El dĆ­a del SeƱor

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Sermones

El dƭa del SeƱor

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y SabidurĆ­a. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

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Un destino horrible

Soldados de Jesucristo

Diciembre 29

Solid Joys en EspaƱol

Un destino horrible

John Piper

John Piper

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Sin Esperanza a la Vista – 3

Sabiduría para el Corazón

Serie: ESTUDIO DE JOB

3 – Ā«Sin Esperanza a la VistaĀ»

Perseverando en las pruebas

Stephen Davey

Texto: Job 1:13-22

En cuestión de minutos, Job lo perdió absolutamente todo. Toda su vida había quedado de cabeza y Dios parece completamente ausente. Sin embargo, su reacción ante esta situación desesperanzadora es verdaderamente admirable y digna de imitación.

  SabidurĆ­a para el Corazón es el ministerio internacional de enseƱanza bĆ­blica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al espaƱol por Daniel Kukin.

Este ministerio se sostiene gracias a las oraciones y ofrendas de sus oyentes. Si quisiera ofrendar a este ministerio puede hacerlo en nuestra pƔgina https://sabiduriaespanol.org/ofrendar/

ĀæQuiĆ©n eres tĆŗ para juzgar?

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: Dando una respuesta

¿Quién eres tú para juzgar?

Gregory Koukl

Nota del editor: Este es el duodécimo y último capítulo en la serie Dando una respuesta, publicada por Tabletalk Magazine.

«No juzguéis» (Mt 7:1) es el único versículo bíblico que incluso los críticos estÔn convencidos de que es divinamente inspirado; al menos así parece por la manera en la que confiadamente lo usan en contra de los cristianos. Sin embargo, el mal uso de este versículo es muy fÔcil de contrarrestar una vez que veas lo que realmente estÔ sucediendo.

La acusación «¿quiĆ©n eres tĆŗ para juzgar?Ā» estĆ” basada en un malentendido. 

Primero, un calificador. Juzgar es encontrar la falta, y la verdadera falta —la verdadera culpa moral— es central para el mensaje cristiano.  Son las malas noticias las que hacen que las buenas noticias sean buenas. Pero, si el encontrar fallas es nuestro espĆ­ritu, es el equivocado. Si nuestro juicio es simple condescendencia, tendremos que dar cuentas a Cristo por ello. Nunca debemos esperar que los incrĆ©dulos se comporten como cristianos; no tienen la capacidad de hacerlo. Eso deberĆ­a estar claro. 

Sin embargo, no creo que la condescendencia sea el problema. Por lo general, hay algo mĆ”s en juego aquĆ­. Por un lado, tomada literalmente, la acusación «¿quiĆ©n eres tĆŗ para juzgar?Ā» estĆ” basada en un malentendido. Si esto es un pedido de nuestras credenciales morales, entonces no tenemos nada que ofrecer. No somos los autores de las reglas que gobiernan el comportamiento. Nosotros estamos tan sujetos a estas normas —y condenados por ellas— como cualquiera.  

MĆ”s bien, siendo nosotros mismos criminales, se nos ha mostrado el camino al perdón, y simplemente damos a conocer esa buena noticia. Dios es bueno, y nosotros no. Hay una justicia y, si no fuera por misericordia, la experimentarĆ­amos. Dejar esto claro a los demĆ”s es un acto de bondad, no de condescendencia. 

Si fueras un pasajero en el carro de tu amigo y le dices: Ā«En caso que no te hayas dado cuenta, vas por encima del lĆ­mite de velocidad y hay un policĆ­a mĆ”s adelanteĀ», lo mĆ”s probable es que Ć©l sienta que le estĆ”s haciendo un favor; y se lo estarĆ­as haciendo. Por supuesto que el ejemplo tiene sus limitaciones, pero creo que puedes ver el punto. 

Pero hay algo mĆ”s que no quiero que pases por alto. Es lo mĆ”s importante que hay que saber sobre este desafĆ­o. «¿QuiĆ©n eres tĆŗ para juzgar?Ā» resulta que no es una pregunta, sino una declaración disfrazada: Ā«Nadie puede emitir juicios de ningĆŗn tipoĀ». Y debido a que la moralidad es sólo una cuestión de opinión personal, todos los juicios estĆ”n fuera de los lĆ­mites. Esta es la tĆ”ctica del relativista. 

Por supuesto, el relativista siempre se engaƱa a sĆ­ mismo en este aspecto. Aunque puede que se haya autoconvencido por el momento, esto no es lo que en realidad cree, puesto que estĆ” lleno de juicio cuando le conviene. De hecho, y esto lo habrĆ”s notado, la acusación es contraproducente, ya que es en sĆ­ misma un juicio implĆ­cito del cristiano. 

