2/7 – Disciplina y Amor en la Iglesia

Iglesia Biblica del Señor jesucristo

2/7 – Disciplina y Amor en la Iglesia

Serie: La Iglesia, el cuerpo de Cristo

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina.

El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

http://www.ibsj.org

UNA FUENTE INAGOTABLE

Septiembre 25

UNA FUENTE INAGOTABLE

Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido.

1 Pedro 1:22

Los cristianos tenemos la gran responsabilidad de amar a los demás, pero ¿cómo la cumpliremos? Comprendiendo nuestro recurso.

El amor está a nuestro alcance, y es nuestra culpa si no aprovechamos el recurso necesario. Tenemos que someternos al Espíritu y aprender a amar. Debemos purificar nuestro corazón confesando nuestro pecado y comprender la urgencia de atraer a otros a Cristo mediante nuestro amor. Tenemos que tomar una decisión consciente de amar a los demás, tener comunión con otros creyentes y pensar en los demás y no en nosotros mismos. Y debemos considerar el efecto de amar a otros. El amor que se da inevitablemente regresa.

Cuando Dios lo salvó a usted, Él lo hizo una nueva criatura con la capacidad de cumplir la deuda del amor. La fuente del amor es inagotable. Usted tiene el privilegio de representar a Dios en el mundo amando a los demás como Él los amó y recibir amor a cambio.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

1/5 – No existe ningún otro camino al cielo

El Amor que Vale

Serie: Acero espiritual para edificar a los creyentes

1/5 – No existe ningún otro camino al cielo

Adrian Rogers

 

El Dr. Adrián Rogers es un predicador, evangelista y maestro de Biblia. Presenta las Buenas Nuevas de Jesucristo con firme convicción a través de su ministerio de radio y televisión, EL AMOR QUE VALE.

Más acerca del Dr. Adrián Rogers:

http://www.lwf.org/eaqv

https://www.youtube.com/channel/UCXwKuk0THDCSB2XMWYmMeeQ

Precauciones sobre “Mero cristianismo”

Coalición por el Evangelio

Precauciones sobre “Mero cristianismo”

Kevin DeYoung

Mero cristianismo de C. S. Lewis es un clásico. Es una defensa atractiva, reflexiva, y bien escrita de la fe cristiana. Algunas de sus secciones más conocidas —como el famoso trilema: lunático, mentiroso, o Señor— se han convertido en parte de la forma en que los evangélicos piensan y hablan. Sin duda, Dios ha usado a Lewis y Mero cristianismo para despertar afectos por Cristo, involucrar la mente por Cristo, y eliminar obstáculos para que el Espíritu Santo atraiga personas a Cristo. Estoy agradecido por todo esto. Más que eso, me he beneficiado de cada libro de Lewis que he leído.

Pero C. S. Lewis no era un evangélico. Su Mero cristianismo muestra por qué.

Permíteme destacar dos problemas importantes.

Expiación… ¿pero cómo?

La primera advertencia a plantear se refiere a la visión de Lewis sobre la expiación. Lewis creía que Jesús murió en la cruz por causa del pecado, pero él no pensaba que era importante entender los detalles de lo que Cristo realizó en la cruz.

“Ahora, antes de ser cristiano, yo tenía la impresión de que la primera cosa que los cristianos tenían que creer era una teoría particular sobre lo que significaba esta muerte. Según esa teoría, Dios quería castigar a los hombres por haber desertado y unirse al Gran Rebelde, pero Cristo en cambio se ofreció voluntariamente para ser castigado, y así Dios nos dejó libres. Ahora, admito que incluso esta teoría no parece tan inmoral y necia como la consideraba antes; pero ese no es el punto que quiero destacar. Lo que vine a ver más adelante fue que ni esta teoría ni otra es el cristianismo. La creencia central es que la muerte de Cristo de alguna manera nos ha puesto bien con Dios y nos ha dado un nuevo comienzo. Las teorías acerca de cómo se hizo esto, es otro tema. Un buen número de diferentes teorías se han realizado sobre cómo funciona; lo que todos los cristianos están de acuerdo es que funciona” (57-58 [las páginas varían según la edición]).

Después, Lewis dice que “Cristo fue muerto por nosotros”, y “su muerte ha lavado nuestros pecados”, pero “cualquier teoría que construyamos en torno a cómo la muerte de Cristo hizo todo esto son, a mi juicio, totalmente secundarias”. Esta impaciencia al pensamiento cuidadoso acerca de la expiación es bastante mala, pero luego Lewis continúa dejando claro que rechaza la comprensión de la expiación que los evangélicos (y la Biblia, yo diría) encuentran más central y más gloriosa.

“Lo que la mayoría de las personas han escuchado es aquello que mencioné anteriormente, que fuimos perdonados porque Cristo se ofreció voluntariamente para sufrir el castigo en nuestro lugar. Ahora, aparentemente es una teoría muy tonta. Si Dios estaba dispuesto a perdonarnos, ¿por qué simplemente no lo hizo? ¿Y qué sentido tendría castigar a una persona inocente? Ningún sentido que yo pueda ver, si es que se piensa en un castigo en el sentido de una corte judicial. Por otro lado, si se piensa en una deuda, hay bastante sentido en que una persona que tiene los medios pague en nombre de alguien que no tiene cómo pagar” (59).

Preste mucha atención a lo que Lewis dice en ese párrafo. Él cree en una teoría sustitutiva de la expiación, pero él rechaza la sustitución penal. Él admite que la sustitución penal no es tan tonta como una vez le pareció, pero todavía no la acepta. En lugar de ella argumenta que Cristo paga una deuda (lo cual es verdad), pero no como un castigo por nosotros.

La teología de Lewis sobre la expiación es confusa, pero yo diría que su punto de vista es más como Christus victor, o un rescate a Satanás, que la sustitución penal. La muerte de Aslan, como recordarás, fue un sacrificio a la Bruja, y se explicó con ambigüedad como “magia más profunda”. Este no es el lugar para defender la importancia crítica de la sustitución penal. Mi punto es simplemente que Lewis no lo enseña en Mero cristianismo, y de hecho lo socava.

Un inclusivista primitivo

El segundo problema con Mero cristianismo es el inclusivismo de Lewis. Los evangélicos creemos que Jesucristo es el único camino hacia Dios. Además, creemos que la fe consciente en Jesucristo es necesaria para la salvación (suponiendo que estamos hablando de seres conscientes, todos los cristianos admiten que los bebés y aquellos con discapacidad mental puedan estar en una categoría diferente). Lewis, por el contrario, creía en lo que podríamos llamar “cristianos anónimos”. Es decir, que la gente puede ser salva a través de Cristo sin poner una fe explícita en Cristo. Es decir, que hay personas que no aceptan completamente la doctrina cristiana acerca de Cristo, pero que son fuertemente atraídos por Él, y que son suyos en un sentido mucho más profundo de lo que ellos mismo puedan entender. Hay personas de otras religiones que están siendo guiadas por una influencia secreta de Dios, para concentrarse en aquellas partes de sus religiones que están de acuerdo con el cristianismo, y que por lo tanto, pertenecen a Cristo sin saberlo. Por ejemplo, un budista de buena voluntad puede ser guiado a concentrarse cada vez más en la enseñanza budista sobre la misericordia y dejar en segundo plano (aunque se podría decir que todavía cree en ello) la enseñanza budista en ciertos otros puntos (178).

No importa cuánto nos pueda gustar Lewis, esto es simplemente una profunda incomprensión de la misión del Espíritu Santo (y un rechazo de Jn. 14:6). La obra del Espíritu Santo es traer gloria a Cristo tomando lo que es suyo —su enseñanza, la verdad acerca de su muerte y resurrección— y dándolo a conocer. El Espíritu no obra indiscriminadamente sin la revelación de Cristo en vista. Podría decirse que la obra más importante del Espíritu Santo es glorificar a Cristo, y Él no hace esto separadamente de brillar el foco en Cristo para que los elegidos lo vean y lo saboreen. Una vez más, vemos al inclusivista Lewis al final en Narnia, donde Emeth, un adorador de Tash, es aceptado por Aslan por seguirlo todo el tiempo sin saberlo.

Todo eso para decir: sí, tengo algunas precauciones cuando se trata de Mero cristianismo. Buen libro. Pero con algunas deficiencias graves.

PUBLICADO ORIGINALMENTE EN THE GOSPEL COALITION. TRADUCIDO POR FELIPE CEBALLOS ZÚÑIGA.

Depravación total: El pecado original

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

Depravación total: El pecado original

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/27948145

A medida que continuamos con nuestro estudio de las ideas centrales que conforman lo que llamamos Teología Reformada, pienso en un evento que tuvo lugar en la historia un par de años antes de que los peregrinos desembarcaran en las costas de Nueva Inglaterra en el Mayflower, una polémica que se extendió por toda Europa y luego en todo el mundo, que tuvo sus raíces en los Países Bajos.

Empezó en una facultad holandesa de teología comprometida con la Teología Calvinista, cuando algunos de los profesores comenzaron a tener dudas acerca de temas relacionados a la doctrina de la elección y la predestinación y cosas así.

Esta controversia teológica estalló, y a medida que se extendía por todo el país molestaba a la iglesia y molestaba a los teólogos de ese tiempo hasta que por fin se convocó un sínodo. Los asuntos fueron clarificados, y algunos fueron rechazados por sus puntos de vista, entre los cuales estaba uno llamado Arminio.

Pero el grupo que lideró este movimiento contra la Teología Ortodoxa Reformada fue llamado los Remostrantes. Se les llamó Remonstrantes porque estaban en desacuerdo o estaban protestando contra ciertas doctrinas dentro de su propia herencia teológica.

Y fueron, básicamente, cinco doctrinas las que formaron el núcleo de la controversia, y lo que ocurrió como resultado de este debate fue que estos cinco temas teológicos centrales llegaron a ser conocidos en las generaciones posteriores como los famosos «Cinco Puntos del Calvinismo.»

Y hoy se conocen a través del muy popular acróstico en inglés TULIP, T-U-L-I-P, lo cual es una forma inteligente de resumir los cinco artículos que estaban en disputa. Y mencioné ese evento histórico por esta razón: Como hemos dicho desde el principio, sería un grave error entender la esencia de la teología reformada simplemente a la luz de estas cinco doctrinas, porque la Fe reformada implica muchos, muchos, muchos otros elementos de la confesión teológica y eclesiástica.

Pero estos son los cinco puntos controversiales de la Teología Reformada y son estos los que se consideran popularmente como distintivos de esta confesión en particular. Así que vamos a tomar un tiempo para explicar los cinco puntos del calvinismo, a través de las iniciales de este acróstico.

Aquí nos encontramos con estas siglas que usa la primera letra de cinco doctrinas diferentes. La primera es depravación total, en inglés es Total Depravity, de ahí la T, la segunda es Elección incondicional, en inglés Unconditional Election. De ahí la U. La L por Limited Atonement, Expiación Limitada, la I por Irresistible Grace; Gracia Irresistible. P por Perseverance of the Saints; Perseverancia de los Santos.

Y cuando he dado charlas sobre estas doctrinas en el pasado, yo he mencionado una o más objeciones a estos subtítulos como la definición de las doctrinas, porque muchos de ellos, si no todos, eran de alguna manera confusos, pero encajan tan bien en este acróstico que la gente insiste en el uso de estas abreviaturas para definir los cinco puntos.

Y así, lo que vamos a hacer hoy es empezar con una breve reseña de la T de TULIP, que se refiere a la depravación total. Recuerdo que hace muchos, muchos años estaba enseñando un curso de teología en una universidad, y los alumnos que se inscribieron en ese entonces, de ninguna manera venían de un trasfondo reformado nosotros estábamos viendo diversas doctrinas y llegué a la doctrina de la depravación total.

Les dí una exposición que tomó más de una semana de clases, y al final de ese tiempo les pregunté a los alumnos si ellos estaban persuadidos de que efectivamente esta era la visión bíblica de la pecaminosidad humana. Y todo el mundo en la clase levantó la mano y dijo que sí, que estaban convencidos de que era la visión bíblica correcta.

Y pregunté: ¿están seguros? Y dijeron que sí estaban completamente seguros. Así que fui a la pizarra y en la parte superior izquierda de la pizarra escribí un número ahí, el número de estudiantes ahí, había como 28 alumnos, hice un recuadro al número y escribí, «Por favor no borrar.»

Y lo hice por una razón: que todos quedasen comprometidos. Luego, a la siguiente semana empezamos con la U de
elección incondicional y entonces hubo gritos de protesta de los alumnos quienes se rebelaron contra esa doctrina, no les gustó en absoluto.

Y cuando empecé a presionarlos sobre la doctrina pregunté, ¿aún siguen persuadidos de la depravación total como lo hicieron la semana pasada?

Y uno a uno tuve que ir disminuyendo los números en esa esquina de la pizarra. Y digo esto por esta razón: que hay un sentido en el que, si una persona realmente abraza lo que se llama la doctrina de la depravación total, los otros cuatro puntos, en este sistema de cinco puntos, se alinean más o menos, vienen a ser como una cadena de consecuencias y resultados del primer punto. Tomemos un tiempo para ver eso.

La situación histórica en que, por primera vez, esta doctrina se convirtió en algo importante y de gran controversia

fue en los inicios de la historia de la iglesia durante el ministerio de enseñanza de San Agustín, y estoy seguro de que han oído hablar un poco acerca de la llamada controversia pelagiana de la última parte del Siglo IV y en el quinto siglo, que comenzó cuando este monje británico, cuyo nombre era Pelagio, protestó contra una declaración que estaba en una de las oraciones escritas de Agustín, en cuya oración, Agustín hizo este comentario ante Dios, y dijo: «Oh, Dios, ordena lo que quieras, y concédenos hacer lo que ordenas».

Déjame decirlo de nuevo. «Ordena lo que quieras y concédenos hacer lo que ordenas».

Y, por supuesto, A Pelagio le dio un infarto por esta oración. Ahora el motivo, de su disgusto no fue la primera parte de la oración en la que Agustín dijo: «Oh Dios, Ordena lo que quieras ordenar». Pelagio, siendo un monje, sin duda estuvo de acuerdo con Agustín de que Dios tenía todo el derecho a ejercer su autoridad sobre las criaturas y ordenar lo que considerara agradable a Él.

Pero lo que alteró a Pelagio fue la segunda parte de la oración en la que Agustín pidió a Dios que concediera hacer lo que Él demandaba, porque Pelagio dijo que eso hacía suponer que la criatura de alguna manera no es moralmente capaz de hacer la voluntad de Dios. Así que creó una larga controversia, controversia que francamente continúa hasta este día. Y seguimos teniendo discusiones sobre Pelagianismo o semi-pelagianismo, Agustinismo, y así sucesivamente.

De hecho, he llegado a escribir de escribir un libro acerca de todo el desarrollo histórico de esa controversia, desde Pelagio hasta la semana pasada. Por eso, más adelante, trataremos eso con mucho más detalle. Me gustaría tener una clase aparte solo para esa. materia.

Pero a modo de introducción y de vista panorámica, este tema tiene que ver con la pregunta del pecado original. Y la doctrina de la depravación total refleja el punto de vista Reformado del pecado original. Ahora ese término – pecado original- es a menudo malentendido en sectores populares. Algunos simplemente asumen que el término pecado original debe referirse al primer pecado – el original, el que todos hemos copiado en mil maneras distintas en nuestras propias vidas que es el primer pecado de Adán y Eva.

