Aviva Nuestros Corazones
Serie: Temas Ćntimos con Linda Dillow
Aviva Nuestros Corazones
Ene 14 – Libre para disfrutar de la intimidad en el matrimonio
https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/libre-para-disfrutar-de-la-intimidad-en-el-matrimo/
Annamarie Sauter: Con nosotras Linda Dillow.
Linda: He visto muchas mujeres que han sido totalmente curadas de su abuso sexual y ahora pueden disfrutar de las relaciones sexuales con su marido, ya que han visto la perspectiva de Dios. A medida que han permitido que el Señor Jesús penetre profundamente en sus vidas, han sido capaces de alcanzar y comprender la perspectiva de Dios.
Esto puede suceder en un momento, o puede ser un proceso largo, pero Dios es el que compensa por los aƱos que se ha comido la langosta. Ćl trae belleza de las cenizas, y Ćl puede hacer esto en la vida de cada mujer.
Annamarie: EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de SaladĆn.
Nos encontramos en una serie acerca de la intimidad en el matrimonio, asĆ que si tienes niƱos pequeƱos cerca, querrĆ”s usar audĆfonos u ocupar su atención en otra cosa mientras escuchas. Si escuchas este programa y estĆ”s soltera, este programa tambiĆ©n es para ti.
Ayer dejamos la conversación en el punto en que Linda Dillow nos animaba a ir de rodillas delante de Dios para que nos dé su perspectiva de nuestra sexualidad en el contexto del matrimonio. Si te perdiste ese programa, encuéntralo en AvivaNuestrosCorazones.com.
Linda: Esta es una de las cosas que me gustan de la Palabra de Dios, Nancy. No hay nada de lo que Dios no se ocupe, porque nos ama. Ćl quiere que entendamos Sus caminos en todas las Ć”reas de nuestras vidas.
Cuando Lorraine y yo leĆmos las Escrituras desde GĆ©nesis hasta Apocalipsis, una de las preguntas que le hicimos a Dios para que nos respondiera por medio de Su Palabra fue: «¿Por quĆ© les dio Dios el don de la pasión sexual a las parejas casadas?Ā»
Lo triste es que la información que la mayorĆa de las madres cristianas les dan a sus hijas es el silencio. Si no hablas acerca de algo, entonces lo que estĆ” implĆcito es que esto es algo que probablemente no es bueno, ciertamente este es un tema que no tocamos.
Cuando una mujer experimenta el gozo y la hermosura y la santidad del don de Dios que es la pasión sexual con su esposo en la privacidad de su matrimonio, esta unión fĆsica, esta intimidad que se produce āque es mĆ”s cercana que cualquier otra intimidad fĆsicaā debe levantar sus ojos a la intimidad espiritual que el SeƱor JesĆŗs desea tener con nosotros. Esto me sobrecoge.
Nancy DeMoss Wolgemuth: Y nuestro objetivo final en la vida es hacer que las personas se den cuenta de lo maravilloso que es Cristo, y llamarlas a tener una relación Ćntima con Ćl. Una forma en que la mujer casada puede hacer esto, es experimentando la plenitud de compartir todo lo que Dios planeó para su marido y para ella, no solo en cuanto a su relación social, emocional y espiritual, sino tambiĆ©n en la intimidad fĆsica.
Linda: Y es que de alguna manera, hemos separado en nuestras mentes y en nuestros corazones, nuestra espiritualidad de nuestra sexualidad. Eso es lo que encuentro a menudo. Creo que hay dos razones principales por las que una mujer lo hace. Una, porque el mundo es tan decadente que solo sienten, «no puedo estar tan interesada en lo terrenal». Pero la segunda razón es que muchas mujeres cristianas cargan con culpas de su pasado.
Conocemos al que ama nuestras almas. Y debido a que le conocemos, nosotras debemos ser las mejores amantes para nuestros maridos.
Annamarie: Aquà estÔ Nancy con la continuación de la conversación.
Nancy: Uno de los grandes mensajes de la Escritura y del evangelio es que a través de la muerte en la cruz y la sangre de Jesucristo, hay esperanza, hay perdón y hay purificación disponible para lidiar con los asuntos de nuestro pasado.
