Aviva Nuestros Corazones
Serie: El SeƱor es mi Pastor
Ene 4 – Seis versĆculos poderosos
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Annamarie Sauter:Muchas de nosotras podemos recitar el Salmo 23, pero⦠¿realmente lo entendemos?
Nancy DeMoss Wolgemuth: Hay algo acerca del corazón y el carĆ”cter de Dios que se relaciona con cada una de las situaciones de la vida que tĆŗ o yo pudiĆ©ramos enfrentar. De hecho, creo que si de verdad entendiĆ©ramos y viviĆ©ramos solo estos seis versĆculos, tendrĆa un impacto monumental en la forma como vivimos āporque podrĆamos enfrentar cada momento, cada situación, cada circunstancia de la vida, con paz, gozo, fe, confianza y valor.
Annamarie: EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de SaladĆn.
Muy a menudo me sucede que cuando leo o escucho un pasaje de la Biblia una y otra vez, me puedo acostumbrar a este y olvidar lo que significa. Puedo recitar el Salmo 23 que nos habla acerca de nuestro Buen Pastor y al mismo tiempo estar preocupada por toda clase de cosas. En la serie a la que damos inicio hoy, Nancy nos ayudarĆ” a ver de manera fresca este salmo.
Nancy:Aquellas de ustedes que me han escuchado enseƱar anteriormente o que han leĆdo alguno de mis libros, saben que durante mi tiempo a solas con Dios me gusta leer a lo largo de toda la Escritura. He hecho un hĆ”bito a travĆ©s de los aƱos leer consecutivamente la Biblia āy lo hago un par de veces al aƱo. Pero, durante los Ćŗltimos tres meses, he estado haciendo algo un poco diferente.
Tengo dos pasajes de la Escritura en los que he estado viviendo los Ćŗltimos tres meses. Eso no significa que no he leĆdo ninguna otra cosa, pero me he estado empapando en estos dos pasajes de la Escritura, por el lugar donde me encuentro en mi caminar personal con el SeƱor y en mi peregrinaje con Ćl.
Uno de esos pasajes es uno de los mĆ”s conocidos, mĆ”s amados y mĆ”s frecuentemente citados de toda la Palabra de Dios. Es el Salmo 23, el Salmo del Pastor. Debo decir que a pesar de haber leĆdo tantas veces el Salmo 23 a travĆ©s de los aƱos, nunca he meditado en Ć©l realmente. Nunca lo habĆa considerado a profundidad.
Y me puedes preguntar, «¿cómo puedes pasar tres meses meditando en algo tan familiar, tan conocido?»
Son tan solo seis versĆculos; es uno de los salmos mĆ”s cortos. Pero debo decir que este estudio ha sido mĆ”s que un estudio. He meditado. He tomado frase por frase y la he saboreado y reflexionando en ella durante el dĆa y durante la noche, al acostarme, al levantarme por la maƱana. Dios ha usado este pasaje de la Escritura para ministrar a mi corazón de una manera muy rica y profunda.
Quiero animarlas a que lean el Salmo 23, al menos una vez al dĆa. Vamos solo a rozar la superficie del Salmo 23. Hay mucho mĆ”s de lo que vamos a alcanzar a ver durante estos siguientes dĆas, pero Dios te darĆ” una mirada fresca y nuevas riquezas de Su Palabra mientras meditas en este pasaje, y mientras lo estudiamos en los próximos programas.
Este salmo es uno de los salmos favoritos de judĆos, ortodoxos, protestantes y muchas personas por igual. Es uno de los pasajes de la Escritura que todo el mundo reconoce, ama y respeta, pero no es un pasaje de la Escritura que frecuentemente se Ā«viveĀ». Estamos mĆ”s familiarizados con Ć©l en nuestras cabezas y en nuestras mentes que en nuestra prĆ”ctica.
Si has ido a algún funeral, recordarÔs que este es un pasaje que frecuentemente se cita en los funerales, y por eso la gente piensa que es un salmo acerca de la muerte.