Pero eso no es lo que se conoce históricamente en la iglesia por doctrina del pecado original. Más bien, la doctrina del pecado original define las consecuencias para la raza humana de aquel primer pecado. Y casi todas las iglesias que históricamente han tenido un credo o una confesión han acordado que algo muy grave le pasó a la raza humana como consecuencia del primer pecado, que el primer pecado produjo pecado original.

Es decir, como resultado del pecado de Adán y Eva toda la raza humana cayó, y por eso nuestra naturaleza como seres humanos desde la caída es una naturaleza que ha sido influenciada por el poder del mal. Como David declaró en el Antiguo Testamento: «Oh Dios, he aquí en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre».

Él no estaba diciendo que era pecaminoso que su madre y su padre tuvieran hijos, ni estaba diciendo que había hecho algo malo por haber nacido, sino que estaba reconociendo la condición caída del ser humano. Esa condición caída, que fue parte de la experiencia de sus padres, esa condición caída que trajo él mismo a este mundo. Así que, el pecado original tiene que ver con la naturaleza caída de la humanidad. La idea es que no somos pecadores porque pecamos, sino que pecamos porque somos pecadores.

Somos por naturaleza pecadores. Todos hemos escuchado el axioma «no hay nadie perfecto». Podríamos mejorar un poco eso al decir, no solo, que nadie es perfecto, sino que nadie está siquiera cerca (jaja) de la perfección.

Y así, la doctrina de la depravación total describe y define un punto particular del pecado original que tiene sus raíces en las enseñanzas de San Agustín. Y recuerden que Agustín fue el santo patrono del monasterio donde Martín Lutero fue formado en la fe y dónde enseñó en Wittenberg. Él fue un monje agustino, y Agustín también fue el mentor más venerado de Juan Calvino, de modo que el pensamiento de Agustín tuvo una enorme influencia en la formación de la doctrina de la Reforma Protestante.

Ahora lo que la depravación total no significa en la tradición reformada es lo que llamamos depravación absoluta. Depravación absoluta. A menudo usamos el término total como sinónimo de absoluto o de completo. Y así, la noción de la depravación total evoca la idea de que cada ser humano es tan malo como esa persona podría ser. Y uno pudiera pensar en algún personaje malévolo de la historia, como Adolfo Hitler y decir que, sin duda, no había ni una virtud redimible en ese hombre.

Pero sospecho que tenía algún afecto por su madre, y aún tan malvado como Adolfo Hitler fue, todavía se puede concebir un ser aún más perverso de lo que en realidad era. Y así, la idea de la depravación total no quiere decir que cada ser humano es tan malvado como le sea posible, sino más bien significa que la caída es tan grave que afecta en su totalidad a la persona.

Nuestra naturaleza caída que captura y oprime nuestra naturaleza humana afecta a nuestro cuerpo, por eso nos enfermamos y morimos. Afecta a nuestra mente y nuestro pensamiento. Todavía tenemos la capacidad de pensar, pero la Biblia habla acerca de la forma en que la mente se ha oscurecido y debilitado. La voluntad del hombre ya no está en su estado original del poder moral La voluntad, según el Nuevo Testamento, está ahora en esclavitud.

Estamos esclavizados a los malos impulsos y deseos de nuestros corazones. Y así, la mente, la voluntad, el espíritu, la persona completa ha sido infectada por el poder del pecado. Una vez más, si eso es lo más lejos que llegamos con la definición de depravación total, la mayoría de las comuniones cristianas dirían sí y amén a esto. Es decir, la mayoría estaría de acuerdo en que estamos caídos, y que la caída es una cosa seria, y que la naturaleza humana que traemos a este mundo ha sido tan influenciada por el pecado que toca cada parte de nuestra naturaleza. De nuevo, la mayoría de los credos católicos o universales de la cristiandad afirmarían todo eso.

Entonces el debate se torna en un asunto de grado. ¿Hasta dónde hemos caído? ¿Cuál es el grado de esta corrupción humana? Me gusta sustituir el término depravación total con mi designación favorita, que es la corrupción radical.