Resulta que cuando los crĆ­ticos imponen cualquier versión del Ā«no juzguĆ©isĀ», no es una apelación para que seas virtuoso; es una demanda para que los dejes en paz. Citan a JesĆŗs no en base a una convicción sino por conveniencia, no deseando ser objetos de ninguna crĆ­tica moral. 

Entonces Āæcómo maniobramos con gracia, pero con astucia, cuando enfrentamos este desafĆ­o? Creo que lo mejor es navegar por situaciones como esta haciendo preguntas. A la luz de las observaciones mencionadas arriba, estas son algunas que me viene a la mente. 

Tu primer paso al enfrentar cualquier desafĆ­o es simplemente preguntar: «¿QuĆ© quieres decir?Ā» y esperar por una respuesta. Deja que tu amigo desarrolle un poco su preocupación. Obtener mĆ”s información te darĆ” mĆ”s con que trabajar. Si resulta que tu juicio fue motivado por desdĆ©n o desprecio, entonces pedir una disculpa es lo que corresponde. 

TambiĆ©n podrĆ­as aventurarte a decir: Ā«Estoy confundido con tu pregunta. ĀæCrees que te estaba imponiendo mi estĆ”ndar personal? Si te di esa impresión, lo siento. Yo solo quise advertirte acerca del estĆ”ndar de Dios, el mismo bajo el cual estoy yoĀ». 

Si Ć©l parece estar jugando la carta del relativismo, pregĆŗntale: «¿EstĆ”s diciendo que nunca estĆ” bien seƱalar un error? De ser asĆ­, Āæpor quĆ© estĆ”s haciendo eso conmigo ahora mismo?Ā» DĆ©jalo responder. AyĆŗdalo a ver que el juego del relativismo puede ser jugado fĆ”cilmente al revĆ©s. Si dice: «¿QuiĆ©n eres tĆŗ para juzgar?Ā», pregunta: «¿QuiĆ©n eres tĆŗ para encontrar falta?Ā»

El punto no es ser astuto o simplista, sino mÔs bien mostrarle que se estÔ escondiendo del problema real: su propia culpa delante de Dios. Reafírmale que no estÔs menospreciÔndolo. Por el contrario, solo estÔs dÔndole información que pudiera rescatarlo, alejÔndolo de su pecado y culpa y llevÔndolo a la misericordia de Dios.

Este artĆ­culo fue publicado originalmente en la Tabletalk Magazine.
Gregory Koukl
Gregory Koukl

Gregory Koukl es presidente de Stand to Reason (STR.org) y autor de Tactics: A Game Plan for Discussing Your Christian Convictions y The Story of Reality: How the World Began, How It Ends, and Everything Important that Happens in Between.

ĀæPor quĆ© ser agradecida? – Nov 26

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una actitud de gratitud

Aviva Nuestros Corazones

Nov 26 – ĀæPor quĆ© ser agradecida?

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/por-que-ser-agradecida/

Carmen Espaillat: ĀæPor quĆ© estĆ”s agradecida?

Mujer 1: Porque Dios es bueno porque, Ɖl me salvó, porque cada dĆ­a Ɖl me sostiene con Su gracia, porque Ɖl es el todo de mi vida.

Mujer 2: Estoy agradecida porque Dios no me ha dejado en mi pecado y aun cuando tal vez  no me gusten las circunstancias que Ɖl ha utilizado para hacerme ver que estoy mal eso es una muestra de Su amor para conmigo.

Mujer 3: Yo estoy agradecida porque tengo la Palabra de Dios y porque cada dĆ­a en la maƱana puedo buscarlo a Ɖl y tener una relación personal con Ɖl que no es solo algo aĆ©reo algo virtual sino que es una relación personal, que Ɖl puede hablarme a mĆ­ y yo puedo hablarle con Ɖl a travĆ©s de la oración.

Mujer 4: Bueno estoy muy agradecida por la grandiosa salvación que tengo en Cristo JesĆŗs.

Mujer 5: Estoy agradecida por el privilegio de vivir una vida centrada en el Evangelio.

Mujer 6: Estoy tan agradecida por la salvación, la salvación que Dios me ha dado,  el perdón de mis pecados por ser hija de Dios, por tener una herencia con Cristo, por la esperanza que hay en Ɖl.

Carmen Espaillat: Ā”Feliz DĆ­a de Acción de Gracias!

EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de SaladĆ­n.

Acción de Gracias es un día profundamente agradable y significativo, pero es mucho mÔs que solo un día en el calendario, especialmente para aquellos que saben lo que significa ser perdonado.

