Aviva Nuestros Corazones
Serie: Cultiva un corazón puro en tus hijos, con Josh McDowell
Aviva Nuestros Corazones
Ene 20 Cultiva un corazón puro en tus hijos, dĆa 1
https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/cultiva-un-corazon-puro-en-tus-hijos-dia-1/
Annamarie Sauter: ¿Cómo educas a los jóvenes en un mundo donde el acceso a la tentación es tan fÔcil? Con nosotras Josh McDowell.
Josh McDowell:Las reglas sin una buena relación llevan a la rebelión. Pero las reglas con una buena relación llevan a la obediencia. Asà que tienes que cultivar esa relación.
Annamarie:EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de SaladĆn.
La batalla por la pureza ha ido cambiando a lo largo de los aƱos. ĀæCómo puedes, en un mundo de redes sociales y fĆ”cil acceso al internet, cultivar un corazón puro en tus hijos o en los jóvenes que te rodean? Hoy Josh McDowell nos hablarĆ” acerca de esto. Ćl es autor de mĆ”s de 100 libros, de los cuales varios fueron escritos para enseƱarles a los adolescentes el valor de la pureza.
Antes de comenzar, te recomendamos que si tienes niƱos pequeƱos a tu alrededor te asegures de ocupar su atención en otra cosa o te pongas audĆfonos. AquĆ estĆ”n Nancy DeMoss Wolgemuth y Josh McDowell en la serie titulada, Cultiva un corazón puro en tus hijos.
Nancy DeMoss Wolgemuth: Hola Josh, bienvenido a Aviva Nuestros Corazones. Dentro de todos los libros que has escrito, sé que escribiste uno junto a Erin Davis, quien es muy conocida para nuestra audiencia. Ella es la directora de contenido para Revive Our Hearts y una de las anfitrionas de nuestro programa semanal llamado, Grounded. Cuéntanos acerca de este libro que tú y Erin escribieron.
Josh:Cómo me alegra que Erin haya dicho que sà a ese proyecto, porque ha hecho que el libro sea mejor y mÔs efectivo. Creo que ahora mÔs que nunca el tema de la sexualidad se ha convertido en algo muy dominante debido al internet. Hay mucha ignorancia y también temor de hablar sobre el tema.
DecidĆ escribir un libro acerca de la sexualidad que fuera verdaderamente franco y directo, tratando el tema con reverencia y basĆ”ndome en principios bĆblicos, pero tambiĆ©n usando conceptos mĆ©dicos modernos y demĆ”s, con el entendimiento que ahora tenemos acerca de nuestros cuerpos y cómo esto se aplica a la sexualidad.
El tĆtulo del libro es Ā«La verdad desnuda: 39 preguntas que tus padres esperan que nunca hagas acerca del sexoĀ». Lo escribĆ para los padres, porque si ellos no estĆ”n informados con un conocimiento saludable acerca del tema, entonces tendrĆ”n temor de hablar con sus hijos. El libro les ayuda a tener un mejor entendimiento y tambiĆ©n valor para hablar con sus hijos acerca de la sexualidad. Y ayuda a los jóvenes a entender la sexualidad a la luz del internet, de las pelĆculas y de los videos a los que se exponen.
Nancy: Muy útil.También escribiste un libro con tu esposa titulado «Habla claro con tus hijos sobre el sexo». Todos estos libros estÔn disponibles en español. Veo que es un tema que preocupa mucho.
Josh: Asà es. Ese es mi libro número 137, y creo que es uno de los mÔs significativos. La razón por la cual escribimos Habla claro con tus hijos sobre el sexo, es por la rapidez con la que se mueve el internet. Es algo asombroso. Por ejemplo: YouTube es solo uno de millones de sitios en la web, y en el 2011, ese sitio subió un promedio de 25 horas de videos cada minuto, y cada uno de estos busca influenciar a nuestros jóvenes. Al menos la mitad de estos videos promocionan principios que van en contra de todo lo que nosotros creemos acerca de Jesucristo y de la vida cristiana.
Hacia el final del 2011, estaban subiendo un promedio de 47 horas de video por minuto… Es decir, cada 60 segundos se subĆa a YouTube esa cantidad de horas de video. A principios del 2012, llegó hasta sesenta horas por minuto. Esto es mĆ”s de 3,500 horas de video para sesenta minutos.
