Aviva Nuestros Corazones
Serie: MƔs allƔ del tiempo de baƱo
Ago 13 – Maternidad bajo ataque
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Carmen Espaillat: Erin Davis y su esposo retrasaron el tener hijos porque estaban muy ocupados trabajando en el ministerio de jóvenes.
Erin Davis: Yo creo que hay muchos jóvenes que sienten que lo correcto es no tener hijos para poder tener un ministerio.
Carmen: Pero Dios ha cambiado su corazón.
Erin: El tener hijos es un ministerio.
Carmen: EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de SaladĆn.
Nancy Leigh DeMoss: Nuestra invitada esta semana es mi buena amiga Erin Davis. Ella ha sido parte de Aviva Nuestros Corazones y del movimiento Mujer Verdadera por varios años y ella ama al Señor. Ella ama a su esposo, ama a sus hijos y ademÔs tiene un don para escribir. Y estoy muy emocionada porque ha escrito su último libro llamado, MÔs allÔ del tiempo de baño: Abrazando la maternidad como un rol sagrado (disponible en inglés).
Erin, bienvenida nuevamente a Aviva Nuestros Corazones.
Erin: Gracias a ti.
Nancy: Lo que me gusta acerca de la forma como escribes de este tema, es que lo haces como una mujer joven hablÔndole a esta cultura y lo que estÔs diciendo es que el asunto no es realmente: ¿Si es trabajo o no es trabajo? y no es que estas cosas no sean importantes, pero lo que estÔs diciendo es que miremos esto desde una perspectiva mÔs amplia: ¿CuÔles son mis motivaciones? ¿CuÔles son mis prioridades? ¿Para qué estoy viviendo? Y al pensar en un sentido mÔs amplio, cómo mis decisiones de hoy impactan mi vida a lo largo del camino, cómo impactan la vida de otros, y cómo impactan a las futuras generaciones.
Erin: Seguro, y el enfoque de este libro es para madres porque mis amigas son madres, muchas de ellas son madres a tiempo completo. Y como ellas no tienen la visión de Dios acerca de la maternidad, se estÔn ahogando. Ellas estÔn cayendo en picada, estÔn amargadas, estÔn enojadas, estÔn estresadas. Ellas estÔn siendo privadas del sueño o duermen todo el tiempo. Ellas estÔn realmente, realmente teniendo mucha dificultad.
Ellas son madres, pero no entienden la mentalidad del Reino acerca de la maternidad. Asà que, la hora del baño y sÔndwiches de mantequilla de manà y de transporte compartido y listas de tareas domésticas, todas esas cosas estÔn solo extrayendo o absorbiendo sus vidas.
Nancy: Tú dijiste que escribiste este libro porque necesitabas encontrar por ti misma por qué la maternidad realmente importa.
Erin: Eso es correcto. Todos los libros que he escrito han nacido de mi propia experiencia personal y del trabajo que Dios ha hecho en mĆ.
No estoy tratando de parecer una madre experta. Ciertamente no lo soy. Pero puedo decir; «mira, yo he estado ahà y estuve luchando también y fui a la Palabra y dije: ¿Dios, qué tienes que decir acerca de la maternidad?»
Eso tambiĆ©n, era mucho mĆ”s profundo de lo que jamĆ”s imaginĆ©. Mi perspectiva era que podrĆa encontrar la mujer de Proverbios 31 y que eso serĆa todo lo que encontrarĆa en la Biblia acerca de la maternidad, y eso para nada es cierto. Ćl habla acerca de la maternidad una y otra vez, una y otra vez, en este pasaje de las Escrituras donde tĆŗ realmente no tendrĆas la expectativa de que hubiera un mensaje acerca de la maternidad, pero Dios tiene un corazón para la maternidad.
Ćl tiene un corazón para las madres. Ćl tiene un corazón para las familias, y Ćl no piensa que sea poco, Ćl piensa que es algo grande, realmente grande. Ve a la Palabra de Dios y pĆdele que te muestre Su visión, Su plan para lo que estĆ”s haciendo. Creo que serĆ”s muy animada y muy fortalecida para la travesĆa.
Nancy: Y ha sido todo un viaje para ti. Por las cosas que estĆ”s diciendo ahora. TĆŗ no estabas hablando asĆ cuando nos conocimos por primera vez. De hecho, yo estaba contigo cuando estabas esperando tu primer hijo y aĆŗn estabas un poco indecisa al respecto⦠decĆas las cosas correctas, pero fue un reto para ti abrazar la maternidad como una llamado santo.
