5 – En la Casa de Jehová

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: Jehová es mi pastor

5 – En la Casa de Jehová

David Barceló

 

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

http://www.porgracia.es/

2/4 – Es la decisión lo que determinará el destino

El Amor que Vale

Serie: El Amor Redentor

2/4 – Es la decisión lo que determinará el destino

Adrian Rogers

El Dr. Adrián Rogers es un predicador, evangelista y maestro de Biblia. Presenta las Buenas Nuevas de Jesucristo con firme convicción a través de su ministerio de radio y televisión, EL AMOR QUE VALE.

http://www.lwf.org/eaq

EL SIGNIFICADO DEL MATRIMONIO

Esclavos de Cristo

EL SIGNIFICADO DEL MATRIMONIO

TIMOTHY KELLER Y KATHY KELLER

Escribo esta recensión cuando no falta mucho para que cumpla cuarenta y dos años de matrimonio. A lo largo de este tiempo he leído bastantes libros sobre el tema y al serme propuesto éste, he pensado: ¿otro libro sobre el matrimonio? Con todo, he emprendido la lectura del libro de los Keller con interés porque alguien a quien aprecio y cuyos comentarios me merecen mucha confianza me dijo: «este libro de Tim Keller es quizás el mejor que se haya escrito sobre el matrimonio».

De entrada, cabe decir que es aleccionador que sean coautores el Sr. y la Sra. Keller, ya que un tema tan complejo como este, en el que intervienen invariablemente un hombre y una mujer, precisa –a nivel humano- de los puntos de vista complementarios del esposo y la esposa. Así lo ratifica Tim en la primera de sus notas: “Kathy y yo tenemos una concepción compartida de lo que es el matrimonio”. También es motivo de confianza el que en el momento de escribirlo, llevaban ya treinta y siete años casados.

En la Introducción se clarifica que se trata de un libro para gente casada y también para personas no casadas, y que aun estando basado en la experiencia personal de los autores, la principal fuente del material expuesto es la Biblia, ya que la Biblia tiene mucho que decir acerca de esta institución establecida por Dios “para bienestar y felicidad de la humanidad”.

En países del mundo occidental como el nuestro, para un elevado porcentaje de la sociedad, el matrimonio es una institución en descrédito, a tenor del alto índice de fracasos. Y en los casos en que se puede hablar de un camino de rosas, estas no carecen de espinas. Y es que, como empieza diciendo el libro, “el matrimonio es muchas cosas, lo que nunca va a ser es mero y banal sentimentalismo…. Es compromiso como marco de experiencias agridulces, en el que puede experimentarse el gozo más maravilloso, los momentos más difíciles de sangre, sudor y lágrimas…”.

Como hilo conductor que enlazará los diversos capítulos que componen la obra, el autor ha seleccionado el pasaje de Efesios 5:18-33. Pero antes de entrar en materia, en el primer capítulo pasa a examinar las diversas tendencias que se configuran alrededor del matrimonio en nuestro tiempo. Si bien los datos aportados se refieren mayormente a los Estados Unidos, es cierto que Europa -y en ella España- no está a la zaga, si no es que en algunos aspectos va incluso por delante. Estas tendencias nos hablan de un declive de la institución, promovido básicamente por el desenfoque ocasionado por la meta que se impone cada uno de los miembros de hacer que imperen “mis intereses para realizarme personalmente”. Esto hace que en tantos casos el objetivo para el matrimonio sea encontrar una pareja que sea una persona sana, interesante y satisfecha con su vida, y que no demande demasiado de uno. Los fracasos consiguientes han ocasionado que haya un gran sector de detractores del matrimonio y de la fidelidad al mismo, que propugnen alternativas, aunque no sean capaces de presentar evidencias de que sean más exitosas.

¿A quién se dirije el libro?

El significado del matrimonio Timothy Keller y Kathy Keller - tapaEl origen de este interesante libro fueron unas predicaciones sobre el matrimonio, resultando un libro fácil de leer y altamente recomendable para toda pareja que proyecte casarse, como también para las que ya llevan un recorrido corto o largo en el matrimonio. En el primer caso ayudará a algunos a ir enfrentando las dificultades que irán encontrando al caminar juntos. En el segundo, supondrá, desde un refuerzo a los aciertos que hayan tenido en su vida matrimonial, hasta una luz en medio de la tormenta para los que estén pasando por ella. Como dicen en el epílogo: El matrimonio “en su verdadera dimensión es algo abrumador y extraordinario.”

