Aviva Nuestros Corazones
Serie: Temas Ćntimos con Linda Dillow
Aviva Nuestros Corazones
Ene 13 El propósito de la intimidad en el matrimonio
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Annamarie Sauter: Con nosotras Nancy DeMoss Wolgemuth.
Nancy DeMoss Wolgemuth:Nuestro objetivo final en la vida es hacer que las personas se den cuenta de lo maravilloso que es Cristo y llamarlas a tener una relación Ćntima con Ćl.
Annamarie:EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth, en la voz de Patricia de SaladĆn.
Hay un tema muy importante del que no hablamos a menudo en cĆrculos cristianos, y es el de la intimidad en el matrimonio. En esta Ć”rea de nuestras vidas tambiĆ©n podemos glorificar a Dios, y es de lo que estaremos hablando hoy. Pero primero, si tienes niƱos pequeƱos cerca, es posible que desees distraer su atención con otra cosa mientras escuchas este programa.
Sabemos que cada pareja es diferente, mujeres de diversos trasfondos y que enfrentan diferentes tipos de luchas, escuchan este programa. Asà que en esta serie no podemos cubrir cada situación particular, pero te animamos a escucharla, a tomar lo que se aplica a ti y a buscar consejo adecuado para tu situación.
Nancy presenta a nuestras invitadas para dar inicio a la conversación.
Nancy: Una de las metas en Aviva Nuestros Corazones es ayudar a discipular a las mujeres a conocer los caminos de Dios, entender el corazón de Dios y cómo relacionarnos con Ćl en cada Ć”rea de nuestras vidas como mujeres.
Como mujeres cristianas, nuestro deseo es que todas las Ć”reas de nuestras vidas sean adornadas por el evangelio de Jesucristo. Esto significa que todos los aspectos de nuestra vida deben ser traĆdos en obediencia al seƱorĆo de Jesucristo, y que reflejemos al mundo la grandeza, la maravilla y la hermosura de los caminos de Dios.
Asà que eso significa que querremos aprender lo que la Palabra de Dios tiene que decir acerca de nuestras actitudes, de nuestro comportamiento, nuestras relaciones, nuestros valores, nuestra manera de hablar, nuestras prioridades, y para aquellas mujeres que estÔn casadas, querrÔn aprender sobre temas relativos al matrimonio y a la paternidad.
Si eres una mujer casada, un Ć”rea muy importante en tu caminar con Dios tiene que ver con la relación fĆsica con tu marido. Nuestra invitada de esta semana estĆ” aquĆ para hablar, sobre todo a las mujeres casadas. Independientemente de dónde estĆ© tu matrimonio en la escala del uno al diez, independientemente de cuĆ”n profunda o no puedas sentir que es tu intimidad con tu marido en estos momentos, Linda Dillow, nuestra invitada de esta semana, nos ayudarĆ” a entender la perspectiva de Dios acerca de la intimidad sexual.
Linda ha estado casada durante 38 años. Ella y su esposo, Jody, han servido al Señor en los Estados Unidos, asà como en Europa del Este y en Asia por un total de 17 años. Ella es madre de cuatro hijos, y ha estado involucrada activamente durante toda su vida de casada en el ministerio de mujeres.
Linda ha sido coautora de un libro titulado, Temas de Intimidad: 21 interrogantes que las mujeres tienen sobre el sexo. Ese es el tema que Linda estarÔ ayudÔndonos a entender en los próximos programas.
Linda, bienvenida a Aviva Nuestros Corazones.
Linda Dillow:Es un placer para mĆ estar aquĆ con ustedes.
Nancy:Con nosotros tambiĆ©n estĆ” esta semana como invitada, mi amiga de hace mucho tiempo, Holly Elliff. Holly ha estado casada por 29 aƱos. Ella es esposa y madre. Ama a su familia. Ama al SeƱor y me ama a mĆ. Es una dulce amiga.
