Aceptar la responsabilidad gradual

Serie: Cómo aprender las leyes de Dios

PorĀ R.C. SproulĀ 

Existe un principio en el Nuevo Testamento que a menudo es descuidado. Yo lo llamo el principio de la «responsabilidad gradual». El principio lo enseñó Jesús en Lucas 12:48b: «A todo el que se le haya dado mucho, mucho se demandarÔ de él».

Este dicho es parte de la parƔbola del mayordomo fiel. Enfatiza los tƩrminos del juicio con los que el seƱor de la parƔbola mide a sus siervos. El castigo impuesto es directamente proporcional al conocimiento previo de cada siervo:

Y aquel siervo que sabía la voluntad de su señor, y que no se preparó ni obró conforme a su voluntad, recibirÔ muchos azotes;48 pero el que no la sabía, e hizo cosas que merecían castigo, serÔ azotado poco (vv. 47-48a).
Aquí vemos que el juicio y el castigo son impuestos de acuerdo al conocimiento y la acción. A mayor conocimiento, mayor responsabilidad.

Coram Deo: vivir delante del rostro de Dios
ĀæEres un fiel mayordomo sobre todas las cosas que Dios te ha confiado?

Para estudiar mƔs a fondo
Lucas 12:47-48 – 1 Corintios 4:2

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue fundador de los Ministerios Ligonier, pastor fundador de Saint Andrew’s Chapel en Sanford, Florida y primer presidente de Reformation Bible College. Escribió mĆ”s de cien libros, incluyendo La santidad de Dios, Escogidos por Dios, Todos somos teólogos, MoisĆ©s y la zarza ardiente, Sorprendido por el sufrimiento, entre otros.

Los vestigios de Sodoma

Lunes 11 Julio
Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera que aquellos, habiendo fornicado… fueron puestas por ejemplo, sufriendo el castigo del fuego eterno.
Judas 7
Jesús le dijo: Porque me has visto, TomÔs, creíste; bienaventurados los que no vieron, y creyeron.
Juan 20:29
Los vestigios de Sodoma: Āæun apoyo para la fe?
Según la Biblia, la ciudad de Sodoma estÔ situada al sur del mar Muerto, en la actual Jordania. Ciertos investigadores piensan que fue encontrada por el arqueólogo Steven Collins y su equipo, en el sur del valle del JordÔn.

El versĆ­culo del dĆ­a nos recuerda la destrucción total de Sodoma y de las ciudades vecinas, debido a la inmoralidad de sus habitantes. Para todos, era la prueba evidente de que Dios juzga el mal cuando este ha llegado a su colmo. Pero, el descubrimiento de una ciudad arqueológica, que confirma lo que la Biblia declara, Āælleva a los hombres a creer? Los burladores, por ejemplo, ā€œignoran voluntariamenteā€ la realidad del diluvio (2 Pedro 3:5) y buscan pruebas arqueológicas, pero no estĆ”n dispuestos a aceptarlas.

Como TomĆ”s el discĆ­pulo, hoy muchas personas se niegan a creer algo cuya prueba material no tienen ante sus ojos. Pero ā€œla fe es por el oĆ­r, y el oĆ­r, por la palabra de Diosā€ (Romanos 10:17). Creer la palabra a alguien es manifestarle nuestra confianza. Creer lo que Dios dice en la Biblia es honrarlo, y Dios alaba esta fe, librando al creyente de su culpabilidad y revelĆ”ndose a Ć©l.

Cristianos, no tratemos de reforzar nuestra fe por medio de los progresos arqueológicos: la ciencia es el Ômbito de los hombres, a quienes Dios dio una gran inteligencia. La fe es el dominio de Dios, quien no necesita mÔs que su Palabra para ser creído y conocido.

NĆŗmeros 21 – Lucas 2:21-52 – Salmo 81:11-16 – Proverbios 19:7-8

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