Aviva Nuestros Corazones
Serie: Festividades centradas en Cristo
Aviva Nuestros Corazones
Dic 17 ā Confiando en el PrĆncipe de Paz
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Carmen Espaillat: Cuando IsaĆas anunció el nacimiento de JesĆŗs, Ć©l profetizó que Cristo serĆa llamado el āPrĆncipe de Pazā. Hoy estĆ” con nosotras BĆ”rbara Rainey.
BĆ”rbara Rainey: Creo que es algo muy significativo, y creo que es porque Dios conoce quĆ© tan desesperadas estamos por recibir esa paz. Ćl sabe, mejor que nosotras, que tan quebrantadas y desesperadas estamos, quĆ© tan solas estamos, y cuĆ”nto necesitamos de su paz.
Carmen: EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de SaladĆn.
Nancy Leigh DeMoss: Nuestra invitada esta semana es mi amiga BĆ”rbara Rainey. Su esposo Dennis y ella son cofundadores de āVida en Familiaā y muchas de ustedes han escuchado āVida en Familia Hoyā en una estación de radio o vĆa internet. Ellos han realizado una obra maravillosa y tienen disponibles recursos que ayudan a fortalecer las familias en cada etapa de la vida: matrimonios, hijos, nietosā¦
BĆ”rbara, es una alegrĆa, tenerte aquĆ con nosotras en Aviva Nuestros Corazones. Muchas gracias por acompaƱarnos.
BĆ”rbara: MuchĆsimas gracias, estoy contenta de estar aquĆ.
Nancy: Hemos estado hablando sobre las vacaciones y ālos dĆas de celebraciónā o dĆas festivos. Estamos en la bĆŗsqueda de que sean dĆas de santidad. Para que no quedemos atrapadas en el caos, en el que se convierten estos dĆas dentro de nuestra cultura y para que al finalizar diciembre no estemos todas estresadas, endeudas y deprimidas.
Queremos ayudar a nuestras oyentes.
Varios aƱos atrĆ”s yo decĆa que le habĆa declarado la guerra al estrĆ©s de estos dĆas y las fiestas de fin de aƱo (que no lo he logrado) pero he sido muy intencional en los aƱos recientes, eliminando cosas que no son esenciales. Solo quiero simplificarme, simplificarme y simplificarme. Tal vez estoy envejeciendo. Ā”Estamos envejeciendo!
BĆ”rbara: Bueno, eso es parte del todo. Creo que hemos adquirido esa sabidurĆa que nos permite ver que no todo es importante.
Nancy: Por aƱos yo organizaba un buen programa para enviar las tarjetas de Navidad. Disfruto el recibir tarjetas en Navidad y especialmente las que tienen noticias sobre familiares o en general.
Hace unos aƱos que dejĆ© de enviar tarjetas de Navidad. Con esto no estoy criticando, ni diciendo que estĆ©n mal, aĆŗn amo a mis amigos, pero he puesto mĆ”s Ć©nfasis en el dĆa de Acción de Gracias, y menos en las actividades relacionadas con la Navidad. Y me digo a mi misma, āLas harĆ© solamente para las actividades mĆ”s significativas y que me ayuden a enfocarme en los demĆ”s y en lo que realmente importaā.
Y recuerdo el primer aƱo que no hice las tarjetas. Probablemente a nadie le hizo falta recibir una tarjeta de mi parte, pero yo sentĆa que estaba haciendo algo malo.
BƔrbara: Y estoy segura que te sentiste extraƱa.
Nancy: Me sentĆ como si eso fuera sacrosanto, como si el mundo fuera a desmoronarse si yo no enviaba esas tarjetas de Navidad. Bueno, nadie me dijo que le hicieron falta. Pero estoy disfrutando mĆ”s de esta temporada, y tendrĆ© mĆ”s tiempo para trabajar en el ministerio. Ahora tomo un espacio en las cuatro semanas antes de Navidad para leer algĆŗn material sobre los dĆas de Adviento. Y hay excelentes libros sobre ese tema.
