Combatiendo por la fe

Iglesia EvangƩlica de la Gracia

Combatiendo por la fe

Jairo Chaur

Jairo Chaur

Jairo nació en BogotÔ (Colombia). A finales del año 2000 vino a Barcelona con su esposa Ruth y sus tres hijos Daniel, Juan y Laura, con el propósito de adelantar estudios de doctorado en ingeniería.
Luego de concluir sus estudios, continuó en Barcelona y a finales de 2005 conoció el punto de misión en Sant Andreu, que para entonces comenzaba sus reuniones en la casa de David y Elisabet Barceló.
Convencido que tanto la doctrina como la visión de la IEG son fieles a la Palabra de Dios, Jairo y su familia se unen en diciembre de 2005 al que para entonces era un punto de misión. Fue en febrero de 2010 cuando es ordenado en el ministerio pastoral. Los primeros años combinó su ministerio con su trabajo secular como ingeniero y como profesor, y a partir del 2017 a plena dedicación, como misionero de HeartCry Missionary Society.

7 –Ā Ā EL CANON DE LA ESCRITURA

Hombre Reformado

Serie:Ā Grandes Doctrinas De La Biblia

1.Ā LA REVELACIƓN

7. El canon de la Escritura

R.C.SPROUL

ComĆŗnmente pensamos en la Biblia como un solo gran libro. En realidad, es una pequeƱa biblioteca de sesenta y seis libros individuales. La reunión de estos libros constituye lo que llamamos el canon de la sagrada Escritura. El tĆ©rmino canon proviene de la palabra griega que significa Ā«vara de medirĀ»  Ā«metroĀ», Ā«estĆ”ndarĀ», o Ā«normaĀ». Históricamente, la Biblia ha sido siempre el precepto autorizado para la fe y la prĆ”ctica en la iglesia.

Con respecto a los libros incluidos en el Nuevo Testamento, los católicos y los protestantes estÔn de acuerdo. Sin embargo, los dos grupos estÔn en franco desacuerdo con lo que respecta a los libros que deberían ser incluidos en el Antiguo Testamento. Los católicos creen que los libros apócrifos deberían ser considerados canónicos, mientras que el protestantismo piensa lo contrario. (Estos libros apócrifos fueron escritos después que se completó el Antiguo Testamento y antes que se comenzara a escribir el Nuevo Testamento.) El debate con respecto a los libros apócrifos se centra en el tema mÔs amplio sobre qué fue considerado canónico por la comunidad judía. Existe una contundente evidencia que los libros apócrifos no estaban incluidos en el canon palestino de los judíos. Por otro lado, parece ser que los judíos que vivían en Egipto habrían incluido a los libros apócrifos (traducidos al griego) en el canon alejandrino. Hay pruebas mÔs recientes, sin embargo, que arrojan ciertas dudas a este respecto.

Algunos críticos de la Biblia aducen que la iglesia no contó con una Biblia como tal hasta casi principios del siglo quinto. Pero esto es una distorsión de todo el proceso de desarrollo canónico. La iglesia se reunió en concilios en varias ocasiones durante los primeros siglos para decidir sobre cuales libros pertenecían propiamente al canon. El primer canon formal del Nuevo Testamento fue creado por el hereje Marcia, quien produjo su propia versión expurgada de la Biblia. Para combatir a este hereje, la iglesia se vio obligada a declarar cuÔl era el contenido exacto del Nuevo Testamento.

Aunque la gran mayoría de los libros que hoy en día estÔn incluidos en el Nuevo Testamento en su día claramente funcionaron con autoridad canónica desde que fueron escritos, hubo algunos pocos libros cuya inclusión en el canon del Nuevo Testamento fue motivo de discusión. Estos fueron Hebreos, Santiago, la segunda epístola de Pedro, la segunda y tercera epístola de Juan, Judas, y Apocalipsis.

Existieron ademĆ”s varios libros que rivalizaron para obtener esta posición canónica pero que no fueron incluidos. La gran mayorĆ­a de estos eran obras espurias escritas por herejes gnósticos del segundo siglo. Estos libros nunca recibieron una consideración seria. (Este es un punto clave que los crĆ­ticos suelen pasar por alto cuando alegan que entre mĆ”s de dos mil contendientes al canon se eligieron solo veintisiete. Y luego preguntan: «¿No es poco probable que se haya seleccionado a los veintisiete correctos?Ā») En realidad, son solo dos o tres libros los que no fueron incluidos luego de haber sido seriamente considerados. Estos fueron 1 Clemente, El Pastor de Hermas, y La DidaquĆ©. Estos libros no fueron incluidos en el canon de la Escritura porque no habĆ­an sido escritos por los apóstoles, y sus propios autores reconocieron que su autoridad estaba subordinada a la de los apóstoles.

