Brote de vida

Domingo 3 Mayo

Alégrate, joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia; y anda en los caminos de tu corazón y en la vista de tus ojos; pero sabe, que sobre todas estas cosas te juzgará Dios.

Eclesiastés 11:9

Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud.

Eclesiastés 12:1

Brote de vida

Cuando la vida surge, por ejemplo, cuando escuchamos el primer llanto de un niño al nacer, cuando vemos los primeros brotes de la primavera, es milagroso: ¡La vida ya está allí por completo! ¡Qué maravilla! Su fuerza nos sorprende, su fragilidad nos inquieta. Su poder organizador nos sorprende tanto como su completa dependencia del entorno. La vida sigue siendo un misterio total, deslumbrante.

La admiración ante la vida nos hace pensar en el autor de ella, es decir, Dios, quien posee la vida en sí mismo (Juan 5:26). La diversidad y la superabundancia de la vida muestran algo de la grandeza del Dios vivo. Esta admiración se transforma en agradecimiento cuando tomamos conciencia de que nuestra vida es un regalo de Dios. ¡Él es la fuente de ella, y también es el que la sustenta!

“Alégrate”: Bajo la mirada bondadosa de Dios, hay lugar para el amor y el gozo, a pesar de la fragilidad de la vida. Pero el camino está demarcado: “Acuérdate de tu Creador”.

Si la vida es un regalo maravilloso, ¡debería honrar al que me la dio! Lo que haya hecho con ese regalo, ¿soportará el juicio del Dios infinitamente bueno y santo? No, pues el pecado que está en mí destruyó toda relación con él y orienta mi vida en un sentido opuesto a su voluntad.

Pero en su bondad, Dios envió a su Hijo Jesús para darnos otra vida, una vida nueva, espiritual, eterna. “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna” (1 Juan 5:13).

Isaías 46-47 – Marcos 6:30-56 – Salmo 51:6-12 – Proverbios 14:29-30

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

1/2 – Aunque la Higuera no Florezca

Ravi Zacharias Ministerios Internacional

Pensemos con Ravi Zacharias

1/2 – Aunque la Higuera no Florezca

¿Cómo puede la violencia ser parte de un mundo donde Dios está en control? El profeta Habacuc se hizo esa pregunta hace miles de años – y esa es la misma pregunta que Ravi Zacharias trata esta semana es su mensaje, Aunque la Higuera no Brote.

“Pensemos con el Dr. Ravi Zacharias” es una producción de RZIM y es un excelente recurso para los cristianos que anhelan entender la fe y testificar con inteligencia.

http://www.rzim.org

¿Qué es el PASTOR de HERMAS y por qué no está en la Biblia?

BITE

¿Qué es el PASTOR de HERMAS y por qué no está en la Biblia?

Este documento es claramente el más extenso de los llamados Padres Apostólicos y, de hecho, también es más largo que cualquiera de los documentos que componen el Nuevo Testamento.

Aparte de lo que aparece en este mismo documento es realmente poco lo que se sabe sobre la vida del autor de «El Pastor de Hermas».

Quizá el otro documento en el que se habla de Hermas, como se le conoce al autor, es el «fragmento muratoriano», un documento que reproduce un texto que probablemente se remonta al siglo segundo o tercero. Allí se afirma que Hermas escribió su libro mientras estaba en Roma, donde al parecer, su hermano Pío era obispo.

Se sabe que un hombre llamado Pío fue obispo en Roma hacia el 140 o 150 d.C. Esto nos daría un marco histórico aproximado para la escritura de este documento.

En la historia, Hermas habla de su vida y del desarrollo de las virtudes cristianas mientras cuenta su historia.

FUENTES:

What is the Shepherd of Hermas and should it be in the Bible?: https://bit.ly/2Ydo20p
Shepherd of Hermas: https://bit.ly/3bFP4kQ
The Shepherd of Hermas: https://bit.ly/2W3MuhM

F.F. Bruce, El Canon de la Escritura (Barcelona: Clie, 2002) pp. 161-172
Alfonso Ropero (editor) Obras escogidas de los Padres Apostólicos (Barcelona: Clie, 2018)
Carolyn Osiek,”Hermas, Pastor de” en Diccionario Bíblico Eerdmans (Miami: Patmos, 2016) pp. 813-814
L. Longobardo, “Apostólica, literatura” en Diccionario San Pablo Literatura Patrística (Madrid: San Pablo, 2010) pp. 179-196
P Nautin “Hermas, Shepherd of” en Encyclopedia of Ancient Christianity, (Downers Grove: Intervarsity Press, 2014) Vol. 2 pp. 220-221
Horacio E. Lona, Introducción a la historia de la literatura cristiana en los tres primeros siglos (Buenos Aires: Editorial Claretiana, 2012) pp. 36-43
Enrico Norelli, Historia de la literatura cristiana antigua griega y latina I (Madrid: BAC, 2006]) pp. 184-188
Philip Vielhauer, Historia de la literatura cristiana primitiva (Salamanca: Sígueme, 1991) pp. 529-537
Hubertus R. Drobner Manual de Patrología 2ª edición (Barcelona: Herder, 2001) pp. 62-65
Berthold Altaner Patrology (Freiburg: Herder, 1960) pp. 84-88

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6/42 – Lee la Biblia: Éxodo Cap. 19-40