Durante la Ćŗltima Navidad recibĆ a una familia de seis en casa, con cuatro niƱos pequeƱos. Hicimos algunas actividades en la tarde como, encender velas y poner la corona de Adviento. Fue difĆcil ya que los pequeƱitos eran muy inquietos. Y fue complicado, pero a la vez dulce. Pero estaba invirtiendo mi tiempo en sus corazones y en conseguir sintonizar mi propio corazón con āVenid y adoremosā, que es donde querĆamos enfocarnos.
BÔrbara: Asà es. Con frecuencia y sin darnos cuenta, cedemos a la presión del mundo para hacer compras. Sin darnos cuenta, nuestra conducta al comprar, estÔ bajo la influencia de la cultura de este tiempo y se requiere de un esfuerzo para no hacerlo mÔs. Debemos detenernos y reflexionar: «¿Qué estoy haciendo? ¿A quién estoy escuchando? ¿Cómo quiero que sean éstas fiestas de Acción de Gracias, Navidad y otras celebraciones en mi casa? Por qué no tengo control sobre eso. Yo no tengo que hacer todo lo que hacen los demÔs. No tengo que enviarle regalos a todos los que conozco.
Nancy: O usar cada idea que veas en Pinterest.
BĆ”rbara: Eso es, asĆ como dijiste acerca de las tarjetas de Navidad: āYo no tengo que hacer esoā.
Recientemente he pensado, que gastamos una gran cantidad de dinero en cosas que irÔn directamente a la basura. Pero cuando nos detenemos a meditar, es como si entrÔramos en razón y nos preguntÔramos de verdad: ¿Entonces, por qué estoy haciendo esto?
AsĆ que es bueno para nosotras parar y pensar objetivamente. Hacer una pausa y preguntarnos: āĀæA quiĆ©n estoy escuchando? ĀæDe donde estoy adoptando mis actitudes? ĀæQuĆ© es mĆ”s importante, y dónde quiere Dios que me enfoque?
Hacer de las celebraciones, dĆas significativos, es el propósito de lo que estamos hablando. Cuando decimos ādĆas significativosā, lo expresamos en un sentido espiritual. Queremos decir que no sean con decoración, adornos y cosas del mundo, que estĆ”n disponibles en las tiendas y que realmente no tienen nada que ver con lo que es realmente importante: la historia de Cristo, porque de eso se trata la Navidad.
Nancy: Y que tenga el verdadero enfoque, que sea CristocĆ©ntrico primero que todoā. Sabes BĆ”rbara, mientras estamos hablando viene a mi mente mi padre, que ya no estĆ” con nosotras hace treinta cuatro aƱos. Pero recuerdo las maƱanas del DĆa de Acción de Gracias, y no recuerdo bien si en Navidad tambiĆ©n, Ć©l llamaba a algunas viudas y les hacĆa saber que estĆ”bamos pendientes de ellas como familia y las motivĆ”bamos.
Y no lo hago todos los aƱos, pero he imitado hacer ese gesto, y siempre trato de hacer unas llamadas antes del DĆa de Acción de Gracias a personas que tal vez hayan perdido a alguien ese aƱo, o personas que pueden estar sufriendo, solo para orar por ellas o compartirles la Palabra de Dios. No me tomo horas haciĆ©ndolo, pero es una forma de morir a mĆ misma y de pensar en los demĆ”s.
Y ahora que recuerdo, ĀæpodrĆas compartirnos la forma en que enseƱabas a tus hijos acerca de los regalos de Navidad? ĀæHiciste algo especial con eso?
BĆ”rbara: SĆ, asĆ es. No era algo tan sofisticado, pero recuerdo cuando mis hermanos y yo tomĆ”bamos un catĆ”logo de una tienda grande de departamentos del correo, y buscĆ”bamos las cosas que querĆamos.