De hecho, mientras trabajaba con este material, el amigo de una amiga sufrió un accidente y no sabĆan si iba a sobrevivir. Gracias a Dios sĆ lo logró. El punto es que un pastor vino a visitarlo al hospital y la esposa estaba como en una salita, y oyó que este pastor comenzó a citar el Salmo 23 y le dijo, Ā«no, no diga esoĀ», porque ella asocia el Salmo 23 con la muerte. Ella pensó que si el pastor citaba el Salmo 23, su esposo no sobrevivirĆa.
En realidad, este salmo no es acerca de la muerte, sino acerca de la vida. Tiene mucho que decir acerca de la forma como vivimos en cada Ʃpoca de nuestras vidas.
Este es un salmo escrito por David, el rey pastor. No sabemos cuĆ”ndo lo escribió, a excepción de que fue en sus aƱos postreros, como un hombre mayor. Algunos comentaristas piensan que pudo haber escrito durante el tiempo de la rebeldĆa de Absalón; cuando su hijo se rebeló en su contra y trató de tomar el control del reino, y David tuvo que huir de su casa. No sabemos esto como un hecho, pero independientemente de cuĆ”ndo lo escribió, David habĆa vivido muchas cosas a lo largo de su vida.
Ćl habĆa experimentado muchas bendiciones y muchas cosas duras, mucho dolor. En algĆŗn momento, como un hombre mayor, reflexionando en todo lo que habĆa pasado, todo lo que Dios habĆa hecho por Ć©l, y todo lo que Dios habĆa sido para Ć©l āesta imagen de la relación que Ć©l habĆa tenido con sus ovejas cuando era un joven pastor vino a su mente. Y Ć©l dice, Ā«esta es una buena imagen de lo que Dios ha sido para mĆ, todos estos aƱosĀ».
David sabĆa, habiendo sido pastor, cuĆ”nto las ovejas necesitan a su pastor. Ćl sabĆa cuĆ”nto necesitaba un pastor. Ćl sabĆa que no podemos pastorearnos a nosotros mismos. Las ovejas son muy tontas, indefensas, sin sentido de orientación para cuidarse solas. Ćl sabĆa que somos como esas ovejas.
Ahora, el Salmo 23 cae en medio de tres salmos que son los que llamamos Salmos mesiĆ”nicos. Salmos que apuntan a Cristo el MesĆas. AsĆ que, en este salmo, asĆ como en el Salmo 22 y 24, tenemos una imagen preciosa del SeƱor JesĆŗs y una descripción de Su obra en nuestras vidas y nuestra relación con Ć©l.
- En el Salmo 22, vemos a Cristo como el Buen Pastor
- En el Salmo 23, lo vemos como el Gran Pastor
- En el Salmo 24, lo vemos como el PrĆncipe de los pastores
Estas son frases que estƔn en el Nuevo Testamento y que encajan con esos salmos.
- En el Salmo 22, vemos la imagen de la cruz
- En el Salmo 23, vemos la imagen de la vida cristiana cuando ya hemos llegado a la cruz.
- En el Salmo 24, vemos la imagen de Cristo como conquistador absoluto sobre toda la creación y sobre toda la historia.
En el Salmo 22, vemos la imagen de nuestra justificaciónpasada, donde fuimos liberadas de la paga del pecado. Esa es la imagen del salmo que habla sobre la cruz de Cristo āĀ«Dios mĆo, Dios mĆo, Āæpor quĆ© me has abandonado?Ā» Y a travĆ©s de la muerte de Cristo en la cruz, somos justificadas; hemos sido liberadas de la paga del pecado.
En el Salmo 23, el que estudiaremos en estos dĆas, vemos la imagen de nuestra santificaciónpresente mientras somos liberadas ātiempo presenteā del poder del pecado, y cómo vivimos una vez que hemos venido a la fe en Cristo, de aquĆ hasta el momento de llegar al cielo. Es un periodo de tiempo que parece largo pero que en realidad no lo es a la luz de la eternidad.
DespuĆ©s, en el Salmo 24, vemos la imagen de la futura glorificación, cuando seremos liberadas āgloria al SeƱorā de la presencia del pecado.
