŗltimas semanas he estado reprogramĆ”ndome. CrecĆ­ en una familia con padres inconversos y nunca tuve el ejemplo de cómo luce la feminidad bĆ­blica. Desde que me hice adulta y me casĆ© he luchado por encontrar cómo una mujer de Dios debe ser.

Gracias sean a Dios, mis padres recibieron a Cristo hace unos aƱos. De todas formas, ha sido difƭcil ser la mentora de mi propia madre. Yo no era la imagen perfecta de lo que es la feminidad bƭblica, y no tenƭa una mentora o modelo que me enseƱara.

Luego ella sigue describiendo cuÔn exhaustos estaban ella y su esposo, luego de algunas intensas oportunidades de hacer ministerio. Y ella continúa diciendo:

Escuché acerca de Aviva Nuestros Corazones a través de la Internet. Aviva Nuestros Corazones era exactamente lo que mi cansado y hambriento corazón necesitaba. Sus enseñanzas me estÔn ayudando a reaprender lo que significa ser una mujer de Dios. Doy gracias a Dios por Su gracia y por usarles a ustedes para ayudarme. Gracias por ser obedientes al obrar del Padre.

Esta oyente tiene dos niños pequeños en casa. Imagina el impacto que la Palabra de Dios estÔ teniendo en estos pequeños, mientras crecen con una mamÔ comprometida a aprender a cómo ser una mujer de Dios.

Carmen: ĀæSientes como si debieras retrasar la maternidad porque estĆ”s muy ocupada en el ministerio? Erin Davis lo sintió asĆ­.

Erin: Nosotros decidimos no tener hijos por siete aƱos de nuestro matrimonio, y muchas personas nos presionaron sobre tenerlos durante estos siete aƱos. Nuestra respuesta era que no querĆ­amos tener hijos porque tenĆ­amos una gran pasión por el ministerio de estudiantes. SentĆ­amos que eso era parte del sacrificio que tenĆ­amos que hacer para poder ser excelentes ministros para los estudiantes.

Creo que llegamos a esta idea por diferentes fuentes. Creo que estÔbamos equivocados, y siento como si hubiera muchos jóvenes que sienten que esto es lo correcto, no tener hijos para poder tener un ministerio. Esta era la lucha constante de mi corazón. Yo no quería tener hijos porque no quería tener que dejar el ministerio.

Lo que yo no entendƭa es que tener hijos es un ministerio. Yo no estaba dejando de hacer algo importante para el SeƱor por tener hijos.

Carmen: En el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones sabrĆ”s quĆ© llevó a Erin a cambiar de parecer sobre los hijos y el ministerio.

Nos sobrecoge la emoción cuando leernos algunos de los testimonios que las oyentes nos envían, hoy queremos compartir este recibido recientemente.

Mi nombre es Ivelisse, conocƭ al SeƱor a la edad de doce aƱos, cuando crecƭ anhelaba continuar haciendo la voluntad de Dios, sin embargo no tenƭa claro el diseƱo de Dios para la mujer y esto me hizo trabajar mucho fuera del hogar, soy casada y tengo tres hijas por la gracia de Dios.

El SeƱor utilizó a mi hija mayor para explicarme con mucha paciencia y cariƱo que yo estaba fuera del diseƱo de Dios y me recomendaba una y otra vez escuchar los programas del ministerio Aviva Nuestros Corazones.

Cuando mi estilo de vida afectó finalmente mi salud entonces tuve el tiempo suficiente para escuchar lo que Dios tenía que decirme, al estar recluida tuve tiempo de escuchar los mensajes y escudriñar los recursos de la pÔgina, ver cómo Dios cambió mi forma de pensar y como ciertamente estÔ cambiando mis actitudes y conducta me hace estar mÔs que agradecida de Dios por ello.

El proceso de mi enfermedad se ha convertido en una bendición para mĆ­ y para mi familia, sĆ© que soy una obra en proceso pero Ā«Aquel que comenzó la buena obra la perfeccionarĆ” hasta el dĆ­a de CristoĀ». Doy gracias al SeƱor por Aviva Nuestros Corazones, oro para que el SeƱor los siga sosteniendo y usando, desde que conocĆ­ este ministerio no he dejado de recomendarlo a mis amigas tanto cristianas como inconversas y crĆ©anme que me doy cuenta enseguida si estĆ”n escuchando los mensajes porque el cambio es notable.

Doy gloria a Dios por ustedes y quisiera ser parte de su equipo de apoyo permanente, es lo menos que puedo hacer.

Alabamos a Dios con corazones agradecidos por Su obra en medio nuestro y por usar este ministerio para bendecir a tantas mujeres a Ӄl sea toda la gloria!

Vives en los EE. UU. y tienes una posición de enseƱanza a otras mujeres de tu iglesia, queremos animarte a participar de un evento muy especial : Revive 15, a celebrarse en IndianĆ”polis los dĆ­as 24, 25 y 26 de septiembre habrĆ” traducción al espaƱol, visita AvivaNuestrosCorazones.com para que obtengas mas información.

Por favor no te pierdas el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las AmƩricas a menos que se indique lo contrario.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Una verdadera fe

Jueves 12 Noviembre

¿Quién es aquel que se atreve a acercarse a mí? dice el Señor.
JeremĆ­as 30:21

No temĆ”is; estad firmes, y ved la salvación que el SeƱor harĆ” hoy con vosotros… El SeƱor pelearĆ” por vosotros, y vosotros estarĆ©is tranquilos.
Ɖxodo 14:13-14

Una verdadera fe

Desde la antigua Persia y en diferentes épocas, dos siervos de Dios fueron enviados a Jerusalén, e hicieron el mismo recorrido de unos 800 kilómetros. En sus misiones estuvieron expuestos a los ataques de los ladrones de aquella época.

– Esdras no pidió una escolta real, pues habĆ­a dicho al rey: ā€œLa mano de nuestro Dios es para bien sobre todos los que le buscanā€ (Esdras 8:22). Confió totalmente en Dios, sin desconocer los riesgos que ese largo viaje conllevaba. ā€œPubliquĆ© ayuno… para afligirnos delante de nuestro Dios, para solicitar de Ć©l camino derecho para nosotros, y para nuestros niƱosā€ (v. 21). ĀæEsdras fue razonable? Dios respondió a su fe: ā€œDios… nos libró de mano del enemigo y del asechador en el caminoā€ (v.?31). Ā”QuĆ© ejemplo notorio de una fe valiente!

– 60 aƱos mĆ”s tarde NehemĆ­as, ministro del rey de Persia, despuĆ©s de haber orado fervientemente a Dios, obtuvo la autorización del rey para ir a JerusalĆ©n llevando cartas para las autoridades locales. AsĆ­ pudo conseguir diferentes ayudas para la obra de Dios y para el bien de su pueblo. AdemĆ”s el rey le dio una escolta militar (NehemĆ­as 2:7-9).

Estos ejemplos nos muestran que Dios reconoce la fe sincera que descansa en él, y responde. Esdras no actuaba con presunción, sino con confianza. Y la fe de Nehemías, aunque distinta de la de Esdras, no dependía de la ayuda del rey, sino solo de Dios. Estos ejemplos nos animan a confiar siempre en nuestro Dios.

JosuĆ© 1 – Hebreos 4 – Salmo 121 – Proverbios 27:13-14
Ā© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch