Retratos de la desobediencia | 1 Reyes 13

Iglesia Bƭblica del SeƱor Jesucristo

Serie: Sermones IBSJ

Retratos de la desobediencia | 1 Reyes 13

Ps. Salvador Gómez Dickson

Salvador Gómez Dickson pertenece al Consejo de Pastores de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo, donde tiene la responsabilidad de exponer la Palabra de Dios cada domingo, ademÔs de impartir clases de Escuela Dominical. Es profesor de la Academia Ministerial Logos de IBSJ, donde ha impartido clases de Hermenéutica, Exégesis Bíblica, Griego, Doctrina del Hombre, de Cristo y de la Salvación, Introducción al Nuevo Testamento, entre otras. EstÔ casado con Johanny Pérez y juntos tienen 4 hijos.

http://www.ibsj.org

La esperanza para personas imperfectas

Soldados de Jesucristo

Enero 4/2021

Solid Joys en EspaƱol

La esperanza para personas imperfectas

John Piper

John Piper

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El principal recurso de la consejerĆ­a – 75

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

75 – El principal recurso de la consejerĆ­a

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temÔticas de nuestro programa son diversas y contemporÔneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org

ĀæA quiĆ©n le debo orar?

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: Preguntas claves sobre la oración.

¿A quién le debo orar?

Jon D. Payne

Nota del editor: Este es el cuarto capítulo en la serie de artículos de Tabletalk Magazine: Preguntas claves sobre la oración.

Lex orandi, lex credendi: Ā«la ley de la oración es la ley de la feĀ». Es una mĆ”xima que se originó en la Iglesia del siglo V. Esta frase concisa resalta el principio de que la adoración cristiana no solo refleja las creencias de la Iglesia sino que tambiĆ©n les da forma. La naturaleza, el contenido y la forma de la adoración pĆŗblica son importantes para el discipulado. Dado que la oración es un elemento principal de la adoración y que es fundamental para el caminar del creyente con Dios, es de vital importancia que comprendamos no solo cómo orar, sino a quiĆ©n debemos orar. La respuesta a esta pregunta no solo guĆ­a nuestras oraciones de manera prĆ”ctica, sino que refuerza la doctrina cristiana esencial y fomenta la verdadera piedad. 

La oración bĆ­blica debe ser dirigida al Padre, en el nombre del Hijo, por el poder habilitador del EspĆ­ritu Santo. Este patrón bĆ­blico llama la atención sobre la naturaleza trinitaria de la redención (Ef 1:1-14) y subraya aspectos clave de la relación del creyente con Dios. 

La oración bíblica debe ser dirigida al Padre, en el nombre del Hijo, por el poder habilitador del Espíritu Santo.

Primero, la oración normalmente debe dirigirse a Dios el Padre. JesĆŗs enseñó a Sus discĆ­pulos a orar: Ā«Padre nuestro que estĆ”s en los cielos, santificado sea tu nombreĀ» (Mt 6:9). El Padre envió a Su Hijo al mundo para redimir a los pecadores y reconciliarnos con Ɖl (Jn 3:16; 2 Co 5: 18-19). A travĆ©s de la fe en Cristo, podemos clamar con valentĆ­a: ā€œĀ”Abba! Ā”Padre!ā€ (GĆ”l 4:6). El apóstol Pablo escribe: ā€œporque por medio de Ɖl [JesĆŗs] los unos y los otros tenemos nuestra entrada al Padre en un mismo EspĆ­rituā€ (Ef 2:18). Por lo tanto, como regla general, nuestras oraciones deben dirigirse al Padre. 

Segundo, la oración debe ser ofrecida en el nombre de Jesucristo. ā€œPorque hay un solo Dios, y tambiĆ©n un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo JesĆŗs hombreā€ (1 Tim 2:5). Es solo a travĆ©s de la fe en Cristo y Su sangre expiatoria que ā€œtenemos confianza para entrar al Lugar SantĆ­simoā€ y acercarnos a nuestro Padre celestial en oración (Heb 10:19-20). JesĆŗs nos ordena orar Ā«en Su nombreĀ» porque en Ɖl tenemos comunión con el Padre (Jn 14:6,14; 15:16). 

Tercero, ademĆ”s de dirigirse a Dios el Padre en el nombre del Hijo, la oración debe ser Ā» en todo tiempo en el EspĆ­rituĀ» (Ef 6:18; Jud 1:20). Wilhemus Ć  Brakel afirma que Ā«una verdadera oración procede del EspĆ­ritu SantoĀ». Apartados del EspĆ­ritu, estamos espiritualmente muertos y no tenemos ni la capacidad ni el deseo de orar (Ef 2:1; Rom 8:7). El EspĆ­ritu, por lo tanto, alienta y da poder a la oración sincera (Rom 8:26). 

No estÔ mal, por supuesto, en ocasiones orar directamente a Jesús o al Espíritu Santo. Hacerlo así hasta enfatiza la personalidad divina de la segunda y la tercera personas de la santa Trinidad. Sin embargo, es el patrón de la Escritura que oramos a nuestro Padre, a través del Hijo, en el Espíritu. Este patrón bíblico acentúa los contornos ricos e instructivos del evangelio de la gracia.

Este articulo fue publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Jon D. Payne
Jon D. Payne

El Dr. Jon D. Payne es pastor principal de Christ Church Presbyterian en Charleston, Carolina del Sur, coordinador de Gospel Reformation Network y autor de In the Splendor of Holiness [En el esplendor de la santidad].

Confiando en el PrĆ­ncipe de Paz – Dic 17

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Festividades centradas en Cristo

Aviva Nuestros Corazones

Dic 17 – Confiando en el PrĆ­ncipe de Paz

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/confiando-en-el-principe-de-paz/

Carmen Espaillat: Cuando IsaĆ­as anunció el nacimiento de JesĆŗs, Ć©l profetizó que Cristo serĆ­a llamado el ā€œPrĆ­ncipe de Pazā€. Hoy estĆ” con nosotras BĆ”rbara Rainey.

BĆ”rbara Rainey: Creo que es algo muy significativo, y creo que es porque Dios conoce quĆ© tan desesperadas estamos por recibir esa paz. Ɖl sabe, mejor que nosotras, que tan quebrantadas y desesperadas estamos, quĆ© tan solas estamos, y cuĆ”nto necesitamos de su paz.

Carmen: EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de SaladĆ­n.

Nancy Leigh DeMoss: Nuestra invitada esta semana es mi amiga BĆ”rbara Rainey. Su esposo Dennis y ella son cofundadores de ā€œVida en Familiaā€ y muchas de ustedes han escuchado ā€œVida en Familia Hoyā€ en una estación de radio o vĆ­a internet. Ellos han realizado una obra maravillosa y tienen disponibles recursos que ayudan a fortalecer las familias en cada etapa de la vida: matrimonios, hijos, nietos…

BĆ”rbara, es una alegrĆ­a, tenerte aquĆ­ con nosotras en Aviva Nuestros Corazones. Muchas gracias por acompaƱarnos.

BĆ”rbara: MuchĆ­simas gracias, estoy contenta de estar aquĆ­.

Nancy: Hemos estado hablando sobre las vacaciones y ā€œlos dĆ­as de celebraciónā€ o dĆ­as festivos. Estamos en la bĆŗsqueda de que sean dĆ­as de santidad. Para que no quedemos atrapadas en el caos, en el que se convierten estos dĆ­as dentro de nuestra cultura y para que al finalizar diciembre no estemos todas estresadas, endeudas y deprimidas.

Queremos ayudar a nuestras oyentes.

Varios años atrÔs yo decía que le había declarado la guerra al estrés de estos días y las fiestas de fin de año (que no lo he logrado) pero he sido muy intencional en los años recientes, eliminando cosas que no son esenciales. Solo quiero simplificarme, simplificarme y simplificarme. Tal vez estoy envejeciendo. ”Estamos envejeciendo!

BĆ”rbara: Bueno, eso es parte del todo. Creo que hemos adquirido esa sabidurĆ­a que nos permite ver que no todo es importante.

Nancy: Por aƱos yo organizaba un buen programa para enviar las tarjetas de Navidad. Disfruto el recibir tarjetas en Navidad y especialmente las que tienen noticias sobre familiares o en general.

Hace unos aƱos que dejĆ© de enviar tarjetas de Navidad. Con esto no estoy criticando, ni diciendo que estĆ©n mal, aĆŗn amo a mis amigos, pero he puesto mĆ”s Ć©nfasis en el dĆ­a de Acción de Gracias, y menos en las actividades relacionadas con la Navidad. Y me digo a mi misma, ā€œLas harĆ© solamente para las actividades mĆ”s significativas y que me ayuden a enfocarme en los demĆ”s y en lo que realmente importaā€.

Y recuerdo el primer aƱo que no hice las tarjetas. Probablemente a nadie le hizo falta recibir una tarjeta de mi parte, pero yo sentƭa que estaba haciendo algo malo.

BĆ”rbara: Y estoy segura que te sentiste extraƱa.

Nancy: Me sentĆ­ como si eso fuera sacrosanto, como si el mundo fuera a desmoronarse si yo no enviaba esas tarjetas de Navidad. Bueno, nadie me dijo que le hicieron falta. Pero estoy disfrutando mĆ”s de esta temporada, y tendrĆ© mĆ”s tiempo para trabajar en el ministerio. Ahora tomo un espacio en las cuatro semanas antes de Navidad para leer algĆŗn material sobre los dĆ­as de Adviento. Y hay excelentes libros sobre ese tema.

Durante la Ćŗltima Navidad recibĆ­ a una familia de seis en casa, con cuatro niƱos pequeƱos. Hicimos algunas actividades en la tarde como, encender velas y poner la corona de Adviento. Fue difĆ­cil ya que los pequeƱitos eran muy inquietos. Y fue complicado, pero a la vez dulce. Pero estaba invirtiendo mi tiempo en sus corazones y en conseguir sintonizar mi propio corazón con ā€œVenid y adoremosā€, que es donde querĆ­amos enfocarnos.

BĆ”rbara: AsĆ­ es. Con frecuencia y sin darnos cuenta, cedemos a la presión del mundo para hacer compras. Sin darnos cuenta, nuestra conducta al comprar, estĆ” bajo la influencia de la cultura de este tiempo y se requiere de un esfuerzo para no hacerlo mĆ”s. Debemos detenernos y reflexionar: «¿QuĆ© estoy haciendo? ĀæA quiĆ©n estoy escuchando? ĀæCómo quiero que sean Ć©stas fiestas de Acción de Gracias, Navidad y otras celebraciones en mi casa? Por quĆ© no tengo control sobre eso. Yo no tengo que hacer todo lo que hacen los demĆ”s. No tengo que enviarle regalos a todos los que conozco.

Nancy: O usar cada idea que veas en Pinterest.

BĆ”rbara: Eso es, asĆ­ como dijiste acerca de las tarjetas de Navidad: ā€œYo no tengo que hacer esoā€.

Recientemente he pensado, que gastamos una gran cantidad de dinero en cosas que irÔn directamente a la basura. Pero cuando nos detenemos a meditar, es como si entrÔramos en razón y nos preguntÔramos de verdad: ¿Entonces, por qué estoy haciendo esto?

AsĆ­ que es bueno para nosotras parar y pensar objetivamente. Hacer una pausa y preguntarnos: ā€œĀæA quiĆ©n estoy escuchando? ĀæDe donde estoy adoptando mis actitudes? ĀæQuĆ© es mĆ”s importante, y dónde quiere Dios que me enfoque?

Hacer de las celebraciones, dĆ­as significativos, es el propósito de lo que estamos hablando. Cuando decimos ā€œdĆ­as significativosā€, lo expresamos en un sentido espiritual. Queremos decir que no sean con decoración, adornos y cosas del mundo, que estĆ”n disponibles en las tiendas y que realmente no tienen nada que ver con lo que es realmente importante: la historia de Cristo, porque de eso se trata la Navidad.

Nancy: Y que tenga el verdadero enfoque, que sea CristocĆ©ntrico primero que todo—. Sabes BĆ”rbara, mientras estamos hablando viene a mi mente mi padre, que ya no estĆ” con nosotras hace treinta cuatro aƱos. Pero recuerdo las maƱanas del DĆ­a de Acción de Gracias, y no recuerdo bien si en Navidad tambiĆ©n, Ć©l llamaba a algunas viudas y les hacĆ­a saber que estĆ”bamos pendientes de ellas como familia y las motivĆ”bamos.

Y no lo hago todos los años, pero he imitado hacer ese gesto, y siempre trato de hacer unas llamadas antes del Día de Acción de Gracias a personas que tal vez hayan perdido a alguien ese año, o personas que pueden estar sufriendo, solo para orar por ellas o compartirles la Palabra de Dios. No me tomo horas haciéndolo, pero es una forma de morir a mí misma y de pensar en los demÔs.

Y ahora que recuerdo, ¿podrías compartirnos la forma en que enseñabas a tus hijos acerca de los regalos de Navidad? ¿Hiciste algo especial con eso?

BĆ”rbara: SĆ­, asĆ­ es. No era algo tan sofisticado, pero recuerdo cuando mis hermanos y yo tomĆ”bamos un catĆ”logo de una tienda grande de departamentos del correo, y buscĆ”bamos las cosas que querĆ­amos.

Nancy: Ahora no solo es ese catĆ”logo Āæverdad? Ahora hay miles de catĆ”logos.

BĆ”rbara: Ya no recibimos ese catĆ”logo, pero en su lugar hay mĆŗltiples catĆ”logos. Nos concentrĆ”bamos por horas para seleccionar lo que querĆ­amos para Navidad. Cuando me convertĆ­ en madre, pensĆ©, ā€œYo no quiero que mis hijos pasen horas cavilando ā€œĀæQuĆ© me pueden dar MamĆ” y PapĆ”?ā€ o ĀæQuĆ© me puede traer Santa Claus? o quien sea. Quiero que piensen en dar, porque la verdad sobre la Navidad es que es un tiempo para dar.

Nancy: ā€œPorque de tal manera amó Dios al mundo que diĆ³ā€¦ā€ (Juan 3:16)

BĆ”rbara: He pensado en ese versĆ­culo, exactamente. No es un versĆ­culo que tĆ­picamente asociamos a la Navidad, pero de eso se trata la Navidad. Celebramos la Navidad por el regalo de Cristo. Nos entregamos regalos unos a otros para recordar el regalo de Cristo. AsĆ­ que en nuestra familia, Dennis y yo hemos tomado una decisión consciente de que queremos enseƱarles a nuestros hijos a dar, mĆ”s que a recibir.

AsĆ­ que durante todo el mes de diciembre, les ayudaba cuando eran pequeƱos o incluso adolescentes, a concentrarse en quĆ© comprarĆ­an para otra persona, o que querĆ­an regalarles a sus abuelos, o a cuĆ”l persona de la escuela le regalarĆ­an. Sobre todo les hacĆ­a Ć©nfasis en ā€œĀæQuĆ© quieres dar?ā€ ā€œĀæQuĆ© quieres dejar dicho con ese regalo?ā€

En mi familia las maƱanas de Navidad eran diferentes. En vez de reunirnos todos a ver quƩ regalos tenƭan nuestros nombres, nos acercƔbamos a la sala, y todos nos reunƭamos a mirar debajo del Ɣrbol los regalos que habƭamos dispuesto para alguien mƔs.

Asƭ que cada uno de nosotros, Dennis, mis seis hijos y yo, nos sentƔbamos alrededor de la sala, cerca de la pila de regalos que todos preparamos. TomƔbamos turnos, uno a uno, y esperƔbamos que cada quien abriera sus regalos. Asƭ que cuando mis hijos veƭan todos los obsequios se emocionaban porque no sabƭan a quiƩn entregar primero sus presentes.

Se peleaban por el turno, y elegĆ­an el regalo que no podĆ­an esperar mĆ”s para ser entregado. Y caminaban hacia alguno de sus hermanos y le decĆ­an ā€œEsto es lo que tengo para tiā€ y ese hermano o hermana abrĆ­a su regalo. Y luego era su turno de decir ā€œĀæQuĆ© quiero entregar?ā€ y ā€œĀæA quiĆ©n quiero darle su regalo?ā€

Así que nuestra celebración de entregar obsequios usualmente duraba hasta la una de la tarde, porque nos concentramos en el dador y a quien quería entregar el presente. Esos obsequios eran comprados o hechos con mucha dedicación para cada persona.

Cuando todos estĆ”n esperando solo recibir, se pierde mucho del significado. Pero cuando nos concentramos en dar y en el acto de dar, en el proceso de dar, entonces estamos mĆ”s enfocados en el verdadero significado. Nos concentramos en la relación y en el amor que nos tenemos los unos con los otros.

A veces hacƭamos una pausa a las nueve o diez de la maƱana a desayunar y luego continuƔbamos con la entrega de los presentes.

De esa forma el dƭa era mƔs significativo para nosotros como familia, ya que nos concentrƔbamos en entregar regalos a otros y no en lo que recibirƭamos.

Nancy: Y me encanta eso, al cambiar el enfoque, cambió la perspectiva.

BĆ”rbara: No costaba dinero, no costaba mucho esfuerzo. Solo se trataba de ser intencional, para ayudar a nuestros hijos a salir del enfoque en sĆ­ mismos y a pensar en el verdadero significado de la Navidad.

