Aviva Nuestros Corazones
Serie: Una actitud de gratitud
Aviva Nuestros Corazones
Nov 25 ā Contentamiento o amargura
Carmen Espaillat: AquĆ estĆ” Nancy Leigh DeMoss.
Nancy Leigh DeMoss: Escuchen mamĆ”s; es tan importante que ustedes tengan un espĆritu agradecido con sus esposos y con sus hijos, que no sean lloronas, quejumbrosas porque sus hijos crecerĆ”n no queriendo estar en casa si la atmósfera en su hogar es de un espĆritu quejumbroso.
Carmen Espaillat: EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de SaladĆn.
Una mujer escribió en respuesta al programa que se transmitió ayer. Ella es divorciada y tiene cuatro niƱos en casa. Ella escribió: Ā«Sola y vacĆa. Yo sĆ© que tengo un corazón mal agradecidoĀ».
En sus circunstancias, ¿tiene ella el derecho de sentir ingratitud? Nancy nos mostrarÔ cómo dar gracias a través de grandes dificultades, mientras continuamos con la serie: La actitud de gratitud.
Nancy Leigh DeMoss: Todas nosotras hemos sido bendecidas por algunos de los himnos escritos por Fanny Crosby. Esta mujer escribió mĆ”s de 8,000 canciones en su vida. Estamos muy familiarizadas con algunas de ellas como: A Dios Sea la Gloria, Bendita Seguridad, Redimidos: Como Amo Proclamarlo, Donde Ćl Me GuĆe, y un sinnĆŗmero mĆ”s que han sido de tanta bendición al pueblo de Dios a travĆ©s de los aƱos.
Lo que tal vez no sepas es que Fanny Crosby era una mujer quien por los estĆ”ndares de hoy en dĆa podrĆa haber sido una persona muy desafortunada, miserable y atormentada. Pudo haber sido una mujer infeliz, miserable, problemĆ”tica. De hecho, si ella hubiera vivido en la cultura de hoy en dĆa ella habrĆa podido ser exactamente asĆ.
Su padre murió cuando ella aĆŗn era muy joven, y ella fue criada por su madre y por su abuela. Cuando tenĆa solamente seis semanas de nacida y como resultado de una negligencia mĆ©dica, ella quedó ciega de por vida. Esas circunstancias trĆ”gicas y traumĆ”ticas de su infancia pudieron haberle dado a la mayorĆa de las personas mĆ”s que razones suficientes para tener una vida de autocompasión, de lĆ”stima, amargura y desórdenes sicológicos.
Sin embargo, en su autobiografĆa Fanny Crosby escribió estas palabras, ella dijo: Ā«ParecĆa la intención de que por la bendita Providencia de Dios yo debĆ haber sido ciega toda mi vida, y le agradezco a Ćl por la dispensaciónĀ».
Ves, Fanny Crosby era una mujer agradecida. Ella sabĆa lo que era tener la actitud de gratitud. El doctor que destruyó su vista nunca se perdonó a sĆ mismo y se mudó del Ć”rea. Pero no hubo lugar en el corazón de Fanny para el resentimiento hacĆa ese hombre.
Ella dijo: Ā«Si pudiera conocerlo en este momento, le dirĆa: Ā”Gracias! Ā”Gracias! una y otra vez por haberme hecho ciegaĀ».
Ves, la ceguera que la mayorĆa hubiese considerado un accidente o una tragedia o una maldición, ella consideró que fue una de sus grandes bendiciones. De hecho ella aceptó su ceguera como un don de Dios.
Ella dijo: «No hubiera escrito miles de himnos si hubiera sido obstaculizada por las distracciones de ver todas las cosas interesantes y los objetos hermosos que se hubieran presentado para que los notara». Siempre buscaba una razón para estar agradecida.
El primer poema de Fanny fue escrito cuando ella tenĆa solamente ocho aƱos. Y muestra su perspectiva, su actitud de agradecimiento que tenĆa desde ese momento hasta su muerte a la edad de 95 aƱos.
Escribió siendo una niña de ocho años lo siguiente:
«Oh, qué niña tan feliz soy, ”a pesar de que no puedo ver! Estoy resuelta a que en este mundo estaré contenta. CuÔntas bendiciones disfruto ”Que otra gente no! Asà que llorar o suspirar porque estoy ciega yo no puedo, ni lo haré.