Nancy: Ahora no solo es ese catÔlogo ¿verdad? Ahora hay miles de catÔlogos.
BĆ”rbara: Ya no recibimos ese catĆ”logo, pero en su lugar hay mĆŗltiples catĆ”logos. Nos concentrĆ”bamos por horas para seleccionar lo que querĆamos para Navidad. Cuando me convertĆ en madre, pensĆ©, āYo no quiero que mis hijos pasen horas cavilando āĀæQuĆ© me pueden dar MamĆ” y PapĆ”?ā o ĀæQuĆ© me puede traer Santa Claus? o quien sea. Quiero que piensen en dar, porque la verdad sobre la Navidad es que es un tiempo para dar.
Nancy: āPorque de tal manera amó Dios al mundo que dióā¦ā (Juan 3:16)
BĆ”rbara: He pensado en ese versĆculo, exactamente. No es un versĆculo que tĆpicamente asociamos a la Navidad, pero de eso se trata la Navidad. Celebramos la Navidad por el regalo de Cristo. Nos entregamos regalos unos a otros para recordar el regalo de Cristo. AsĆ que en nuestra familia, Dennis y yo hemos tomado una decisión consciente de que queremos enseƱarles a nuestros hijos a dar, mĆ”s que a recibir.
AsĆ que durante todo el mes de diciembre, les ayudaba cuando eran pequeƱos o incluso adolescentes, a concentrarse en quĆ© comprarĆan para otra persona, o que querĆan regalarles a sus abuelos, o a cuĆ”l persona de la escuela le regalarĆan. Sobre todo les hacĆa Ć©nfasis en āĀæQuĆ© quieres dar?ā āĀæQuĆ© quieres dejar dicho con ese regalo?ā
En mi familia las maƱanas de Navidad eran diferentes. En vez de reunirnos todos a ver quĆ© regalos tenĆan nuestros nombres, nos acercĆ”bamos a la sala, y todos nos reunĆamos a mirar debajo del Ć”rbol los regalos que habĆamos dispuesto para alguien mĆ”s.
AsĆ que cada uno de nosotros, Dennis, mis seis hijos y yo, nos sentĆ”bamos alrededor de la sala, cerca de la pila de regalos que todos preparamos. TomĆ”bamos turnos, uno a uno, y esperĆ”bamos que cada quien abriera sus regalos. AsĆ que cuando mis hijos veĆan todos los obsequios se emocionaban porque no sabĆan a quiĆ©n entregar primero sus presentes.
Se peleaban por el turno, y elegĆan el regalo que no podĆan esperar mĆ”s para ser entregado. Y caminaban hacia alguno de sus hermanos y le decĆan āEsto es lo que tengo para tiā y ese hermano o hermana abrĆa su regalo. Y luego era su turno de decir āĀæQuĆ© quiero entregar?ā y āĀæA quiĆ©n quiero darle su regalo?ā
AsĆ que nuestra celebración de entregar obsequios usualmente duraba hasta la una de la tarde, porque nos concentramos en el dador y a quien querĆa entregar el presente. Esos obsequios eran comprados o hechos con mucha dedicación para cada persona.
Cuando todos estÔn esperando solo recibir, se pierde mucho del significado. Pero cuando nos concentramos en dar y en el acto de dar, en el proceso de dar, entonces estamos mÔs enfocados en el verdadero significado. Nos concentramos en la relación y en el amor que nos tenemos los unos con los otros.
A veces hacĆamos una pausa a las nueve o diez de la maƱana a desayunar y luego continuĆ”bamos con la entrega de los presentes.
De esa forma el dĆa era mĆ”s significativo para nosotros como familia, ya que nos concentrĆ”bamos en entregar regalos a otros y no en lo que recibirĆamos.
Nancy: Y me encanta eso, al cambiar el enfoque, cambió la perspectiva.
