Escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. (1 Pedro 1:16)

Separación

1/4/2018

Escrito está: Sed santos, porque yo soy santo. (1 Pedro 1:16)

¿Sabe que no puede servir a Dios a menos que sea apartado? En la Biblia, esa palabra se refiere a ser apartado para una tarea o un propósito específico.

El Señor le dijo a Moisés: “De lo primero que amaséis, ofreceréis una torta en ofrenda” (Nm. 15:20). Dios quería que los primeros frutos de la tierra fueran separados para honrarlo.

El Señor también dijo: “Yo Jehová soy santo, y os he apartado de los pueblos para que seáis míos” (Lv. 20:26). Dios tomó a la nación de Israel y la apartó de todas las demás naciones para su gloria.

En cada uno de estos pasajes en la Septuaginta (la versión griega del Antiguo Testamento), la palabra se refiere a la separación de la manera más completa. El apóstol Pablo sabía que una vez que fue llamado como apóstol, fue desconectado de su pasado. Cuando Pablo era el más ferviente fariseo, fue apartado o separado, de las tradiciones del pueblo judío (Fil. 3:5). Ahora podía afirmar que era un fariseo apartado para el evangelio de Dios.

¿Está apartado usted de su vida anterior?DERECHOS DE AUTOR © 2018 Gracia a Vosotros
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La esperanza para personas imperfectas

ENERO, 04

La esperanza para personas imperfectas

Devocional por John Piper

Porque por una sola ofrenda Él ha hecho perfectos para siempre a los que son santificados.(Hebreos 10:14)

Este versículo es totalmente alentador para pecadores imperfectos como nosotros, y nos llena de motivación para buscar la santidad.

Lo que significa es que podemos tener la certeza de que, a los ojos de nuestro Padre celestial, fuimos perfeccionados y estamos completos; no porque seamos perfectos ahora, sino precisamente porque, aunque aún no somos perfectos, estamos siendo «santificados», «hechos santos». Por la fe en las promesas de Dios, estamos distanciándonos de nuestras pertinaces imperfecciones, para acercarnos cada vez más a la santidad.

¿Nos hace nuestra fe desear abandonar el pecado y crecer en santidad? Ese es el tipo de fe que, en medio de la imperfección, puede mirar a Cristo y decir: «Ya me has hecho perfecto a tus ojos».

Esa es la fe que dice: «Cristo, hoy he pecado. Pero aborrezco mi pecado, porque tú has escrito tu ley en mi corazón y anhelo cumplirla. Estás obrando en mí lo que es agradable a tus ojos, y por eso odio el pecado que todavía hay en mí y los pensamientos pecaminosos que todavía guardo».

Esa es la fe verdadera y realista que salva. No es la jactancia del fuerte. Es el clamor del débil en necesidad de un Salvador.

Los invito y los insto a ser lo bastante débiles para confiar en Cristo de esta manera.


Devocional tomado del sermón “Perfeccionados para siempre mediante una sola ofrenda” 

Génesis 4 | Mateo 4 | Esdras 4 | Hechos 4

4 ENERO

Génesis 4 | Mateo 4 | Esdras 4 | Hechos 4

En este mundo roto, siempre habrá personas que intentan, de una forma u otra, desanimar y derrotar al pueblo de Dios. Si a esto unimos el desaliento y el sentimiento de fracaso que surgen del interior, las circunstancias pueden parecer desesperadamente sombrías y premonitorias.

En Esdras 4, los enemigos de los exiliados retornados tratan de derrotar a esta pequeña comunidad del pueblo de Dios. Lo intentan de tres formas diferentes.

La primera es hacer causa común con ellos. Suena tan bien: “Permitidnos participar en la reconstrucción, pues nosotros, al igual que vosotros, hemos buscado a vuestro Dios y le hemos ofrecido holocaustos desde el día que Esarjadón, rey de Asiria, nos trajo acá” (4:2). Un incauto hubiese caído en la trampa. Siempre hay lugar para una unidad auténtica, pero un ecumenismo desenfrenado acaba inevitablemente redefiniendo el Evangelio en términos del más bajo denominador posible. Una de las mejores formas de distraer a un grupo y desviarlo de sus propósitos es introducirse en él. Con la pretensión de ayudar, se le debilita, utilizando su energía en otra dirección inocua, como un cáncer que va creciendo y usurpando la fuerza del cuerpo para su propio crecimiento. La estrategia no funciona en este caso, porque los líderes del pueblo de Dios, lejos de alegrarse por la nueva ayuda, la rechazan y evitan ser engañados. Declinan la oferta, lo cual precipita una nueva estrategia por parte de los enemigos, una que desenmascara sus verdaderas intenciones.

La segunda es “desanimar e intimidar a los de Judá para que abandonaran la reconstrucción” (4:4). Parte de su plan se revela en el libro de Esdras, pero Nehemías aún desvela más cosas del mismo. Estos enemigos están tan decididos a provocar el fracaso del pueblo de Dios que incluso sobornan “a algunos de los consejeros para impedirles llevar a cabo sus planes” (4:5). Rumores, amenazas, recortes en los suministros, distracciones que minan la energía, todo ello fraguado por estrategas mercenarios, personas astutas que se creen sabios, influyentes y poderosos, pero que no tienen en absoluto percepción espiritual o moral de la situación.

La tercera es directamente política. En una carta cuidadosamente elaborada, llena de medias verdades, estos enemigos del pueblo de Dios se las arreglan para convencer al rey Jerjes de que bloquee el proyecto de construcción. La prohibición se mantiene durante décadas. Lo que comienza como una barrera política aparentemente insuperable, se establece como una forma de vida. Los propios judíos aceptaron la situación hasta que la poderosa predicación de Hageo y Zacarías (5:1) los sacó de su letargo.

¿Cómo se han utilizado estos tres instrumentos de desánimo en el siglo XX?

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 4). Barcelona: Publicaciones Andamio.

¿Qué es la Teología Reformada?

Ligonier Espanol

¿Qué es la Teología Reformada? – 1/12

Primera exposición del Dr. R.C. Sproul en la serie de enseñanza (12): ¿Qué es la Teología Reformada? Liberal, Católica, Dispensacional, Pentecostal, Evangélica, Reformada … con tantas teologías diferentes por ahí, ¿por dónde empiezas? Comenzando esta serie sobre Teología Reformada, el Dr. Sproul examina los aspectos distintivos de la Teología Reformada que la diferencian de las muchas teologías que se han desarrollado antes y después de la Reforma Protestante.

Ligonier es la confraternidad de enseñanza del Dr. R.C. Sproul. Nuestra misión, pasion y proposito es ayudar a las personas a crecer en su conocimiento de Dios y su santidad. En nuestra página web disponemos de una amplia variedad de recursos, tales como clases, guías de estudio, y contenido multimedia, con la finalidad de cumplir con nuestra misión de proclamar, enseñar y defender la santidad de Dios en toda su plenitud a tantas personas como sea posible.

Te invitamos a visitar nuestro sitio web, http://ligonier.es/

¿Quién eres Señor?

Él les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.

Mateo 16:15-16

¿Quién eres Señor?

Soy tu creador,1) ¿y me ignoras?

Soy la luz,2) ¿y no me ves?

Soy la Palabra,3) ¿y no me escuchas?

Soy la verdad,4) ¿y no me buscas?

Soy el pan de vida,5) ¿y sigues teniendo hambre?

Soy el Hijo de Dios,6) ¿y no te diriges a mí en oración?

Soy el Señor,7) ¿y no me obedeces?

Soy la resurrección,8) ¿y tienes miedo de la muerte?

Soy el buen Pastor.9) Di mi vida por ti.

Soy JESÚS, tu Salvador.10) ¿Quieres ser salvo del castigo eterno?

“No hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos” (Hechos 4:12).

“Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Juan 6:68).

1) Isaías 40:28: “Dios eterno… creó los confines de la tierra”. 2) Juan 12:46:“Yo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mí no permanezca en tinieblas”. 3) Juan 1:1: “El Verbo (la Palabra) era Dios”. 4) Juan 14:6: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”. 5) Juan 6:48: “Yo soy el pan de vida”. 6) Juan 9:35: Jesús “le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios?”. 7) Juan 13:13: “Vosotros me llamáis Maestro, y Señor; y decís bien, porque lo soy”. 8) Juan 11:25: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá”. 9) Juan 10:11: “El buen pastor su vida da por las ovejas”. 10) 1 Juan 4:14: “El Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo”.

Génesis 4 – Mateo 4 – Salmo 3 – Proverbios 1:20-23

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Apartado para el evangelio de Dios. (Romanos 1:1)

No más malas noticias

1/3/2018

Apartado para el evangelio de Dios. (Romanos 1:1)

Millares de bebitos nacen cada día en un mundo lleno de malas noticias. Las palabras malas noticias han llegado a ser una expresión común y corriente para describir nuestra época.

¿Por qué hay tantas malas noticias? Es sencillo. La mala noticia que ocurre a mayor escala es solamente la multiplicación de lo que está ocurriendo en el ámbito individual. El poder que contribuye a las malas noticias es el pecado.

Con tantas malas noticias, ¿puede haber alguna buena noticia? ¡Sí! Las buenas noticias son que puede resolverse el problema del pecado. No hay que ser egoísta. Pueden mitigarse la culpabilidad y la ansiedad. Hay sentido para la vida y esperanza de vida después de la muerte. El apóstol Pablo dice en Romanos 1:1 que las buenas nuevas es el evangelio. Es las buenas nuevas de que puede ser perdonado el pecado del hombre, puede quitarse la culpabilidad, puede tener sentido la vida y una esperanza futura puede ser una realidad.

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La fe más pequeña

ENERO, 03

La fe más pequeña

Devocional por John Piper

Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. (Romanos 9:16)

Dejemos en claro desde el principio del año que, como creyentes en Jesús, todo lo que recibamos de Dios este año será misericordia. Sin importar cuáles sean los deleites o aflicciones que tengamos por delante, todo será misericordia.

Esa es la razón por la que Cristo vino al mundo: «para que los gentiles glorifiquen a Dios por su misericordia» (Romanos 15:9). Nacimos de nuevo «según su gran misericordia» (1 Pedro 1:3). Oramos a diario «para alcanzar misericordia» (Hebreos 4:16), y ahora estamos «esperando ansiosamente la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna» (Judas 1:21). Si un cristiano demuestra ser fiel, es porque «ha alcanzado misericordia del Señor para ser fiel» (1 Corintios 7:25).

En Lucas 17:5, los apóstoles rogaron al Señor: «¡Auméntanos la fe!». Jesús les respondió: «Si tuvierais fe como un grano de mostaza, diríais a este sicómoro: “Desarráigate y plántate en el mar”. Y os obedecería» (Lucas 17:6). En otras palabras, la vida cristiana y el ministerio no dependen de la intensidad o cantidad de fe que tengamos, ya que eso no es lo que desarraiga árboles. Dios es quien lo hace. Por consiguiente, la fe que realmente nos une a Cristo, por muy pequeña que sea, nos dará suficiente poder del Señor para suplir todas nuestras necesidades.

Pero ¿qué hay de nuestros logros? ¿Acaso nuestra obediencia nos impide rogar por misericordia? Jesús nos da la respuesta en Lucas 17:7-10:

«¿Quién de vosotros tiene un siervo arando o pastoreando ovejas, y cuando regresa del campo, le dice: “Ven enseguida y siéntate a comer”? ¿No le dirá más bien: “Prepárame algo para cenar, y vístete adecuadamente, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después comerás y beberás tú”? ¿Acaso le da las gracias al siervo porque hizo lo que se le ordenó? Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que se os ha ordenado, decid: “Siervos inútiles somos; hemos hecho sólo lo que debíamos haber hecho”.»

Por consiguiente, concluyo que la obediencia más completa y la fe más pequeña reciben la misma recompensa de parte de Dios: misericordia. Una fe del tamaño de un mero grano de mostaza se nutre de aquella misericordia que hace posible mover árboles. Asimismo, aun con una obediencia intachable, seguimos siendo absolutamente dependientes de la misericordia.

El punto es el siguiente: Cualquiera sea el momento o la forma en que se manifieste la misericordia de Dios, nunca estamos por encima de la condición de ser beneficiarios de esta. Dependemos totalmente y para siempre de lo que no merecemos.

Por lo tanto, ¡humillémonos, regocijémonos y «glorifiquemos a Dios por su misericordia»!


Devocional tomado del articulo “All We Will Get in 2002 Is Mercy”

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Génesis 3 | Mateo 3 | Esdras 3 | Hechos 3

3 ENERO

Génesis 3 | Mateo 3 | Esdras 3 | Hechos 3

La absoluta intensidad de las experiencias del pueblo de Dios durante los cinco primeros meses de su retorno a la tierra prometida (Esdras 3) brilla entre las líneas de este texto.

(1) Tienen miedo (3:3). Este es el primer indicio de peligro al que se enfrentan, la fuente del cual queda más clara en los siguientes capítulos. Ciro, el rey persa, ha dado permiso a los judíos para que regresen a su tierra, e incluso ha aprobado ciertos pagos para su sustento y la reconstrucción del templo. Pero las fronteras del imperio están muy lejos del centro y, en las duras políticas del mundo real, la posesión es el noventa por ciento de la ley. Estos judíos son, después de todo, una minoría rodeada de enemigos mucho más fuertes que ellos.

(2) Están decididos (3:3). La oposición entiende que la reconstrucción del templo no es únicamente un símbolo religioso, sino también una señal de poder político creciente. Por tanto, los judíos habían tenido algún incentivo para quedarse tranquilos y mantener un perfil bajo. Sin embargo, su resolución en esta coyuntura es admirable: a pesar de su miedo comprensible, construyen el altar del Señor e instituyen de nuevo el sistema de sacrificios prescrito por la “ley de Moisés, hombre de Dios” (3:2–6), y después proceden con los primeros pasos de la construcción de un nuevo templo.