Nancy nos explica por quƩ, continuando en esta serie, La actitud de gratitud.

Nancy Leigh DeMoss: Creo que un cristiano ingrato es realmente una contradicción. En realidad tal cosa no deberĆ­a existir cuando lo piensas. Nosotras Ć©ramos culpables, pecadoras condenadas, sin relación con Dios, separadas de Dios, separadas de Ɖl, sin esperanza – esa era la realidad de cada una de nosotras. Esa es la condición en que nacimos.

Entonces Dios en Su gran misericordia y gracia se dignó a salvarnos, a redimirnos, a comprarnos del pecado, a liberarnos, a enviarnos a Jesús, a darnos Su Santo Espíritu, a darnos Su Palabra, a darnos Su Cuerpo, Su Pueblo, a darnos la esperanza y las promesas de la vida eterna.

ĀæY es impensable que seamos otra cosa que agradecidas? Culpa, gracia, y gratitud – ese es el Evangelio, y nosotras muy a menudo por diversas razones nos quedamos cortas en la parte de la gratitud. Creo que necesitamos ser recordadas – sĆ© que yo tambiĆ©n – de la gracia de Dios y donde Dios me encontró y de lo que Ɖl nos salvó.

Para algunas de nosotras que  conocimos al SeƱor como niƱas, es difĆ­cil recordar cómo era. No tengo recuerdos de antes de ser salva. Venir a confiar en JesĆŗs es mi primer recuerdo. A veces olvidamos dónde Dios nos encontró y dónde estĆ”bamos separadas de Ɖl y quĆ© maravilla es que Ɖl nos salvara.

Mi padre no era un hombre muy emocional, pero cuando Ć©l  iba a hablar acerca de dónde Dios lo habĆ­a  encontrado como un hombre joven, un rebelde, a  mediados de sus veinte aƱos y cómo Dios lo salvó – el viernes, 13 de octubre, 1950 – Ć©l se ponĆ­a lloroso porque nunca se recuperó de la maravilla  de que Dios lo hubiera  salvado.

Yo no quiero tampoco superar  el asombro, y creo que un corazón agradecido es una manera de conservar el asombro; y mantener el asombro es una manera de ayudarnos a mantener un corazón agradecido.

Puedo recordar el Ćŗltimo DĆ­a de Acción de Gracias en la iglesia en que he estado asistiendo aquĆ­ en Little Rock, la noche antes del DĆ­a de Acción de Gracias habĆ­a un servicio especial por ser la vĆ­spera de Acción de Gracias. Y una oportunidad se abrió para que  las personas  compartieran sobre el aƱo y su testimonio sobre la fidelidad y de la grandeza de Dios y lo que Ɖl habĆ­a hecho por ellos.

Uno tras otro, hombres, mujeres, una niƱa pequeƱa, algunos ancianos, algunos jóvenes,  se acercaron al micrófono y dieron su testimonio personal de lo que Dios habĆ­a hecho por ellos en el Ćŗltimo aƱo. Le dieron gracias.

Mi corazón  fue tan alentado mientras escuchaba sus testimonios – desde diferentes Ć”mbitos de la vida. Tantas experiencias diferentes de vida durante este aƱo pasado, y sin embargo los escuchĆ© al unĆ­sono dando gracias al SeƱor. Esto simplemente creó acción de gracias en mi propio corazón porque estas personas estuvieron dispuestas a ir a un micrófono y decir, ā€œDios ha sido tan bueno. Yo le doy graciasā€.

Y hoy queremos hablar no solo acerca de cómo dar gracias sino también de cuÔndo dar gracias. ¿CuÔndo debemos darle gracias al Señor?

PermĆ­teme empezar diciendo que – todo el tiempo debemos darle gracias al SeƱor – y vamos a hablar sobre eso, pero hay algunos momentos particulares en los que debemos darle gracias al SeƱor. Quisiera seƱalar varios de esos.

El primero es, que creo que hay algunas ocasiones especiales cuando es particularmente apropiado darle gracias al SeƱor –  los dĆ­as festivos, las festividades, por ejemplo. Esa palabra vino originalmente de dos palabras: dĆ­as santos, que en inglĆ©s es Holiday. AsĆ­ que mientras pensamos en el DĆ­a de Acción de Gracias, en la Navidad, en algunos de los dĆ­as santos en nuestro calendario de la iglesia, por ejemplo – el DĆ­a de la Reforma, es el Ćŗltimo dĆ­a de octubre – algunos de estos dĆ­as santos fueron creados para ser oportunidades para nosotros para parar y pensar acerca de nuestra fe cristiana y acerca de lo que significa para nosotros y acerca de lo que Dios ha hecho por nosotros; detenernos  hacer un balance, y de una manera especial apartar tiempo para darle gracias al SeƱor.

Me encanta tomar tiempo en las festividades para darle gracias a Dios mientras reflexiono en Su bondad.

Me encanta hacer eso en la VĆ­spera de AƱo Nuevo y en el DĆ­a de AƱo Nuevo. De hecho, por varios aƱos una de las mayores bendiciones de mi aƱo ha sido un servicio especial de VĆ­spera de AƱo Nuevo que hemos celebrado en mi casa. Tenemos las familias que se reĆŗnen. Simplemente llevan bocadillos y es como un tipo de cena compartida, se pone todo sobre la mesa. Tenemos niƱos y jóvenes y sus padres, y pasamos un gran tiempo de compaƱerismo y  de disfrutar unos  con otros.

Luego al final  de la tarde  tenemos un tiempo de alabanzas y de acción de gracias. Damos testimonios de lo que el SeƱor ha hecho en el Ćŗltimo aƱo de Su bondad. Leemos las Escrituras juntos. Oramos y oramos por el AƱo Nuevo. Alabamos a Dios por las misericordias que Ɖl nos ha demostrado a lo largo del aƱo pasado y por la fidelidad que anticipamos durante el próximo aƱo. Esos han sido tiempos preciosos.

Ocasiones especiales para agradecer al SeƱor. En el Antiguo Testamento los judĆ­os tenĆ­an sus propias festividades. TenĆ­an tres festividades  cada aƱo, por ejemplo, una en que todos los varones judĆ­os debĆ­an hacer una peregrinación a JerusalĆ©n, con el propósito principal de agradecerle al SeƱor. Dos de esas ocasiones eran al principio y al final de la cosecha.

AsĆ­ que al principio de la cosecha, ellos ofrecĆ­an sus primeros frutos  al SeƱor y decĆ­an, ā€œGracias, SeƱor, por lo que TĆŗ has provisto y por lo que sabemos que TĆŗ vas a proveer.ā€ y al final de la cosecha, cuando todo el grano y el trigo y las provisiones de alimentos ya se habĆ­an reunido, ellos se detenĆ­an y tomaban un tiempo para reflexionar en la bondad de Dios, para decir, ā€œGracias SeƱor,ā€ para ofrecer sus diezmos y sus ofrendas y sus acciones de gracias al SeƱor.

Momentos especiales del año, momentos especiales en nuestras vidas para dar gracias. Hay tiempos en las Escrituras y tiempos en nuestras propias vidas cuando nos detenemos para darle gracias a Dios en la finalización de una tarea o de un compromiso.

Pienso  cuando el templo fue construido y tuvieron  ese maravilloso servicio de acción de gracias, cuando terminaron. TambiĆ©n cuando el muro fue reconstruido en JerusalĆ©n luego de 70 aƱos de exilio, el pueblo se detuvo. Ellos trabajaron duro, trabajaron durante un largo tiempo pero al final se detuvieron para decir, ā€œGracias,ā€ Gracias al SeƱor y para adorarle. De hecho, hubo personas cuyo trabajo era ser ā€œagradecedoresā€, para conducir al pueblo en acción de gracias. Estos eran mĆŗsicos, instrumentalistas, y cantantes, y ellos ayudaron en la ofrenda de acción  gracias al SeƱor.

En la medida que tendremos compromisos en el curso de nuestras vidas, es bueno que nos detengamos en el principio y en el final para decir, ā€œGracias, SeƱor, por lo que TĆŗ vas a hacer, y gracias, SeƱor, por lo que TĆŗ has hechoā€.

Recuerdo cuando construĆ­ mi casa. Al final de ese tiempo, tuvimos una dedicación de la casa. Se la ofrecimos al SeƱor, pero tambiĆ©n dimos acciones de gracias. Al final del primer aƱo de grabar Aviva Nuestros Corazones, tuvimos una reunión especial, y le dimos gracias al SeƱor por lo que Ɖl habĆ­a hecho al dar a luz a este ministerio y por las personas que habĆ­an sido parte del mismo.

Las bodas, los funerales son ocasiones, cuando hay creyentes involucrados, para dar gracias. Cuando mi papÔ se fue a su hogar a estar con el Señor, tuvimos un servicio de celebración, un tiempo para celebrar su vida y la bondad de Dios en darnos ese papÔ ese esposo y amigo para aquellos que estÔbamos presentes.

