Aviva Nuestros Corazones
Serie: MƔs allƔ del tiempo de baƱo
Agosto 12, 2015
Agt 12 – Una visión mayor de la maternidad
Carmen Espaillat: Erin Davis sostiene que vivimos en un mundo que ejerce presión sobre las madres.
Erin Davis: Nuestra cultura es muy anti-mamĆ” en muchas formas, quieres pruebas compra una minivan, la gente se siente apenada por ti si le dices que tienes que comprarte una minivan, es como si estuvieras intercambiando la esperanza de tener el vehĆculo que te gusta para acomodar a tus hijos a otro tipo de vehĆculo que no necesariamente es lo que prefieres, eso es lo Ćŗltimo tu vida se acabó si tienes una minivan.
Y otro ejemplo son los pantalones jeans para mamĆ”, ahora te vistes como una madre y realmente eso no es lucir a la moda, o sea tal vez seas una mamĆ” pero serĆa mejor que no parezcas una, y serĆa mejor tambiĆ©n que no manejes un carro que diga con una calcomanĆa que eres una mamĆ”. Debes de tratar de alguna manera de mantener una imagen de no mamĆ” porque Ā«los hijos son una cargaĀ».
Carmen Espaillat: EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de SaladĆn.
Nancy Leigh DeMoss: Uno de los mayores gozos que estamos experimentando en Aviva Nuestros Corazones es ver a Dios levantar a toda una nueva generación de mujeres jóvenes que con gran entusiasmo estÔn abrazando el llamado de Dios para sus vidas como mujeres. Esto luce diferente para diferentes mujeres en diferentes etapas y estaciones de sus vidas.
Estoy encantada de recibir en el dĆa de hoy en Aviva Nuestros Corazones, a una querida amiga que nos visita una vez mĆ”s. Ya la han escuchado antes en Aviva Nuestros Corazones y ahora ha escrito un nuevo libro. Estaremos hablando de este libro, de su vida y del llamado de Dios, especialmente para las madres. Erin Davis estĆ” con nosotros, y Erin, bienvenida a Aviva Nuestros Corazones. Muchas gracias por ser parte de esta serie.
Erin: Gracias por tenerme de vuelta.
Nancy: El esposo de Erin, Jason era pastor de jóvenes anteriormente y ahora es el gerente de mercadeo de Aviva Nuestros Corazones. Esto es algo nuevo desde la última vez que estuvimos juntas en el estudio. Estamos muy contentos de que tu familia sea ahora parte del equipo de Aviva Nuestros Corazones.
Erin: Nosotros tambiƩn estamos muy contentos.
Nancy: Erin y me encanta este nuevo libro que has escrito. Hablaremos de Ć©l en un momento, pero primero dĆ©jenme referirles otros libros que Erin tambiĆ©n ha escrito. Tu primer libro, Ā«Graffiti: Aprendiendo a ver el arte en nosotros mismosĀ» (disponible en inglĆ©s), es un libro sobre belleza e imagen corporal, dirigido particularmente a jovencitas. TambiĆ©n estuviste involucrada en ayudar a escribir la guĆa de estudio de Ā«Mentiras que las mujeres jóvenes creenĀ«, junto con Dannah Gresh y una servidora, y -Ā”wow!- cómo estĆ” Dios usando este material en la vida de tantas jóvenes. TĆŗ ves esto porque eres una de las principales escritoras del blog de Ā«Mentiras que las mujeres jóvenes creenĀ«. AsĆ que has podido ver algunos destellos en las vidas de estas jóvenes mujeres.
Erin: Dios continĆŗa usando el contenido de este libro para exponer las mentiras y reemplazarlas por Su Verdad. SĆ, veo esto todos los dĆas, y es muy emocionante ver cómo Dios continĆŗa trabajando a travĆ©s de este libro.
Nancy: Y has sido tan valiente de adentrarte con estas jóvenes en estos tópicos en donde Ā«hasta los Ć”ngeles temen pisarĀ». Hay algunos de los temas que tratas en el blog que son crudos y difĆciles. Incluso, no nos serĆa permitido tratar muchos de estos temas, en algunas estaciones de radio. Pero la realidad es que estas jóvenes estĆ”n lidiando con estas rudas y crudas realidades, y tĆŗ te has lanzado justo a tratar con ellas.
