Dios es Fiel

Iglesia Bautista Monte Sión
Ps.Rubén Sarrión
Dios es Fiel
Gracia, Verdad y Vida es un ministerio radial con una
visión radicalmente bĆblica, reformada, no-ecumĆ©nica, calvinista, enamorada de la Gracia Soberana de Dios.

Iglesia Bautista Monte Sión
Ps.Rubén Sarrión
Dios es Fiel
Gracia, Verdad y Vida es un ministerio radial con una
visión radicalmente bĆblica, reformada, no-ecumĆ©nica, calvinista, enamorada de la Gracia Soberana de Dios.

Ministerios Integridad & SabidurĆa
Tesis # 55
La trivialización de la gloria de Dios
95 Tesis para la iglesia evangƩlica de hoy
Miguel Núñez
Miguel Núñez
Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y SabidurĆa. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.
Una producción de Ministerios Integridad & SabidurĆa

Evangelio.blog
El hombre sentado ante mĆ no respondĆ a mis preguntas. Se sentó, inmóvil, mirando fijamente al piso. Era un hecho conocido por muchos que lo querĆan que Ć©l estaba bajo mucho estrĆ©s, pero que Ć©l estaba cerca del Ā«bordeĀ» nos sorprendió a todos nosotros. Pronto Ć©l se encontraba en la sala de psiquiatrĆa de un hospital local, medicado y experimentando consejerĆa tanto individual como de grupo. Desafortunadamente su vida nunca serĆa la misma. Ćl habĆa venido a ese estado de depresión profunda (lo que algunos llamarĆan āclĆnicoā) por las decisiones no bĆblicas y pecaminosas que Ć©l habĆa estado haciendo en su vida. Si bien Ć©l superarĆa su depresión, la consejerĆa que Ć©l recibió reforzó y validó estas decisiones. Ćl finalmente dejó a su esposa y a su hijo, dejó la iglesia y siguió su estilo de vida impĆo.
Los problemas maritales son la razón de nĆŗmero uno por la que las personas buscan consejerĆa en los Estados Unidos. La depresión es la segunda. Las dificultades financieras son el principal motivo que dan las personas como la fuente de su depresión. Podemos comprender el por quĆ© esto es asĆ, con la cantidad de deuda que muchos tienen hoy, pero a menudo esto es sólo la punta del iceberg. De hecho, nuestros problemas financieros pueden ser un buen indicador de que muchos otros aspectos de nuestras vidas estĆ”n descontrolados ā los cuales todos nos pueden conducir a la depresión.
Todos nosotros tenemos dĆas cuando nos sentimos tristes, deprimidos, aburridos o derrumbados. Le podemos llamar a este sentimiento una forma suave de depresión, pero el desĆ”nimo es quizĆ” un mejor tĆ©rmino. Esperar vivir en este mundo sin desĆ”nimo y tristeza ocasional es completamente poco realista. Virtualmente cada personaje principal de la Escritura estuvo bajo momentos desafortunados o amargos, incluyendo a Jesucristo. Simplemente una lectura rĆ”pida de los Salmos, JeremĆas o EclesiastĆ©s nos dice que mucho acerca de la vida, aun la vida del piadoso, ese deprimente hasta al punto de las lĆ”grimas, del pesar y la confusión. Pero, Dios nunca se disculpa por esto. MĆ”s bien, Ć©l nos informa que El usa estas mismas cosas para hacernos madurar a la imagen de Su Hijo (Santiago 1:2-4; Rom. 8:28,29 y Rom. 5:3-5). Una vida perfecta de felicidad y plenitud consistente ā libre de todos los efectos del pecado ā nos espera en la eternidad. El vacĆo, la aflicción y las tristezas de esta vida son resultados directos del principio del pecado en este mundo. Aun asĆ, Dios usa estas pruebas como una manera de prevenirnos de volvernos demasiado cómodos en nuestra condición actual. El resultado es que, como Abraham, tambiĆ©n esperamos con anticipación una ciudad ācon fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Diosā (Heb. 11:10). Entonces, mientras tenemos una gran paz en Cristo ā y muchas cosas maravillosas y bellas en esta vida para disfrutar ā es ciertamente anti-bĆblico esperar serlo (como la canción dice).
Sin embargo, mientras podemos esperar ser ocasionalmente desalentados, muchas personas luchan contra una profunda depresión. Podemos definirla depresión como: āEse estado de Ć”nimo debilitante, sentimiento o aire de desesperanza que da como resultado un cese del manejo de la vidaā. Tal persona al menos a medias se apagarĆ”; es decir, dejarĆ” de funcionar en muchas Ć”reas. Una persona deprimida puede querer dormir todo el tiempo (o al menos recaer todo el dĆa en el sofĆ”); Ć©l puede llorar fĆ”cilmente; Ć©l puede dejar de acudir al trabajo o hacer tareas necesarias en su casa; Ć©l puede dejar de comer o puede comer constantemente; Ć©l considerarĆ” que la vida no tiene esperanza, etc. Es el propósito de este estudio ocuparse de las causas de la depresión, los resultados de la depresión y finalmente, cómo tratar con de a la manera de Dios!
Las Causas de la Depresión
Es importante para reconocer que la depresión no es el problema por o en sĆ mismo; es una respuesta o una reacción hacia otra cosa. Por esa razón, la Escritura casi no dice nada acerca de la depresión de por sĆ. Sin embargo, tiene mucho que decir acerca de las causas de fondo de la depresión.