Esa puede ser una estrofa un poco extraƱa – Ā«Yo no puedo, ni lo haré» – pero es una gran teologĆa. Una mujer con un corazón agradecido, y quĆ© bendición ha sido su vida. La llenura, la fragancia, la belleza de su vida aun dĆ©cadas despuĆ©s estĆ” viva entre nosotras aĆŗn hoy en dĆa – la llenura de un corazón agradecido.
Hemos estado viendo las caracterĆsticas de un corazón agradecido y las caracterĆsticas de un corazón ingrato, desagradecido. Y hoy quiero que veamos que la gente con un corazón agradecido estĆ” fĆ”cilmente contentas mientras que la gente desagradecida o malagradecida se convierten en prisioneras de la amargura y del descontentamiento.
Por muchos aƱos he estado hablando de las personas que son crónicamente infelices, crónicamente deprimidas, crónicamente frustradas y emocionalmente inestables. Hay muchas mujeres asĆ incluso en nuestras iglesias hoy en dĆa – siempre miserables, siempre con algĆŗn desorden mayor.
Me he convencido por muchas y muchas conversaciones con personas miserables que muchas veces estos desórdenes brotan de un corazón malagradecido, de la incapacidad de ser agradecidas.
No estoy diciendo que los problemas no sean reales. Solo estoy diciendo que cuando vas hacia la raĆz, seguido encuentras una raĆz de ingratitud. Puedes ver circunstancias externas que proveen alguna clase de explicación, pero la raĆz no son esas circunstancias.
Ves, Fanny Crosby pudo haber sido una mujer miserable, pero ella no lo fue. Ella fue fructĆfera. Ella estaba plena. Ella fue bendecida. Ella era libre a pesar de que sus circunstancias pudieron haberla dejado miserable, pudieron haberla dejado con toda clase de desórdenes psicológicos.
Pero porque ella fue una persona agradecida, ella fue una persona contenta y estable.
Una persona malagradecida se aferra a sus derechos. Y como resultado se coloca en una posición de dolor y de decepción cuando Dios u otros fallan en alcanzar o llenar sus expectativas. Cuando Dios no hace lo que deberĆa, desde su punto de vista, o cuando otros no alcanzan lo esperado, cuando sus padres o su pareja no hacen lo que ellos piensan que tienen que hacer; entonces estas personas se ponen en una situación de decepción porque estĆ”n aferrĆ”ndose a sus derechos.
Pero las personas agradecidas le han entregado todos sus derechos a Dios. Asà que ellas ven toda la vida a través de unos ojos agradecidos. Un corazón agradecido realmente te da un par de lentes diferente con los que ves al mundo.
La persona agradecida no tiene lugar en su corazón para emociones egoĆstas y emociones destructivas – emociones como la amargura, el resentimiento y la ira. AsĆ que las personas con corazones agradecidos fĆ”cilmente se contentan mientras que las personas malagradecidas son prisioneras de la amargura y el descontento.
AquĆ tenemos otra caracterĆstica de un corazón agradecido. Un corazón agradecido serĆ” revelado y expresado a travĆ©s de palabras de agradecimiento. Nuestro corazón se muestra en las palabras que hablamos. JesĆŗs dijo: Ā«De la abundancia del corazón habla la bocaĀ» (Lucas 6:45).
Asà que una persona que tiene un corazón agradecido hablarÔ palabras de agradecimiento; mientras que, una persona que tiene un corazón malagradecido ¿qué clase de palabras hablarÔ?
- palabras de queja
- palabras de murmuración
- palabras ofensivas
- lloriqueos
Ves, un espĆritu agradecido capacita a las personas para ver las circunstancias mĆ”s dolorosas de la vida con acción de gracias, para responder a los problemas, al dolor y al sufrimiento con gratitud.
Alguien dijo: «Algunas personas se quejan porque Dios pone espinas sobre las rosas, mientras que otras personas lo alaban por poner rosas entre las espinas». La gente agradecida expresa su agradecimiento con palabras de gratitud.
Algunas de ustedes estĆ”n familiarizadas con David Brainerd. Ćl fue un misionero a los Indios Americanos, de hecho murió a la edad de 29 aƱos. Ćl realmente derramó su vida en el servicio como misionero.
Encontramos en Ć©l a un hombre que fue caracterizado por un espĆritu agradecido, y ese espĆritu le permitió contar sus bendiciones aĆŗn cuando estuvo en medio de increĆbles dificultades. Ćl vivió en circunstancias muy sencillas, primitivas, llevando el Evangelio a lugares remotos.