Erin: La oración de aquellas que estamos liderando este blog es que, este blog sea un faro de verdad en lĆnea. Es cierto que tendemos a traer algunas preguntas rudas, pensamientos para algunas jovencitas en situaciones horribles, y no rehuimos de ellas. Utilizamos la Palabra de Dios como nuestra espada y ha sido muy emocionante ver como Ćl ha estado cambiando las vidas de estas jóvenes mujeres alrededor del paĆs y realmente, alrededor del mundo.
Nancy: Me encanta tu corazón por guiar y discipular a estas jóvenes asĆ como tĆŗ misma has sido guiada y discipulada por mujeres mayores. Es realmente estupendo ver como se te ha pasado a ti el bastón de la fe, y de ti, a la próxima generación. Ahora te has adentrado en otro tema, que no es realmente tan diferente, porque sigue siendo sobre discipulado y consejerĆa. Tu nuevo libro se llama: Ā» MĆ”s allĆ” del tiempo de baƱo: Abrazando la maternidad como un rol sagrado Ā«. (Disponible en inglĆ©s)
Erin: TenĆa miedo de escribir un libro sobre la maternidad, porque aquellos que me conocen y conocen a mi familia saben que yo no tengo el tema de la maternidad totalmente resuelto. No soy una mamĆ” perfecta criando hijos perfectos.
Nancy: Entonces Āæno escribiste este libro como una experta?
Erin: Yo no escribà este libro como experta en maternidad- ”ciertamente que no! Lo escribà como parte de mi propio caminar y de lo que el Señor me estÔ enseñando a través de la maternidad. Hay mucho que aprender en el caminar de la maternidad.
Nancy: Tu libro es un gran aliento porque lleva a las madres a reflexionar en que va mĆ”s allĆ” de los detalles – de la comida y de los peligros -y de cambiar y alimentar a los niƱos, y de llevarlos a clases de piano, o cualquiera que sea la demanda de la etapa de la vida del niƱo. Lo que estĆ”s diciendo a las madres es que tienen una misión y una visión para abrazar, que va mĆ”s allĆ”.
Erin: Hay muchos afanes que vienen junto con la maternidad, sin importar la edad en que estén tus hijos. Si te enfocas en estos afanes y no ves el cuadro completo, de seguro que te sentirÔs abrumada. Pero si puedes ir a la Palabra de Dios para una visión mayor sobre la maternidad, seguirÔs haciendo sÔndwiches y jugos, pero podrÔs encontrar un propósito mayor al hacer esto. Es mucho mÔs llevadero, y mucho mÔs divertido, porque estÔs haciendo un trabajo sumamente importante.
Nancy: Lo que me encanta de ti, Erin, es que eres tan honesta y transparente. En este libro compartes mucho acerca de tu propia experiencia y del hecho de que la maternidad no fue algo que te vino naturalmente, fĆ”cilmente, o gozosamente al principio, sino que Dios utilizó un incidente cuando tenĆas doce semanas de embarazo de tu primer hijo, para empezar un cambio completo de paradigma en tu vida.
Fue en el momento en que el doctor te dio la noticia de que el bebĆ© que llevabas no sobrevivirĆa el embarazo y el doctor te aconsejó algo que probablemente no estabas realmente preparada para escuchar.
Erin: Eso es correcto. No habĆa avanzado mucho mi embarazo cuando decidimos hacernos un ultrasonido. La doctora me llamó. Estaba alistĆ”ndome para salir a un viaje de negocios por tres semanas. Ella me dijo, Ā«He visto los resultados de tu ultrasonido, y hay un problema con tu embarazoĀ». Yo dije, Ā«Bueno, tendrĆ” que esperar; estoy preparĆ”ndome para salir a un viaje de negociosĀ», que era un indicador de dónde estaba mi corazón antes de que esto sucediera. Entonces ella dijo: Ā«TendrĆ”s que tomar una decisión acerca de este embarazo antes de que pasen las tres semanasĀ».
Yo le dije: «¿Una decisión sobre este embarazo? Yo habĆa decidido. Me embaracĆ©, eso era lo que habĆa decididoĀ». Pero ella sutilmente estaba tratando de decirme que la situación era mala.
