Hombre Reformado
Serie:Ā Grandes Doctrinas De La Biblia
1.Ā LA REVELACIĆN
7. El canon de la Escritura
R.C.SPROUL
Comúnmente pensamos en la Biblia como un solo gran libro. En realidad, es una pequeña biblioteca de sesenta y seis libros individuales. La reunión de estos libros constituye lo que llamamos el canon de la sagrada Escritura. El término canon proviene de la palabra griega que significa «vara de medir» «metro», «estÔndar», o «norma». Históricamente, la Biblia ha sido siempre el precepto autorizado para la fe y la prÔctica en la iglesia.
Con respecto a los libros incluidos en el Nuevo Testamento, los católicos y los protestantes estĆ”n de acuerdo. Sin embargo, los dos grupos estĆ”n en franco desacuerdo con lo que respecta a los libros que deberĆan ser incluidos en el Antiguo Testamento. Los católicos creen que los libros apócrifos deberĆan ser considerados canónicos, mientras que el protestantismo piensa lo contrario. (Estos libros apócrifos fueron escritos despuĆ©s que se completó el Antiguo Testamento y antes que se comenzara a escribir el Nuevo Testamento.) El debate con respecto a los libros apócrifos se centra en el tema mĆ”s amplio sobre quĆ© fue considerado canónico por la comunidad judĆa. Existe una contundente evidencia que los libros apócrifos no estaban incluidos en el canon palestino de los judĆos. Por otro lado, parece ser que los judĆos que vivĆan en Egipto habrĆan incluido a los libros apócrifos (traducidos al griego) en el canon alejandrino. Hay pruebas mĆ”s recientes, sin embargo, que arrojan ciertas dudas a este respecto.
Algunos crĆticos de la Biblia aducen que la iglesia no contó con una Biblia como tal hasta casi principios del siglo quinto. Pero esto es una distorsión de todo el proceso de desarrollo canónico. La iglesia se reunió en concilios en varias ocasiones durante los primeros siglos para decidir sobre cuales libros pertenecĆan propiamente al canon. El primer canon formal del Nuevo Testamento fue creado por el hereje Marcia, quien produjo su propia versión expurgada de la Biblia. Para combatir a este hereje, la iglesia se vio obligada a declarar cuĆ”l era el contenido exacto del Nuevo Testamento.
Aunque la gran mayorĆa de los libros que hoy en dĆa estĆ”n incluidos en el Nuevo Testamento en su dĆa claramente funcionaron con autoridad canónica desde que fueron escritos, hubo algunos pocos libros cuya inclusión en el canon del Nuevo Testamento fue motivo de discusión. Estos fueron Hebreos, Santiago, la segunda epĆstola de Pedro, la segunda y tercera epĆstola de Juan, Judas, y Apocalipsis.
Existieron ademĆ”s varios libros que rivalizaron para obtener esta posición canónica pero que no fueron incluidos. La gran mayorĆa de estos eran obras espurias escritas por herejes gnósticos del segundo siglo. Estos libros nunca recibieron una consideración seria. (Este es un punto clave que los crĆticos suelen pasar por alto cuando alegan que entre mĆ”s de dos mil contendientes al canon se eligieron solo veintisiete. Y luego preguntan: «¿No es poco probable que se haya seleccionado a los veintisiete correctos?Ā») En realidad, son solo dos o tres libros los que no fueron incluidos luego de haber sido seriamente considerados. Estos fueron 1 Clemente, El Pastor de Hermas, y La DidaquĆ©. Estos libros no fueron incluidos en el canon de la Escritura porque no habĆan sido escritos por los apóstoles, y sus propios autores reconocieron que su autoridad estaba subordinada a la de los apóstoles.
Algunos cristianos estĆ”n preocupados por el hecho de que haya habido un proceso histórico selectivo. Les molesta la pregunta: Āæcómo es posible saber que el canon del Nuevo Testamento incluye los libros que deberĆa contener? La teologĆa católica tradicional contesta esta pregunta apelando a la infalibilidad de la iglesia. La iglesia es vista entonces como Ā«creandoĀ» el canon, y tiene asĆ la misma autoridad que la propia Escritura. El protestantismo clĆ”sico niega el hecho de que la iglesia sea infalible y que la iglesia Ā«haya creadoĀ» el canon. La diferencia entre el catolicismo y el protestantismo puede resumirse de la siguiente manera:
El punto de vista católico: El canon es una colección infalible de libros infalibles.