(3) Están llenos de gozo y alabanza (3:10–11). El momento en que echan los cimientos del nuevo templo da lugar a la adoración de Dios, que está bendiciendo claramente los esfuerzos de su castigada comunidad del pacto. Aquí, no solo encontramos esperanza por un templo, sino por la restauración de la dinastía davídica, el cumplimiento de las promesas gloriosas de esperanza entregadas por los profetas durante las horas más oscuras del exilio de Israel.

(4) Muchos lloran (3:12–13), los ancianos que aún recordaban la figura del magnífico templo de Salomón. En comparación los cimientos de la nueva estructura parecen insignificantes. Sin duda, estas personas estaban agradecidas por esos días de pequeñas cosas; después de todo, ellos mismos habían elegido volver. Sin embargo, esos días siguen siendo pequeños y la intensidad de su respuesta emocional viene dada por las memorias de tiempos pasados.

Al menos estas personas están vivas y ocupándose de los asuntos de su Dios. Puede que en ocasiones sus respuestas no sean las adecuadas y estén llenas de altibajos, pero son reales, vitales, humanas, cargadas de vida y compromiso. No hay desánimo ni tristeza, ni cínicas reservas. No se rinden emocionalmente. Vemos las emociones de un grupo de personas comprometidas, en circunstancias difíciles, a llevar a cabo la voluntad de Dios.

Carson, D. A. (2014). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (L. Viegas, Trad.) (1a edición, Vol. II, p. 3). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Vaya a Jesús

(Jesús dijo:) Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.

Mateo 11:28

He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo.

Apocalipsis 3:20

Vaya a Jesús

Si debido a la desesperación quiere acabar con su vida, vaya a Jesús y cuéntele su miseria. No ponga en duda el hecho de que él le escucha, le ama y quiere liberarlo de su triste situación. Incluso puede renovar totalmente sus pensamientos y darle tranquilidad.

Al igual que todos los seres humanos, usted tiene aspiraciones intensas que solo Dios puede satisfacer. Mientras esa necesidad no esté satisfecha, le falta algo.

Jesús quiere estar a su lado para darle a conocer el Evangelio, para enseñarle que vino a la tierra a fin de satisfacer sus necesidades espirituales.

Mediante el Evangelio descubro que tengo valor a los ojos de Dios. Él me ama tal como soy y más allá de lo que yo me dé cuenta. Puede perdonar mis faltas pasadas, sean cuales sean… ¡Puede perdonar todo aquello de lo que mi conciencia me acusa! Jesús murió por mí precisamente para pagar por mis pecados. El sentido de mi vida y mi esperanza están en Jesús, quien me abrió un ámbito de paz, de verdad y de gozo. Y para introducirme en él, Jesús llevó sobre sí mis pecados. Quiere estar conmigo en mis días oscuros. Me invita a dejar mi vida en sus manos. En cada momento él está dispuesto a escuchar mi clamor, a secar mis lágrimas y responder a mis suspiros.

¡Vaya a él! ¡No se desespere! Vaya tal como es, en el estado en el que se encuentra. ¡Jesús nunca deja fuera a aquel que llama a su puerta buscando socorro y amor!

Génesis 3 – Mateo 3 – Salmo 2:7-12 – Proverbios 1:10-19

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Un esclavo de Cristo

Un esclavo de Cristo

1/2/2018

Téngannos los hombres por servidores de Cristo. (1 Corintios 4:1)

El apóstol Pablo era un “siervo” de Cristo. Era una función que escogió por amor, no por temor.

Había tal vez millones de esclavos en el Imperio Romano. En su mayor parte, no se les trataba como a personas, sino como objetos. Si un amo quería matar a un esclavo, podía hacerlo sin temor al castigo. Aunque era un vocablo negativo para los romanos, la palabra esclavo significaba dignidad, honor y respeto para los hebreos, y los griegos lo consideraban un término de humildad. Como siervo de Cristo, por tanto, Pablo paradójicamente se considera exaltado y envilecido. Esa es la ambivalencia que afrontará todo representante de Jesucristo.

Cuando pienso en el honor que se me ha dado de predicar el evangelio de Jesucristo, me siento a veces abrumado. No hay más alto llamamiento en la vida que proclamar el evangelio desde el púlpito y poder enseñar la Palabra de Dios bajo el poder del Espíritu Santo. Pero hay también una paradoja que exige que un ministro de Cristo comprenda que no merece servir. Debe tener la debida perspectiva de ser un esclavo indigno que tiene el privilegio incomprensible de proclamar el evangelio.

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