Mi pequeƱo varón, no sabĆa en ese momento que era varón, tenĆa una obstrucción en la vejiga. Esto no sonaba tan serio, excepto que los bebĆ©s cuando estĆ”n en el Ćŗtero procesan el lĆquido amniótico a travĆ©s de su sistema urinario y asĆ es como se desarrollan sus pulmones. Si mi bebĆ© no podĆa procesar el lĆquido amniótico, entonces Ć©l no iba a poder desarrollar sus pulmones.
Tuvimos un difĆcil fin de semana, de mucha oración, y ese lunes fuimos a donde una especialista y me hicieron otro ultrasonido. Ella irrumpió en la habitación con una carpeta en la mano (yo estaba acostada en la mesa de ultrasonido todavĆa) mi esposo estaba a mi lado y nuestras madres estaban tambiĆ©n en la habitación.
Este doctor dijo, sin ninguna sutileza, «su bebé probablemente no sobreviva este embarazo. Si lo hace, tendrÔ muchas discapacidades. Le sugiero que lo aborte». La habitación se volvió borrosa, y recuerdo que delegué en mi esposo el manejo de las preguntas desde ese momento. Yo estaba aturdida.
Nancy: ¿Y cómo manejó tu esposo las preguntas?
Erin: Calmadamente y con sabidurĆa. No estoy segura de cómo logró evadir el expresar lo enojado que debió haberse sentido. Ćl simplemente dijo calmadamente, Ā«Nosotros no abortaremos a este bebĆ©, por lo que usted necesita decirnos cuĆ”les son las otras opcionesĀ». Entonces tuve una serie de pruebas en la oficina del doctor ese mismo dĆa, y durante el resto del embarazo.
Estuve yendo cada semana para un ultrasonido, y esto significó siete meses de ultrasonidos. Al mirar atrĆ”s esa etapa, recuerdo que nunca estuvimos devastados. EstĆ”bamos en calma⦠y ese bebĆ© lo Ćbamos a llamar Truett.
Un dĆa mi esposo dijo, Ā«cambiĆ© el nombre del bebé».
¿El nombre del bebé que estÔ en mi barriga? ¿Tú le cambiaste el nombre?
Y él dijo, «yo lo quiero llamar Eliseo porque esto significa «Dios salva» o «Dios es mi salvación».
En ese punto era todo tan incierto. Yo le dije, «cariño, Dios puede que no lo salve».
Y Jason me dijo: «Bueno, Dios como quiera salva. Por lo que quiero que su nombre sea un testimonio de esto».
A partir de ese momento el bebĆ© que estaba en mi vientre se convirtió en Eliseo. Desde muy temprano pudimos usar esta prueba para testificarā¦y pasajes de la Biblia acerca de que Dios es nuestra fuerza cuando somos dĆ©biles y que podemos depender de Ćl. Estos pasajes eran vida; eran como pan para nosotros en esta etapa, mientras continuaba llevando a este bebĆ© en mi vientre y esperaba a ver que iba a suceder.
Nancy: Quiero ir un paso atrĆ”s por un minuto y hablar acerca de las cosas que condujeron a este embarazo, pero para aquellos que estĆ”n aguantando la respiración, esperando saber quĆ© le sucedió a Eliseo, sĆguenos contando Erin.
Erin: Eliseo es el niƱo de cuatro aƱos mĆ”s tierno, cómico y bulloso que yo conozca. Ćl ama la pelota, y le encantan las cosas de vaqueros, y estĆ” completamente saludable.
TenĆamos un ultrasonido cada semana, y su pequeƱa vejiga era solo un punto negro. Creció y creció con cada ultrasonido porque su sistema urinario falló, y se estaba llenando de lĆquido.
Hasta el dĆa en que Ć©l nació, nos hicieron un ultrasonido, y su vejiga llenaba todo su abdomen. HabĆa un equipo de especialistas esperando en un ala de la habitación para llevĆ”rselo inmediatamente a cirugĆa de emergencia. EstĆ”bamos preparados. Dimos a luz en otra ciudad diferente de donde estĆ” nuestro hogar. EstĆ”bamos preparados para vivir allĆ por varias semanas hasta que el bebĆ© se recuperara de lo que tuvieran que hacerle.
DĆ©jenme decirles que, al dar a luz fue evidente para todos los allĆ presentes que su sistema urinario estaba funcionando perfectamente. El cirujano que estaba esperando para llevĆ”rselo se rió y dijo, Ā«Acaban de comprar un ticket de salida de la Unidad de Cuidados IntensivosĀ». El bebĆ© nunca tuvo que ser intervenido; Ć©l nunca tuvo cirugĆaā¦Ć©l es un niƱo saludable.