Ā La Biblia enseƱa que a la depresión no es causada por las circunstancias de nuestras vidas, sino mĆ”s bien por nuestras reacciones anti-bĆblicas hacia esas circunstancias (con excepción de ciertos problemas fĆsicos y ciertos desórdenes del cerebro de los que nos ocuparemos en un momento). Esto puede ser probado tanto bĆblicamente como por observación. Ejemplos, como la diferencia entre la forma en que Judas y Pedro manejaron sus pecados, abundan en la Escritura. En la vida diaria vemos a personas volverse amargadas y constantemente deprimidas sobre un accidente atroz; luego vemos que personas comos Joni Erickson Tada que finalmente pueden usar tal situación como un punto de apoyo para crecimiento ā la diferencia estĆ” en las reacciones.
Desafortunadamente, la persona deprimida normalmente no ha dado una sola respuesta antibĆblica a sus problemas, en lugar de eso Ć©l usualmente ha hecho toda una serie de ellas, complicando de esta manera el proceso de recuperación. El pensamiento inadecuado da como resultado un comportamiento inconsciente, lo cual aumenta la depresión, lo cual a su vez estimula mĆ”s pensamiento inadecuado. . . (āPrenderĆ”n al impĆo sus propias iniquidades, Y retenido serĆ” con las cuerdas de su pecado.ā Prov. 5:22).
En otras palabras, la depresión a menudo resulta de un ciclo descendente en el cual comenzamos con un problema, reaccionamos a Ć©l en una forma pecaminosa, causando una complicación del problema que se cumple por una respuesta pecaminosa adicional, etc. Como veremos mĆ”s adelante, este ciclo debe ser detenido y un ciclo ascendente de respuestas bĆblicas debe comenzar.
Algunas de las Causas Generales de la Depresión
Problemas FĆsicos
Algunos pueden padecer de depresión como resultado de daƱo cerebral o de algĆŗn otro tipo de enfermedad. Otros pudieron haber sido diagnosticados con un desequilibrio quĆmico, y mientras que debemos dar lugar a esta posibilidad, no creemos que sea tan comĆŗn como muchas personas piensan. La teorĆa del desequilibrio quĆmico ha alcanzado proporciones de moda en la actualidad con el resultado de que el mĆ©todo principal de tratamiento para personas deprimidas son drogas. Cuando una persona es diagnosticada de que tiene un desequilibrio quĆmico, Ć©l deberĆa hacer esta pregunta (propuesta por Dr. Bob Smith, un mĆ©dico cristiano que estĆ” tambiĆ©n muy involucrado en la consejerĆa bĆblica): āĀæCuĆ”l quĆmico y que tan fuera de balance estĆ”?ā En la mayorĆa de los casos la respuesta serĆ”: āno sabemosā. Tal respuesta de la comunidad mĆ©dica ciertamente le deberĆa dar al creyente mucho a considerar.
En lugar de enseƱarles a las personas cómo manejar sus problemas, demasiadas veces simplemente tapamos estos problemas con drogas. Para un artĆculo interesante sobre la depresión desde un punto de vista secular vea U.S. News and World Report, 5 de marzo, 1990, āVenciendo la Depresión,ā pp48-56. Este artĆculo se aplica a āuna generación nueva de drogas (que) permite una sofisticación y una flexibilidad en el tratamiento que no fue posible en el pasadoā.
Mientras que el uso de drogas para tratar la depresión puede ser lo mejor que el mundo no-salvo le puede proponer, afortunadamente el cristiano tiene otros recursos. Con esto en mente, ciertamente serĆa sabio el consumir drogas como Ćŗltimo recurso y no el primer recurso. DeberĆamos comenzar a examinar cuidadosamente los pensamientos y las acciones en nuestras vidas que podrĆan ser la raĆz de nuestro problema. E. Fuller Torrey (un psiquiatra de investigación, quien no estarĆa de acuerdo con nuestra posición sobre la psicologĆa) no obstante, admite que cerca del 5 % de aquellos que vienen a un psiquiatra son personas con una enfermedad orgĆ”nica del cerebro o, cerca del 75 % son personas con problemas con la vida, y otro 20 % requerirĆ” un examen mĆ”s detallado para emitir un juicio conclusivo (How to Counsel from Scripture, p.4). Habiendo dicho todo esto, aun recomendarĆamos un reconocimiento mĆ©dico a fondo para una persona que lucha contra una depresión profunda.
El reconocimiento mĆ©dico fĆsico y/o emocional asĆ como tambiĆ©n los pobres hĆ”bitos alimenticios tambiĆ©n puede ser un factor. En 1 Reyes 19 la causa primaria de la depresión de ElĆas parece haber estado por la fatiga, etc. La terapia inicial de Dios para ElĆas fue comida y sueƱo (versĆculos 5-8). Mas tarde Dios ayudó a ElĆas a alejar su mirada de sĆ mismo y a ponerla en Dios (quien le reveló Su soberanĆa, versĆculos 11 y 13). Luego, El hizo a ElĆas tomar una mirada realista sobra la vida (versĆculo 18), y finalmente El obligó a Su profeta a otra vez involucrarse en el ministerio (versĆculo 15-19). El proceso entero tomó varias semanas.
El ejemplo de ElĆas es el que una persona deprimida deberĆa estudiar, pues ā al igual que este gran hombre de Dios ā las personas deprimidas a menudo enfocan la atención en ellos mismos en lugar de Dios y en los demĆ”s. Este enfoque se distorsiona a menudo mĆ”s por la fatiga y por una dieta pobre. El remedio es a menudo un re-enfoque de nuestra atención, asĆ como tambiĆ©n el descanso y los hĆ”bitos correctos de alimentación.
