El llamado a la Sana Doctrina

Grace en Español

Alex Montoya

El llamado a la Sana Doctrina

 

Acompáñanos en la #TMScapilla con el Dr. Alex Montoya

“Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los mue

rtos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.”
2 Timoteo 3.15–4.5

El doctor Alex Montoya ha sido pastor de la First Fundamental Bible Church desde 1972 y tiene una licenciatura en estudios latinoamericanos de la universidad Biola y maestrías en divinidades y en teología del seminario Talbot Theological Seminary.

Él ha servido como profesor asociado de ministerios pastorales en el seminario The Master’s Seminary y previamente como profesor de idiomas del Nuevo Testamento en el seminario Talbot Theological Seminary ambos en California.

En 1975 el doctor Montoya fundó el Seminario Bíblico Fundamental que prepara a varones hispanohablantes para el ministerio del evangelio. También es el autor de Ministerios Hispanos en Norteamérica (Zondervan, 1987) y Predicando con Pasión (Kregel, 2000) y ha compartido su experiencia en el evangelismo y la plantación de iglesias con grupos en los Estados Unidos, Rusia, Alemania y México entre otros.

El pastor Montoya y su linda esposa Favy tienen hijos ya casados y varios nietos. En mayo del 2008, en reconocimiento a su amplia trayectoria como pastor y profesor, el pastor Montoya recibió un doctorado honorario de parte del Master’s Seminary. El doctor Montoya continúa predicando fielmente en la First Fundamental Bible Church a todo el que tiene sed de escuchar la palabra de Dios.

¿QUIÉN ES SU PRÓJIMO?

Septiembre 30

¿QUIÉN ES SU PRÓJIMO?

Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

Romanos 13:9

Cuando Pablo dice que debemos amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, quiere decir que debemos tener el mismo cuidado e interés por los demás que el que tenemos por nosotros mismos. Pablo dijo lo mismo de esta manera: “No mi­rando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual ­también por lo de los otros” (Fil. 2:4). Usted debe interesarse en la comodidad, la felicidad, la paz y la alegría de los demás tanto como se interesa en la de usted.

¿De quién es la cara que usted lava por la mañana? ¿De quién es el cabello que usted peina? ¿De quién es la ropa que compra? ¿De las comodidades de quién se preocupa usted? Usted está interesado en su con­ser­vación y en su comodidad, y debe interesarse en los demás de la misma manera. Présteles tanta atención como se presta a sí mismo. Eso es amar a su prójimo como a usted mismo.

¿Quién es su prójimo? Cualquiera que se cruce en su camino. Aunque sea difícil amar a todo el mundo, usted tiene una nueva capacidad en usted para hacer eso (Ro. 5:5).

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

4/5 – ¿Por qué cree usted en Jesucristo?

El Amor que Vale

Serie: Acero espiritual para edificar a los creyentes

4/5 – ¿Por qué cree usted en Jesucristo?

Adrian Rogers

¿Por qué cree usted en Jesucristo? ¿Cómo sabe que Él es quien dijo ser? En este mensaje el pastor Adrián Rogers explora el maravilloso carácter del Hijo de Dios, y presenta cuatro razones específicas para que estemos seguros que Jesús es Quien dijo ser.

El Dr. Adrián Rogers es un predicador, evangelista y maestro de Biblia. Presenta las Buenas Nuevas de Jesucristo con firme convicción a través de su ministerio de radio y televisión, EL AMOR QUE VALE.

Más acerca del Dr. Adrián Rogers:

http://www.lwf.org/eaqv

https://www.youtube.com/channel/UCXwKuk0THDCSB2XMWYmMeeQ

26 – Cuando las Emociones Gobiernan

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

26 – Cuando las Emociones Gobiernan

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

https://play.google.com/store/apps/details?id=net.nowyouseeme.radioeternidad&hl=es_EC

https://apps.apple.com/us/app/radio-eternidad/id1053755428

Expiación limitada

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

Expiación limitada

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/27948142

Ahora continuamos con nuestro estudio de las doctrinas centrales de la Teología Reformada, y estábamos viendo los cinco puntos polémicos del calvinismo, ya hemos visto la T de TULIP y la U de TULIP. Y lo que nos queda de la palabra TULIP es la parte LIP, hoy vamos a empezar con la letra L de TULIP que es la letra que refleja a la expiación limitada.

Y creo que, de los cinco puntos del calvinismo, este es el más controversial, y el que genera, tal vez, la mayor confusión y preocupación que los demás. Nuestros amigos del grupo dispensacionalista tienen una tradición que hace que se llamen a sí mismos «calvinistas de los cuatro puntos», si han oído del «calvinismo de cuatro puntos» por lo general significa que hay disposición a aceptar cuatro de los cinco puntos del TULIP, y el punto que objetan es la L de la expiación limitada. Y como ya he dicho, hay mucha confusión en cuanto a la expiación limitada.

Y para tratar de aclarar la confusión permítanme explicar lo que la expiación limitada no significa. No quiere decir que hay que trazar un límite sobre el valor o el mérito de la expiación de Jesucristo. Por tradición se dice que la obra expiatoria de Cristo es suficiente para todos. Es decir que su valor meritorio es suficiente para cubrir los pecados de toda la gente, y ciertamente cualquiera que pone su confianza en Jesucristo recibirá la plena medida de los beneficios de esa expiación.

Y también es importante entender que el Evangelio debe ser predicado universalmente y en ese sentido es que hablamos de una oferta universal del Evangelio, y ese es otro punto controversial porque, por una parte, el Evangelio se ofrece universalmente. a todos los que estén al alcance de oír la predicación del mismo, pero no es ofrecido universalmente en el sentido de que se ofrezca a cualquiera sin condición alguna. Se ofrece a todo aquel que cree. A todo aquel que se arrepiente, y, obviamente, el mérito de la expiación de Cristo se da a todos los que creen y a todos los que se arrepienten de sus pecados.

Ahora, una de las formas tradicionales de hablar sobre esto es decir que la expiación es suficiente para todos, pero efectiva para algunos. Es decir, no todos reciben todos los beneficios que se derivan de la obra salvadora de Cristo en la cruz; léase, aquellos que no creen. Pero hasta ahora lo que esas distinciones hacen es diferenciar nuestra teología del universalismo y los que son particularistas, es decir todos los cristianos que no son universalistas estarían de acuerdo en que la expiación de Cristo es suficiente para todos y efectiva sólo para algunos.

Y esa distinción entre suficiencia y eficacia no es en realidad de lo que trata esta doctrina. De lo que esta doctrina se preocupa es básicamente esto: ¿Cuál fue el propósito, plan o diseño original, de Dios en enviar a Cristo al mundo a morir en la cruz? ¿Fue la intención del Padre enviar a su Hijo a morir en la cruz para hacer posible la salvación para todos, pero también con la posibilidad de que no fuera eficaz para ninguno?

Es decir, ¿Dios simplemente envió a Cristo a la cruz para hacer la salvación posible, o Dios, desde toda la eternidad tenía un plan de salvación por el cual conforme a las riquezas de su gracia y su elección eterna diseñó la expiación para asegurar la salvación de su pueblo?

Así que de esto es de lo que se trata. ¿Fue esto limitado en su diseño original? O por eso es que una vez más tengo que jugar un poco con este acróstico del TULIP como lo hice con la T y con la U, ahora tengo que lidiar con la L también. Es por eso que preferimos no utilizar el término expiación limitada porque es muy confuso y es mejor hablar de redención definitiva o expiación definitiva queriendo decir que Dios el Padre diseñó la obra de la redención específicamente con el fin de proporcionar salvación para los elegidos, y que Cristo, aunque su muerte es suficientemente valiosa para satisfacer las necesidades de todo el mundo, hubo un sentido especial y único en que muriera por sus ovejas, que Él pusiera su vida por aquellos a quienes el Padre le había dado.

Ahora, el problema que surge de este punto de vista técnico de la teología en términos de los decretos eternos de Dios y su designio y propósito final para la expiación a menudo se discute a la luz de varios pasajes en el Nuevo Testamento. Por ejemplo, cuando se dice que Jesús murió por los pecados de todo el mundo, que por cierto, creo que estas preguntas difíciles han sido vistas con altura en lo que creo es la mejor aproximación a esta doctrina que se haya escrito, me refiero al teólogo puritano John Owen en su libro ‘La muerte de la muerte’.

Por favor, no llame a Ligonier solicitando este libro ya que no lo tenemos en stock ahora mismo. Si nunca ha leído «La Muerte de la Muerte» de John Owen, le recomiendo que lo haga. Es un libro magnífico sobre la gracia de Dios, y es rico en exposición bíblica y trata en gran detalle y de manera brillante algunos de los pasajes difíciles que encontramos en el Nuevo Testamento.

Ahora uno de esos textos que tan a menudo oímos utilizar como una objeción contra la idea de la expiación definitiva se encuentra en el libro de II Pedro. Capítulo 3 empezando en el versículo 8, leemos estas palabras: «Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día.

El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” ¿Sienten el peso de este texto con respecto a la idea de que, en cierto sentido, desde la eternidad, quiere que sólo los elegidos reciban los beneficios de la expiación, lo cual es lo que enseña la expiación definitiva?

Y aquí el texto pareciera que sugiere que Dios no quiere que ninguno perezca, sino que Él está, obviamente, deseando la salvación de todos. Ahora, este texto es manejado de varias maneras por distintos teólogos. Tengo un amigo que es teólogo en otro bando el cual ha popularizado la idea de que Dios, en realidad, salva a todos los que le sea posible.

Él ha hecho todo lo posible para influir en la salvación de todos los seres humanos. Él ha provisto una expiación en Cristo y ha provisto los beneficios de esa expiación a todos los que creen, pero en el análisis final si la expiación de Cristo afecta su salvación, dependerá de algún tipo de respuesta humana y Dios no intervendrá de manera soberana llevando a una persona a la fe en Jesucristo.

Y de nuevo, se cita este texto apelando a que Dios no quiere que nadie perezca. Ahora al tratar con este texto difícil hay algunas ambigüedades que han causado que muchos estudiosos e intérpretes bíblicos se rompan la cabeza con esto.

De hecho, si tienes diez comentarios sobre 2da de Pedro lo más probable es que obtengas diez interpretaciones distintas de este pasaje en particular. Y los problemas tienen que ver justo con el entendimiento de dos palabras distintas en este texto.

La primera es la palabra «voluntad» y la segunda es «ninguna». Ahora, veamos la primera. Dios no quiere que ninguno perezca. Aquí hay una referencia específica a la voluntad de Dios. Y sabemos que en el Nuevo Testamento hay dos palabras griegas las cuales se pueden traducir al español por la palabra voluntad. Desafortunadamente, cada una de estas palabras puede tener muchos matices diferentes y cuando queremos saber específicamente qué tipo de voluntad es esta, no se puede resolver la duda con solo buscar el texto griego y mirar el léxico griego para saber qué se está usando aquí.

Hay seis o siete formas diferentes en que la Biblia habla acerca de la voluntad de Dios o de su disposición. Con el fin de ahorrar tiempo, permítanme tomar unos minutos para ver las tres formas más frecuentes en que la Biblia habla de la voluntad de Dios. La primera forma que la Biblia habla de la voluntad de Dios es, en términos de la voluntad de Dios que decreta, o lo que algunas personas llaman la voluntad soberana efectiva de Dios; otros la llaman la voluntad definitiva de Dios.

Y lo que queremos decir con este significado de voluntad o disposición, tiene que ver con la voluntad de Dios por la cual Dios lleva a cabo soberanamente todo lo que Él elige hacer. Cuando Dios desea que el mundo llegue a existir su voluntad lo hace una realidad. Este es un decreto soberano que debe llegar a hacerse realidad. No puede dejar de ocurrir, y no lo puede frustrar ninguna fuerza externa. Y a eso nos estamos refiriendo cuando hablamos del decreto soberano de la voluntad.