AsĆ que el Salmo 23 estĆ” justo en medio de estos dos salmos, es una imagen de la vida aquĆ y ahora, la vida real, los problemas reales y lo que Cristo es para nosotras como Pastor en este tiempo.
Ahora, este es un salmo sumamente personal. Es el testimonio personal de David. Ā«El SeƱor es mi pastor; nada me faltarÔ» Describe quiĆ©n es Dios para Ć©l y lo que Dios ha hecho por Ć©l. Es un salmo que habla de una relación. Es un salmo Ćntimo, una imagen de una relación rica e Ćntima con el pastor, de comunión, de unión y de comunicación entre el pastor y una de sus ovejas.
En los primeros tres versĆculos, David habla acerca del SeƱor y es muy personal. Ā«El SeƱor es mi pastorĀ». Pero luego, en el versĆculo 4, se vuelve aĆŗn mĆ”s personal. Empieza a hablar no solo acerca del SeƱor, sino al SeƱor: Ā«TĆŗ estĆ”s conmigoĀ».
Conocer y confiar en el corazón del pastor, tener esa relación personal con un Dios que se preocupa, hace toda la diferencia del mundo. Sin importar la etapa de la vida en que te encuentres, cambia completamente tu perspectiva del mundo.
Déjame solo leer el salmo. Hoy solo quiero introducirlo, darte una breve visión general, y empezando mañana, vamos a ir frase por frase a través del salmo.
Salmo 23: El SeƱor es mi pastor, nada me faltarƔ.
En lugares de verdes pastos me hace descansar;
Junto a aguas de reposo me conduce.
Ćl restaura mi alma; me guĆa por senderos de justicia por amor de Su nombre (vv. 1-3).
Por cierto, dĆ©jame decir que estos tres primeros versĆculos son muy importantes, porque si no has estado caminando con el Pastor en esas temporadas de la vida que describen estos tres versĆculos ādonde Ćl te estĆ” llevando a aguas de reposo, a pastos verdes y a senderos de justiciaā cuando llegues a las experiencias de la vida que describe el versĆculo 4, tendrĆ”s mucha mayor dificultad para experimentar y confiar en la realidad de Su presencia.
ĀæQuĆ© dice el versĆculo 4? Ā«Aunque pase por el valle de sombra de muerteĀ»ā el valle de profunda oscuridad es la traducción literal ahĆ āĀ«no temerĆ© mal algunoĀ».
MĆ”s vale que conozcas a tu Pastor antes de llegar a ese punto. Y entonces, si lo has conocido en otras temporadas de tu vida, podrĆ”s decir como dice David aquĆ: Ā«No temerĆ© mal alguno, porque TĆŗ estĆ”s conmigo; Tu vara y Tu cayado me infunden alientoĀ».
Y despuĆ©s en los versĆculos 5 y 6, hay diferencias entre los comentaristas con respecto a que, si esto es una continuación de la imagen del pastor y sus ovejas o si es una imagen diferente, una metĆ”fora de un amable anfitrión. Aunque en realidad creo que no importa porque ambas son preciosas para nosotras.
Dicen los versĆculos 5 y 6:
«Tú preparas mesa delante de mà en presencia de mis enemigos;
has ungido mi cabeza con aceite; mi copa estĆ” rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirĆ”n todos los dĆas de mi vida,
y en la casa del SEĆOR morarĆ© por largos dĆasĀ».
En este Ćŗltimo versĆculo tenemos una esperanza futura, una esperanza a largo plazo. No solo promesas de Dios para hoy, ricas como son, sino una enorme y grandiosa esperanza para maƱana y para el dĆa siguiente y para todos los dĆas futuros; una esperanza eterna, Ā«y en la casa del SEĆOR morarĆ© por largos dĆasĀ».
Al leer este salmo, en una primera lectura puedes ver que tenemos un pastor que estĆ” Ćntima y profundamente interesado en cada detalle de la vida de sus ovejas:
- Ćl se interesa
- EstĆ” involucrado
- EstĆ” ahĆ
- EstĆ” activo
- EstÔ trabajando en cada situación, en cada época de la vida
- EstƔ siempre pendiente de Sus ovejas. Nunca estƔn lejos de su vigilancia y su cuidado.
