El poder de la Palabra de Dios (1)

viernes 12 enero

Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

Efesios 4:32

Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.

Salmo 119:105

El poder de la Palabra de Dios (1)

Liuba era una joven rusa encarcelada de por vida debido a un asesinato. Tenía sida y pensaba que su existencia carecía de sentido. Estaba tan desesperada que cuando iba a suicidarse, se le ocurrió pedir un último socorro al cielo. Ella dijo a Dios: «Si todavía me amas, después de todo lo que hice, ¡respóndeme!».

Alguien le había dado una Biblia y la joven la abrió en el libro de Mateo: “No he venido a llamar a justos, sino a pecadores” (Mateo 9:13). Así decía el primer pasaje que leyó y que la impactó grandemente. “Venid luego, dice el Señor, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos” (Isaías 1:18), confirmaba el segundo. El tercer pasaje hablaba del malhechor crucificado al lado de Jesús, quien dijo: “Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas este ningún mal hizo. Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso” (Lucas 23:41-43).

Alcanzada por la Palabra de Dios y anonadada por su amor, Liuba se convirtió al Señor aquel día. Pasó a ser una testigo de Cristo en la cárcel donde estaba. Gracias a su influencia, aquel siniestro lugar se fue transformando poco a poco: ya no se oían gritos salvajes ni había peleas entre criminales; a veces incluso las detenidas cantaban himnos.

(mañana continuará)

Génesis 15-16 – Mateo 9:1-17 – Salmo 8 – Proverbios 3:9-10

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La Confirmación del Hijo de Dios

La Confirmación del Hijo de Dios

1/11/2018

Declarado Hijo de Dios con poder, según el Espíritu de ­santidad, por la resurrección de entre los muertos. (Romanos 1:4)

Jesucristo tenía que ser más que hombre; tenía que ser también Dios. Si Jesucristo fuera solo hombre, aun el mejor de los hombres, no podía haber salvado a los creyentes de su pecado. Si fuera incluso el hombre justo de la simiente de David, pero no Dios, no podía haber soportado el castigo de Dios el Padre en la cruz y haber resucitado de los muertos. No podía haber vencido a Satanás y al mundo, sino que habría sido vencido como son vencidos todos los hombres.

Si hubo alguna duda de que Jesucristo era el Hijo de Dios, su resurrección de los muertos debiera eliminarla. Tenía que ser hombre para llegar a nosotros, pero tenía que ser Dios para resucitarnos.  Cuando Dios resucitó a Cristo de los muertos, confirmó que era verdad lo que él dijo.

Tan claro como el horizonte separa la tierra del cielo, así la resurrección separa a Jesucristo del resto de la humanidad. Jesucristo es Dios encarnado.

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Apasionado por Dios y la verdad

ENERO, 11

Apasionado por Dios y la verdad

Devocional por John Piper

Entonces ¿qué? Si algunos fueron infieles, ¿acaso su infidelidad anulará la fidelidad de Dios?¡De ningún modo! Antes bien, sea hallado Dios veraz, aunque todo hombre sea hallado mentiroso; como está escrito: Para que seas justificado en tus palabras, y venzas cuando seas juzgado. (Romanos 3:3-4)

Nuestra pasión por la verdad es una expresión inevitable de nuestra pasión por Dios. Si Dios existe, entonces él es la vara con que medimos todas las cosas; y lo que él piensa acerca de todas las cosas es la medida de lo que nosotros deberíamos pensar.

No preocuparnos por la verdad significa que Dios no nos importa. Amar a Dios apasionadamente es amar la verdad apasionadamente. Tener nuestras vidas centradas en Dios implica tener un ministerio dirigido por la verdad.

Meditemos en estos cuatro grupos de pasajes bíblicos acerca de Dios y la verdad:

1) Dios es la verdad

Romanos 3:3-4 (Dios el Padre): «¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso».

Juan 14:6 (Dios el Hijo): «Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí».

Juan 15:26 (Dios el Espíritu): «Cuando venga el Consolador, a quien yo enviaré del Padre, es decir, el Espíritu de verdad que procede del Padre, El dará testimonio de mí».

2) No amar la verdad nos conduce a la ruina eterna

2 Tesalonicenses 2:8-12: «se pierden, porque no recibieron el amor de la verdad para ser salvos».

3) La vida cristiana está basada en el conocimiento de la verdad

1 Corintios 6:15-17: «¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Tomaré, acaso, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? ¡De ningún modo! ¿O no sabéis que el que se une a una ramera es un cuerpo con ella?».

4) El cuerpo de Cristo está hecho de la verdad con amor

Colosenses 1:28: «A Él nosotros proclamamos, amonestando a todos los hombres, y enseñando a todos los hombres con toda sabiduría, a fin de poder presentar a todo hombre perfecto en Cristo».

Que Dios nos dé pasión por él y por la verdad.


Devocional tomado del articulo “Why Being Truth-Driven Is So Crucial”

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Génesis 12 | Mateo 11 | Nehemías 1 | Hechos 11

11 ENERO

Génesis 12 | Mateo 11 | Nehemías 1 | Hechos 11

En la compleja historia de la comunidad posexílica en Judá, Nehemías desempeña un papel singular. Él no formó parte del grupo que regresó originalmente a Judá, pero el propio emperador lo había enviado allí mucho antes. Nehemías hizo las veces de gobernador de la comunidad remanente en dos expediciones diferentes, siendo en gran manera responsable de la reconstrucción de los muros de Jerusalén, sin mencionar otras reformas. Su labor y la de Esdras se solaparon.

El libro de Nehemías se considera a menudo un manual de liderazgo religioso. Me pregunto si eso hace justicia al libro. ¿Tuvo Nehemías la intención de escribir un manual de liderazgo? ¿Está incluido en el canon con ese propósito, para que, del mismo modo que recurrimos a Hechos para descubrir la historia de la iglesia primitiva, lo hagamos a Nehemías en busca de los principios del liderazgo?

Esto no quiere decir que no haya nada que aprender de Nehemías sobre ese tema, algo que también podemos decir de Moisés, David, Pedro o Pablo. Es un error leer este libro centrándose en el tema del liderazgo; no es acorde al propósito del autor ni a las prioridades canónicas.

Nehemías es un libro que trata de la fidelidad de Dios y de los agentes que él utilizó para restablecer al pueblo de su pacto en la tierra prometida tras el exilio, dar los primeros pasos que garantizasen su protección e identidad como nación escogida por el Señor y asegurar su fidelidad al pacto. Canónicamente, esta parte de la línea argumental de la Biblia contiene trozos de la historia posterior al exilio que nos llevan hasta el propio Señor Jesús.

Sin embargo, quizás podamos centrarnos provechosamente en uno o dos elementos de Nehemías 1, siguiendo hasta el capítulo 2.

Los primeros informes acerca de la triste situación de la comunidad remanente de retornados en Judá (1:3) surgen del profundo dolor y la ferviente intercesión de Nehemías (1:4). El contenido de su oración ocupa la mayor parte del primer capítulo (1:5–11). Nehemías se dirige al “Señor, Dios del cielo, grande y temible” en términos del pacto. Dios había prometido enviar a su pueblo al exilio si este persistía en su desobediencia, pero también que, si se arrepentían y volvían a él, los reuniría de nuevo en la tierra que había escogido como morada para su nombre (1:8–9; véase Deuteronomio 30:4–5). Nehemías no está orando por otros y evitando cualquier papel para sí mismo. Pide a Dios poder encontrar el favor en los ojos del emperador, al que sirve como copero (1:11), cuando comparta con él esta gran carga. Incluso la “oración relámpago” de Nehemías en el siguiente capítulo (2:4) es el afloramiento de una oración de intercesión continua en secreto.

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 11). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Comprender la Biblia: Los símbolos y los tipos

Respondió Abraham: Dios se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.

Génesis 22:8

De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Juan 3:16

Comprender la Biblia: Los símbolos y los tipos

A menudo la Biblia emplea un lenguaje lleno de imágenes y rico en símbolos. Utiliza tipos, es decir, objetos o relatos, para ilustrar verdades abstractas o hechos aún futuros. Esto ayuda a fortalecer nuestra fe. En relatos muy antiguos vemos que Dios ya nos hablaba del Señor Jesús, porque para él el pasado es como el futuro. La Biblia no es un libro escrito por voluntad humana; es inspirada por Dios.

Tomemos un ejemplo: para poner a prueba la fe de su siervo Abraham, primero Dios le pidió ofrecer a Isaac, su hijo unigénito, aquel a quien amaba y quien debía darle una numerosa descendencia (Génesis 22). Al constatar que Abraham le obedecía, Dios lo detuvo y le dio un carnero para ofrecerle en lugar de Isaac. Entonces, como respuesta a su fe, Abraham recibió a su hijo de una manera nueva, como si hubiese vuelto a la vida (Hebreos 11:19), y puso al lugar un nombre que significa: “En el monte del Señor será provisto”.

En este antiguo relato de aproximadamente 4000 años no dice nada del Salvador que Dios iba a dar a los hombres. Esta escena subraya la fe excepcional de Abraham. Sin embargo aquí reconocemos el anuncio del sacrificio muy real de Jesús, el Salvador, en Jerusalén 2000 años más tarde. Este relato nos habla del amor de Dios, quien dio a su Hijo por nuestros pecados y lo resucitó por su poder.

Génesis 14 – Mateo 8:23-34 – Salmo 7:9-17 – Proverbios 3:7-8

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Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. (1 Juan 4:9)

El Jesús histórico

1/10/2018 

Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. (1 Juan 4:9)

Muchos dudan de si existió en realidad Jesús, pero muchos historiadores han escrito acerca del Señor Jesucristo.

Alrededor de 114 d.C., el historiador romano Tácito escribió que al fundador de la religión cristiana, Jesucristo, le dio muerte Poncio Pilato en el reinado del emperador romano Tiberio (Annals [Crónicas] 15.44).

Plinio el menor escribió una carta al emperador Trajano sobre el tema de Cristo y los cristianos (Cartas 10.96-97).

En 90 d.C., el historiador judío Josefo escribió una breve nota biográfica acerca de Jesús: “Fue alrededor de ese tiempo que Jesús, un hombre sabio, si es lícito llamarlo hombre, ya que era un hacedor de obras maravillosas, maestro de tales hombres cuando recibían la verdad con agrado.

Atrajo hacia Él a muchos de los judíos y a muchos de los gentiles. Él era Cristo” (Antigüedades 18.63).

El Talmud se refiere a Jesús de Nazaret (Sanhedrin [Sanedrín] 43a, Abodah Zera 16b-17a).

Jesús fue un hombre en la historia. Y sus reclamos fueron ciertos. ¿Duda de su poder para salvarlo a usted?

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Cómo serán juzgados los creyentes

ENERO, 10

Cómo serán juzgados los creyentes

Devocional por John Piper

Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono, y los libros fueron abiertos; y otro libro fue abierto, que es el libro de la vida, y los muertos fueron juzgados por lo que estaba escrito en los libros, según sus obras. (Apocalipsis 20:12)

¿Qué pasará con el juicio final? ¿Se recordarán nuestros pecados? ¿Serán revelados? Sabiamente, Anthony Hoekema lo explica de la siguiente manera: «Las fallas y los defectos de… los creyentes… entrarán en el cuadro del Día del Juicio Final. Sin embargo —y este es el punto importante—, los pecados y los defectos de los creyentes serán revelados en el juicio como pecados perdonados, cuya culpa ha sido totalmente cubierta por la sangre de Jesucristo».

Imaginémoslo de la siguiente manera. Dios tiene un archivo para cada persona («los libros» en Apocalipsis 20:12). Todo lo que alguna vez hayamos hecho o dicho (Mateo 12:36) está registrado ahí con una calificación (de la letra A a la F). Cuando uno se presente ante el «tribunal de Cristo» (2 Corintios 5:10) para ser juzgado «de acuerdo con lo que hizo, sea bueno o sea malo», Dios abrirá el archivo y mostrará los exámenes con las calificaciones. Sacará todas las letras F y las colocará en una pila. Luego tomará todas las letras D y luego las C, y sacará las partes buenas de los exámenes y las colocará junto con los que tienen las letras A. Luego colocará lo malo con las F. Después tomará todas las letras B y las A, y sacará las partes malas y las colocará en la pila de las F, y pondrá todas las partes buenas y las colocará en la pila de las letras A.

Luego abrirá otro archivo («el libro de la vida») y encontrará nuestro nombre y, detrás de él, un fósforo hecho con la madera de la cruz de Jesús. Tomará el fósforo, lo encenderá y prenderá toda la pila de las letras F, con todos nuestros defectos y deficiencias, y los quemará. Aquellos no nos condenarán y no nos recompensarán.

Luego tomará de nuestro archivo del «libro de vida» un sobre sellado con una leyenda que dice: «bono gratuito de gracia»; y lo colocará en la pila con las letras A (ver Marcos 4:24 y Lucas 6:38). Luego él levantará toda la pila y declarará: «De esta manera tu vida da testimonio de la gracia de mi Padre, del valor de mi sangre y del fruto de mi Espíritu. Entra en el gozo de tu Señor».


Devocional tomado del articulo “What Will It Be Like at the Judgment?”

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Génesis 11 | Mateo 10 | Esdras 10 | Hechos 10

10 ENERO

Génesis 11 | Mateo 10 | Esdras 10 | Hechos 10

En general, Esdras 10 se comprende de dos maneras diferentes:

Según el primer punto de vista, lo que acontece es algo parecido a un avivamiento. Las lágrimas y la oración de Esdras son tan conmovedoras que los líderes de la comunidad, aunque también habían transigido con los matrimonios mixtos, formalizan un acuerdo de divorcio con sus mujeres paganas y las envían a su propio pueblo, junto a todos los niños nacidos de esas uniones. Quienes que no estén de acuerdo con esta decisión serán expulsados de la asamblea de los exiliados (10:8) y en adelante tratados como extranjeros. Se efectúan reuniones y se pone manos a la obra. Es un acto notablemente valiente, una señal segura de la bendición de Dios, evidencia clara de que este pueblo ama al Señor incluso más que a su propia familia. La pureza de la congregación posexílica se mantiene y se evita desatar la ira de Dios. La lección es, entonces, que debemos ocuparnos del pecado de forma radical.