Culpabilidad
Los Salmos 32, 38 y 51 todos describen las depresiones de un hombre culpable. (Note Salmo 32:3-5: āMientras callĆ©, se envejecieron mis huesos En mi gemir todo el dĆa. Porque de dĆa y de noche se agravó sobre mĆ tu mano; sequedades de verano. Selah Mi pecado te declarĆ©, y no encubrĆ mi iniquidad. Dije: ConfesarĆ© mis transgresiones a JehovĆ”; Y tĆŗ perdonaste la maldad de mi pecado. Selahā.) Algunos creen que la causa nĆŗmero uno de la depresión es la culpabilidad no resuelta. A menudo esta culpabilidad puede ser resultado de pecados de aƱos atrĆ”s en los cuales el perdón de Dios nunca ha sido buscado o aceptado. Si la culpabilidad no se resuelve por la confesión de pecado (1 Juan 1:9), la depresión es el resultado natural. Los cristianos no deberĆan esperar de propia voluntad practicar el pecado sin afrontar las consecuencias, de las cuales puede ser depresión.
Un Perspectiva AntibĆblica sobre la Vida
En el Salmo 73 Asaf estaba deprimido sobre la prosperidad del malvado. Ćl consideró que Ć©l habĆa vivido justificadamente en vano mientras los impĆos tenĆan una vida de abundancia. (Sal. 73:12,13: āHe aquĆ estos impĆos, Sin ser turbados del mundo, alcanzaron riquezas. Verdaderamente en vano he limpiado mi corazón, Y lavado mis manos en inocenciaā.) No fue hasta que Ć©l vio el mundo desde el punto de vista de Dios (la perspectiva bĆblica) que Ć©l pudo salir de su depresión. (Sal. 73:16,17: āCuando pensĆ© para saber esto, Fue duro trabajo para mĆ, Hasta que entrando en el santuario de Dios, ComprendĆ el fin de ellos.ā.) En un mundo de confusión una perspectiva no bĆblica sobre la vida tiene que ser una de las causas principales de la depresión.
Viviendo de acuerdo con las Prioridades Equivocadas
Pregunte casi a cualquier cristiano cuales son las prioridades de su vida y le dirĆ”: Dios, la familia y el trabajo (y en ese orden). AĆŗn en muchos casos nuestras prioridades son controladas por la ātiranĆa de lo urgenteā ā cualquier cosa que haga mĆ”s ruido en nuestras vidas obtiene la mayor atención.
Como consecuencia, podemos encontrar nuestro tiempo dominado por el trabajo, los niƱos corriendo por ahĆ, sosteniendo la casa, fomentando nuestra educación o desarrollando nuestros pasatiempos, etc. Mientras Ć©stas son todas cosas buenas y necesarias a menudo nos deja muy poco tiempo para pasar con Dios o la familia. El dĆa inevitablemente vendrĆ” cuando nuestras cisternas dejarĆ”n de fluir (Jer. 2:13, āPorque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mĆ, fuente de agua viva, y cavaron para sĆ cisternas, cisternas rotas que no retienen agua.ā), y nos enfrentaremos a āagotamientoā, ācrisis de mediana edadā, āsiete aƱos de picazónā, o lo que sea. Por desgracia, probablemente ni siquiera sabremos el verdadero nĆŗcleo del problema.
Sin embargo, el problema real es claro y simple: Una vida anti-bĆblica. Es posible que no hayamos cometido un pecado grave, pero hemos ignorado de la āprimavera del agua vivaā durante tanto tiempo que estamos pagando el precio finalmente.
EstĆ”ndares AntibĆblicos
Puede ser legalismo, misticismo o perfeccionismo ā cualquier cosa que sea ā estamos examinando nuestras vidas por el estĆ”ndar equivocado. El estĆ”ndar de Dios es que debemos ser un creyente en crecimiento (Heb. 5:11; 2 Pedro 1:5-8 y 2 Pedro 3:18). No somos perfectos, y Dios sabe eso; deberĆa ser nuestra meta crecer en El.
El Egocentrismo
Somos llamados a ser a centrarnos en los demĆ”s (Fil. 2:3,4 y Hechos 20:35) y a ser centrado en Dios (Mat. 6:33). Todo en nuestra sociedad contradice esto diciĆ©ndonos que necesitamos ser egocĆ©ntricos. Se nos esta diciendo que debemos estar preocupados por nuestra imagen propia, debemos amarnos a nosotros mismos, debemos ser seguros de sĆ mismo y acometedores, debemos cuidar de nosotros mismos ā y etc. etc.
Pero, Jesús nos dice que nos neguemos a nosotros mismos, es decir, a perder nuestras vidas por Su causa (Lucas 9:23,24); recibimos instrucciones de no poner nuestra confianza en la carne (Fil. 3:3); se nos dice que es una señal de nuestros malos tiempos que los hombres son amadores de sà mismos (2 Tim 3:2). ¿No es de extrañar que las personas que estÔn haciendo exactamente lo opuesto de lo que dicen las Escrituras estén teniendo problemas para hacer frente a la vida?
Los Resultados de Depresión
Hay, sin duda, otras causas para la depresión, pero la mayor parte de ellos calzarĆan debajo de una de las categorĆas generales previamente citadas. Ahora queremos mencionar algunos de los resultados de depresión ā las experiencias que usted es propenso a tener cuando usted estĆ” deprimido.
Antes de que nos introduzcamos en esto, serĆa de ayuda seƱalar que si bien podemos estar deprimidos, somos todavĆa responsabilizados por nuestras acciones. Por ejemplo, Pablo tuvo un problema fĆsico legĆtimo en 2 Corintios 12 que no era su culpa. Puesto que Ć©l se sintió enfermo y quizĆ” sufrió grandemente por su enfermedad, sin duda alguna Ć©l tenĆa derecho de estar un poco irritable y deprimido ā Ā”pero eso no fue el caso en absoluto! (2 Cor. 12:9,10: āY me ha dicho: BĆ”state mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriarĆ© mĆ”s bien en mis debilidades, para que repose sobre mĆ el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy dĆ©bil, entonces soy fuerte.ā) Ā”Obviamente los problemas y el dolor no nos dan el derecho para comportarnos pecaminosamente!