Algunos cristianos estÔn preocupados por el hecho de que haya habido un proceso histórico selectivo. Les molesta la pregunta: ¿cómo es posible saber que el canon del Nuevo Testamento incluye los libros que debería contener? La teología católica tradicional contesta esta pregunta apelando a la infalibilidad de la iglesia. La iglesia es vista entonces como «creando» el canon, y tiene así la misma autoridad que la propia Escritura. El protestantismo clÔsico niega el hecho de que la iglesia sea infalible y que la iglesia «haya creado» el canon. La diferencia entre el catolicismo y el protestantismo puede resumirse de la siguiente manera:

El punto de vista católico: El canon es una colección infalible de libros infalibles.

El punto de vista protestante clÔsico: El canon es una colección falible de libros infalibles.

El punto de vista crítico liberal: El canon es una colección falible de libros falibles.

Si bien los protestantes creen que Dios en su providencia ejerció su cuidado especial para asegurar que solo los libros apropiados fueran incluidos, no convirtió a la iglesia en sí misma en infalible. Los protestantes, ademÔs, le recuerdan a los católicos que la iglesia no «creó» al canon. La iglesia reconoció, aceptó, recibió y se sujetó al canon de la Escritura. El término que la iglesia utilizó en los concilios fue recipimus, Recibimos».

¿CuÔl fue el criterio utilizado para evaluar los libros?

Las así llamadas evidencias canónicas incluían las siguientes:

l. Los libros deberían contar con la autoría o el respaldo apostólico.

2. Su autoridad deberĆ­a haber sido recibida por la iglesia primitiva.

3. DeberĆ­an estar en armonĆ­a con los libros de los cuales nadie dudaba de su canonicidad.

Si bien en una etapa de su vida Martín Lutero cuestionó el carÔcter canónico de Santiago, mÔs adelante cambió de parecer. No hay ninguna razón valedera para dudar de que los libros que actualmente estÔn incluidos en el canon del Nuevo Testamento no son los que deberían estar allí.

Resumen

1. El término canon proviene del griego, y significa «norma» o «estÔndar». Se utiliza la palabra canon para describir la lista autorizada de libros que la iglesia reconoce como la sagrada Escritura y, por ende, el «precepto» para su fe y su prÔctica.

2. AdemÔs de los sesenta y seis libros de la Biblia aceptados por los protestantes, los católicos también aceptan a los libros apócrifos como Escritura autorizada.

3. Para combatir la herejía, la iglesia reconoció la necesidad de declarar a cuÔles libros se les había reconocido su autoridad.

4. Hubo algunos libros cuya inclusión en el canon fue motivo de disputa (Hebreos, Santiago, 2 Pedro, 2 y 3 Juan, Judas, y Apocalipsis), y otros libros cuya inclusión fue considerada pero que no fueron admitidos en el canon, entre los que se encuentran 1 Clemente, El Pastor de Hermas, y La Didaqué.

5. La iglesia no creó al canon, simplemente reconoció a los libros que tenían las evidencias canónicas y que por lo tanto gozaban de autoridad dentro de la iglesia.

6. Las evidencias canónicas incluyen: (1) la autoría o el respaldo apostólico, (2) que la autoridad de dichos libros haya sido reconocida por la iglesia primitiva, y (3) el estar en armonía con los libros que sin ningún tipo de duda formaban parte del canon.

Pasajes bíblicos para la reflexión

Lk. 24:44-45

1 Cor. 15:3-8

2 Tim. 3:16-17

2 Pet. 1:19-21

2 Pet. 3:14-16

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue fundador de los Ministerios Ligonier, pastor fundador de Saint Andrew’s Chapel en Sanford, Florida, primer presidente de Reformation Bible College y editor ejecutivo de la revista Tabletalk. Fue reconocido en todo el mundo por su articulada defensa de la inerrancia de las Escrituras y la necesidad de que el pueblo de Dios se mantenga con convicción en Su Palabra. Su programa de radio, Renewing Your Mind (Renovando Tu Mente), se sigue emitiendo diariamente en cientos de emisoras de radio de todo el mundo y tambiĆ©n se puede escuchar en lĆ­nea. Escribió mĆ”s de cien libros, incluyendo La santidad de Dios, Escogidos por Dios, Todos somos teólogos, MoisĆ©s y la zarza ardiente, Sorprendido por el sufrimiento, entre otros.