Esto nos habla a nosotras como hijas de Dios, como ovejas de Dios. Cada Ć©poca de nuestras vidas estĆ” cubierta por este salmo. Desde la conversión, durante las altas y bajas de la vida, a travĆ©s de tiempos de paz, tiempos de dificultades, en tiempos de prosperidad, en tiempos de adversidad, cuando estamos caminando cerca del SeƱor, asĆ como cuando estamos lejos y nos hemos alejado de Su lado āeste salmo nos cubre hasta la muerte y mĆ”s allĆ”, hasta la eternidad.
Durante toda nuestras vidas, nuestras vidas aquĆ en la tierra y en la eternidad, nuestro Pastor siempre estĆ” ahĆ, siempre trabajando, siempre dirigiendo a Sus hijos, siempre atendiendo nuestras necesidades para nuestro bien y para Su gloria.
Ahora, habiendo dicho esto, es un salmo con mucha realidad en Ć©l. No pasa por alto las cosas difĆciles. En este salmo hay referencias a la oscuridad, la muerte, la maldad, los enemigos. Ćl reconoce la presencia de ellos.
Mientras preparaba esta serie, fue interesante notar cuĆ”ntos amigos que quiero han estado pasando a travĆ©s de situaciones muy difĆciles. Algunas sobre las que no tienen ningĆŗn control; enfermedad āvalle de sombra de muerte. Algunos con asuntos bien grandes de pecado o problemas relacionales o problemas familiares. Y al mirar mi propia vida, yo misma he pasado por ese tipo de circunstancias y seguro vendrĆ”n mĆ”s.
Pero lo que me ha fortalecido y animado de este pasaje es que todo esto estĆ” bajo la bondad, la misericordia y el cuidado amoroso de nuestro Buen Pastor.
Me he dado cuenta, durante los Ćŗltimos tres meses, de lo que he meditado en este pasaje y lo he grabado en mi corazón, que Dios ha estado renovando mi mente. Ha profundizado mi confianza en Su soberanĆa, en Su sabidurĆa, en Su cuidado, Sus promesas, Su provisión, Su protección y Su presencia. Ha arraigado mi corazón mĆ”s profundamente en quiĆ©n es Ćl āen Su bondad y en Su amor.
EstĆ” cambiando mi perspectiva sobre la vida. EstĆ” afectando la forma en que veo los problemas y las presiones. EstĆ” afectando la forma en que respondo a ellas. Eso no significa que nunca me frustro o me irrito, pero cada vez es menos porque tengo la perspectiva de quiĆ©n es Dios, lo que estĆ” haciendo y que Ćl estĆ” involucrado.
Hay algo del corazón y del carĆ”cter de Dios que se relaciona con cada una de las situaciones de la vida que tĆŗ y yo pudiĆ©ramos enfrentar. Veremos esto en este salmo. De hecho, creo que si de verdad entendiĆ©ramos estos seis versĆculos, verĆamos un impacto monumental en la forma como vivimos.
Alguien me envió un correo electrónico y me preguntaba, «¿cómo meditas en la Escritura? ĀæMe podrĆas dar algunas claves de cómo lo haces?Ā»
Bueno, no tengo grandes perlas de sabidurĆa para compartir acerca de esto, pero te puedo compartir lo que he estado haciendo, y es el tomar una frase como: Ā«El SEĆOR es mi pastorĀ» y meditarlaā pensar en ella, una y otra y otra vez en mi mente, en mis pensamientos, viĆ©ndola desde todo Ć”ngulo posible, poniendo Ć©nfasis en una palabra a la vez.
De hecho, vamos a hacerlo con esta frase: Ā«El SEÅOR es mi pastorĀ».