Ahora supongamos que este texto está usando este significado o matiz de la voluntad de Dios. ¿Qué significa esto? Que Dios no quiere que ninguno perezca. Si «ninguno» se refiere a cualquier persona, y si lo traducimos para que signifique que Dios decreta que ningún ser humano se pierda, ¿cuál sería la conclusión obvia? Si Dios soberanamente decreta que ningún ser humano perezca entonces, claramente ningún ser humano perecería jamás, y entonces este texto se convertiría en el texto de prueba clásico para el universalismo.

Pero una vez más, el debate sobre el texto no es entre los particularistas y universalistas; es entre partes que afirman al mismo tiempo el particularismo; que no todo el mundo se salva. Y entonces buscamos otros significados posibles para la palabra voluntad. Ahora la segunda forma más frecuente en que la Biblia habla de la voluntad de Dios es llamada la voluntad preceptiva de Dios. Y un precepto es una ley o un mandamiento.

Y la voluntad preceptiva de Dios se refiere a los mandamientos que Dios da a las personas. Los Diez Mandamientos serían una expresión de la voluntad preceptiva de Dios. Cuando Dios dice «No tendrás dioses ajenos delante de mí», y así sucesivamente, está manifestando su ley.

Ahora bien, no podemos desobedecer la voluntad preceptiva de Dios con impunidad, pero tenemos el poder y la capacidad para romper esta ley. Así que hay un sentido en el que la voluntad preceptiva no siempre se cumple, porque la gente no siempre obedece. Tratemos, de nuevo, de aplicar este posible significado a este texto que Dios no está queriendo en el sentido preceptivo que nadie perezca, lo cual significa que Él no permite o da su aprobación o su permiso moral a la gente cuando perecen.

Ahora hay un sentido en el cual eso es cierto, porque, aunque Él manda a todos a venir a Cristo, claramente el hecho de no obedecer esa orden sería violar su voluntad preceptiva. Así que yo diría que eso es una interpretación posible de este texto, y hay teólogos de renombre que asumen este significado de la voluntad en este versículo específico.

Yo personalmente creo que es un poco incómodo y simplemente no tiene sentido decir que uno no está autorizado a perecer, y no creo que esté incluso en el contexto. Creo que con el contexto hasta se hace aún más dificultoso.

La tercera forma en la que el término voluntad se usa en la Biblia con respecto a Dios es lo que llamamos su voluntad de disposición. Y aquí se trata de una de esas expresiones antropomórficas que se refieren a las emociones de Dios, lo que agrada a Dios, lo que hace que Dios se complazca, y lo que hace que Dios se aflija y ese tipo de cosas.

Y se nos dice en varias partes de la Escritura, por ejemplo, que Dios no se deleita en la muerte de los malvados. Esto quiere decir que Él no se alegra de enviar a la gente al infierno, aun cuando Él lo haga. Del mismo modo que un juez de la Corte, a fin de mantener la justicia, se vea obligado a enviar a su propio hijo a cadena perpetua en prisión.

Él lo haría porque eso era lo que correspondía, pero lo haría con lágrimas. Es decir, que no sentiría ningún placer personal por esto, nada que no sea el placer porque se haga y mantenga la justicia.

Entonces, en este caso sería un reflejo de lo que significa la disposición de Dios, como Él dice, como lo dice la Biblia en otro lugar, que Él no se deleita en la muerte de los malvados, que aquí la voluntad de Dios, en un sentido disposicional, no desea que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.

Así que esas son las tres formas básicas en que esta palabra puede ser utilizada. Y para mí, cuál de estas es la más apropiada, se determinará por la referencia a la segunda palabra en discusión, la palabra «ninguna». Si, de hecho, Pedro está hablando de «ninguno» refiriéndose a todos los seres humanos en este mundo, entonces yo llegaría a la conclusión de que sólo podría significar la disposición o la voluntad de disposición de Dios.

Pero yo no creo que él esté hablando de nadie en un sentido absoluto y sin restricción. Cada vez que usamos la palabra «ninguno» estamos asumiendo alguna Referencia – Ningún ¿qué? ¿Ninguno de que grupo? ¿No es cierto que Pedro no dice que Dios no quiere que ninguna persona perezca? Tuvimos que considerar tal persona como si se entendiera tácitamente. Pero ¿Hay alguna otra posible referencia a la de «ninguno» además de ningún ser humano? Bueno, obviamente, hay otras posibilidades, ninguna de la cuales es una clase específica.

Aquí tienen un tipo de gente y esa palabra «gente» hace una clase distintiva, y si dije ninguno de esa clase, me refería a ninguna persona. O podría tener otra clase, una clase llamada judíos, y si hablo de cualquiera en esa clase, me estaría refiriendo a cualquiera que sea judío, o americano, o de cualquier otro grupo que yo incluya en ese círculo.

Creo, sinceramente que de lo que Pedro está hablando aquí es de ese grupo que se menciona con frecuencia en su epístola por el término elegido. Ciertamente, la Biblia habla con frecuencia de los elegidos, y los elegidos conforman un grupo distintivo, y la pregunta es: ¿Está Pedro hablando aquí acerca de gente? ¿Está hablando del grupo de discípulos del cual Pedro era miembro? ¿O está hablando de todos los elegidos?

Recordamos en el Evangelio de Juan cómo Jesús menciona que ninguno de aquellos que el Padre le ha dado, perecerá y que todos ellos vendrán a la fe, para que todos en ese grupo de los que son elegidos sean, sin duda, redimidos. Ahora, de nuevo, Pedro no es específico aquí sobre a qué grupo se está refiriendo con la palabra ninguno.

Pero no está del todo en silencio. Si miramos atrás en el texto y vemos con cuidado, leemos esto, en el versículo 9 del capítulo 3: «El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con… [¿quién?»]… es paciente para con nosotros.» «Él es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento».