ARTƍCULO TOMADO DE: http://www.hombrereformado.org/grandes-doctrinas-de-la-biblia—r-c-sproul

ĀæCómo puedo tomar control de mis pensamientos?

Got Questions

¿Cómo puedo tomar control de mis pensamientos?

Muchos cristianos luchan con este tema, sobre todo en nuestro mundo altamente tecnológico, sin embargo, es esencial tomar el control de nuestros pensamientos. Proverbios 4:23 dice, ā€œSobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de Ć©l mana la vidaā€. El Ā«corazónĀ» incluye la mente y todo lo que procede de ella. Alguien dijo que cada pecado que cometemos, lo cometemos dos veces, una vez en nuestros pensamientos y otra vez cuando actuamos sobre esos pensamientos. Es mĆ”s fĆ”cil librar nuestras vidas de pecado si lo atacamos en este nivel fundamental de pensamiento en vez de esperar que sea arraigado en nuestras vidas por nuestras acciones, y luego intentar sacarlo.

TambiƩn hay una diferencia entre ser tentado (un pensamiento que entra en la mente) y pecar (meditar sobre un mal pensamiento y revolcarse en ello). Es importante entender que cuando un pensamiento entra en nuestra mente, lo examinamos basado en la Palabra de Dios y determinamos si debemos continuar por ese camino, o rechazamos el pensamiento y lo reemplazamos con otro. Si ya hemos permitido que se forme un hƔbito en nuestros pensamientos, es mƔs difƭcil cambiar el rumbo de nuestros pensamientos, tal como es difƭcil sacar un auto de un profundo bache y ponerlo sobre una nueva pista. Aquƭ hay algunas sugerencias para tomar control de nuestros pensamientos y deshacernos de malos pensamientos:

1. Estar en la Palabra de Dios para que cuando un pensamiento pecaminoso entre en nuestra mente (la tentación), podamos reconocerlo por lo que es y saber quĆ© rumbo tomar. JesĆŗs en el desierto (Mateo 4) respondió a cada una de las tentaciones de SatanĆ”s con una Escritura que tuvo aplicación a la dirección que Ɖl supo que Su mente deberĆ­a tomar en vez de empezar por el camino del pensamiento pecaminoso. Cuando fue tentado a suplir Su necesidad fĆ­sica (convertir las piedras en pan), Ɖl recitó el pasaje sobre la importancia de confiar en Dios. Cuando fue tentado a servir a SatanĆ”s con el fin de obtener la gloria del mundo, Ɖl sacó hasta el pasaje que dice que estamos para servir y adorar solo a Dios, y hablar de la gloria que pertenece a Ɖl y a los que son Suyos.

Cuando fue tentado a probar a Dios (para ver si Dios realmente estaba allĆ­ y cumplirĆ­a Sus promesas), JesĆŗs respondió con pasajes que hacen hincapiĆ© en la importancia de creer a Dios sin tener que verlo demostrar Su presencia. Citando las Escrituras en un momento de tentación no es un talismĆ”n, sino mĆ”s bien sirve al propósito de enfocar nuestras mentes en una dirección bĆ­blica, pero necesitamos conocer la Palabra de Dios ANTES de ese momento para lograrlo. Por lo tanto, es esencial un hĆ”bito diario de estar en la Palabra de una manera significativa. Si somos conscientes de un Ć”rea determinada de tentación constante (la preocupación, la lujuria, la ira, etc.), tenemos que estudiar y memorizar pasajes claves que traten esos temas. Buscar tanto lo que debemos hacer para evitar (lo negativo) y cómo responder correctamente (lo positivo) a situaciones y pensamientos tentadores — antes de que estĆ©n sobre nosotros — nos darĆ” una gran victoria sobre ellos.

2. Vivir en dependencia del Espíritu Santo, principalmente a través de la búsqueda de Su fuerza a través de la oración (Mateo 26:41). Si nos basamos en nuestra propia fuerza, fracasaremos (Proverbios 28:26; Jeremías 17:9; Mateo 26:33).