El Proyecto Biblia

Serie: Antiguo Testamento

6/42 – Lee la Biblia: Éxodo Cap. 19-40

Antiguo Testamento

Mira nuestro video Lee la Biblia sobre el libro de Éxodo, que desglosa el diseño literario del libro y su línea de pensamiento. En Éxodo, Dios invita a los israelitas a establecer un pacto con ÉL y viene a vivir entre ellos en el Tabernáculo, pero Israel se rebela y arruina la relación. #BibleProject #VideosDeLaBiblia #Éxodo

Lanzaremos un nuevo video de Lee la Biblia para cada libro de la Biblia en coordinación con nuestro plan de lectura. Si no has leído la Biblia entera anteriormente, o si lo has intentado y te has rendido, te animamos a leer con nosotros. #BibleProject #VideosDeLaBiblia #Introducción Lee la Biblia

En el Proyecto Biblia, hacemos videos animados que exploran los libros y temas de la Biblia. Aquí puedes encontrar todos nuestros videos y recursos por libro, tema o serie de forma gratuita.

https://thebibleproject.com/international/spanish/

Sin Dios no comprendo nada

Sábado 2 Mayo

Levantad en alto vuestros ojos, y mirad quién creó estas cosas.

Isaías 40:26

Toda casa es hecha por alguno; pero el que hizo todas las cosas es Dios.

Hebreos 3:4

¡Cuán innumerables son tus obras, oh Señor!… La tierra está llena de tus beneficios.

Salmo 104:24

Sin Dios no comprendo nada

J. Henri Fabre (1823-1915), célebre entomólogo, afirmó: «No puedo decir que solo creo en Dios, pues lo veo… Sin Dios no comprendo nada. Sin él todo es tinieblas… Cuanto más observo, tanto más brilla esa inteligencia detrás del misterio de las cosas».

Ese sabio verdaderamente «veía» al Creador a través del mundo de los insectos que observaba y admiraba.

Su constatación coincide con lo que el apóstol Pablo escribió: “Lo que de Dios se conoce les es manifiesto (a los hombres), pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa” (Romanos 1:19-20).

Las cosas creadas constituyen un testimonio visible al Dios invisible. La inteligencia que Dios dio a los hombres los capacita para discernir la sabiduría del Creador a través de la naturaleza.

Rechazar ese mensaje divino es parecerse a aquellos de quienes Jesús decía: “Viendo no ven, y oyendo no oyen, ni entienden” (Mateo 13:13).

Recibirlo por la fe conduce a ver al Invisible (Hebreos 11:27), a comprender que el mundo fue constituido “por la palabra de Dios” (Hebreos 11:3). ¡Por la fe vemos, comprendemos, estamos convencidos!

El Dios creador también es el Dios Salvador, un Dios de amor plenamente revelado por Jesucristo, su Hijo, a quien envió del cielo a la tierra para salvar a todo el que cree en él.

Isaías 45 – Marcos 6:1-29 – Salmo 51:1-5 – Proverbios 14:27-28

Todo Pasará

Iglesia Ozama

Todo Pasará

Otto Sánchez

Rolando Otoniel (Otto) Sánchez Pérez, nació el 24 de febrero del año 1966 en la ciudad de Santo Domingo.

Viene de un hogar cristiano y conoció la gracia de Jesucristo en su adolescencia.

Es pastor de la Iglesia Bautista Ozama desde el año 1992. Sus primeros estudios universitarios fueron en el área de Publicidad. Realizó estudios ministeriales en el Seminario Teológico Bautista Dominicano.

Tiene una Maestría en Teología del Southern Baptist School for Theological Studies.

El pastor Otto está dirigiendo el STBD (Seminario Teológico Bautista Dominicano) desde enero del 2008. Está casado con Susana Almanzar y tienen dos niñas, Elizabeth Marie y Alicia.

http://www.ibozama.org

La importancia de la Verdad

Alimentemos El Alma

Desatando la Verdad de Dios un día a la vez

Serie: Las lecturas diarias de MacArthur

La importancia de la Verdad

John MacArthur

Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres. Juan 8:32

Cada cristiano verdadero debería conocer y amar la verdad. Las escrituras dicen que una de las características claves de <<los que se pierden>> (aquellas personas que están condenadas por su incredulidad) es que <<no recibieron el amor de la verdad para ser salvos>> (2 Tesalonicenses 2:10). Es claro que el amor genuino por la verdad se edifica en la fe salvadora. Es por lo tanto, una de las distintivas de cada  creyente verdadero. Según las palabras de Jesús, ellos conocieron la verdad, y la verdad los ha hecho libres (Juan 8:32).

 En una época en que la sola idea de verdad está siendo atacada con desdén (aun en la iglesia donde las personas deberían reverenciar la verdad), el consejo sabio de Salomón nunca fue tan oportuno: <<Compra la verdad, y no la vendas>> (Proverbios 23:23)

No hay nada en todo el mundo más importante o más valioso que la verdad. Y la iglesia tendría que ser <<columna y baluarte de la verdad>> (1 Timoteo 3:15)

No saber lo que usted cree es, por definición, una especie de incredulidad. Negarse a reconocer y defender la verdad revelada de Dios es una especie particularmente tenaz y perniciosa de la incredulidad. Abogar por la ambigüedad, exaltar la incertidumbre u otra cosa que deliberadamente nubla la verdad es una manera pecaminosa de nutrir la incredulidad.

¿Dónde tiene dudas en sus creencias?