Eliseo tiene un poquito de hidronefrosis en su sistema urinario y tiene un riñón que es un poco mĆ”s pequeƱo. Yo continĆŗo orando para que Ć©l sea sanado completamente, pero la verdad es que Ć©l fue sanado el dĆa de su nacimiento. Ćl es feliz y lo estĆ” haciendo muy bien.
Nancy: Eliseo . . .
Erin: Eliseo
Nancy: Dios salvaā¦
Erin: Dios salva, eso es correcto.
Nancy: Déjame volver a cuando te enteraste que estabas embarazada de tu primer hijo, de este hijo que estamos hablando. Escuché que la prueba de embarazo salió positiva mÔs rÔpido de lo que esperabas.
Erin: Es correcto. Tienes que conocer un poquito acerca de mi pasado, de quiĆ©n yo soy hoy dĆa y de quiĆ©n era en aquel momento. Yo tenĆa todo lo que el mundo decĆa que una mujer debĆa de tener. Fui a la escuela de pregrado y luego a la universidad. Siempre me ha gustado referirme a mĆ misma como Ā«tipo doble AĀ». Hice la universidad como ya te contĆ© durante tres aƱos y luego fui nuevamente a la universidad para hacer la maestrĆa. TenĆa el esposo, tenĆa la casa, tenĆa la carrera, y embarazarme era lo próximo en la lista, del guión, que el mundo habĆa escrito por mĆ.
Entonces decidimos, bueno, esto es lo próximo. Pero sĆ, la prueba salió positiva mucho antes de lo que esperĆ”bamos, y le di la noticia a mi esposo Jason, de que un bebĆ© venĆa en camino mientras estaba sentada en mi cama con mi bata de baƱo, llorando incontrolablemente. Yo sentĆa como si en mi vida hubiera explotado una bomba.
Nancy: No porque no tuvieran, en algún momento, el tener hijos entre sus planes⦠¿por qué fue entonces tan traumÔtico ese momento?
Erin: Creo que planeaba tener hijos porque estaba dentro del listado de cosas por hacer, pero cuando los hijos se volvieron de repente una realidad, yo estaba muy, muy consciente de todas las formas en que esto iba a interrumpir la vida que yo querĆa para mĆ. No sabĆa cómo continuar la trayectoria profesional que querĆa y ser una mamĆ”. No tenĆa idea de cómo continuar con el matrimonio que yo querĆa y ser una mamĆ”ā¦tener las amistades, e incluso el ministerio.
Mi esposo y yo habĆamos estado ministrando a estudiantes por doce aƱos, y no sabĆa cómo Ćbamos a continuar dedicando nuestras vidas a adolescentes y a la vez tener a un bebĆ© de por medio. Entonces cuando eso se hizo una realidad, fue que de repente yo me percatĆ© de todas las formas en que esto iba a alterar mi vida, y esto me disgustaba mucho.
Nancy: Es decir que te sentĆas como, Ā«Simplemente no tengo el tiempo para ser una mamÔ».
Erin: Absolutamente. Mi sentir era, Ā«no sĆ© cómo voy a encajar a un bebĆ© en alguna esquina de mi vidaĀ», y yo tenĆa cada rincón de mi vida bien planificado.
Nancy: En ese sentido entonces, ¿estabas viendo a los hijos mÔs como una carga que como una bendición?
Erin: Absolutamente. Creo que la carga o bendición es la pregunta en la que muchas mujeres, mamĆ”s incluidas, estĆ”n todavĆa enganchadas. Tengo una buena amiga, y es muy citada en el libro, que dice que nuestra cultura tiene una personalidad doble con respecto a las madres.
Vamos a las fiestas de bebés que son los (baby showers) y pensamos «Oh, no es esto tierno» y admiramos las barrigas de las embarazadas. Pero por dentro sentimos pena por ellas y pensamos, «Oh pobre, ¿se estarÔ ella preparando para lo que viene?» Es decir que de cierta manera nos encanta la idea del embarazo, de la maternidad, de tener familia, pero en realidad estamos pensando que es una pesadez.