Ā«El SEÅORĀ», empezamos con el gran nombre hebreo de Dios: Yahweh, JehovĆ”. Los judĆos vivĆan asombrados de este nombre ācomo deberĆamos estar nosotras tambiĆ©n. Y por cierto ātanto que en su caso ni siquiera lo decĆan en voz alta. Este es el Dios quien es el Creador, el origen, la causa de todas las cosas, el que habita la eternidad, el que reina sobre cielo y tierra. Ese Dios asombroso, infinito, todopoderoso, es JehovĆ” mi Pastor. Tiene un interĆ©s personal en mĆ como Su oveja, Āæno es esto increĆble?
Pienso en IsaĆas 40. Hemos estudiado ese pasaje antes aquĆ en Aviva Nuestros Corazones. Es un pasaje que describe el asombroso poder de Dios. Lo muestra como inmenso, infinito, soberano, majestuoso y poderoso. Pero dice, acerca del mismo Dios, en IsaĆas 40 versĆculo 11: Ā«Como pastor apacentarĆ” su rebaƱo, en su brazo recogerĆ” los corderos, y en su seno los llevarĆ”; guiarĆ” con cuidado a las reciĆ©n paridasĀ».
ĀæNo te complace que el todopoderoso Creador y Dios del universo, tenga un corazón tan tierno? Es un Dios relacional que puede ser conocido, que te conoce, en quien puedes confiar, que se relaciona con sus criaturas. Ćl no solamente puso a girar este planeta y trajo el universo a existencia y los dejó solos para que siguieran funcionando sin Ćl. Ćl no solamente se involucra en el mundo como un todo, Ćl se involucra con nosotros. El SeƱor tiene esa ternura, ese corazón de pastor.
Ahora, por supuesto, cuando leemos el Nuevo Testamento, descubrimos que este pasaje es acerca de JehovƔ, pero tambiƩn acerca de Cristo.
JesĆŗs dijo en Juan 10: Ā«Yo soy el buen pastorĀ» (v. 14), que dicho sea de paso, los judĆos que le estaban escuchando sabĆan que Ćl estaba reclamando ser Dios. Ā«Yo soy el buen pastorĀ». El Salmo 23 dice: Ā«El SEÅOR es mi pastorĀ» āel SEÅOR JehovĆ”ā y ahora JesĆŗs dice: Ā«Yo soy el Buen PastorĀ». AsĆ que los judĆos estĆ”n entendiendo que Ćl estĆ” reclamando ser Dios. Bueno, Ćl es Dios. Ćl es el Buen Pastor.
Este es un salmo acerca de Cristo. Ćl es el Buen Pastor que da Su vida por Sus ovejas; Ćl es el Gran Pastor; Ćl es el PrĆncipe de los pastores sobre Su iglesia. Ćl caminó por el valle de sombra de muerte. Ćl ha enfrentado a cada enemigo. Ćl enfrentó a SatanĆ”s en el desierto. Ćl conquistó el mal haciĆ©ndose pecado en la cruz. Este es un salmo sobre Cristo, el Buen Pastor.
Ahora, la naturaleza humana, nuestra tendencia āla tuya y la mĆaā es buscar otras personas u otras cosas para que nos pastoreen. Pero David dice, Ā«EL SEÅOR es mi pastorĀ». Pero nosotras buscamos a otros para que provean para nosotras, para que nos protejan, para que suplan nuestras necesidades. Podemos ver el trabajo como el que provee para nuestras necesidades, pero ĀæsabĆas que tu trabajo no es tu proveedor? El SeƱor es tu Pastor, el SeƱor es tu Proveedor.
QuizĆ”s ves a tu esposo como tu pastor, si tienes uno, o si estĆ”s soltera, o quisieras tener un esposo para que sea tu pastor, tu protector, tu proveedor. La gente busca consejeros, terapeutas, pastores, lĆderes espirituales, amigos y hasta a nosotros mismos. Muy fĆ”cilmente buscamos a alguien, incluyĆ©ndonos a nosotras mismas, o algo, en lugar de buscar a Dios para que sea nuestro Pastor, antes que humillarnos y decir, Ā«SeƱor, TĆŗ eres mi PastorĀ».