Verdad en guerra, pp. xi-xii

John Mac Artur

Episodio 28 – ¿El matrimonio curará mi lujuria?

Soldados de Jesucristo

¿El matrimonio curará mi lujuria?

 Episodio 28

John Piper Responde

¡Nuestro episodio semanal número 28 de John Piper Responde! El Pastor John nos explica: ¿El matrimonio curará mi lujuria?

SOBRE NOSOTROS

Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.

Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.

John Piper

Es el fundador y escritor principal de DesiringGod.com y es presidente de Bethlehem College & Seminary. Durante 33 años Piper ha servido como pastor de Bethlehem Baptis Church. Ha escrito más de 50 libros, entre ellos Cinco puntos y Viviendo en la luz: dinero, sexo & poder.

Es uno de los escritores cristianos más reconocidos de las últimas décadas. Su escritura es  caracterizada por un corazón pastoral y un estilo confrontador, pero también alentador. Sus más de 30 años de ministerio están recopilados gratuitamente en artículos y vídeos. Los puedes encontrar en: DesiringGod.org.

El pastor John Piper vive en la ciudad de Minneapolis, Estados Unidos con su esposa Noel. Tiene cinco hijos y catorce nietos.

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¿Quién es mi prójimo y por qué debería amarlo?

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

¿Quién es mi prójimo y por qué debería amarlo?

 David Owen Filson

Amo el énfasis que Lucas hace en el Espíritu Santo. Él nos dice que el Espíritu cubrió a María, y que el Logos eterno se encarnó (Lc 1:35). El Espíritu, en forma de paloma, descendió sobre Jesús en Su bautismo (Lc 3:22). Jesús enfrentó la tentación en el desierto mientras el Espíritu le daba poder (Lc 4:1). Nuestro Señor comenzó Su ministerio público citando a Isaías y declarando la unción que estaba sobre Él por el Espíritu (Lc 4:18). Concebido, fortalecido y ungido por el Espíritu, Jesús entonces se encuentra regocijándose en Él. ¿Qué fue lo que llenó el corazón de Cristo con tanto gozo? La humillante ironía de que los sabios y entendidos de este mundo no comprenden las verdades del evangelio que Jesús permite que los niños entiendan (Lc 10:21-22).

Este es el contexto de la «prueba» que el intérprete de la ley diseña para Jesús (Lc 10: 25-37). Tratar de acorralar a Jesús nunca funciona bien, ni en aquel entonces ni ahora. Y las historias, una vez que asumimos que las entendemos, tienden a perder su impacto. Echemos otro vistazo.

«Y he aquí, cierto intérprete de la ley se levantó, y para ponerle a prueba [a Jesús] dijo” (Lc 10:25). Esa es la forma en que Lucas dice: «Mira esto: un teólogo muy inteligente del Antiguo Testamento se puso delante de todos e intentó acorralar a Jesús». Hizo una pregunta crucial sobre la vida eterna: la pregunta que la Biblia aborda desde su principio hasta el final. Sin embargo, Lucas quiere que sepamos la intención detrás de la pregunta. Este erudito bíblico no solo estaba tratando de hacer tropezar a Jesús, sino que asumió que podía justificarse a sí mismo (Lc 10:29). «¿Qué haré para heredar la vida eterna?» La pregunta es maliciosa y arrogante, ya que asume que la herencia, por definición, un regalo, es algo que se puede ganar. Esta falsa concepción del evangelio está en todos nosotros. Todos nos preguntamos qué debemos hacer para ganar la vida eterna y para merecer nuestra justificación.

No solo nunca sale bien probar a Jesús, sino que está estrictamente prohibido (Dt 6:16). Jesús, atrevidamente, redirecciona la atención de esta pregunta con otra. Él le pregunta a este experto en la ley sobre la ley. Pareciera una sesión de entrenamiento para este jurista seguro de sí mismo. Por esto responde rápida, confiada y concisamente: «Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu fuerza, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo» (Lc 10:27). Jesús básicamente le da la máxima calificación a su respuesta, diciendo: «Has respondido correctamente; haz esto y vivirás» (Lc 10:28). El jurista tiene razón en cuanto a la ley, ya que ha mencionado los mandamientos de amar a Dios y al prójimo (Lv 19:18, Dt 6:4-5). Y Jesús, por supuesto, tiene razón: la vida eterna depende del cumplimiento de la ley.

Somos la posesión preciada de Aquel que se hizo nuestro prójimo, que se hizo carne, que habitó entre nosotros.
El muy versado intérprete de la ley, para no quedarse atrás, concibe una segunda ronda de prueba para asegurarse de que Jesús supiera que la respuesta no era tan simple: «¿Y quién es mi prójimo?» (Lc 10:29). Nuestro Señor vuelve a redirigir la atención, pero primero, le cuenta una historia.