El punto de vista protestante clÔsico: El canon es una colección falible de libros infalibles.
El punto de vista crĆtico liberal: El canon es una colección falible de libros falibles.
Si bien los protestantes creen que Dios en su providencia ejerció su cuidado especial para asegurar que solo los libros apropiados fueran incluidos, no convirtió a la iglesia en sà misma en infalible. Los protestantes, ademÔs, le recuerdan a los católicos que la iglesia no «creó» al canon. La iglesia reconoció, aceptó, recibió y se sujetó al canon de la Escritura. El término que la iglesia utilizó en los concilios fue recipimus, Recibimos».
¿CuÔl fue el criterio utilizado para evaluar los libros?
Las asĆ llamadas evidencias canónicas incluĆan las siguientes:
l. Los libros deberĆan contar con la autorĆa o el respaldo apostólico.
2. Su autoridad deberĆa haber sido recibida por la iglesia primitiva.
3. DeberĆan estar en armonĆa con los libros de los cuales nadie dudaba de su canonicidad.
Si bien en una etapa de su vida MartĆn Lutero cuestionó el carĆ”cter canónico de Santiago, mĆ”s adelante cambió de parecer. No hay ninguna razón valedera para dudar de que los libros que actualmente estĆ”n incluidos en el canon del Nuevo Testamento no son los que deberĆan estar allĆ.
Resumen
1. El término canon proviene del griego, y significa «norma» o «estÔndar». Se utiliza la palabra canon para describir la lista autorizada de libros que la iglesia reconoce como la sagrada Escritura y, por ende, el «precepto» para su fe y su prÔctica.
2. AdemÔs de los sesenta y seis libros de la Biblia aceptados por los protestantes, los católicos también aceptan a los libros apócrifos como Escritura autorizada.
3. Para combatir la herejĆa, la iglesia reconoció la necesidad de declarar a cuĆ”les libros se les habĆa reconocido su autoridad.
4. Hubo algunos libros cuya inclusión en el canon fue motivo de disputa (Hebreos, Santiago, 2 Pedro, 2 y 3 Juan, Judas, y Apocalipsis), y otros libros cuya inclusión fue considerada pero que no fueron admitidos en el canon, entre los que se encuentran 1 Clemente, El Pastor de Hermas, y La Didaqué.
5. La iglesia no creó al canon, simplemente reconoció a los libros que tenĆan las evidencias canónicas y que por lo tanto gozaban de autoridad dentro de la iglesia.
6. Las evidencias canónicas incluyen: (1) la autorĆa o el respaldo apostólico, (2) que la autoridad de dichos libros haya sido reconocida por la iglesia primitiva, y (3) el estar en armonĆa con los libros que sin ningĆŗn tipo de duda formaban parte del canon.
Pasajes bĆblicos para la reflexión
Lk. 24:44-45
1 Cor. 15:3-8
2 Tim. 3:16-17
2 Pet. 1:19-21
2 Pet. 3:14-16
El Dr. R.C. Sproul fue fundador de los Ministerios Ligonier, pastor fundador de Saint Andrewās Chapel en Sanford, Florida, primer presidente de Reformation Bible College y editor ejecutivo de la revista Tabletalk. Fue reconocido en todo el mundo por su articulada defensa de la inerrancia de las Escrituras y la necesidad de que el pueblo de Dios se mantenga con convicción en Su Palabra. Su programa de radio, Renewing Your Mind (Renovando Tu Mente), se sigue emitiendo diariamente en cientos de emisoras de radio de todo el mundo y tambiĆ©n se puede escuchar en lĆnea. Escribió mĆ”s de cien libros, incluyendo La santidad de Dios, Escogidos por Dios, Todos somos teólogos, MoisĆ©s y la zarza ardiente, Sorprendido por el sufrimiento, entre otros.
ARTĆCULO TOMADO DE: http://www.hombrereformado.org/grandes-doctrinas-de-la-bibliaār-c-sproul