La gratuidad de la gracia

Soldados de Jesucristo

Enero 15/2021

Solid Joys en EspaƱol

La gratuidad de la gracia

John Piper

John Piper

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Esperanza para el sufrimiento y la aflicción

Coalición por el Evangelio

Esperanza para el sufrimiento y la aflicción

BETSY GƓMEZ • ODETTE ARMAZA DE CARRANZA

Betsy Gómez: Nosotros vivimos en un mundo quebrantado por el pecado, de manera que cuando se trata del sufrimiento es solo cuestión de tiempo, ya que eventualmente vamos a sufrir.

Tal vez en estos momentos tienes una aflicción que pesa tanto en el alma, que es como una nube que no te permite ver mÔs allÔ, e incluso te hace pensar que ya no existe ninguna esperanza. Por eso hoy queremos animarte a no mirar desde el lente de tu aflicción, sino desde el lente de la Palabra de Dios, la cual nos promete esperanza en medio de nuestras aflicciones.

Odette Carranza: Primordialmente debes entender que las preguntas, las dudas, e inquietudes que puedas tener, solo pueden ser respondidas por el SeƱor. Si tu vida estĆ” basada en las verdades de la Biblia, crĆ©elas. Porque el Ćŗnico que conoce lo que tĆŗ estĆ”s sintiendo y viviendo, es Dios. Y todo lo que su Palabra dice puedes, tenerlo como una realidad dĆ­a a dĆ­a, pues en su Palabra, Dios ha prometido estar a nuestro lado y nos ha asegurado que nada de lo que nos vaya a acontecer excederĆ” su voluntad.

Conocer estas cosas traerÔ paz en medio del dolor y de esa incertidumbre de no saber cómo serÔ nuestro día de mañana, ya que tenemos la certeza de que Dios ha preparado un nuevo amanecer, y que sus misericordias y bondades son nuevas cada mañana.

Tal vez en estos momentos veas una tormenta, pero las tormentas pasan, las noches terminan, y tienes un nuevo amanecer que el Señor ha provisto para ti. No te desanimes porque en el tiempo perfecto verÔs que las cosas vuelven a florecer, y que la prueba, dificultad, y dolor por el que pasaste tenían un propósito. Que lo que tú no fuiste capaz de hacer, Dios lo pudo hacer.

También recuerda que no estÔs sola, porque eres parte de un cuerpo, de una familia, y lo que estÔs viviendo ahora no solo es un instrumento de santificación para tu vida, sino también un instrumento de testimonio para los que te rodean. Así que en tu debilidad, confía; en tu tristeza, alientate; y en tu no saber a dónde ir, busca al Señor.

BG: Por Ćŗltimo, recuerda el pasaje en el Evangelio de Juan 16:33, ā€œEn el mundo tienen tribulación; pero confĆ­en, Yo he vencido al mundoā€. En la primera parte tenemos una advertencia de que la aflicción vendrĆ”, pero en la segunda parte, tenemos un ancla que nos sostiene en medio de la tormenta.

Esa es la esperanza que nos sostiene en medio de la prueba. Es allí donde debemos poner nuestros ojos, no en nuestro dolor o nuestra herida, sino en Cristo, el varón de dolores experimentado en quebranto hasta la muerte, el cual resucitó, y por medio de su victoria sabemos que nuestro sufrimiento no va a ser nuestro destino eterno.

Nuestro cuerpo puede desfallecer, pero hemos nacido de nuevo a una esperanza viva, a una herencia que no se marchitarĆ”, que es incorruptible, y estĆ” reservada para nosotros.

OC: Conocer esto y entender que nuestros dĆ­as tienen un propósito te va a traer paz, y como dice Betsy, nuestra esperanza no estĆ” en lo que tenemos en esta tierra. Aunque existan momentos de oscuridad, nuestra esperanza estĆ” en lo que Dios ha prometido para nosotros, una vida eterna.

AsĆ­ que, aunque cueste creer, delĆ©itate en tu situación. No porque esta sea gratificante, sino porque tu deleite debe ser quien estĆ” a tu lado. El deleite en Dios durante el sufrimiento, te harĆ” verlo de una forma diferente, como dijo Job: ā€œde oĆ­das te habĆ­a oĆ­do, pero ahora mis ojos te venā€. Durante el sufrimiento hay verdades espirituales que van a abrir tu mente y tu corazón, y vas a poder descubrir que el Dios a quien tĆŗ decĆ­as amar, en el que decĆ­as confiar, es verdadero y es real. Esta experiencia traerĆ” una perspectiva diferente de tu vida, asĆ­ que no dejes que los momentos difĆ­ciles se te escapen sin haber encontrado su propósito.