Nancy: ¿Qué implicaciones tiene esto para las familias?
Josh: Esto implica que para la mayorĆa de los niƱos, sus padres ya no son la principal fuente de información. No la obtienen en el colegio ni en la televisión, la obtienen de los blogs y las publicaciones y los videos que ven en el internet.
Nancy: Entonces cuando tĆŗ educaste a tus hijos, el tema era la televisión; habĆa que tener cuidado de la influencia que esta tenĆa en la vida de los niƱos.
Josh: Y la televisión no es nada comparada con el internet. Por ejemplo, un niƱo, en promedio āy estoy hablando del promedio, Nancyā recibe treinta y cuatro gigabytes de información cada veinticuatro horas. Ahora bien, ĀæquĆ© representa esto?
Nancy: SĆ. Dime quĆ© significan esos nĆŗmeros…
Josh: Esto es el equivalente a la data que tienes en unas 8,178 canciones; esto es lo que entra a la mente de un niƱo promedio cada veinticuatro horas.
Nancy: ”Guau!
Josh: La mayorĆa de las cosas que encuentran allĆ van en contra de casi todo lo que les enseƱamos a nuestros hijos. Pero, claro, ellos van a usar el internet. Pero el internet ha hecho de esto algo intrusivo y penetrante, y no solo estoy hablando de sexo sino de contenido pornografico. Nancy, la pornografĆa en el internet es el peligro nĆŗmero uno para la causa de Cristo⦠cinco veces mĆ”s peligrosa que cualquier otra cosa en los Ćŗltimos 2.000 aƱos de historia. Esta pornografĆa invasiva del internet es el mayor peligro para los jóvenes, el mayor peligro para los matrimonios, el mayor peligro para la familia, el mayor peligro para los pastores, el mayor peligro para los lĆderes de jóvenes. Y la mayorĆa no se ha percatado de que es cinco veces mĆ”s peligrosa que cualquier otra cosa que la iglesia haya enfrentado en la historia, y ahora mismo estĆ” destruyendo a los niƱos.
Por ejemplo, las finanzas han sido la causa nĆŗmero uno de muchos divorcios. Ahora, en este momento el 60% de los divorcios entre los cristianos evangĆ©licos se debe a la pornografĆa. Existen mĆ”s de cinco millones de sitios web pornogrĆ”ficos. Con mi telĆ©fono celular y en menos de tres segundos, puedo tener acceso a 1.2 billones de pĆ”ginas pornogrĆ”ficas con tan solo un click.
Nancy: Asà que ahora estÔ mÔs accesible que nunca.
Josh: Es increĆble. ĀæSabes cuĆ”ntos correos electrónicos pornogrĆ”ficos van a circular hoy entre el 60% de los jóvenes? 2.5 billones. ĀæSabes cuĆ”ntas pelĆculas pornogrĆ”ficas se descargan sin ser detectadas (aunque los padres tengan filtros), porque son enviados de persona a persona…? La mayorĆa de la gente no entiende cómo funciona esto, Ā”pero los niƱos sĆ saben!
Nancy: Okay, espera un momento. TĆŗ estĆ”s diciendo que los padres que estĆ”n escuchando este programa y que dicen: Ā«Pero nosotros tenemos un filtro en nuestro internetĀ»… Āælos hijos de ellos pueden tener acceso a eso o pesar de los filtros?
Josh: Se puede hacer sin que pase por la mayorĆa de filtros porque es de persona a persona. No proviene de un sitio web. Ellos pueden descargar una pelicula pornografica completa en la computadora de sus padres sin que ellos lo detecten. ĀæSabes cuĆ”ntas pelĆculas se descargan a diario? 1.5 billones de pelĆculas pornogrĆ”ficas. No son detectadas porque es de persona a personaāno a travĆ©s de un sitio web. Es increĆble.
Nancy: Pienso en niños y jóvenes en hogares cristianos, en grupos de jóvenes cristianos, en colegios cristianos, en familias que los educan en casa⦠¿Sucede también all�
Josh: Oh, por supuesto. Es una de las cosas en la historia donde vemos poca diferencia en las estadĆsticas entre no creyentes y creyentes; entre hogares no cristianos y hogares cristianos; entre colegios seculares y colegios cristianos.