Nancy: Me encanta eso BĆ”rbara. Como el enfoque de Dios, fue entregarnos el mejor regalo que tenĆ­a y que podĆ­a entregar, que es Su Hijo JesĆŗs. Has desarrollado unos recursos maravillosos que pueden ayudar a las familias a concentrarse en quiĆ©n es JesĆŗs, quĆ© vino hacer y por quĆ© vino. Y hemos estado hablando de eso esta semana. SĆ© que el DĆ­a de Acción de Gracias pasó hace algunas semanas, pero nuestra intención es considerar cómo podemos devolverle a estas celebraciones la idea original con la que fueron creadas y que vuelvan a ser CristocĆ©ntricas. Hacer una celebración santa, mientras anticipamos el adviento, la llegada de JesĆŗs a esta tierra.

En realidad estamos justo en el momento para pensar en esto. Como hemos dicho, el mundo lo piensa durante todo el año. Las tiendas estÔn llenas de adornos navideños con meses de antelación. Este es el momento en que empiezo a escuchar música de Navidad en mi casa y no quiero imponer a nadie ésta costumbre, pero yo quiero que la música de Navidad esté centrada en Cristo.

Me encantan los villancicos. Personalmente no me gusta escuchar a ā€œFrosty el hombre de nieveā€ o ā€œCascabel, (Rodolfo, el reno)ā€. No quiero decir que tengan algo de malo, pero hay tantos villancicos hermosos de diferentes estilos. Tengo algunos en mi telĆ©fono y los escucho con los altavoces en mi casa casi durante todo el mes. Tratando de enfocar mi corazón en quiĆ©n es Cristo, y adorarlo a Ɖl. Esa mĆŗsica me permite hacer eso en mi casa.

BĆ”rbara: Estoy de acuerdo.

Nancy: BĆ”rbara, nos has ayudado a concentrarnos en el nombre de JesĆŗs, y eso es algo muy significativo para mĆ­, porque he estado enseƱando y desarrollado toda una nueva serie de Aviva Nuestros Corazones que se titula ā€œLa maravilla de Su nombreā€. Esperamos poder transmitirla pronto en Aviva Nuestros Corazones.

Y tú has creado toda una serie de adornos. Son adornos que se pueden colgar en el Ôrbol de Navidad o en diferentes lugares alrededor de la casa si no tienes Ôrbol. Son siete nombres de Jesús relacionados con su nacimiento y con la Navidad. Hemos hablado de eso en los últimos días, y si no has escuchado los programas los puedes escuchar en nuestro sitio web.

Y hoy quiero enfocarme en un nombre en particular y lo tienes en uno de tus adornos, es el nombre ā€œPrĆ­ncipe de Pazā€. Viene con una pequeƱa tarjeta que nos cuenta la historia detrĆ”s del significado de su nombre.

Y me encanta ese nombre, me gustan todos, pero en especial el de ā€œPrĆ­ncipe de Pazā€. Pienso que la paz es algo muy escaso en este mundo. Observamos todas esas guerras y conflictos en el mundo. Nuestras familias necesitan paz, nuestros corazones necesitan paz, y si hay un mes donde tenemos falta de paz es en el ajetreo de este mes de diciembre.

Pero, ¿Qué significa conocer a Jesús como el Príncipe de Paz? ¿Cómo nos traerÔ la paz? ¿Por qué es un nombre en el que queremos concentramos en esta época?

BĆ”rbara: Creo que es muy interesante el hecho de que cuando Dios predijo el nacimiento de su hijo, Ɖl mencionó cuatro nombres en el libro de IsaĆ­as. Uno de ellos es ā€œPrĆ­ncipe de Pazā€. Si pensamos en todos los nombres por los cuales conocemos a JesĆŗs, este es uno de los cuatros que Ć©l usó para identificarse y hacernos saber que esto es lo que estĆ” por venir.

Es muy significativo y creo que es porque Dios conoce cuĆ”n desesperadamente necesitamos la paz. Ɖl sabe mucho mejor: que tan quebrantadas estamos, lo desesperadas que vivimos, la soledad que sentimos, y cuanto necesitamos de su paz. AsĆ­ que es uno de los nombres de JesĆŗs. Ɖl vino a la tierra para convertirse en el ā€œPrĆ­ncipe de Pazā€.

No solo nosotras como adultas necesitamos su paz, sino incluso los niƱos necesitan de su paz. Como madre, me molesta mucho cuando nuestros hijos atraviesan por dificultades en su vida, como cuando alguien se burla de ellos o les hace algo malo en la escuela.

