Centrándose fielmente en el carácter de Dios

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Centrándose fielmente en el carácter de Dios

R.C.Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue mejor conocido por proclamar, enseñar y defender la santidad de Dios en toda su plenitud. Mira este breve video de R.C. a través de los años enseñando sobre la santidad de Dios y por qué es es central para el propósito de Ligonier.

Transcripción

Mi estrategia fue centrar la atención, lo más posible, en el carácter de Dios; porque pensé que la mayor debilidad en la iglesia, tanto en la iglesia liberal como en la iglesia evangélica, fue una comprensión del carácter de Dios el Padre.

Entonces, organizamos este ministerio y básicamente lo que hacemos es que producimos programas en video para adultos en la Escuela Dominical. Damos un vistazo alrededor del mundo y vemos pedacitos de toda clase de experiencias e información radicalmente diferentes y, a veces, en conflicto.

Y lo que tratamos de hacer es capacitar a las personas para que piensen como cristianos, para que busquen la mente de Cristo, para que comprendan que la fe cristiana no es una reserva de compartimientos que no tiene nada que ver con el resto de la vida.

Y, hasta que no entendamos nuestro pecado, nunca entenderemos lo que él ha logrado por nosotros en la historia, en sus actos redentores, en el éxodo del Antiguo Testamento, en la cruz del Nuevo Testamento, ni entenderemos nuestra propia meta y propósito como cristianos, que son llamados a ser un pueblo santo, santificado del Señor. Hasta que tengamos una idea de todo el concepto de la santidad.

La Biblia usa palabras como: estamos muertos en pecado, somos esclavos del pecado, somos por naturaleza hijos de ira, no queremos a Dios en nuestro pensamiento. Porque Él es santo y nosotros no.

Creo que una de las cosas más importantes que hacemos es tratar de profundizar nuestra comprensión del carácter de Dios.

Si Ligonier es fiel a sus fundamentos y creo que lo será, deberíamos estar en medio de una renovación mundial de la fe reformada.

En lo que a mí respecta, ese es el tipo de cosas que no puedes programar en un estudio: ¡Dios es soberano!

No hay “moléculas sueltas” en un universo donde Dios es soberano. Si Dios no es soberano, Dios no es Dios.

Quiero ponerlo simple. El Evangelio es tan claro en las Escrituras que un niño puede entenderlo.

Lo que quiero transmitirles es que, a menos que un hombre nazca de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Si Dios es Dios; si realmente es Dios, no solo es Dios de la iglesia, es Dios del gobierno, es Dios de las artes, es Dios sobre todo.

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue el fundador de Ligonier Ministries, co-pastor de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San Andrés] en Sanford, Florida, y el primer presidente del Reformation Bible College. Fue el autor de más de cien libros, incluyendo La Santidad de Dios.

Latigazos Religiosos

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Diecisiete

Latigazos Religiosos

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Ago 24 – ¿Quién es el centro de tu mundo?

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Esperando por su corazón

Aviva Nuestros Corazones

Ago 24 – ¿Quién es el centro de tu mundo?

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/quien-es-el-centro-de-tu-mundo/

Carmen Espaillat: Mark McClain recuerda cuándo probó alcohol por primera vez.

Mark McClain: Yo tenía como cinco años cuando probé mi primer sorbo. Veía la botella de papá sobre la mesa y tomaba un trago. Y luego tomaba un trago de Coca Cola y esto hacía que la Coca Cola supiera más dulce. Y así fue como todo esto empezó.

Carmen: Mark comenzó a tomar más cuando estaba en el bachillerato.

Mark: Solo salía y pasaba un buen tiempo con mis amigos. Realmente era muy fácil salir y disfrutar.

Carmen: La prometida de Mark sabía que él estaba tomando.

Mark Yo creía que ella realmente no se preocupaba mucho por eso. Luego, después que nos casamos, todo hizo pssst… Empezó a ser un problema diario.

Carmen: Para el tiempo cuando sus tres hijos tuvieron edad suficiente para darse cuenta de lo que estaba pasando, la vida de Mark estaba dominada por el alcohol y tuvo un efecto enorme en su familia.

Mark: Tomemos por ejemplo un día ¿Ok? Yo llegaba a casa del trabajo.

Hija: Todos los problemas empezaban al poco rato de que él llegaba del trabajo.

Mark: Al principio no había problemas.

Hija: Habría pasado una media hora en casa y ya estaba borracho.

Mark: Pero a medida que la noche avanzaba…

Hija: Solo recuerdo estar acostada en la cama y oyendo más que todo a mi papá dando gritos.

Mark: Gritando, peleando.

Hija: Y muchas veces esto no me dejaba dormir de noche.

Mark: Comencé a ser un poco más impaciente.

Hija: Tenía una mala sensación en el estómago cada vez que oía a mi papá gritar.

Mark: Cada vez estaba más enojado.

Hija: No sabía de lo que sería capaz de hacernos.

Mark: Y una vez llegaba a ese nivel, explotaba por cualquier cosa.

Hija: Cualquier cosa negativa que te puedas imaginar, eso era lo que nos decía.

Mark: Y al otro día me levantaba, iba al trabajo, y empezaba todo de nuevo. Se convirtió en algo que nos consumía a todos.

Carmen: Entonces, ¿cómo estaban las cosas para la esposa de Mark mientras esto sucedía? Esa es la historia que escucharemos hoy en Aviva Nuestros Corazones.

Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Bueno, como se pueden imaginar, en Aviva Nuestros Corazones recibimos todo el tiempo correos electrónicos, cartas y llamadas de mujeres que están en situaciones muy difíciles en sus matrimonios. En muchos casos las voces de las personas que les rodean les están diciendo que es hora de avanzar, que no hay razón para continuar en un matrimonio tan difícil. He encontrado que muchas de esas mujeres realmente quieren rendirle honor al Señor y permanecer fieles a sus votos matrimoniales, pero algunas veces esto parece tan difícil.

Hace unos años una mujer llamada Joy McClain escribió a Aviva Nuestros Corazones, ella estaba en una situación muy difícil. Estaba comprometida con su matrimonio y quería seguir comprometida con él, aunque por años su esposo había estado esclavizado por el alcohol.

Dios había estado usando durante un largo tiempo a Aviva Nuestros Corazones para animarla, pero cada día traía tantas preguntas: ¿Cómo manejo esta situación? ¿Cómo Dios proveerá para mí? ¿Cambiará mi esposo algún día? ¿Realmente debo permanecer en este matrimonio?

Todavía puedo recordar la primera vez que Joy se acercó a mí después de un evento y compartió conmigo un poco de su historia. Desde ese entonces ha sido un gozo increíble a través de los años mirar al Señor trabajar en el corazón de esta mujer y milagrosamente también en el corazón de su esposo.

La he animado a compartir su historia con el permiso de su esposo, por supuesto, y hemos visto como el Señor usa la situación por la que Joy ha pasado, para animar a otras mujeres a luchar por sus matrimonios aun cuando pareciera que no hay esperanza.

Joy ha escrito un libro llamado, “Waiting for His Heart: Lessons from a wife who chose to stay” (Esperando por Su Corazón: Lecciones de una esposa que eligió permanecer—este libro está disponible solamente en inglés).

Ahora, puede que tengas un hijo o una hija, o un nieto, o una amiga cercana que se encuentre en un matrimonio muy difícil, y creo que encontrarás que esta historia en particular los puede animar. Si estás en una situación donde sientes que tu matrimonio no tiene esperanza, espero que escuches durante los próximos días, pidiéndole al Señor no solo que cambie el corazón de tu esposo, sino también diciéndote: “Señor, ¿usarías esta dificultad para acercarme más a Tí? Escuchemos ahora la historia de Joy.

Joy: Mark era un año mayor que yo y cuando empecé a tratarlo había algo en él que llamó mi atención. Empezamos a salir juntos. Crecí con una perspectiva procedente de una familia muy sólida y calmada. Nuestra familia fue formada alrededor de la iglesia y la familia, pero alrededor de mis dieciséis años, Dios tomó un lugar secundario en mi vida.

Mi vida social se volvió más importante que mi relación con el Señor. Y esto ciertamente se mostró en mi relación con Mark, quien profesaba conocer a Dios pero tenía muchas preguntas. Yo realmente no sabía si él era salvo o no, y en ese tiempo no estoy tan segura de que eso me importara.