Es un concepto que mis amigos encuentran muy fácil de recordar, como su acróstico personal. Corrupción Radical son mis iniciales al revés, pero en español, CR jaja

Ellos se complacen por la facilidad con que esto ayuda su memoria, ya que tienen un modelo vivo delante de ellos de la corrupción radical. Recuerdo a un profesor de gimnasia que yo tenía en séptimo grado cuando pasó lista el primer día y me llamó por mi nombre, RC, como me llamaban en la escuela primaria, y dijo oh, Rudo Cabezón.

Así que en ese instante tuve un nuevo apodo que probablemente no debería haber mencionado, ya que lo podría escuchar de nuevo en estos días. Pero la razón por la que usamos este término a pesar de que no encaja con nuestra palabra TULIP, sino que sería RULIP, y nadie va a recordar eso. Pero la razón por la que prefiero esto es. por el término radical.

De nuevo, hay otra de esas palabras que solemos utilizar de varias maneras en nuestra cultura, en particular en el ámbito político en el que le decimos a alguien que está en la izquierda radical o en la derecha radical o así sucesivamente, pero la palabra radical, irónicamente, tiene sus raíces en la palabra latina para raíz, que es la palabra Rodex, y se puede traducir raíz o núcleo.

Y la idea del término radical es algo que impregna la esencia de una cosa. No es algo que es tangencial o superficial, es decir, que yace en la superficie, sino que penetra en el núcleo del objeto. En una encuesta reciente realizada a evangélicos practicantes, la abrumadora mayoría de personas que respondieron a preguntas particulares en esta encuesta indicaron que estaban de acuerdo con la afirmación de que el hombre es básicamente bueno.

Ahora por lo general esa frase básicamente buena significa que la base o la esencia de la humanidad o el núcleo de una persona es bueno. Y aunque reconocemos que uno no es perfecto, que todos somos pecadores, y que todos estamos dañados y manchados por diversas imperfecciones, el problema con el pecado en la idea de que el ser humano es básicamente bueno es que el pecado, entonces, es visto como accidental o periférico a la naturaleza humana.

Y esto, por supuesto, era parte de la visión optimista de la humanidad, que es esencial al humanismo histórico. El humanista reconoce que hay problemas, pero en el fondo lo que necesitamos es más educación, más ayuda del gobierno, y así vamos a estar mejor y mejor y vamos a borrar esas manchas en la superficie que producen la delincuencia y otras formas de maldad.

Y me pareció que cuando me enteré de esa encuesta que tal vez lo que está pasando es que esos que están profesando ser evangélicos están tomando ejemplo de la naturaleza básica de la humanidad caída, más de la cultura que del punto de vista bíblico.

La enseñanza Reformada dice que la caída se extiende, penetra a la médula. La palabra que se utiliza para el núcleo realmente es una traducción de la palabra latina core, ¿Qué significa qué? Corazón. Esa es la idea, que nuestro pecado es algo que viene de nuestros corazones. Y en términos bíblicos, eso significa desde el núcleo o centro de nuestra existencia.

Así es que lo que se requiere para que seamos hechos conformes a la imagen de Cristo no es simplemente algunos pequeños ajustes o cambios de comportamiento, sino nada menos que la renovación desde el interior, nada menos que la regeneración, ser hechos de nuevo, siendo vivificados por el poder del Espíritu.

Y así vemos que la única manera en que una persona puede escapar a esta situación radical es cuando el Espíritu Santo cambia el núcleo, cambia el corazón. Y aun ese cambio no vence al instante el pecado. La completa eliminación del pecado aguarda nuestra glorificación en el cielo.

Veremos algunos aspectos más de esta doctrina en nuestra próxima sesión.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

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La Adoración de nuestro Dios

Mujer Para la Gloria de Dios

La Adoración de nuestro Dios

 

Radio Eternidad es una Emisora de Sana Doctrina, que Busca impactar el mundo a través del Evangelio.