De hecho, tú y Jason escogieron no tener hijos en los primeros años de su matrimonio. Cuéntanos un poco acerca de esa temporada.
Erin: Elegimos no tener hijos por siete aƱos de nuestro matrimonio y muchas personas nos presionaron durante esos siete aƱos y nuestra respuesta era que no querĆamos tener hijos porque sentĆamos gran pasión por el ministerio estudiantil. SentĆamos que eso era parte del sacrificio que tenĆamos que hacer para ser grandes ministros estudiantiles. Yo pienso que esa idea surgió de diferentes fuentes. Y pienso que estĆ”bamos equivocados; pero siento que hay muchos jóvenes que sienten que es correcto el no tener hijos para poder tener un ministerio.
Eso fue realmente un tira y jala en mi corazón. Yo no querĆa tener hijos para no dejar el ministerio. Lo que no entendĆa era que tener hijos es un ministerio, y que no estaba renunciando a algo importante para el SeƱor por tener hijos.
Nancy: Yo no te puedo decir cuÔntas veces a través de los años se me han acercado mujeres diciendo: «yo quiero tener un ministerio. Yo quiero tener un ministerio como el tuyo. Yo quiero estar enseñando. Quiero estar escribiendo». Solo diferentes cosas que tiene en sus corazones que quieren hacer.
Y yo pienso que esos deseos pueden haber sido puestos por Dios. Pero realmente he tratado de ayudarlas a entender que lo que estĆ”n haciendo en las casas como ayuda de sus esposos, como madres para sus hijos, eso no es nada menos que un ministerio. Es un ministerio enorme y debemos ser muy cuidadosas de no ponerlo en una caja, y pensar: Ā«esa es mi familia, pero luego, estoy anhelando dĆas donde pueda estar libre para trabajar en el ministerioĀ».
No hay ningún llamado mÔs grande para el ministerio, en la voluntad y en el tiempo de Dios, que lo que tú estÔs haciendo en este momento con esos dos pequeños que Dios ha puesto en tu casa.
Erin: Y esa es la lección que he aprendido. Mi esposo y yo hemos estado en el ministerio por un largo tiempo y yo tengo el ministerio de hablar y escribir, y los adolescentes eran mi ministerio. AsĆ que he impactado a cientos de adolescentes a travĆ©s de los aƱos. Pero nada de eso le llega a los tobillos a entregarme cada dĆa que pasa a estos niƱos.
Si estos hijos -mis hijos- van y crĆan hijos cristianos y mis nietos van y comparten la fe con sus hijos, ese impacto es aĆŗn mayor que el de una joven que fue impactada por una charla que di en un retiro o alguien que leyó un libro que escribĆ. ImpactarĆ” su pensamiento por un rato. Sin duda es un ministerio, pero la maternidad es contracultural y no mucha gente estĆ” diciendo eso.
Nancy: El asunto con la maternidad es que tĆŗ no ves los frutos y las recompensas o las ganancias de inmediato.
Erin: Correcto. Eso es correcto.
Nancy: TodavĆa estĆ”s atada con la hora del baƱo y los sĆ”ndwiches de mantequilla de manĆ y mermelada. TĆŗ tienes que estar en esto a largo plazo y tener una visión a largo plazo para poder verlo con algĆŗn propósito.
Erin: Y pienso que esas cosas que son comunes, asumimos que no son santas o no son sagradas o no son de Dios o no estÔn bendecidas por Dios. Es muy fÔcil para las madres sentir que son el escalón mÔs bajo de la iglesia porque ellas no estÔn haciendo algo nuevo, innovador y emocionante. Pero eso no es verdad.
Yo pienso en el salón de la fe en Hebreos y aquellas personas que se enumeran y a las que se les elogió por su gran fe. Me encanta que al final de la larga lista habla de cómo perseveraron sin ver sus frutos. Ellos tenĆan una gran fe.
La maternidad es asĆ. Es definitivamente asĆ. No hay muchos frutos por un buen tiempo, pero el hecho de que la maternidad sea algo comĆŗn, no significa que Dios no la estĆ© usando.
Nancy: No crees que es el enemigo que quiere socavar y debilitar todo el concepto de la maternidad, que es la que estĆ” involucrada en pasar el bastón de la fe de una generación a otra. Puedo ver como si SatanĆ”s fuera la mente intelectual, tratando de conquistar la cultura, de detener el avance del Evangelio, una gran arma en su arsenal serĆa hacer que las personas pensaran que la maternidad es algo insignificante.