BÔrbara: No costaba dinero, no costaba mucho esfuerzo. Solo se trataba de ser intencional, para ayudar a nuestros hijos a salir del enfoque en sà mismos y a pensar en el verdadero significado de la Navidad.
Nancy: Me encanta eso BĆ”rbara. Como el enfoque de Dios, fue entregarnos el mejor regalo que tenĆa y que podĆa entregar, que es Su Hijo JesĆŗs. Has desarrollado unos recursos maravillosos que pueden ayudar a las familias a concentrarse en quiĆ©n es JesĆŗs, quĆ© vino hacer y por quĆ© vino. Y hemos estado hablando de eso esta semana. SĆ© que el DĆa de Acción de Gracias pasó hace algunas semanas, pero nuestra intención es considerar cómo podemos devolverle a estas celebraciones la idea original con la que fueron creadas y que vuelvan a ser CristocĆ©ntricas. Hacer una celebración santa, mientras anticipamos el adviento, la llegada de JesĆŗs a esta tierra.
En realidad estamos justo en el momento para pensar en esto. Como hemos dicho, el mundo lo piensa durante todo el año. Las tiendas estÔn llenas de adornos navideños con meses de antelación. Este es el momento en que empiezo a escuchar música de Navidad en mi casa y no quiero imponer a nadie ésta costumbre, pero yo quiero que la música de Navidad esté centrada en Cristo.
Me encantan los villancicos. Personalmente no me gusta escuchar a āFrosty el hombre de nieveā o āCascabel, (Rodolfo, el reno)ā. No quiero decir que tengan algo de malo, pero hay tantos villancicos hermosos de diferentes estilos. Tengo algunos en mi telĆ©fono y los escucho con los altavoces en mi casa casi durante todo el mes. Tratando de enfocar mi corazón en quiĆ©n es Cristo, y adorarlo a Ćl. Esa mĆŗsica me permite hacer eso en mi casa.
BƔrbara: Estoy de acuerdo.
Nancy: BĆ”rbara, nos has ayudado a concentrarnos en el nombre de JesĆŗs, y eso es algo muy significativo para mĆ, porque he estado enseƱando y desarrollado toda una nueva serie de Aviva Nuestros Corazones que se titula āLa maravilla de Su nombreā. Esperamos poder transmitirla pronto en Aviva Nuestros Corazones.
Y tĆŗ has creado toda una serie de adornos. Son adornos que se pueden colgar en el Ć”rbol de Navidad o en diferentes lugares alrededor de la casa si no tienes Ć”rbol. Son siete nombres de JesĆŗs relacionados con su nacimiento y con la Navidad. Hemos hablado de eso en los Ćŗltimos dĆas, y si no has escuchado los programas los puedes escuchar en nuestro sitio web.
Y hoy quiero enfocarme en un nombre en particular y lo tienes en uno de tus adornos, es el nombre āPrĆncipe de Pazā. Viene con una pequeƱa tarjeta que nos cuenta la historia detrĆ”s del significado de su nombre.
Y me encanta ese nombre, me gustan todos, pero en especial el de āPrĆncipe de Pazā. Pienso que la paz es algo muy escaso en este mundo. Observamos todas esas guerras y conflictos en el mundo. Nuestras familias necesitan paz, nuestros corazones necesitan paz, y si hay un mes donde tenemos falta de paz es en el ajetreo de este mes de diciembre.
Pero, ĀæQuĆ© significa conocer a JesĆŗs como el PrĆncipe de Paz? ĀæCómo nos traerĆ” la paz? ĀæPor quĆ© es un nombre en el que queremos concentramos en esta Ć©poca?
BĆ”rbara: Creo que es muy interesante el hecho de que cuando Dios predijo el nacimiento de su hijo, Ćl mencionó cuatro nombres en el libro de IsaĆas. Uno de ellos es āPrĆncipe de Pazā. Si pensamos en todos los nombres por los cuales conocemos a JesĆŗs, este es uno de los cuatros que Ć©l usó para identificarse y hacernos saber que esto es lo que estĆ” por venir.