Nancy: ¿Y qué es lo que estÔ llevando a estos niños de hogares cristianos a ese tipo de cosas?
Josh: Bueno, primero que nada, del porcentaje que lucha con la pornografia, el 68% son jóvenes cristianos evangĆ©licos fundamentales, nacidos de nuevo. Y de estos, el 91% nunca salió a buscarla. Ellos no estaban buscando esto. Los niƱos en realidad no estĆ”n buscando pornografĆa inicialmente. La pornografĆa los estĆ” buscando a ellos.
Nancy: Entonces, Āæellos solo tropiezan con esto?
Josh: AsĆ es. Haciendo un trabajo, o una tareaālo que sea. Y te voy a decir algo. Tu hijo va a ver pornografĆa. Es una realidad.
Nancy: Cuando dices, «tu hijo», ¿quieres decir que estÔ sucediendo con los niños pequeños también?
Josh: Yo dirĆa que desde los cuatro aƱos en adelante un niƱo podrĆa estar viendo pornografĆa. No puedes proteger a tu hijo de la pornografĆa. Ya sea que lo estĆ©s educando en casa y permanezca allĆ o donde sea. TĆŗ no puedes evitar que tu hijo vea pornografĆa… punto.
Nancy: Bueno, algunos padres ahora pueden estar diciendo: «Okay, nosotros vamos a deshacernos del computador. ”Ayúdennos!»
Josh: Eso es absurdo. Ellos dirĆan: Ā«Entonces no vamos a tener computador en la casaĀ», Āæy quĆ© pasa con el computador del amigo de tu hijo? AdemĆ”s, ahora el 50% del acceso a la pornografĆa por internet es por medio de un aparato móvilāun telĆ©fono inteligente. Ā«Bueno, entonces mi hijo no va a tener un telĆ©fonoĀ». ĀæY quĆ© pasa con el telĆ©fono del amigo? Ves, no se puede. Ellos serĆ”n expuestos a esto de una forma u otra.
Esto es lo que tienes que entender. Aquellos que tienen trece años o menos son lo que yo llamo «la generación digital». No sé cómo los llaman otras personas, pero esta es la primera generación que ha crecido aprendiendo todo desde una pantalla. Esto es lo que tienes que entender. No importa lo mucho que sepas de filtros y todo lo demÔs. Ellos son nativos. Nosotros somos extranjeros en estas cuestiones.
Nancy: SĆ, es asĆ.
Josh: Muchos, muchos niƱos pueden burlar los filtros a los seis, siete u ocho aƱos de edad. Ellos saben cómo evadir los filtros. Pero aun si tienen un filtro, ĀæquĆ© pasa con el aparato del amigo? ĀæQuĆ© pasa con el celular del amigo? Antes sucedĆa en el patio durante el recreo āfuera un colegio cristiano o no. Alguien sacaba una pĆ”gina de una revista Playboy que el papĆ” tenĆa en la casa o en alguna otra parte, y decĆan: Ā«Oye, mira lo que tenemos. Mira estoĀ». Ahora, es solamente hacer un click, y ya. Ahora todo estĆ” en video. De esta manera, el impacto es diez veces mayor.
Pero, esto es lo triste… de todos los jóvenes que ven pornografĆa en los Estados Unidosāy todos los jóvenes van a ver pornografĆaāel 80% han visto pornografĆa XXX, que es la peor. ĀæOĆste eso, Nancy? El 80%. La gran mayorĆa de ellos no la estaba buscando. Hay que entender que es la pornografĆa la que los estĆ” buscando a ellos, y va a encontrar a nuestros hijos. Y la clave, Nancy, no es decir: Ā«Bueno, yo voy a proteger a mi hijo. Yo voy a evitar esoĀ». Eso no soluciona el problema.
Nancy: Creo que estƔs asustando a los padres que nos estƔn escuchando ahora mismo.
Josh: Bueno, eso espero, por el bien de sus hijos. Mi hija, Katie, tiene dos niƱos, y hace nueve dĆas, tuvo el tercero. Ella me envió un email que decĆa: Ā«Papi, ahora entiendo lo que decĆasĀ». Ella les ha estado hablando a sus amigas y a todos aquellos que tienen hijos pequeƱos que han sido expuestos a la pornografĆa…en colegios cristianos, en guarderĆas y demĆ”s.