Holly, gracias por unirte a nosotras y ayudarnos, como mujer casada, a tener una perspectiva adicional sobre este tema que a veces es un poco incómodo de hablar para las mujeres. Pero es muy importante. Asà que gracias por estar también con nosotras esta semana.
Holly Elliff: Me alegro de estar aquĆ, Nancy.
Nancy: Linda, en tu corazón, ya que te conozco, estÔ el ayudar a las mujeres a crecer en su relación con Jesucristo. Asà que con eso como tu motivación, ¿qué fue lo que te motivó a escribir un libro acerca de las mujeres y los problemas sexuales?
Linda: Nancy, crĆ©eme, no fui delante del SeƱor y le dije: Ā«Oh SeƱor, por favor, Āæpuedo ser tu voz en cuanto al sexo y al matrimonio?Ā» No ocurrió asĆ. Caminaba en un bosque detrĆ”s de mi casa y Dios puso el mensaje de Su Palabra en mi corazón para que me comunicara con las mujeres acerca de este tema.
Cuando Dios te pide algo, hay que decir que sĆ. Dios tambiĆ©n puso en mi corazón que mi querida amiga, Lorraine Pintus, debĆa escribir el libro conmigo. Cuando le dije que Dios la habĆa puesto en mi corazón, ella me miró y dijo:
«”Linda, no! ”No! No puedo escribir un libro sobre eso. Quiero escribir acerca de la intimidad con Cristo».
AsĆ que Dios tomó a dos mujeres renuentes como nosotras, nos sumergió en las Escrituras y en la lectura de la Biblia desde GĆ©nesis hasta Apocalipsis y oramos: «”Santo Dios, hĆ”blanos acerca de Tu corazón con relación a este tema!Ā» CaĆmos de rodillas porque Dios es un Creador creativo.
Nancy: Debiste haber sentido o detectado que habĆa alguna necesidad, al escuchar a las mujeres referirse al tema de la intimidad fĆsica con sus maridos. ĀæQuĆ© estabas escuchando o sintiendo que puso esta carga en tu corazón?
Linda: Nancy, he visto, literalmente por todo el mundo, que las mujeres cristianas estƔn confundidas acerca de este tema. El mundo es tan repugnante. Lo que Dios hizo sagrado, el mundo lo ha mancillado. Lo que Dios hizo puro, el mundo lo ha corrompido.
Una mujer cristiana que quiere lucir piadosa en el mundo, que ve cómo el mundo explota el cuerpo de la mujer, cómo el mundo explota el sexo, dice: Ā«Yo no quiero ser asĆĀ».
Asà que en el matrimonio, estÔn confundidas. Ellas dicen: «Bueno, si el mundo hace demasiado hincapié en este tema, yo voy a quitarle importancia en mi matrimonio porque quiero ser santa».
Nancy: Asà es.Holly, ¿al ministrar a las mujeres, has encontrado que esta es un Ôrea donde hay gran cantidad de confusión y malos entendidos?
Holly: SĆ, yo creo que es un Ć”rea donde las mujeres tienen que entender la verdad de Dios y cómo relacionarse con sus maridos.
Nancy: Lo que nos lleva de vuelta a la Palabra de Dios. En realidad, donde queremos empezar, continuar y terminar es en esto: «¿QuĆ© tiene que decir la Palabra de Dios acerca de este tema de la intimidad fĆsica en el matrimonio?Ā»
Asà que, Linda, ayúdanos a comenzar. Y tú Holly, hÔblanos. ¿Por dónde empezaste en las Escrituras? ¿Realmente aborda la Palabra de Dios este tema?
Linda: Dios ha sido muy especĆfico y muy exhaustivo. Esta es una de las cosas que me gustan de la Palabra de Dios, Nancy. No hay nada de lo que Dios no se ocupe, porque nos ama y Ćl quiere que entendamos Sus caminos en todas las Ć”reas de nuestras vidas.