Betsy Gómez es ​hija y sierva de Dios por gracia, esposa de MoisĆ©s desde el 2005, madre de JosuĆ© y Samuel. Posee una gran pasión por ayudar a otras a saborear el Evangelio. Dirige el blog Joven Verdadera y el equipo de Media del ministerio Aviva Nuestros Corazones. Actualmente estĆ” cursando una maestrĆ­a en Ministerio a Mujeres en el Southeastern Baptist Theological Seminary. Puedes encontrarla en Twitter.

Odette Armaza viuda de Carranza tiene 35 aƱos en la fe por la gracia de Dios. Estuvo casada por 23 aƱos hasta la partida de su esposo con el SeƱor. Es madre de Nahir, Michelle, y David, sirve como diaconisa y en el ministerio Ezer de la Iglesia Bautista Internacional.

ĀæNecesito seguir un patrón al orar?

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: Preguntas claves sobre la oración.

¿Necesito seguir un patrón al orar?

Robert Rothwell

Nota del editor: Este es el octavo capítulo en la serie de artículos de Tabletalk Magazine: Preguntas claves sobre la oración.

Orar es difícil para mí. No es que no quiera orar, sino que considero que la oración es una prÔctica difícil. Mi mente tiende a divagar mientras oro. A veces mis oraciones se convierten en una lista variada de cosas que quisiera que Dios me dé a mí o a mis amigos y a mi familia. Por esto, he hecho casi todo lo posible por convertir la oración en una prÔctica mÔs sencilla. He practicado la oración, he leído libros sobre la oración y he asistido a clases sobre la oración.

Orar a través de los Salmos, sustituyendo mis intereses por las peticiones específicas del salmista según su contexto, me ha ayudado a orar no solo por mis propias necesidades, sino también por los asuntos mÔs amplios del Reino de Dios.

Pero ¿sabes qué es lo que mÔs me ha ayudado? El seguir un patrón de oración.

Mi objetivo es responder la pregunta: ā€œĀæNecesito seguir un patrón al orar?ā€. DespuĆ©s de buscar quĆ© Dios enseƱa en las Escrituras sobre la oración, debo responder: ā€œNo, peroā€¦ā€.

Considera esto: en la Biblia encontramos muchas oraciones, pero no encontramos ningĆŗn texto que diga: ā€œTienes que orar segĆŗn este patrónā€. Lo mĆ”s cercano que tenemos a esto es el Padre nuestro. EnseƱando a Sus discĆ­pulos a orar, nuestro SeƱor introdujo la oración, diciendo: ā€œCuando orĆ©is, decidā€¦ā€ (Lc 11:1-4), y: ā€œā€¦ orad de esta maneraā€¦ā€ (Mt 6:9-13). Durante siglos los cristianos han considerado que esto significa que JesĆŗs dio el Padre nuestro como un patrón, como un ejemplo del tipo de cosas por las que debemos orar. Pero los apóstoles no siempre siguieron este modelo con exactitud. Varias oraciones apostólicas no siguen este patrón, sino que incluyen solo algunos elementos de este (por ejemplo, Ef 3:14-21; Jud 24-25). Y cuando vamos al Antiguo Testamento, encontramos diversos tipos de oraciones. Por ejemplo, el libro de los Salmos presenta muchas oraciones distintas, aunque estas pueden agruparse en varias categorĆ­as.

Si tuviéramos que seguir un patrón establecido al orar, de seguro en la Palabra de Dios no se hubieran registrado tantos tipos de oraciones. Sin embargo, el hecho de que la Escritura sí contiene muchas oraciones y patrones de oraciones indica que, aunque ninguna de ellas es obligatoria para nosotros, seguir la estructura y los temas de las oraciones bíblicas es una buena prÔctica.

Personalmente, he comprobado que esto es cierto. Orar a travĆ©s de los Salmos, sustituyendo mis intereses por las peticiones especĆ­ficas del salmista segĆŗn su contexto, me ha ayudado a orar no solo por mis propias necesidades, sino tambiĆ©n por los asuntos mĆ”s amplios del Reino de Dios. Asimismo, me he beneficiado de patrones de oración que son extrabĆ­blicos pero que estĆ”n basados en la Escritura. El Dr. R.C. Sproul frecuentemente recomendaba el patrón CASA (ACTS en inglĆ©s) para que incluyĆ©ramos confesión de pecados (C), adoración (A), sĆŗplicas (S) y agradecimiento (A) en nuestras oraciones. A Simple Way to Pray [Una manera sencilla de orar] por MartĆ­n Lutero nos ayuda a producir oraciones integrales y, al mismo tiempo, nos enseƱa el Padre nuestro, el Credo Apostólico y los Diez Mandamientos. PodrĆ­a nombrar muchos ejemplos mĆ”s.

La cantidad de patrones de oración que podemos seguir es casi innumerable. No estamos obligados a seguir ninguno de ellos, pero sabio es el creyente que utiliza los recursos que Dios ha provisto a Su Iglesia para ayudarnos a orar.

Este articulo fue publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Robert Rothwell
Robert Rothwell

Robert Rothwell es editor adjunto de Tabletalk Magazine y profesor adjunto permanente en Reformation Bible College en Sanford, Florida.