Nos íbamos a casar en mayo. Antes de casarnos, mi esposo alquiló una casa pequeña en el campo. Estaba situada en una colina y desde la ventana de la cocina se podían ver los silos (almacenes) de la granja de mi papá, lo cual me parecía fantástico. Plantamos un huerto antes de decir nuestros votos matrimoniales, así que ahí estábamos plantando nuestro huerto.

Recuerdo estar pensando que era tan apropiado que plantáramos estas semillas de promesas que crecerían y serían como nuestro amor. Era muy idílico, muy romántico. Es casi una expectativa irreal de lo que un matrimonio debe ser, de lo que puede ser y de lo que sería. Así que mientras sembrábamos nuestro jardín, yo solo pensaba, “oh, esto va a ser tan maravilloso. Va a salir todo perfecto y va a ser bueno y verde, todo va a crecer y a prosperar”. Pero no siempre resulta así en la jardinería y tampoco resulta así en la vida real.

Justo antes de mi boda, yo estaba afuera con mi mamá colgando la ropa lavada en el tendedero. Estaba con ella y cuando terminamos, subimos por la colina y ella fue hasta donde yo estaba sentada y me dijo: “hay veces en tu matrimonio cuando sientes como si quisieras abandonarlo todo”.

Pensé en lo extraño que eso era. Número uno: según mi perspectiva, mis padres tenían un matrimonio sólido, bueno, y centrado en Dios. Número dos: Pensé, “eso nunca va a pasar mamá, porque amo tanto a Mark, y yo sé que todo va a ser bueno y va a estar bien”. Y nunca pensé que llegaría el día en que yo estuviera dispuesta a abandonar mi matrimonio.

El día de nuestra boda fue un precioso día de mayo y yo estaba tan entusiasmada. No podía esperar más para convertirme en su esposa. No podía esperar para llevar su apellido. Fui la primera en llegar a la iglesia. Me senté en los escalones por un momento. Siempre he escrito en un diario. Siempre me ha gustado escribir, y recuerdo ese día escribir sobre mi boda y lo feliz que me sentía. No podía esperar para caminar por ese pasillo y decir mis votos.

Mientras decía esos votos, realmente los sentí. Eran palabras que yo iba a tomar muy en serio y yo las iba a cumplir sin importar lo que viniera. Esa tarde escribí en mi diario palabras que más tarde tuvieron un gran significado porque dije: “hoy tomé un voto de amor y honor a mi esposo, y eso es lo que pienso hacer no importa lo que venga.”

Si hubiera sabido cómo lucía ese “no importa lo que venga”, ciertamente me hubiera estado preguntando cómo lo iba a superar, pero yo creía en verdad lo que dije. Dios sometería esos votos a pruebas que yo no podía imaginar, pero ellas serían para Su propósito y para Su gloria.

Yo siempre supe que Mark tomaba, no a un nivel que me preocupara, era más bien algo social. Al principio de nuestro matrimonio esto no me molestaba mucho. No vi señales de peligro. Cuando nuestro primer hijo nació, me di cuenta que no quería que mi hijo creciera en un ambiente donde se consumía alcohol en el hogar.

Así que después del nacimiento de nuestro hijo, yo empecé a pensar seriamente en que no era algo bueno que Mark tomara, y empecé a interrogarlo. Comencé a preguntar, “¿será esto una buena idea?” Y él reaccionó con mucho resentimiento a mis preguntas.

Mark: “¿Por qué me estás haciendo esas preguntas? ¿Por qué te opones a lo que yo hago? Tengo derecho a hacerlo.”

Joy: Para él, yo estaba siendo controladora, yo le estaba diciendo lo que tenía que hacer.

Mark: Pero yo tengo el derecho de hacer lo que quiera. ¿Y Por qué yo no podría hacerlo? Esto es lo que quiero hacer, además yo no estoy haciéndole daño a nadie.

Joy: Si yo escuchara de nuevo las palabras que dije entonces, pienso que probablemente no creería que mi motivo era puro porque la mayoría de veces no lo era. Era algo como, “necesitas cambiar para que yo sea feliz.”

Mark: El ídolo del alcohol, ese era mi ídolo. Quiero decir, todos tenemos ídolos.

Joy: Mis expectativas del matrimonio y de mi esposo realmente se volvieron como un ídolo para mí, porque yo pensaba que mi esposo debía llenar mis necesidades y hacerme feliz. Él debía de satisfacer lo que yo quería y deseaba. Y ningún hombre fue hecho para hacer eso. Ese no es El Plan de Dios.

No entendía eso en ese entonces. Yo veía a mi esposo como el hombre que yo amaba. Yo le había entregado todo lo que podía. Yo quería que él me devolviera lo mismo en nuestra relación, y él no tenía la capacidad de llenar esas necesidades, especialmente cuando el comenzó a tomar aún más y a distanciarse de mí. Él no tenía la capacidad de satisfacer esas necesidades, y yo ciertamente hice al matrimonio–un matrimonio de Dios—mi ídolo.

El comenzó a empeorar. Ya no era un trago ocasional. No tomaba solo los fines de semana. Se volvió algo de todos los días. Desde que él llegaba a casa del trabajo hasta el momento en que perdía el sentido o se dormía en la noche. Comía con nosotros con menos frecuencia. Cada vez pasaba menos tiempo con nuestros hijos.

Jordan: Mi mamá trató todo lo que pudo desesperadamente, para protegernos de toda esta situación.

Carmen: Este es Jordan, el hijo mayor de los McClain.

Jordan: Fue probablemente en sexto grado cuando empecé a notarlo. Empiezas a poner más atención cuando estás en la escuela secundaria. Recuerdo estar acostado en la cama y oír a mi mamá y a mi papá discutir, principalmente mi papá gritando. Así que el solo tener que oír eso casi todas las noches…Recuerdo que algunas veces era abrumador.

Kristen: Vi a mi papá actuando casi como un adolescente. Alguien probablemente de poco más de veinte años aunque él estaba ya bien entrado en los treinta.

Carmen: Esta es Kristen, la hija de los McClain.

Kristen: Me di cuenta que mi papá muchas veces no estaba cuerdo. Lo veía algunas veces en el piso, desmayado frente a la televisión. Pensé que esto era normal, hasta que visité las casas de mis amigos y me di cuenta que no lo era. No era normal que mis padres pelearan a diario. Yo no sabía que pelear no era normal.

Joy: A medida que los niños fueron creciendo, creció la intensidad de la situación en la casa. El caos aumentó y el problema con la bebida empeoró.

Kristen: Podía verlo decirle cosas a mi mamá que nunca debían ser dichas a una dama, y recuerdo que él también me decía nombres feos. Nos dijo todo lo negativo que te puedas imaginar. Recuerdo que una vez que le pregunté si amaba más al alcohol que a nosotros, y no pudo responder. Creo que esta fue una de las heridas más grandes en mi vida.

Joy: Me sentí tan agobiada, y me di cuenta cómo el alcohol había absorbido nuestras vidas y cuánto yo había gastado, cuánto tiempo había gastado tratando de limpiar las cosas detrás del pecado.

Carmen: Finalmente Joy llegó a la conclusión de que la única manera de permanecer fiel a su compromiso matrimonial era por el poder de Cristo trabajando en ella. En vez de poner a su esposo en el centro de su mundo, Joy reconoció a Cristo como el centro.

Joy: Me tiré de rodillas al piso de la sala y grité al Señor, “Te quiero a Tí. Estoy desesperada por Tí.” Y desde ahí en adelante yo empecé a estudiar la Palabra de Dios. Comencé a pedirle a Dios por verdades. “Muéstrame Tus verdades, Señor”. Había puesto a Dios por tanto tiempo en segundo lugar y había convertido a mi esposo en mi dios. Había hecho un ídolo de un matrimonio basado en él, y obviamente esto no estaba funcionando. Me sentía muy sola y como si me hubieran abandonado.

Un día en particular, yo había salido de casa llorando, gritándole a Dios con todas mis fuerzas lo injusto que era esto, que yo no soportaba el mal olor del alcohol un día más. Todo esto…Así llegué al límite. Esto me enfermaba. Sentí en mi espíritu a Dios recordándome que todo pecado es repugnante para Él, y me di cuenta que la manera en que yo trataba de controlar, la manera en que trataba de manipular, mi duda, el creerme superior frente a mi esposo, era también un olor repugnante del pecado.