No hay nada de malo con los amigos, los pastores, los lĆderes, el trabajo, los consejeros y las personas que nos ayudan y ministran en tiempos de necesidad, pero necesitamos reconocer que todos ellos son limitados. Porque tambiĆ©n son ovejas que necesitan un pastor. Y tenemos que reconocer tambiĆ©n que podrĆan guiarnos en una dirección equivocada. Pueden fallarnos, pueden ignorarnos. Si has puesto tus ojos en ellos para que sean tu pastor, ĀæquĆ© va a pasar? Vas a terminar muy desilusionada. Nada ni nadie puede tomar el lugar del SeƱor como tu Pastor.
Y luego Ā«El SEÅOR es mi pastorĀ» -ātiempo presente. Ćl es tu Pastor ahora. En cualquier etapa, en cualquier situación que estĆ©s viviendo en este momento, Ćl es tu Pastor en tiempos de paz y de descanso; cuando camines a lo largo de esta vida, como vemos en este salmo, escogiendo diferentes caminos; cuando pasemos por el valle de sombra de muerte; cuando estemos rodeadas de enemigos. En cualquier etapa de la vida y asĆ serĆ” cada dĆa de tu vida y por la eternidad, Ćl te ha prometido Su presencia, Su protección, Su provisión, Su dirección, ser tu guardador, tu compaƱĆa…hoy.
Eso serĆ” cierto maƱana y al siguiente dĆa, y serĆ” cierto todos los dĆas de tu vida hasta la eternidad. Ćl es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.
Ā«El SEÅOR es mi pastorĀ». Esto es mĆ”s que teologĆa. Quiero decir, es teologĆa, pero es mucho mĆ”s que un concepto abstracto. Ćl es mi Pastor. Habla de una relación personal, de cuidado y de atención.
Y fĆjate que no solo es nuestro Pastor, aunque es cierto: Ā«pueblo suyo somos y ovejas de su pradoĀ» (Salmo 100:3) Pero Ćl es mi Pastor. Ahora, ĀæquiĆ©n puede decir eso? ĀæQuiĆ©n tiene el derecho de decir, el SeƱor es mi pastor? El SeƱor no es pastor de todos. ĀæCómo puedes saber si Ćl es tu pastor?
Juan capĆtulo 10, nos dice dos formas de cómo lo podemos saber a ciencia cierta si Ć©l es mi Pastor. JesĆŗs dice, Ā«mis ovejasĀ» ā aquellas que pueden decir, Ā«El SEÅOR es mi PastorĀ». Ā«Mis ovejas oyen mi vozā¦y me siguenĀ» (v. 27). Ā«Ellas escuchan mi vozĀ». ĀæEscuchas hablar al SeƱor? ĀæReconoces Su voz? Ā«Y ellas me siguenĀ». ĀæSigues Su liderazgo? Si escuchas Su voz y lo sigues, entonces puedes decir, Ā«El SEÅOR es mi PastorĀ».
Y déjame decirte que si el Señor no es tu Pastor, entonces este salmo no aplica para ti. Si el Señor no es tu Pastor, si no tienes una relación con Dios a través de Jesucristo, entonces:
- No esperes guĆa a travĆ©s de la vida
- No esperes que tu alma sea restaurada cuando estĆ” cansada y abatida
- Vas a tener temor del mal
- No tendrƔs consuelo cuando pases por el valle de sombra de muerte.
- No tendrĆ”s esperanza āni para esta vida ni para la futuraā si el SeƱor no es tu Pastor.
AsĆ que, este salmo es una invitación para recibir a Cristo como tu Pastor, si todavĆa no lo es.
Ahora, si el SeƱor es tu Pastor, entonces:
- Ćl conoce tu situación
- Ćl conoce los retos que enfrentas
- Ćl conoce a tu familia
- Ćl conoce tu situación financiera
- Ćl conoce tu situación de salud
- Ćl conoce tus debilidades, los pecados que te asedian
Ćl es el Pastor que necesitas. Es un Pastor hecho a la medida. EstĆ” atento a tu necesidad. Ćl te va a cuidar, va a proveer para lo que necesites, va a cuidarte de los enemigos, a disciplinarte cuando lo necesites, va a llevarte a los pastos que necesites en el tiempo apropiado.