El valle de profunda oscuridad – Ene 7

Aviva Nuestros Corazones

Serie: El SeƱor es mi Pastor

Aviva Nuestros Corazones

Ene 7 – El valle de profunda oscuridad

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/el-valle-de-profunda-oscuridad/

Annamarie Sauter: ĀæEstĆ”s en un valle emocional oscuro? Nancy te recuerda que…

Nancy DeMoss Wolgemuth:…tu Pastor te llevó ahĆ­, y recuerda que estĆ”s pasando por ese valle de profunda oscuridad para que puedas salir al otro lado. Tal vez no parezca asĆ­ —pareciera que tu valle dura para siempre. Pero dĆ©jame decirte que no serĆ” asĆ­.

Annamarie:EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de SaladĆ­n.

Nos demos cuenta o no, diariamente tomamos un sinnĆŗmero de decisiones. En algunos momentos esto puede ser agotador, pero si somos ovejas de Cristo, nuestro Buen Pastor no nos ha dejado sin dirección. Hoy Nancy nos habla mĆ”s acerca de esto como continuación de la enseƱanza titulada, Ā«El SeƱor es mi PastorĀ».

Nancy: Constantemente en Aviva Nuestros Corazones recibimos correos de nuestras oyentes, pero es interesante que muchos de esos correos son de personas que necesitan dirección del SeƱor. 

No saben en quĆ© dirección ir. ĀæDebo tomar este trabajo? ĀæDebo renunciar a este trabajo? ĀæMe debo casar con esta persona? ĀæCómo debo actuar en esta situación con mis padres? ĀæCómo debo actuar en esta situación con mi hijo? Tenemos este problema financiero, ĀæquĆ© hacemos? 

Por supuesto, nos hacen preguntas para las que realmente no tenemos respuestas. Podemos orar con ellas al respecto, pero todo lo que podemos hacer –en Ćŗltima instancia– es dirigirlas hacia el Pastor, porque el Salmo 23 nos dice que nuestro Buen Pastor nos guĆ­a por senderos de justicia por senderos correctos, por amor a su nombre.

Si quieres saber quĆ© dirección tomar en tu vida sobre asuntos grandes, pequeƱos, monumentales, problemas del dĆ­a a dĆ­a o situaciones devastadoras, necesitas ir a tu Pastor [con Ā«PĀ» mayĆŗscula]. Necesitas seguir al Pastor. Ɖl es el que sabe hacia dónde llevarte. Ɖl es el Ćŗnico que puede ver adelante. Ɖl es el que te conoce, te hizo, te ama y tiene un plan para tu vida. Ɖl dirige a Sus ovejas por senderos de justicia por amor a Su nombre. 

Ahora, la traducción literal de este versĆ­culo es que, Ɖl me guĆ­a por senderos correctos, por amor de Su nombre. Ɖl me guĆ­a por senderos, y donde quiera que me guĆ­e es siempre el sendero correcto. Puedes confiar en que, si estĆ”s siguiendo al Pastor, Ɖl nunca te va a guiar por el sendero equivocado. 

Ahora, si nos dejara andar por nosotras mismas, nos irĆ­amos por muchos senderos equivocados. QuedarĆ­amos paralizadas ante todo tipo de situaciones y lugares en los que no deberĆ­amos estar y a los que nunca habrĆ­amos llegado si hubiĆ©ramos seguido la voz de nuestro Pastor. Si seguimos nuestro propio discernimiento, nuestro propio camino, nuestro propio juicio, nos perderemos. Nos perderemos y nos confundiremos sin remedio. Necesitamos Su dirección. 

Si decides estar a cargo de tu vida, aĆŗn de los pequeƱos detalles, si te resistes a Su dirección, vas a terminar en senderos equivocados. Por ejemplo, si te casas fuera de la voluntad de Dios, si haces una compra, cambias de trabajo o te mudas, sin buscar la dirección del SeƱor y sin obedecer lo que Ɖl te muestra en Su Palabra, y despuĆ©s terminas con un desastre, no le eches la culpa al SeƱor. 

De hecho, hay un versĆ­culo en el libro de Proverbios que dice que esta es nuestra tendencia. En Proverbios 19, versĆ­culo 3, dice: Ā«La insensatez del hombre pervierte su camino, y su corazón se irrita contra el SeƱorĀ». Y la NTV dice: Ā«La gente arruina su vida por su propia necedad,y despuĆ©s se enoja con el SeƱorĀ». ĀæY no es esto cierto? Nos metemos en situaciones. Leo muchos correos electrónicos de personas que estĆ”n en muy, pero muy malas situaciones, en algunos casos se ve claramente –por lo que han dicho– que violaron la ley de Dios. QuizĆ”s nunca se debieron haber casado con esa persona.