Entonces, aunque una persona no puede mantenerse propensa por el problema inicial, Ć©l es responsable de manejar su vida a la manera de Dios. Cuando Ć©l falla en reaccionar bĆblicamente, sino que en lugar de eso se vuelve resentido, lleno de lĆ”stima de sĆ mismo, o enojado, la consecuencia puede ser la depresión.
La Escritura da algunas descripciones vĆvidas de personas deprimidas:
Ā· Tristeza y pesimismo (Sal. 32:3)
Ā· ApatĆa y fatiga (Sal. 32:4)
· Desesperación (Sal. 38:2-4 y 10)
Ā· Problemas fĆsicos ā Dolores de espalda, dolores de cabeza, etc. (Sal. 38:5-8)
Ā· Retiro ā a menudo culpando otros (Sal. 38:11; 55:6-8)
Ā· Sentimientos y pensamientos de culpabilidad (Sal. 51:3).
Ā· Desvelo ā o sueƱo inquieto (Sal. 42:2, 3)
· Pérdida de productividad (1 Reyes 19:3-5)
Ā· Pensamientos de muerte o suicidio (1 Reyes 19:4).
Cómo Ocuparse de la Depresión
Nosotros ahora miraremos a algunas acciones bĆblicas y prĆ”cticas que podemos tomar para ayudarnos a superar depresión, dependiendo de la causa.
Recibir a Cristo
Cristo no serĆ” manipulado; Ćl nunca debe ser buscado por alguna otra razón que por El mismo. Sin embargo, uno de los beneficios preciosos de convertirse en un hijo de Dios es el perdón de pecados (Rom. 5:1-11). Como vimos antes, a menudo la depresión es resultado de una culpabilidad no resuelta; la salvación remueve esa culpabilidad.
Reprogramar nuestro pensamiento
En un grado grande, nuestros sentimientos siguen a nuestro pensamiento. Una persona deprimida serĆa sabia en mantener un diario de sus pensamientos cuando Ć©l estĆ” deprimido. Esos pensamientos que conducen a la depresión deberĆan ser afrontados honestamente y deberĆan reemplazarse por una mentalidad bĆblica de la vida (Fil. 4:8 y Rom. 12:2). Por ejemplo, una persona deprimida como resultado de una autocompasión debe ser lo suficientemente sincero para reconocer a esta actitud como pecaminosa. Los pensamientos de autocompasión deben ser confesados y reemplazados con pensamientos que honren a Dios y deben estar de acuerdo con la Escritura (e.g. Rom. 8:28 y Santiago 1:2-4).
OcĆŗpese del comportamiento pecaminoso
DeberĆamos revisar todos los factores (los incidentes, etc.) Y/o los patrones de vida que han conducido a nuestras reacciones a los problemas iniciales. Luego deberĆamos encontrar la acción bĆblica y por la fortaleza de Dios comenzar a reemplazar esas reacciones pecaminosas con reacciones bĆblicas mediante la aplicación del principio de despojarse-vestirse de Efesios. 4:22-24.
Establezca contacto con otros
Las personas deprimidas tienden a encerrarse en sà mismas; a su vez, la depresión se intensifica. Por consiguiente, uno de las mejores cosas que una persona deprimida puede hacer es preocuparse por otros (Fil. 2:4).
No malinterprete; no enseƱamos una tĆ©cnica para superar la depresión tanto como estamos alentando a individuos a regresar a una perspectiva bĆblica sobre la vida. Cuando nos olvidamos de nosotros mismos y enfocamos la atención en otros, complacemos a Dios. Como un beneficio secundario una persona deprimida puede muy bien encontrar su espĆritu levantado.
Enfoque la atención sobre el comportamiento y no en los sentimientos
Usted no hace lo que usted hace porque usted se siente de cierta forma; mĆ”s bien, usted se siente en esa forma por lo que usted hace y piensa (Fil. 4:6-9). Note el ejemplo de CaĆn (Gen. 4:5-8).
Enfoque la atención en un plan de acción especĆfico
Desarrolle un plan de ataque en contra de las tendencias pecaminosas del corazón humano que se rinde a los sentimientos en vez de seguir el camino de la responsabilidad cristiana. Haga una lista de las opciones y los pasos que pueden ser tomados para resolver la situación.
Crezca en el compaƱerismo
Retirarse y estar solo es una de las peores cosas que los individuos deprimidos pueden hacer, porque el retiro refuerza la depresión y la absorción de identidad. DeberĆamos tratar de estar con aquellos que nos pueden levantar y nos pueden alentar cuando tratemos de hacer lo mismo con ellos (Gal. 6;1ff y Heb. 10:24,25). No estamos aconsejando que la manipulación de las personas para satisfacer nuestras necesidades, sino que somos sabios por tener por entendido que Dios nos ha dado a los demĆ”s creyentes para alentarnos, cuando le extendemos la mano.
Tenga cuidado con la introspección
Aunque el entendimiento profundo es esencial para superar la depresión, el entendimiento profundo puede volverse poco saludable cuando va mÔs allÔ de la evaluación y el entendimiento profundo sano en la introspección morbosa (1 Cor. 4:3-5).
Deje de intentar desquitarse
La venganza y otras formas de ira pueden causar depresión (Rom. 12:14-21 y Efes. 4:26,27).
Acepte responsabilidad por la depresión
Intercambiar la culpa a otros nunca ayudarÔ. Aún cuando hemos estado ofendidos por otros, la depresión no serÔ causada por la injusticia hecha, sino por nuestras reacciones pecaminosas.
