5 – Una iglesia con propósitos

Iglesia Evangélica León

Serie: La Iglesia

5 – Una iglesia con propósitos

David Robles

David Robles se desempeƱa como pastor docente de la Iglesia Evangelica León y es presidente fundador y profesor del Seminario BEREA (EspaƱa). Tiene un amplio ministerio de enseƱanza y predicación en toda EspaƱa y otros paĆ­ses de habla hispana. David se graduó del Seminario BĆ­blico de Multnomah (Certificado BĆ­blico, 2001) y del Seminario de MaestrĆ­a (M.Div. 2004).

ĀæDebo BAUTIZARME?

TeologĆ­a Express

ĀæDebo BAUTIZARME?

Ā Ryan Townsend

VĆ­deo: ĀæDebo bautizarme?
Hermano: Ryan Townsend
Iglesia: Capitol Hill Baptist Church (Washington DC, EUA)
Ā”SUSCRƍBETE Y ACTIVA LAS NOTIFICACIONES PARA NO PERDERTE NADA!

šŸ’» http://www.teologiaexpress.jimdo.com
šŸ“² http://www.instagram.com/teologia_express/
šŸ”µ Facebook: http://www.facebook.com/teologiaexpress/
āœ‰ļø Email: teologiaexpress@gmail.com
šŸŽ¶ MĆŗsica: Samuel Barceló – Vida Eterna (CD Vida Eterna)

Bautismo, ĀæDebo BAUTIZARME?, Necesidad de bautizarse

ĀæCómo puedo orar por mis hijos?

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: Preguntas claves sobre la oración.

¿Cómo puedo orar por mis hijos?

Burk ParsonsĀ 

Nota del editor: Este es el capítulo 21 de 25 en la serie de artículos de Tabletalk Magazine: Preguntas claves sobre la oración.

Orar por nuestros hijos surge naturalmente cuando entendemos que Dios nos ha hecho criaturas dependientes, creadas para depender del SeƱor. Dios diseñó nuestros corazones con un deseo insaciable de estar en comunión con Ɖl. Y aunque la oración no surge fĆ”cilmente, nosotros los que tenemos un corazón que ha sido regenerado por el EspĆ­ritu Santo, no podemos evitar ir una y otra vez a nuestro Padre celestial para darle gracias, alabarlo y pedir Su ayuda.

Queremos que nuestros hijos conozcan al SeƱor y el gozo y el gozo de la comunión y el compaƱerismo con Ɖl. Queremos que sean regenerados —que nazcan de nuevo— pero no tenemos la capacidad de hacerlo en nuestras propias fuerzas, ya que solo el EspĆ­ritu Santo tiene la gracia soberana y el poder de salvar a nuestros hijos. Para tal fin, podemos orar por nuestros hijos mientras aĆŗn crecen en el vientre de su madre. Podemos orar primero y ante todo para que Dios soberanamente regenere sus corazones a fin de que tengan una vida nueva en Jesucristo. Podemos orar para que nuestros hijos confĆ­en en Dios, amen a Dios, amen y obedezcan la Palabra de Dios, confiesen sus pecados a Dios, adoren a Dios y tengan comunión con Dios todos los dĆ­as de su vida.  Podemos orar para que el SeƱor les conceda humildad, sabidurĆ­a, discernimiento, honor, integridad, amor y gracia en todo en la vida. Podemos orar para que confĆ­en y sigan al SeƱor toda su vida, para que nunca conozcan un tiempo en el que no confiaron en el SeƱor, y podemos orar para que tengan testimonios excepcionalmente ordinarios de vidas vividas confiando y siguiendo al SeƱor.

Podemos orar para que nuestros hijos confĆ­en en Dios, amen a Dios, amen y obedezcan la Palabra de Dios, confiesen sus pecados a Dios, adoren a Dios y tengan comunión con Dios todos los dĆ­as de su vida. 

MÔs allÔ de orar por nuestros hijos, quizÔs lo mÔs fundamental que podemos hacer es modelar una vida de oración ante ellos. Estamos llamados a hacer discípulos y la Gran Comisión comienza en casa. Nosotros mismos necesitamos conocer mÔs acerca de la oración si vamos a instruir a nuestros hijos de una manera que los prepare para orar genuinamente por sí mismos, en nuestra ausencia. A medida que ellos maduran, podemos seguir explicÔndoles qué es la oración y cómo pueden orar. Podemos orar con ellos, por ellos y en torno a ellos. También podemos orar por sus circunstancias particulares y por la obra de Dios en sus vidas.