Esta fue realmente la forma en que me sentĆa sobre la maternidad, y la forma en que algunas veces todavĆa pienso sobre la maternidad. TodavĆa tengo una lucha interna sobre creer lo que Dios dice, que los hijos son una bendición, en vez de creer lo que me dice mi carne, que ellos son una carga. Tengo que resistirme al deseo de algunas veces llamar a mis dos hijos Ā«reductores de velocidadĀ», porque me estĆ”n desacelerando de hacer tantas cosas. Esto es realmente una elección, de verlos o no, como una bendición o como una carga.
Nancy: Es una elección ante la cual muchas mujeres de nuestra cultura se enfrentan, y nuestra cultura realmente no ha contribuido para que veamos a los hijos como una bendición.
Erin: Nuestra cultura es muy anti-mamĆ” en muchas formas. ĀæQuieres pruebas? Compra una minivan. La gente se siente apenada por ti si le dices que tienes que comprarte una minivan. Es como si estuvieras intercambiando la esperanza de tener el vehĆculo que te gusta para acomodar a tus hijos a otro tipo de vehĆculo que no necesariamente es lo que prefieres, eso es lo Ćŗltimo, Ā«tu vida se acabó», si tienes una minivan.
Y otro ejemplo es Ā«Pantalones jeans para mamÔ». Ahora te vistes como una madre y realmente eso no es lucir a la moda, o sea tal vez seas una mamĆ”, pero serĆa mejor que no parezcas una. Y serĆa mejor tambiĆ©n que no manejes un carro que diga con una calcomanĆa que eres una mamĆ”.
Debes de tratar de alguna manera de mantener una imagen de no mamĆ” porque los hijos son una carga.
Nancy: Entonces luego de los nueve meses de espera estabas sosteniendo en tus brazos al precioso Eliseo, que era un regalo de Dios, un niño milagro que Dios sanó en el vientre. Entonces instantÔneamente cargaste a este pequeño ser lleno de vida, ¿inmediatamente abrazaste la maternidad como un gran llamado?
Erin: No, no lo hice. Claro que lo amaba, y el milagro de todo lo ocurrido no fue en vano para mĆ, pero no fue algo tan natural como habĆa pensado. Creo que esto es verdad con muchas cosas, en la maternidad. Conozco de muchas amigas que han tenido algo similar a un estrĆ©s postraumĆ”tico en la lactancia. No pueden descifrarlo, y se traumatizan hasta muchos aƱos despuĆ©s de que sus hijos estĆ”n bien crecidos.
Hay muchas Ć”reas como Ć©stas en la maternidad. Creemos que la disciplina ocurrirĆ” naturalmente, y no es asĆ. Pensamos que el vĆnculo se darĆ” naturalmente o que simplemente estarĆ” ahĆ, y no es asĆ. Pensamos que nuestros matrimonios se van a adaptar a los hijos, y esto no sucede fĆ”cilmente.
Esto fue verdad para mĆ y Eliseo. Yo lo amaba mucho, mucho, desde el momento en que lo vi, pero la maternidad no vino naturalmente. Mi primer aƱo como mamĆ” fue realmente, realmente difĆcil.
Nancy: CuƩntanos un poco mƔs.
Erin: Yo simplemente no me ajustĆ© bien por todas las razones que te dije. TenĆa miedo de convertirme en una mamĆ”. Estas eran preocupaciones reales, y realmente sucedieron. De repente, toda mi vida giraba alrededor de esta pequeƱa cosa que no tenĆa sentido de horario.
Ćl no distinguĆa entre el dĆa y la noche, y cuando fuera que tuviera hambre o sueƱo o lo que fuera que necesitara, yo tenĆa que adaptarme a eso.
Me quedĆ© en casa con Ć©l al principio y realmente me aislĆ© porque no tenĆa ninguna amiga que fuera mamĆ”. Todas mis amigas estaban en la misma etapa de la vida en que yo estaba, antes de tener bebĆ©, y de repente me di cuenta que no habĆa diversificado mis amistades muy bien porque al menos que fuera una mujer que estuviera exactamente en la misma etapa de la vida que yo, no tendrĆamos nada en comĆŗnā¦hacer un horario fue realmente difĆcil.
Estaba en casa con este bebĆ© que no tenĆa consciencia de horario y era extremadamente demandante y mi vida laboral fue puesta en pausa y a la vez fue duro para mi matrimonio – justo como lo sospechaba.