Recuerdo que una de mis hijas, cada vez que veĆ­a las noticias, (era una niƱa muy sensible)… y cuando informaban sobre un accidente de carro o una guerra en el noticiero, ella empezaba a llorar. Esa niƱa, mi hija, necesitaba al ā€œPrĆ­ncipe de Pazā€. AsĆ­ que es maravilloso que durante las fiestas de Navidad podamos concentrarnos en los nombres de JesĆŗs presentados en Lucas 2 e IsaĆ­as, con el anuncio de la venida de JesĆŗs, y porque esos nombres son muy importantes para nosotras. Nos ayudan a conocerlo, y cuando nosotras le conocemos, no solo nos lleva a adorarlo, ademĆ”s podemos experimentar algo de lo que Ɖl nos vino a ofrecer, mediante la comprensión de quiĆ©n es Ɖl.

Nancy: Constantemente buscamos paz en otros lugares.

BĆ”rbara: AsĆ­ es, buscamos paz en las relaciones.

Nancy: Buscamos paz en las cosas, reuniones, en la comida, en las compras. Y mientras mĆ”s buscamos satisfacer, con cosas del mundo esas necesidades internas de nuestra alma, mĆ”s estresadas e insatisfechas nos sentimos. Parte del mensaje de la Navidad es que Cristo vino a redimirnos de nosotras mismas y de este mundo para ofrecernos el descanso y la satisfacción que no podemos conseguir en otra parte.

AsĆ­ que no es que Ɖl sea una linda opción para nuestra vida, Ɖl es el ā€œPrĆ­ncipe de Pazā€, el supremo Ćŗnico dador de verdadera paz.

BĆ”rbara: AsĆ­ es. Creo que hasta los que no conocen a Cristo, anhelan al PrĆ­ncipe de Paz en Navidad. Incluso se pueden escuchar villancicos en tiendas que no son cristianas. Creo que intuitivamente, todos estamos quebrantados, todos sabemos que estamos perdidos. Millones de personas nunca lo admitirĆ­an, pero anhelamos al PrĆ­ncipe de Paz, porque sabemos cuĆ”n grande es nuestra necesidad.

Creo que nos sentimos asƭ de una manera mƔs fuerte en Navidad, que en cualquier otra Ʃpoca del aƱo. Sabemos que es lo que ofrece la Navidad. Sabemos que por eso que vino Cristo y que somos incapaces de encontrar la paz por nuestra propia cuenta.

Cuando aprendemos sobre Su nombre, y asimilamos mĆ”s sobre quiĆ©n es Ɖl y quĆ© nos ofrece, podemos experimentar esa paz que solo Ɖl nos puede dar.

Nancy: AmĆ©n. El adorno del ā€œPrĆ­ncipe de Pazā€, es hermoso y resplandeciente, como el oro. Lo utilicĆ© en mi casa por primera vez en la Ćŗltima Navidad. Y habĆ­a una familia viviendo en mi hogar, y nos divertĆ­amos con los niƱos, yendo al Ć”rbol y viendo los adornos y hablando sobre ellos. Y en el paquete donde viene el set completo pueden encontrar un folleto que pueden usar para leer o explicarles a sus hijos el significado bĆ­blico de cada nombre.

TambiĆ©n incluye algunas historias, de la tradición y significado de los nombres. Me parece interesante que donde viene el nombre ā€œPrĆ­ncipe de Pazā€ contiene la maravillosa historia acerca del himno Ā«Estoy bien con mi Diosā€, sĆ© que muchas conocen la historia, pero nunca me canso de escucharla.

BĆ”rbara: Yo tampoco me canso.

Nancy: BĆ”rbara, Āænos podrĆ­as contar cómo se compuso ese himno, y cómo nos recuerda y nos seƱala al PrĆ­ncipe de Paz?

BĆ”rbara: IncluĆ­ esa historia por varios motivos. Primero porque es mi himno favorito de todos los tiempos. TambiĆ©n era el himno preferido de mi padre. El murió hace dos aƱos y lo cantamos en su servicio memorial. Es el himno con las palabras que todos necesitamos escuchar.

Nancy: ā€œEstoy bien con mi Diosā€ empieza diciendo, ā€œDe paz inundada mi senda estĆ©ā€¦ā€

BĆ”rbara: Ā«o cĆŗbrala un mar de aflicción…»

Nancy: Y algunas de nuestras oyentes probablemente estĆ©n experimentando, ahora mismo un mar de aflicción.