Esta semana, estamos hablando sobre todo a las mujeres casadas sobre el tema de la intimidad sexual en el contexto del matrimonio. Para ayudarnos en ese tema estÔ con nosotros Linda Dillow, quien escribió junto a Lorraine Pintus, el libro titulado, Temas de Intimidad: 21 interrogantes que las mujeres tienen sobre el sexo.
Linda, gracias por estar con nosotros otra vez en Aviva Nuestros Corazones.
Linda: Es un placer para mĆ compartir con ustedes, Nancy.
Nancy: Valoro mucho el espĆritu y el tono de tu libro, y la ayuda tan prĆ”ctica que les das a las mujeres para hacer frente a muchas de esas preguntas. Ahora, antes de saltar a esas preguntas, permĆtanme decir que hoy nos acompaƱa tambiĆ©n mi amiga Holly Elliff.
Holly, voy a pedirte que intervengas de vez en cuando haciendo preguntas. Como has ministrado a las mujeres casadas en la materia, ĀæcuĆ”les son algunas de las cosas que has visto, escuchado o sentido, que consideras que tenemos o que debemos abordar desde un punto de vista bĆblico?
Holly Elliff: Nancy, una cosa que he tratado una y otra vez con las mujeres casadas es, Āæcómo puedo obtener una perspectiva correcta acerca de todo lo referente a mi sexualidad si mi pasado ha sido tan malo? Tal vez no he manejado los asuntos sexuales correctamente en el pasado, tal vez fui abusada cuando era niƱa. De manera que toda mi perspectiva sobre esta Ć”rea no es bĆblica. Desde esa perspectiva errada, Āæcómo hago para verlo como algo bueno?
Linda: Es una buena pregunta muy buena, Holly. Vamos a empezar con la primera: ¿Cómo puede una mujer superar la culpa de su pasado?
En realidad, muy pocas mujeres llegan al matrimonio sin pasado. Lo que veo una y otra vez es que una mujer cristiana dice, Ā«oh, sĆ© que Dios me ha perdonado por mi pecado sexualĀ», y hasta sonrĆe cuando lo dice. Pero ella no ha llevado ese perdón a su matrimonio.
Recuerdo una mujer joven que vino a mĆ y dijo: Ā«Linda, esta Ć”rea de mi matrimonio no estĆ” bienĀ». Cuando empezamos a hablar, me dijo que cuando era estudiante universitaria y cristiana, se habĆa entregado a su novio a sabiendas de que no era correcto.
Ella le contó eso a su esposo antes de casarse y me dijo: Ā«SĆ, ya sĆ© que estoy perdonadaĀ». Pero ella no podĆa tener gozo en su relación Ćntima. HabĆa algo que le impedĆa entregarse totalmente a su marido y disfrutar el abandono, la libertad y la santidad que Dios querĆa en su unión sexual.
Holly: Linda, tambiĆ©n creo que muchas mujeres, al haber tenido tanta libertad en el pasado en esta Ć”rea de su vida, ahora tratan de castigarse a sĆ mismas, incluso despuĆ©s de que se casaron, en el sentido de creer que no pueden disfrutar de esto. Ellas no pueden verlo como algo dado por Dios, algo bueno, una cosa maravillosa, porque en el pasado esto mismo no provenĆa de Dios; estaba mal. AsĆ que ellas no se han liberado a sĆ mismas de su pasado lo suficiente para disfrutar de esta Ć”rea de su matrimonio.
En tu libro te refieres a esto como limpiar el sótano. Es el hecho de que tenemos que volver atrÔs y ver nuestro pasado y hacer frente a todo eso a la manera de Dios. ¿Cómo dirigimos a las mujeres a hacer esto?
Linda: Holly, ese era exactamente el problema en la vida de la joven con la que hablaba. LeĆmos 1 Corintios 6:17-18 que dice:
Ā«Huid de la fornicación. Todos los demĆ”s pecados que un hombre comete estĆ”n fuera del cuerpo, pero el fornicario peca contra su propio cuerpo…Ā»
Debido a que nosotros somos el templo del EspĆritu Santo, no solo estamos perjudicando a Dios, sino que estamos daƱando este templo que Dios nos ha dado. El pecado sexual es como ningĆŗn otro pecado.Cuando pecamos sexualmente, es como si hubiera un lazo que nos conecta con la otra persona, y los lazos del alma deben ser cortados.