En una ocasión, mientras Ć©l visitaba a unos amigos, de repente le dio un dolor de muelas y escalofrĆos. Durante la noche le atacó una fiebre muy alta y tuvo mucho dolor en todo su cuerpo.
Pero de cualquier forma, él agradeció a Dios que esta situación le tomó mientras estaba con amigos y no mientras estaba solo en esos lugares remotos.
Luego, hubo otra ocasión en la que él se enfermó en su choza y tuvo dolores severos. Y en esta ocasión él escribió en su diario: «Bendito sea el Señor. No estoy al aire libre. Tengo una casa y numerosas comodidades que me ayudan».
Ćl no tenĆa numerosas comodidades, desde el punto de vista de hoy en dĆa. Pero como Ć©l tenĆa un corazón agradecido, Ć©l verbalizaba esa gratitud incluso en medio de esas circunstancias cuando estaba enfermo en esta pequeƱa choza en la que vivĆa.
Luego hubo otra ocasión en la que Ć©l enfrentaba largas semanas de soledad y el escribió: Ā«ForjĆ”ndome a travĆ©s de pantanos en terrenos rocosos en noches oscuras y separado de toda compaƱĆa humanaĀ».
En este momento Ć©l no estaba con amigos. En este momento Ć©l estaba solo, y esto es lo que Ć©l escribió en esta ocasión: Ā«CuĆ”ntas razones para estar agradecido tengo por este retiroĀ». Luego siguió explicando que el contacto con la gente le ha dado el privilegio de la amistad y el compaƱerismo, pero que cuando estaba solo, eso le llevaba a experimentar una comunión mĆ”s Ćntima con el SeƱor.
- Cuando Ʃl estuvo acompaƱado, Ʃl estuvo agradecido por las personas.
- Cuando Ć©l estuvo solo, Ć©l estuvo agradecido porque no tenĆa gente y eso lo llevaba hacia una intimidad mayor con el SeƱor.
- Cuando Ć©l podĆa quedarse en casa, Ć©l estaba agradecido por ello.
- Cuando Ć©l estaba en una pequeƱa choza en aquellos lugares remotos, Ć©l estuvo agradecido de que tenĆa numerosas comodidades.
Las personas agradecidas expresan su corazón en palabras de agradecimiento.
AquĆ hay una caracterĆstica mĆ”s. Las personas agradecidas son como manantiales refrescantes, dadoras de vida para otros. Su gratitud se derrama hacia otros. La gratitud es contagiosa, y por cierto, tambiĆ©n lo es la ingratitud.
La gente desagradecida halarĆ” a otros alrededor de ellos hacia el lodo y el fango de su propia arena movediza de ingratitud. Ambas cosas son contagiosas.
Todas hemos conocido personas con quienes no es divertido estar cerca porque son personas negativas. Siempre hay algo malo. Ellas siempre tienen ese desƔnimo en la boca para la forma de enfrentar y de ver la vida.
Y les preguntas: «¿cómo has estado?» Y la primera cosa que sale de sus bocas va a ser negativa.
Puedo decirte que yo naturalmente tiendo hacia una manera negativa de pensar y de responder. Una de las cosas que estoy tratando de hacer, que quiero hacer un hÔbito, es que cuando las personas me pregunten: «¿cómo estÔs?» si hay alguna necesidad, alguna carga o preocupación, quiero sentir la libertad de poder compartirla, pero primero tratar de decir algo sobre cuÔn bueno es Dios y cuÔn bendecida soy. Quiero decir palabras de agradecimiento antes de compartir una carga, antes de compartir una preocupación.
Porque te digo, podemos convertirnos en alguien miserable para los que estÔn cerca. Esa actitud negativa es tan contagiosa. Sabemos cómo es tener nuestra propia actitud afectada negativamente por personas que son negativas.
La ingratitud envenena y contamina la atmósfera en nuestros hogares, en nuestros corazones y en otras relaciones. Y dĆ©jame preguntarte, por cierto, Āæcómo estĆ” la atmósfera en tu hogar? ĀæEs posible que entre las cuatro paredes de tu propio hogar haya habido un espĆritu contaminante de ingratitud, un espĆritu negativo?
Escuchen mamĆ”s, es tan importante que ustedes tengan un espĆritu agradecido con su esposo y con sus hijos, que ustedes no sean lloronas, quejumbrosas porque sus hijos crecerĆ”n no queriendo estar en casa si la atmósfera en el hogar es un espĆritu de quejas. Es contagioso. Contamina.