La historia que Jesús cuenta pareciera una gran obra teatral. Un viajero desprevenido está en un viaje peligroso, uno no apto para cardíacos. Veintisiete kilómetros cuesta abajo, descendiendo más de mil metros, desde Jerusalén hasta Jericó. El Obispo J.C. Ryle llamó el camino a Jericó «la vía sangrienta». Jesús sabe que el intérprete de la ley percibirá el peligro. Lo único que le hace falta al relato es: «Fue una noche oscura y de tormenta. . . «

El telón se levanta: ¡ladrones! ¡Salen de la nada! Hay secciones del camino bien peligrosas y remotas, llenas de lugares clandestinos desde donde es bien fácil tenderles una emboscada a los desprevenidos y a los viajeros solitarios. Nuestro cansado viajero es dejado desnudo, ensangrentado, fracturado y medio muerto (Lc 10:30). Entra en escena a la derecha: un sacerdote. Él ve y pasa cerca del otro lado del camino. Lo mismo sucede con el levita que viene después (Lc 10:31-32). ¿Y si esto fuera un cadáver? No pueden arriesgarse a la contaminación. Quién sabe qué clase de malabarismo ético ellos empleaban para racionalizar, incluso santificar su falta de compasión. Cuando veamos al necesitado, especialmente en situaciones de riesgo, cuando está en juego algo más que conveniencia, ¿ayudaremos o seguiremos de largo? Charles Spurgeon, cuyo púlpito estaba en el corazón de una gran ciudad llena de maravillas y riquezas, pobreza y crimen, una vez amonestó a la congregación del Tabernáculo Metropolitano de Londres:

Te has reído de lo que el sacerdote pudo haber dicho, pero si te inventas excusas cada vez que ves necesidades reales y las puedes suplir, no te rías de tus excusas, el diablo hará eso; es mejor que llores por ellas, ya que hay una razón más grave por qué lamentar que tu corazón sea duro con tus semejantes cuando están enfermos, y quizás enfermos de muerte.

Una entrada inesperada, en escena a la izquierda: un samaritano. El jurista sabe que no hay nada bueno en un samaritano. Sin embargo, el samaritano tiene «splanchna». Esta no es la palabra griega más elocuente al salir de los labios, pero tiene que ser una de las más bellas. Esta palabra significa «compasión»; y el samaritano derrama el aceite y el vino de la compasión sobre las heridas del hombre y las venda. Qué tierna escena. Jesús dice que el samaritano tiene compasión. Pero, en cierto sentido, la compasión ha consumido al samaritano. Él da y da en abundancia. Nada hace falta para el cuidado de este pobre extraño en el mesón (Lc 10:33-35).

Ahora, Jesús le devuelve la pregunta al experto de la ley. En lugar de responderle: «¿Quién es mi prójimo?» Jesús, extrayendo una apología incuestionable de su conmovedor relato, le pregunta: «¿Cuál de estos tres piensas tú que demostró ser prójimo del que cayó en manos de los salteadores?» (Lc 10:36). La arrogancia del jurista está bajo ataque compasivo. Él responde: «El que tuvo misericordia de él» (Lc 10:37).

Quizás el jurista ha comenzado a entender. Necesitamos considerar nuevamente el mensaje y el estilo de la misericordia de Jesús. Debemos ir y hacer lo mismo. Casi a todos nos toca transitar, lastimados y golpeados, por el camino a Jericó, por así decirlo. Ese camino puede ser problemas emocionales, financieros, enfermedad, adicción o conflictos matrimoniales. ¿Triunfará la compasión sobre la conveniencia? ¿O la piedad sobre los prejuicios? ¿Triunfará la tierna comprensión sobre la tiranía de lo urgente? ¿Y qué si alguien terminara en el camino a Jericó por necedad pecaminosa? ¿Debería molestarme en ayudar a alguien así? Sin embargo, ¿no es así como la mayoría de nosotros terminamos en nuestro propio camino a Jericó?

¿Y qué si la persona en necesidad no se parece en nada a mi? Quizá alguien que se identifique mejor debería ayudarla. Pero la pregunta no es: «¿Cómo alguien cuyo color de piel no es como el mío, cuyas creencias difieren de las mías, cuyo pasado sexual, presente o futuro es avergonzante puede ser mi prójimo?» Más bien, debemos preguntarnos: «¿De quién tengo la oportunidad y el privilegio de ser prójimo en este día? » Si, como dice el Salmo 23:6, la gracia está en una carrera de persecución, entonces unámonos a la carrera. Incluso si —especialmente si— esa carrera es arriesgada y costosa. Incluso si—especialmente si— no contamos con muchos recursos económicos. Después de todo, la carrera de la vida cristiana a la que Hebreos 12:1 se refiere es una agona, es decir, puede ser agonizante y difícil. Jonathan Edwards una vez predicó un sermón bien confrontador, «El deber de la caridad a los pobres», en el cual preguntó:

Si nunca estamos obligados a aliviar las cargas de los demás, sino solo cuando podemos hacerlo sin cargarnos a nosotros mismos, entonces, ¿cómo llevaremos las cargas de nuestro prójimo cuando no soportamos ninguna carga en absoluto? Aunque es posible que no tengamos en abundancia puede darse el caso de que nos veamos obligados a socorrer a otros que están en mucho mayor necesidad, como lo indica esa regla de Lucas 3:11: “El que tiene dos túnicas, comparta con el que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo”.

Cuando damos nuestra túnica para cubrir el frío de la desnudez de otro, nos revestimos de tierna compasión (Col. 3:12). No nos demos la vuelta como el joven rico en Marcos 10:17-22, queriendo ganar la vida eterna y desanimado porque sus grandes posesiones lo poseían a él.