Ahora, aquĆ­ en Aviva Nuestros Corazones tratamos de extenderles la compasión de Cristo, de ser compasivas, porque sabemos que todas somos susceptibles a caer. EstĆ”n en esta mala situación en este momento y queremos ayudarlas. Es por eso que es maravilloso que tenemos un Pastor que restaura nuestras almas. Pero primero debemos reconocer que no debimos haber ido por ese camino. Debe haber arrepentimiento antes de que haya una restauración. 

Es por eso por lo que proverbios dice: Ā«ConfĆ­a en el SeƱor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócelo en todos tus caminos, y Ɖl enderezarĆ” tus sendasĀ» (3:5-6). Ɖl me guĆ­a por sendas de justicia cuando lo sigo. 

Me siento tan feliz de tener a un Dios que nos guĆ­a, que nos dirige en la dirección correcta, que nos lleva en la dirección adecuada. La vida estĆ” llena de tantas decisiones y piensas que cualquier decisión –si hubiera ido a una universidad diferente, o si hubiera estudiado algo diferente o si mi primer trabajo hubiera sido diferente– solo piensa quĆ© distinto serĆ­a el curso de tu vida entera. Una pequeƱa decisión puede afectar toda tu vida. 

ĀæNo te alegra saber que tenemos un Pastor que nos dirige a travĆ©s del laberinto de esta vida, que siempre nos dirige a la luz de lo que Ɖl sabe que es mejor? Creo que al buscar la dirección de Dios es importante recordar, que la voluntad de Dios no es un lugar, no es un trabajo, es un estilo de vida, es un corazón. 

Ɖl me guĆ­a por senderos de justicia, por caminos correctos, por amor de su nombre. Creo que a Dios no le importa tanto en quĆ© ciudad vives, en quĆ© casa vives, a pesar de que necesitamos buscar Su dirección para estas cosas, pero en Ćŗltima instancia, la voluntad de Dios es un estilo de vida. Es la actitud del corazón. Ɖl nos dirige por medio de Su Palabra. 

Segunda de Pedro capĆ­tulo 1, dice que la Palabra de Dios es una lĆ”mpara que brilla en un lugar oscuro. Vivimos en un mundo oscuro, y si quieres saber para dónde ir, mĆ”s vale que tengas una lĆ”mpara. MĆ”s vale que tengas luz; y la Palabra de Dios es esa luz. Es lĆ”mpara a nuestros pies y lumbrera a nuestro camino. Dios nos guĆ­a por Su Santo EspĆ­ritu que vive dentro de nosotras, el Santo EspĆ­ritu que nos guĆ­a a toda verdad, que nos recuerda las cosas de Cristo, que nos ayuda a aplicar la Palabra de Dios a nuestra vida. 

Tenemos los recursos para caminar en sendas correctas. Tenemos un Pastor que nos guía. Dios ha prometido que nos guiarÔ por sendas correctas, pero déjame decirte que algunas veces, esas sendas que Dios escoge para nosotras, esas sendas a las que nos dirige, no parecen ser las sendas correctas. Vamos en esas sendas y decimos, «Señor, pensé que te estaba siguiendo, pero esto es un desastre. Este es un terreno accidentado, es muy difícil».

He estado leyendo El Progreso del Peregrino, y hay algunos lugares muy muy difĆ­ciles por los que Peregrino, Cristiano, tiene que transitar mientras sigue al SeƱor. Va por el sendero correcto, pero va subiendo una montaƱa de dificultad. Va por lugares muy peligrosos. Veremos mĆ”s de estos mĆ”s adelante en esta serie sobre el Salmo 23. Ɖl va por los senderos correctos, pero son difĆ­ciles. 

A veces, en medio de esos lugares difĆ­ciles, puedes detenerte y decir, «¿serĆ” que no entendĆ­? ĀæPerdĆ­ el enfoque del Pastor? Dios, Āæfuiste tĆŗ quien me trajo hasta aquĆ­?Ā» Los caminos de Dios, la dirección de Dios algunas veces puede ser difĆ­cil. 

Tal vez te dirija al horno de fuego como hizo con aquellos tres jóvenes hebreos. Ellos estaban justo en el centro de la voluntad de Dios en ese horno de fuego. Por cierto, nunca estuvieron mĆ”s cerca del SeƱor JesĆŗs que cuando estaban ahĆ­ en ese horno de fuego, cuando se les apareció en persona a su lado. Estaban en la voluntad de Dios. Era el sendero correcto para ellos. 

El sendero de Dios tal vez te lleve a un desierto como lo hizo con los judíos cuando salieron de Egipto. Iban camino a la tierra prometida. Estaban tan emocionados. «”Hemos sido liberados. Hemos sido rescatados de 400 años de cautividad y esclavitud!» Un retrato de nuestra salvación, siendo rescatados de nuestro pecado y de este mundo. «”Y ahora vamos de camino a la tierra prometida!», pero Dios dice: «Primero quiero llevarte por un desierto».