Es muy significativo y creo que es porque Dios conoce cuĆ”n desesperadamente necesitamos la paz. Ćl sabe mucho mejor: que tan quebrantadas estamos, lo desesperadas que vivimos, la soledad que sentimos, y cuanto necesitamos de su paz. AsĆ que es uno de los nombres de JesĆŗs. Ćl vino a la tierra para convertirse en el āPrĆncipe de Pazā.
No solo nosotras como adultas necesitamos su paz, sino incluso los niƱos necesitan de su paz. Como madre, me molesta mucho cuando nuestros hijos atraviesan por dificultades en su vida, como cuando alguien se burla de ellos o les hace algo malo en la escuela.
Recuerdo que una de mis hijas, cada vez que veĆa las noticias, (era una niƱa muy sensible)⦠y cuando informaban sobre un accidente de carro o una guerra en el noticiero, ella empezaba a llorar. Esa niƱa, mi hija, necesitaba al āPrĆncipe de Pazā. AsĆ que es maravilloso que durante las fiestas de Navidad podamos concentrarnos en los nombres de JesĆŗs presentados en Lucas 2 e IsaĆas, con el anuncio de la venida de JesĆŗs, y porque esos nombres son muy importantes para nosotras. Nos ayudan a conocerlo, y cuando nosotras le conocemos, no solo nos lleva a adorarlo, ademĆ”s podemos experimentar algo de lo que Ćl nos vino a ofrecer, mediante la comprensión de quiĆ©n es Ćl.
Nancy: Constantemente buscamos paz en otros lugares.
BÔrbara: Asà es, buscamos paz en las relaciones.
Nancy: Buscamos paz en las cosas, reuniones, en la comida, en las compras. Y mientras mÔs buscamos satisfacer, con cosas del mundo esas necesidades internas de nuestra alma, mÔs estresadas e insatisfechas nos sentimos. Parte del mensaje de la Navidad es que Cristo vino a redimirnos de nosotras mismas y de este mundo para ofrecernos el descanso y la satisfacción que no podemos conseguir en otra parte.
AsĆ que no es que Ćl sea una linda opción para nuestra vida, Ćl es el āPrĆncipe de Pazā, el supremo Ćŗnico dador de verdadera paz.
BĆ”rbara: AsĆ es. Creo que hasta los que no conocen a Cristo, anhelan al PrĆncipe de Paz en Navidad. Incluso se pueden escuchar villancicos en tiendas que no son cristianas. Creo que intuitivamente, todos estamos quebrantados, todos sabemos que estamos perdidos. Millones de personas nunca lo admitirĆan, pero anhelamos al PrĆncipe de Paz, porque sabemos cuĆ”n grande es nuestra necesidad.
Creo que nos sentimos asà de una manera mÔs fuerte en Navidad, que en cualquier otra época del año. Sabemos que es lo que ofrece la Navidad. Sabemos que por eso que vino Cristo y que somos incapaces de encontrar la paz por nuestra propia cuenta.
Cuando aprendemos sobre Su nombre, y asimilamos mĆ”s sobre quiĆ©n es Ćl y quĆ© nos ofrece, podemos experimentar esa paz que solo Ćl nos puede dar.
Nancy: AmĆ©n. El adorno del āPrĆncipe de Pazā, es hermoso y resplandeciente, como el oro. Lo utilicĆ© en mi casa por primera vez en la Ćŗltima Navidad. Y habĆa una familia viviendo en mi hogar, y nos divertĆamos con los niƱos, yendo al Ć”rbol y viendo los adornos y hablando sobre ellos. Y en el paquete donde viene el set completo pueden encontrar un folleto que pueden usar para leer o explicarles a sus hijos el significado bĆblico de cada nombre.