AsĆ que motivĆ© a la joven que estaba sentada en mi sala a confesarse ante Dios. Ā«Cuando confesamos nuestros pecados, Ćl es siempre fiel para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldadĀ» (ver 1 Juan 1:9). AsĆ que se humilló y le puso nombre a sus pecados.
Ella dijo: Ā«Dios, te confieso esto. PensĆ© que lo habĆa hecho, pero veo que realmente no habĆa sido asĆ. SeƱor, quiero que cortes esa parte de mĆ que se aferró a Ć©l y que lo elimines para siempre, porque yo solo quiero estar unida a ti y a mi maridoĀ».
Después que ella oró, fue inundada del perdón de Dios y comenzó a caminar de una manera nueva en su matrimonio.
Siempre les digo a las mujeres: Ā«Si eres asaltada continuamente en tu mente por las imĆ”genes y los pensamientos de lo que sucedió en el pasado, y si has pedido perdón, entonces esos pensamientos no son de Dios.Ellos estĆ”n siendo arrojados hacia ti por el maligno, y hay que hacer exactamente lo que hizo JesĆŗs cuando fue tentado en el desierto. Pronuncia las Escrituras.Debes decir: āHe sido perdonadaā, y lanzar esos pensamientos de nuevo al enemigo.Di: āĀ”QuĆtate de delante de mĆ, SatanĆ”s.Yo no voy a ir allĆ con mi mente.No voy a escuchar tus insultos.Soy nueva criaturaāĀ».
Holly: Linda, creo también que este es un tema que se aplica a las mujeres cristianas que estÔn solteras y que quieren permanecer en comunión con su Padre en esta Ôrea. Cuando se casen no querrÔn llevar con ellas la culpa del pecado sexual. Esto va a afectar su matrimonio. Cuando se conviertan en esposas tendrÔn que hacer frente a estos problemas.
¿Qué le dices a esa mujer que estÔ soltera en estos momentos, pero que tal vez ya tiene un pasado que estÔ mal? ¿Cómo debe ella lidiar con su pasado para que pueda anticipar el matrimonio y este tema, de manera que sea para ella lo que Dios quiere que sea?
Linda: Animo a todas las mujeres con las que hablo a conocer la perspectiva de Dios sobre la relación sexual en el matrimonio. Ellas necesitan saber esto mientras aún estÔn solteras. Han escuchado un millón de mensajes incorrectos del mundo. Siempre les pregunto a las mujeres solteras, «¿cuÔntos mensajes has escuchado últimamente desde la perspectiva de Dios?»
La mujer soltera tiene que ser saturada con la perspectiva de Dios y saber sobre el regalo que Ćl ha dado a las mujeres casadas, y esa debe ser su motivación para permanecer pura. En realidad, muchas mujeres ya han errado en esta Ć”rea.
He hablado con muchas que han sido negligentes con lidiar con la culpa de su pasado. Animo a cualquier mujer soltera que estĆ© escuchando hoy, a que hoy es el dĆa que tienes para confesar ese pecado al Padre. Es necesario cortar los lazos de tu alma con la persona o personas con las que has tenido relaciones Ćntimas
Creo que es importante aclarar tambiĆ©n, que no es solo el acto de la relación sexual lo que nos ata a otra persona, sino tambiĆ©n las caricias Ćntimas, y tenemos que confesar al SeƱor JesĆŗs cada uno de esos pecados. Ćl le darĆ” el perdón, y una mujer soltera puede convertirse en virgen de nuevo. Ella no puede restaurar su virginidad fĆsica, pero la palabra virgen significa pura y cada mujer puede llegar a ser pura en pensamiento, palabra y obra.
Holly: AsĆ es, pienso que esto les ofrece tanta esperanza a las mujeres solteras y mujeres casadas que tienen un pasado.
Linda: Oh, asĆ es.
Holly: Una gran cantidad de mujeres casadas y muchas mujeres solteras luchan con tener una mente sana porque han sido abusadas en el pasado. Sé que esto es un gran problema en nuestra sociedad. Entonces, ¿qué les decimos a las mujeres que han sido abusadas en el pasado que no pueden ver el sexo como algo bueno?
Linda: Oh, es muy difĆcil ver el sexo en el matrimonio como un regalo cuando has sido violada o cuando te han hecho una maldad. Eso simplemente no es compatible.
Lo trĆ”gico, Nancy y Holly, es que una consejera cristiana con la que trabajo en Denver, dijo que ella estĆ” convencida de que una de cada tres mujeres en Estados Unidos ha sido objeto de abuso. Eso solo me da ganas de llorar, y yo sĆ© que tambiĆ©n hace llorar a Dios. SĆ© que Ćl llora con cada una de esas mujeres que fueron abusadas. Ćl estaba llorando por el mal que se les hizo. Pero lo que me gustarĆa decirle a cada mujer que nos escucha, soltera o casada, que ha sido abusada, es que el nombre de Dios es JehovĆ” Rapha. Ćl es el Sanador, y su nombre es Esperanza.
He visto muchas mujeres que han sido totalmente curadas de su abuso sexual y ahora pueden disfrutar de las relaciones sexuales con su marido, ya que han visto la perspectiva de Dios. A medida que han permitido que el Señor Jesús penetre profundamente en sus vidas, han sido capaces de alcanzar y comprender la perspectiva de Dios.
Esto puede suceder en un momento, o puede ser un proceso largo, pero Dios es el que compensa por los aƱos que se ha comido la langosta. Ćl trae belleza de las cenizas, y Ćl puede hacer esto en la vida de cada mujer.
Nancy: AsĆ es. Hemos hablado hoy sobre dos barreras que muchas mujeres casadas experimentan en su relación sexual con sus maridos. De hecho, Linda, uno de los capĆtulos del libro que tĆŗ y Lorraine escribieron, Temas de Intimidad: 21 interrogantes que las mujeres tienen sobre el sexo, se titula: «¿Cómo me relaciono cuando Ć©l es un microondas y yo soy un olla de cocción lenta?Ā»
Linda: Este tĆtulo me hace reĆr, Nancy, y sin embargo es muy cierto en muchos matrimonios. Me parece que a las mujeres no les gusta eso. No les gusta el hecho de que son una olla de cocción lenta, y que su marido sea un microondas. Esta Ć”rea de la respuesta sexual parece tan fĆ”cil para Ć©l, pero no es tan fĆ”cil para la mujer. Ćl parece que siempre tiene interĆ©s y ella no parece tan interesada. ĀæHas encontrado esto tĆŗ tambiĆ©n, Holly, cuando hablas con las mujeres?
Holly: Definitivamente, y creo que lo interesante es que cuando las mujeres no entienden eso, es muy difĆcil para ellas responder a sus maridos, porque no tienen el conocimiento bĆ”sico de algunas de las diferencias y del hecho de que Dios diseñó a su marido de esa manera.
No es que sus maridos deciden comportarse de esa manera, es algo dado por Dios.AsĆ que a menos que entiendan las necesidades de sus maridos āincluso en el Ć”mbito fĆsicoā la forma en que Dios los creó, ellas no van a entender por quĆ© es tan importante que ellas satisfagan las necesidades de sus esposos.
Linda: Creo que diste en el clavo. Las mujeres que estÔn descontentas por la forma de ser de sus maridos, en realidad, estÔn discutiendo contra Dios, porque Dios es el que creó a los hombres para responder visualmente. Dios es el que les dio el deseo sexual parecido al tipo microondas a los hombres. Este fue su diseño, y cuando nosotras como esposas luchamos contra eso, realmente estamos luchando contra Dios y de seguro queno queremos hacer eso.
Holly: Entonces, Linda, ĀæquĆ© les dices a las esposas para ayudarles a entender la manera en que Dios diseñó sus esposos y para que entiendan que es crĆtico que ellas respondan apropiadamente?
Linda: Holly, en primer lugar quisiera solo hacer un par de aclaraciones. Hemos dicho que los hombres son como los microondas y las mujeres son como las ollas de cocción lenta. Esa es una afirmación general, pero no siempre es cierta.
