Aviva Nuestros Corazones
Serie: Una actitud de gratitud
Aviva Nuestros Corazones
Nov 26 ā ĀæPor quĆ© ser agradecida?
https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/por-que-ser-agradecida/
Carmen Espaillat: ¿Por qué estÔs agradecida?
Mujer 1: Porque Dios es bueno porque, Ćl me salvó, porque cada dĆa Ćl me sostiene con Su gracia, porque Ćl es el todo de mi vida.
Mujer 2: Estoy agradecida porque Dios no me ha dejado en mi pecado y aun cuando tal vez no me gusten las circunstancias que Ćl ha utilizado para hacerme ver que estoy mal eso es una muestra de Su amor para conmigo.
Mujer 3: Yo estoy agradecida porque tengo la Palabra de Dios y porque cada dĆa en la maƱana puedo buscarlo a Ćl y tener una relación personal con Ćl que no es solo algo aĆ©reo algo virtual sino que es una relación personal, que Ćl puede hablarme a mĆ y yo puedo hablarle con Ćl a travĆ©s de la oración.
Mujer 4: Bueno estoy muy agradecida por la grandiosa salvación que tengo en Cristo Jesús.
Mujer 5: Estoy agradecida por el privilegio de vivir una vida centrada en el Evangelio.
Mujer 6: Estoy tan agradecida por la salvación, la salvación que Dios me ha dado, el perdón de mis pecados por ser hija de Dios, por tener una herencia con Cristo, por la esperanza que hay en Ćl.
Carmen Espaillat: Ā”Feliz DĆa de Acción de Gracias!
EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de SaladĆn.
Acción de Gracias es un dĆa profundamente agradable y significativo, pero es mucho mĆ”s que solo un dĆa en el calendario, especialmente para aquellos que saben lo que significa ser perdonado.
Nancy nos explica por quƩ, continuando en esta serie, La actitud de gratitud.
Nancy Leigh DeMoss: Creo que un cristiano ingrato es realmente una contradicción. En realidad tal cosa no deberĆa existir cuando lo piensas. Nosotras Ć©ramos culpables, pecadoras condenadas, sin relación con Dios, separadas de Dios, separadas de Ćl, sin esperanza ā esa era la realidad de cada una de nosotras. Esa es la condición en que nacimos.
Entonces Dios en Su gran misericordia y gracia se dignó a salvarnos, a redimirnos, a comprarnos del pecado, a liberarnos, a enviarnos a JesĆŗs, a darnos Su Santo EspĆritu, a darnos Su Palabra, a darnos Su Cuerpo, Su Pueblo, a darnos la esperanza y las promesas de la vida eterna.
ĀæY es impensable que seamos otra cosa que agradecidas? Culpa, gracia, y gratitud ā ese es el Evangelio, y nosotras muy a menudo por diversas razones nos quedamos cortas en la parte de la gratitud. Creo que necesitamos ser recordadas ā sĆ© que yo tambiĆ©n ā de la gracia de Dios y donde Dios me encontró y de lo que Ćl nos salvó.
Para algunas de nosotras que conocimos al SeƱor como niƱas, es difĆcil recordar cómo era. No tengo recuerdos de antes de ser salva. Venir a confiar en JesĆŗs es mi primer recuerdo. A veces olvidamos dónde Dios nos encontró y dónde estĆ”bamos separadas de Ćl y quĆ© maravilla es que Ćl nos salvara.
Mi padre no era un hombre muy emocional, pero cuando Ć©l iba a hablar acerca de dónde Dios lo habĆa encontrado como un hombre joven, un rebelde, a mediados de sus veinte aƱos y cómo Dios lo salvó ā el viernes, 13 de octubre, 1950 ā Ć©l se ponĆa lloroso porque nunca se recuperó de la maravilla de que Dios lo hubiera salvado.
Yo no quiero tampoco superar el asombro, y creo que un corazón agradecido es una manera de conservar el asombro; y mantener el asombro es una manera de ayudarnos a mantener un corazón agradecido.
Puedo recordar el Ćŗltimo DĆa de Acción de Gracias en la iglesia en que he estado asistiendo aquĆ en Little Rock, la noche antes del DĆa de Acción de Gracias habĆa un servicio especial por ser la vĆspera de Acción de Gracias. Y una oportunidad se abrió para que las personas compartieran sobre el aƱo y su testimonio sobre la fidelidad y de la grandeza de Dios y lo que Ćl habĆa hecho por ellos.