Ahora, los 40 aƱos que anduvieron errantes por el desierto, no era el plan original de Dios para ellos, pero la Escritura dice en Ɖxodo 13, que Dios no los llevó por el camino de los Filisteos, a pesar de que era la ruta mĆ”s cercana y mĆ”s directa. Dios dirigió al pueblo fuera de Egipto por el camino del desierto hacia el mar Rojo, hacia una situación que parecĆ­a Ā«sin esperanzaĀ». Dios los llevó allĆ­, al desierto, hacia el mar Rojo donde iban a estar total y absolutamente dependientes de Ɖl. Ese era el sendero correcto. Esa era la voluntad de Dios. 

Dios llevó a Su propio Hijo, JesĆŗs, al desierto. Mateo capĆ­tulo 4, dice: Ā«Entonces JesĆŗs fue llevado por el EspĆ­ritu al desierto para ser tentado por el diabloĀ» (v. 1). Ese era el sendero correcto. Ɖl estaba siguiendo a Su SeƱor, y algunas veces Dios tal vez te lleve al valle de sombra de muerte, el sendero correcto o como dice en el lenguaje original, Ā«al valle de profunda oscuridadĀ», profunda oscuridad. Y te preguntas, ĀæserĆ” este el sendero correcto?

Ɖl me lleva por sendas correctas. ĀæPuede un sendero estrecho y sinuoso ser el correcto? AhĆ­ es donde Dios llevó a Su Hijo, y si vas a ser como Cristo, habrĆ” momentos cuando Dios te lleve ahĆ­ tambiĆ©n. 

Puede ser difĆ­cil. Puede ser difĆ­cil de entender ese desierto, ese horno ardiente, ese valle de profunda oscuridad, pero es el sendero correcto si has estado siguiendo a tu Pastor. Mientras vas por esos senderos, por esos senderos difĆ­ciles, que son los correctos, Dios estĆ” cumpliendo Sus propósitos eternos en tu vida. 

ĀæPor quĆ© lo hace? Ɖl me guĆ­a por senderos de justicia por amor de Su nombre. Se trata de Ɖl. No se trata de mĆ­. No se trata de mi felicidad. No se trata de mi conveniencia. No te trata de mis preferencias. Es lo que agrada a Dios, es por amor de Su nombre. 

Escucha, necesitas llegar al punto en tu vida en el que te intereses mĆ”s por lo que Dios quiere que por lo que tĆŗ quieres. La razón de nuestra existencia es traer gloria a Su nombre. El Dios de este universo no existe para salvar tu matrimonio roto, o para sacarte de tus deudas o para ayudarte a sentirte mejor o para ayudarte a manejar mejor el estrĆ©s. Existimos para glorificarle a Ɖl, no para que Ɖl haga lo que nosotras queremos que haga. 

Todas las cosas son de Ɖl y por Ɖl y para Ɖl. Todo en el cielo y en la tierra y debajo de la tierra y encima de ella –todo gira entorno a Ɖl. La forma como vivimos, todo lo que hacemos, todo lo refleja a Ɖl. Su reputación estĆ” en juego, asĆ­ que Ɖl nos guĆ­a por causa de Su nombre. Y en el contexto de otros pasajes de la Escritura podemos decir que Ɖl tambiĆ©n nos dirige para hacernos bien. ĀæSabes por quĆ©? Necesitamos la aflicción. ĀæNo es eso lo que dice el salmista en el Salmo 119? Ā«Bueno es para mĆ­ ser afligido, para que aprenda tus estatutosĀ» (v. 71).

Hay cosas que Dios harĆ” para conformarte a la imagen de Cristo cuando estĆ”s en esa senda difĆ­cil, que no aprenderĆ­as de ninguna otra forma, y Āæsabes por quĆ©? No es solo por tu bien. Es tambiĆ©n por el bien de otros. El Apóstol Pablo dijo: Ā«Pero si somos atribulados, es para vuestro consuelo y salvaciónĀ» (2 Corintios 1:6).

TĆŗ no sabes quĆ© otra persona –tu esposo, tus hijos, tus padres, tu jefe, alguien en tu iglesia, alguien que ni siquiera conoces, alguien de edad mucho mĆ”s avanzada– podrĆ­a ser influenciada y acercada al Pastor por tu disposición de caminar por ese sendero difĆ­cil. 

AsĆ­ que deja que tu Pastor escoja los senderos correctos para ti. TĆŗ dirĆ”s, Ā«SeƱor, Ā”no estĆ”s llevando a nadie mĆ”s por este sendero! ĀæPor quĆ© a mĆ­? ĀæPor quĆ© tengo que caminar por este sendero difĆ­cil y los de mi alrededor van por el camino fĆ”cil? 

Pero Dios te dice: Ā«DĆ©jame eso a mĆ­. Yo voy a escoger los caminos correctos para tiĀ». No compares el sendero que Ć©l escoge para ti con el sendero que escoge para alguien mĆ”s. 