Los hombres tienen diferentes grados de deseo sexual. Las mujeres pueden tener un grado de deseo sexual alto, medio y bajo. Una pregunta que escucho muy a menudo de parte de mujeres entristecidas es, «Linda, ¿por qué mi marido no estÔ tomando la iniciativa en la relación sexual? ¿Por qué estoy mÔs interesada que él?»
Hay una amplia gama de situaciones. Probablemente, es tan amplia como el nĆŗmero de matrimonios representados por la audiencia que escucha hoy. Y sin embargo, Dios hizo el hombre diferente a la mujer.
Holly, creo que una de las Ôreas con que las esposas batallan mÔs es con el hecho de que no les gusta que sus maridos sean visuales. Este fin de semana, una mujer me dijo: «Mi esposo quiere hacer el amor con velas y yo quiero estar en la oscuridad». ¿Qué les dices a las mujeres acerca de eso?
Holly: Bueno, cuando Billy y yo nos casamos, yo estaba tan inhibida en esta Ć”rea y era tan modesta que querĆa ir al closet para desvestirme. Fue muy difĆcil darme cuenta de cómo Dios habĆa diseƱado a mi marido y por quĆ© era tan importante para mĆ entenderlo con relación a esta Ć”rea.
Creo que muchas veces, como mujeres, no hemos estudiado a nuestros maridos en esta Ć”rea, y nos perdemos muchas oportunidades en las que podrĆamos causarles gozo. ĀæCómo se enseƱa a las mujeres a comprender a sus maridos? ĀæDe quĆ© forma deben responder tomando en cuenta la forma en que sus maridos fueron creados?
Linda: Holly, les animo a que vuelvan a la Palabra de Dios, donde se encuentran todas las respuestas. Cuando miramos a la novia joven y sabia de Cantar de los Cantares, vemos que se dio cuenta de que su marido fue creado para responder a lo visual. En un pasaje del Cantar de los Cantares, en el capĆtulo 7, la vemos seducirlo visualmente. Comienza por los pies y va subiendo por su cuerpo, y Ć©l simplemente disfrutaba contemplando la belleza de la creación del cuerpo de su esposa.
Holly: Muchas mujeres no se sienten muy bien con sus cuerpos ni con cómo lucen. ĀæCómo se puede animar a las mujeres a responder a sus maridos, comprendiendo su necesidad, incluso si ya no lucen como cuando tenĆan 20 aƱos? ĀæSon responsables de responder a las necesidades de sus maridos?
Linda: Me encanta el pasaje de Proverbios 5, donde la respuesta a la tentación para un hombre es beber agua de su propia cisterna y agua fresca de su propio pozo para deleitarse con la esposa de su juventud (leer vv.15-19). Ahora bien, tal vez ella no puede seguir siendo joven, pero él se deleitarÔ en ella, y es la manera como su deseo sexual estarÔ satisfecho.
Quiero leerles una carta que recibà de una mujer. Como mujeres, por lo general no nos gusta nuestro cuerpo. En nuestras conferencias, a las que generalmente asisten unas 1000 mujeres, Lorraine Pintus y yo preguntamos: «¿CuÔntas de ustedes estÔn totalmente satisfechas con su cuerpo?» Ni una de esas mujeres levantó la mano, ”ni una sola!
Una mujer que creo que tiene la perspectiva correcta es Caroline. Ella me envió esta carta que dice asĆ: Ā«A medida que envejezco, el viejo cuerpo se deteriora. Tengo estrĆas de tres bebĆ©s, celulitis y venas varicosas. Mis senos cuelgan, las arrugas abundan, pero en la medida en que mi cuerpo se ha deteriorado, mi experiencia como amante ha ido aumentando. Realmente creo que mi querido esposo por los Ćŗltimos 40 aƱos ve mi cuerpo como era antes, porque recibe tal placer del mismoĀ». ĀæNo es una perspectiva fabulosa?
Holly: Oh sĆ, es un gran punto de vista, pero tambiĆ©n es una motivación para nosotras como mujeres, para mantener nuestro cuerpo en forma y mantenernos lo mĆ”s atractivas posible para nuestros maridos.