Erin: Por supuesto. Quiero decir, SatanĆ”s es astuto, pero no es tan original. Esto es muy similar a la mentira original que le susurró a Eva: «¿Conque Dios te ha dicho que no se puede hacer eso? ĀæDios realmente dijo eso? El trasfondo es, Ā«Quien eres no es suficiente. Ā”Tienes que ser otra cosa! Tienes que estar haciendo algo mĆ”s con tu vida. Ćl estĆ” reteniendo algo de tiĀ».
Es la misma mentira que las madres estƔn masticando todo el tiempo: La maternidad no es suficiente. No soy suficiente si soy solo mamƔ.
Yo no te puedo decir la cantidad de gente que tengo cerca, que pregunta: «¿Que tĆŗ quĆ©?Ā» Respondo: Ā«Oh, yo solo soy una mamÔ». Como si se estuvieran disculpando por eso. Es absolutamente significativo que la maternidad estĆ© bajo ataque del enemigo. Y sabemos que SatanĆ”s puede socavar a las familias, luego Ć©l estarĆa ganando muchas batallas y muchos frentes. Y si Ć©l puede socavar la maternidad, Ć©l puede destruir muchas familias.
Nancy: Incluso la forma en que Eva obtuvo su nombre es realmente un homenaje precioso al valor de la maternidad.
Erin: Eso es correcto.
Nancy: TĆŗ piensas en AdĆ”n y Eva pecando, tomando la decisión equivocada de comer del fruto prohibido y luego Dios viene al jardĆn y les da las consecuencias al hombre, a la mujer, a la serpiente, y los vistió.
Vas a travĆ©s de toda esta escena de gracia, de volver allĆ, con el hombre y la mujer caĆdos.
Erin:Esta fue la mejor cosa que he descubierto en la Escritura cuando estaba investigando este concepto de la maternidad. La maldición acababa de ser entregada, y las primeras palabras que salen de la boca de AdĆ”n es cambiar el nombre de su mujer a Eva, porque ella serĆa la madre de muchos, ella darĆa vida a muchos.
AsĆ que, al principio fue como ĀæQuĆ©? ĀæElla lo acaba de echar a perder y tĆŗ le vas a llamar dadora de vida? Pero AdĆ”n sabĆa que habrĆa algĆŗn tipo de redención. SĆ, ella pecó, pero ella iba a ser madre de todos los vivientes.
En la medida en que continuĆ© estudiando esto, dije que ese pecado es una canción que deberĆamos cantar acerca de Eva, pero sus hijos eran su obra porque ella pasó a tener hijos despuĆ©s de eso. Conocimos la historia de CaĆn y Abel. Sabemos que no fue perfecta. Pero en el nacimiento de esos hijos, Eva cada vez mĆ”s decĆa: Ā«Con la ayuda de Dios, he dado a luz a un hombreĀ». Se puede escuchar el asombro de su voz. Ā«SĆ, he pecado, pero Dios me estĆ” ayudando a dar a luz a un niƱoĀ».
Y despuĆ©s del nacimiento de Set se dice, que Ā«en ese momento la gente de la tierra llegó a invocar y llamaba el nombre del SeƱorĀ». SĆ, Eva pecó, pero tambiĆ©n Eva hablaba con sus hijos acerca del SeƱor. No habĆa escuela bĆblica de verano. No habĆa pastores de jóvenes, no habĆa eventos para alcance. AdĆ”n y Eva eran los responsables de enseƱarle a sus hijos acerca del SeƱor. Y por eso, porque ellos fielmente les hablaban a sus hijos del SeƱor y les contaban historias del SeƱor y compartĆan la importancia de seguir al SeƱor, las personas en la tierra comenzaron a clamar en el nombre de Dios.
Ella cometió un error pero su nombre dadora de vida es un recordatorio. En el jardĆn ella perdió tanto, pero no perdió a su esposo, no perdió a sus hijos y no perdió a Dios. AsĆ que, hay algo de redención en ese rol de dadora de vida.
Nancy: Y es la gracia restauradora de lo que SatanƔs pretende despojarla.
Erin: Absolutamente.
Nancy: Yo pienso que él intentó dejarla sin nada de eso.
Erin: Correcto.
Nancy: Ćl hubiera querido arruinar su matrimonio, arruinar su vida entera y desde ahĆ en adelante hubiera querido arruinar la vida de todos los demĆ”s.
Erin: Seguro.