No podĆamos salir a comer sushi cada vez que querĆamos. Cuando dices que un bebĆ© cambia todo, no es solo una frase bonita de tarjeta. Tener un bebĆ© cambia todo, y yo no tenĆa un marco bĆblico para entenderlo.
Yo no entendĆa que era mucho mĆ”s que cambiar un millar de paƱales cada dĆa. Yo no entendĆa que era mĆ”s que establecer una rutina de sueƱo. Para mĆ era lo cotidiano de todo, el aburrimiento, la repetición de lo mismo⦠yo no tenĆa ningĆŗn marco de Dios o de la Biblia porque no lo habĆa estudiado como para tener una imagen mayor.
Realmente me enfrasquĆ© en las cosas pequeƱas, y fue un aƱo difĆcil.
Nancy: Vamos a conversar mÔs acerca de tu caminar y lo que Dios te ha enseñado desde que tuviste a tu primer hijo, y vamos a ver la Palabra de Dios y a compartir algunas, de las que pienso, serÔn ideas liberadoras y alentadoras para las mamÔs y para aquellos que alientan a las madres. Vamos a dar un vistazo. ¿Qué Dios ha utilizado, desde un principio de tu maternidad, para darte un sentido de esperanza, gozo o propósito, para ayudarte a perseverar a través de ese primer año?
Erin: Yo pienso que la historia que ha tenido mĆ”s impacto de la Biblia desde el principio ha sido del libro de NehemĆas. Ellos estaban reconstruyendo las murallas de JerusalĆ©n, y NehemĆas le dijo a los israelitas: Ā«Quiero que peleen con sus familias, y que peleen por sus familiasĀ». Los enemigos de Israel han venido a ver quĆ© estĆ” sucediendo, y la encomienda de NehemĆas fue: Ā«EstĆ©n lado a ladoĀ».
Hay una descripción en la Biblia, de esposos, esposas, hijos, con espadas en una mano, pala en la otra mano, reconstruyendo su muralla. Y construyeron la muralla milagrosamente rÔpido, y los enemigos de Dios tuvieron miedo (ver Neh. 4:13-14)
Cuando comencĆ© a ver la maternidad como algo mĆ”s que interminables tomas de alimentos, cambios de paƱales, disciplina, todas las cosas de la rutinaā¦y mĆ”s como mi parte de construir la muralla, como mi contribución para mi familia y de hacer algo por mi familia como parte de mi cuota en la construcción de la muralla, porque no podrĆa hacerlo de ninguna otra forma, comencĆ© a tener una visión mayor de la familia y del trabajo del reino. Entender que Dios podĆa usarme para hacer un trabajo del Reino (hasta ese momento me sentĆa marginada del trabajo del Reino como mamĆ” de acuerdo a lo que yo creĆa que era el trabajo del Reino).
Pero cuando Dios comenzó a usar el pasaje de NehemĆas para ayudarme a entender que construir el Reino con mi familia y por mi familia era algo que harĆa temblar a los enemigos de Dios, esto fue algo que realmente comenzó a redefinir mi visión de la maternidad y el ministerio, y lo que Dios querĆa hacer a travĆ©s de mĆ y de mis hijos.
Carmen: Erin Davis y Nancy Leigh DeMoss estƔn hablando acerca del impacto que tienen las madres cuando se invierten en la vida de sus hijos.
Nancy: Cuando Dios le habla a las mujeres a través de Su Palabra, no solo las impacta, sino que también impacta a sus hijos y a las generaciones por venir. Es por esto que me encantó recibir un correo electrónico de una mujer que describió mucho de lo que Dios estÔ haciendo en su vida. Ella dijo:
Aviva Nuestros Corazones ha sido una gran bendición para mĆ. En las Ćŗltimas semanas he estado reprogramĆ”ndome. CrecĆ en una familia con padres inconversos y nunca tuve el ejemplo de cómo luce la feminidad bĆblica. Desde que me hice adulta y me casĆ© he luchado por encontrar cómo una mujer de Dios debe ser.
Gracias sean a Dios, mis padres recibieron a Cristo hace unos aƱos. De todas formas, ha sido difĆcil ser la mentora de mi propia madre. Yo no era la imagen perfecta de lo que es la feminidad bĆblica, y no tenĆa una mentora o modelo que me enseƱara.