Muchas veces, creo, las mujeres luchan con el hecho de que sus maridos no parecen desearlas tanto como antes. Entonces, ¿qué le dices a la mujer que estÔ luchando con este asunto, cuando su marido no estÔ cumpliendo tan a menudo como ella quisiera?
Linda: Esa es una buena pregunta y es una que nos hacen a menudo. La gente no sabe que es una pregunta que recibimos a menudo porque la mujer que se encuentra en esta situación siente que de alguna manera es su culpa, que ella no es lo suficientemente atractiva o no es lo suficientemente joven. Ella no corre a compartirle a sus amigas o a cualquier persona que su esposo no estÔ interesado en ella. Me parece que estas mujeres a menudo estÔn a dieta y hacen ejercicios de manera excesiva, porque lo que quieren es llamar la atención de su marido.
Ahora bien, primero debe siempre ir delante de Dios y decir: Ā«EscudriƱa mi corazón y pruĆ©bame, y ve si hay allĆ camino de iniquidadĀ». Un marido que no estaba interesado en su esposa, finalmente le confesó lo que le pasaba, y le dijo: Ā«Debido a que cada palabra que sale de tu boca hacia mĆ es una crĆtica, yo no estoy interesado en tener intimidad contigoĀ».
Holly: Cuando nos casamos, no solo estamos teniendo sexo. Es una relación mucho mÔs amplia.
Linda: SĆ. Es un conjunto de cosas. Es una totalidad de cosas. Y Āæsabes algo? No creemos esto de los hombres, pero el acto sexual es emocional para ellos tambiĆ©n.Es la forma primaria como los hombres se conectan emocionalmente con sus mujeres.Si solo estĆ”n siendo criticados y derribados, no querrĆ”n conectarse emocionalmente o sexualmente con su esposa.AsĆ que, en primer lugar, examina tu corazón.En segundo lugar, sĆ© consciente de que las personas tienen diferentes grados de deseo sexual.
De verdad que puedo decir que odio hablar de esto, Nancy y Holly, pero la pregunta hay que hacerla, «¿estĆ” mi esposo involucrado en pornografĆa?Ā» Este es un problema tan grande hoy en dĆa con el internet.
Holly: Y tremenda trampa es esta porque el hombre es muy visual.
Linda: AhĆ estĆ” el asunto.
Holly: Se trata de una herramienta tan fÔcil que usa el enemigo para apartar el corazón de un hombre. Es algo rampante en nuestra sociedad.
Linda: Y es algo desenfrenado entre las parejas cristianas. HablĆ© el otro dĆa con una pareja que dirige un grupo pequeƱo de siete parejas al que se les hablaba de conservarse puros en el matrimonioāen cuanto a lo que ves y lo que oyes. Cinco de los siete hombres hicieron una cita con el lĆder y le dijeron que estaban involucrados con la pornografĆa en el internet. Todos son hombres cristianos.
Nancy: Esto es algo que tambiĆ©n estamos escuchando a menudo por parte de los oyentes de Aviva Nuestros Corazones, mujeres que se estĆ”n abriendo y derramando sus corazones, llenas de frustración y pidiendo ayuda a gritos, «¿quĆ© hago con mi esposo que estĆ” involucrado en la pornografĆa?Ā» Ahora bien, aquĆ no vamos a responder a esa pregunta de manera exhaustiva pero, Linda, ĀæpodrĆamos darle una palabra de aliento a una mujer que estĆ© en esa situación?
Linda: Dios es el que va a satisfacer sus necesidades al igual que lo hace en todos los Ɣmbitos de su vida, pero, Nancy, ella tiene que ser muy honesta con su marido.Ella necesita enfrentarse a Ʃl y decirle que lo ama y que ella lo va a acompaƱar a buscar ayuda, pero que Ʃl debe conseguir ayuda.
Cuando el pecado se mantiene en la oscuridad, el enemigo tiene poder, pero cuando se trae a la luz, entonces puede haber sanación. Siempre que un hombre mantiene este pecado de la pornografĆa oculto, el enemigo lo utiliza una y otra vez.