Me doy cuenta de que hay esperanza
Cuando decimos que la mayorĆa de la depresión es un resultado de las reacciones anti-bĆblicas y pecaminosas hacia los problemas, suena desagradable y rudo. Realmente lo opuesto es cierto. Cuando nos damos cuenta de que son nuestras reacciones las que causan la depresión, entonces podemos ocuparnos de esas reacciones a la manera de Dios. Esta comprensión nos da esperanza de que, con la ayuda de Dios, una solución es posible (Fil. 4:13).
OcĆŗpese de la culpabilidad
Aun en la vida del creyente puede haber culpabilidad no resuelta. Si es asĆ, necesitamos buscar y aceptar el perdón de Dios (1 Juan 1:9). Por cierto, en ninguna parte de la Escritura se nos dice que tenemos que perdonarnos a nosotros mismos; no tenemos autoridad para hacer eso. MĆ”s bien, sólo Dios puede perdonar pecados; por consiguiente, es nuestra responsabilidad llevarlo a Su Palabra y reconocer Su perdón cuando hayamos confesado nuestros pecados.
Cuidemos de nuestros cuerpos humanos
No somos criaturas puramente espirituales no importa cuĆ”n cerca estemos de Dios. Por consiguiente, debemos cuidar nuestros cuerpos. Dormir correctamente, la comida, el descanso, la relajación y el ejercicio son todos Ćŗtiles para combatir la depresión (De nuevo, note el ejemplo de ElĆas en 1 Reyes 19.)

SabidurĆa para el Corazón
Serie: Vida de David (1 y 2 Samuel)
ESTUDIO DE LA VIDA DEL REY DAVID
11 – A la Mesa de la Gracia
Stephen Davey

SabidurĆa para el Corazón comenzó en 2007 como una extensión del ministerio de enseƱanza de Stephen Davey a su congregación, la Iglesia Bautista Colonial, ubicada en Carolina del Norte, EEUU. Desde entonces, el ministerio ha crecido, y hoy por hoy es un ministerio internacional, transmitido a travĆ©s de todo el mundo vĆa radio e internet en seis idiomas: InglĆ©s, EspaƱol, PortuguĆ©s, Ćrabe, Chino MandarĆn, y Swahili.
SabidurĆa para el Corazón es el ministerio internacional de enseƱanza bĆblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al espaƱol por Daniel Kukin.
Por la gracia de Dios esperamos proveer contenido bĆblico y confiable en mĆ”s idiomas y alcanzar al mundo con el mensaje de la Palabra de Dios.

Alimentemos El Alma
Serie: Fundamentos de la Fe Cristiana
4 – LA PERSONA DE JESUCRISTO
Por: John MacArthur

ESTUDIO BIBLICO
FUNDAMENTOS DE LA FE CRISTIANA
ES UN ESTUDIO PARA GUIAR A LOS CREYENTES DE TODAS LAS ETAPAS, Y HA SIDO ELABORADO A TRAVĆS DE DĆCADAS DE REFINAMIENTO POR LOS ANCIANOS, MAESTROS Y PASTORES DE LA IGLESIA GRACE COMMUNITY.
ESTE MATERIAL FUNDAMENTAL HA SIDO ENSEĆADO Y PROBADA EN EL AULA BAJO EL LIDERAZGO DEL PASTOR JOHN MACARTHUR, Y HA DEMOSTRADO SU EFICACIA A TRAVĆS DE LAS VIDAS QUE HA INFLUENCIADO.
LAS 13 LECCIONES TRATARĆ ESTAS VERDADES FUNDAMENTALES QUE TODOS LOS CREYENTES DEBEN COMPRENDER:
1- INTRODUCCIĆN A LA BIBLIA
2- CĆMO CONOCER LA BIBLIA
3- DIOS: SU CARĆCTER Y ATRIBUTOS
4- LA PERSONA DE JESUCRISTO
5- LA OBRA DE CRISTO
6- LA SALVACIĆN
7- LA PERSONA Y MINISTERIO DEL ESPĆRITU SANTO
8- LA ORACIĆN Y EL CREYENTE
9- LA IGLESIA: COMUNIĆN Y ADORACIĆN
10- LOS DONES ESPIRITUALES
11- LA EVANGELIZACIĆN Y EL CREYENTE
12- LA OBEDIENCIA
13- LA VOLUNTAD Y LA GUĆA DE DIOS
Claro, el poder detrĆ”s de este currĆculum no estĆ” en su formato o plan, sino en la Palabra de Dios en la cual estĆ” basado. Sabemos que cuando el EspĆritu Santo usa Su palabra en la vida de las personas, sus vidas son transformadas. Y es por esto que estoy tan emocionado de que estos materiales hayan llegado a sus manos. FDF le ha dado la bienvenida a millares de personas en la iglesia y en la familia de Cristo. Ha ayudado a creyentes a construir un fundamento espiritual en roca sólida.
ConfĆo en que esto lo beneļ¬ciarĆ” a usted y a su iglesia de la misma manera.
John MacArthur
Pastor-Maestro
Grace Community Church
Church, G. C., & MacArthur, J., Jr. (2013). Fundamentos de la fe (guĆa del lĆder): 13 lecciones para crecer en la gracia y conocimiento de jesucristo. Chicago, IL: Moody Publishers.
GUIA DE ESTUDIO
FUNDAMENTOS DE LA FE
http://www.elolivo.net/LIBROS/MacArthā¦

Alimentemos El Alma
Serie: Fundamentos de la Fe Cristiana
3 – DIOS: SU CARĆCTER Y ATRIBUTOS
Por: John MacArthur

ESTUDIO BIBLICO
FUNDAMENTOS DE LA FE CRISTIANA
ES UN ESTUDIO PARA GUIAR A LOS CREYENTES DE TODAS LAS ETAPAS, Y HA SIDO ELABORADO A TRAVĆS DE DĆCADAS DE REFINAMIENTO POR LOS ANCIANOS, MAESTROS Y PASTORES DE LA IGLESIA GRACE COMMUNITY.