TambiĆ©n incluye algunas historias, de la tradición y significado de los nombres. Me parece interesante que donde viene el nombre āPrĆncipe de Pazā contiene la maravillosa historia acerca del himno Ā«Estoy bien con mi Diosā, sĆ© que muchas conocen la historia, pero nunca me canso de escucharla.
BƔrbara: Yo tampoco me canso.
Nancy: BĆ”rbara, Āænos podrĆas contar cómo se compuso ese himno, y cómo nos recuerda y nos seƱala al PrĆncipe de Paz?
BÔrbara: Incluà esa historia por varios motivos. Primero porque es mi himno favorito de todos los tiempos. También era el himno preferido de mi padre. El murió hace dos años y lo cantamos en su servicio memorial. Es el himno con las palabras que todos necesitamos escuchar.
Nancy: āEstoy bien con mi Diosā empieza diciendo, āDe paz inundada mi senda estĆ©ā¦ā
BĆ”rbara: Ā«o cĆŗbrala un mar de aflicciónā¦Ā»
Nancy: Y algunas de nuestras oyentes probablemente estén experimentando, ahora mismo un mar de aflicción.
BĆ”rbara: ConocĆ la verdad de esta historia cuando enseƱaba a mis hijos en casa. La descubrĆ y mi vida se transformó. Es acerca de un hombre de Chicago llamado Horacio Spafford. Su familia y Ć©l estaban preparando un viaje a Inglaterra. Y por alguna razón, a Ćŗltimo momento, Ć©l no pudo acompaƱarlos. Las envió en un barco a travĆ©s del AtlĆ”ntico, ya que era el transporte que se utilizaba en esos tiempos, pues no habĆa aviones.
De manera que su esposa y sus cuatro hijas abordaron el barco y se fueron sin Ć©l, mientras Ć©l atenderĆa unos asuntos de trabajo y luego tomarĆa el barco siguiente. Durante el viaje, cuando el barco en el que viajaba su familia se acercaba a la costa de Inglaterra, se encontró con una fuerte tormenta que lo destrozó en dos y se hundió rĆ”pidamente. Sus hijas se ahogaron, y su esposa fue salvada a Ćŗltimo momento siendo la muestra de la soberanĆa de Dios. Ella se sostuvo aferrada a un pedazo de madera que soportó su peso, y pudo ser rescatada. Luego le enviaron un telegrama a Horacio anunciĆ”ndole la muerte de sus hijas y que su esposa habĆa sobrevivido. AsĆ que Ć©l tomó un barco de inmediato y cruzó el OcĆ©ano AtlĆ”ntico, cuando la nave atravesó por donde habĆa ocurrido el accidente, se paró y mirando al mar terminó de escribir los versos de esta canción que llegaron a Ć©l en ese momento.
Pónganse en sus zapatos, como padres, y piensen lo que debió haber sentido al estar parado sobre la cubierta del barco, ahĆ junto a la barandilla, viendo el mar donde sabes que tus cuatro hermosas hijas, y amadas se ahogaron. Ā”QuĆ© pena, quĆ© angustia, quĆ© dolor! Y asĆ escribió, Ā«La tristeza como olas del marā, pues debió estar tan angustiado.
Y sin embargo escribió estas palabras āDe paz inundada mi senda estĆ©ā¦ā. Ese tipo de paz solo puede venir del PrĆncipe de Paz. Ese tipo de paz no es humana. No es natural, no podemos alcanzarla por nosotras mismas. Es un regalo que solo es dado por la gracia de Dios, por el PrĆncipe de Paz.
Nancy: Ser capaz en un momento asĆ de decir Ā«Tengo paz en mi serā, es asombroso.
BÔrbara: Es asombroso. Incluà la historia, porque pienso que nos habla a todas nosotras.