BĆ”rbara: ConocĆ­ la verdad de esta historia cuando enseƱaba a mis hijos en casa. La descubrĆ­ y mi vida se transformó. Es acerca de un hombre de Chicago llamado Horacio Spafford. Su familia y Ć©l estaban preparando un viaje a Inglaterra. Y por alguna razón, a Ćŗltimo momento, Ć©l no pudo acompaƱarlos. Las envió en un barco a travĆ©s del AtlĆ”ntico, ya que era el transporte que se utilizaba en esos tiempos, pues no habĆ­a aviones.

De manera que su esposa y sus cuatro hijas abordaron el barco y se fueron sin él, mientras él atendería unos asuntos de trabajo y luego tomaría el barco siguiente. Durante el viaje, cuando el barco en el que viajaba su familia se acercaba a la costa de Inglaterra, se encontró con una fuerte tormenta que lo destrozó en dos y se hundió rÔpidamente. Sus hijas se ahogaron, y su esposa fue salvada a último momento siendo la muestra de la soberanía de Dios. Ella se sostuvo aferrada a un pedazo de madera que soportó su peso, y pudo ser rescatada. Luego le enviaron un telegrama a Horacio anunciÔndole la muerte de sus hijas y que su esposa había sobrevivido. Así que él tomó un barco de inmediato y cruzó el Océano AtlÔntico, cuando la nave atravesó por donde había ocurrido el accidente, se paró y mirando al mar terminó de escribir los versos de esta canción que llegaron a él en ese momento.

Pónganse en sus zapatos, como padres, y piensen lo que debió haber sentido al estar parado sobre la cubierta del barco, ahĆ­ junto a la barandilla, viendo el mar donde sabes que tus cuatro hermosas hijas, y amadas se ahogaron. Ā”QuĆ© pena, quĆ© angustia, quĆ© dolor! Y asĆ­ escribió, Ā«La tristeza como olas del marā€, pues debió estar tan angustiado.

Y sin embargo escribió estas palabras ā€œDe paz inundada mi senda estĆ©ā€¦ā€. Ese tipo de paz solo puede venir del PrĆ­ncipe de Paz. Ese tipo de paz no es humana. No es natural, no podemos alcanzarla por nosotras mismas. Es un regalo que solo es dado por la gracia de Dios, por el PrĆ­ncipe de Paz.

Nancy: Ser capaz en un momento asĆ­ de decir Ā«Tengo paz en mi serā€, es asombroso.

BĆ”rbara: Es asombroso. IncluĆ­ la historia, porque pienso que nos habla a todas nosotras.

En el momento que aprendemos acerca de JesĆŗs como el ā€œPrĆ­ncipe de Pazā€, y recordamos ese nombre en particular durante el tiempo de Navidad, cuando la vida va tan rĆ”pido, estamos estresadas, cansadas y todo es una locura: podemos recordar ā€œEsto es acerca de JesĆŗsā€. Es acerca del PrĆ­ncipe de Paz, y ha venido a ofrecerme esa paz. Debo tomar parte de su paz. Necesito recibir ese regalo que ha traĆ­do para mi vida. Puedo obtener esa paz si me enfoco en Ɖl en este tiempo y recibo la paz que Ć©l ha venido a ofrecer.

Nancy: Tu familia puede recibir esa paz. Esto no significa que todo marcharĆ” bien, y que no habrĆ” ningĆŗn dolor o angustia. Este hombre, Horacio Spafford, batalló con un gran dolor en su vida.

BĆ”rbara: Absolutamente. Pero tuvo paz. Si obtuvo paz en medio de la pĆ©rdida de sus cuatro hijas, entonces yo podrĆ© tener esa paz tambiĆ©n en medio de mi circunstancia.

Nancy: Pero si no nos estamos concentrando en Cristo, seremos objeto de esas tormentas, y esas olas nos hundirĆ”n. SĆ© que durante los dĆ­as de las próximas celebraciones muchas somos atrapadas por esas olas. Hay mucho dolor, familias conflictivas, relaciones daƱadas, retos financieros, y es un tiempo de mucho estrĆ©s.

Hay tantas cosas que tienes que hacer o lugares dónde ir. Mi oración para nuestras oyentes es que estas próximas semanas, entre hoy y las fiestas de Navidad, sean alegres, llenas de fe, que sean CristocĆ©ntricas, y que estĆ©n llenas de paz, que nuestros ojos solo estĆ©n puestos en JesĆŗs que es el ā€œPrĆ­ncipe de Pazā€.

Mi oración es que aquellas que tengan familias con hijos o nietos aprovechen esta oportunidad para mostrarles aĆŗn mĆ”s la persona de JesĆŗs. Fijar nuestros ojos en Cristo. Considerarlo a Ɖl. Concentrarnos en Ɖl. Cantar alabanzas sobre Ɖl. Y aprovechar los recursos que tengas a la mano.

En cada lugar donde nos encontremos, hay diferentes recursos que tenemos a nuestro alcance, quizĆ”s cosas que podemos desarrollar aun en nuestros propios hogares con nuestras familias y nuestros hijos, que nos apunten a Cristo, que nos lleven a recordar a JesĆŗs a travĆ©s de Sus nombres, o a travĆ©s de actividades que nos enfoquen en Ɖl, ya sea en tu casa, alrededor de tu mesa o de tu Ć”rbol o en cualquier otro lugar.

Carmen: QuĆ© hermosa forma de dar significado a fechas especiales como estas. Gracias Nancy y BĆ”rbara por ayudarnos a devolver el significado a este tiempo de una forma tan prĆ”ctica.

Muchas gracias BÔrbara, por ayudarnos a fijar nuestros ojos y corazones en Jesús durante la temporada de fiestas. Yo estoy segura que sus corazones y el mío desean para nuestras oyentes una temporada santa y llena de la paz de Jesucristo.

BĆ”rbara: Estoy de acuerdo en eso. Ese es nuestro reto, es para eso que Dios desea que celebremos las fiestas, para salir de nuestras vidas ajetreadas y nos concentremos en Ɖl.

Carmen: MaƱana, Nancy inicia una serie especial que nos llevarĆ” hasta el dĆ­a de Navidad. Lucas nos cuenta acerca de un personaje de la historia de Navidad que usualmente no recibe mucha atención. La anciana Ana le dió la bienvenida a JesĆŗs y tiene mucho que enseƱarnos en nuestros dĆ­as. AcompaƱa a Nancy mientras ella nos lleva por un estudio de la vida de esta fiel mujer de Dios.

Te esperamos en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las AmƩricas a menos que se indique otra fuente.

Música: Mi Príncipe de Paz, Divanna Vannell, Conmigo EstÔs ℗ 2013 Kero Music

Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Una noche leyendo

Lunes 4 Enero

Mi pecado te declarĆ©, y no encubrĆ­ mi iniquidad. Dije : ConfesarĆ© mis transgresiones al SeƱor ; y tĆŗ perdonaste la maldad de mi pecado.Salmo 32 : 5

ĀæNo es mi palabra como fuego, dice el SeƱor, y como martillo que quebranta la piedra ?JeremĆ­as 23 : 29

El Hijo del Hombre (JesĆŗs) tiene potestad en la tierra para perdonar pecados.Mateo 9 : 6

Una noche leyendo

ā€œGuarde su vieja Biblia. Ā”No la necesito, yo soy mi propio dios !ā€.

Esta fue la respuesta que recibieron dos personas cuando llegaron a una cĆ”rcel y ofrecieron un Nuevo Testamento a un preso llamado JosĆ©. Una semana mĆ”s tarde, al verlos volver, JosĆ© corrió a recibirlos y les tendió los brazos, diciendo : ā€œRechacĆ© el Nuevo Testamento que ustedes me ofrecieron, pero mi compaƱero lo aceptó. De regreso a nuestra celda me pidió que le leyese en voz alta lo que estaba escrito en ese librito, pues Ć©l no sabe leer. Yo no querĆ­a hacerlo, pero al final le leĆ­, porque no me atrevĆ­ a negarle ese favor. Al cabo de un rato levantĆ© la vista y me di cuenta de que mi compaƱero se habĆ­a dormido… No puedo explicarle por quĆ©, pero continuĆ© mi lectura… Ā”toda la noche !

Dios estaba hablando a mi corazón y tambiĆ©n a mi conciencia. ComprendĆ­ que debĆ­a contarle todo sobre mi vida criminal, sin esconderle nada. Lo que me dio la fuerza es la bondad de Cristo presente en todas las pĆ”ginas del Evangelio, que dice :ā€Al que a mĆ­ viene, no le echo fueraā€œ(Juan 6 : 37). Ā”Un gran sentimiento de perdón y de paz me invadió cuando aceptĆ© a Jesucristo como mi Salvador y mi SeƱor !ā€.

José ya salió de la cÔrcel y estÔ libre. Pero, sobre todo, fue liberado del peso de su pasado. Es un cristiano comprometido y sirve al Señor con otros cristianos en Argentina.

Rut 4Ā –Ā Mateo 4Ā –Ā Salmo 3Ā –Ā Proverbios 1 : 20-23

Ā© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

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