El pecado de mi esposo era tan evidente, tan obvio. Todos lo veían. Pero el mío estaba escondido. El mío lucía bien ordenado. El sentirme superior podía ser envuelto y justificado en preciosos paquetes pequeños. Emborracharse es un poco más difícil de esconder. Pero mi corazón también era malvado. Mi corazón estaba frío. Mis motivos eran impuros.

Dios me mostró y me reveló la maldad en mi corazón, el egoísmo de mi corazón. Él deseaba trabajar tanto en mí como en mi esposo.

Para ese entonces yo había buscado ayuda. Le había pedido a Mark que fuéramos a consejería matrimonial. Él fue y cuando le dijeron que tenía un problema de alcoholismo y que necesitaban tratarlo, su corazón se endureció, y no quiso volver más. Ellos reconocieron mi necesidad de educación sobre el alcoholismo, y así empecé a ir sola a consejería para recibir ayuda para mí misma.

Yo empecé a buscar a los miembros del Cuerpo de Cristo, a pedirles que oraran, pero mientras más me acercaba al Señor, mientras más me acercaba al Cuerpo de Cristo, Mark se distanciaba aún más. Se volvió más aislado, más iracundo, y estaba más enojado conmigo porque yo estaba buscando ayuda.

Mark: Al principio yo estaba solo un poco enojado, pero luego cuando se volvió más frecuente, fui más áspero.

Joy: Él estaba empezando a abrir hoyos en las puertas.

Mark: Más consistente. Era casi todo el tiempo.

Joy: Estaba empezando a arremeter contra mí, a enojarse conmigo. Y estaba empezando a amenazarme más.

Mark: Y llegó un momento que se acabaron los buenos tiempos.

Joy: Recuerdo una noche en particular que estaba acostada en la cama. Yo estaba sola leyendo un libro y él entró y empezó a gritarme. Y cuando no le respondí, su enojo escaló a tal punto que tomó la cama y la giró sobre un lado, tirándome al piso. La cama volvió a caer de golpe sobre las patas. Me subí otra vez a la cama, sin saber realmente qué hacer. ¿Me voy? ¿Salgo de la habitación? ¿Qué hago? Así que solo me subí a la cama de nuevo.

Él tomó la cama otra vez y la tiró casi al otro lado. Y yo me caí por supuesto, y en ese momento me di cuenta que yo era la próxima cosa que él iba a tocar porque él había pasado del enojo a las paredes, de las paredes a las puertas, de las puertas a reventar cualquier cosa, a tirar algo, a arremeter, y ahora él está tomando la cama donde yo estaba acostada y quería hacerme daño y me estaba amenazando. Así que no pude más con esto.

Jordan: Una vez que tomé conciencia y me di cuenta que este era un problema, lo enfrentaba cuando él estaba así y defendía a mi mamá y algunas veces gritaba yo mismo. Entonces parecía peor, pero estoy seguro que su estado no era mucho peor, pero parecía peor porque lo estábamos confrontando, y él nos atacaba en respuesta. Luego se sentía como si fuera una lucha entre todos nosotros.

Joy: Como familia, le habíamos rogado a Mark. Los niños le habían suplicado más de una vez, “papá, por favor busca ayuda”.

Una imagen que probablemente nunca olvidaré es la de mi hijo. Él tenía cerca de quince años y estaba en la sala. Él estaba hablando con Mark, y le estaba rogando, “por favor busca ayuda. Nosotros haremos cualquier cosa contigo, papá. Por favor. Estamos dispuestos a pasar cualquier cosa contigo, pero por favor, te pedimos que busques ayuda.”

Mis hijas estaban allí. Estaban llorando. Yo estaba llorando. Pero era mi hijo quien hablaba ese día, rogando, y suplicando a su padre.

Y Mark solo nos miró a todos, dió la vuelta y se fue. Se llevó algunas cosas y se fue. Mi hijo cayó de rodillas al piso de la sala, cubrió su cara con sus manos y lloró con gemidos fuertes. Su corazón estaba roto. Nuestros corazones estaban rotos. Papá nos ha dejado y, ¿cómo tú recoges los pedazos de algo así? ¿Qué les dices a tus hijos?

Una y otra vez después de estas escenas, los abrazaba y orábamos juntos. Le rogábamos al Señor, le suplicábamos a Dios. Yo sentía que si no dirigía a mis hijos completamente hacia Dios, ellos tomarían el camino de la amargura en sus corazones. Una y otra vez y otra vez tuve que tomarlos y dirigir sus miradas a Dios. Cuando yo estaba tan desesperada, tan rota y en pedazos, ellos también lo estaban. Era un tiempo de desesperación para nosotros.

Jordan: Tantas personas lo hubieran abandonado inmediatamente, y si no inmediatamente, quizás después de un par de años de soportar este problema, cinco, diez años, pero ella se quedó con él.

Joy: Me quedé con mi esposo por el simple hecho de que yo había hecho un voto, y había llegado a entender que el matrimonio es un ejemplo vivo de Cristo y Su Novia, y Él nunca abandona a Su Novia, y entendí que mi rol en todo esto era orar por mi esposo.

Nadie en la tierra va a orar por este hombre como tú. Eres una con este hombre, y esta relación se ha dañado. Que increíble es entender esto cuando entiendes a Cristo y a Su Novia, la Iglesia, y lo importante e íntimo que es para nosotros el caminar con Él. Nadie, nadie va a clamar a gritos por mi esposo como sus hijos y yo.

Carmen: Hemos estado escuchando la historia de Joy y Mark McClain. Sé que muchas oyentes se identificarán con la historia de Joy. Quizás estés en una situación difícil en tu matrimonio, y la historia de hoy te alienta a que permanezcas comprometida y que tengas fe en que Dios puede ser glorificado en tu situación. Y creo que todas nosotras podemos identificarnos con los problemas de idolatría que esta historia presenta.

Nancy regresa para ayudarnos a considerar algunos de estos asuntos.

Nancy: Bueno, creo que la pregunta principal que Joy enfrentó es la misma pregunta que tú y yo necesitamos contestar cada día de nuestras vidas.

No importa si estás pasando por una crisis o si estás en una temporada en que las cosas andan bien, todas necesitamos preguntarnos: ¿quién o qué es el centro de mi mundo?

En un punto de su vida Joy hubiera dicho: “Mark es el centro de mi mundo”. Pero cuando ese mundo empezó a derrumbarse, ella se dio cuenta que el lugar central de nuestras vidas debe estar reservado para Jesús y solamente Jesús.

Así que ¿quién está en el centro de tu mundo? ¿Está tu vida edificada sobre una relación con Cristo, o está alguien o algo desplazando a Cristo? Espero que hoy tomes un momento para detenerte y hacer un inventario, dejar que el Señor examine tu corazón y te preguntes, “¿hay algo o alguien que está tomando el lugar de Cristo en mi vida?” Y decir otra vez, “Señor, quiero que toda mi vida se trate de Tí, dándote solo a Tí la gloria”.

Joy McClain escribe sobre la transformación de corazón que ella experimentó en su libro llamado “Waiting for His Heart: Lessons from a wife who chose to stay” (Esperando por Su Corazón: Lecciones de una esposa que eligió permanecer). Sé que este libro será de gran aliento a cualquiera que esté en una situación matrimonial difícil, pero creo que este libro también es de valor y ánimo para otros. La crisis en el matrimonio de Joy la empujó hacia Cristo e hizo que ella se apoyara en Él de maneras más profundas, y eso es algo que todas nosotras necesitamos ser retadas a hacer día tras día.

Ahora, yo sé que la historia de Joy va a retumbar en los oídos de muchas, muchas oyentes y puede traer algunas preguntas difíciles sobre tu situación particular. No hay respuestas rápidas y fáciles, pero déjame animarte a que no atravieses esta crisis sola. Puede que necesites encontrar una mujer piadosa en tu iglesia que te ayude y te aliente a considerar algunas de las decisiones difíciles que tienes delante de tí. Y puede que también sea necesario involucrar a los líderes, los pastores, los ancianos de tu iglesia local.

Espero que puedas visitar nuestro portal, AvivaNuestrosCorazones.com para que puedas ver un video con la historia de Joy. Quizás sea un recurso que quieras compartir con otras que estén atravesando situaciones difíciles en su matrimonio.