Cuando Lorraine y yo leĆmos las Escrituras, desde GĆ©nesis hasta Apocalipsis, una de las preguntas que le hicimos a Dios para que nos respondiera por medio de Su Palabra fue: «¿Por quĆ© les dio Dios el don de la pasión sexual a las parejas casadas?Ā»
Nancy: Espera un minuto. EstĆ”s llamando a esto un don, lo cual ya es un poco diferente de como algunas personas podrĆan pensar sobre el sexo. Mucha gente no piensa en eso como un don.
Linda: Yo creo que es un regalo que Dios les dio a las parejas casadas. Es un don por lo que Ćl quiere que ellos se regocijen porque es suyo. Todos los regalos que Ćl da son buenos y todos lo honran, incluyendo el regalo de la pasión sexual.
Nancy: Entonces, Āæpor quĆ© Dios les dio ese regalo especĆficamente a las parejas casadas?
Linda:
- La primera razón que encontramos en la Palabra de Dios es que podamos tener el gozo de colaborar con Ćl en la creación de la vida.
- En segundo lugar, por la unidad, la intimidad que se produce.
- En tercer lugar, por el conocimiento único que no experimentamos con nadie mÔs. Dios nos dio el don de la pasión sexual para obtener placer.
Creo que una de las sorpresas para Lorraine y para mĆ, fue el hallar que hay muchas mĆ”s cosas escritas sobre esta razón en la Palabra de Dios, que sobre todas las demĆ”s razones juntas. Dios le dio tanta importancia, que nos dio todo un libro; el Cantar de los Cantares, para mostrarnos el gozo del amor conyugal.
- Dios dio el don del sexo como un freno para la tentación.
- TambiƩn lo dio para obtener consuelo.
Holly: Linda, ¿por qué crees que las mujeres no entienden esa verdad? ¿Por qué la desconocen?
Linda: Holly, no la han escuchado. Todo lo que han escuchado es la perspectiva del mundo. Las voces de los medios de comunicación, las voces de la tradición eclesiÔstica, y las actitudes que se han infiltrado hasta nosotras a través de los años.
Lo triste es que la información que la mayorĆa de las madres cristianas les dan a sus hijas es el silencio. Si no hablas acerca de algo, entonces lo que estĆ” implĆcito es que esto es algo que probablemente no es bueno, ciertamente este es un tema que no tocamos.
Holly, como madre de ocho hijos, y yo como madre de cuatro hijos y como abuela que soy, tenemos la responsabilidad de comunicar la verdad de Dios a nuestros hijos. Veo un pasaje de las Escrituras que muestra el corazón de Dios. Dios nos dio el don de la pasión sexual para que se produjera la unión de una sola carne.
En Efesios 5:31-32, leemos: «Por esto el hombre dejarÔ a su padre y a su madre, y se unirÔ a su mujer, y los dos serÔn una sola carne». Esta es una cita del Génesis. Pablo estÔ citando aquà el libro de Génesis.
Pero luego Ć©l abunda sobre lo que estaba escrito en el GĆ©nesis, en el versĆculo 32 Ć©l dice: Ā«Grande es este misterio. Pero yo hablo con referencia a Cristo y a la iglesiaĀ» (parafraseado).
¿Qué quiere decir esto?
En primer lugar, creo que es importante entender que en el griego, el idioma en el que fue escrito el Nuevo Testamento, la expresión Ā«una sola carneĀ» estĆ” haciendo referencia especĆficamente a la unión fĆsica. Se estĆ” hablando especĆficamente de la relación sexual en el matrimonio. Entonces, Āæcómo es esto un gran misterio que se refiere a Cristo y a la iglesia?
Esto me sobrecogió, Nancy y Holly, cuando por primera vez entendĆ que lo que se estĆ” diciendo aquĆ es que cuando una mujer experimenta el gozo, y la hermosura y la santidad del don de Dios que es la pasión sexual con su esposo, en la privacidad de su matrimonio, esta unión fĆsica, esta intimidad que se produce āque es mĆ”s cercana que cualquier otra intimidad fĆsicaā debe levantar sus ojos a la intimidad espiritual que el SeƱor JesĆŗs desea tener con nosotros.