Ahora gramaticalmente el antecedente inmediato de la palabra ninguno aquí es la palabra “nosotros”, y creo que es perfectamente claro que lo que Pedro está diciendo es que Dios no quiere que ninguno de nosotros nos perdamos, sino que todos vengamos a la salvación. Y aún no hemos terminado con el problema, ¿Verdad? Porque ahora tenemos que preguntarnos ¿Quién es «nosotros»?

Ahora, en el contexto más amplio de su carta el «nosotros», no creo que se refiera a toda la humanidad de manera indiscriminada, pero el «nuestro» o el «nosotros» es una referencia a los creyentes, a aquellas personas a quienes Pedro les habla, que son los creyentes en Jesucristo.

Y así, no creo que este texto elimina la idea de que Dios diseñó la expiación para un propósito cuyo propósito según su diseño es necesario que llegue a ocurrir. No creo que queramos creer en un Dios que es un espectador del drama de la redención que envía a Cristo a morir en la cruz y luego se queda ahí esperando, cruzando sus dedos con la esperanza de que alguien lo llegue a tomar. Nuestra visión de Dios es diferente de eso. Nuestra visión es, que el plan de redención era un plan eterno de Dios, y que la planificación y el diseño estaban perfectamente concebidos y ejecutados a la perfección, para que la voluntad de Dios de salvar a su pueblo, en realidad, se lleve a cabo por la obra expiatoria de Cristo.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

5/5 – Viviendo con gracia entre pecadores

Aviva Nuestros Corazones

Serie: (Salmo 37) Un corazón apacible en medio de un mundo turbulento

5/5 – Viviendo con gracia entre pecadores

Nancy Leigh DeMoss

Leslie Basham: Según Nancy Leigh DeMoss, cada una de nosotras ha sido confrontada por elecciones perjudiciales hechas por otras personas.

Nancy Leigh DeMoss: Aquellas circunstancias en las cuales soy ofendida o afectada por la maldad, me ofrecen una increíble oportunidad para manifestarle a los incrédulos, a los creyentes, a mi familia, a mis compañeros de trabajo — todas ellas me brindan una oportunidad para manifestarle a mis amigos lo extraordinariamente puro y perfecto que es el Hijo de Dios.

Leslie: Esto es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Cada una de nosotras ha tenido que enfrentar personas difíciles. Las acciones y palabras malvadas afectan nuestra nación y nuestras ciudades. También afectan nuestras relaciones y nuestras familias.

A medida que estudiamos el Salmo 37, Nancy nos ha estado enseñado como abordar a los malvados. Escucharemos a Nancy en unos minutos.  Comenzará conversando con algunas de las mujeres que han estado escuchando esta serie.

Kathy Helvey: “El secreto cristiano de una vida feliz”. Es un clásico.  Disfruté cada capítulo de ese libro, pero hacia el final hay un capítulo  del libro que habla de las carrozas de Dios.

La autora compara cosas que suceden en nuestra vida, parecidas a las que hemos mencionado.  Puede ser ese jefe para el cual trabajamos que nos está volviendo locas, una crisis en nuestra familia, una muerte,  cosas grandes o cosas insignificantes.  La autora dice que podemos decidir que sea lo que ella llama un camión monstruoso,  lo que hoy llamaríamos una aplanadora que rodara sobre nosotras.

En este capítulo ella describe de manera hermosa cómo esas carrozas de Dios, cómo todas las carrozas de Dios están forradas de amor, cada una de ellas de manera particular.  Hay cientos de ellas cada día para venir y rescatarnos.

Pienso en ese versículo de Isaías 40:31, “pero los que esperan en el SEÑOR renovarán sus fuerzas; se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.” Para mí esto significa que yo debo hacer la elección de montarme en las carrozas de Dios, si mantengo la calma y vuelo sobre las circunstancias.

Hace como año y medio Dios fue muy fiel conmigo.  Leí ese capítulo una semana antes de ser diagnosticada con leucemia.  Cuando el doctor me dio el diagnóstico fue algo que le tomo 20 minutos y pensé: “Oh Dios no permitas que esto se convierta en un gigante en mi vida.  Recuérdame que esta será Tu carroza, que sea Tu carroza en mi vida.”

Ahora bien ustedes pensarán que con cáncer, con un diagnóstico de leucemia, yo pondría las cosas en perspectiva. Las cosas realmente importantes son pocas.  Ese ha sido mi mantra por el último año y medio. Es verdad, pero en mi humanidad, porque será que todavía— bueno, es por mi humanidad.

Esas pequeñeces— la persona que hiere a mi hijo, el chisme que dijeron de mi o cualquiera que sea la razón que me está haciendo un nudo en el estómago—  pensarían que a la luz de lo que es realmente importante, esas cosas no me molestarían.  Pero les confieso que  si me molestan.

Tan solo porque sé estas cosas no significa— o tan solo porque todas conocemos esta verdad no significa que siempre vamos a vivir en ese plano. Pero lo que resulta reconfortante para mi es que tenemos la posibilidad de elegir.  Podemos hacer una elección y cada vez la verdad nos hará libre.  Mujeres, esa carroza está disponible.

Nancy: Estas son carrozas divinas que nos llevan hacia Dios, nos llevan al cielo, nos levantan sobre el plano de nuestra humanidad y de la mundanalidad y en última instancia nos conducen al cielo.

Así que Dios utiliza esas circunstancias, esos malvados y aun hasta el mal en este mundo para  convertirlo en algo que en vez de destruirnos, sea un medio para conocer mejor a Dios, acercarnos a Él y experimentar más de su llenura y su gracia en nuestras vidas. Las carrozas de Dios. Es una gran ilustración.

¿Alguien más?