Somos la posesión preciada de Aquel que se hizo nuestro prójimo, que se hizo carne, que habitó entre nosotros, que corrió la carrera por nosotros, cumpliendo toda la ley, cargado con nuestro pecado, dejado ensangrentado, golpeado y muerto en la cruz. Él nos levantó del camino a Jericó de nuestro propio pecado y quebrantamiento, derramó sobre nosotros el aceite y el vino de la salvación, nos envolvió con una nueva «túnica» —el manto de Su justicia (Is 61:10)— vendó nuestras heridas a través de Sus heridas (Is 53:5), y aseguró un lugar para nosotros en el mesón del lugar santísimo, más allá del velo (Heb 6:19). Él ahora nos pide que seamos prójimos amorosos.

En lugar de preguntar qué debemos hacer para ganar la vida eterna, nos convertimos en prójimo de los necesitados, no para ganar la vida eterna, sino para evidenciar que tenemos vida eterna; no para merecer nuestra justificación, sino para manifestar que somos justificados por una gracia que nos persigue, especialmente cuando deambulamos por los caminos más remotos y peligrosos.

Este articulo fue publicado originalmente en la Tabletalk Magazine.

David Owen Filson

David Owen Filson

El reverendo David Owen Filson es pastor y maestro en la iglesia Christ Presbyterian Church en Nashville, Tenn., y profesor invitado de teología histórica en el Reformed Theological Seminary in Charlotte, N.C.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

4/4 –Tu trabajo no es en vano

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Mirando hacia atrás después de 80años

Entrevista con Kay Arthur

4/4 –Tu trabajo no es en vano

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/tu-trabajo-no-es-en-vano/

Carmen Espaillat: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Toda esta semana hemos estado escuchando a Kay Arthur. Ella está en sus ochenta y recientemente fue su cumpleaños. Kay nos ha estado exhortando a ser fieles y hacer que cada día cuente hasta el fin de ellos. Vamos a retomar la conversación entre Kay Arthur y Nancy Leigh DeMoss.

Nancy: Kay, tú nos has hablado un poco acerca de la muerte y el morir, y de tu perspectiva al respecto. Has escrito un libro, un estudio, recientemente acerca del cielo y del infierno y de la vida después de la muerte. ¿Alguna vez piensas en tu funeral?

Kay Arthur: Sí. Lo he pensado. De hecho, tengo que sentarme y escribirlo, pero le dije a mi hijo el otro día, David es el director del ministerio ahora.

Así que yo estoy sentada aquí y yo estoy pensando: El ministerio va a continuar porque, número uno, no tiene mi nombre en él.

Nancy: Muy sabio.

Kay: Y número dos: Está fundamentado en la Palabra, eso es esencial para estos días. Nosotros tenemos que conocer la Palabra. Si la Palabra de Dios nos es quitada o si no la tenemos en nuestras manos, debemos poder hablarla—Su Palabra, no nuestra palabra. Nuestro testimonio es maravilloso y a las personas les gusta, pero nosotros hemos sido salvos por fe. La fe viene por el oír, la Palabra de Cristo. Es lo que Jesús es, y quien es Jesús es lo que nos salva. Es creer que Él es el Cristo; Él es el Hijo de Dios y es el único camino a Dios. Es tomar nuestra cruz cada día y seguirlo a Él. De eso es de lo que se trata el Cristianismo.

Así que uno se mantiene viviendo hasta que Él te lleve a casa. Así que ¿Cómo será mi funeral? No, no quiero un funeral, yo quiero una fiesta. Yo verdaderamente no quiero un ataúd en el frente de la iglesia. Yo quiero una fiesta.

Es por esto. Tú me preguntaste qué hice para mi cumpleaños. Yo pensé, ¿Qué tal si yo hago una fiesta aquí con la gente en Chattanooga, y yo me olvido de alguien? Me mortificaría. Y yo no quiero olvidar a nadie. Así es que no me den una fiesta.

Pero cuando yo muera, yo no estaré aquí. Yo quiero que todo el mundo celebre. Yo quiero que la gente comparta sobre lo que ha significado en sus vidas conocer a Dios. Yo quiero que ellos traigan a sus amigos perdidos. Y yo quiero que traigan a sus hijos y a sus nietos.

Cada verano nosotros tenemos dos campamentos de entrenamiento para adolescentes.

Bueno, yo les estoy enseñando a los hijos de los hijos que yo había enseñado. ¡He vivido mucho!

Nancy : Así es Kay.

Kay: Yo les enseñaba a ellos y yo les enseño ahora a sus adolescentes.

Nancy: Permíteme preguntarte esto. Déjame volver al tema del cielo. Acabas de escribir un estudio sobre esto. ¿Qué tú anticipas acerca del cielo?

Kay: Bueno Nancy cuando yo pienso acerca del cielo, yo pienso en estar con el Señor. Yo pienso en estar con Jesús, acerca de estar con Moisés y Abraham e Isaac, Jacob, Wycliffe y Tyndale—mis héroes.

Yo pienso en estar adorando al Señor. Dios no habla mucho acerca del cielo y yo no quiero agregar a las Escrituras mis sentimientos acerca del cielo. Pero yo amo el hecho de que cuando haya un nuevo cielo y una nueva tierra, nuestras lágrimas serán secadas de nuestros ojos y no habrá más tristeza, ni más lágrimas, ni más muerte porque las cosas viejas dejaron de ser.