A veces me he preguntado, cuando estoy en el sendero, Ā«SeƱor, Āæse te olvidó leer el mapa? ĀæEstĆ”s seguro? ĀæEsto es lo que quieres decir?Ā» ĀæPero saben quĆ©? He aprendido a no cuestionar al SeƱor, porque yo sĆ©, que yo sĆ©, que yo sĆ© que Ɖl siempre tiene la razón, y mirando hacia atrĆ”s, puedo decir al 100% que Sus caminos siempre han sido los correctos. 

No siempre voy a poder ver todo lo que voy a ver y voy a saber en la eternidad. Hay mucho que no veo ahora. Algunas veces simplemente tienes que estar dispuesta a vivir en el misterio, con algo que no puedes entender; pero una y otra y otra vez Dios me ha mostrado que ese era el sendero correcto. Veo atrĆ”s, y le agradezco. Y digo, Ā«SeƱor, tĆŗ sabĆ­as. TĆŗ sabĆ­as. TĆŗ sabĆ­as que ese era el sendero correcto para mi vida. Gracias SeƱorĀ».

Ɖl me guĆ­a por senderos de justicia; senderos justos, correctos, por amor de Su nombre. El salmista ha hablado de descansar en verdes pastos, de caminar junto a aguas de reposo, de que su alma es restaurada, que es guiado por senderos de justicia; pero ahora viene la parte del salmo que, tal vez, es por lo que frecuentemente es citado en funerales. Ɖl dice en el versĆ­culo 4: Ā«Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temerĆ© mal alguno, porque tĆŗ estĆ”s conmigoĀ». 

Ahora, en el lenguaje original, el valle de sombra de muerte se podrĆ­a traducir mejor como Ā«el valle de profunda oscuridadĀ». Este no es un versĆ­culo solo acerca de la muerte. La muerte puede ser uno de esos valles profundos. Puede ser parte de una oscuridad muy profunda, pero Ć©l estĆ” hablando de algo mĆ”s amplio, de cualquier valle de profunda oscuridad. 

El valle aquĆ­ no es algo asĆ­ como un exuberante prado entre dos colinas. Este es un barranco, un precipicio profundo, peligroso y oscuro en las colinas de Palestina. En Palestina, temprano en el aƱo, los rebaƱos se alimentan de pastos en tierras bajas. DespuĆ©s, en los meses de verano, el sol derrite la nieve de las montaƱas, y el pastor lleva a sus rebaƱos a un terreno mĆ”s alto para que se alimenten donde pueden encontrar mĆ”s pastizal. Pero, para llevar al rebaƱo de las tierras bajas a los pastizales en terreno mĆ”s alto tienen que pasar por algunos barrancos. 

Estos eran lugares donde habĆ­a precipicios, donde los Ć”rboles frondosos bloqueaban la entrada de la luz del sol, asĆ­ que eran lugares oscuros aĆŗn durante el dĆ­a. Por la noche, habĆ­a una penetrante y profunda oscuridad. Un mal paso en estos valles, en estos barrancos, podĆ­a provocar una caĆ­da de rocas dentadas al precipicio y que perdieras la vida. 

Habƭa serpientes. Habƭa lobos. Habƭa hienas acechando, listas para atacar estas ovejas indefensas, despistadas y desamparadas. Y el pastor llevaba a las ovejas por estos barrancos. Tenƭan que pasar a travƩs de ellos para llegar al terreno alto. Y quƩ imagen tan clara de que nuestro Pastor necesita llevarnos por valles oscuros, por lugares peligrosos y con dificultades para llevarnos de las tierras bajas de nuestra vida cristiana a terrenos mƔs altos.

Y dices, «Señor quiero un terreno mÔs alto en mi vida. Quiero conocerte mejor. Quiero estar mÔs cerca de ti», y Dios dice, «oh, ¿de verdad?; entonces tenemos que ir por algunos senderos que son difíciles».

Esta frase, Ā«profunda oscuridadĀ», el valle de profunda oscuridad –esa frase es usada nueve veces en el libro de Job. Job entendĆ­a en su sufrimiento y en su insoportable dolor, lo que significaba estar en profunda oscuridad; y dice en Job 28 que es como la oscuridad mĆ”s profunda y lóbrega del pozo de una mina.

No puedes ver. Es opresivo. IsaĆ­as dice que esta profunda oscuridad es el lugar donde las personas tropiezan como si estuvieran ciegas. Es un lugar de profunda desesperación, sin esperanza. Es una oscuridad tenebrosa. Puede incluir cualquier tipo de peligro o cosa que cause terror. 

Les dije antes que he estado leyendo El Progreso del Peregrino. Hay un momento en esa historia cuando Cristiano viene al Valle de Sombra de Muerte, y lo describe como un lugar solitario, un lugar apartado. Dice que el camino que atraviesa este valle era estrecho. Era peligroso. Era un lugar de profunda oscuridad, de terror y opresión demonĆ­aca. 