3. No alimentar nuestras mentes con aquello que promueve los pensamientos pecaminosos. Esta es la idea de Proverbios 4:23. Debemos guardar nuestros corazones — lo que permitimos en ellos y en lo que meditamos. Job 31: 1 dice, ā€œHice pacto con mis ojos; ĀæCómo, pues, habĆ­a yo de mirar a una virgen?ā€ Romanos 13:14 dice, ā€œā€¦vestĆ­os del SeƱor Jesucristo, y no proveĆ”is para los deseos de la carneā€. Por lo tanto, debemos evitar periódicos, videos, pĆ”ginas web, conversaciones y situaciones que nos llevarĆ”n a una caĆ­da. AdemĆ”s, debemos evitar pasar tiempo con aquellos que nos animarĆ­an a andar por esos caminos equivocados.

4. Buscar intensamente a Dios, sustituyendo una cosmovisión bĆ­blica y bĆŗsquedas piadosas por los pensamientos pecaminosos. Este es el principio de la sustitución. Cuando tentados a odiar a alguien, reemplazamos esos pensamientos odiosos con acciones piadosas: les hacemos el bien, hablamos bien de ellos y oramos por ellos (Mateo 5:44). En lugar de robar, debemos trabajar duro para ganar dinero, y luego buscar oportunidades para dar a otros en necesidad (Efesios 4:28). Cuando somos tentados a codiciar a una mujer, quitamos nuestra mirada, alabamos a Dios por la manera que Ɖl nos ha hecho — masculinos y femeninos — y oramos por la mujer (por ejemplo: ‘SeƱor, ayuda a esta joven a conocerte, si no te conoce, y a experimentar la alegrĆ­a de caminar contigo’), y luego pensamos en ella como una hermana (1 Timoteo 5:2). La Biblia habla a menudo de ā€œdespojarse deā€ pensamientos y acciones malos y luego de ā€œvestirse deĀ» acciones y pensamientos piadosos (Efesios 4:22-32). Simplemente buscando despojarse de esos pensamientos pecaminosos sin reemplazarlos con pensamientos piadosos deja un campo vacĆ­o para que SatanĆ”s venga y siembre su cizaƱa (Mateo 12:43-45).

5. Utilizar el compaƱerismo con otros cristianos en la manera que Dios lo quiso. Hebreos 10:24-25 dice, ā€œY considerĆ©monos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortĆ”ndonos; y tanto mĆ”s, cuanto veis que aquel dĆ­a se acercaā€. Los hermanos cristianos que nos animarĆ”n en los cambios que deseamos (es mejor un compaƱero del mismo gĆ©nero), que orarĆ”n por y con nosotros, que nos preguntarĆ”n en amor cómo estamos, y que nos pedirĆ”n cuentas en evitar las viejas costumbres, son valiosos amigos de verdad.

Una cosa final, y la mÔs importante: estos métodos no serÔn de valor alguno si no hemos puesto nuestra fe en Cristo como Salvador de nuestros pecados. ”Esto es absolutamente donde debemos empezar! Sin esto, no puede haber victoria sobre pensamientos pecaminosos y tentaciones, y las promesas de Dios y el poder del Espíritu Santo disponibles para Sus hijos no son para nosotros.

Dios bendecirĆ” a aquellos que busquen honrarlo con lo que mĆ”s le importa: lo que somos por dentro y no solo lo que aparentamos ser a los demĆ”s. Ā”QuĆ© Dios haga vĆ”lida la descripción de JesĆŗs de Natanael — un hombre [o mujer] en el cual no hay engaƱo (Juan 1:47)!

Permisos de publicación autorizados por el Ministerio Got Questions para Alimentemos El Alma

Tomado de GotQuestions.org. Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en:  https://www.gotquestions.org/Espanol/

La parĆ”bola del buen pastor

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: Las parĆ”bolas de JesĆŗs.

La parƔbola del buen pastor

Por Greg Lanier

Nota del editor: Este es el décimo tercer capítulo en la serie de artículos de Tabletalk Magazine: Las parÔbolas de Jesús.