Pero también lo que dice es esto, y pienso que es muy aleccionador. Él dice, “El vencedor heredará estas cosas”. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin. Y Él dice, “El vencedor heredará estas cosas, y yo seré su Dios y el será mi hijo. Pero los cobardes, incrédulos, abominables, asesinos, inmorales, hechiceros, idólatras y todos los mentirosos tendrán su herencia en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda.” (Ver Apo. 21:7)

Veo esto y la primera palabra que atrae mi atención es “cobarde”. Cobardes cuando tienen que defender a Jesucristo. Cobardes cuando se trata de negarte a ti mismo y tomar tu propia cruz. Cobardes cuando se trata del mundo versus Jesús. Lo políticamente correcto versus la verdad bíblica.

Algo de lo que la gente no se da cuenta es que Isaías termina con nosotros los creyentes, los judíos creyentes y nosotros también, yendo y mirando en el lago de fuego y viendo personas en el lago de fuego donde el gusano no muere y el fuego no se consume. Ellos pueden manejar esto porque tú conoces y entiendes el amor, la rectitud, la justicia, etc. de Dios y la soberanía de Dios. Esto casi explota tu mente. Esto no es algo que tú piensas cuando piensas en el cielo, pero está justo ahí, en el centro de todo esto.

Nancy: Mientras nosotras estamos en este lado del cielo, de este lado de la eternidad, yo sé que tú has hablado mucho acerca del hecho que estamos viviendo los tiempos del fin los tiempos finales. Estos son días difíciles y la dificultad incrementándose como la Escritura dice que será. ¿Qué Escritura o Palabra del Señor puedes dar a los creyentes que están viviendo en este mundo que les anime y que nos ayude a mantenernos en el curso correcto mientras vivimos estos tiempos difíciles?

Kay: En 1era a los Corintios 15, el cual es el capítulo de la resurrección, comienza con un relato del Evangelio y explica lo que es el Evangelio y explica en ese capítulo en la medida que inicia: “El Evangelio. . . por el cual también sois salvos si retenéis la Palabra que os prediqué, a no ser que hayáis creído en vano” (versos. 1–2).

De manera que esto está delante de mí, mucho más ahora que tengo ochenta. Yo sé esto: que Aquél que empezó la buena obra en mí la completará. Yo s é esto, que es Él quien me capacita. Pero por el lado humano, yo sé que si yo soy una verdadera creyente, yo voy a asirme más rápidamente de la Palabra del Señor, que no me iré, que no le daré la espalda a Él.

En la medida en que ese capítulo llega a un cierre, 1era a los Corintios 15, verso 58, dice, “Por tanto, mis amados hermanos, estad firmes, constantes, abundando siempre en la obra del Señor, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano”.

Y luego tú llegas a 2da de Pedro y él está escribiendo esta corta epístola como un recordatorio. Esa palabra es usada una y otra vez en sinónimos: “recuerda” y “trae estas cosas a la mente”. Pero él dice, “El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento” (2 Ped 3:9).

Volviendo atrás a tu capítulo favorito, el capítulo de tu padre en Hechos 20, donde Pablo dice a los ancianos de Éfeso que han venido a Mileto a encontrarse con él, “Por tanto soy inocente de la sangre de todos, pues no rehuí declarar a vosotros todo el propósito de Dios” (ver versos. 26–27). Tú sabes, yo he sido fiel.

Y luego volver a 2da de Pedro 3, verso 10, “Pero el día del Señor vendrá como ladrón, en el cual los cielos pasarán con gran estruendo y los elementos serán destruidos con fuego intenso, y la tierra y las obras que hay en ella serán quemadas. Puesto que todos estas cosas han de ser destruidas de esta manera, ¡qué clase de personas no debéis ser vosotros en santa conducta y en piedad, esperando y apresurando la venida del día de Dios, en el cual los cielos serán destruidos por fuego y los elementos se fundirán con intenso calor” (vv. 10–12).

Y luego él sigue y dice, “Pero según su promesa nosotros esperamos nuevos cielos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia. Por tanto, amados, puesto que aguardáis estas cosas, procurad con diligencia ser hallados por Él en paz, sin mancha e irreprensibles” (versos. 13–14).

Yo amo esto. Yo amo esto. Esto es lo que yo quiero que nosotras seamos. Que estemos expectantes esperando el día de su venida, y debemos estar allá afuera. Nosotros debemos estar sosteniendo la verdad para que las personas se puedan arrepentir, tengan un cambio de mente y que vean que Dios es Dios, que Él es justo y Santo, que ellos necesitan ser salvos. Que ellos vean que separados de Él, no hay otro nombre debajo del cielo dado a los hombres en el cual podamos ser salvos. Ellos deben saber y entender que Jesús es el único camino.

Nancy: Amén, Amén a todo eso, yo te he escuchado a través de los años Kay, numerosas veces, hacer un llamado urgente. Yo te he escuchado orar, implorar a Dios por un avivamiento en la iglesia. ¿Es algo que aún carga tu corazón?.

Kay: Yo quiero ver avivamiento. Anhelo verlo. Yo quiero prepararme para esto. Yo quiero mantener mis cuentas limpias. El avivamiento viene muchas veces cuando las personas empiezan a confesar sus pecados. Dios te usa poderosamente Nancy. Yo recuerdo un año en el ministerio de Cruzada para Cristo, cuando tú hablaste sobre avivamiento. Tú y yo tenemos el mismo corazón con relación a esto.

Pero el avivamiento viene y va y mengua, yo creo, porque las personas se alejan de la Palabra. Yo creo que ellos quedan atrapados en lo que está pasando. Nosotras vemos la salvación de las personas y eso. Honestamente, Nancy, yo oro por avivamiento; amaría ver avivamiento. Pero mi mayor oración es que estemos dispuestas a sufrir.