De hecho, en ese lugar, él llegó a la misma boca del infierno, no adentro, pero justo a la entrada y podía ver las llamas ardiendo, saliendo del infierno. Y él dice:

Ā«Sobre ese valle colgaban nubes de desĆ”nimo y confusión mientras la muerte extendĆ­a sus alas y volaba sobre Ć©l. Era una vista espantosa, hacia donde miraras habĆ­a solo desorden. El camino aquĆ­ era tan oscuro que frecuentemente, cuando Cristiano trataba de dar un paso al frente, Ć©l no sabĆ­a quĆ© se encontrarĆ­a al pisarĀ»1. 

ĀæTe hace esto recordar alguna etapa en tu vida cuando todo lo que veĆ­as eran nubes oscuras, llenas de desaliento y confusión; no podĆ­as ver para dar el siguiente paso, no tenĆ­as ni idea a dónde ibas o quĆ© estaba pasando? En ese momento, en el valle de sombra de muerte, Ć©l oĆ­a voces demonĆ­acas que le gritaban. Era aterrador. 

De hecho, en otros escritos de John Bunyan, incluyendo su autobiografĆ­a, aprendemos que tuvo algo de su propia experiencia, de la vida real, en el valle de profunda oscuridad, particularmente durante un periodo de 12 aƱos cuando estuvo en prisión por su fe, por predicar. Ɖl estuvo en prisión cuando tenĆ­a alrededor de 30 aƱos. Su esposa y cuatro hijos tuvieron que valerse por sĆ­ mismos durante ese periodo de 12 aƱos y Bunyan dice: Ā«En una ocasión estuve en una condición muy triste y de muy poco Ć”nimo por muchas semanasĀ».

De hecho, Ć©l describe cómo era atormentado por pensamientos de muerte. Ɖl dice: Ā«Estaba en ese momento tan poseĆ­do del pensamiento de la muerte que me sentĆ­a como si estuviera subiendo el banco de la horca con la soga al cuelloĀ». Dijo en otro momento: Ā«De repente cayó sobre mĆ­ una nube de gran oscuridad que escondió de mĆ­ las cosas de Dios y de Cristo como si nunca las hubiera visto ni conocido en mi vidaĀ»; sin sentido de la presencia de Dios. 

El valle de profunda oscuridad –si no has estado ahĆ­ en algĆŗn punto de tu vida cristiana, probablemente lo harĆ”s antes de llegar al cielo, y hay diferentes grados de esto. No todo es tan tormentoso como lo que acabamos de leer, pero lo puede llegar a ser para aquellos cristianos que estĆ”n siguiendo al Buen Pastor. 

ĀæRecuerdas el versĆ­culo que estĆ” justo antes de este? El versĆ­culo 3, dice: Ā«me guĆ­a por senderos de justicia por amor de su nombreĀ». Este valle de profunda oscuridad es uno de esos senderos correctos a los que algunas veces el pastor guĆ­a a sus ovejas.

Cuando entras a ese valle, asumiendo que no fue por hacer tu propia voluntad, pensando que no fue tu culpa, asumiendo que no abandonaste al Pastor y seguiste tu propio camino, no culpes al Pastor. Pero si has estado siguiendo al Pastor, has estado confiando en Ɖl, amĆ”ndolo, obedeciĆ©ndole, sirviĆ©ndole fielmente y Ɖl te lleva a ese lugar obscuro, a ese valle de profunda oscuridad, entonces, cuando llegues allĆ”, recuerda cómo llegaste ahĆ­.

Recuerda que tu Pastor te llevó allĆ­, y recuerda que estĆ”s pasando a travĆ©s del valle de profunda oscuridad y que vas a salir al otro lado. QuizĆ”s piensas que no saldrĆ”s. Tal vez sientas que en el matrimonio que tienes, este valle de profunda oscuridad parece que va a durar para siempre. Escucha lo que te digo, no serĆ” asĆ­. Tal vez dure toda esta vida, pero no durarĆ” por la eternidad. Y la eternidad es mucho mĆ”s larga que esta vida. 

Recuerda cómo llegaste ahĆ­. Recuerda que este es el Pastor que te ama. Este es el Pastor que se preocupa por Sus ovejas y las cuida. Queremos que el SeƱor nos lleve a esos lugares altos, pero no queremos tener que pasar por el valle de profunda oscuridad para llegar allĆ”. 

ĀæMe permites decirte que no hay atajos? Tienes que hacerlo. Tienes que pasar a travĆ©s de Ć©l. Es fĆ”cil recordar que Dios estĆ” con nosotros cuando todo estĆ” bien, cuando estĆ”s reposando en esos pastos verdes o junto a esas aguas tranquilas, pero recuerda que Ɖl tambiĆ©n estĆ” con nosotros cuando no todo va bien, cuando nos encontramos en esa profunda oscuridad, en tiempos de depresión inexplicable, en enfermedad, en situaciones de salud, de rechazo, cuando hemos perdido a un ser amado, cuando hay presiones financieras, cuando hay problemas en el matrimonio, relacionales, cuando tenemos pensamientos tormentosos, algunas veces tentaciones implacables y feroces, y cuando nos sentimos en intensa soledad. 