Esto me sobrecoge.
Nancy: AsĆ que lo que estamos diciendo entonces es que la intención de Dios en el matrimonio, en la relación entre un esposo y una esposa, era reflejar una realidad eterna āy es reflejar la relación, la intimidad que existe entre Cristo y Su iglesia.
AsĆ que una mujer no puede decir: Ā«Tengo una relación Ćntima con CristoĀ», y no tener una relación Ćntima con su marido. Porque la una refleja a la otra.
Linda: AsĆ es, por supuesto. Y de hecho, cuando una mujer trata de luchar contra el mundo poniendo menos Ć©nfasis en la relación de intimidad fĆsica con su marido, diciendo: Ā«Simplemente no voy a estar interesada en esoĀ», en realidad ella estĆ” daƱando la imagen de Cristo y de la iglesia y la intimidad que Ćl quiere cultivar con nosotros.
Nancy: Y nuestro objetivo final en la vida es hacer que las personas se den cuenta de lo maravilloso que es Cristo y llamarlas a tener una relación Ćntima con Ćl. Una forma en la que una mujer casada puede hacer esto es experimentando la plenitud de compartir todo lo que Dios planeó para ella y para su marido, no solo en cuanto a su relación social, emocional y espiritual, sino tambiĆ©n en la intimidad fĆsica.
Linda, creo que cuando ponemos el tema de la sexualidad, es fÔcil para una mujer cuestionarse, «¿puedo realmente ser una mujer piadosa, espiritual y también enfocarme en mi sexualidad?» Parece que hay una tendencia a separar las dos cosas.
Linda: Creo que tienes toda la razón, Nancy. Al hablar con las mujeres y pedirles que hagan una lista de las cualidades que posee una mujer de Dios, la palabra sensual nunca aparecerÔ en esta lista. Creo que le tenemos miedo a eso. Se debe a que la palabra sensual en la Biblia se utiliza negativamente en cada lugar que aparece.
Pero la palabra sensual es en realidad una palabra positiva. Significa simplemente apelar y ceder a los sentidos.
Puedo recordar, Holly y Nancy, una vez que di una charla en Texas. Una joven mujer se me acercó y me dijo: «Oh, leà tu libro, pero el problema fue que mi marido también lo leyó».
Le dije: «¿Por qué fue eso un problema?»
Y ella me dijo: Ā«Porque la siguiente semana fue su cumpleaƱos. Le preguntĆ© lo que querĆa de regalo, y yo pensĆ© que me iba a decir un nuevo programa de computadora o algo normal. Pero Ć©l me pidió algo muy diferente. Me miró a los ojos y dijo: āTodo lo que quiero para mi cumpleaƱos es que te des permiso de ser una mujer sensualāĀ».
Era una mujer muy callada. Y yo le dije: «¿Qué le dijiste?»
Ella dijo: «Me quedé petrificada».
La miré y le dije: «¿Crees que como mujeres cristianas tenemos que darnos ese permiso?»
Ella dijo: Ā«SĆĀ».
Y es que de alguna manera hemos separadoāen nuestras mentes y en nuestros corazonesānuestra espiritualidad de nuestra sexualidad. Eso es lo que encuentro a menudo.
Creo que hay dos razones principales por las que una mujer lo hace. Una, porque el mundo es tan decadente que solo sienten, «no puedo estar tan interesada en lo terrenal».
Pero la segunda razón es que muchas mujeres cristianas cargan con culpas de su pasado. Ellas tratan de lidiar con esto colocando su espiritualidad en el segundo nivel de una casa de dos pisos, y su sexualidad en el sótano. Y entonces construyeron una barrera de ladrillos entre las dos.
En su pasado hacĆan cosas que sabĆan que estaban mal a los ojos de Dios cuando vivĆan su historia sexual. Pero entonces, en su historia espiritual, iban a estudios bĆblicos y hacĆan lo que pensaban que Dios querĆa.