Nancy: Que es realmente lo que Dios puede usar para traer avivamiento.

Kay: Yo creo que eso es lo que Él va a usar. Yo de verdad creo que la mano del juicio de Dios está sobre esta nación. Yo creo de verdad que las personas han sido cobardes. Yo creo que nos encontramos en una guerra que es muy intensa, Yo creo que parte de nuestro problema es la codicia, lo cual es idolatría. Esto es como Colosenses la define. Yo creo que somos una nación idólatra. Yo creo que nosotros necesitamos recordar que todo va a ser destruido con un calor intenso. Se quemarán.

Una de las cosas que estoy haciendo es limpiando closets. Yo estoy limpiando armarios. Me estoy deshaciendo de cosas. Yo me enojo conmigo misma y me pregunto, ¿por qué te compraste esto? Ahora, mientras más posesiones tienes, más cosas tienes que cuidar. ¿Por qué nosotras almacenamos cosas cuando hay tantas personas en necesidad?

De todas maneras eso es otro asunto, pero yo creo que con el empuje para ser políticamente correctos, y la intolerancia… Y es la intolerancia al Cristianismo. Esto no es intolerancia a ninguna otra religión. Pero creo que nos hemos alejado tanto de los padres fundadores y del porqué este país fue fundado y de lo que Dios quería hacer. Harvard y Princeton en sus primeros días . . . Yo creo que nos hemos alejado tanto de esto que quizás tomará (como he estado diciendo por años) halando la alfombra económica de debajo de América, poniéndola delante de nuestras caras.

Nancy: Sí.

Kay: Quizás va a tomar una gran persecución de la iglesia para poder separar lo verdadero de lo falso, las ovejas de los cabritos para decirlo de alguna manera, y veremos la verdadera cristiandad es. La sangre de los mártires, lo hemos escuchado antes, es el semillero del Evangelio.

Nancy: Así es, en estos tiempos verdaderamente que, como tú nos has llevado de vuelta una y otra vez en esta conversación, no hay nada más importante que nosotras como creyentes podamos hacer que conocer la Palabra de Dios para vivir en esta cultura, en este tiempo de oscuridad. Yo pienso que hay una tendencia, en algunos casos, de acobardarnos y llenarnos de temor y escondernos u ocultar nuestras cabezas en la arena o mantenernos en nuestro pequeño cónclave y en nuestro capullo, con relación a lo que está pasando en la cultura o ser combativos. Y de verdad, nada de esto es a lo que Dios nos está llamado. Él nos ha llamado a ser audaces y valientes. Mujeres y hombres de fe y de humildad y hacer que el Evangelio sea cre íble por la manera como nosotros vivimos la Palabra de Dios.

Kay: Exactamente, exactamente. La otra cosa que me gustaría agregar para las mujeres es tratar de aplicar la Palabra de Dios en nuestras vidas más que dejarla en el conocimiento “¿Cómo me ayudaría esto?”

Encontramos una advertencia en 2da a Timoteo 3 “mujercillas cargadas de pecados, llevadas por diversas pasiones, siempre aprendiendo, pero que nunca pueden llegar al pleno conocimiento de la verdad”.

Yo he tenido que regresar varias veces a la casa de mi hijo durante este tiempo, y he tenido que pasar mucho tiempo en el carro de la rehabilitación y te he estado escuchando. Tú estabas enseñando sobre las bienaventuranzas. Yo estoy tan agradecida por tu integridad a la Palabra de Dios. Yo estoy tan agradecida por llamarnos a nosotras las mujeres a la obediencia a La Palabra de Dios, no permitirle al mundo atraparnos en su moldeY no os adaptéis a este mundo, sino transformaos mediante la renovaci ón de vuestra mente”. La única manera de que nosotras seamos transformadas es a través de la Palabra de Dios. Yo aprecio tanto esto y estoy tan agradecida de ti. Yo estoy tan agradecida de que tú seas casi 30 años más joven que yo porque esto seguirá.

¿Sabes algo? Hay algunas Escrituras que me hacen pensar que yo podría estar viva cuando Jesús vuelva si yo cumpliera 10 años más.

Nancy: Y sea que estemos vivas para verle regresar o sea que Él nos lleve antes, nosotras tenemos, como escuché a un amigo decir recientemente después de que a su esposa le fuera diagnosticado un cáncer avanzado, “Lo mejor está por venir”. Lo mejor está por venir.

Kay, estoy tan agradecida por esta conversación esta semana, y yo sé que nuestras oyentes han sido muy bendecidas.

Yo quiero decirte de nuevo, ¡Feliz cumpleaños!, y quiero felicitarte por el crédito y el honor al Señor. Gracias por estos 50 años caminando con el Señor, enseñando Su Palabra a otros.

Hay un versículo que ha estado en mi corazón, Kay, en la medida en que pienso en ti y en nuestros oyentes que yo sé que están agradecidas por esta conversación. Es un versículo de Hebreos capítulo 13, el versículo 7. Dice: Acordaos de vuestros guías que os hablaron la palabra de Dios,

Y ciertamente tú estás en esa categoría para muchas de nosotras, miles y miles de mujeres. “Recuerda tus líderes.” Tú eres una de las que has hablado La Palabra de Dios a nosotras.