Carmen: ¿Quisieras estudiar la Palabra de Dios más profunda y efectivamente para poder enseñarles a otras mujeres? Entonces este evento es para ti. En “Revive 15” contaremos con la presencia de Nancy Leigh DeMoss, Jen Wilkin y Lauren Chandler dirigiendo la alabanza. Si estás interesada en enseñar o hablar a las mujeres, uno de los mayores recursos puede ser aprender de otros que han profundizado en preciosas verdades de la Palabra de Dios.

Si has estado confundida, desesperada, temerosa hasta que las palabras de otra mujer te han infundido gracia y esperanza renovada, ahora es tu oportunidad de ayudar a otras mujeres con tus palabras. Ven a escuchar por qué es importante que tú escribas y compartas lo que Dios ha hecho contigo y cómo puedes hacerlo mejor, importar y recibir ayuda de otras mujeres como tú, conoce a: Lore Ferguson, Erin Davis y Jennifer Lyell, durante tres horas de ideas prácticas y mucho más. «Revive 15 | Mujeres enseñando mujeres”. Indianápolis, septiembre 25 y 26. Acompáñanos.

Nancy: En el próximo programa escucharemos la segunda parte de la historia de Joy, no te lo pierdas mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Omar Salas, No Importa Quien Soy, Dependo de ti ℗ 2007 Omar Salas

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

¿Acepta o rechaza la salvación de su alma ?

Miércoles 9 Diciembre

Yo soy el Señor vuestro Dios, y no hay otro… Todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo.
Joel 2 : 27, 32

¿Acepta o rechaza la salvación de su alma ?

Nuestro Creador quería ser conocido como un Padre amoroso y perfecto por cada uno de nosotros. Pero nuestra actitud de independencia y nuestro rechazo a Dios nos han privado de esta feliz relación. Y esta actitud nos condena sin apelación.

Pero hay una buena noticia : Dios viene a nosotros sin esperar que demos el primer paso. Se acerca a nosotros en la persona de Jesucristo, quien nos dice : “Venid a mí” ; “yo soy el camino, y la verdad, y la vida ; nadie viene al Padre, sino por mí” (Mateo 11 : 28 ; Juan 14 : 6).

Quizás usted diga : “¿Por qué necesito a Jesucristo ? ¿Por qué tengo que creer en él ? ¡Estoy bien, soy fuerte, y de todos modos me arreglo muy bien sin él !”. Esto es lo que usted piensa, pero ni sus capacidades ni sus pretensiones tendrán ningún valor cuando comparezca ante Dios…

Otra persona dirá : “No puedo creer que Dios se interese en mí, soy demasiado malo. He cometido grandes errores, incluso me da vergüenza hablar de ello. Sufriré las consecuencias toda mi vida”. ¡A pesar de esto Dios se interesa por usted ! Él quiere perdonarlo y ayudarle a comenzar de nuevo. Lo hizo por mí y también puede hacerlo por usted.

No querer arrepentirse, ni creer, es despreciar el más maravilloso regalo que Dios hizo a los hombres : Jesucristo, a quien él condenó y castigó en nuestro lugar. Rechazar esta oferta es permanecer intencionalmente del lado de los culpables. Pero aceptarla es recibir el perdón de Dios y pasar a ser, desde hoy y para siempre, su hijo muy amado. ¿Dará usted ese paso ahora ?

Jueces 2 – Apocalipsis 2 : 18-3 : 6 – Salmo 139 : 13-18 – Proverbios 29 : 15-16

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

La estrella sobrenatural de Belén

Soldados de Jesucristo

Diciembre 8

Solid Joys en Español

La estrella sobrenatural de Belén

John Piper

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Considera a tu oponente

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Considera a tu oponente

Keith A. Mathison

Nota del editor: Esta es la sexta parte de la serie de artículos de Tabletalk Magazine referente al tema de la controversia.

Fui convencido de la verdad de la teología reformada mientras asistía al Dallas Theological Seminary, la institución emblemática de la teología dispensacional. Algunos de mis compañeros me acusaron de ser un apóstata cuando descubrieron que había rechazado el dispensacionalismo. Después de haberme puesto mi nuevo uniforme de los cinco puntos del calvinismo, asumí una actitud de superioridad y condescendencia hacia aquellos que permanecían comprometidos con el dispensacionalismo. La burla se convirtió en el arma principal de mi arsenal. Cuando llegué al Reformed Theological Seminary [Seminario Teológico Reformado], aterricé justo en medio de debates entre estudiantes sobre temas que eran desconocidos para mí —debates acerca de teonomía, metodología apologética entre otros— y que eran poco frecuentes en Dallas. No era capaz de contribuir mucho a estas discusiones, pero continué con mi burla hacia los dispensacionalistas.

Con cuánta frecuencia olvidamos tratar a los hermanos en Cristo como a hermanos en Cristo, aquellos a quienes el Padre ama y con quienes compartiremos la eternidad en el cielo nuevo y tierra nueva.

Estaba en lo que Michael Horton llama la «etapa de jaula»: ese periodo de tiempo en el cual un nuevo convertido a la teología reformada debe ser encerrado en una jaula por su propio bien y el bien de los demás a su alrededor. Durante la etapa de jaula, el novato reformado está frecuentemente airado porque las doctrinas de la gracia no le fueron enseñadas antes. Él puede ser particularmente mordaz hacia la tradición de la cual vino, y ay de aquellos que permanecen en esa tradición (ya sea dispensacionalismo o cualquier otra). A menudo ellos son vistos como intelectualmente inferiores por no ser capaces de ver la clara verdad de la Escritura que la megamente calvinista sí ve. Se vuelven el objeto de la burla y el blanco del sarcasmo y el escarnio. El nivel de arrogancia y orgullo que uno puede alcanzar durante la etapa de jaula es imposible de comprender y desagradable de contemplar..

No sé si John Newton pasó por algo similar a la «etapa de jaula» después que vino a Cristo. Lo que sí sé es que su carta Sobre la controversia me ayudó a ver lo que había estado haciendo. Newton escribió esta carta a un compañero de ministerio que estaba planeando tomar la pluma contra otro ministro que consideraba que estaba en error. Esto es a veces necesario, pero Newton ofrece sabios consejos sobre cómo hacerlo. En su escrito, le recomienda a su amigo que piense en tres cosas: su oponente, su audiencia y en sí mismo. En este artículo, consideraremos cómo debemos pensar acerca de nuestros oponentes en una controversia.

Newton comienza esta sección con un consejo muy sabio. Él escribe:

En cuanto a tu oponente, deseo que antes de que pongas la pluma sobre el papel en su contra, y durante todo el tiempo que estés preparando tu respuesta, puedas encomendarlo con una oración fervorosa a las enseñanzas y la bendición del Señor. Esta práctica llevará tu corazón a amarlo y a compadecerse de él; y tal disposición tendrá una buena influencia en cada página que escribas.

¿Alguna vez has pensado en orar por aquellos con quienes estás involucrado en algún tipo de controversia? Parece obvio, pero tendemos a quedar tan atrapados en el calor de la batalla que fácilmente nos olvidamos de hacer esto. Vemos a nuestro oponente teológico de la misma manera que un soldado ve a un enemigo de combate, como alguien que debe ser destruido antes de que nos destruya a nosotros. Así, los debates teológicos en los círculos calvinistas a veces degeneran en el equivalente verbal de la Federación Internacional de Lucha Libre. Si oráramos por aquellos con quienes nos involucramos en controversias, estaríamos menos inclinados a la ira y la malicia hacia ellos.

Newton después explica que necesitamos considerar si nuestro oponente en la controversia es un creyente o no.

Si lo consideras como un creyente, aunque muy equivocado en el tema sobre el cual debaten, las palabras de David a Joab acerca de Absalón, son muy pertinentes: «Por amor a mí tratadlo bien». El Señor lo ama y es paciente con él; por lo tanto, no debes despreciarlo, ni  tratarlo con dureza. El Señor es paciente contigo de la misma manera, y espera que muestres compasión a los demás, considerando el mucho perdón que tú mismo necesitas. Dentro de poco se verán en el cielo; entonces él te será más querido que el amigo más cercano que tienes ahora en esta tierra. Ten presente ese periodo en tus pensamientos; y aunque puede que consideres necesario oponerte a sus errores, velo personalmente como un alma gemela, con quien serás feliz en Cristo por siempre.