El problema que veo, Holly y Nancy, en tantas mujeres casadas, es que cuando se casaron no sabĆan cómo derribar la pared. AsĆ que se convirtieron en mujeres divididas que no podĆan disfrutar el regalo del sexo que Dios les habĆa dado.
Holly: ¿Qué les dices, Linda, a esas mujeres? ¿Cómo llegan a aprender el balance entre las necesidades de sus maridos y el ver todo esto como algo piadoso?
Linda: Buena pregunta, Holly. Tenemos que ir a donde siempre vamos, y es a la Palabra de Dios. Hay un hermoso, hermoso verso del Cantar de los Cantares. Es al final de la consumación del matrimonio de Salomón y su joven novia, la Sulamita.
En el Cantar de los Cantares capĆtulo 4, hay una escena de amor muy atrevida y sensual. No hay otra forma de describirlo. Salomón acaba de hacer el amor por primera vez con su flamante novia, y estaban envueltos en los brazos uno del otro en la intimidad de su matrimonio.
De repente, una tercera persona entra en la cĆ”mara nupcial. «¿Y esto?Ā», pensamos. Decimos: Ā«Esto es privado. Nadie deberĆa estar aquĆĀ». Pero esa tercera persona es Dios.
En el Cantar de los Cantares capĆtulo 5, verso 1 b, es como si Dios se acercara a la alcoba, extendiera Su mano de bendición para decir esto a la joven pareja: Ā«Coman, amigos mĆos, beban y embriĆ”guense de amorĀ». (Parafraseado)
Yo estaba interesada en descubrir quĆ© significado tenĆa la palabra en hebreo usada ahĆ, y significa deleitarse. AsĆ que Ćl le estĆ” diciendo a esta joven pareja, Ā«delĆ©itense en el amor sexualĀ». Creo que Ćl une aquĆ la espiritualidad y la sexualidad de la mujer al dar Su bendición.
Nancy: Linda has hecho referencia al libro del Cantar de los Cantares. Este es, por cierto, un libro que nos gustarĆa animar a leer particularmente a las mujeres casadas y tomar notas de cómo esta pareja se expresa el uno al otro el amor. Realmente es un manual bĆblico para las parejas casadas.
ĀæCuĆ”les son algunas de las cualidades, Linda, que ves en esta mujer, en la medida que has estudiado el Cantar de los Cantares? ĀæCómo se entrega a sĆ misma? ĀæCómo expresa ese permiso que se ha dado para entregarse a sĆ mismaāpermiso que Dios le ha dadoāpara disfrutar de este deleite sexual con su esposo?
Linda: Es muy claro al leer el Cantar de los Cantares que la joven novia era muy expresiva con su marido. Ella le decĆa dónde tocarla, la forma de tocarla. Ella era muy expresiva en su admiración hacia Ć©l.
Ella dice: «De todos los Ôrboles en el bosque no eres como uno de esos pinos. Eres como un Ôrbol de manzanas rojas justo en medio del bosque». Ella es muy expresiva.
Ella tambiĆ©n es muy agresiva hacia su marido. Y tambiĆ©n es muy creativa. Ella es muy receptiva con sus palabras y tambiĆ©n fĆsicamente con su cuerpo, lo afirma y reafirma su masculinidad.
Holly: Hace un momento dijiste que parte del problema es que el mundo se ha pervertido de tal manera en esta Ć”rea, que para nosotras como mujeres cristianas, es difĆcil mantener una perspectiva correcta sobre esto. ĀæCómo puede una mujer ver esto como un regalo de Dios y ministrar las necesidades de su marido de una manera adecuada, como has dicho, darse permiso para ser sensual?
Linda: Holly, creo que tiene que entrar en la Palabra de Dios por sà misma⦠ella puede escucharnos, puede leer un libro, pero tiene que leer el Cantar de los Cantares ella misma y decir: «Dios, hÔblame, y muéstrame Tu perspectiva en las Escrituras de una mujer piadosa y sensual».
Animo a todas las mujeres casadas que estƔn escuchƔndonos a leer el Cantar de los Cantares con lƔpiz y papel y hacer una lista.