Luego ella sigue describiendo cuÔn exhaustos estaban ella y su esposo, luego de algunas intensas oportunidades de hacer ministerio. Y ella continúa diciendo:
Escuché acerca de Aviva Nuestros Corazones a través de la Internet. Aviva Nuestros Corazones era exactamente lo que mi cansado y hambriento corazón necesitaba. Sus enseñanzas me estÔn ayudando a reaprender lo que significa ser una mujer de Dios. Doy gracias a Dios por Su gracia y por usarles a ustedes para ayudarme. Gracias por ser obedientes al obrar del Padre.
Esta oyente tiene dos niños pequeños en casa. Imagina el impacto que la Palabra de Dios estÔ teniendo en estos pequeños, mientras crecen con una mamÔ comprometida a aprender a cómo ser una mujer de Dios.
Carmen: ĀæSientes como si debieras retrasar la maternidad porque estĆ”s muy ocupada en el ministerio? Erin Davis lo sintió asĆ.
Erin: Nosotros decidimos no tener hijos por siete aƱos de nuestro matrimonio, y muchas personas nos presionaron sobre tenerlos durante estos siete aƱos. Nuestra respuesta era que no querĆamos tener hijos porque tenĆamos una gran pasión por el ministerio de estudiantes. SentĆamos que eso era parte del sacrificio que tenĆamos que hacer para poder ser excelentes ministros para los estudiantes.
Creo que llegamos a esta idea por diferentes fuentes. Creo que estĆ”bamos equivocados, y siento como si hubiera muchos jóvenes que sienten que esto es lo correcto, no tener hijos para poder tener un ministerio. Esta era la lucha constante de mi corazón. Yo no querĆa tener hijos porque no querĆa tener que dejar el ministerio.
Lo que yo no entendĆa es que tener hijos es un ministerio. Yo no estaba dejando de hacer algo importante para el SeƱor por tener hijos.
Carmen: En el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones sabrÔs qué llevó a Erin a cambiar de parecer sobre los hijos y el ministerio.
Nos sobrecoge la emoción cuando leernos algunos de los testimonios que las oyentes nos envĆan, hoy queremos compartir este recibido recientemente.
Mi nombre es Ivelisse, conocĆ al SeƱor a la edad de doce aƱos, cuando crecĆ anhelaba continuar haciendo la voluntad de Dios, sin embargo no tenĆa claro el diseƱo de Dios para la mujer y esto me hizo trabajar mucho fuera del hogar, soy casada y tengo tres hijas por la gracia de Dios.
El Señor utilizó a mi hija mayor para explicarme con mucha paciencia y cariño que yo estaba fuera del diseño de Dios y me recomendaba una y otra vez escuchar los programas del ministerio Aviva Nuestros Corazones.
Cuando mi estilo de vida afectó finalmente mi salud entonces tuve el tiempo suficiente para escuchar lo que Dios tenĆa que decirme, al estar recluida tuve tiempo de escuchar los mensajes y escudriƱar los recursos de la pĆ”gina, ver cómo Dios cambió mi forma de pensar y como ciertamente estĆ” cambiando mis actitudes y conducta me hace estar mĆ”s que agradecida de Dios por ello.
El proceso de mi enfermedad se ha convertido en una bendición para mĆ y para mi familia, sĆ© que soy una obra en proceso pero Ā«Aquel que comenzó la buena obra la perfeccionarĆ” hasta el dĆa de CristoĀ». Doy gracias al SeƱor por Aviva Nuestros Corazones, oro para que el SeƱor los siga sosteniendo y usando, desde que conocĆ este ministerio no he dejado de recomendarlo a mis amigas tanto cristianas como inconversas y crĆ©anme que me doy cuenta enseguida si estĆ”n escuchando los mensajes porque el cambio es notable.
Doy gloria a Dios por ustedes y quisiera ser parte de su equipo de apoyo permanente, es lo menos que puedo hacer.
Alabamos a Dios con corazones agradecidos por Su obra en medio nuestro y por usar este ministerio para bendecir a tantas mujeres a Ā”Ćl sea toda la gloria!
Vives en los EE. UU. y tienes una posición de enseƱanza a otras mujeres de tu iglesia, queremos animarte a participar de un evento muy especial : Revive 15, a celebrarse en IndianĆ”polis los dĆas 24, 25 y 26 de septiembre habrĆ” traducción al espaƱol, visita AvivaNuestrosCorazones.com para que obtengas mas información.
Por favor no te pierdas el próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
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