Y luego dice, “Considerando el resultado de su conducta, imitad su fe”.

Esto no se trata de alabar a un héroe o de celebrar una persona. Esto es acerca de celebrar la Gloria de Dios, Su Bondad, Su Poder, lo que Él ha hecho por otras vidas. En la medida que vemos tu vida, ahora tienes más de ochenta años, una “octogenaria”, creo que así le llaman. Nosotras consideramos el resultado de la manera de tu vivir y el llamado a nosotras es a imitar tu fe, no sólo observar y ser una espectadora y amar a Kay Arthur, sino empezar a ser nosotras mismas mujeres de fe que siguen a Cristo; que nosotras mismas empecemos en la medida en que pasemos la Palabra de Dios a otros de la próxima generación, que empecemos a ser aquellas que su fe sea digna de ser imitada.

Así que te digo gracias de nuevo. Te honramos. Honramos al Señor por lo que vemos en ti. Yo he recibido más de Su gracia en mi propia vida como resultado de tu fidelidad al tomar el llamado que Él te dio. Y quiero decirte una vez más: “¡Muchas gracias!”

Y también quiero hacerte una pregunta e invitarte a orar por nosotros al llegar al cierre. Pero antes de hacer eso, yo sé que muchas de las que nos escuchan quieren saber cómo pueden orar por ti en estos años. Tú has dicho muchas cosas en estos días que han pasado, y sé que ellas habrán tomado sus notas, pero de una manera sencilla, ¿hay alguna forma en particular que tú desees que estemos orando por ti?

Kay : Ora para que yo pueda terminar bien, que Dios siga refinándome para que yo no me avergüence cuando le vea cara a cara. Esa es mi pasión. Ora para que mi mente se mantenga intacta hasta que Él me lleve a casa. Ora para que yo sea todo lo que mi esposo necesite y para el ministerio que Dios me ha llamado y para mis hijos. Si ellos van a imitar mi fe, ellos van a estudiar la Palabra de Dios inductivamente, nada me daría mayor gozo. Yo miro a tantos y digo, “Tú eres mi legado. Aquí tienes esta joven mujer, estudiando la Palabra de Dios, viviéndola, criando a sus hijos, y siendo todo lo que Dios quiere que tú seas. Tú eres mi legado y yo vivo si te mantienes firme en el Señor”. Esta es la manera en que yo vivo.

Nancy: Bueno y tú has vivido bien, y te mantienes viviendo bien, y damos gracias a Cristo y a Su gracia por ello.

Yo me digo en la medida en que cerramos, ¡Qué dulce conversación hemos tenido esta semana! Si tú pudieras interceder y orar en favor de nuestras oyentes. Tú iniciaste esta conversación hablando acerca de los tiempos que vivimos y qué necesita el pueblo de Dios para tiempos como estos. ¿Puedes orar por nosotras? En la manera que el Señor te guíe en este momento y por las mujeres de la próxima generación, para que Dios las bendiga y ponga su mano sobre ellas.

Kay: Padre, yo te doy las gracias por este regalo de cumpleaños de poder haber hecho estos programas con Nancy y su preciosa audiencia. Te agradezco haber levantado a Nancy y a estas mujeres a ser mujeres de Dios en medio de esta torcida y perversa generación. Oh Padre, yo oro por ellas. Yo oro por cada una de ellas, para que ellas te conozcan de tal manera y que puedan organizar sus vidas para que puedan tener tiempo para conocer tu Palabra y un corazón para obedecer Tu Palabra, de manera que, Padre, ellas estén preparadas para los días que tenemos por delante, preparadas para interceder, preparadas para enseñar a sus hijos, preparadas para apoyar a sus esposos, preparadas para estar solteras, siendo piadosas y puras.

Lo que sea que tú le hayas llamado a hacer, Padre, que ellas sean mujeres de fe, firmes, que no se muevan, siempre abundando en Tu obra, sabiendo que su labor no es en vano.

Padre, yo oro por todos nosotros. Padre yo oro que podamos decir como Pablo “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del Señor Jesucristo el Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.”

Oh Padre, gracias por Tu Hijo. Nuestro Señor Jesucristo. Agradecemos que siempre vive para interceder por nosotras. Bendito Espíritu Santo, nosotras Te damos gracias que habitas en nosotras y nunca nos dejarás ni desampararás. Te agradecemos que podemos caminar en el fruto del Espíritu y no en el fruto de la carne.

Y yo oro, Padre, que Tú nos equipes en estos últimos días. Que seamos mujeres que entienden los tiempos, que sepan que hacer y que veamos que tenemos que movilizarnos como un valiente ejército, poderosos hijos, adolescentes y adultos para la venida del Rey.

Nosotros Te agradecemos ahora, Padre, por lo que Tú vas a hacer. Nosotras Te agradecemos por lo que estás haciendo a través de Aviva Nuestros Corazones. Todo el mundo quizás no vea el avivamiento pero puede el avivamiento venir a nosotras. Así que aviva nuestros corazones para que podamos presentar a ti un corazón sabio. En Tu Nombre oramos, amén.

Nancy: Amén.

Carmen: Esta es Kay Arthur. Ella quiere servir al Señor todos sus días.

Mañana vamos a comenzar una nueva serie acerca de una característica muy importante en la mujer, y también en los hombres: la mansedumbre. Descubre de qué se trata a partir de mañana, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se cite otra fuente.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

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