Uno tras otro, hombres, mujeres, una niƱa pequeƱa, algunos ancianos, algunos jóvenes, se acercaron al micrófono y dieron su testimonio personal de lo que Dios habĆa hecho por ellos en el Ćŗltimo aƱo. Le dieron gracias.
Mi corazón fue tan alentado mientras escuchaba sus testimonios ā desde diferentes Ć”mbitos de la vida. Tantas experiencias diferentes de vida durante este aƱo pasado, y sin embargo los escuchĆ© al unĆsono dando gracias al SeƱor. Esto simplemente creó acción de gracias en mi propio corazón porque estas personas estuvieron dispuestas a ir a un micrófono y decir, āDios ha sido tan bueno. Yo le doy graciasā.
Y hoy queremos hablar no solo acerca de cómo dar gracias sino también de cuÔndo dar gracias. ¿CuÔndo debemos darle gracias al Señor?
PermĆteme empezar diciendo que ā todo el tiempo debemos darle gracias al SeƱor ā y vamos a hablar sobre eso, pero hay algunos momentos particulares en los que debemos darle gracias al SeƱor. Quisiera seƱalar varios de esos.
El primero es, que creo que hay algunas ocasiones especiales cuando es particularmente apropiado darle gracias al SeƱor ā los dĆas festivos, las festividades, por ejemplo. Esa palabra vino originalmente de dos palabras: dĆas santos, que en inglĆ©s es Holiday. AsĆ que mientras pensamos en el DĆa de Acción de Gracias, en la Navidad, en algunos de los dĆas santos en nuestro calendario de la iglesia, por ejemplo ā el DĆa de la Reforma, es el Ćŗltimo dĆa de octubre ā algunos de estos dĆas santos fueron creados para ser oportunidades para nosotros para parar y pensar acerca de nuestra fe cristiana y acerca de lo que significa para nosotros y acerca de lo que Dios ha hecho por nosotros; detenernos hacer un balance, y de una manera especial apartar tiempo para darle gracias al SeƱor.
Me encanta tomar tiempo en las festividades para darle gracias a Dios mientras reflexiono en Su bondad.
Me encanta hacer eso en la VĆspera de AƱo Nuevo y en el DĆa de AƱo Nuevo. De hecho, por varios aƱos una de las mayores bendiciones de mi aƱo ha sido un servicio especial de VĆspera de AƱo Nuevo que hemos celebrado en mi casa. Tenemos las familias que se reĆŗnen. Simplemente llevan bocadillos y es como un tipo de cena compartida, se pone todo sobre la mesa. Tenemos niƱos y jóvenes y sus padres, y pasamos un gran tiempo de compaƱerismo y de disfrutar unos con otros.
Luego al final de la tarde tenemos un tiempo de alabanzas y de acción de gracias. Damos testimonios de lo que el SeƱor ha hecho en el Ćŗltimo aƱo de Su bondad. Leemos las Escrituras juntos. Oramos y oramos por el AƱo Nuevo. Alabamos a Dios por las misericordias que Ćl nos ha demostrado a lo largo del aƱo pasado y por la fidelidad que anticipamos durante el próximo aƱo. Esos han sido tiempos preciosos.
Ocasiones especiales para agradecer al SeƱor. En el Antiguo Testamento los judĆos tenĆan sus propias festividades. TenĆan tres festividades cada aƱo, por ejemplo, una en que todos los varones judĆos debĆan hacer una peregrinación a JerusalĆ©n, con el propósito principal de agradecerle al SeƱor. Dos de esas ocasiones eran al principio y al final de la cosecha.
AsĆ que al principio de la cosecha, ellos ofrecĆan sus primeros frutos al SeƱor y decĆan, āGracias, SeƱor, por lo que TĆŗ has provisto y por lo que sabemos que TĆŗ vas a proveer.ā y al final de la cosecha, cuando todo el grano y el trigo y las provisiones de alimentos ya se habĆan reunido, ellos se detenĆan y tomaban un tiempo para reflexionar en la bondad de Dios, para decir, āGracias SeƱor,ā para ofrecer sus diezmos y sus ofrendas y sus acciones de gracias al SeƱor.
Momentos especiales del año, momentos especiales en nuestras vidas para dar gracias. Hay tiempos en las Escrituras y tiempos en nuestras propias vidas cuando nos detenemos para darle gracias a Dios en la finalización de una tarea o de un compromiso.