Ella me dijo: Ā«Papi, ahora me doy cuenta de que yo no puedo proteger a mis hijos por completo de la pornografĆaĀ». Esa es la clave. Ā«Yo necesito prepararlos para la primera vez que sean expuestosĀ». ĀæVes? Esta es la mamĆ” que va a vencer. Esta es la mamĆ” que no va a perder a su hijo, porque ha descubierto la clave, y esta es una de las razones por las cuales escribĆ este libro. Y yo soy dogmĆ”tico en esto.
SegĆŗn las estadĆsticas, los niƱos se exponen a la pornografia por primera vez alrededor de los 9 aƱos. Pero si alguien me preguntara, Ā«de los Ćŗltimos seis meses para acĆ”, ĀæcuĆ”l dirĆas que es la edad promedio entre las familias cristianas evangĆ©licas, familias pastorales, etc?Ā» Yo les dirĆa: Ā«Entre los cuatro y los seis aƱos de edadĀ».
Nancy: Asà que cada vez inician mÔs temprano.
Josh: Oh, sĆ, sĆ.
Nancy: ¿Entonces cómo los preparas para eso?
Josh: Desde la primera vez que ellos dan el primer click, tu necesitas haber establecido una relación tan increĆble con tu hijo, que ellos no tengan ningĆŗn temor de acercarse a ti respecto a cualquier cosa. Es un ambiente seguro. NingĆŗn tema debe ser tabĆŗ; nada debe quedar excluidoāempezando aĆŗn desde los cuatro, cinco, seis, siete, ocho aƱos de edad. AquĆ hay un principio: Las reglas sin una buena relación llevan a la rebelión. Las reglas con una buena relación llevan a la obediencia. AsĆ que tĆŗ tienes que cultivar esa relación.
En segundo lugar: Desde el primer momento en que ellos vean pornografĆa, ellos necesitan tener cierto entendimiento sobre la sexualidad, sobre sus propios cuerpos, etc. Por eso es que digo: Ā«Empieza desde que nacenĀ». Una mamĆ” se acercó a mĆ (una de muchas mamĆ”s cristianas), y ella me habĆa escuchado hablar sobre uno de mis libros Ā«Habla claro con tus hijos sobre el sexoĀ», y sobre el internet y la pornografĆa. Ella me dijo: Ā«Tengo que decirle a mi esposo que tenga una charla de padre a hijoĀ».
Yo le pregunté: «¿CuÔntos años tiene tu hijo?»
Ella dijo: «Doce».
Yo estaba ahà sentado pensando: «Oh, señora, eso no funciona. Los hijos no siempre recuerdan esas charlas.
Nancy: Te refieres a que es mÔs importante un estilo de vida y que haya esa relación, ese sentido de comunidad.
Josh: AsĆ es. Ves, no se trata de la conversación. Para entonces, para cuando des la charla, serĆ” demasiado tarde. Si tus hijos pueden recordar la primera vez que les hablaste de sexo, ya es demasiado tarde. Ellos no deberĆan recordar la primera vez, porque ellos deberĆan estar tan pequeƱos, que no pueden recordar cuando fue.
Nancy: Entonces, descrĆbenos cómo debe ser.
Josh: Bueno, es de esta manera. No se trata de una conversación, son pequeƱas conversacionesāconversaciones cortas desde que estĆ”n muy pequeƱos acerca de la belleza de su cuerpo, y cosas asi. Les hablas sobre el tema quizĆ”s en uno o dos minutos, hasta que tengan unos nueve, diez u once aƱos de edad. Porque hasta esa edad el sexo no es un problema.
Algunas mamĆ”s dicen: Ā«Por eso es que yo no les hablo a mi hijos de eso, ellos se van a poner a pensar en eso y lo van a hacerĀ». No, no, no, si tĆŗ no les hablas sobre eso, lo van a escuchar por el internet. TĆŗ debes hablarles sobre eso. No puedes actuar sorprendida. No puedes reĆrte. No puedes. Debes lidiar con la situación sin importar lo que diga tu hijo. DespuĆ©s te puedes reĆr cuando estĆ©s sola. Yo creo que como padres, debemos ser muy sensibles para intervenir y responder aunque sea brevemente a esa curiosidad.