Mujer 2: Me siento muy molesta y frustrada con la presión de los medios de comunicación que empujan a mis hijos a desear, ver y  jugar constantemente los videojuegos.  Soy la madre así que me veo en la necesidad de tomar las riendas y decir: “Ok, vamos a fijar una hora de tranquilidad durante el día.”   Creo que esta es mi aplicación sobre esto.

Mis hijos observan esto en mí.  En la noche me encierro en mi habitación, cierro las puertas y me pongo a leer y lucho para cultivar ese corazón tranquilo ya que estoy consciente que de ello depende mi vida.  Dios me ha llevado a un lugar donde Su Palabra es muy preciada y mi tiempo de comunión con Él es esencial para mi vida.  De manera que debo enseñarle a mis hijos. Ellos me ven pero es necesario que les demuestre cómo hacerlo y buscar el tiempo para que esto suceda.  Esto es algo que he podido aprender de todo esto.

Nancy: A medida que se convierten en adultos, tus hijos te van a agradecer el haber aprendido a tener un corazón callado, un corazón en quietud, reconociendo la necesidad de estar quietos delante de Dios.

Mujer 3: Ha medida que usted hablaba me recordé de una situación en la que me encontré el año pasado con un compañero de trabajo que estaba muy enojado.  Muchas veces yo misma reaccione de una manera airada.  El Señor me llevo a Proverbios, y continuamente leía acerca de la persona iracunda y necia.  Pensaba: “Soy igual que esta mujer.” Estoy reaccionando como ella  y realmente esta no es la manera cristiana de hacerlo.

De manera que le pedí a Dios que empezara a trabajar en mi corazón.   Y así él lo hizo, ayudándome a responder de una manera amorosa y en ocasiones a no responder.  Muchas veces me enseñó que  la manera de Él responder era no respondiendo.

Fue algo muy difícil ya que me di cuenta que con frecuencia ella le chismoseaba de mí con una de mis compañeras de trabajo.  Pero sucedió tal y como usted dijo, no tienes que defenderte a ti misma pues estas personas te conocen.  Tan solo debes vivir una vida de integridad y el tiempo se encargará de mostrar lo que es realmente cierto. Esta fue una experiencia reconfortante y apacible ya que no me vi en la necesidad de preocuparme para defenderme.

Nancy: ¿Alguien más ha visto este pasaje ilustrado en su vida o la de otra persona?

Mujer 4: Acabamos de pasar una temporada de campaña.  Hay algunas personas que defienden sus valores cristianos, y por el contrario vemos otras personas que no apoyan los mismos valores.   Así que me frustro y tengo la tendencia a pensar como esto afectará la generación de mis hijos. Me pregunto cómo afectara a las demás personas.

Así que literalmente me desperté y me pregunté: “Dios mío, ¿Qué puedo hacer?” Necesito orar. Necesito empezar a interceder.  Dios me dio esta escritura y la he estado leyendo una y otra vez estos últimos meses.

Por supuesto que esto se aplica a tantas áreas de mi vida.  Dios también me ha mostrado que en realidad no he estado confiando en Él, aunque digo: “Confío en Dios.”.  Sin embargo debo admitir que, no importa lo que suceda, si miramos a largo plazo,  tal y como usted dijo hay algo bueno al final del camino, y no debo preocuparme.

No importa la dirección política que tome nuestro país.  No debo preocuparme acerca de ello.  Tan solo debo confiar y no inquietarme.  Así que Él continúa enseñándome de tantas formas diferentes, y hoy esta ha sido una de las formas en que lo ha hecho.

Han ocurrido tantas cosas en esta semana que me han frustrado y no he leído las Escrituras. De repente reaccioné: “¡Oh Dios mío! Realmente me has estado mostrando esto una y otra vez.”  Así que fue una buena forma para animarme.

Nancy: Esto no significa que, no nos importa lo que está sucediendo,  que simplemente lo ignoramos, o pretendemos que no está pasando o que no nos involucramos mentalmente en ello.

Existen cosas y otros pasajes de la Escritura que nos hablan de ocuparnos de los asuntos de justicia social y enfrentar las fechorías.  Esto es balancear la verdad.

Creo que lo que el Salmo 37 está diciendo es que al responder al mal no debemos nosotras hacer el mal.  Pero cuando nos ponemos a la defensiva o perdemos la  compostura, empezamos a adquirir las características de aquellos con los cuales estamos enojados, y entonces pecamos. Nos convertimos en malhechores y renunciamos a la oportunidad de influenciar a los malvados de forma piadosa. Renunciamos a la oportunidad de ser redentores.

Piensen en el matrimonio, por ejemplo. Recibimos correos electrónicos de muchas mujeres que dicen: “Estoy casada con un hombre iracundo” o “Él está sumergido en la pornografía.” O “No está proveyendo para la familia.” A propósito, también puede ocurrir lo contrario, no son tan solo los hombres que pecan en los matrimonios, las mujeres también.  Pero  escuchamos a las mujeres decir que los maridos son los pecadores en el matrimonio.

Estos asuntos se pueden manejar bíblicamente, de manera apropiada y correcta.  Enfrentándolos hablando la verdad, involucrando al liderazgo piadoso, los ancianos de la iglesia o si se está infringiendo la ley a las autoridades humanas o cívicas. Hay maneras de lidiar con estas cosas. Pero lo que se está  diciendo en el Salmo 37 es que a medida que lo enfrentamos debemos cuidarnos de no convertirnos en mujeres llenas de ira.  No utilices las herramientas del enemigo para enfrentar al enemigo.

Las armas de nuestra milicia no son humanas, no son físicas, aunque son las que normalmente tendemos a utilizar. Son las espirituales. Dios usa Su Palabra, Su Espíritu, Su gracia, Su poder trabajando a través de nosotras para bregar con la maldad en la cultura, en nuestros hogares y donde trabajamos.

Nos está diciendo que guardemos nuestro corazón.  Asegúrate que tu corazón está atado a lo que Dios es, que estás viendo la situación a largo plazo.  Asegúrate que no estás levantando tus brazos diciendo: “Oh pobre de mí. Estoy angustiada.” “Todas vamos a morir.”  Esta sensación de pánico es pecado.  Es angustiarte.