ESTE MATERIAL FUNDAMENTAL HA SIDO ENSEĆADO Y PROBADA EN EL AULA BAJO EL LIDERAZGO DEL PASTOR JOHN MACARTHUR, Y HA DEMOSTRADO SU EFICACIA A TRAVĆS DE LAS VIDAS QUE HA INFLUENCIADO.
LAS 13 LECCIONES TRATARĆ ESTAS VERDADES FUNDAMENTALES QUE TODOS LOS CREYENTES DEBEN COMPRENDER:
1- INTRODUCCIĆN A LA BIBLIA
2- CĆMO CONOCER LA BIBLIA
3- DIOS: SU CARĆCTER Y ATRIBUTOS
4- LA PERSONA DE JESUCRISTO
5- LA OBRA DE CRISTO
6- LA SALVACIĆN
7- LA PERSONA Y MINISTERIO DEL ESPĆRITU SANTO
8- LA ORACIĆN Y EL CREYENTE
9- LA IGLESIA: COMUNIĆN Y ADORACIĆN
10- LOS DONES ESPIRITUALES
11- LA EVANGELIZACIĆN Y EL CREYENTE
12- LA OBEDIENCIA
13- LA VOLUNTAD Y LA GUĆA DE DIOS
Claro, el poder detrĆ”s de este currĆculum no estĆ” en su formato o plan, sino en la Palabra de Dios en la cual estĆ” basado. Sabemos que cuando el EspĆritu Santo usa Su palabra en la vida de las personas, sus vidas son transformadas. Y es por esto que estoy tan emocionado de que estos materiales hayan llegado a sus manos. FDF le ha dado la bienvenida a millares de personas en la iglesia y en la familia de Cristo. Ha ayudado a creyentes a construir un fundamento espiritual en roca sólida.
ConfĆo en que esto lo beneļ¬ciarĆ” a usted y a su iglesia de la misma manera.
John MacArthur
Pastor-Maestro
Grace Community Church
Church, G. C., & MacArthur, J., Jr. (2013). Fundamentos de la fe (guĆa del lĆder): 13 lecciones para crecer en la gracia y conocimiento de jesucristo. Chicago, IL: Moody Publishers.
GUIA DE ESTUDIO
FUNDAMENTOS DE LA FE
http://www.elolivo.net/LIBROS/MacArthā¦

Renovando Tu Mente
Serie: El matrimonio Ćntimo
En El matrimonio Ćntimo, el Dr. R.C. Sproul muestra que si seguimos los principios de Dios, el matrimonio puede ser una celebración de gozosa intimidad y uno de los mayores placeres de la vida. En esta serie, el Dr. Sproul examina no sólo la teologĆa del matrimonio, sino tambiĆ©n su sociologĆa y psicologĆa, cubriendo temas como la comunicación, los roles de gĆ©nero y el sexo.
Episodio 3
Conocerse mutuamente
Por R.C.Sproul
Quisiera darles la bienvenida de nuevo a esta sesión de nuestro estudio sobre el matrimonio cristiano. En esta sesión vamos a ver el tema de conocerse el uno al otro en el matrimonio. Siempre he estado impresionado por el hecho de que cuando el Antiguo Testamento habla de intimidad y de intimidad sexual, con frecuencia usa el verbo Ā«conocerĀ». Por ejemplo, la Biblia puede decir que Abraham conoció a su esposa, y ella concibió; o que AdĆ”n conoció a su esposa, y ella concibió. Escuchamos esa expresión, y me he preguntado Āæpor quĆ© se usa? Āæes porque los escritores bĆblicos se avergüenzan de decir la palabra y entonces usan eufemismos, no van al grano, buscan formas de ser grĆ”ficos o sexualmente explĆcitos? Ellos solo dijeron, Ā«Abraham conoció a su esposa y ella concibió».
Bueno, acaso eso significa que Abraham caminó por la calle y conoció a esta dama en la calle y le dijo: Ā«Hola, mi nombre es AbrahamĀ» y ella dijo: Ā«Hola, mi nombre es SarahĀ». ĀæSe presentaron y de repente Sarah estĆ” embarazada? Eso no es lo que quiere decir la Biblia. EstĆ” usando ese verbo Ā«conocerĀ» para comunicar el nivel mĆ”s profundo de intimidad humana y eso es porque para que la intimidad suceda, ya sea fĆsica o emocional o espiritual, tiene que haber conocimiento. Realmente no puedes experimentar intimidad con un extraƱo.
Ahora, antes de que empezara nuestro programa, en esta sesión, estaba hablando con algunas de las personas aquĆ presentes en el pĆŗblico y estĆ”bamos cantando y bailando y pasĆ”ndola bien y yo estaba retrocediendo en el tiempo, a la pelĆcula El huevo y yo y recordĆ© la canción que venĆa de allĆ: Ā«Voy a conocerte, voy a saber todo sobre tiĀ», y luego hicimos un zapateo suave y pensĆ©: Ā«Eso como que plasma la forma americana en que las citas se desarrollan hacia una relación matrimonialĀ». Hay un proceso mediante el cual llegamos a conocernos, y es casi como un baile de cortejo que se lleva a cabo.