Ćl lo harĆ” por ti. Ćl quiere hacerlo. Ćl puede hacerlo. Pero necesitas dejar que lo haga. Necesitas seguirlo y cuando lo sigas serĆ” evidencia que perteneces a Ćl.
No trates de pastorearte tĆŗ misma, Ćl sabe lo que es mejor para ti. Y ademĆ”s, Ā«El SEĆOR es mi PastorĀ». Como dijimos antes, eso implica que nosotras somos Sus ovejas. Cualquier cosa que leas acerca de las ovejas no va a ser muy alentador porque las ovejas son indefensas, son despistadas y se desorientan fĆ”cilmente āĀ”se parecen a mĆ! No tienen defensa, son dependientes, tontas, no son inteligentes. Necesitan un pastor.
Y la Escritura dice en IsaĆas que Ā«todos nosotros nos descarriamos como ovejasĀ» (IsaĆas 53:6) Es lo que las ovejas hacen, tienden a divagar, a descarriarse. Esas somos nosotras.
Asà que, si el Señor es mi Pastor, eso es un recordatorio de que soy oveja. Ahora, no es un cumplido para nosotras. Aceptar este salmo es tomar una posición de humildad y decir, «estÔ bien, no soy nada inteligente, no soy nada genial ni tengo dotes especiales. Necesito un pastor».
Y Ćl es el Buen Pastor. No es un asalariado. Ćl cuida de Sus ovejas. Nunca las va a abandonar. Y eso es bueno en dos sentidos. Es bueno en el sentido de Su corazón, Su motivación, Sus intenciones, porque Ćl desea lo mejor. Ćl es benevolente, bienhechor, es bueno en ese sentido.
Pero tambiĆ©n es bueno en cuanto a Su habilidad, Su capacidad. Ćl es un pastor capaz. Es capaz de pastorear a Sus ovejas. Ćl tiene todas las destrezas para pastorear a Sus ovejas.
Los egipcios despreciaban a las ovejas y a los pastores. En el libro de GƩnesis capitulo 46, vemos que cuando JosƩ estaba trayendo a su familia a vivir a Egipto, los egipcios despreciaban a los pastores (v. 34).
En las escrituras, Egipto es una imagen del mundo. ĀæNo es cierto que el mundo desprecia lo que Dios tiene en alta estima? El mundo rechaza a Cristo. Siempre lo ha hecho, siempre lo harĆ”. Pero para nosotras que somos sus ovejas Ćl es precioso, de muy alta estima.
Ā«El SEĆOR es mi PastorĀ», significa que le pertenezco a Ćl, que escucho Su voz y lo sigo. Significa que soy Su oveja, que soy Su responsabilidad. Ćl me cuida. Es Su trabajo cuidarme.
Si el SeƱor es tu Pastor, significa que le perteneces, que eres Su responsabilidad. Que en este dĆa āen cualquier situación desesperada en la que pudieras estarā el SeƱor sea tu Pastor. Su trabajo es cuidarte, asĆ que, permĆtele ser tu Pastor.
Annamarie: ¿Es el Señor tu Pastor? Espero que lo que has escuchado de Nancy DeMoss Wolgemuth te anime a pasar tiempo descansando en Su presencia. Hoy escuchamos acerca de la primera frase del Salmo 23, y mañana continuaremos con la siguiente.
Ā«Nada me faltarÔ». Esto suena muy bien, pero Āæes ciertoācuando tenemos deudas, pagos pendientes, responsabilidades que cubrir y problemas económicos? MaƱana Nancy nos ayudarĆ” a profundizar en esto aquĆ en Aviva Nuestros Corazones.
EscudriƱando la Escritura juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
Te recordamos que la lectura bĆblica para hoy es GĆ©nesis capĆtulos 12 al 15.
Todas las Escrituras son tomadas de la Nueva Biblia de las AmƩricas, a menos que se indique lo contrario.
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