Según la segunda perspectiva, aunque la oración de Esdras (Esdras 9) es correcta, los pasos que se dan a raíz de ella son prácticamente erróneos. El matrimonio, después de todo, es una ordenanza de la creación. En cualquier caso, nadie puede simplemente anularlo; si la ley prohíbe casarse con paganos, también lo hace con el divorcio fácil. ¿Qué ocurre con todos esos niños? ¿Han de ser enviados con sus abuelos paganos, sin ningún acceso a la comunidad del pacto y al Dios único de toda la tierra, además del daño psicológico que sin duda sufrirían? ¿No podían darse otros pasos en su lugar? Por ejemplo, a partir de ese momento, se podrían prohibir y evitar esos matrimonios, bajo sanción de expulsión de la asamblea. Se podría despojar de sus derechos y obligaciones sacerdotales a los sacerdotes casados con paganas. El tipo de arrepentimiento general que se produce podría canalizarse hacia el fiel estudio de la ley, sobre todo el de estas familias mixtas. ¿Qué sanción existe para una acción tan inhumana como la de este capítulo?

Rigurosamente hablando, el propio texto no se decanta entre estas dos interpretaciones, aunque la primera es ligeramente más natural dentro de la postura del libro. Sin embargo, ¿es esta más natural dentro de la postura de todo el canon o del Nuevo Testamento?

Sin argumentos que eviten la cuestión, sospecho que en gran medida ambas perspectivas son correctas. Hay algo noble y valeroso en la acción realizada; también lo hay cruel y reduccionista. Sospechamos que esta es una de esas consecuencias mixtas en que la Biblia abunda sinceramente, como el relato de Gedeón, de Jefté o de Sansón. Algunos pecados tienen tentáculos tan complejos que no resulta

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 10). Barcelona: Publicaciones Andamio.

La apreciación divina

Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.

Salmo 51:17

Solo tú conoces el corazón de todos los hijos de los hombres.

1 Reyes 8:39

La apreciación divina

Lucas 18:9-14

Para explicar la importancia de lo que sucede en nuestros corazones, Jesús toma el ejemplo de dos hombres que van a orar al templo. Uno de ellos es un personaje religioso que se cree justo, el otro es despreciado debido a la función que desempeña en la sociedad.

El primero ora así: “Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres”. El orgullo nos aísla de nuestros semejantes, pero ante todo nos aleja de Dios, quien aborrece “la soberbia y la arrogancia, el mal camino, y la boca perversa” (Proverbios 8:13).

El segundo tiene una actitud totalmente diferente. Es consciente de sus pecados ante Dios y no se atreve a acercarse a él. Su conciencia intranquila ni siquiera le permite levantar los ojos hacia el cielo, pero sabe que Dios es un Dios de misericordia y de gracia. Ora así: “Dios, sé propicio a mí, pecador”. Refiriéndose a él, Jesús dijo: “Este descendió a su casa justificado antes que el otro”, es decir, el hombre religioso satisfecho de sí mismo. Luego el Señor añadió: “Cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido”.

Dios no ha cambiado. “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes” (Santiago 4:6). Todo el que hoy se humilla ante Dios, le confiesa sus pecados y cree que Jesucristo murió para expiarlos, recibe su perdón por gracia.

“El Señor no mira lo que mira el hombre; pues el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero el Señor mira el corazón” (1 Samuel 16:7).

Génesis 12-13 – Mateo 8:1-22 – Salmo 7:1-8 – Proverbios 3:1-6

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Nuestro evangelio consecuente

Devocional Diario

Nuestro evangelio consecuente

1/9/2018

Él había prometido [el evangelio] antes por sus profetas en las santas Escrituras. (Romanos 1:2)

¿Sabía usted que el Antiguo Testamento es absolutamente consecuente con el Nuevo? Es porque las buenas nuevas son algo antiguo, no algo nuevo. El Antiguo Testamento, desde Génesis hasta Malaquías, o cualquier libro entre ellos, es todo acerca de la revelación de Jesucristo.

Jesús dijo que las Escrituras dan testimonio de Él (Jn. 6:39). Al hablarles a los hombres que iban por el camino a Emaús, Jesús dijo: “¡Oh insensatos, y tardos de corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! ¿No era necesario que el Cristo padeciera estas cosas, y que entrara en su gloria? Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían” (Lc. 24:25-27).

¿Por qué hoy es eso tan importante para usted? Para que pueda estar confiado de que las Escrituras presentan la promesa de Dios de buenas nuevas en Cristo.

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