Pienso cuando el templo fue construido y tuvieron ese maravilloso servicio de acción de gracias, cuando terminaron. TambiĆ©n cuando el muro fue reconstruido en JerusalĆ©n luego de 70 aƱos de exilio, el pueblo se detuvo. Ellos trabajaron duro, trabajaron durante un largo tiempo pero al final se detuvieron para decir, āGracias,ā Gracias al SeƱor y para adorarle. De hecho, hubo personas cuyo trabajo era ser āagradecedoresā, para conducir al pueblo en acción de gracias. Estos eran mĆŗsicos, instrumentalistas, y cantantes, y ellos ayudaron en la ofrenda de acción gracias al SeƱor.
En la medida que tendremos compromisos en el curso de nuestras vidas, es bueno que nos detengamos en el principio y en el final para decir, āGracias, SeƱor, por lo que TĆŗ vas a hacer, y gracias, SeƱor, por lo que TĆŗ has hechoā.
Recuerdo cuando construĆ mi casa. Al final de ese tiempo, tuvimos una dedicación de la casa. Se la ofrecimos al SeƱor, pero tambiĆ©n dimos acciones de gracias. Al final del primer aƱo de grabar Aviva Nuestros Corazones, tuvimos una reunión especial, y le dimos gracias al SeƱor por lo que Ćl habĆa hecho al dar a luz a este ministerio y por las personas que habĆan sido parte del mismo.
Las bodas, los funerales son ocasiones, cuando hay creyentes involucrados, para dar gracias. Cuando mi papÔ se fue a su hogar a estar con el Señor, tuvimos un servicio de celebración, un tiempo para celebrar su vida y la bondad de Dios en darnos ese papÔ ese esposo y amigo para aquellos que estÔbamos presentes.
Todas estas ocasiones diferentes proveen oportunidades para dar gracias al SeƱor, pero no solo en las ocasiones especiales. Las Escrituras dicen tambiĆ©n que Sus misericordias son nuevas cada maƱana y que cada dĆa el SeƱor nos colma de beneficios. AsĆ que si el SeƱor nos ha honrado en darnos regalos cada dĆa, Ćl nos estĆ” dando nuevas misericordias cada dĆa, Āæno te parece que nuestro agradecimiento debe ser diario?
Diario ā cada dĆa ācada maƱana y cada tarde ā habĆa levitas en el Antiguo Testamento que fueron asignados para āestar presentes cada maƱana para dar gracias y para alabar al SeƱor, y asimismo por la noche,ā dice 1 Crónicas en el capĆtulo 23 versĆculo 30.
Y el salmista dice, āA media noche me levantarĆ© para darte gracias a Tiā (Salmos 119:62, parafraseado).
Tres veces al dĆa Daniel se arrodillaba y oraba y le daba gracias al SeƱor.
AsĆ que continuamente debemos estar dĆ”ndole gracias a Dios mientras Ćl nos bendice continuamente.
Efesios capĆtulo 5 dice, āDando siempre gracias por todoā (versĆculo 20).
Primera Tesalonicenses capĆtulo 1, Pablo dice, āDamos gracias a Dios por todos vosotrosā (versĆculo 2).
Hebreos capĆtulo 13, āOfrezcamos continuamente mediante Ćl, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan su nombreā (versĆculo 15).
Continuamente ā Salmos capĆtulo 34, āBendecirĆ© al SeƱor [ĀæcuĆ”ndo?] en todo tiempo; continuamente estarĆ” Su alabanza en mi bocaā (versĆculo 1).
Ahora eso no significa que las cosas van a salir bien todo el tiempo, desde nuestro punto de vista humano. No significa que las circunstancias van a ser siempre de nuestro agrado o siempre cómodas o fĆ”ciles o convenientes, pero el salmista dice, āComo un acto de mi voluntad, voy a bendecir al SeƱor en todo tiempo; continuamente estarĆ” Su alabanza en mi bocaā.
No es solo en esta vida, sino que el Salmo 30, el, versĆculo 12, dice, āOh SeƱor, Dios mĆo, te alabarĆ© por siempreā ā por siempre.
Esto es lo que vamos a estar haciendo por toda la eternidad ā dando gracias, adorando, honrando al Ćnico que ha derramado tanta gracia en nuestras vidas.