Las metÔforas que estÔn profundamente arraigadas en nosotros (como que Dios es nuestra roca, que el amor es una travesía, etc.) nos ayudan a captar verdades que de otro modo podrían escaparse entre los dedos de nuestra mente. Juan 10 es un ejemplo relevante de esto. La compleja «imagen verbal» (v. 6; «alegoría», «figura» o «comparación» en algunas traducciones) del pastor, la oveja, la puerta del redil y los posibles ladrones nos llevan al corazón de quien es Jesús y de cómo somos llamados para seguir solamente Su voz. Como cualquier buena metÔfora, se propaga hacia el exterior en varios sentidos. Vamos a seguirlos.

Utilizando detalles sobre el pastoreo, que eran familiares para Su audiencia, JesĆŗs visualiza un gran redil de ovejas con un portero que guarda la puerta para asegurarse de que solo los verdaderos pastores entren y salgan con sus ovejas, que son vulnerables. Cualquiera que no pase por esa puerta es un posible ladrón. Esta imagen recuerda cómo JesĆŗs describe a la gente como Ā«ovejas sin pastorĀ» (Mr 6:34) y a SĆ­ mismo como Aquel enviado a buscar la oveja perdida (Mt 18:12; Lc 15:3-7). Como Ɖl cuida amorosamente Sus ovejas, Su Ā«vozĀ» es lo mĆ”s importante (Jn 10:4). En el antiguo Israel, los pastores iban delante de sus ovejas y las guiaban (en lugar de conducirlas por detrĆ”s) simplemente por reconocimiento de voz. En esta parte del Evangelio de Juan, JesĆŗs se esfuerza por demostrar que Ɖl es el verdadero lĆ­der de Ā«Sus ovejasĀ» (v. 3), no las autoridades religiosas corruptas que querĆ­an destruirlas, asĆ­ como los ladrones de la parĆ”bola. 

Dios promete enviar un verdadero Pastor, un nuevo David, que cuidarĆ” del pueblo para siempre.

Pero el uso de las imĆ”genes de ovejas y de pastoreo se refleja en toda la Escritura, en la que el pueblo de Dios regularmente se describe como un rebaƱo de ovejas (1 Re 22:17; Sal 44) y los reyes de Israel, especialmente David, como sus pastores (Sal 78). Pero cuando sus lĆ­deres fallaban, los profetas los denunciaban como pastores ladrones y sin valor (Isa 56:9-12; Jer 23:1-4; Zac 11:4-17). En medio de este caos de pastores devoradores de ovejas, Dios promete enviar un verdadero Pastor, un nuevo David, que cuidarĆ” del pueblo para siempre: Ā«Entonces pondrĆ© sobre ellas un solo pastor que las apacentarĆ”, Mi siervo David; Ɖl las apacentarĆ” y serĆ” su pastorĀ» (Ez 34:23). Al declararse a SĆ­ mismo como el Ā«buen pastorĀ» (Jn 10:11), JesĆŗs deja en claro que Ɖl ese pastor mesiĆ”nico prometido. Y superarĆ” con creces a cualquier pastor terrenal: mientras que el Ā«asalariadoĀ» huye cuando viene la dificultad (v. 12), JesĆŗs da Su vida por Sus ovejas (v. 11). 

Pero las ondas de la imagen van aĆŗn mĆ”s lejos. A lo largo del Antiguo Testamento, Dios mismo se describe con frecuencia como el verdadero Pastor (Gn 49:24; Sal 23; 95:7). AdemĆ”s, Dios promete que en el futuro Ā«Yo mismo buscarĆ© Mis ovejas y velarĆ© por ellasĀ» (Ez 34:11). En otras palabras, tanto Dios como el MesĆ­as davĆ­dico son los futuros pastores del rebaƱo. No es de extraƱar que JesĆŗs aclare las implicaciones: Ɖl no solo cumple el rol mesiĆ”nico de Pastor en Su parĆ”bola, sino que declara: Ā«Yo y el Padre somos unoĀ» (Jn 10:30). De una manera sorprendente pero misteriosa, JesĆŗs, como el Hijo divino del Padre, cumple la promesa de que Ā«unĀ» Pastor —«unoĀ» trinitario— cuidarĆ­a del rebaƱo. 