Todas estas ocasiones diferentes proveen oportunidades para dar gracias al SeƱor, pero no solo en las ocasiones especiales. Las Escrituras dicen tambiĆ©n que Sus misericordias son nuevas cada maƱana y que cada dĆ­a el SeƱor nos colma de beneficios. AsĆ­ que si el SeƱor nos ha honrado en darnos regalos cada dĆ­a, Ɖl nos estĆ” dando nuevas misericordias cada dĆ­a, Āæno te parece que nuestro agradecimiento debe ser diario?

Diario — cada dĆ­a —cada maƱana y cada tarde — habĆ­a levitas en el Antiguo Testamento que fueron asignados para ā€œestar presentes cada maƱana para dar gracias y para alabar al SeƱor, y asimismo por la noche,ā€ dice 1 Crónicas en el capĆ­tulo 23 versĆ­culo 30.

Y el salmista dice, ā€œA media noche me levantarĆ© para darte gracias a Tiā€ (Salmos 119:62, parafraseado).

Tres veces al dƭa Daniel se arrodillaba y oraba y le daba gracias al SeƱor.

AsĆ­ que continuamente debemos estar dĆ”ndole gracias a Dios mientras Ɖl nos bendice continuamente.

Efesios capĆ­tulo 5 dice, ā€œDando siempre gracias por todoā€ (versĆ­culo 20).

Primera Tesalonicenses capĆ­tulo 1, Pablo dice, ā€œDamos gracias a Dios por todos vosotrosā€ (versĆ­culo 2).

Hebreos capĆ­tulo 13, ā€œOfrezcamos continuamente mediante Ɖl, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan su nombreā€ (versĆ­culo 15).

Continuamente – Salmos capĆ­tulo 34, ā€œBendecirĆ© al SeƱor [ĀæcuĆ”ndo?] en todo tiempo; continuamente estarĆ” Su alabanza en mi bocaā€ (versĆ­culo 1).

Ahora eso no significa que las cosas van a salir bien todo el tiempo, desde nuestro punto de vista humano. No significa que las circunstancias van a ser siempre de nuestro agrado o siempre cómodas o fĆ”ciles o convenientes, pero el salmista dice, ā€œComo un acto de mi voluntad, voy a bendecir al SeƱor en todo tiempo; continuamente estarĆ” Su alabanza en mi bocaā€.

No es solo en esta vida, sino que el Salmo 30, el, versĆ­culo  12, dice, ā€œOh SeƱor, Dios mĆ­o, te alabarĆ© por siempreā€ – por siempre.

Esto es lo que vamos a estar haciendo por toda la eternidad – dando gracias, adorando, honrando al Único que ha derramado tanta gracia en nuestras vidas.

El DĆ­a de Acción de Gracias no es solo un dĆ­a del aƱo, no es solo un evento en el aƱo. Es bueno tener esas ocasiones especiales cuando nos detenemos y de una manera consciente damos gracias. Pero el DĆ­a de Acción de Gracias realmente deberĆ­a ser La vida de acción de gracias – una forma de vida – dĆ­a tras dĆ­a, maƱana, tarde, y noche – continuamente, siempre dando gracias al SeƱor.

Carmen: El espĆ­ritu  de Acción de Gracias en verdad no tiene que terminar hoy. Nancy Leigh DeMoss te ha estado alentando a mostrar gratitud cada dĆ­a durante todo el aƱo.

Ella estarĆ” de vuelta, pero te quiero dejar saber acerca de una manera poderosa en la que puedes crecer en agradecimiento: ObtĆ©n una copia del libro de Nancy, Sea Agradecido: Su camino al gozo.

Es un libro maravilloso lo puedes  en tu librerĆ­a cristiana favorita.

Ahora, volvamos a la enseƱanza de Nancy.

Nancy: Un DĆ­a de Acción de Gracias Ann Landers publicó en su columna una lista que alguien le habĆ­a enviado de cosas por las cuales estar agradecidas.

AsĆ­ es como decĆ­a esta lista:

SĆ© agradecida por la ropa que te queda un poco ajustada porque significa que tienes suficiente para comer.

SƩ agradecida por el desorden que tienes que limpiar despuƩs de una fiesta porque significa que has estado rodeada de amigos.

SĆ© agradecida por los impuestos que pagas porque significa que tienes un empleo.

SƩ agradecida por el cƩsped que necesitas cortar y las ventanas que tienes que arreglar porque significa que tienes un hogar.

Sé agradecida por tu factura de la calefacción porque significa que tienes con qué calentarte.

SĆ© agradecida por la ropa sucia porque significa que tienes ropa para vestir.

SĆ© agradecida por el espacio que encontraste al final del estacionamiento porque significa que puedes caminar.

SƩ agradecida por la seƱora que canta fuera de tono detrƔs de ti en la iglesia porque significa que puedes escuchar.

Sé agradecida cuando las personas se quejan por el gobierno porque significa que tienes libertad de expresión.

SƩ agradecida por la alarma que suena temprano en las horas de la maƱana porque significa que estƔs viva.

Tenemos mucho por lo cual estar agradecidas, y queremos hablar acerca de por quĆ© cosas deberĆ­amos estar agradecidas. ĀæCuĆ”les son algunas de las cosas por las cuĆ”les deberĆ­amos dar gracias? Hemos dicho que tenemos todas las razones en el mundo para tener una actitud de gratitud porque Ć©ramos culpables, y Dios derramó Su gracia sobre nosotras y la gratitud es nuestra respuesta razonable – culpa, gracia, y gratitud. Ese es el Evangelio de Cristo.

Tenemos que empezar diciendo que de acuerdo a las Escrituras debemos ser agradecidas por todo, y eso incluye, bueno, lo incluye todo.

En Efesios capĆ­tulo 5 Pablo dice, ā€œDando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro SeƱor Jesucristoā€ (versĆ­culo 20).

¿CuÔles son algunas de esas cosas que encajan debajo de todo por lo cual debemos estar agradecidas?

Quiero que veamos el dar gracias a Dios por las bendiciones fĆ­sicas y materiales y el dar gracias a Dios por las bendiciones espirituales.

Primero, las bendiciones fƭsicas y materiales. Permƭteme apresurarme a decir que esas no son las bendiciones mƔs importantes, pero usualmente son las primeras que vienen a la mente y eso nos lleva a empezar mientras tratamos de expresarle gratitud al SeƱor.

La Palabra de Dios dice que ā€œtoda buena dĆ”diva y todo don perfecto viene de lo altoā€ (Juan 1:17). Dios es el dador. No tenemos nada bueno que haya venido de nosotras mismas. Cada regalo que tenemos viene de Dios.

El Primer libro de Crónicas el capĆ­tulo  29 es un relato del servicio de alabanza, el servicio de acción de gracias que se llevó a cabo luego que los judĆ­os habĆ­an traĆ­do sus ofrendas que se iban a utilizar para construir el templo. Cuando todas las ofrendas habĆ­an sido recolectadas, el rey David los dirigió en una oración de acción de gracias. Ɖl le agradeció al SeƱor por las bendiciones materiales y fĆ­sicas que Ɖl habĆ­a provisto para el templo.

David dijo en este maravilloso salmo de alabanza,

De ti proceden la riqueza y el honor; tĆŗ reinas sobre todo y en tu mano estĆ”n el poder y la fortaleza, y en tu mano estĆ” engrandecer y fortalecer a todos. Ahora pues, Dios nuestro, te damos gracias y alabamos tu glorioso nombre (versĆ­culo 12-13).

Lo que David estaba diciendo es, ā€œTodo lo que tenemos proviene de Ti. Todo es un regalo que procede de Ti, y aĆŗn lo que nosotros te damos, TĆŗ nos los diste para que te lo diĆ©ramos de vuelta. Nosotros no tenemos nada que no haya venido de Ti, por eso te damos graciasā€.

AsĆ­ que necesitamos darle gracias a Dios por aquellas cosas que solemos pasar por alto – la salud, un hogar, comida, ropa – esas bendiciones tangibles, materiales.

Pienso en cuÔn a menudo Jesús daba gracias antes de participar de una comida. Agradecerle a Dios por nuestra comida nos recuerda que nosotras tenemos muchas otras cosas por las cuales estar agradecidas.

Entonces no solo tenemos bendiciones fƭsicas y materiales; Dios tambiƩn nos ha llenado con bendiciones espirituales, demasiadas para contarlas. Encuentro que es tan bueno para mƭ hacer una lista de algunas de esas bendiciones y estimular mi memoria y mi mente acerca de todas las cosas que Dios ha hecho por mƭ en el reino espiritual.

PermĆ­tanme enumerarles aquĆ­ algunas de las cosas que, mientras estaba estudiando las Escrituras, algunos de los versĆ­culos que me hablaron acerca de las bendiciones espirituales por las cuales debemos estar agradecidas:

El Salmos 75, versĆ­culo 1, dice, ā€œĀ”Te damos gracias, oh Dios, te damos gracias! Pues cercano estĆ” Tu nombreā€. Los hombres declaran tus maravillas.

Dando gracias por la cercanĆ­a de la presencia de Dios.

¿Sabías que en la era del Antiguo Testamento, el tiempo del antiguo pacto hasta que Cristo vino y murió en la cruz, los creyentes judíos no podían acercarse a Dios? Había un velo grueso que los separaba del lugar santísimo donde la presencia de Dios moraba. Pero cuando Jesús murió, ese velo se rasgó de arriba abajo, y nos fue dado acceso a la presencia de Dios. Ahora se nos invita a acercarnos a la presencia de Dios.

RecibĆ­ un correo electrónico la semana pasada de una mujer que dijo que en un retiro reciente de mujeres ellas tenĆ­an un modelo de tamaƱo real del tabernĆ”culo. Ella dijo, ā€œNo me di cuenta de lo mucho que me impactarĆ­a entrar al Lugar SantĆ­simo. Me sentĆ­ abrumada cuando me di cuenta de que no tenĆ­a que arriesgar mi vida al entrar a la presencia de Dios como lo hicieron los israelitasā€.

Esto es un gran recordatorio de cuĆ”n agradecidas deberĆ­amos ser al experimentar la presencia de Dios cuando sea y donde sea – dando gracias a Dios por la cercanĆ­a de Su presencia.

El Salmo 30 dice que debemos ā€œcelebrar la memoria de Su santidadā€ – dando gracias a Dios por Su santidad (versĆ­culo 4).

IsaĆ­as capĆ­tulo  12 dice que demos gracias por Su misericordia. ā€œTe doy gracias, oh SeƱor, porque aunque estabas airado conmigo, se ha apartado tu ira y me has consoladoā€ – dando gracias a Dios por Su misericordia (versĆ­culo 1).

Pablo dice en 2da a los Corintios capĆ­tulo 9, demos gracias por JesĆŗs. ā€œGracias a Dios por su don inefableā€ (versĆ­culo 15). Eso es suficiente para mantenernos dando gracias a Dios por toda la eternidad, y luego con Cristo vienen otras tantas bendiciones.

Colosenses capĆ­tulo 1 dice,

Dando gracias al Padre que nos ha capacitado para compartir la herencia de los santos en luz. Porque Ɖl nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al Reino de Su Hijo amado, en quien tenemos redención por su sangre: el perdón de los pecados. (VersĆ­culos 12-14).

Pablo dice que Ć©l le dio gracias a Jesucristo ā€œporque me tuvo por fiel, poniĆ©ndome en el ministerioā€ – el llamado al ministerio (1 Timoteo 1:12).

TĆŗ dices, ā€œBueno pero yo  no he sido llamada al ministerio; yo tengo un trabajo normalā€.

No sĆ© quĆ© clase de trabajo tienes, pero sĆ­ sĆ© que Dios nos ha llamado a ser Su sierva, a ser sacerdotes para Ɖl, a servirlo, y a servir a otros. Pablo dice que eso es una increĆ­ble bendición.

Le agradezco a Dios por el privilegio de enseƱar Su palabra, tanto para una audiencia como ustedes con muchas personas  o de uno a uno en el curso de la vida cotidiana. Eso es una bendición. Es un privilegio por el cual estoy profundamente agradecida.

Y tambiĆ©n Pablo dice en 1era a los Corintios capĆ­tulo 15 que Ć©l dio gracias a Dios por la victoria sobre la muerte y sobre la tumba. ā€œA Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro SeƱor Jesucristoā€ (versĆ­culo 57).

La muerte es un enemigo, pero ya no es un enemigo final. Cristo ha venido y ha roto el poder de la muerte y del infierno , el pecado  y nos ha libertado de la muerte y de la tumba.

Luego Pablo pasa a través de esa larga porción de Romanos capítulo 7 donde él habla acerca de los problemas que él tiene con el deseo de hacer el bien pero no siempre teniendo el poder de hacer lo que es correcto y la lucha que se da dentro de él a causa del pecado que mora en nosotros.

Y Ć©l llega al final del pasaje, y exclama, ā€œĀ”Miserable de mĆ­! ĀæQuiĆ©n me libertarĆ” de este cuerpo de muerte?ā€ (VersĆ­culo 24). ĀæQuiĆ©n me libertarĆ” de este dominio del pecado?

Luego Ć©l dice, ā€œGracias a Dios, por Jesucristo SeƱor nuestro. AsĆ­ que no hay condenación para los que estĆ”n en Cristo JesĆŗs.

ĀæQuĆ© es lo que  Ć©l estĆ” diciendo? ā€œDoy gracias a Dios por la liberación a travĆ©s de Cristo del dominio, del control del pecado en mi vida.ā€

Luego Pablo agradece a Dios por el triunfo del Evangelio. ā€œPero gracias a Dios, que en Cristo siempre nos lleva en triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de Su conocimientoā€ (2 Corintios 2:14).