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Una fiesta de gratitud

DÍA 34

Salmo 21

Dosis: Acción de Gracia

Una fiesta de gratitud

“En tu fuerza, SEÑOR, se regocija el rey; ¡cuánto se alegra en tus victorias! Le has concedido lo que su corazón desea; no le has negado lo que sus labios piden. Has salido a su encuentro con ricas bendiciones; lo has coronado con diadema de oro fino”. (Salmo 21:1–3) (NVI)

A diferencia del Salmo anterior, este no es una oración de petición, sino una acción de gracias del pueblo por los favores que Dios le ha concedido al Rey. ¡Qué interesante que luego del clamor se encuentre la alabanza! Pues muchas veces oramos y pedimos y cuando llega la respuesta no agradecemos ni nos regocijamos como dice el salmista. ¡Parece ser que este pueblo hacía una fiesta de gratitud!

Lo primero que se destaca es la bondad divina. Dios le ha dado el triunfo al rey sobre sus enemigos ha coronado sus esfuerzos. Lo ha protegido, le ha concedido los deseos de su corazón. El salmista busca una forma poética e ilustrativa para expresar la magnitud de la bondad de este Padre dadivoso y dice: “le has salido al encuentro con ricas bendiciones” Esta es una figura preciosa. Dios toma la iniciativa, sale al encuentro del hombre con sus más ricas bendiciones y nos encuentra en el camino.

Recuerdo cuando era pequeña, mi madre nos enseñó a salir al encuentro de nuestro padre cuando llegaba a casa. Papá llegaba cansado luego de un día arduo de trabajo. Con las pantuflas en mano, un café caliente si era invierno, un refresco si era verano, corríamos a su encuentro. Nos turnábamos por atenderlo. No teníamos para darle más que nuestro cariño y la alegría infantil, nuestra gratitud por lo que hacía por nosotros. Lo coronábamos de amor.

Aquí la figura está invertida. Quien nos bendice sale a nuestro encuentro para bendecirnos aún más. El pueblo reconoce que Dios es quien da la honra. Dios sale al encuentro del rey para bendecirlo y coronar su cabeza.

Amada, yo me siento así cada día. Coronada de favores y misericordias. Hagamos fiesta. Dios debe recibir toda la honra por nuestras victorias personales. Seamos agradecidas.

Oración: Señor enséñanos a reconocer la honra que nos has dado y todas tus bendiciones cada día. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 49). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

¿Quién le dijo?

Miércoles 25 Septiembre

La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos.

Hebreos 4:12

Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino.

Salmo 119:105

¿Quién le dijo?

Un cristiano presentaba la Biblia como la Palabra de Dios. Entonces uno de los asistentes replicó: «¿Quién le dijo que es la Palabra de Dios?». Señalando en dirección al sol, el creyente le preguntó: «¿Cómo sabe usted que ese es el sol? Yo lo sé porque me da luz y calor, nadie necesita probármelo. Él es su propio testigo. Lo mismo sucede con la Biblia: lo que ella nos dice son las mismas palabras de Dios, las cuales me dan vida, luz, calor y felicidad».

Si usted pide sinceramente a Dios que le dé la convicción de que la Biblia es la Palabra de Dios, él responderá a su expectativa. El mismo Espíritu que condujo a los diferentes autores (2 Pedro 1:20) nos da la certeza de que es la voz de Dios quien se dirige a nosotros. La Biblia revela a Dios y se presenta como su Palabra. En ella encontramos un conocimiento perfecto del hombre y la demostración de que el ser humano está perdido, lejos de Dios. A los que se reconocen como tales, ella ofrece el perdón del Dios de amor. Esta Palabra divina es “viva y eficaz”, siempre tiene un efecto sobre el que la lee; da gozo, paz y certezas al creyente. Es una “lámpara” en su camino.

La Biblia no es propiedad de un pueblo, de una iglesia, de una religión; ella se dirige a todos, instruidos o ignorantes, pobres o ricos, jóvenes o viejos. “Dios es amor” (1 Juan 4:8) y “quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4). Su Palabra es la verdad (Juan 17:17).

Oseas 7-8 – 2 Corintios 13 – Salmo 107:10-16 – Proverbios 24:3-4

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

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