Y la razón es esta: la forma como tú respondas a la curiosidad del niño, desde que nace hasta los doce o trece años de edad, va a determinar cómo es que ellos van a vivir su sexualidad entre los trece y los veinte años. ¿CuÔntos padres pierden la oportunidad de satisfacer esa curiosidad en sus hijos? Esto me parte el corazón. Esta es una gran oportunidad de tocar el tema y explicarlo desde la perspectiva de Dios. Pero solo tienes un minuto, un minuto y medio mÔximo, y luego, de ahà en adelante sigues hablÔndole cada vez que haya una oportunidad. Asà es como nosotros nos acercamos a nuestros hijos. Debes empezar cuando estÔn pequeños.
Nancy: AsĆ que no queremos que ellos piensen que el sexo es algo vergonzoso o sucio.
Josh: Exacto, porque no lo es. No hay un solo versĆculo en la Biblia, desde GĆ©nesis hasta Apocalipsis, que diga que el sexo es sucio. Ni uno. No hay ni un solo verso en la Biblia que diga que el sexo es pecaminoso. Y aĆŗn asi, cuando les hablo a las personas acerca de esto, muchos dicen que la Biblia enseƱa que el sexo es pecaminoso, que Dios enseƱa eso. Yo les digo a los pastores: Ā«MuĆ©strenme un versĆculo en la Biblia donde diga que el sexo es pecaminosoĀ». No pueden. No hay ninguno.
En una ocasión estaba dando una charla a 500 padres de familia sobre el libro Ā«Habla claro con tus hijos sobre el sexoĀ». En la primera sesión hice la aclaracion de que no hay un solo versĆculo en la Biblia que diga que el sexo es pecaminoso. Un poco antes del receso, una mujer que estaba en la parte de atrĆ”s saltó de su silla y pasó al frente de manera abrupta. Llegó hasta la tercera fila, y me gritó frente a las 500 personas que estaban allĆ: Ā«Usted me repugnaĀ». Ella se acercó y me tiró una hoja de papel sobre la mesa que uso para colocar mis cosas, y me dijo: Ā«Esto es lo que Dios dice acerca del sexoĀ». Y salió enfurecida de la iglesia.
Todos quedaron aterrados. Yo pensĆ©, Ā«debo resolver esto antes del recesoĀ». AsĆ que les dije: Ā«Antes de que tomen el receso, permĆtanme leerles este papelĀ».
El grupo dijo: «¿”Qué!?»
Yo sabĆa exactamente, letra por letra, lo que decĆa en esa hoja de papel. Sabes, he recibido probablemente 100 hojas de papel como esaāpor lo menos 50 son de pastoresāque han salido de la iglesia enfadados.
AsĆ que volteĆ© el papel para leerlo. En la parte de arriba decĆa: Ā«Usted deberĆa estar avergonzado de usted mismoĀ». En letras grandes y negras decĆa: Ā«Esto es lo que la Biblia dice acerca de sexoĀ». Ella habĆa escrito unos diez versĆculos bĆblicos y ninguno de ellos tenĆa nada que ver con el sexo. En cincuenta y un aƱos; ni un solo pastor, ni una madre cristiana, ni un padre cristianoāde los cientos de versĆculos que me han mostradoā ni un solo versĆculo ha tenido algo que ver con lo que la Biblia dice acerca de sexo.
Tú dirÔs, «eso es imposible».
No… sucede todo el tiempo. ĀæSabes quĆ© sucedió?
Todos los textos que ella habĆa escrito (al igual que los que me han mencionado otras personas) no tienen nada que ver con el tema. No tienen nada que ver con la razón por la cual Dios creó el sexo. Todos los pasajes tenĆan que ver con el mal uso del sexo. Lo que hemos hecho durante aƱosālas madres, los padres, los predicadores y otras personasā es que hemos tomado lo que la Biblia dice acerca del mal uso del sexo y lo aplicamos al sexo. Nunca nadie ha escrito un verso del Cantar de Los Cantares. Ni en una sola ocasión. Nadie ha escrito un verso de Proverbios 5. JamĆ”s un pastor o madre cristiana ha escrito algĆŗn verso de la Biblia que sĆ hable de sexo.