AsĆ que animo a las mujeres a rogar a sus maridos a ir en busca de ayuda, ofrecerse a acompaƱarlos y poner fecha lĆmite y decir: Ā«Por favor, en las próximas dos semanas, busca ayudaĀ». Si no lo hace, ella tiene que ir al pastor e involucrar a la iglesia en ministrar a su esposo, porque si se mantiene en la oscuridad, va a destruir su alma.Va a destruir su matrimonio y sus hijos.
Holly: Yo creo que por eso es tan importante, Linda, que las mujeres se den cuenta de que son como un salvaguarda para sus maridos.Cuando responden a su marido de manera correcta en el Ć”rea sexual, entonces lo estĆ”n protegiendo en muchos aspectos de la tentación que encuentran en el mundo.Ella es la Ćŗnica forma legĆtima con la que Ć©l cuenta para llenar sus necesidades fĆsicas.
Nancy: Estamos hablando aquĆ acerca de la importancia de que las esposas acepten a sus maridos, acepten las diferencias que Dios dispuso en ellos hasta llegar al punto en que le dan gracias a Dios por sus maridos tal y como son, que los acepten de la forma en que Dios los ha hecho y los acepten como un regalo de Dios para ellas.
Entonces hay una necesidad de que la mujer casada acepte su responsabilidad bĆblicamente, su responsabilidad dada por Dios de satisfacer las necesidades de su marido y de ministrarle, no solo en el plano fĆsico, sino tambiĆ©n como hemos dicho, en la forma en que le habla, asumiendo su rol de motivadora, afirmadora, de manera que pueda edificarlo para que Ć©l se sienta libre de ser el hombre que Dios creó.
Annamarie: Has estado escuchando a Nancy DeMoss Wolgemuth en conversación con Linda Dillow y Holly Elliff. Ellas nos han hablado acerca del hecho de que Dios creó a los hombres y a las mujeres diferentes, y debemos abrazar esas diferencias. Puedes profundizar mÔs acerca de esto en el libro escrito por Linda y por Lorraine Pintus titulado, Temas de Intimidad: 21 interrogantes que las mujeres tienen sobre el sexo.
Una mujer que ha aprendido a entender mejor a su esposo nos compartió el impacto que recursos como este programa tuvieron en su vida. Escucha lo que nos dijo.
Mujer: Las bendigo. Que la gracia del Señor esté sobre ustedes hoy. Quiero compartir un breve testimonio que aún estÔ en proceso pero quiero que sepan que la serie actual me ha impresionado e impactado tanto, tanto, en un sentido tan real en mi matrimonio.
Llevo mĆ”s de dos aƱos escuchando Aviva, y honestamente pensĆ© que ya no iba a tener mayores sorpresas en mi matrimonio. Dios me sanó la amargura, me dio un amor renovado por mi esposo, pero aĆŗn asĆ nunca habĆa podido entender la profundidad del corazón de un hombre ni sus necesidades. No entendĆa que no es solo relaciones fĆsicas lo que quieren sino sentirse deseados.
No entendĆa la fragilidad del ego masculino. No entendĆa un montón de cosas, y ahora veo por quĆ© a veces Ć©l no se sentĆa suficientemente amado, a pesar de que yo lo amaba. Esto me estĆ” ayudando muchĆsimo. Que la gloria y el carĆ”cter de Dios se manifieste cada dĆa mĆ”s en nosotras y espero que el SeƱor les siga dando salud, amor por Ćl, amor por la obra, amor por la Palabra, para que sigamos siendo instrumentos en Sus manos.
Annamarie: ”Amén! Gracias hermana por contactarnos.
¿Qué haces si estÔs agotada y no tienes deseo de responder a las necesidades de tu esposo?
Nancy: Cuando una mujer decide tomar la opción de entregarle su cuerpo y toda ella, como un regalo a su marido, lo que estÔ haciendo en realidad es entregÔndose a sà misma a Dios. Esta es una expresión de amor y de sumisión al Señor.
Escucha mÔs acerca de esto, mañana aquà en Aviva Nuestros Corazones.
Adornando el evangelio juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
Te recordamos que la lectura bĆblica para hoy es GĆ©nesis capĆtulos 48 al 50.
Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de las AmƩricas, a menos que se indique lo contrario.
Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma
Todos los Derechos Reservados
Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com