El DĆa de Acción de Gracias no es solo un dĆa del aƱo, no es solo un evento en el aƱo. Es bueno tener esas ocasiones especiales cuando nos detenemos y de una manera consciente damos gracias. Pero el DĆa de Acción de Gracias realmente deberĆa ser La vida de acción de gracias ā una forma de vida ā dĆa tras dĆa, maƱana, tarde, y noche ā continuamente, siempre dando gracias al SeƱor.
Carmen: El espĆritu de Acción de Gracias en verdad no tiene que terminar hoy. Nancy Leigh DeMoss te ha estado alentando a mostrar gratitud cada dĆa durante todo el aƱo.
Ella estarƔ de vuelta, pero te quiero dejar saber acerca de una manera poderosa en la que puedes crecer en agradecimiento: ObtƩn una copia del libro de Nancy, Sea Agradecido: Su camino al gozo.
Es un libro maravilloso lo puedes en tu librerĆa cristiana favorita.
Ahora, volvamos a la enseƱanza de Nancy.
Nancy: Un DĆa de Acción de Gracias Ann Landers publicó en su columna una lista que alguien le habĆa enviado de cosas por las cuales estar agradecidas.
AsĆ es como decĆa esta lista:
SĆ© agradecida por la ropa que te queda un poco ajustada porque significa que tienes suficiente para comer.
SƩ agradecida por el desorden que tienes que limpiar despuƩs de una fiesta porque significa que has estado rodeada de amigos.
SĆ© agradecida por los impuestos que pagas porque significa que tienes un empleo.
SƩ agradecida por el cƩsped que necesitas cortar y las ventanas que tienes que arreglar porque significa que tienes un hogar.
Sé agradecida por tu factura de la calefacción porque significa que tienes con qué calentarte.
SĆ© agradecida por la ropa sucia porque significa que tienes ropa para vestir.
SĆ© agradecida por el espacio que encontraste al final del estacionamiento porque significa que puedes caminar.
SƩ agradecida por la seƱora que canta fuera de tono detrƔs de ti en la iglesia porque significa que puedes escuchar.
Sé agradecida cuando las personas se quejan por el gobierno porque significa que tienes libertad de expresión.
SƩ agradecida por la alarma que suena temprano en las horas de la maƱana porque significa que estƔs viva.
Tenemos mucho por lo cual estar agradecidas, y queremos hablar acerca de por quĆ© cosas deberĆamos estar agradecidas. ĀæCuĆ”les son algunas de las cosas por las cuĆ”les deberĆamos dar gracias? Hemos dicho que tenemos todas las razones en el mundo para tener una actitud de gratitud porque Ć©ramos culpables, y Dios derramó Su gracia sobre nosotras y la gratitud es nuestra respuesta razonable ā culpa, gracia, y gratitud. Ese es el Evangelio de Cristo.
Tenemos que empezar diciendo que de acuerdo a las Escrituras debemos ser agradecidas por todo, y eso incluye, bueno, lo incluye todo.
En Efesios capĆtulo 5 Pablo dice, āDando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro SeƱor Jesucristoā (versĆculo 20).
¿CuÔles son algunas de esas cosas que encajan debajo de todo por lo cual debemos estar agradecidas?
Quiero que veamos el dar gracias a Dios por las bendiciones fĆsicas y materiales y el dar gracias a Dios por las bendiciones espirituales.
Primero, las bendiciones fĆsicas y materiales. PermĆteme apresurarme a decir que esas no son las bendiciones mĆ”s importantes, pero usualmente son las primeras que vienen a la mente y eso nos lleva a empezar mientras tratamos de expresarle gratitud al SeƱor.
La Palabra de Dios dice que ātoda buena dĆ”diva y todo don perfecto viene de lo altoā (Juan 1:17). Dios es el dador. No tenemos nada bueno que haya venido de nosotras mismas. Cada regalo que tenemos viene de Dios.
El Primer libro de Crónicas el capĆtulo 29 es un relato del servicio de alabanza, el servicio de acción de gracias que se llevó a cabo luego que los judĆos habĆan traĆdo sus ofrendas que se iban a utilizar para construir el templo. Cuando todas las ofrendas habĆan sido recolectadas, el rey David los dirigió en una oración de acción de gracias. Ćl le agradeció al SeƱor por las bendiciones materiales y fĆsicas que Ćl habĆa provisto para el templo.
David dijo en este maravilloso salmo de alabanza,
De ti proceden la riqueza y el honor; tĆŗ reinas sobre todo y en tu mano estĆ”n el poder y la fortaleza, y en tu mano estĆ” engrandecer y fortalecer a todos. Ahora pues, Dios nuestro, te damos gracias y alabamos tu glorioso nombre (versĆculo 12-13).