Con cuánta frecuencia olvidamos esto. Con cuánta frecuencia olvidamos tratar a los hermanos en Cristo como a hermanos en Cristo, aquellos a quienes el Padre ama y con quienes compartiremos la eternidad en el cielo nuevo y tierra nueva.

Por otro lado, si vemos a nuestro oponente como un incrédulo, debemos recordar que “por la gracia de Dios soy lo que soy”. Dios pudo haber abierto sus ojos en lugar de los tuyos. Debemos permanecer humildes. Debemos recordar que nosotros también estábamos alejados de Dios. Nosotros también éramos enemigos del Señor. Nuestra oración en este caso debe ser por su conversión, y debemos tener cuidado de no hacer algo que sea una innecesaria piedra de tropiezo en su camino. Debemos hablar o actuar con la esperanza de que nuestras palabras puedan ser usadas por Dios para traer a esta persona a la fe y al arrepentimiento.   

La carta de Newton nos anima a tratar a nuestros oponentes en la controversia como desearíamos ser tratados, y si hay algo que a todos nos desagrada, es ser tergiversado o calumniado. Debemos, por lo tanto, hacer el mayor esfuerzo por representar con precisión la perspectiva de nuestro oponente. Aunque Newton no trata con este tema de manera explícita, está implícito en sus palabras.

El noveno mandamiento nos prohíbe hacer daño a nuestro prójimo por medio de las mentiras (Éx 20:16). Aquellos que siguen a Cristo no deben dar falso testimonio de otras personas, oponentes teológicos o de otra naturaleza (Éx 23:17Lv 19:111416). Distorsionar una posición del  oponente en medio de una controversia teológica es calumniar a esa persona, y calumniar es un ejemplo de un uso malvado de las palabras y el lenguaje (Stg 4:11).

Distorsionar los puntos de vista de aquellos con los que no estamos de acuerdo no solo es deshonesto, sino que no tiene sentido. Debemos esforzarnos por representar los puntos de vista de nuestros oponentes con honestidad. Golpear a un hombre de paja es un ejercicio inútil y nos hace parecer bastante tontos en el proceso. Uno no puede convencer a un oponente del error de su punto de vista si uno está argumentando en contra de un punto de vista que este oponente no sostiene.  

En la controversia, entonces, esforcémonos por recordar a nuestro oponente. Recordemos orar por él, tratarlo amablemente y hacerle frente con los estándares más altos de honestidad.

Este articulo fue publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Keith A. Mathison
Keith A. Mathison

El Dr. Keith A. Mathison es profesor de teología sistemática en Reformation Bible College en Sanford, Florida. Es autor de varios libros, incluyendo From Age to Age.

El Bravucón

Alimentemos El Alma

Serie: Para Entrenar un Niño

La Capacitación Infantil Para El Siglo XXI

Michael y Debi Pearl

– Capitulo Dieciséis

El Bravucón

Volviendo el corazón de los padres a los hijos

Hace tres mil años, un sabio dijo, “instruye (entrena) al niño en su camino y aun cuando fuere viejo, no se apartará de él.” Un buen entrenamiento o instrucción no es solucionar crisis; por el contrario, es aquel proceso que se debe hacer antes de enfrentarlas o de tener que disciplinar a los hijos.
La mayoría de las personas asumen la paternidad por accidente, no lo hacen de manera deliberada o planeada. ¡Imagínese si se construyera una casa de esa manera!
No tenemos que reinventar la instrucción. Existen principios para instruir a los niños, y métodos que han funcionado desde la antigüedad.
Negarle la formación o entrenamiento a un hijo es abandonarlo deliberadamente y es semejante a empujarlo hacia un mar de opciones y de pasiones, sin un barco apropiado ni una brújula.

Este es un libro escrito por Michael y Debi Pearl enfocado en la crianza de los niños. En este caso nos enseñan técnicas sencillas que al ser aplicadas generan resultados inmediatos y aquellos que requieren mas tiempo los podremos apreciar de forma progresiva si estas técnicas se aplican de forma correcta. A través de todas estas ideas podremos tener niños que en un futuro sean hombres y mujeres temerosos y obedientes ante la voluntad de Dios.

Alimentemos El Alma

Ago 21 – Vengan a ver un Hombre

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Libre para ser genuina

Aviva Nuestros Corazones

Ago 21 – Vengan a ver un Hombre

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/vengan-ver-un-hombre/

Carmen Espaillat: ¿Eres libre para ser genuina? Exploramos esto durante el programa anterior aquí con Nancy Leigh DeMoss en Aviva Nuestros Corazones. Nancy nos llevó a Juan 4, donde Jesús se dirigió a una mujer que estaba sentada junto al pozo.

Nancy Leigh DeMoss: Él quería darle libertad permanente de los asuntos de su corazón que estaban destruyendo su vida. Pero para poder hacer esto, para poder darle a ella el agua viva, eso requería llegar hasta los verdaderos problemas de su corazón.

Carmen: Es raro que alguien se abra y hable sobre los problemas más íntimos de su corazón. Es mucho más común usar una máscara y actuar como si todo estuviera bien.

Nancy: ¿Cuál es esa área de tu vida sobre la que no quieres que nadie te pregunte? Te digo que si quieres el agua viva que Jesús te quiere dar, esa es el área que Él te va a pedir que expongas.

Carmen: Si te perdiste el programa anterior, o parte de él, puedes escucharlo en www.AvivaNuestrosCorazones.com

Ahora, acompañemos y acompaña a Nancy Leigh DeMoss mientras ella continúa en Juan capítulo 4.

Nancy: De manera que la máscara de esta mujer ha sido removida. Y ahora ella está en el proceso de descubrir quién es el que sabe todo acerca de ella. Entonces llegamos al versículo 19, la mujer le dice: “Señor, me parece que Tú eres profeta”. ¿De qué otra manera podría Él saber todo esto?

Ahora, creo que ella estaba nerviosa en ese momento, entonces trató de cambiar el tema. Vamos a hablar de algo seguro. ¿Qué tal si hablamos sobre teología?

Nuestros padres adoraron en este monte, y ustedes [los judíos] dicen que en Jerusalén está el lugar donde se debe adorar. Jesús le dijo: “Mujer, [¿quieres hablar de teología? Yo sé algo de eso, créeme] cree lo que te digo, la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adorarán ustedes al Padre. Ustedes adoran lo que no conocen [ustedes los samaritanos], nosotros [los judíos] adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos. Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores….

Haz un círculo alrededor de esas palabras, los verdaderos adoradores. No todos los adoradores son verdaderos adoradores. Los verdaderos adoradores, los que realmente se conectan con Dios…

…adoraran al Padre en espíritu y en verdad; porque ciertamente a los tales el Padre busca que Le adoren. Dios es espíritu y los que le adoran deben adorar en espíritu y en verdad.”

No puedes adorar con una máscara puesta. Y luego el versículo 25:

Dice: La mujer le dijo: “Sé que el Mesías viene, (el que es llamado Cristo); cuando Él venga nos declarará todo”.

Él nos explicará todos estos asuntos teológicos. Y Jesús le dice en este asombroso momento de revelación:

“Yo soy, el que habla contigo.” (vv. 20-26)

Ahora, la mujer conocía ese término, ese nombre. Porque el texto en el griego original es, “yo quien habla contigo, Yo soy”. ¿Has escuchado ese nombre antes? Yo soy. ¿Quién es el Yo Soy en el Antiguo Testamento? Jehová. Jesús está diciendo, “El que está hablando contigo es Dios. Y es así como lo sé”.

Y el versículo 27,

En esto llegaron sus discípulos y se admiraron de que hablara con una mujer, pero ninguno le preguntó: “¿Qué tratas de averiguar?” o “¿Por qué hablas con ella?” Entonces la mujer dejó su cántaro…

Me encanta esa pequeña frase. Parece ser como que se le olvidó la razón por la que fue al pozo en primer lugar. El cántaro de agua. Ya ni siquiera tenía importancia en ese momento, porque estaba por encontrar el Agua Viva.

Entonces la mujer dejó su cántaro, fue a la ciudad y dijo a los hombres: “Vengan, vean a un hombre…” (vv. 27 -29)

Ahora, déjenme usar un poco de imaginación acerca del texto en este momento. La gente en este pueblo había escuchado a esta mujer decir esta misma frase antes—seis veces para ser exactas. Pero este hombre es diferente. “Vengan y vean a un hombre”, y mira como lo describe, “Él me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será este el Cristo? ¿Será este el Cristo?”