Este mundo puede parecer como que estƔ ganando contra Cristo y contra Su reino, pero las puertas del infierno no prevalecerƔn contra el reino de Cristo, en contra de la iglesia de Cristo. Su Evangelio es triunfante.

AsĆ­ que los Ć”ngeles y los 24 ancianos en el cielo dieron gracias a Dios por el poder y el reino de Cristo. Apocalipsis capĆ­tulo 11 dice, ā€œTe damos gracias, oh SeƱor Dios Todopoderoso, el que eres y el que eras y serĆ”s, porque has tomado tu gran poder y has comenzado a reinarā€ (versĆ­culo 17).

Le damos gracias por Su gobierno y reino eterno. Ɖl reina el dĆ­a de hoy y por toda la eternidad sobre todos los reyes y presidentes y principados y poderosos y gobernantes de esta tierra. Ɖl reina sobre todo en el cielo y sobre todo en la tierra y sobre todo debajo de la tierra. Todos los poderes del infierno estĆ”n bajo Su autoridad mĆ”xima.

Tanta otras bendiciones espirituales – le doy gracias por Su EspĆ­ritu Santo. Le doy gracias por la convicción de pecado. Le doy gracias por Su Palabra. Le doy gracias por la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, y por lo que eso significa en mi vida personalmente, y por el privilegio de ser parte de ese cuerpo. AsĆ­ que le damos gracias a Ɖl.

Oh Padre, no tendremos el tiempo suficiente por toda la eternidad para agradecerte, pero nuestros corazones estĆ”n llenos, y estamos agradecidas, y te decimos, ā€œGracias, gracias, gracias, gracias, graciasā€. AmĆ©n.

Carmen : Ese profundo sentido de agradecimiento  se desborda a travĆ©s de todas las pĆ”ginas de su  libro. Se titula Sea Agradecido: Su camino al gozo.

MantĆ©n el espĆ­ritu de la  Acción de Gracias todos los aƱos próximos y mĆ”s allĆ”. Sea Agradecido te ayudarĆ” y te enseƱarĆ” por quĆ© el agradecimiento es una actitud tan importante. Va a afectar profundamente tu manera de ver las circunstancias en tu vida. Nancy te mostrarĆ” cómo incorporar el agradecimiento dĆ­a tras dĆ­a.

¿Sabías que una gran parte del Nuevo Testamento fue escrito desde un lugar de gratitud? Descubre por qué, mañana en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblias de las AmƩricas a menos que se indique otra fuente.

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El Evangelio en miniatura

Martes 29 Diciembre

De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigĆ©nito, para que todo aquel que en Ć©l cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. Juan 3 : 16

El Evangelio en miniatura

AsĆ­ llamaba MartĆ­n Lutero al versĆ­culo que acabamos de leer, pues en pocas palabras resume lo que Dios hizo, con la razón y el objetivo de su acción. En esta frase todo es grande, porque todo es divino :

– un gran Dios de amor que ama a todas sus criaturas ;

– un gran don : su Hijo ;

– un gran llamado : todo aquel ;

– una gran liberación : no se pierda ;

– una gran herencia : la vida eterna.

La Palabra de Dios es viva y sigue actuando. Esta frase ha sido el medio de salvación para una multitud de personas. La expresión ā€œtodo aquelā€ fue una verdadera revelación para muchos : todo aquel somos usted y yo, no se excluye a nadie. No hay un pecador demasiado culpable que no pueda ser salvo : esta es la verdadera gracia de Dios. Cada uno puede apropiĆ”rsela y decir : ā€œEl Hijo de Dios… me amó y se entregó a sĆ­ mismo por mĆ­ā€ (GĆ”latas 2 : 20). La misma obra hubiese sido necesaria incluso si yo hubiese sido el Ćŗnico que necesitaba ser salvo.

Esta constatación, Āæno toca nuestros corazones ? Cada uno de nosotros puede decir : JesĆŗs sufrió por mí ; murió por mí ; resucitó por mĆ­.

En su infinito amor y para su propio gozo, Dios quiere que seamos felices eternamente. Para alcanzar ese maravilloso objetivo, aceptó que su muy amado Hijo recibiese el castigo que nosotros merecĆ­amos. ā€œCristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Diosā€ (1 Pedro 3 : 18).

Ahora, todo el que cree en Ć©l es perdonado, purificado : tiene acceso a su misma presencia, y esto por la eternidad.

Jueces 20 : 1-23 – Apocalipsis 21 : 1-14 – Salmo 148 : 9-14 – Proverbios 31 : 8-9Ā© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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