Pero también te digo que, la gratitud es igualmente contagiosa. En las siguientes sesiones, queremos hablar sobre cómo luce en la prÔctica el agradecimiento, el trabajo prÔctico de un corazón agradecido. ¿Cómo se expresa a sà mismo?
DĆ©jame hacerte varias sugerencias aquĆ sobre cómo debemos dar gracias. Y voy a ir hacĆa las Escrituras para encontrar esta enseƱanza sobre cómo damos gracias.
Primero, se nos dice en las Escrituras que debemos dar gracias audiblemente, en voz alta, fuerte. No solo teniendo pensamientos agradecidos – ahĆ es donde se comienza – sino expresando esos pensamientos agradecidos en palabras.
Anteriormente definimos la ingratitud como el aprender a reconocer y a expresar aprecio por los beneficios que he recibido de Dios y de otros. Un corazón agradecido reconoce esos beneficios y luego expresa gratitud por esos beneficios a Dios y a otros. Hemos recibido beneficios de otros. Y tambiĆ©n hemos recibido beneficios de Dios. Si vamos a dar gracias necesitamos dar: Ā«GraciasĀ» – gracias a Dios y gracias a los otros.
Necesitamos hablar. Hebreos capĆtulo 13 versĆculo 15 dice: Ā«Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante Ćl, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan su nombreĀ». Me doy cuenta de que hay tantas cosas por las cuales estoy agradecida en mi corazón si me detengo y pienso en ello, pero no me detengo a pensar en ello. A veces cuando sĆ pienso en ello, simplemente lo digo.
Dilo. HÔblalo. Di: «Dios ha sido bueno».
Mientras manejĆ”bamos sobre el puente cruzando el rĆo esta maƱana de camino para esta sesión de grabación, veĆa sobre ese rĆo y el sol justamente estaba saliendo sobre el rĆo y estaba reflejĆ”ndose en el agua. Y simplemente dije en voz alta: Ā«Gracias Dios por este precioso paisaje. Nos refresca. Es uno de los lugares mĆ”s hermosos en Ć©sta zonaĀ».
Mi corazón se sentĆa agradecido, y es importante decir verbalmente, Ā«Gracias SeƱorĀ», expresarlo en voz alta, ofreciendo el fruto de labios dando gracias a Su nombre.
Y entonces la Escritura tambiĆ©n nos dice que agradezcamos al SeƱor con mĆŗsica, el Salmo 28 dice: Ā«…le darĆ© gracias con mi cĆ”nticoĀ» (versĆculo 7). CĆ”ntale al SeƱor. El Salmo 147 canta al SeƱor con acción de gracias. El salmo Es un mandamiento.
Y quizĆ”s puedes estar pensando, Ā«pero es que yo no soy buena cantanteĀ». Bueno yo tampoco canto bien. De hecho, me encanta cantar, pero no me dejarĆan cantar en estas grabaciones. Sigo amenazĆ”ndoles de que uno de estos dĆas simplemente voy a soltarme a cantar, pero no quieren que haga esto las grabaciones de radio.
Pero me encanta cantar pero lo mejor es cuando lo hago y nadie estÔ cerca. Pero mientras sea en la iglesia con otros del pueblo de Dios o con un grupo como éste o simplemente solita mientras me arrodillaba ante el Señor esta mañana antes de venir a la sesión habiendo tenido una noche corta, estando cansada e insegura de cómo todo esto iba a compaginar; simplemente me detuve y de rodillas empecé a cantarle al Señor con agradecimiento, cantÔndole alabanzas al Señor.
Porque hay algo en cantarle al SeƱor, cantarle nuestra gratitud a Ćl, algo que levanta nuestros espĆritus, nos energiza y nos recuerda por lo mucho que tenemos para estar agradecidas. Hay muchas ocasiones en las Escrituras en las que la mĆŗsica es parte de dar gracias.
Pienso en la historia de NehemĆas cuando el muro de JerusalĆ©n habĆa sido reconstruido y el pueblo se reunió para dedicar la muralla. La Escritura dice que: Ā«En la dedicación de la muralla de JerusalĆ©n buscaron a los levitas de todos sus lugares para traerlos a JerusalĆ©n, a fin de celebrar la dedicación con alegrĆa, con himnos de acción de gracias y con cĆ”nticos, acompaƱados de cĆmbalos, arpas y lirasĀ» (NehemĆas12:27).
Cantando al Señor usando instrumentos musicales para entonar himnos, acción de gracias y alabanzas al Señor.