Arrepiéntete de la ansiedad. Arrepiéntete de pecar.  Después mira adelante y hacia arriba, y entonces estarás en una posición en la que Dios te pueda usar en muchas de estas circunstancias para hacer algo al respecto.

Estoy pensando en William Wilberforce al cual Dios uso de forma increíble para hacer algo con la trata de esclavos en Inglaterra. Era un hombre con una misión. Él era un hombre intencional, utilizado por Dios para enderezar algunas malas acciones.

Pero tuvo que hacerlo a la manera de Dios con los medios de Dios.  Este hombre amaba la Escritura. Sabía que se estaba poniendo bajo la autoridad de Dios y siendo un instrumento de Dios para afectar la justicia de sus tiempos.

La ira del hombre no obra la justicia de Dios. En Proverbios capítulo 22 versículo 8 está ese versículo que dice: “El que siembra iniquidad segará vanidad, y la vara de su furor perecerá.” Piensen en esto cuando estén disciplinando a sus hijos.  Si vas a ser un padre piadoso o una madre piadosa, hay momentos cuando es apropiado, bíblico y necesario disciplinar a los hijos.  Pero si lo haces con ira fallarás porque te conviertes en un pecador disciplinando a un pecador.

Esto aplica en todos los ámbitos y relaciones, en el mundo político. Cuando miramos la injusticia social que nos rodea,  cuando miramos los matrimonios y divisiones dentro de la iglesia no peques enojándote o poniéndote nerviosa porque si lo haces no podrás conseguir los objetivos piadosos de Dios.

Mujer 5: Tan solo un comentario para señalar que a veces somos el único ejemplo de Jesús que algunas personas podrán ver.  Cuando nos enojamos y explotamos, podemos perder nuestro testimonio. Quizás te tome toda una vida para poder enmendar las cosas.  Por eso pienso que como mujeres cristianas nosotras debemos ser cuidadosas. Debemos guardarnos de este tipo de cosas, explotando así de esa manera.

Nancy: Creo que hay personas que rechazan el cristianismo y rechazan a Cristo por la manera en que han visto a los cristianos tratar a aquellos que están en desacuerdo con ellos.Por eso dicen que los cristianos son personas iracundas; personas vengativas.

Nuestro mensaje ya de por sí es duro.  Si lo empacamos con el enojo, no cumplirá la justicia de Dios.Las personas van a rechazar la verdad, pero no deberían rechazarla porque vino de los labios de personas enojadas. ¿Pueden captar la diferencia?  Muchas veces es como envolvemos la verdad lo que hace que la gente rechace la verdad.

Holly Elliff: Te digo Nancy, mientras te escuchaba enseñar, lo que impactó mi corazón como dijo Kathy anteriormente es que siempre tenemos una opción.   Aunque mi vida ha sido un poco alocada recientemente,  en los últimos dos años ha estado más loca que nunca.  Me he dado cuenta que mientras  lucho con Dios acerca de las cosas que vienen a mi vida, si no tomo la decisión de no inquietarme, entonces lo que hago le está exhibiendo al mundo el hecho de que Dios no es suficiente para mis circunstancias.

Así que si no soy cuidadosa, le estoy diciendo a mis hijos que Dios no es suficiente para estas circunstancias.  Sí, Él fue suficiente el año pasado, pero no es suficiente este año. Así que debo hacer la elección consciente de aquietarme lo suficiente, con la frecuencia suficiente para alcanzar ese punto de fe.

Un pasaje que el Señor ha usado todo este año es cuando Cristo llevó a los discípulos a la tormenta y lo primero que dijo cuando lo despertaron fue: “¿Dónde está su fe”?  Esta es una pregunta que me ha hecho el Señor una y otra vez por los últimos dos años porque cuando la cosa se pone dura, ¿puedo aplicar lo que tengo en mi cabeza en cada momento de mi vida?  ¿Es suficiente?  ¿Es Dios lo suficientemente grande cuando las circunstancias se ponen más grandes?

Nancy: El hecho es que Dios sí es lo suficientemente grande.  Oswald Chambers tiene una cita maravillosa que me ha estado convenciendo de pecado por años.  Él dice,“Nuestras circunstancias son el medio para manifestar cuán maravillosamente perfecto y extraordinario es el Hijo de Dios.”

Verán, cada vez que respondo a una circunstancia, que reacciono a un malhechor, que reacciono ante alguien que me está haciendo una maldad o a un ser amado. Cuando reacciono ante eso, les estoy dando una impresión de Cristo a los demás.   Esta es una oportunidad para mostrar al Cristo que ama al pecador,  aquel que no se defendió, aquel que no tomó represalias, aquel que escogió no enojarse o inquietarse, sino que escogió mirar hacia arriba, mirar hacia adelante hacia el gozo que fue puesto delante Él.

Ese es Cristo.De esa manera respondió a los malvados y malhechores.  Mi circunstancia,  cuando estoy siendo ofendida o estoy siendo afectada por la maldad de los demás esto presenta una oportunidad increíble para manifestarle al mundo, a los no creyentes, a los creyentes, a mi familia y a mis compañeros de trabajo. Es una oportunidad para manifestarle a mis amigos lo maravillosamente perfecto y extraordinariamente puro que es el Hijo de Dios.

•       Si Cristo está respondiendo en y a través de mi,

•       Si me ven confiando en el Señor y haciendo el bien aunque esté rodeada de aquellos que hacen maldad,

•       Si estoy en mi trabajo y todos los demás están chismeando y yo no,

•       Si me ven deleitándome en el Señor en vez de dejarme deprimir por mis circunstancias.

•       Si me ven comprometiendo mis caminos con el Señor en lugar de perder el sueño,

•       Si me ven quieta ante el Señor en vez de andar frenética o corriendo como una gallina sin cabeza tratando de resolver los problemas del mundo.