Mientras continuamos dependiendo de Dios y disfrutando de la comunión con Ɖl, reflejaremos a Cristo en nuestras propias vidas, dirigiendo a nuestros hijos no a nosotros mismos, sino a su Padre celestial; para que asĆ­ nuestro Dios pueda usarnos, siendo vasijas pecaminosas y rotas, como modelo de una vida de oración arrepentida y fiel en comunión con Ɖl. Que nuestros hijos nos vean siempre regocijĆ”ndonos, orando sin cesar y dando gracias en toda circunstancia mientras anhelamos que venga el Reino de nuestro SeƱor y que sea hecha Su voluntad, asĆ­ en la tierra como en el cielo (1 Tes 5:16–18; Mt 6:10).

Este articulo fue publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Burk Parsons
Burk Parsons

El Dr. Burk Parsons es pastor principal de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San AndrĆ©s] en Sanford, Florida, director de publicaciones de Ligonier Ministries, editor de Tabletalk magazine, y maestro de la Confraternidad de EnseƱanza de Ligonier Ministries. Ɖl es un ministro ordenado en la Iglesia Presbiteriana en AmĆ©rica y director de Church Planting Fellowship. Es autor de Why Do We Have Creeds?, editor de Assured by God y John Calvin: A Heart for Devotion, Doctrine, and Doxology, y co-traductor y co-editor de ĀæCómo debe vivir el cristiano? de Juan Calvino.

El signo de exclamación de nuestras oraciones

Soldados de Jesucristo

Marzo 17/2021

Solid Joys en EspaƱol

El signo de exclamación de nuestras oraciones

John Piper

John Piper

Encuentra mƔs devocionales de John Piper en EspaƱol
en nuestro sitio web:
https://devocionalsolidjoys.com/

Encuentra mĆ”s recursos gratuitos en: http://sdejesucristo.org
SĆ­guenos en Facebook: https://www.facebook.com/SoldadosDeJe…
SĆ­guenos en Instagram: https://www.instagram.com/SoldadosDeJ…
SĆ­guenos en Twitter: https://twitter.com/sdJesucristo

Las crisis (10) : La perspectiva de la muerte

MiƩrcoles 17 Marzo

El SeƱor dice así : Ordena tu casa, porque morirĆ”s… EzequĆ­as… hizo oración al SeƱor. IsaĆ­as 38 : 1-2

Mas si el vivir en la carne resulta para mĆ­ en beneficio de la obra, no sĆ© entonces quĆ© escoger… teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchĆ­simo mejor. Filipenses 1 : 22-23

Las crisis (10) : La perspectiva de la muerte

– El ejemplo (IsaĆ­as 38) : Ā”QuĆ© golpe para el rey EzequĆ­as ! TodavĆ­a en la flor de la vida, se le anunció que pronto morirĆ­a… Entonces oró a Dios ; no comprendĆ­a por quĆ© le sucedĆ­a esto. Le recordó que habĆ­a sido fiel y derramó muchas lĆ”grimas. Dios escuchó su oración, vio sus lĆ”grimas y respondió aƱadiendo quince aƱos a su vida. Este rey compuso un relato en el que evoca sus sufrimientos, su tristeza por dejar este mundo. TambiĆ©n cuenta que Dios le habló y lo tranquilizó. EzequĆ­as exclamó : ā€œA ti agradó librar mi vida… echaste tras tus espaldas todos mis pecados… el SeƱor me salvarĆ”ā€ (IsaĆ­as 38 : 17-20).

– La lección : Ā”QuĆ© choque saber que el final de mi vida estĆ” tan cerca ! Todo parece tambalear : mis proyectos pierden sentido (Job 17 : 11). ĀæQuiĆ©n se ocuparĆ” de mi familia ? El dolor de la separación es grande… Y surgen las preguntas : ĀæEstoy listo para partir, para encontrar a Dios ? ĀæQuĆ© sucede con mi fe y mi esperanza ?

Si todavía no lo he hecho, es el momento de volverme al Señor. Si ya lo conozco como mi Salvador, sé que, en su amor, perdonó mis pecados y que mi lugar estÔ preparado junto a él, en el descanso del cielo.

Sea que me devuelva la salud o que me lleve junto a Ć©l, Dios escogerĆ” lo mejor para mĆ­. Es hermoso vivir, pero estar con Cristo es muchĆ­simo mejor. Que cada dĆ­a que me concede sepa vivir con su gracia y decirle : Ā”Gracias, SeƱor !(continuarĆ” el próximo miĆ©rcoles)

Ezequiel 12Ā –Ā Hechos 20 : 17-38Ā –Ā Salmo 34 : 1-6Ā –Ā Proverbios 11 : 23-24

Ā© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.chĀ –Ā labuena@semilla.ch