Yo estudiĆ© piano en la universidad. Pero no toco de oĆdo, asĆ que no he tocado mucho desde mis aƱos en la universidad. No toco mucho. Pero algunas veces en mi casa cuando estoy ahĆ, es tan infrecuente en estos dĆas, pero tengo un piano y algunas veces, incluso a altas horas de la noche, o a veces en la noche despuĆ©s de un largo dĆa, me siento en el piano y empiezo a tocar y a cantar con el himnario abierto en frente de mĆ, cantando coros e himnos, canciones y salmos de alabanza al SeƱor.
Algunas veces me encanta hacerlo con un piano, y algunas veces es simplemente genial hacerlo a capela. Algunas veces incluso leo un pasaje de la Escritura que es un salmo de alabanza y empiezo a cantar al SeƱor sin usar una melodĆa que alguien mĆ”s haya escrito sino que solamente creo mi propia melodĆa cantĆ”ndole al SeƱor.
Me hubiese encantado enseƱarte como, pero de cualquier forma cortarĆan esa parte de la grabación. Pero tomo un pasaje de la Escritura que es justamente un salmo de acción de gracias y simplemente empiezo a cantarle al SeƱor. Con mi canto le agradezco. AsĆ que Ā”canten!
Hoy en dĆa ves en las iglesias y ves tanta gente que no estĆ” cantando durante el tiempo que es para eso. Quiero decir, es un tiempo para cantar, coros, himnos de alabanza, pero la gente no mueve la boca. Y te voy a decir esto: TĆŗ no puedes cantar sin mover la boca; simplemente no puedes hacerlo.
Necesitamos cantarle al SeƱor. TĆŗ vuelves y me dices: āpero es que yo no soy gran cantanteā. Bueno yo tampoco. Pero canto de cualquier forma. AsĆ que Ā”habla y canta!
Y luego tambiĆ©n damos gracias con la oración. En Colosenses capĆtulo 1 el apóstol Pablo dice: āDamos gracias a Dios, ⦠orando siempre por vosotrosā (versĆculo 3), agradeciendo a Dios en nuestras oraciones.
Pablo continĆŗa diciendo en Colosenses capĆtulo 4 āPerseverad en la oración, velando en ella con acción de graciasā (versĆculo 2). Orando con acción de gracias, asĆ que estoy expresando mi gratitud a Dios a travĆ©s de las oraciones.
Mientras he estado preparando esta serie, he pensado en lo poco que realmente le digo āGraciasā a Dios. Pienso que tengo un corazón agradecido. Me siento como una mujer muy bendecida. Pero esto no quiere decir que todo en mi vida haya salido bien, o haya sido fĆ”cil, pero trato de enfocarme en las bendiciones de Dios, y trato de pensar mucho en ellas.
Pero a menudo me quedo corta de expresĆ”rselo a Ćl. AsĆ que necesito aprender a decir gracias en mis oraciones. ĀæQuĆ© tan seguido clamamos al SeƱor, le pedimos cosas y luego olvidamos regresar cuando Ćl ha respondido para darle gracias, o inclusive decir gracias antes de recibir la respuesta? AsĆ que tambiĆ©n damos gracias a Dios en oración.
Hay otros dos aspectos mÔs en las Escrituras de cómo damos gracias a Dios, y quiero llamar tu atención hacia ellos en estos últimos momentos. Hay un aspecto privado en el dar gracias, y hay uno público. Vamos a ver primero el privado , la adoración en privado.
Considero que uno de los grandes ejemplos en las Escrituras es Daniel en el Antiguo Testamento. Ćl fue un hombre con un corazón agradecido. Ćl expresaba su corazón agradecido con palabras y en oraciones de gratitud.
En el capĆtulo 2 de Daniel nos dice la ocasión en la que el rey, el rey Nabucodonosor, tuvo un sueƱo y ordenó que Daniel se lo interpretara. Daniel fue delante del SeƱor y le pidió que lo ayudara a entender el sueƱo del rey.