Nancy: Pero es aquĆ donde entra la gracia; y parte de esa provisión de la gracia redentora, justo en el jardĆn, es que todavĆa es llamada y capacitada por Dios para nutrir y ser dadora de vida.
Erin: Y para Eva esto no fue fĆ”cil. Y parte de la maldición de Eva fue que darĆa a luz con dolor. Y sus niƱos probablemente actuaban como los mĆos. Pero cada carita era un recordatorio de que la redención era posible y de que Dios tiene un plan para la redención. No todo se detuvo en el jardĆn con la mordida de la manzana, su familia continuarĆa.
Y nosotros aĆŗn hoy estamos hablando de Eva. Por generaciones y generaciones y generaciones y todavĆa se habla de su historia. ĀæPor quĆ©? ĀæPorque ella pecó? SĆ. Pero tambiĆ©n porque ella dio vida.
Nancy: Y ni hablar del hecho de que a travƩs del tercer hijo Set finalmente vino Cristo.
Erin: Eso es correcto.
Nancy: . . . el MesĆas, el que harĆa una herida mortal a la serpiente y comprarĆa nuestra salvación.
AsĆ que fue a travĆ©s de su disposición de dar vida, de abrazar el llamado de la maternidad, por lo que en definitiva estamos sentadas aquĆ hoy siendo seguidoras y amantes de Cristo. Es a travĆ©s de esa lĆnea que Dios proveyó salvación en la persona de Cristo.
Erin: Y asà es como es con la maternidad. Pienso que muchas madres piensan que la meta de la maternidad es criar muchachos que sean buenos, que se comporten bien. Si tú tienes el primer plano de la maternidad, yo tengo noticias para ti: ellos no siempre se van a comportar bien y eso no significa que eres un fracaso como madre. Tú no siempre te vas a comportar bien y eso no significa que eres un fracaso como madre. Tienes que tener una visión de largo alcance.
ĀæQuĆ© pasarĆa si tus hijos clamaran en el nombre del SeƱor? ĀæY despuĆ©s quĆ© pasarĆa si sus hijos clamaran en el nombre del SeƱor? ĀæY quĆ© pasarĆa si sus hijos clamaran en el nombre del SeƱor? ĀæCuĆ”ntas personas serĆan impactadas por todos esos hijos sobre los cuales derramaste sabidurĆa, de los que has sido dadora de vida y que van a ser sal y luz en este mundo oscuro?
TĆŗ no puedes pensar en esto como: «¿Puedo pasar el dĆa sin perder la calma?Ā» TĆŗ tienes que pensar en esto como: «¿CuĆ”l es mi potencial en el ministerio a largo plazo?Ā» Eso fue lo que Eva pudo hacer y es una linda historia de redención y restauración y la belleza de dar vida.
Nancy: Y no es una historia con excesivo romanticismo.
Erin: Seguro.
Nancy: Porque como lo seƱalaste anteriormente, en GƩnesis, vemos el dolor de dar a luz, de criar hijos, y de saber que la maternidad implica sufrimiento.
Erin: Eva fue la primera mujer que sepultó a su hijo. De modo que, Eva conoció el dolor de la maternidad que muchas de nosotras no conoceremos. En un grado mayor, Eva conoció el dolor de la maternidad pero, la historia no se detiene ahĆ.
Nancy: Y pienso que es un recordatorio de que la maternidad no es tan traumĆ”tica pero sĆ difĆcil, y eso no viene por naturaleza a criaturas caĆdas. Me recuerda el pasaje de Tito capĆtulo 2, que dice que parte de la consejerĆa es el proceso de discipulado de mujeres mĆ”s maduras a mujeres mĆ”s jóvenes para enseƱarlas a amar a sus hijos. Ahora, eso implica que eso no viene por naturaleza, que eso es algo que tenemos que aprender y que puede ser aprendido.
Erin: Este pasaje me alienta tanto. De hecho, yo dirijo un grupo de madres en mi iglesia y hemos estado enfocƔndonos en ese pasaje por meses y meses.
Yo fui tan liberada al aprender: «¿Oh, se supone que eso me debe ser enseñado? ¿no se supone que yo deba saber cómo amar a mis hijos y cómo amar a mi esposo?»
También dice que estemos felices en la casa. No se supone que salga del hospital y de repente sepa cómo ser feliz por todo lo que pasa en mi vida. Esas son cosas que debo aprender.
ĀæY cuĆ”l deberĆa ser mi curriculum o carta de presentación? La Palabra de Dios enseƱada por mujeres maduras que estĆ©n dispuestas a enseƱarme.