•       Si me ven esperando pacientemente al Señor

Porque eso es sobrenatural.  Esto les motivará a levantar su mirada; a mirar hacia arriba.  

Y se preguntarán ¿Qué está mirando ella? La pregunta realmente es ¿a quién está mirando?  Entonces sus ojos, sus corazones serán atraídos hacia Cristo, atraídos hacia Dios.  Entonces podrán ver hacia adelante.  Así es como ilustramos la eternidad en los corazones de las personas.

Es así como forjamos en nuestros hijos un corazón que viva por la eternidad y no para el momento, viéndolos mirando adelante hacia la meta y manteniendo sus ojos en el galardón sin dejarse atrapar por la maldad que nos rodea.

Así que, esta es una forma de evangelizar.  Es una forma de discipular.  Es un medio de ser mentora de otros hacia los caminos de Dios.  Es un medio de tener paz mental y de corazón mientras los que nos rodean están perdiendo la suya.

Kim Wagner: Pienso que muchas veces tenemos una ira subyacente sin ni siquiera darnos cuenta. Estoy agradecida de una querida amiga mía un día que conversamos.  Esto fue hace años al encontrarnos en una situación de división en la iglesia donde se estaban formando bandos. Usualmente cuando se forman bandos pensamos que el nuestro es el que está en lo correcto, ya que si no no estuviéramos en ese bando.

Yo vi a mi amiga esforzarse para no pertenecer a ninguno de los bandos y ser mansa.  Un día en que estábamos hablando de los asuntos de la iglesia,  ella me miró.  Esta era una buena amiga.  Habíamos pasado mucho juntas.  Me miró con mansedumbre y me dijo: “Kim ¿estás enojada conmigo? Y esto afligió mi corazón y pensé: “Lo estoy.  Estoy enojada con ella.”

No me había dado cuenta que estaba enojada con ella hasta que no lo mencionó.  Santiago en el capítulo 1 versículo 20 dice, “La ira del hombre no obra para la justicia de Dios.” Me di cuenta que al estar enojada le estaba impidiendo a Dios obrar en esa situación en mi vida. Y debido a mi enojo también podría estar impidiéndole a Dios obrar en Su iglesia.

Esto es confrontar en amor. Así que la mansedumbre no es siempre mantenerse en silencio.  Sino que de forma amable y delicada debemos preguntar de manera que la otra persona considere, “¿Estoy cometiendo pecado?”

Nancy: Vamos a cerrar esta sesión leyendo el pasaje que hemos estado estudiando durante estos últimos días, y al hacerlo permitamos al Espíritu de Dios hacer esas preguntas a nuestras consciencias.

Cuando hablamos de la ira, es fácil pensar en personas que conocemos que son iracundas.  Quizás la pregunta que Dios desea hacernos es: ¿Estás enojada?  Así que  vamos a permitir  que Dios nos limpie con el agua de su Espíritu.

Salmo 37, de los versículos 1-11:

1No te irrites a causa de los malhechores; no tengas envidia de los que practican la iniquidad. 2Porque como la hierba pronto se secarán, y se marchitarán como la hierba verde. 3Confía en el SEÑOR, y haz el bien; habita en la tierra, y cultiva la fidelidad. 4Pon tu delicia en el SEÑOR, y Él te dará las peticiones de tu corazón. 5Encomienda al SEÑOR tu camino, confía en Él, que Él actuará; 6hará resplandecer tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía. 7Confía callado en el SEÑOR y espérale con paciencia; no te irrites a causa del que prospera en su camino, por el hombre que lleva a cabo sus intrigas. 8Deja la ira y abandona el furor; no te irrites, sólo harías lo malo. 9Porque los malhechores serán exterminados, mas los que esperan en el SEÑOR poseerán la tierra. 10Un poco más y no existirá el impío; buscarás con cuidado su lugar, pero él no estará allí. 11Mas los humildes poseerán la tierra,  y se deleitarán en abundante prosperidad.

Y los últimos dos versículos (Salmos 37:39-40) 39Mas la salvación de los justos viene del SEÑOR; Él es su fortaleza en el tiempo de la angustia.40El SEÑOR los ayuda y los libra; los libra de los impíos y los salva, porque en Él se refugian.

Oh Padre, oro  para que nuestros corazones estén atados a ti, atados a Tu amor, atados a Tu fidelidad, atados a Tu bondad y que nuestras emociones no sean víctima de  los altibajos y de las buenas y malas acciones de las personas que nos rodean.

Señor yo sé que hay mujeres escuchándome en  sus casas que viven con personas impías  y con personas que hacen cosas que no agradan a Dios.  Otras trabajan en lugares donde están rodeadas de impiedad.  Así que Señor, guarda nuestros corazones.

Que no seamos como los malvados cuyas obras nos provocan.  Que al contrario seamos provocadas a amarte y a confiar en ti, inclinándonos  hacia Ti, mirando hacia arriba y adelante.  Que nuestras vidas reflejen a este mundo lo extraordinariamente perfecto que es el Hijo de Dios.  

Que nuestras vidas irradien y reflejen el corazón y el Espíritu de Jesús, el Hijo de Dios que dio su vida por los pecadores,  que estuvo dispuesto a ser herido para que por sus llagas fuésemos sanadas.  Gracias Señor, que Él quiso recibir las heridas, resistir Tu ira, ser la víctima de toda culpa para poder traernos ante  Dios como nuestro Pastor.

Señor te amamos y oramos para que nuestras vidas sean un reflejo de esa faceta de Cristo al mundo. Oro en el nombre de Jesús, amén.

Leslie: Cuando  enfrentamos la maldad con amor, los demás están mirando. Los estarás motivando a hacer buenas obras. Nancy Leigh DeMoss nos ha estado ayudando a ver el valor increíble de responder en amor y paciencia.

Este programa le da fin a la serie llamada,  Un corazón apacible en  medio de un mundo turbulento. Si no has escuchado la serie completa visita nuestra página, www.AvivaNuestrosCorazones.com. Allí podrás encontrar los demás programas de esta serie.