Lo que David estaba diciendo es, āTodo lo que tenemos proviene de Ti. Todo es un regalo que procede de Ti, y aĆŗn lo que nosotros te damos, TĆŗ nos los diste para que te lo diĆ©ramos de vuelta. Nosotros no tenemos nada que no haya venido de Ti, por eso te damos graciasā.
AsĆ que necesitamos darle gracias a Dios por aquellas cosas que solemos pasar por alto ā la salud, un hogar, comida, ropa ā esas bendiciones tangibles, materiales.
Pienso en cuÔn a menudo Jesús daba gracias antes de participar de una comida. Agradecerle a Dios por nuestra comida nos recuerda que nosotras tenemos muchas otras cosas por las cuales estar agradecidas.
Entonces no solo tenemos bendiciones fĆsicas y materiales; Dios tambiĆ©n nos ha llenado con bendiciones espirituales, demasiadas para contarlas. Encuentro que es tan bueno para mĆ hacer una lista de algunas de esas bendiciones y estimular mi memoria y mi mente acerca de todas las cosas que Dios ha hecho por mĆ en el reino espiritual.
PermĆtanme enumerarles aquĆ algunas de las cosas que, mientras estaba estudiando las Escrituras, algunos de los versĆculos que me hablaron acerca de las bendiciones espirituales por las cuales debemos estar agradecidas:
El Salmos 75, versĆculo 1, dice, āĀ”Te damos gracias, oh Dios, te damos gracias! Pues cercano estĆ” Tu nombreā. Los hombres declaran tus maravillas.
Dando gracias por la cercanĆa de la presencia de Dios.
ĀæSabĆas que en la era del Antiguo Testamento, el tiempo del antiguo pacto hasta que Cristo vino y murió en la cruz, los creyentes judĆos no podĆan acercarse a Dios? HabĆa un velo grueso que los separaba del lugar santĆsimo donde la presencia de Dios moraba. Pero cuando JesĆŗs murió, ese velo se rasgó de arriba abajo, y nos fue dado acceso a la presencia de Dios. Ahora se nos invita a acercarnos a la presencia de Dios.
RecibĆ un correo electrónico la semana pasada de una mujer que dijo que en un retiro reciente de mujeres ellas tenĆan un modelo de tamaƱo real del tabernĆ”culo. Ella dijo, āNo me di cuenta de lo mucho que me impactarĆa entrar al Lugar SantĆsimo. Me sentĆ abrumada cuando me di cuenta de que no tenĆa que arriesgar mi vida al entrar a la presencia de Dios como lo hicieron los israelitasā.
Esto es un gran recordatorio de cuĆ”n agradecidas deberĆamos ser al experimentar la presencia de Dios cuando sea y donde sea ā dando gracias a Dios por la cercanĆa de Su presencia.
El Salmo 30 dice que debemos ācelebrar la memoria de Su santidadā ā dando gracias a Dios por Su santidad (versĆculo 4).
IsaĆas capĆtulo 12 dice que demos gracias por Su misericordia. āTe doy gracias, oh SeƱor, porque aunque estabas airado conmigo, se ha apartado tu ira y me has consoladoā ā dando gracias a Dios por Su misericordia (versĆculo 1).
Pablo dice en 2da a los Corintios capĆtulo 9, demos gracias por JesĆŗs. āGracias a Dios por su don inefableā (versĆculo 15). Eso es suficiente para mantenernos dando gracias a Dios por toda la eternidad, y luego con Cristo vienen otras tantas bendiciones.
Colosenses capĆtulo 1 dice,
Dando gracias al Padre que nos ha capacitado para compartir la herencia de los santos en luz. Porque Ćl nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al Reino de Su Hijo amado, en quien tenemos redención por su sangre: el perdón de los pecados. (VersĆculos 12-14).
Pablo dice que Ć©l le dio gracias a Jesucristo āporque me tuvo por fiel, poniĆ©ndome en el ministerioā ā el llamado al ministerio (1 Timoteo 1:12).
TĆŗ dices, āBueno pero yo no he sido llamada al ministerio; yo tengo un trabajo normalā.
No sĆ© quĆ© clase de trabajo tienes, pero sĆ sĆ© que Dios nos ha llamado a ser Su sierva, a ser sacerdotes para Ćl, a servirlo, y a servir a otros. Pablo dice que eso es una increĆble bendición.