Piensa en las primeras citas que quizĆ”s tuviste con la persona con la que finalmente te casaste. Miremos un campus universitario, por ejemplo y veamos cómo la gente se prepara para las citas. Los chicos se duchan, usan desodorante, toman la camisa mĆ”s de moda que se les ocurre y quieren verse bien. Pasan el peine por su cabello. Mientras tanto, allĆ” en el dormitorio de las mujeres, la mujer todavĆa le estĆ” dedicando tres horas a su cabello para tenerlo rizado y estĆ” usando todo su maquillaje y cosmĆ©ticos porque todos quieren hacer una primera ā una buena primera impresión en esa cita.
Entonces en esa primera cita hacemos todo lo posible para asegurarnos de que esa persona, a quien queremos impresionar, no sepa quiĆ©nes somos, Āæverdad? Tratamos de no mostrarnos, en esa situación. Queremos dar nuestra mejor impresión. ĀæPero entonces quĆ© pasa? La chica comienza a responder, o el muchacho comienza a responder a la chica y la relación comienza a evolucionar y luego una nueva etapa toma el control de la relación. Ahora empezamos a mostrar un poco mĆ”s de nosotros mismos a la persona con la que estamos saliendo, porque regresamos a casa, y nos decimos Ā«Oye, ella realmente me correspondió. ĀæPero fue a mĆ, o a mi colonia? ĀæFue a mĆ o a esta imagen de macho que mostrĆ© y con la que la engaƱƩ? ĀæLe seguirĆ© gustando cuando realmente me conozca?Ā»
AsĆ que ahora empezamos a intentar decir la verdad, o empezamos a decir, Ā«Bueno, sabes, tengo que contarte algo que hice hace mucho tiempo y muy lejos de aquĆĀ», es decir, empezamos a confesar aquellos pecados menos comprometedores. No le contamos sobre lo que estamos haciendo ahora. AsĆ que poco a poco la mĆ”scara se cae mientras probamos las aguas, para ver si mientras nos sigue conociendo, sigue correspondiĆ©ndonos. Ahora, eso es algo natural que ocurre en una relación que inicia, pero lo que crea el tipo de amor que construye un matrimonio permanente, es cuando ese proceso de conocerse se profundiza y continĆŗa y continĆŗa y continĆŗa, porque eso es absolutamente necesario para que la intimidad ocurra.
Desafortunadamente lo que sucede en una relación en sus inicios, es que nos abrimos, empezamos a mostrarnos cada vez mÔs y, a medida que nos sentimos seguros y cómodos, seguimos haciendo eso y luego viene el matrimonio y de repente se comienza a retroceder y empezamos a ocultar cosas a nuestra pareja y empezamos a construir otra barrera para la intimidad. Asà que el principio es este: si queremos experimentar la intimidad tenemos que conocer a nuestras parejas. Asà de simple. Conocerse es un requisito. El matrimonio no puede continuar y sostenerse solo de sentimientos. Tienen que conocerse. Debo conocer a mi esposa. Ella debe conocerme, pero para que aprendamos cualquier cosa, para saber algo en profundidad, tenemos que estudiar. Tenemos que estudiar.
Recuerdo cuando mi padre murió, cuando yo tenĆa 17 aƱos, y fui al funeral. El ministro dio un panegĆrico breve y corto, y dijo cosas buenas sobre mi padre y luego en un momento de esa meditación dijo: Ā«Saben, siempre podĆa darme cuenta cuando Bob Sproul estaba entrando a mi oficina, en la iglesia, porque podĆa oĆr el sonido de sus pisadas mientras caminaba por el pasillo porque tenĆa una pisada caracterĆstica y yo sabĆa que era Ć©l incluso antes que asomara su cabeza por mi puertaĀ».
Ahora, cuando dijo eso, cuando el ministro dijo eso, mi madre se quebró. Se quebró, se quebró en llanto. Se desmoronó y cuando terminó el funeral, le dije, Ā«MamĆ”, ĀæquĆ© fue lo que dijo el ministro que te quebró asĆ?Ā». Y ella dijo, Ā«Bueno, cuando mencionó lo de la pisada de tu padre, pues siempre yo podĆa saber cuando Ć©l venĆaĀ», y pensĆ©, «¿De quĆ© estĆ” hablando?Ā». VivĆ 17 aƱos en la casa con mi padre. Quiero decir que mi padre no cojeaba. No tenĆa una caminata diferente o graciosa, pero habĆa algo distintivo en su andar que era diferente en Ć©l y era uno de esos pequeƱos matices de la personalidad que solo alguien cercano e Ćntimo lo nota. Eso decĆa algo de nuestro ministro, porque Ć©l tenĆa mĆ”s de tres mil miembros en su congregación y un buen pastor conoce a sus ovejas.
Pero para conocer a alguien asĆ, tenemos que trabajar en eso. Nunca deja de sorprenderme que cuando hablo con hombres que pasan por crisis, las dos crisis mĆ”s grandes que tienden a experimentar, aparte de la muerte y otras, es- o son, debo decir ā el divorcio y la pĆ©rdida del trabajo. El que un hombre sea despedido es devastador para Ć©l, pero no es tan devastador, para la mayorĆa de hombres, como cuando sus esposas los dejan; y por eso estamos preocupados ā y las mujeres tambiĆ©n estĆ”n preocupadas ā por el matrimonio y por la profesión.
Ahora, Āæcómo nos preparamos para nuestra profesión? No tenemos ningĆŗn problema con ir a la escuela secundaria durante 12 aƱos y luego muchos de nosotros seguimos despuĆ©s de la secundaria por otros 4 aƱos o 5 aƱos, gastando varios miles de dólares para aprender cómo ser competentes en un campo determinado para que podamos salir y tener un trabajo. Luego, casualmente conocemos a alguien 3, 6 meses despuĆ©s, nos casamos con ellos y no hacemos ningĆŗn esfuerzo intencional para dominar el material del matrimonio. Estudiaremos historia y filosofĆa y psiquiatrĆa e ingenierĆa y biologĆa y todo eso para poder ganar mĆ”s dinero, pero no invertimos tiempo ni trabajo para conocer a nuestras esposas.