Finalmente cabe felicitar a la editorial por la presentación que han dado a la serie de libros de Tim Keller que los hace muy cómodos de leer.
¿Qué importancia tiene una concepción bíblica sobre el matrimonio? ¿La sociedad necesita ver un ejemplo bíblico sobre el matrimonio? ¿Estás preparado para vivir un matrimonio conforme a lo que Dios estableció?

Puedes adquirir el libro en Kindle:

El significado del matrimonio, Enfrentando las dificultades del compromiso con la sabiduría de Dios. 295 pg.

Libro físico a través de contacto Televentas de Editorial Peregrino o en Libros Desafio.

Daniel Pujol, Adjunto al Secretario General de la Alianza Evangélica Española y Secretario Comisión Teología.
Fundador y Director Creativo 

Esclavo de Cristo sólo por Su Eterna Gracia, esposo de Georgia Blidar y padre de Ecaterina Esperanza. Cristiano bautista Reformandose y miembro de la Iglesia Bautista Gracia Soberana en Santiago de Chile. De profesión Ingeniero en Informática y Developer & Web Design y apasionado por el dibujo.

Regocijarse en Dios es un mandamiento

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Regocijarse en Dios es un mandamiento

Sinclair B. Ferguson

Mientras nos estrechan la mano en la puerta de la iglesia, a veces a los ministros se nos saluda espontáneamente: “¡Realmente lo disfruté!”, seguido inmediatamente por: “¡Oh! Realmente no debería decir eso, ¿verdad?”. Por lo general, aprieto más fuerte su mano, y extiendo el saludo por un poco más de tiempo, y digo con una sonrisa: “¿No nos anima la primera pregunta del catecismo a hacer eso? Si vamos a regocijarnos en Él para siempre, ¿por qué no comenzar ahora?”.

Por supuesto, no podemos regocijarnos en Dios aparte de glorificarlo. El Catecismo de Westminster pregunta sabiamente: “¿Qué regla nos ha dado Dios para indicarnos cómo podemos glorificarlo y regocijarnos en Él?”. Ella señala que la Escritura contiene la “regla” para regocijarnos en Dios y glorificarlo. Y sabemos que abunda en instrucciones para glorificarlo, pero ¿cómo nos instruye a “regocijarnos”?

Hay gozo en el Señor para ser saboreado en la adoración que disfrutamos en la comunión de la Iglesia.

Regocijarnos en Dios es una orden, no algo opcional: “Regocíjense en el Señor siempre. Otra vez lo diré: ¡Regocíjense!” (Fil. 4: 4). ¿Pero cómo? No podemos “regocijarnos a la orden”, ¿cierto?

Es verdad. Sin embargo, las Escrituras muestran que los creyentes bien instruidos desarrollan la determinación de regocijarse. Ellos se regocijan en el Señor. Habacuc ejemplificó esto en días difíciles (ver Hab. 3:17-18). Él ejerció lo que nuestros antepasados ​​llamaron “fe activa”, una determinación vigorosa de experimentar todo lo que el Señor ordene, incluso el regocijo, y utilizar los medios dados por Dios para hacerlo. 

Aquí hay cuatro de estos medios en los que podemos regocijarnos y en los cuales también glorificamos a Dios.

Regocijo en la salvación

Regocijarnos en Dios significa saborear la salvación que Él nos da en Jesucristo. “Me regocijaré en el Dios de mi salvación” (Hab. 3:18). Dios se regocija de nuestra salvación (Lc. 15:6-79-1032). Entonces deberíamos hacerlo igualmente. En Efesios 1:3-14 se proporciona una descripción magistral de esta salvación en Cristo. Es un baño evangélico en el cual a menudo deberíamos deleitarnos, peldaños en una escalera que con frecuencia deberíamos subir. Todo esto para experimentar el gozo del Señor como nuestra fortaleza (Neh. 8:10).

Si bien se nos ordena que tengamos gozo, los recursos para hacerlo están fuera de nosotros mismos, y solo son conocidos mediante la unión con Cristo.