Le agradezco a Dios por el privilegio de enseñar Su palabra, tanto para una audiencia como ustedes con muchas personas o de uno a uno en el curso de la vida cotidiana. Eso es una bendición. Es un privilegio por el cual estoy profundamente agradecida.
Y tambiĆ©n Pablo dice en 1era a los Corintios capĆtulo 15 que Ć©l dio gracias a Dios por la victoria sobre la muerte y sobre la tumba. āA Dios gracias, que nos da la victoria por medio de nuestro SeƱor Jesucristoā (versĆculo 57).
La muerte es un enemigo, pero ya no es un enemigo final. Cristo ha venido y ha roto el poder de la muerte y del infierno , el pecado y nos ha libertado de la muerte y de la tumba.
Luego Pablo pasa a travĆ©s de esa larga porción de Romanos capĆtulo 7 donde Ć©l habla acerca de los problemas que Ć©l tiene con el deseo de hacer el bien pero no siempre teniendo el poder de hacer lo que es correcto y la lucha que se da dentro de Ć©l a causa del pecado que mora en nosotros.
Y Ć©l llega al final del pasaje, y exclama, āĀ”Miserable de mĆ! ĀæQuiĆ©n me libertarĆ” de este cuerpo de muerte?ā (VersĆculo 24). ĀæQuiĆ©n me libertarĆ” de este dominio del pecado?
Luego Ć©l dice, āGracias a Dios, por Jesucristo SeƱor nuestro. AsĆ que no hay condenación para los que estĆ”n en Cristo JesĆŗs.
ĀæQuĆ© es lo que Ć©l estĆ” diciendo? āDoy gracias a Dios por la liberación a travĆ©s de Cristo del dominio, del control del pecado en mi vida.ā
Luego Pablo agradece a Dios por el triunfo del Evangelio. āPero gracias a Dios, que en Cristo siempre nos lleva en triunfo, y que por medio de nosotros manifiesta en todo lugar la fragancia de Su conocimientoā (2 Corintios 2:14).
Este mundo puede parecer como que estƔ ganando contra Cristo y contra Su reino, pero las puertas del infierno no prevalecerƔn contra el reino de Cristo, en contra de la iglesia de Cristo. Su Evangelio es triunfante.
AsĆ que los Ć”ngeles y los 24 ancianos en el cielo dieron gracias a Dios por el poder y el reino de Cristo. Apocalipsis capĆtulo 11 dice, āTe damos gracias, oh SeƱor Dios Todopoderoso, el que eres y el que eras y serĆ”s, porque has tomado tu gran poder y has comenzado a reinarā (versĆculo 17).
Le damos gracias por Su gobierno y reino eterno. Ćl reina el dĆa de hoy y por toda la eternidad sobre todos los reyes y presidentes y principados y poderosos y gobernantes de esta tierra. Ćl reina sobre todo en el cielo y sobre todo en la tierra y sobre todo debajo de la tierra. Todos los poderes del infierno estĆ”n bajo Su autoridad mĆ”xima.
Tanta otras bendiciones espirituales ā le doy gracias por Su EspĆritu Santo. Le doy gracias por la convicción de pecado. Le doy gracias por Su Palabra. Le doy gracias por la Iglesia, el Cuerpo de Cristo, y por lo que eso significa en mi vida personalmente, y por el privilegio de ser parte de ese cuerpo. AsĆ que le damos gracias a Ćl.
Oh Padre, no tendremos el tiempo suficiente por toda la eternidad para agradecerte, pero nuestros corazones estĆ”n llenos, y estamos agradecidas, y te decimos, āGracias, gracias, gracias, gracias, graciasā. AmĆ©n.
Carmen : Ese profundo sentido de agradecimiento se desborda a travƩs de todas las pƔginas de su libro. Se titula Sea Agradecido: Su camino al gozo.
MantĆ©n el espĆritu de la Acción de Gracias todos los aƱos próximos y mĆ”s allĆ”. Sea Agradecido te ayudarĆ” y te enseƱarĆ” por quĆ© el agradecimiento es una actitud tan importante. Va a afectar profundamente tu manera de ver las circunstancias en tu vida. Nancy te mostrarĆ” cómo incorporar el agradecimiento dĆa tras dĆa.
ĀæSabĆas que una gran parte del Nuevo Testamento fue escrito desde un lugar de gratitud? Descubre por quĆ©, maƱana en Aviva Nuestros Corazones.
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