Cuando mi coautora de Temas de Intimidad, Lorraine Pintus y yo tomamos nuestro pedazo de papel y lĆ”piz e hicimos la lista, terminamos con una gran lista. Animo a todas las mujeres casadas que estĆ”n escuchando hoy a ir a sus biblias y tomar un lapicero y un pedazo de papel. PĆdele a Dios, mientras abres el libro del Cantar de los Cantares: Ā«Dios, muĆ©strame TĆŗ, personalmente, de Tu Palabra, cómo luce una mujer piadosa y sensualĀ».
Holly: Sabes, Linda, al principio de mi matrimonio, mi esposo y yo asistimos juntos a una conferencia de matrimonio. Nos pidieron clasificar todas las Ôreas de nuestro matrimonio y cómo pensÔbamos que estÔbamos, en una escala del uno al diez.
Cuando lleguĆ© al Ć”rea sexual, yo califiquĆ© nuestra relación sexual con un 8. Mi marido, sin embargo, la habĆa calificado con un 3. Al hablar sobre los resultados juntos, yo estaba mortificada de que no estuviera tan emocionado en esa Ć”rea como yo lo estaba.
Pero me di cuenta de que habĆa muchas cosas que yo no comprendĆa sobre sus necesidades ni tampoco sobre cuĆ”l era mi responsabilidad en cuanto a esas necesidades. ĀæQuĆ© le dirĆas a la mujer que estĆ” escuchando hoy y que realmente no ve por quĆ© esto es tan importante?
Linda: Les dirĆa que Dios dice que para Ćl esto es algo muy importante. Dios ha hablado mucho en Su Palabra al respecto. No solo piensa que es algo importante entre el esposo y la esposa, Ćl dice que es algo tan sagrado, como la ilustración, en la tierra, de la unión espiritual que tenemos con Cristo.
Eso lo hace sumamente importante.
Holly: Linda, dices en tu libro que Dios creó a las mujeres cristianas para ser las mĆ”s grandes amantes de la tierra, ya que como creyentes, no solo poseemos la pasión fĆsica, sino que tenemos ademĆ”s la capacidad de infundir santidad a nuestra sensualidad.
Ahora, este es un concepto muy diferente que muchas no tenemos.
Linda: Conocemos al que ama nuestras almas. Y debido a que le conocemos, nosotras debemos ser las mejores amantes para nuestros maridos.
Holly: Entonces, Linda, estamos hablando hoy, tal vez, a mujeres que no han visto esto como un Ć”rea a la que tienen que dedicar tiempo, energĆa y reflexión. ĀæDe quĆ© manera puede esa mujer comenzar a convertirse en la amante que su marido desea, necesita y quiere?
Linda: Esa es una buena pregunta. Pero creo que al escucharnos alguna mujer pudiera pensar, «oh no, tengo que empezar a hacer algo diferente». Pero no empezamos el proceso en el dormitorio. Comenzamos el proceso sobre nuestras rodillas.
Vamos delante de Dios y decimos: «Dios, dame una mente nueva. Necesito Tu perspectiva. Dios, dame un corazón no dividido. Dios, enséñame Tú personalmente, lo que significa para mà ser una esposa piadosa y sensual para el hombre que Tú me has dado».
Annamarie: Nuestra invitada, Linda Dillow, regresarÔ para cerrar en oración. Ella ha escrito el libro titulado, «Temas de Intimidad: 21 interrogantes que las mujeres tienen sobre el sexo». La conversación que has estado escuchando entre ella, Nancy DeMoss Wolgemuth y Holly Elliff se basa en este libro.
En una de nuestras conferencias Mujer Verdadera tuvimos la oportunidad de escuchar de una oyente. Ella compartió con nosotros acerca de un tiempo difĆcil en su matrimonio y de la obra que Dios ha estado haciendo en su corazón. Creo que te serĆ” de Ć”nimo escuchar lo que ella nos dijo.