En el momento que aprendemos acerca de JesĆŗs como el āPrĆncipe de Pazā, y recordamos ese nombre en particular durante el tiempo de Navidad, cuando la vida va tan rĆ”pido, estamos estresadas, cansadas y todo es una locura: podemos recordar āEsto es acerca de JesĆŗsā. Es acerca del PrĆncipe de Paz, y ha venido a ofrecerme esa paz. Debo tomar parte de su paz. Necesito recibir ese regalo que ha traĆdo para mi vida. Puedo obtener esa paz si me enfoco en Ćl en este tiempo y recibo la paz que Ć©l ha venido a ofrecer.
Nancy: Tu familia puede recibir esa paz. Esto no significa que todo marcharÔ bien, y que no habrÔ ningún dolor o angustia. Este hombre, Horacio Spafford, batalló con un gran dolor en su vida.
BƔrbara: Absolutamente. Pero tuvo paz. Si obtuvo paz en medio de la pƩrdida de sus cuatro hijas, entonces yo podrƩ tener esa paz tambiƩn en medio de mi circunstancia.
Nancy: Pero si no nos estamos concentrando en Cristo, seremos objeto de esas tormentas, y esas olas nos hundirĆ”n. SĆ© que durante los dĆas de las próximas celebraciones muchas somos atrapadas por esas olas. Hay mucho dolor, familias conflictivas, relaciones daƱadas, retos financieros, y es un tiempo de mucho estrĆ©s.
Hay tantas cosas que tienes que hacer o lugares dónde ir. Mi oración para nuestras oyentes es que estas próximas semanas, entre hoy y las fiestas de Navidad, sean alegres, llenas de fe, que sean CristocĆ©ntricas, y que estĆ©n llenas de paz, que nuestros ojos solo estĆ©n puestos en JesĆŗs que es el āPrĆncipe de Pazā.
Mi oración es que aquellas que tengan familias con hijos o nietos aprovechen esta oportunidad para mostrarles aĆŗn mĆ”s la persona de JesĆŗs. Fijar nuestros ojos en Cristo. Considerarlo a Ćl. Concentrarnos en Ćl. Cantar alabanzas sobre Ćl. Y aprovechar los recursos que tengas a la mano.
En cada lugar donde nos encontremos, hay diferentes recursos que tenemos a nuestro alcance, quizĆ”s cosas que podemos desarrollar aun en nuestros propios hogares con nuestras familias y nuestros hijos, que nos apunten a Cristo, que nos lleven a recordar a JesĆŗs a travĆ©s de Sus nombres, o a travĆ©s de actividades que nos enfoquen en Ćl, ya sea en tu casa, alrededor de tu mesa o de tu Ć”rbol o en cualquier otro lugar.
Carmen: QuƩ hermosa forma de dar significado a fechas especiales como estas. Gracias Nancy y BƔrbara por ayudarnos a devolver el significado a este tiempo de una forma tan prƔctica.
Muchas gracias BĆ”rbara, por ayudarnos a fijar nuestros ojos y corazones en JesĆŗs durante la temporada de fiestas. Yo estoy segura que sus corazones y el mĆo desean para nuestras oyentes una temporada santa y llena de la paz de Jesucristo.
BĆ”rbara: Estoy de acuerdo en eso. Ese es nuestro reto, es para eso que Dios desea que celebremos las fiestas, para salir de nuestras vidas ajetreadas y nos concentremos en Ćl.
Carmen: MaƱana, Nancy inicia una serie especial que nos llevarĆ” hasta el dĆa de Navidad. Lucas nos cuenta acerca de un personaje de la historia de Navidad que usualmente no recibe mucha atención. La anciana Ana le dió la bienvenida a JesĆŗs y tiene mucho que enseƱarnos en nuestros dĆas. AcompaƱa a Nancy mientras ella nos lleva por un estudio de la vida de esta fiel mujer de Dios.
Te esperamos en Aviva Nuestros Corazones.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las AmƩricas a menos que se indique otra fuente.
MĆŗsica: Mi PrĆncipe de Paz, Divanna Vannell, Conmigo EstĆ”s ā 2013 Kero Music
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