Nancy: Yo creo que muchos padres ven lo que estÔ sucediendo con el mal uso y la perversión del sexo, y ellos no quieren que sus hijos experimenten eso. Ellos no quieren que sus hijos prueben del Ôrbol del conocimiento del bien y del mal.
Josh: Pero Nancy, la mejor manera de tratar con esto no es tratando con lo negativo, sino con lo positivo. ¿Qué dice Dios acerca del sexo? ¿Qué dice Dios acerca de tu cuerpo? ¿Quién creó tu cuerpo? Si ellos no ven esto dentro de ese contexto, vas a fracasar en el intento.
Te voy a decir por qué. Cuando yo escribà este libro, mandé un camarógrafo a los hogares de mis cuatro hijos para que los entrevistara acerca de cómo fue su experiencia cuando les hablé sobre sexo. Por ejemplo, a cada uno le preguntaron: «¿CuÔndo fue la primera vez que tu papÔ te habló de sexo?» Cada uno de ellos respondió: «No sé, nosotros siempre hablamos de eso. Era parte de nuestra conversación familiar».
En segundo lugar, ellos le preguntaron a cada uno de mis hijos: «¿CuĆ”l fue tu mayor motivación para esperar hasta el matrimonio?Ā» Cada uno de ellos dijo: Ā«Porque yo siempre quise lo que mi padre tenĆa con mi madre, y valió la pena esperarĀ». ĀæVes? Ellos vieron que se trataba de algo bello. Ellos vieron que Dios habĆa creado esto.
Luego Nancy, cuando has establecido eso, entonces dices: Ā«Pero mira, esto puede ser distorsionado. Esto es lo Dios quiere decir cuando dice: āHuid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, estĆ” fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo pecaāĀ». Esto no es sobre sexo, es sobre el mal uso del sexo. Ese es el fundamento que creen mis hijos, y les explico esto Ćŗltimo a la luz de la verdad de las Escrituras.
AsĆ que debemos empezar con lo positivo, y entonces tendrĆ”s el fundamento para demostrar cómo es que se distorsiona o corrompe por medio de la promiscuidad sexual, la pornografĆa y demĆ”s. Si no haces esto, no vas a construir una base con la cual tu hijo pueda decir, Ā«noĀ». Y por eso es que escribĆ este libro.
Nancy: ¿Crees que muchos padres estÔn educando con temor?
Josh: Creo que sĆ. EstĆ”n educando con temor porque sus padres los educaron a ellos con temorāpor la televisión o lo que fuera. En Habla claro con tus hijos acerca del sexo, hablo acerca de veintisiete principios. Con respecto a la mayorĆa de estos principios; algunos padres seguro pensarĆ”n: «”Whoa! Eso no puede ser ciertoĀ». Pero despuĆ©s de leer una pĆ”gina y media o dos dirĆ”n: Ā«Ah, yo nunca pensĆ© que esto fuera tan importante. Quiero cambiar mi actitud para educar a mis hijosĀ». Y debemos hacerlo. No podemos educar a nuestros hijos como nuestros padres nos educaron a nosotrosāno a la luz del internet. No podemos hacerlo asĆ.
Tenemos que empezar desde que son muy pequeƱos, lo cual es triste, pero asĆ es. Yo empecĆ© con mis hijos desde que nacieron. Les decĆa cosas como: Ā«Dios creó ese pequeƱo y maravilloso cuerpo que tienesĀ». Y asĆ, construyendo conceptos hermosos y positivos, sobre sus cuerpos. Porque si ellos te oyen hablar acerca de que Dios los creó, empezarĆ”n a creer que Dios los creó, y que son algo maravilloso y que vale la pena valorar sus cuerpos. Pero si ellos no saben cuĆ”n hermosos son y quiĆ©n los creó, saben poco acerca de la sexualidad, entonces Āædónde estĆ” la motivación para esperar, y decir Ā«noĀ» y vivir una vida pura? No la hay. No la hay.
Nancy: Creo que hay algo muy importante y que mencionas en tu libro, y es la importancia de las relacionesāel contexto de las relaciones. ĀæDe quĆ© forma estĆ”n los padres cristianos errando en cuanto a este concepto de relacionarse con sus hijos? ĀæCómo podrĆas ayudarlos a establecer una relación saludable?
Josh: Gracias a Dios no todos son asĆ, pero muy a menudo sus relaciones estĆ”n basadas en el legalismo.
Nancy: ¿Qué quieres decir con eso?
Josh: Yo trato de educar a partir del carƔcter de Dios.
«¿Papi, por qué no puedo hacer eso?»
«Bueno, porque la Biblia aquà nos explica que Dios es verdad. Y porque Dios es verdad, mis hijos, todo lo que es contrario a Su naturaleza estÔ mal. ¿Por qué? Porque es contrario a la persona, al carÔcter y a la naturaleza de Dios».
Vesā¦Yo quiero educar a mis hijos con una relación con su Creador, no con un libro. Mira, el libro no es nuestra guĆa, nuestro guĆa es Dios. ĀæCómo sĆ© esto? Bueno, Ćl nos guĆa a travĆ©s de Su Palabra. ĀæCómo sĆ© que Dios es amor? Por la Escritura. Ahora, yo no quiero que mis hijos adoren la Escritura, yo quiero que adoren a Dios. PodrĆas decir: Ā«Ah, pero debes poner la Escritura en muy alta estimaĀ». Muchos cristianos adoran la Escritura, pero no debe ser asĆ. Debemos adorar a Dios.
JesĆŗs les dijo a los herejes religiosos que estaban diciendo que ellos eran mejores que los gentiles y todo lo demĆ”s… JesĆŗs les dijo: Ā«Ustedes estudian con diligencia las Escrituras porque piensan que en ellas hallan la vida eternaĀ». Como muchos cristianos que hoy dicen: Ā«La Biblia es vidaĀ». Los lĆderes religiosos dijeron: Ā«SeguroĀ». JesĆŗs dijo: Ā«Ustedes tienen vida en MĆĀ».
Entonces, la fuente de vida es Dios mismo. Y, ¿cómo sabemos eso? Estudiando la Escritura. ¿Cómo aprendemos a adorar a Dios? Estudiando la Escritura. Pero no adoramos la Escritura; adoramos al Dios de la Escritura. Yo eduqué a mis hijos de esta manera. Oh Nancy, qué gran motivación. Ellos no estÔn respondiendo por legalismo, estÔn respondiendo porque tienen una relación. Entonces asà es mucho mÔs fÔcil enseñarles a los hijos a amar la Palabra de Dios, a caminar con Cristo y todo lo demÔs.
Si les preguntas a mis hijos cuĆ”l es su mayor motivación, te dirĆ”n que no es la Escritura. Es la persona, el carĆ”cter, y la naturaleza de Dios. Y Āæcómo conocemos estas cosas? Estudiando la Escritura. Esta es como un mapa. TĆŗ no adoras el mapa, el mapa no es la meta. TĆŗ quieres llegar al destino que te indica el mapa. Bueno, igual ocurre con la Biblia. La Biblia es nuestra guĆa para conocer a Dios.
Annamarie: Josh McDowell ha estado hablando con Nancy DeMoss Wolgemuth acerca de los desafĆos y las oportunidades que hoy enfrentan los padres, maestros y pastores. Josh ha escrito sobre esto en algunos de sus libros. Entre estos estĆ”n disponibles en espaƱol:
Las consecuencias del pecado pueden ser desastrosas, pero tomar decisiones correctas te traerÔ verdadero gozo. También es importante que recuerdes que Dios puede redimir tus mayores tropiezos de modo que seas un canal de bendición para tus hijos y para los que te rodean.
MaƱana, Josh McDowell continuarĆ” mostrĆ”ndote cómo desarrollar relaciones significativas con tus hijos o jóvenes a tu alrededorāla clase de relación que es necesaria para poder hablar sobre la tentación y la pureza con ellos. Te esperamos para este próximo programa de Aviva Nuestros Corazones.
InvitƔndote a vivir una vida contracultural, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
La lectura para hoy en el Reto Mujer Verdadera 365 es Ćxodo capĆtulos 19 al 21.
Todas las Escrituras son tomadas de la Nueva Biblia de Las AmƩricas, a menos que se indique lo contrario.
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