Mujer: El SeƱor por medio de este ministerio ha hecho grandes cosas en nuestras vidas. Hace como un aƱo tuve algunos problemas en mi matrimonio que si hubiera andado en el mundo, habrĆa abandonado el matrimonio. HabrĆa olvidado el pacto que hice con el SeƱor.
Por medio de este ministerio, escuchando el testimonio de una hermana que dijo que el pacto lo hizo con el SeƱor, el SeƱor me dijo, «¿con quiĆ©n hiciste el pacto, con tu esposo o conmigo?Ā» TolerĆ© un aƱo que mi esposo no me dirigió la palabra, no me tocaba, no recibĆa una sola llamada mĆa, un mensajeā¦yo no era nada para Ć©l.
Pero ahĆ fue donde el SeƱor me hizo ver que mi dios era mi esposo. Por medio de ese aƱo tan difĆcil en el que me sentĆ que no valĆa nada, el SeƱor me dijo, Ā«vales mucho, vales mucho porque eres mi hija, la niƱa de mis ojosĀ». AhĆ fue donde me di cuenta que lo tenĆa todo, que soy nueva en Cristo, que soy valiosa en el SeƱor, que mi lucha no es contra mi esposo.
Como comentaba, si hubiera estado en el mundo, yo pienso que lo habrĆa abandonado. Pero no, el pacto lo hice con mi SeƱor y no puedo abandonar mi matrimonio. Tengo hijos y tengo nueras y una hija. Yo le tenĆa que dar un ejemplo a mis hijos despuĆ©s de haberles dado mucho tiempo mal ejemplo.
Sigo con mi matrimonio, mi esposo no se ha cansado de mandarme mensajes. DespuƩs de un aƱo, ahora me manda mensajes. Es un proceso que quiero que cuando llegue a casa Ʃl vea que vine para que el SeƱor siga transformando mi vida. Voy a seguir adelante. Estoy feliz y agradeciendo a Dios por este ministerio tan hermoso.
Annamarie: Gracias hermana por compartir esto con nosotras.
Muchas mujeres, por pecados sexuales pasados, llegan con culpa a sus matrimonios, ¿se puede ser libre de esa culpa? En la continuación de esta serie, Linda y Holly te darÔn esperanza.
Linda: Si eres asaltada continuamente en tu mente por las imĆ”genes y los pensamientos de lo que sucedió en el pasado, y si has pedido perdón, entonces esos pensamientos no son de Dios. Ellos estĆ”n siendo arrojados hacia ti por el maligno, y hay que hacer exactamente lo que hizo JesĆŗs cuando fue tentado en el desierto. Pronuncia las Escrituras. Debes decir: Ā«He sido perdonadaĀ», y lanzar esos pensamientos de nuevo al enemigo. Di: «”QuĆtate de delante de mĆ, SatanĆ”s. Yo no voy a ir allĆ con mi mente. No voy a escuchar tus insultos. Soy nueva criaturaĀ».
Annamarie: Asegúrate de acompañarnos mañana, aquà en Aviva Nuestros Corazones.
Ahora cerremos este programa en oración. Aquà estÔ Linda.
Linda: Dios, Tú sabes que muchos de nuestros corazones estÔn confundidos, que viven en un mundo muy confuso. En este momento, como mujeres casadas venimos delante de Ti y te pedimos: «Dios transforma nuestras mentes. Danos una mente nueva. Señor, danos un corazón no dividido. Enseña a cada mujer casada, de manera personal, lo que significa ser una esposa santa y sensual.
Dios, gracias por ser nuestro Maestro. Gracias por las claras enseƱanzas de Tu Palabra. Te alabamos por eso, amƩn.
Annamarie: Adornando el evangelio juntas, Aviva Nuestros Corazones con Nancy DeMoss Wolgemuth es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
Te recordamos que la lectura bĆblica para hoy es GĆ©nesis capĆtulos 45 al 47.
Todas las Escrituras son tomadas de la Biblia de las AmƩricas, a menos que se indique lo contrario.
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