Ahora, si conocieras a alguien que sepa todo lo que tú has hecho, ¿te sentirías cómoda al introducirlo a otras personas? ¿Crees que le dirías a las personas: “Vengan, vengan a ver esta persona que lo sabe todo de mí. Nunca lo he conocido antes pero él sabe todo sobre mí”. ¿No crees que estarías un poco temerosa?

Pero cuando esa persona es Jesús no tienes nada que temer. Puedes venir ante Su presencia. Puedes traer a otros contigo. Puedes atreverte a ser honesta. Puedes tener la libertad de ser genuina porque aunque seamos grandes pecadores—y lo somos—Jesús es un gran Salvador. Y ella los está introduciendo al Salvador.

Bueno, pues su historia fue muy convincente. En el versículo 30 nos dice: “Y salieron de la ciudad y fueron donde Él estaba”. Y vamos ahora a saltar al versículo 39:

Muchos de los samaritanos creyeron en Él por la palabra de la mujer que daba testimonio, diciendo: “Él me dijo todo lo que yo he hecho”.

Por cierto, quizás pienses que una cosa es decirle a Dios todo lo que tu has hecho porque Él ya lo sabe, pero algunas veces tenemos miedo de bajar las barreras cuando se trata de otros. Escucha, una vez que hayas quitado el techo en tu relación con Dios, puedes quitar las paredes. Puedes ser genuina con los demás una vez hayas sido genuina y honesta con Dios.

Y ese testimonio lo compartimos con otros así como Stormie compartió con nosotros tan abierta y honestamente acerca de su pasado de amargura, de ira y odio. Ella lo compartió. Ella bajó las murallas. ¿Y acaso no fueron nuestros corazones conmovidos al creer que Jesús puede llenar nuestras necesidades como la escuchamos a ella decir de las suyas? Su testimonio, el testimonio de esta mujer en Juan capítulo 4 es conmovedor. Y muchos creyeron en Él porque la mujer no continuó con la máscara puesta. Se la quitó en versículo 40.

De modo que cuando los samaritanos vinieron, rogaban a Jesús que se quedara con ellos; y Él se quedó allí dos días. Y muchos más creyeron por Su Palabra, y decían a la mujer: “Ya no creemos por lo que Tú has dicho, porque nosotros mismos le hemos oído y sabemos que este es en verdad el Salvador del mundo”. (vv. 40-41)

¿Quieres agua viva? ¿Quieres que la sed de tu alma sea satisfecha? Te has dado cuenta de que las cosas del mundo no están logrando satisfacerla. ¿Quieres el Agua Viva? Recordemos que no podemos recibir la bendición y la vida que Dios nos quiere dar hasta que estemos dispuestas a quitarnos la máscara y seamos honestas acerca de quiénes somos, lo que hemos hecho, y sobre cómo estamos en realidad; acerca de nuestro dolor, nuestras batallas, nuestros problemas, nuestros ídolos (que es la palabra bíblica para la adicción)—acerca de nuestro pasado, acerca de nuestra condición espiritual real. Escucha, cuando estamos dispuestas a ser honestas, genuinas, acerca de nuestro pecado y sobre nuestros fracasos, entonces la gracia de Dios viene a inundar nuestras vidas para perdonarnos.

Recuerdo haber hablado con una mujer que se acercó a mí. La esposa de un líder cristiano, se acercó un día y me dijo:

“Tengo que ser honesta. Tengo que ser genuina. Años atrás, al principio de nuestro matrimonio, le fui infiel a mi esposo. Nunca he sido honesta con él acerca de esto. Lo he engañado todos estos años. Y nuestra relación se ha estancado porque he temido salir a la luz. Dios me ha mostrado que me tengo que quitar la máscara y ser honesta con mi esposo.

Ahora eso es algo muy doloroso. Y si Dios te está trayendo convicción con algo similar, ve con una mujer piadosa o madura y dile, “¿Podrías ayudarme a orar durante este proceso? Ayúdame mientras transito por este tiempo”. Pero quiero decirte algo, cualquiera que sea el problema, cualquiera que sea el pecado cualquiera que sea tu fracaso, cuando lo expongas a la luz, irás a una fuente llena con la sangre derramada de las venas de Emmanuel que limpiará hasta blanquear cada pecado y toda la culpa de tu pasado, sin importar lo que sea. ¡Alabado sea Dios!

Necesitamos ser honestas, no solo acerca de nuestros pecados y nuestros fracasos y nuestro pasado, pero tenemos que ser honestas sobre nuestras debilidades, sobre nuestras necesidades. Estamos tan acostumbradas a tener que probarle a los demás que somos súper mamás, súper mujeres, ¡súper de todo!

Junté un grupo de amigas íntimas hace justamente unas cuantas semanas y les dije, “necesito ser honesta con ustedes”. Hay áreas donde estoy batallando. Hay áreas en las que soy débil, donde estoy necesitando ayuda. El público no tiene forma de saber esto, no porque yo esté tratando de ocultarlo, sino porque ellos no viven conmigo. Ellos no viven mi vida. Y me junté con esas amigas que me iban a ayudar a ministrar gracia a mi vida, la gracia de Dios, y que me ayudarán a pensar en estrategias que me guíen a caminar en la luz, a ser genuina, para poder recibir la gracia y la fortaleza que Dios quiere darme. Hay una fortaleza que viene cuando reconocemos nuestras debilidades y somos honestas.

Y una observación final: podemos arriesgarnos a quitarnos la máscara y ser honestas en la presencia de Cristo, porque Su gracia es lo que necesitamos. Esta mujer dijo, “Vengan a ver a un hombre que me dijo todo lo que he hecho”. ¿Puedes creer que esa fue su manera de vender el Evangelio? Soy libre para ser genuina. Esa es una estrategia de venta excelente en un mundo que se oculta, que se esconde y que vive para aparentar.

El Evangelio es que Jesús lo sabe todo, pero además:

  • Él murió por nuestros pecados
  • Él murió por nuestros fracasos
  • Él murió por nuestra corrupción
  • Él murió por nuestra inmoralidad
  • Él murió por nuestras debilidades
  • Él murió para liberarnos para que no tuviéramos que escondernos.
  • Él murió para que pudiéramos estar en una correcta relación con Él y con los demás.

Entonces en solo unos cuantos minutos voy a extenderte una invitación para que te quites la máscara, para que seas honesta, para que des un paso hacia la luz, para que vengas tal y como eres.

Tal vez tengas que ser sincera acerca de un área específica de tu vida donde desesperadamente necesitas de la gracia de Dios. Necesitas reconocer delante de Dios y delante de alguien en este lugar, que no puedes manejar esto tu sola.

Tal vez es ese hijo de quien nunca se escribió un libro de texto. Y tu dices no puedo ser una buena madre para este hijo y necesito la gracia de Dios. No tienes que seguir pretendiendo de que eres una súper gran madre. ¿Quién es una gran madre? Las súper mamás no existen, ¿ok? Entonces vamos a ser honestas con Dios y con cada una de nosotras.

Necesitas ser honesta acerca de tu verdadera condición espiritual— no sobre lo que otros piensan de ti, pero acerca de donde realmente te encuentras ahora. Tal vez tengas que ser honesta acerca de tu pecado que has estado encubriendo—la amargura, la falta de perdón, la inmoralidad, el aborto, algo que parece ser muy grande o muy pequeño, lo que sea que esté siendo un obstáculo entre tú y la libertad para ser genuina. Te voy a invitar a que vengas a la luz.

Tal vez es esa unión pecaminosa que necesitas confesar. Quizás necesitas pararte delante de la luz porque tal vez sea el hecho de que no eres cristiana. Has estado jugando a la iglesia, pretendiendo. Pero necesitas quitarte la máscara, ser honesta. Y piensas, “Todos en mi iglesia piensan que soy cristiana. ¿Qué pensarán todos ellos si soy honesta?” Ellos pensarán que la gracia de Dios está activa en tu vida hasta que finalmente te vean quitarte la máscara y decir: “Necesito a Jesús”.

Algunas de ustedes profesan algo que no son cuando se trata de tu cristianismo. Estás batallando y luchando muy duro para ser una buena cristiana. Pero eso te matará. No puedes ser una verdadera cristiana si no tienes a Jesús en ti, viviendo Su vida a través de ti. Algunas de ustedes necesitan quitarse la máscara.

En solo unos cuantos momentos, ven hacia delante, hacia una de las personas que están aquí delante, y dile, “necesito una relación con Jesús. Necesito ser honesta. Entonces te estoy animando para que te quites la máscara y después vengas a ver un hombre. Ven a Jesús. Contempla a Jesús con el rostro descubierto, por medio de quien “estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu”. (2 Cor 3:18)

¿Te sentirías liberada si te atrevieras a dejar ver a los demás la verdad de la persona que realmente eres? Bien, la invitación está abierta para cada corazón quebrantado.

Damas, es tiempo de dejar de jugar a la iglesia y ser honestas. Es hora de cerrar, dejar de pretender ser lo que no somos. Déjame decirte algo, no puedes imaginar el impacto que haríamos en un mundo perdido y sin fe cuando dejamos de pretender ser lo que en realidad no somos. Cuando dejamos de esconder nuestro dolor, cuando dejamos de defendernos a nosotras mismas, nuestros pecados, y nuestro orgullo y nuestras adicciones y nuestras relaciones quebrantadas, nuestras aventuras y divorcios y nuestros espíritus de auto-rectitud.

Cuando dejamos de defender todo esto y salimos a la luz y recibimos la gracia de Dios para transformar nuestras vidas, es allí cuando el mundo se detendrá y notará y creerá que realmente existe un Salvador que puede transformar sus vidas.

Este es un momento santo. Qué pena sería el abortar el proceso que Dios está haciendo, la forma como ha estado hablando a muchos de nuestros corazones. Acompáñame en oración y levantemos nuestros corazones delante el Señor.

Oh Señor, Te doy las gracias de que Tú, el que tiene ojos como llamas de fuego, Tú ves, Tú sabes y conoces. Tú ves en mi corazón Tú ves las cosas de mí que nadie más en este lugar sabe o conoce. Oh Señor, Te doy gracias por la libertad que he encontrado y que estoy encontrando en Ti, porque ahora estoy dispuesta a quitarme la máscara y a ser sincera delante ti y delante los demás.

Señor yo creo que aquí hay muchas, muchas otras mujeres en este lugar y en lugares alrededor de nuestro país y alrededor del mundo, que han estado jugando a las máscaras. Hoy, en este día, necesitas pararte en la luz y quitarte la máscara y ser honesta delante de Dios y delante de otros también.

Gracias Señor, de que no necesitamos temer al venir a Tu presencia a menos que todavía estemos tratando de ocultarnos. Entonces oro porque en los siguientes momentos Tú hagas de esto un santuario, un lugar santo, que se haga tu voluntad, oh Señor haz Tu voluntad en cada corazón. Te lo pido en el nombre de Jesús, amén.

La primera vez que compartí este mensaje hace años atrás, después de la sesión en el viernes por la noche, cuando compartí acerca de la mujer en el pozo, una mujer se acercó a mí.

Vino a la mañana siguiente y me dijo, “escribí una canción anoche cuando hablaste”. Y me atreví—nunca había conocido antes a esta mujer—ni la había oído hablar, me atreví a pedirle ese sábado en la mañana durante la sesión que subiera a la plataforma para cantar la canción que ella había escrito acerca de esta mujer en el pozo.

Dios ha venido hablando y preparando nuestros corazones y ahora quisiera que tomes unos minutos para escuchar a June cantar esta canción puedes encontrar la traducción en la transcripción de este programa cuando visites www.AvivaNuestrosCorazones.com.

June Murphy (canción)

Casi toda mi vida, me sentía como una mujer, una mujer de mala reputación. Por las cosas que hice y las cosas que me hicieron, sentí que no tenía valor. Como la mujer del pozo que hablo con Jesús a solas buscando de beber. Había buscando el amor en lugares equivocados, débil y en necesidad.

Ahora que conozco a Cristo, al mundo proclamaré, palabras de invitación. Por siempre Su nombre levantaré y cantaré: “Vengan a ver a un hombre que sabe todo lo que hecho y el amor que anhelo”. Vengan a ver que no deja ni olvida. Quien murió en la cruz y me da libertad. Vean a un hombre que da vida eterna es el pan de vida, agua viva a tu ser

Vean a Aquel que da nueva vida, oportunidades, te hace renacer ,

Su nombre es Jesús. Su nombre es Jesús.

Si sientes esto mismo, creyendo que no hay donde ir también puedes venir a Cristo donde fluye agua viva, te ama eso lo sé, puedes cantar :

Conozco a un hombre que sabe todo lo que he hecho y el amor que anhelo. Vengan a ver que no deja ni olvida. Quien murió en la cruz y me da libertad. Conozco a Aquel que da vida eterna es el pan de vida, agua viva a tu ser, Vean a aquel que da nueva vida, oportunidades, te hace renacer .

Su nombre es Jesús. Su nombre es Jesús. Podemos cantarlo juntas, unidas como un solo cuerpo, digámosle al mundo de Cristo, Jesucristo el hijo de Dios. Podemos cantar: Vengan a ver a un hombre que sabe todo lo que hecho y el amor que anhelo . Vengan a ver que no deja ni olvida. Quien murió en la cruz y me da libertad. Vean un hombre que da vida eterna es el pan de vida, agua viva a tu ser. Vean a aquel que da nueva vida, oportunidades, te hace renacer. Su nombre es Jesús. Su nombre es Jesús. Su nombre es Jesús. Su nombre es Jesús.

Carmen: Esa era June Murphy. Escribió la canción después de escuchar a Nancy Leigh DeMoss hablando sobre el capítulo 4 del libro de Juan y la historia de la mujer del pozo. Hemos estado escuchando a Nancy compartir el mismo mensaje. Si conoces a alguna mujer que pueda beneficiarse de escuchar este mensaje, te invitamos a compartir con ella el enlace en www.AvivaNuestrosCorazones.com.

Queremos expresar nuestro agradecimiento a Dios por los hermosos testimonios que recibimos diariamente y que nos animan al ver cómo Dios está usando este programa para animar a tantas mujeres alrededor del mundo.

Cuán agradecida nos sentimos por la forma como Dios usa las verdades de Su Palabra para traer aliento, esperanza y gracia a las vidas de personas que lo necesitan. Cada oyente tiene una historia particular y los programas contribuyen a fortalecerles y ministrarles en las diversas situaciones.

Este ministerio se hace una realidad debido a la fidelidad de muchos oyentes que contribuyen mensualmente para ayudarnos a distribuir los mensajes internacionalmente.

Te animamos a contribuir financieramente con nuestro ministerio. Puedes hacerlo por internet visitando www.AvivaNuestrosCorazones.com o llamando al 1-809-569-5959, desde EEUU y Canadá. Tu participación con este ministerio es muy valiosa para nosotros. Puedes ser una de nuestras colaboradoras regulares, cooperando con una cantidad fija cada mes o puedes simplemente dar una ofrenda.

Pero más que nada necesitamos de tus oraciones. ¿Te comprometerías a orar por nuestro ministerio? Si estos mensajes han sido de bendición para tu vida, ¿porqué no los compartes con otras de tus amigas? Ayúdanos a contribuir a discipular a otras mujeres con este mensaje, ayudándoles a formar la imagen de Cristo, y conviértete en una de nuestras embajadoras. ¡Contamos contigo!

La mujer de la que escuchamos hoy, la mujer del pozo, continuaba buscando cosas que no la satisfacían. Una vez conoció a Jesús ella descubrió la alegría de buscarlo solo a Él.

Aprovecha la oportunidad de tomarte un tiempo apartada de las ocupaciones de la vida y evalúa si le has estado buscando y encontrando tu satisfacción en Él.

Aviva Nuestros Corazones es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las Américas a menos que se indique otra fuente.

Música: Omar Salas, No Importa Quien Soy, Dependo de ti ℗ 2007 Omar Salas

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

¿Dónde está su tesoro ?

Martes 8 Diciembre

No os hagáis tesoros en la tierra… sino haceos tesoros en el cielo… Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.
Mateo 6 : 19-21

A los ricos de este siglo manda que no… pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo.
1 Timoteo 6 : 17

¿Dónde está su tesoro ?

¿Qué tiene más valor para mí ? Puedo dar muchas respuestas a esta pregunta :

  • Mi tesoro son los bienes que poseo, mi cuenta bancaria.
  • Mi tesoro es mi familia, mi cónyuge y mis hijos.
  • Mi tesoro es mi trabajo, la empresa que creé y todo lo que tiene que ver con ella.
  • Mi tesoro es mi salud, mi confort, mi tranquilidad, mi seguridad, es todo lo que mi círculo de amigos me aporta, etc.

La orientación de toda mi vida depende de la respuesta que dé a esta pregunta.

Cierto día un joven rico fue a Jesús : tenía un corazón sincero y un verdadero deseo de poseer la vida eterna, se echó a los pies del Señor y le reconoció como maestro. El joven había respetado escrupulosamente la Ley de Moisés desde su juventud. El Señor, quien lo amaba, le mostró lo que le faltaba : “Una cosa te falta : anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo ; y ven, sígueme” (Marcos 10 : 21).

Jesús le habló de un tesoro celestial, como si le dijese : conmigo no perderás nada. Lo que te pido que dejes es menos importante, pues solo concierne a tu vida en la tierra. Pero lo que te propongo es la vida eterna. “Dios nos ha dado vida eterna ; y esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo, tiene la vida” (1 Juan 5 : 11).

Jesús, el Hijo de Dios que está en el cielo, este es el tesoro del creyente.

Jueces 1 : 22-36 – Apocalipsis 2 : 1-17 – Salmo 139 : 7-12 – Proverbios 29 : 13-14

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch

5 reflexiones acerca del “matrimonio abierto” de Jada & Will Smith

Coalición por el Evangelio

5 reflexiones acerca del “matrimonio abierto” de Jada & Will Smith

GERSON MOREY

En días recientes, Will Smith y su esposa Jada Pinkett Smith, de nuevo fueron noticia. Los Smith causaron controversia hace unos años cuando describieron su relación como un “matrimonio abierto” y que son “compañeros de vida”. Con esto quieren decir que cada uno puede aventurarse con otra persona sin que esto signifique infidelidad y que implique la culminación del matrimonio.

Con esta filosofía de vida no es un secreto que Will Smith haya cometido infidelidades, pero en esta ocasión fue su esposa quien confesó su infidelidad a Will con el cantante August Alsina. Al principio, en una entrevista Alsina insinuó que tuvo un romance con Jada Pinkett y que el mismo Will Smith le dio su aprobación. Luego Jada Pinkett Smith, en un episodio de su programa The Red Table Talk, junto con su esposo Will, hablaron de la situación y confirmaron los rumores. La manera tan ligera y vana con que hablaron del tema refleja la poca estima por el matrimonio y la indiferencia ante la gravedad que supone una infidelidad.

Esta noticia nos llega justo cuando, como iglesia, comenzamos un estudio sobre el matrimonio basado en el libro “el Pacto Matrimonial” de John Piper. Oramos al Señor porque en este tiempo fortalezcamos nuestra visión y renovemos nuestro aprecio y compromiso con el matrimonio bíblico. Por eso quiero hacer algunas reflexiones al respecto:

Los Smith no tienen autoridad para redefinir lo que es el matrimonio

Desde Génesis 2:24, Dios estableció la unión matrimonial y, por eso, solo Él puede establecer su naturaleza, su propósito, y también sus parámetros. El matrimonio es: “la unión de un hombre y una mujer que hacen un compromiso de permanencia y exclusividad mutua”.[1]

En otras palabras, el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer que unen sus vidas en un compromiso de fidelidad, permanente y exclusiva para reflejar la unión y la fidelidad de Cristo por su Iglesia. El significado del matrimonio es la representación del amor fiel al pacto entre Cristo y su pueblo”.[2] Los Smith, que dejaron de llamarse esposos para considerarse “compañeros de vida”, fallan al pretender redefinir lo establecido por Dios.

La infidelidad es condenable aunque el otro la apruebe o la tolere

Que Will Smith apruebe la relación extramarital de su esposa no mitiga la gravedad del pecado. Dios determina lo que es bueno y lo malo. Por eso, Él condena cuando llamamos malo a lo bueno y bueno a lo malo (Is. 5:20). El adulterio es un pecado grave que atenta contra la santidad del matrimonio y el diseño de Dios, incluso si nuestra sociedad quiere maquillarlo. El hombre no puede ennoblecer lo que Dios señaló como malo.

No hay nada noble en que los Smith permanezcan casados

Que los Smith permanezcan juntos, a pesar de sus mutuas infidelidades, no son señales admirables de lealtad y perseverancia. Porque decidieron permanecer juntos con un acuerdo licenciosos para relacionarse sexualmente con otras personas.

En realidad, esa renuencia a separarse está fundada en la conveniencia de no rendir cuentas. Por eso, en el caso de los Smith no podemos hablar de un matrimonio que ha sobrevivido al adulterio.

Los famosos no deben ser el criterio para orientar nuestro matrimonio

La visión y prácticas inmorales del matrimonio incrédulo nunca deben definir el matrimonio cristiano. Nuestra regla es Cristo y, por lo tanto, debemos reflejar la fidelidad y el amor sacrificial que Él mostró por Su Iglesia (Heb. 13:4Ef. 5:25-29).

Los matrimonios cristianos, que estamos llamados a glorificar a Dios, debemos esforzarnos por reflejar la santidad, la pureza, la compasión, la mansedumbre, y la humildad de Cristo, quien dio su vida por el bienestar de su pueblo (Col. 3:17).

Los Smith también rendirán cuentas

Toda buena dádiva viene de Dios (Stg. 1:17), y eso también debe decirse del don de la influencia. Por eso somos responsables ante Dios por el uso que hagamos de ella. Jesús dijo: “porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará; y al que mucho se le haya confiado, más se le pedirá (Lc. 12:48).

Los Smith tendrán que rendir cuenta a Dios por cómo usaron su influencia. Ellos serán responsables ante Dios por sus pecados incluyendo el tropiezo que esta forma de vida puede causar en tantas personas.

Palabras finales

He seguido esta noticia con indignación y tristeza por la influencia que tienen en nuestra sociedad. Su visión y su ejemplo son contrarios al diseño bíblico del matrimonio y socavan el llamado a la fidelidad. Pero esto también me recuerda y me hace lamentar el estado de muchos matrimonios cristianos. Es decir, esas parejas en el pueblo de Dios que de una forma diferente, también están lejos de expresar el amor y la fidelidad de Cristo. ¡Cuánto ha influenciado el mundo a la iglesia! Cuando debería ser lo contrario.

La visión aberrante de los Smith es sólo el reflejo de la corrupción de nuestra sociedad. Su visión del matrimonio, y su dinámica como pareja, es una expresión de lo que Pablo enseña en Romanos 1:18-31. Cuando el hombre da la espalda a Dios, también le da la espalda a la verdad y a la sensatez. Cuando el hombre se aleja de su Creador entonces se aparta de la coherencia para darle paso a la insensatez y a la incoherencia.

¡Cuánto necesitamos que Dios nos dé una visión fresca y más clara del amor de Cristo por su iglesia! Nos urge una visión que toque mente y corazón, de tal manera, que los transforme y los impulse a responder en santidad y obediencia. Una clase de visión que no solo despierte gratitud, sino que también renueve un deseo por imitarlo. Una visión que nos permita estimar la fidelidad como una virtud admirable, deseada, y perseguida en nuestros matrimonios.

Quiera Dios que:

  • Los Smith se arrepientan de sus pecados y encuentren la salvación en Cristo.
  • Los creyentes elevemos nuestra visión y aprecio por el matrimonio bíblico.
  • Los cristianos apreciemos y sigamos el ejemplo de nuestro fiel Jesucristo.
[1] Sherif Girgis, Robert P. Georg, & Ryan T. Anderson, What is marriage? (Harvard Journal of Law and Public Policy, Vol. 34, No.1) pág. 245-87.
[2] John Piper, Pacto matrimonial (Editorial Tyndale) pág. 14.

​Gerson Morey

Es pastor en la Iglesia Día de Adoración en la ciudad de Davie en el Sur de la Florida y autor del blog cristiano El Teclado de Gerson. Está casado con Aidee y tienen tres hijos, Christopher, Denilson y Johanan. Puedes encontrarlo en Twitter: @gersonmorey.