Sientes como que nadie mĆ”s entiende. Nadie puede entrar en lo que estĆ”s experimentando, tiempos de pesadillas espirituales, emocionales, mentales o fĆ­sicas, tiempos de confusión, de preguntas sin respuesta, de misterios muy profundos. No parece consistente con los caminos de Dios que esto estĆ© pasando en tu vida. 

Aun cuando tengas que enfrentar tu propia muerte, recuerda, Ā«aunque pase por el valle de profunda oscuridad, no temerĆ© mal alguno, porque tĆŗ estĆ”s conmigoĀ» (parafraseado). Las pruebas y los ataques parecerĆ”n implacables, sin tregua, sin descanso, parecerĆ” que duran para siempre. Pero cuando estĆ©s en medio de ese valle, confĆ­a en tu Pastor.

ConfĆ­a en Su corazón. ConfĆ­a en Su bondad. ConfĆ­a en Su sabidurĆ­a. ConfĆ­a que Ɖl sabe lo que estĆ” haciendo y recuerda esto: Su meta es llevarte a un lugar mĆ”s alto, a pastos verdes, aĆŗn mĆ”s cerca de Su corazón. 

Annamarie: Nancy DeMoss Wolgemuth nos ha traĆ­do palabras de esperanza. AĆŗn si estĆ”s atravesando un valle de profunda oscuridad en este momento de tu vida, tienes esperanza. Ese mensaje es parte de la serie titulada, Ā«El SeƱor es mi PastorĀ». Si te perdiste alguno de los programas anteriores en esta serie, encuĆ©ntralo en AvivaNuestrosCorazones.com.

Cuando estÔs en un valle de profunda oscuridad, ¿cómo sabes que Dios realmente estÔ ahí contigo? Descúbrelo mañana en la continuación de nuestro estudio del Salmo 23.

EscudriƱando la Escritura juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Te recordamos que la lectura bƭblica para hoy es GƩnesis capƭtulos 23 al 27.

Todas las Escrituras son tomadas de la Nueva Biblia de las AmƩricas, a menos que se indique lo contrario.

1John Bunyan, Pilgrim’s Progress.

El SeƱor es mi Pastor, Jonathan & Sarah Jerez,Ā PeriscopioĀ ā„— 2017 Jonathan & Sarah Jerez.

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Sufrimientos y gloria (2)

Viernes 15 Enero

Dios tambiĆ©n le exaltó hasta lo sumo… para que en el nombre de JesĆŗs se doble toda rodilla de los que estĆ”n en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra ; y toda lengua confiese que Jesucristo es el SeƱor, para gloria de Dios Padre. Filipenses 2 : 9-11

Sufrimientos y gloria (2)

Rechazado por los hombres, Jesús murió en una cruz. Pero, mediante su sacrificio, llevó a cabo la obra que Dios le había confiado para la salvación de los pecadores.

DespuĆ©s de la corona de espinas Dios lo resucitó y puso en su cabeza una ā€œcorona de oro finoā€ (Salmo 21 : 3) y lo coronó ā€œde gloria y de honraā€ (Hebreos 2 : 9). DespuĆ©s de haber sido despojado por los hombres, JesĆŗs fue revestido de ā€œhonra y majestadā€ (Salmo 21 : 5).

DespuĆ©s de su crucifixión entre dos malhechores, Dios lo invitó a sentarse ā€œa la diestra de la Majestadā€ (Hebreos 1 : 3).

Las burlas se acabaron, y las criaturas celestiales lo adoraron con el mƔs profundo respeto.

El contraste es absoluto : Aquel a quien el cielo colma asĆ­ de honores es el mismo hombre de quien la tierra se deshizo. En efecto, JesĆŗs todavĆ­a lleva en sus manos y en sus pies las marcas de las heridas que los hombres le infligieron.

Dios permitió que la humanidad manifestara su odio contra su Hijo porque quería salvar a esos hombres pecadores que lo detestaban, pero que él amaba. Hoy hace proclamar su salvación gratuita en todo el mundo. Los que reciben esa salvación son felices de reconocer la gloria de Jesús.

Pero un dƭa todos tendrƔn que reconocer la gloria de este hombre despreciado. Aquel dƭa toda rodilla se doblarƔ ante Ʃl, y los hombres tendrƔn que reconocer su grandeza. No obstante, serƔ demasiado tarde para ser salvo.

Ā”No espere a que llegue ese dĆ­a, acepte a JesĆŗs como su Salvador y su SeƱor ahora mismo !

1 Samuel 12Ā –Ā Mateo 10 : 26-42Ā –Ā Salmo 9 : 15-20Ā –Ā Proverbios 3 : 16-18

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