Regocijo en la revelación

El regocijo emana de devorar la revelación inscrita. El salmo 119 es testigo reiterado de esto. El salmista “se deleita” en los testimonios de Dios “tanto como en todas las riquezas” (Sal. 119:14); véanse también los versículos 35, 47, 70, 77, 103, 162, 174. Piensa en las palabras de Jesús: “Estas cosas les he hablado, para que mi gozo esté en ustedes, y su gozo sea perfecto” (Jn. 15:11). ¿Quiere acaso Él decir que encontrará su gozo en nosotros, para que nuestro gozo sea pleno, o que su gozo está en nosotros para que nuestro gozo sea pleno? Ambas explicaciones, seguramente, son verdad. Encontramos pleno regocijo en el Señor solo cuando sabemos que Él encuentra su gozo en nosotros. El camino hacia el regocijo, entonces, es darnos una exposición máxima a su Palabra y dejarla habitar en nosotros abundantemente (Col. 3:16). El gozo es comida para el alma hambrienta de gozo.

Regocijo en la comunión

Hay gozo en el Señor para ser saboreado en la adoración que disfrutamos en la comunión de la Iglesia. Ella es la Nueva Jerusalén, la ciudad que no se puede esconder, el gozo de toda la tierra (Sal. 48: 2). Encontramos gozo en abundancia en la comunión de alabanza y petición dirigida por el Espíritu; en el pastoreo del alma; la predicación de la Palabra; salmos, himnos y cantos espirituales; en el agua, el pan, y el vino. El Señor se regocija en nosotros con cantos de júbilo (Sof. 3:17). Y nuestros corazones, en respuesta, cantan con gozo.

Regocijo en la tribulación

Esto, de hecho, es una paradoja divina. Hay regocijo para ser conocido en medio y a través de la aflicción. Visto bíblicamente, la tribulación es la mano castigadora del Padre, quien usa el dolor y la oscuridad de la vida para moldearnos a la imagen de Aquel quien, por el gozo puesto delante de Él, soportó la cruz (He. 12:1-25-11; ver Ro. 8:29). Nos gloriamos y regocijamos en nuestras tribulaciones, dice Pablo, porque “el sufrimiento produce… esperanza” en nosotros (Ro. 5:3-4). Pedro y Santiago hacen eco del mismo principio (1 Pe. 1:3-8Stg. 1:2-4). El conocimiento de la mano segura de Dios en la providencia no solo trae estabilidad. También es un generador de gozo.

Todo esto se suma al júbilo en Dios mismo. En Romanos 5:1-11, Pablo nos lleva de regocijarnos en la esperanza de la gloria de Dios (v. 2), a gozarnos en tribulación (v. 3) y gloriarnos en Dios mismo (v. 11; ver Sal. 43:4). El incrédulo encuentra esto increíble, porque ha sido cegado por la mentira de Satanás de que glorificar a Dios es el camino más elevado para la ausencia de gozo. Afortunadamente, Cristo revela que lo contrario tiene lugar en Él, por nuestra salvación, por su revelación, en la bendita comunión de adoración, y por medio de la tribulación.

¡Regocíjate! Sí, con gozo eterno sobre tu cabeza (Is. 51:11).

Publicado originalmente en el blog de Ligonier Ministries. Traducido por la Coalición por el Evangelio.

Sinclair B. Ferguson
Sinclair B. Ferguson
El Dr. Sinclair B. Ferguson es maestro de la Confraternidad de Enseñanza de Ligonier Ministries y profesor canciller de Teología Sistemática en el Reformed Theological Seminary. Anteriormente, se desempeñó como ministro principal de la First Presbyterian Church en Columbia, S.C., y ha escrito más de dos docenas de libros, incluyendo El Espíritu Santo y Solo en Cristo.

M28 – Dile NO a la tentación

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El hermoso diseño de Dios para la mujer – Viviendo Tito 2:1-5

M28 – Dile NO a la tentación

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/dile-no-la-tentacion/

Carmen Espaillat: Holly Elliff dice que tienes que tomar el adulterio o el adulterio emocional en serio.

Holly Elliff: Yo animaría a esas mujeres que están escuchando quienes han traspasado la línea de considerar la idea y que ahora están activamente involucradas con otro hombre. Y luego quiero animarte como lo hice con mi amiga a no tomar otro respiro sin antes ponerte de rodillas delante el Señor para decirle, “Padre, hace mucho tiempo yo entregué mi vida a Ti no puedo honrarte a menos que yo honre mis votos matrimoniales”.

Carmen: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

En nuestra serie, El hermoso diseño de Dios para la mujer, hemos recibido enseñanza Bíblica sólida y consejo práctico acerca de la pureza moral. Hemos escuchado cómo decisiones pequeñas pueden llevar a grandes consecuencias.