Si perdieras tu cartera en algún lugar, ¿no harías todo el esfuerzo del mundo por localizarla para obtener tus documentos importantes? Tu relación con Dios es mucho más valiosa que tu cartera. ¿Lo estás buscando a Él con afán y con intensidad? Descubre el gozo y los beneficios de buscar a Dios desesperadamente, en la serie que estaremos comenzando a partir del próximo programa: Buscándole a Él. Empezaremos hablando sobre el avivamiento.

Y para ayudarnos en las próximas doce semanas, nuestros amigos de Moody han hecho disponible el libro de estudio en formato digital justo a tiempo para el inicio de la serie que comenzamos el lunes. Estará disponible en tres módulos: lecciones 1-4, 5-8, y 9-12. Para más información sobre precios y sobre cómo puedes adquirirlo, visita www.AvivaNuestrosCorazones.com.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tenemos algunos artículos en Español disponibles en esta página de www.AvivaNuestrosCorazones.com. Usted puede imprimirlos y usarlos. Visite este enlace para que vea los temas disponibles: PDF Downloads.

Derechos Reservados. Aviva Nuestros Corazones. Escrito por Nancy Leigh DeMoss. Usado con permiso. www.AvivaNuestrosCorazones.com.

El Dios de la creación

DÍA 39

Salmo 24

Dosis: Señorío y Autoridad

El Dios de la creación

“Del SEÑOR es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan; porque él la afirmó sobre los mares, la estableció sobre los ríos.” (Salmo 24:1–2) (NVI)

No sé si alguna vez te avergonzaste al confesar que eres una mujer de fe y la gente te miró como a una extraterrestre. Mencionaste la palabra “Dios” y añadiste algo acerca de tu relación personal con Él y fuiste catalogada como dogmática. A mí me ha sucedido. En un tiempo de pluralismo, con un mercado religioso variado y atractivo, no siempre será bien comprendida una confesión de fe radical en un único Dios Creador y personal que tiene injerencia en nuestra vida.

Sin embargo, este salmo en un tono triunfal, nos anima a reconocer y seguir confesando a un Dios Creador, que tiene dominio sobre la naturaleza y la humanidad: “Del SEÑOR es la tierra y todo cuanto hay en ella, el mundo y cuantos lo habitan” dice el salmista reconociendo a Dios como el dueño y Señor del mundo y sus habitantes. Me bendice pensar que creo en un Dios que tiene: dominio, señorío, autoridad y poder. Que es mi Creador y Señor.

Pero teológicamente, el salmista da un paso más, e indirectamente va a contrastar la grandeza de nuestro Dios con la finitud e ineficacia de los dioses paganos. En el tiempo en que se escribió este salmo, en la antigua mitología cananea, el mar y los ríos eran considerados dioses: Yam (mar), y Nahar (ríos). Ambos representaban una amenaza en el cosmos, y estaban en constante lucha con el dios Baal. La cosmología suponía también inestabilidad ya que se creía que la tierra estaba sobre las aguas, sostenida por pilares que eran las montañas. Sólo Baal al vencer a los dioses de las aguas y establecer su reino les daba cierta seguridad.

El salmista nos asegura: que nuestro Dios Creador fue quien “afirmó la tierra sobre los mares, la estableció sobre los ríos”. Así el poeta rebaja el carácter mítico de las divinidades cananeas y las pone en el plano de la naturaleza que ha sido creada por Dios. Y nos recuerda que tenemos un mundo seguro que Dios creó para nosotros con sabiduría e inteligencia.

¿Es lógico avergonzarnos de un Dios con tremenda capacidad creadora? Al examinarnos reconocemos nuestra finitud y pequeñez y al mismo tiempo nuestro asombro y perplejidad frente a un Dios todopoderoso que sigue teniendo el dominio sobre el mundo y la humanidad que él creó.

Oración: Señor enséñame a darte siempre la alabanza y la gloria que mereces y que jamás me avergüence de ti. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 54). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Mi Dios, mi Salvador, mi Pastor

Lunes 30 Septiembre

El Señor es mi pastor; nada me faltará.

Salmo 23:1-3

¡Señor mío, y Dios mío!

Juan 20:28

Mi Dios, mi Salvador, mi Pastor

Palabras de Jean de Damas (siglo 7)

«Eres tú, Señor, quien me formó en el vientre de mi madre. Eres tú quien me trajo a la luz como un niño, porque las leyes de nuestra naturaleza obedecen perpetuamente a tus órdenes. Tú nos has amado, Señor, y diste a tu Hijo en nuestro lugar para rescatarnos. Él emprendió voluntariamente ese rescate. Siendo Dios, se hizo hombre… se sometió, haciéndose obediente a ti, Dios su Padre, hasta morir, y morir en una cruz.

Así, oh Cristo, mi Dios, tú te humillaste para llevarme sobre tus hombros, a mí, oveja perdida, y me pusiste en pastos verdes; me refrescaste en las fuentes de la verdadera enseñanza por medio de tus siervos, de los cuales tú mismo eras el Pastor. Concédeme hablar valientemente de tu Palabra, que tu Espíritu me dé una lengua perfectamente libre, y me haga siempre atento a tu presencia.

Sé mi pastor, Señor, y sea conmigo el pastor de tus ovejas, para que mi corazón no me haga desviar ni a derecha ni a izquierda; que tu Espíritu me dirija por el camino recto para que mis acciones se cumplan según tu voluntad, y esto hasta el fin.

Tratemos de agradar a Dios. Hermanos amados de Dios, ustedes son sus elegidos: en ustedes el Evangelio se ha acompañado de obras de poder. Ustedes esperan a Su Hijo Jesús, quien vendrá de los cielos, quien nos libra de la ira venidera (1 Tesalonicenses 1:10)».

Habacuc 2 – Tito 1 – Salmo 108:7-13 – Proverbios 24:11-12

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)

ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch