5 reflexiones acerca del āmatrimonio abiertoā de Jada & Will Smith
Coalición por el Evangelio

5 reflexiones acerca del āmatrimonio abiertoā de Jada & Will Smith
GERSON MOREY
En dĆas recientes, Will Smith y su esposa Jada Pinkett Smith, de nuevo fueron noticia. Los Smith causaron controversia hace unos aƱos cuando describieron su relación como un āmatrimonio abiertoā y que son ācompaƱeros de vidaā. Con esto quieren decir que cada uno puede aventurarse con otra persona sin que esto signifique infidelidad y que implique la culminación del matrimonio.
Con esta filosofĆa de vida no es un secreto que Will Smith haya cometido infidelidades, pero en esta ocasión fue su esposa quien confesó su infidelidad a Will con el cantante August Alsina. Al principio, en una entrevista Alsina insinuó que tuvo un romance con Jada Pinkett y que el mismo Will Smith le dio su aprobación. Luego Jada Pinkett Smith, en un episodio de su programa The Red Table Talk, junto con su esposo Will, hablaron de la situación y confirmaron los rumores. La manera tan ligera y vana con que hablaron del tema refleja la poca estima por el matrimonio y la indiferencia ante la gravedad que supone una infidelidad.
Esta noticia nos llega justo cuando, como iglesia, comenzamos un estudio sobre el matrimonio basado en el libro āel Pacto Matrimonialā de John Piper. Oramos al SeƱor porque en este tiempo fortalezcamos nuestra visión y renovemos nuestro aprecio y compromiso con el matrimonio bĆblico. Por eso quiero hacer algunas reflexiones al respecto:
Los Smith no tienen autoridad para redefinir lo que es el matrimonio
Desde GĆ©nesis 2:24, Dios estableció la unión matrimonial y, por eso, solo Ćl puede establecer su naturaleza, su propósito, y tambiĆ©n sus parĆ”metros. El matrimonio es: āla unión de un hombre y una mujer que hacen un compromiso de permanencia y exclusividad mutuaā.[1]
En otras palabras, el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer que unen sus vidas en un compromiso de fidelidad, permanente y exclusiva para reflejar la unión y la fidelidad de Cristo por su Iglesia. El significado del matrimonio es la representación del amor fiel al pacto entre Cristo y su puebloā.[2] Los Smith, que dejaron de llamarse esposos para considerarse ācompaƱeros de vidaā, fallan al pretender redefinir lo establecido por Dios.
La infidelidad es condenable aunque el otro la apruebe o la tolere
Que Will Smith apruebe la relación extramarital de su esposa no mitiga la gravedad del pecado. Dios determina lo que es bueno y lo malo. Por eso, Ćl condena cuando llamamos malo a lo bueno y bueno a lo malo (Is. 5:20). El adulterio es un pecado grave que atenta contra la santidad del matrimonio y el diseƱo de Dios, incluso si nuestra sociedad quiere maquillarlo. El hombre no puede ennoblecer lo que Dios seƱaló como malo.
No hay nada noble en que los Smith permanezcan casados
Que los Smith permanezcan juntos, a pesar de sus mutuas infidelidades, no son seƱales admirables de lealtad y perseverancia. Porque decidieron permanecer juntos con un acuerdo licenciosos para relacionarse sexualmente con otras personas.
En realidad, esa renuencia a separarse estĆ” fundada en la conveniencia de no rendir cuentas. Por eso, en el caso de los Smith no podemos hablar de un matrimonio que ha sobrevivido al adulterio.
Los famosos no deben ser el criterio para orientar nuestro matrimonio
La visión y prĆ”cticas inmorales del matrimonio incrĆ©dulo nunca deben definir el matrimonio cristiano. Nuestra regla es Cristo y, por lo tanto, debemos reflejar la fidelidad y el amor sacrificial que Ćl mostró por Su Iglesia (Heb. 13:4; Ef. 5:25-29).
Los matrimonios cristianos, que estamos llamados a glorificar a Dios, debemos esforzarnos por reflejar la santidad, la pureza, la compasión, la mansedumbre, y la humildad de Cristo, quien dio su vida por el bienestar de su pueblo (Col. 3:17).
Los Smith tambiƩn rendirƔn cuentas
Toda buena dĆ”diva viene de Dios (Stg. 1:17), y eso tambiĆ©n debe decirse del don de la influencia. Por eso somos responsables ante Dios por el uso que hagamos de ella. JesĆŗs dijo: āporque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandarĆ”; y al que mucho se le haya confiado, mĆ”s se le pedirĆ” (Lc. 12:48).
Los Smith tendrÔn que rendir cuenta a Dios por cómo usaron su influencia. Ellos serÔn responsables ante Dios por sus pecados incluyendo el tropiezo que esta forma de vida puede causar en tantas personas.
Palabras finales
He seguido esta noticia con indignación y tristeza por la influencia que tienen en nuestra sociedad. Su visión y su ejemplo son contrarios al diseƱo bĆblico del matrimonio y socavan el llamado a la fidelidad. Pero esto tambiĆ©n me recuerda y me hace lamentar el estado de muchos matrimonios cristianos. Es decir, esas parejas en el pueblo de Dios que de una forma diferente, tambiĆ©n estĆ”n lejos de expresar el amor y la fidelidad de Cristo. Ā”CuĆ”nto ha influenciado el mundo a la iglesia! Cuando deberĆa ser lo contrario.
La visión aberrante de los Smith es sólo el reflejo de la corrupción de nuestra sociedad. Su visión del matrimonio, y su dinÔmica como pareja, es una expresión de lo que Pablo enseña en Romanos 1:18-31. Cuando el hombre da la espalda a Dios, también le da la espalda a la verdad y a la sensatez. Cuando el hombre se aleja de su Creador entonces se aparta de la coherencia para darle paso a la insensatez y a la incoherencia.
”CuÔnto necesitamos que Dios nos dé una visión fresca y mÔs clara del amor de Cristo por su iglesia! Nos urge una visión que toque mente y corazón, de tal manera, que los transforme y los impulse a responder en santidad y obediencia. Una clase de visión que no solo despierte gratitud, sino que también renueve un deseo por imitarlo. Una visión que nos permita estimar la fidelidad como una virtud admirable, deseada, y perseguida en nuestros matrimonios.
Quiera Dios que:
- Los Smith se arrepientan de sus pecados y encuentren la salvación en Cristo.
- Los creyentes elevemos nuestra visión y aprecio por el matrimonio bĆblico.
- Los cristianos apreciemos y sigamos el ejemplo de nuestro fiel Jesucristo.
[1] Sherif Girgis, Robert P. Georg, & Ryan T. Anderson, What is marriage? (Harvard Journal of Law and Public Policy, Vol. 34, No.1) pƔg. 245-87.
[2] John Piper, Pacto matrimonial (Editorial Tyndale) pƔg. 14.
āGerson Morey
Es pastor en la Iglesia DĆa de Adoración en la ciudad de Davie en el Sur de la Florida y autor del blog cristiano El Teclado de Gerson. EstĆ” casado con Aidee y tienen tres hijos, Christopher, Denilson y Johanan. Puedes encontrarlo en Twitter: @gersonmorey.