Algunas de nuestras oyentes han tenido que luchar con este tipo de decisiones en sus vidas y están compartiendo cómo luce la pureza moral en la vida diaria. Escucharemos de Debby Canfield, Kim Wagner y Holly Elliff. Para comenzar, aquí esta Amber Singleton.

Amber Singleton: Soy Amber Singleton. No creo que le moleste a mi esposo que yo comparta esto porque él ha estado conmigo cuando lo hemos compartido con otras personas. Habíamos comenzado a salir juntos éramos los mejores amigos luego nos casamos. Él entró a la facultad de medicina después de que naciera nuestro tercer hijo. Tuve dificultades con la niña, lloraba todo el día todos los días. Eso me hacia visitar el consultorio del pediatra tres o cuatro veces por semana.

Un día estaba manejando y uno de los pediatras en su carro me pasó por el lado. Soy honesta cuando digo que no recuerdo cuál de ellos fue. Pero recuerdo que mi corazón empezó a latir rápido cuando vi ese carro pasar y pensé, “Oh, Dios, eso es lo que mi corazón hacía cuando me citaba con Ken y veía pasar su carro. Aquí anda algo mal”.

Fui a casa y llamé a Ken y él me devolvió la llamada. Le dije, “Cariño, no sé cuál es tu próxima clase pero estoy en una crisis y necesito que nos encontremos para almorzar”. Yo le dije, “tengo que contarte lo que me acaba de suceder”. El falto a su clase y nos reunimos a almorzar, así que le expliqué, “No me atrae ninguna de estas personas, pero, tengo temor”. Eso fue aterrador para mí.

Bueno, él había sacado puras A’s hasta ese momento. Llevaba un semestre en la escuela de medicina, y nunca jamás volvió a tener puras A’s. Comenzamos a salir juntos una noche a la semana aunque él estuviera en clases. Volvimos a ser de nuevo los mejores amigos, y él me ayudó a llevar la carga de ese problema.

Así que supongo que la advertencia sería que la persona hacia la que debes correr cuando comiences a sentir este tipo de cosas equivocadas es a tu esposo .

Kim Wagner : Estoy tan agradecida por la intervención drástica que mi esposo hizo en mi vida cuando solo teníamos poco más de un año de casados y nos mudamos a Dallas. Éramos estudiantes del colegio bíblico. Estábamos muy necesitados financieramente. Tú sabes cómo es eso, Holly. Así que sentimos como si el Señor hubiera provisto este gran trabajo para mí en una torre el centro de Dallas. Aquí estoy yo una niña pequeña de Arkansas trabajando en una de las compañías más grandes de bienes raíces del mundo.

Iba muy bien vestida al trabajo cada día. Tienes que poner tu mejor apariencia y tratar bien con los demás. Entre ellos allí todos se trataban muy bien. Había un ejecutivo allí—yo solo tenía 21 años, y él probablemente era 20 años mayor que yo; un hombre de muy buen parecer. Él comenzó a pasar por mi escritorio más y más solo para decirme pequeñeces.

Recuerdo que un día regresé del almuerzo y él había dejado un chocolate en mi escritorio con una pequeña nota. Me prestaba cada vez más y más atención. Yo le dejaba saber que estaba casada, “Estoy casada con un estudiante del seminario. Estoy casada.” Mi esposo venía algunos días a almorzar conmigo. Venía cargando su pequeña bolsa de papel, y él se veía miserable viniendo de la universidad con sus libritos de la escuela, mientras por el lado nuestro pasaba este gran ejecutivo.

Si yo hubiese sido una mujer mundana esto hubiera sido un contraste demasiado grande. Yo miraba y veía a este exitoso ejecutivo que estaba interesado en mí y también veía a mi pobre miserable esposo caminando todos los días con el almuerzo en una bolsita de papel.

El día que el hombre me invitó a un lugar con él después del trabajo —claro, lo rechacé— llegué a casa y le dije a mi esposo todas las atenciones de este hombre. Aunque estábamos muy muy necesitados financieramente, mi esposo dijo, “Si Dios nos quiere aquí en el seminario, Él proveerá y tú te quedarás en casa. Y ya no trabajarás fuera de la casa nunca más”.

Estoy tan agradecida por esa protección en mi vida porque aunque mi corazón todavía no había empezado a inclinarse hacia ese ejecutivo…

Nancy Leigh DeMoss: Ciertamente habrías podido hacerlo.

Kim: Sí lo hubiera hecho. Nancy, pienso en cuántas mujeres en el lugar de trabajo—quizás sean creyentes y estén allí; tienen buenos corazones; aman a sus esposos; pero esta atención que reciben, ese trato, el saber que alguien está interesado en ellas…

Si hay mujeres escuchando que ya están pensando en cómo vestirse para el trabajo o cómo lucirán para ese hombre que trabaja allí… Quizás incluso estén considerando, “Cómo podré encontrarme con él cerca de la copiadora…” Ustedes necesitan ir con sus esposos y compartir esto con ellos. Necesitan compartir eso y rendirles cuentas a ellos.

Quizás necesiten tomar pasos drásticos para retirarse de esa situación y salvar su matrimonio, aunque eso signifique pobreza financiera.

Nancy: Puedo imaginar a una mujer en una situación como ésta y de seguro piensa, “S i yo le digo esto a mi esposo, pondría en peligro nuestro matrimonio seriamente”, aunque el matrimonio ya está en peligro. ¿Cómo puedes asegurarle a esta mujer que realmente esto es lo que ella tiene que hacer?

Debby Canfield: Yo recuerdo —bueno, he estado casada por 30 años— Cuando tenía 15 años de casada andábamos alrededor de hombres jóvenes todo el tiempo. Estaba pasando por un tiempo en mi vida cuando Steve estaba muy ocupado. Estaba haciendo muchas cosas, y yo me sentía como que solo era buena para quedarme en casa con los niños.

Entonces comencé a sentir lástima de mi misma. Así es como realmente comienza . Steve no me estaba prestando atención y yo, comencé a desenfocarme de las cosas de Dios y empecé a enfocarme en mis circunstancias; sintiendo lástima por mí misma.

Había un joven en particular, él me decía día tras día, “Oh, pero tú te ves muy joven para tu edad.” Y cuando uno comienza a envejecer, eso se siente muy bien. Cada vez que yo entraba, me decía, “Tú te ves muy linda”.

Satanás estaba usando esos pequeños detalles. Yo pensaba, “Wao, aún no me estoy poniendo vieja. Todavía sirvo para algo. No solo soy una esposa y una madre que siente lástima por ella misma.” Pero enseguida, gracias a que paso tiempo con el Señor cada mañana, sentí que el Espíritu Santo me agarró y me dijo, “Hey, te estás dejando llevar. Estás derribando los limites que tú y tu esposo han construido desde hace años si sigues permitiendo que alguien de la edad de tus hijos te siga halagando.”

Así es que inmediatamente fui a hablar con Steve pensando que él me iba a rechazar pues él siempre me ha tenido en un pedestal. Pero él se sentó y me dijo, “Dios nos va a ayudar a pasar por esto.” Yo noté que había dejado que una raíz de amargura comenzara en mi corazón años antes. Cuando mi esposo compartía en los servicios de avivamiento y hablaba acerca de cómo luchaba con la pornografía desde que era jovencito. Pero esto él no lo había compartido conmigo hasta después que estábamos casados. Y yo creía que realmente había aprendido a manejar esta información.

A veces tratamos con estas situaciones superficialmente pero lo que hacemos es que lo escondemos y lo sacamos en el peor momento. Me di cuenta que realmente no había tratado con ese dolor ni lo había perdonado totalmente. Y que cuando quitaba mi foco de Dios y alguien más me daba atención, yo pensaba, bueno, pero Steve me hizo esto a m í. Así es que en lugar de eso dije, “Dios, perdóname por la amargura que he estado guardando contra mi esposo y que ha abierto la puerta para esta tentación .

Así que fuimos a almorzar y me senté y le dije a Steve lo que estaba pasando—le conté que este joven me estaba halagando y lo que me había dicho y cuántas veces me lo había dicho. Te cuento que le dije todo. Oramos… y entendí que necesitaba rendirle cuentas a mi esposo. Necesitaba ser honesta porque un secreto contiene demasiado poder. Si no lo hubiera hecho, no sé qué hubiera pasado.

Él me perdonó, y más que todo, Dios me perdonó cuando fui al Señor y me arrepentí de ese pecado de aceptar esos halagos. Solo le pedí a Dios que estuviera conmigo y que me ayudara a sobrepasar esto. Le pedí que me llevara a pedirle perdón a Steve por la amargura que yo había estado guardando por muchos años sin darme cuenta.

Nancy: ¿Qué hubiera sucedido si hubieses abierto la puerta desde ese primer momento, quizás no a una aventura, pero solo si hubieses entretenido la idea más de lo debido? Pienso que cuando cruzamos la línea, la próxima vez se hace más fácil dar ese paso adicional hacia la dirección incorrecta. Así que cada decisión en esas pequeñas áreas se convierte en un bloque que sirve de edificación a la forma como reaccionaremos en el futuro.

Holly: Creo que es crítico tratar con la tentación desde el principio, antes de que tenga oportunidad de florecer en pecado. O sea, el chocolate en el escritorio fue una tentación. Tú no habías hecho nada para merecer ese chocolate en tu escritorio. Eso fue una tentación. Si tú hubieras escogido aceptar esa invitación de ir a alguna parte con él, hubieses caído en pecado. No tomaste esa decisión. Trataste con ella cuando todavía estaba en el nivel de tentación antes de que llegara a convertirse en pecado.

Nancy: Algunas han caído en la tentación. Tomaron el chocolate y recibieron los halagos. Abrieron la puerta y han ido tras la carnada. Y ahora están escuchándolas a ustedes decir, tuve estas oportunidades para ir tras la carnada pero por la gracia de Dios no lo hice. Estás agradecida, y fuiste liberada de esa situación. Pudo haber sido un desastre pero no lo fue.

Pero hay muchas mujeres quienes están en esa situación ahora; y es un desastre. Denles alguna esperanza, ayuda y ánimo para animarlas a tomar el próximo paso.

Kim: Bueno, Nancy, es importante lo que dijiste anteriormente de que hay muchas mujeres que quizás teman ir con sus esposos para compartir esto con ellos. Puede ser que cuando ellas compartan estas cosas con el esposo quizás no las reciba de la misma manera que Steve hizo con Debby o como mi esposo hizo conmigo y no tomen esa postura de protección.

Pero yo animo a las mujeres —sin importar como sus esposos reciban esto— a que vayan con sus esposos en humildad. Primeramente ve con Dios y arrepiéntete, si verdaderamente quieres deshacerte de esto. Esa es la cuestión. Puede haber algunas mujeres escuchando esto que saben que necesitan hacerlo, pero realmente no se quieren deshacer de esto. Así que mujeres, si saben que necesitan hacerlo, en este mismo momento pídanle a Dios que les de eI deseo de deshacerse de eso. Pídanle que les conceda el arrepentimiento y que les muestre lo horrible que es este pecado y que ese pecado es uno de los pecados que crucificaron a su Salvador si son creyentes.

Luego , en ese momento, en humildad, pídele a Dios que te de la humildad para ir con tu esposo y decirle que vas a él por amor por amor a él y por amor a Dios y por el deseo de estar bien con Dios y confiésale todo a él. Dile que necesitas que él sea tu protector.

Nancy: Ahora, debemos tener en cuenta que para muchas mujeres han sufrido algunas desilusiones. Si ellas hubieran pensado que su esposo era el mejor hombre en todo el planeta en ese momento, probablemente ellas no estuvieran aceptando el chocolate en el escritorio. Así que puede haber algunos problemas de amargura, de desilusión, que necesitan ser tratados en lo que se relaciona con su propio matrimonio.

Holly: Yo animaría a esas mujeres que están escuchando y que ya han ido más allá de simplemente coquetear con la idea y que ahora están activamente involucradas con otro hombre. Si tú mencionas el nombre de Cristo, si tú dices que tú le perteneces a Él, entonces yo te animaría como lo hice con mi amiga hace años, a no tomar otro respiro sin ponerte de rodillas delante del Señor para decirle, “ Padre, hace mucho tiempo yo entregué mi vida a Ti. No puedo honrarte a menos que yo honre mis votos matrimoniales”.

Puede que estés en un lugar en el que donde no tienes absolutamente nada de amor por tu esposo. Quizás él te decepcionó o te lastimó o te sientes como que tienes el derecho de pisotear tu matrimonio. Pero déjame animarte, si eres hija de Dios, a que le permitas a Él que te conceda arrepentimiento, a reconocer esto como lo que es, que es una decepción del enemigo que te está apartando de la verdad. Pídele a Dios que te conceda la habilidad de ver esto como verdaderamente es, que te quite la venda de los ojos para que lo veas como pecado, y ve a tu Padre y pídele que te ayude a retomar los pasos en la dirección correcta para restaurar tu hogar, para restaurar tu matrimonio . Él te concederá lo que necesitas si vienes, como dijo Kim, en humildad y pides perdón.

Debby: Dios ciertamente trae gloria en lugar de cenizas. Lo he visto una y otra vez.

Holly: Si tuviéramos tiempo, las cuatro de nosotras que estamos sentadas aquí pudiéramos contar historia tras historia tras historia de mujeres que tomaron la decisión de rendirse y le pidieron a Dios que restaurara su corazón y restaurara su amor por su pareja y Dios lo ha hecho. Como deseo que pudiera presentarles a esas mujeres y que ellas te dijeran ahora lo que han cosechado como resultado de la obediencia y la rendición al Señor.

Nancy: ¿Y qué de la mujer que tomó esas decisiones incorrectas? Ella ha cruzado esas puertas. Ella ha regresado al Señor, se ha arrepentido, pero mientras ella retrocede y mira su vida todavía lucha con la culpa de haber tomado esas decisiones.

Debby: Creo que lo primero que le diría es que renueve su mente. Yo tuve que ir a la Palabra de Dios. Y tuve que comenzar a memorizar las Escrituras. Si comienza en la mente, lo que pones en tu mente va a salir en tus acciones. Así que yo fui a la Palabra de Dios y comencé a renovar mi mente con la Palabra de Dios.

También comencé a creer lo que Dios decía en Su Palabra. Decidí no creer que Dios era un mentiroso. Y que cuando Él dice que pone mi pecado tan lejos como el este está del occidente, Él realmente lo hace. Él elige perdonar nuestros pecados, y Él elige no recordarlos más. Él podría recordarlos, pero elige no hacerlo.

En la última conferencia hablaba con una joven que se había involucrado inmoralmente con un muchacho, ella era una hija de misioneros, y su problema; era que no podía perdonarse. Yo le recordé que pensara en un pizarrón, y Dios escribe nuestros pecados en ese pizarrón.

Cuando vamos a Él en arrepentimiento y humildad, como Kim decía, y le pedimos a Dios que nos perdone, lo cual Él ya ha hecho por lo que hizo Jesús, Él borra esos pecados y no se acuerda de ellos jamás. Así que no tenemos que escuchar a Satanás cuando él trae esa mentira a nosotras.

Kim: Debby, algo práctico aquí y es que mencionaste la Palabra de Dios y el memorizar la Palabra como el punto de inicio para las mujeres—y yo estoy de acuerdo con eso completamente. Yo pienso que ellas deben hacer un estudio sobre la gracia.

Debby: Yo hice uno acerca del perdón.

Kim: Sí. Yo creo que hay muchos creyentes que, sin importar cuánto estudien la Biblia, nunca llegaran a entender las profundidades de la gracia de Dios. Entra en la Palabra de Dios y estudia la gracia, y luego hazte unas tarjetitas con notas y las colocas por todas partes; notas que hablen de la gracia de Dios, del perdón de Dios, sobre Su abundante disposición, como Padre Celestial eso, nos va a traer de vuelta a Él.

Para mujeres que son madres, al pensar en si su hijo se les acercara para decirle, “Mami, ¿me perdonas por favor?” ¿No le ofrecerías gracia a ese hijo e inmediatamente lo perdonarían?

Mujeres, quizás todavía están luchando con algún pecado profundo y oscuro que cometieron. Si han ido a su Padre celestial y le han pedido perdón, Él las ha perdonado . Él solo desea tener una relación amorosa e íntima contigo, y el enemigo no quiere que eso suceda. Así que es el enemigo el que trae condenación y culpabilidad después que tú has sido liberada de eso por la gracia de Dios. En realidad es como minimizar lo que Cristo hizo en la cruz cuando no nos apropiamos de Su gracia en nuestras vidas.

Holly: Creo que es realmente importante recordar que hay una gran diferencia entre convicción de pecado y condenación del enemigo. Cuando estás sintiendo un bombardeo de opresión del enemigo que te dice, “Eres tan miserable. Hiciste esta cosa terrible. Dios nunca te amará, ni te restaurará, ni te usará otra vez”. Reconoce eso por lo que es. Esos son dardos de fuego del enemigo diseñados para mantenerte en una posición donde no puedes ver que Dios anhela restaurarte y usarte.

Si puedes reconocer eso, entonces cuando esos dardos de fuego vengan, podrás levantar el escudo de la fe. Regresarás al Señor y le dices, “Dios, te doy gracias por Tu perdón y que ya no estoy bajo la condenación del enemigo”. Luego junta algunas mujeres a tu alrededor; mujeres que conozcan tu corazón, quienes sostengan tus brazos en esos días difíciles, quienes se comprometan a orar por ti, como mi amiga que me llama desde otro estado.

Asegúrate de dejarles saber en esos días cuando estás luchando. Solo llámalas y diles, “Me estoy sintiendo realmente condenada o acusada hoy. ¿Puedes orar por mí?” Deja que ellas oren por ti por teléfono. No tiene que ser una larga y rigurosa oración. En un instante, puedes cambiar de sentirte condenada y acusada a reconocer que tú estás siendo restaurada.

Así que no tengas temor de confiar la Palabra de Dios, como dijo Debby, y permítele a Dios restaurarte para que esta cosa que en un tiempo fue un secreto grande y oscuro se convierta en una plataforma en tu vida para que tú puedas voltear y decirle a alguien, “Mira, este es el camino. Te voy a enseñar cómo caminar por esto porque yo estuve ahí”.

Así que quizás en maneras que yo no podría hacerlo, tú si puedes ministrar a esa persona por lo que pasaste en tu vida y decir, “Dios puede restaurar. Dios puede redimir, y déjame decirte como Él lo hizo en mi vida”.

Carmen : Cada una de nosotras pasamos por épocas donde tenemos que decidir, ¿es mi matrimonio más importante que cualquier otra cosa? ¿Más que mi trabajo y carrera? ¿Más que mi deseo de sentirme aceptada? ¿Aun que mi elección de pediatras?

Nuestras invitadas hoy han estado reflexionando en la útil enseñanza de Nancy de Tito 2:1-5 en la serie, El hermoso diseño de Dios para la mujer. Si te estás preguntando si cierta relación es inapropiada y no estás segura dónde están tus límites, espero que repases la enseñanza de Nancy. Puedes también llamarnos al 1-800-569-5959 o visitar nuestra pagina www.AvivaNuestrosCorazones.com.

Comparte esta enseñanza con otras. Ese tipo de aprendizaje de vida a vida es crucial. Descubre por qué, cuando regreses a Aviva Nuestros Corazones .

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Si Aún te Quiero
Marcos Vidal
Dedicatoria ℗ 2012 Nuva Music

Voces adicionales:

− Holly Elliff, en la voz de Mildred Pérez de Jiménez

− Amber Singleton, en la voz de Marcia Brea

− Kim Wagner, en la voz de Elba Ordéix de Reyes

− Debbie Canfield, en la voz de Ginette Estévez

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Prueba y tentación

Jueves 3 Septiembre
Tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas… Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida.
Velad y orad, para que no entréis en tentación.
Prueba y tentación

Hay una gran diferencia entre «soportar la prueba» y «entrar en tentación».

–Soportar la prueba conduce a progresar en la fe. Es, en el fondo, un honor que Dios nos concede. Abraham había dejado todo para responder al llamado de Dios, y creyó a Dios cuando todo podría haberlo hecho dudar. Entonces Dios lo puso a prueba y le pidió que sacrificase a Isaac, su hijo único (Génesis 22:1-2). Abraham sabía que Isaac era el hijo prometido por Dios, y se basaba en esta certeza: “pensando que Dios es poderoso para levantar aun de entre los muertos” (Hebreos 11:19). Soportar la prueba también significa salir victorioso, por medio de la fe, en una situación difícil.

–Al contrario, entrar en tentación es dejarse vencer por el mal y ceder a lo que Satanás pide. Es dejarnos llevar por nuestras malas inclinaciones, y esto nos conduce a hacer lo opuesto a la voluntad de Dios. ¡Entonces la derrota es inevitable! Ese fue el caso del apóstol Pedro cuando se sentó en medio de los enemigos del Señor: dejó su lugar de testigo y luego negó a su Maestro (Lucas 22:55-62).

El Señor nos pide que velemos y oremos. Permaneciendo en la presencia de Dios y alejando los malos pensamientos, no entraremos en tentación, no cederemos al mal. Todos los días tenemos que enfrentar diversas pruebas o tentaciones. Por gracia, Dios nos permitirá salir vencedores si confiamos en sus promesas y en su poder.