A travĆ©s de esta hermosa imagen verbal, JesĆŗs revela que solo Ɖl es la puerta de salvación y el Buen Pastor que, como Dios encarnado, cuida Su rebaƱo muriendo para liberarlo. Ɖl conoce a los Suyos. Ɖl los ama. Y aquellos que son verdaderamente Suyos —que el Padre le dio— conocen Su voz y encuentran seguridad en Su grey. Aunque andĆ”bamos Ā«descarriados como ovejasĀ», ahora hemos Ā«vuelto al Pastor… de [nuestras] almasĀ» (1 Pe 2:25). Pero esta gloriosa verdad no se detiene ahĆ­. JesĆŗs, Ā«el gran Pastor de las ovejasĀ» (Heb 13:20), ahora ha puesto pastores ayudantes para cuidar y proteger Su rebaƱo (1 Pe 5:2). Estos pastores terrenales protegen de los ladrones que son los falsos maestros (Hch 20:29). Alimentan a las ovejas cuidando de sus necesidades espirituales (Jn 21:16-17) y trabajan para ayudar a sus ovejas a discernir y seguir la Ā«vozĀ» de JesĆŗs, que se escucha en la Palabra de Dios escrita: la Biblia. 

Entonces, ¿cómo debemos responder a Juan 10? Para los que somos ovejas: trabajemos para ser buenas ovejas, siguiendo la voz del único Pastor. Para los que somos pastores de la grey: apacentemos nuestros rebaños a través de la verdadera «puerta» para que encuentren pastos y cuidémoslos, no como asalariados que buscan ganancias egoístas, sino como los que caminan sobre las huellas del Buen Pastor.

Publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Greg Lanier
Greg Lanier

El Dr. Greg Lanier es profesor asistente de Nuevo Testamento en el Reformed Theological Seminary de Orlando, Florida, y pastor asistente en River Oaks Church (PCA) en Lake Mary, Florida. Es autor de varios libros, incluyendo How We Got the Bible [Cómo nos llegó la Biblia] y Old Testament Conceptual Metaphors and the Christology of Luke’s Gospel [MetĆ”foras conceptuales del Antiguo Testamento y la cristologĆ­a del Evangelio de Lucas].

El gran banquete del alma

Septiembre 16/2021

Solid Joys en EspaƱol

El gran banquete del alma

John Piper

John Piper

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ĀæPor quĆ© tan temprano?

Jueves 16 Septiembre

El rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan.Hechos 12:1-2

En tu mano estƔn mis tiemposSalmo 31:15

¿Por qué tan temprano?

Tres discĆ­pulos formaban ā€œel cĆ­rculo Ć­ntimoā€ de JesĆŗs entre los doce: Pedro, Jacobo o Santiago y su hermano Juan. Estos amigos de JesĆŗs, llamados a seguirle al mismo tiempo, cuando estaban a orillas del mar de Galilea, fueron los Ćŗnicos que lo acompaƱaron en tres acontecimientos notables de su vida:

1. Junto a la cama de la hija de Jairo, a quien resucitó: ā€œNo dejó entrar a nadie consigo, sino a Pedro, a Jacobo, a Juan, y al padre y a la madre de la niƱaā€ (Lucas 8:51).

2. En la montaƱa donde JesĆŗs desveló su gloria: ā€œTomó a Pedro, a Juan y a Jacobo, y subió al monte a orarā€ (Lucas 9:28).

3. En el huerto de GetsemanĆ­, donde JesĆŗs recibió de su Padre la copa del sufrimiento antes de la crucifixión: ā€œY tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarseā€ (Marcos 14:33).

Estos apóstoles estaban estrechamente ligados a su Maestro y entre ellos; juntos fueron testigos de muchas escenas extraordinarias de la vida de JesĆŗs. Sin embargo, uno de ellos, Jacobo, fue ejecutado al principio de su servicio (Hechos 12:2). ĀæPor quĆ© tan temprano? ĀæPor quĆ© Ć©l? Preguntas como estas nos embargan cuando una persona demasiado joven o en plena actividad parte.

Ā”Consideramos que todavĆ­a tenĆ­a muchas cosas para compartir a su alrededor! A menudo no encontraremos respuestas a nuestras preguntas, pero confiemos en Aquel que tiene nuestra vida en sus manos. Ɖl permitió la muerte prematura de Jacobo; pero acompañó a Pedro y a Juan en su largo servicio para la Iglesia del SeƱor.

2 Crónicas 32:1-19 – 2 Corintios 5 – Salmo 106:1-5 – Proverbios 23:15-16

Ā© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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