Esto es un tremendo alivio, que no estoy supuesta a saber automÔticamente como ser una gran madre, cómo sentirme de maravilla acerca de ello y cómo mantener mi matrimonio durante la maternidad, sino que esas son cosas que me pueden ser enseñadas a través de la Palabra de Dios.
Nancy: ¿Y cuÔles son de las cosas que Dios ha usado en tu temprana experiencia como madre (y tu libro se enfoca especialmente en madres con niños pequeños), cuÔles son algunas de las cosas que Dios ha usado para animarte y darte gracia en ese viaje y ayudarte a abrazar la maternidad como un llamado santo?
Erin: Bueno, yo me involucrĆ© casi inmediatamente con MOPS, que es un acrónimo para madres de niƱos que estĆ”n en preescolar. Es un ministerio nacional que se enfoca en entrenar y equipar a las madres. Y realmente hice una conexión ahĆ. TambiĆ©n, comencĆ© un grupo de madres en mi propia iglesia y esas mujeres realmente han sido de gran influencia para mi vida.
Pero tambiƩn, el tener hijos me hizo darme cuenta de mi necesidad de pasar tiempo o compartir con personas que no son como yo. Amo el pasar tiempo con mis amigas que son madres, empujando nuestros coches, pero todas tenemos los mismos asuntos y ninguna de nosotras estƔ mƔs allƔ del camino. Pero he sido verdaderamente intencional en pasar tiempo con madres que tienen hijos un poco mayores, y tambiƩn he invitado a mi casa a madres que tienen niƱos menores.
Para mà una de las cosas favoritas es invitar familias a nuestra casa una mañana cualquiera para comer unos pancakes-«vengan en sus pijamas» y pasamos un rato. De modo que esto realmente profundiza mis relaciones en muchas formas.
Ahora, esto necesita esfuerzo de mi parte porque esas cosas ahora no son tan naturales como quizĆ”s pasaba en generaciones anteriores, donde las madres, abuelas, tĆas y primas estaban todas en Ć”reas próximas. Yo tengo que hacer el esfuerzo.
Yo literalmente me conectĆ© en lĆnea y busquĆ© grupos de madres. EncontrĆ© varios de ellos; llamĆ© y eso es mucho trabajo. Toma trabajo el mantener amistades y comenzar nuevas amistades y todo lo demĆ”s. Pero ha sido mi tabla de salvación en este tiempo pasar tiempo con otras personas que estĆ”n en esta etapa de la maternidad y recoger todo lo que pueda de ellas.
Nancy: Estoy pensando en una madre joven que estÔ escuchando este programa y ella estÔ pensando: bueno, yo no soy una oradora, no soy una escritora. Yo no soy tan brillante, tan talentosa o algo como Erin- ella debe ser una súper mujer. Yo estoy aquà ahogÔndome. Tengo muchas luchas, no puedo dormir. A duras penas puedo recordar mi nombre. El pensamiento de levantarse y salir y hacer una cosa mÔs, en ese intenso trabajo de ser madre, parece ser abrumadora.
Erin: Seguro, lo es.
Nancy: AyĆŗdala. MotĆvala.
Erin: Ella tiene que poner un pie delante del otro y tiene que encontrar la manera de conectarse quizƔs con otras madres; pero por supuesto, cuesta trabajo. Cuando estƔs en los primeros aƱos, el simple hecho de salir de la casa es mucho esfuerzo. Es un gran esfuerzo para mi familia, pero vale la pena.
La maternidad puede ser muy, pero muy aislante. Hay una temporada cuando el bebĆ© estĆ” reciĆ©n nacido, en la que las personas pasan y te dejan alguna comida y todo tipo de cosas y despuĆ©s desaparecen y tĆŗ estĆ”s sola. Nuestra cultura tiende a pensar, Ā«ese asunto de los bebĆ©s es muy privado y no deberĆamos llamar, deberĆamos darle su espacio y no debemos interferirĀ». AsĆ que la mamĆ” tendrĆ” que hacerlo.
Entonces, ella debe encontrar un paso que pueda dar. QuizƔs sea llamando a una amiga. QuizƔs sea uniƩndose a un grupo de madres en su iglesia local, preguntƔndole a una amiga si se pueden juntar y caminar una vez a la semana.
Pero yo entiendo; requiere de esfuerzo. Requiere mucho estar cargando cosas pesadas, requiere estar empacando la paƱalera y todo eso. Pero, no lo puedes hacer bien si no tienes otras madres con las que estƩs conectada.
Nancy: Y existen formas de mantenerse conectada que no requieren que salgas de la casa…
Erin: Ciertamente.
Nancy: ¿Y qué del uso de Facebook, del teléfono, del correo electrónico- las personas aún usan los correos electrónicos?
Erin: Claro, yo sĆ. Es el correo ordinario que ya ni siquiera lo usamos.
Nancy: Correcto. Y es divertido ver algunas de mis amigas que son madres jóvenes, como se animan la una a la otra en Facebook.
Erin: Seguro.
Nancy: Solo recordĆ”ndose la una a la otra que no estĆ”n haciendo esto solas. TĆŗ tienes una porrista…
Erin: Eso es correcto. Motivo a las madres a verdaderamente comunicarse vĆa internet, Ā«mis hijos son una bendiciónĀ». Es muy fĆ”cil poner en tu estatus de Twitter o Facebook o lo que sea, algo por lo cual quejarse: Ā«Oh, estoy tan cansadaĀ». Ā«Ugh, otra clase de fĆŗtbolĀ». Ā«O esto, o lo otroĀ». Pero lo que sea que comuniques en lĆnea, comunĆcalo: Ā«Mis hijos son una bendición. Mis hijosā¦mira esto, no es esto lindo. Mira lo que hicimos hoy en nuestro devocional familiar. Nosotros vamos a salir. Nosotros vamos a recoger hoja lo que seaĀ».
Comunica las cosas de deleite que tiene la maternidad- ellas estĆ”n ahĆ si tĆŗ estĆ”s dispuesta a buscarlas- y otras madres vendrĆ”n ti como polillas a una llama porque no quieren hablar mĆ”s de su duro trabajo. Ellas no quieren quejarse mĆ”s, pero no saben cómo salir de ahĆ. AsĆ que, tal vez comienza contigo.
Carmen: Erin Davis y Nancy Leigh DeMoss han estado hablando de un ministerio importante. Es llamado: Maternidad.
Erin en su libro MƔs allƔ del tiempo de baƱo (disponible en inglƩs), escribe acerca de la importancia del llamado a la maternidad.
Nancy: Esperamos que cada mamÔ que escuchó este programa lea este libro. Si tú no tienes niños pequeños, yo espero que obtengas una copia y se la pases a una mamÔ que conozcas.
Sé que las madres con niños pequeños no tienen tiempo para leer mucho. Una de las cosas que aprecio de este libro es que no es largo. Es de fÔcil lectura. Es atractivo. Y simplemente pienso que serÔ de gran bendición para esas madres con niños pequeños.
Carmen: ĀæVives en los EEUU y tienes una posición de enseƱanza a otras mujeres de tu iglesia? Queremos animarte a participar de un evento muy especial Revive 15 | Mujeres enseƱando mujeres, a celebrarse en IndianĆ”polis los dĆas 24, 25 y 26 de septiembre.
¿Quisieras estudiar la Palabra de Dios mÔs profunda y efectivamente para poder enseñarla a otras mujeres? Entonces, este evento es para ti, contaremos con la presencia de Nancy Leigh DeMoss, Jen Wilkin y Lauren Chandler, dirigiendo la alabanza.
Si has estado ahĆ confundida desesperada, temerosa hasta que las palabras de otra mujer te han infundido gracia y esperanza renovada, ahora es tu oportunidad de ayudar a otras mujeres con tus palabras, ven a escuchar porque es importante que tĆŗ escribas y compartas lo que Dios ha hecho contigo y cómo puedes hacerlo mejor, inspĆrate y recibe ayuda de otras mujeres como tĆŗ, conoce a Lore Ferguson, Erin Davis y Jennifer Lyell durante tres horas de ideas prĆ”cticas y mucho mĆ”s.
HabrÔ traducción al español, Revive 15 | Mujeres enseñando mujeres, visita AvivaNuestrosCorazones.com para que obtengas mas información.
Cuando eres madre de niños pequeños, es fÔcil ser tentada por el desencanto. Erin Davis entiende y te mostrarÔ cómo puedes ser animarte cuando piensas que te darÔs por vencida. Por favor únete a ella y a Nancy mañana en Aviva Nuestros Corazones.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblias de Las AmƩricas a menos que se indique otra fuente.
MĆŗsica: Fuente de la vida eterna, Natasha Perez, Nueva Oportunidad ā 2014 Natasha Perez
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