Y el SeƱor le dio sabidurĆa. El SeƱor le dijo lo que significaba el sueƱo. La Escritura nos lo cuenta en Daniel capĆtulo 2 en el versĆculo 19:
Entonces el misterio fue revelado a Daniel en una visión de noche. Daniel entonces bendijo al Dios del cielo. Daniel habló, y dijo:
Sea el nombre de Dios bendito por los siglos de los siglos, ā¦Ćl es quien revela lo profundo y lo escondido ⦠A ti, Dios de mis padres, doy yo gracias y alabo, porque me has dado sabidurĆa y poder, y ahora me has revelado lo que te habĆamos pedido, pues el asunto del rey nos has dado a conocer (versĆculos 19-23) lo que Daniel estaba diciendo es: āDios, te pedimos que TĆŗ nos mostraras lo que significaba el sueƱo del rey, y ahora regresamos a ti y te damos graciasā.
Pero Ćl expresó esto en privado. Ćsta fue una alabanza privada. Daniel era un hombre quien a solas con Dios expresaba gratitud.
Pero luego llegamos al capĆtulo 6 de Daniel. Y ahora hay otro rey, el rey DarĆo. Este emitió un edicto, un edicto, de que por 30 dĆas nadie podrĆa hacerle alguna petición a nadie sino al rey para cualquier cosa. Esto fue una trampa para Daniel de parte de algunos de sus compaƱeros a quienes Ć©l no les agradaba y querĆan deshacerse de Ć©l y de su posición en el gobierno.
Y la Escritura relata en Daniel capĆtulo 6 versĆculo 9:
Que cuando Daniel supo que habĆa sido firmado el documento, entró en su casa (y su aposento superior tenĆa ventanas abiertas en dirección a JerusalĆ©n), y como lo solĆa hacer antes, Ć©l continuó arrodillĆ”ndose tres veces al dĆa, orando y dando gracias delante de su Dios (versĆculos 9-10).
Daniel aparentemente tenĆa el hĆ”bito de tres veces al dĆa arrodillarse, orar y agradecer a Dios en privado. Alabanza y adoración en privado.
Pero déjame solamente decir que no es suficiente que nuestra adoración y agradecimiento sea en privado. Necesita también ser en público.
El salmista dijo en el Salmo 57: āTe alabarĆ© entre los pueblos, SeƱor; te cantarĆ© alabanzas entre las naciones (versĆculo 9).
Lo que Ć©l estĆ” diciendo es, āDios en medio de aquellos que no son creyentes, en medio de naciones paganas, en medio de los gentiles cantarĆ© alabanzas a Tiā. Y luego Ć©l dice: āNo solamente en medio de los que no son creyentes, sino en compaƱĆa del pueblo de Dios darĆ© graciasā.
Salmo 35 versĆculo 18: āEn la gran congregación te darĆ© gracias; entre mucha gente te alabarĆ©ā.
Salmo 111 versĆculo 1: āĀ”Aleluya! DarĆ© gracias al SeƱor con todo mi corazón, en la compaƱĆa de los rectos y en la congregaciónā.
ĀæTe has encontrado alguna vez en esos momentos de adoración en tu iglesia o en tu grupo pequeƱo en los que el lĆder dice: āNos tomaremos un momento para simplemente agradecer al SeƱorā? Se nos pide que compartamos un testimonio o digamos una palabra de adoración, de agradecimiento, o que elevemos oraciones de gratitud al SeƱor.
Y entonces luego escuchas este grande y largo silencio. Luego tal vez una persona valiente lo interrumpe y dice algo por lo que estĆ” agradecido. Y entonces otro largo silencio.
No hay nada malo con el silencio, a menos que sea tiempo de agradecer. En ese momento necesitamos hablar, cantar y expresar: āDios ha sido tan bueno conmigoā.
PodrĆas decir: āBueno, lo que pasa es que yo no soy del tipo de persona que le gusta hablar en pĆŗblicoā. Escucha, si has recibido la gracia de Dios por tus grandes culpas, Su abundante gracia, entonces no podrĆ”s evitar ser una persona agradecida y expresar esa gratitud no solo cuando estĆ©s sola sino tambiĆ©n cuando estĆ©s en pĆŗblico.
āDarĆ© gracias a Dios con todo mi corazón en la compaƱĆa de los rectos y en la congregaciónā.
Carmen Espaillat: El libro de Nancy Sea Agradecido: Su camino al gozo. Puede ayudar a que la acción de gracias sea una realidad en tu vida durante todo el año. Cuando tomas las palabras de este libro a conciencia, te quejarÔs y reclamarÔs menos y expresarÔs agradecimiento mÔs seguido.
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MaƱana Nancy describirĆ” una de las razones de mayor peso para estar agradecidas. Oremos para que tengas un especial dĆa de Acción de Gracias maƱana y espero que te unas a nosotras aquĆ en Aviva Nuestros Corazones.
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