Una de las mayores quejas que escucho ā y ustedes la han escuchado ā Ā«Ćl nunca me hablaĀ», y de repente el matrimonio se disuelve, y la persona sufre mĆ”s que si hubiese perdido su trabajo o hubiese tenido que cambiar su vocación. Damas y caballeros, hemos comprado el mito que nos dice que los matrimonios felices surgen de hacer lo que nace naturalmente, que de alguna manera aprenderemos a conocer a nuestra pareja a travĆ©s de la ósmosis. Ahora, hay ciertas cosas que podemos aprender sobre la gente solo por estar cerca a ellas. Podemos empezar a notar sus pequeƱos hĆ”bitos de cómo caminan y cómo se visten y cómo reaccionan. Puedo aprender mucho sobre esa persona solo estudiando a esa persona externamente.
Si quieres saber algo sobre mĆ, puedes contratar a un investigador privado y pueden indagar en mi pasado y ver mi trayectoria. Pueden decirte a quĆ© escuela fui. Pueden decirte quĆ© notas tuve en el colegio. Pueden ir al fisco y decirte cuĆ”nto dinero produzco y en quĆ© gasto mi dinero. Puedes ir al banco, puedes obtener todo tipo de data e información externa sobre RC Sproul, pero por mucho que estudies eso, no puedes saber quiĆ©n soy por dentro, porque si me preguntas dónde vivo, te lo voy a decir, Ā«Vivo en Orlando, en el 408 Timber Ridge Drive, LongwoodĀ», Āæde acuerdo? Pero no vivo realmente ahĆ. AhĆ es donde estĆ” mi casa. Paso mucho mĆ”s tiempo fuera de esa casa que adentro. ĀæPero sabes dónde vivo? Vivo dentro de mĆ, en el mismo lugar que tĆŗ vives.
Quiero decir, podrĆamos ponernos mĆsticos o metafĆsicos sobre dónde estĆ” el ego, dónde se encuentra la personalidad, donde se puede detectar la sustancia de la individualidad; pero obviaremos todo eso por un minuto y diremos que vives ahĆ dentro y todo lo que puedo saber de ti es lo que puedo observar externamente a menos o hasta que decidas decirme lo que estĆ” pasando dentro. Por eso estamos tan interesados en la Biblia. Podemos saber mucho sobre Dios al mirar la creación. La creación nos da pistas sobre la identidad de Dios y el carĆ”cter de Dios, pero realmente no conocemos Ćntimamente a Dios hasta que Dios hable, hasta que Dios elija revelarse y decirnos lo que hay dentro.
AsĆ que, si quieres conocer a tu esposo y quieres que tu esposo te conozca, tienen que hablar y tienen que hablar de otras cosas ademĆ”s del clima. Tienen que hablar sobre cómo se sienten. Tenemos que llegar a lo que yo llamo el segundo nivel de comunicación, no solo reacciones comunes, sino cómo nos sentimos sobre las cosas. Es ahĆ donde la intimidad comienza a suceder. Uno de los grandes beneficios que mi esposa y yo tenemos es poder pasar mucho tiempo juntos en la carretera. Cada aƱo pasamos casi 8 meses lejos de casa. Ahora, parte de eso es en un apartamento en Mississippi donde estoy enseƱando en el seminario, pero mucho de eso es por solo viajar por el paĆs.
La mayorĆa de las veces conducimos, y el conducir me parece muy, muy aburrido; asĆ que jugamos mientras conducimos. Jugamos este tipo de juegos, Ā«EstĆ” bien, cariƱoĀ», le digo. Ā«Si pudiera ser algo en el mundo, sin miedo al fracaso, ademĆ”s de ser maestro, ĀæquĆ© serĆa?Ā» Ella dice, Ā«un golfista, un golfista profesional o un jugador de bĆ©isbolĀ» y yo digo, Ā«No. Me gustarĆa ser violinista de conciertoĀ». Ella dice, «¿quĆ©?Ā» Acabo de revelarle algo de la vida secreta de Walter Mitty. No es una revelación personal del todo peligrosa, pero ella me estĆ” conociendo.
Entonces la conversación se vuelve mĆ”s profunda. Un juego que jugamos, que lo recomiendo a las parejas, pero deben tener cuidado al jugarlo ā es lo que yo llamo Ā«Ordena tu pareja a domicilioĀ». Ya saben, cuando entras en una tienda ā tienda de autos ā y quieres comprar un auto nuevo, entras en el concesionario y lo primero que te dicen es que tienen 7 u 8 modelos diferentes, y tienes que analizarlo. Luego cada modelo viene con 150 posibles opciones de fĆ”brica y las combinaciones que puedes pedir para un auto simplemente son una locura ā muchas cosas diferentes. Pueden tener el volante regulable, aire acondicionado, ventanas automĆ”ticas, desempaƱador en la ventana trasera y todo eso.
Entonces jugamos este juego de un Ā«pedido especial de noviaĀ» o un Ā«pedido especial de novioĀ», en el que decimos: Ā«Bien, cariƱo. AquĆ hay veinte opciones para el esposo ideal. Puedes pedir el tuyoĀ». ĀæQuĆ© opciones estĆ”s buscando en un esposo? ĀæQuĆ© opciones estĆ”s buscando en una esposa? Esto es importante que lo hagan las personas que estĆ”n contemplando casarse, pero tambiĆ©n es Ćŗtil para las que ya estĆ”n casadas. Entonces dije, Ā«Bien, seamos honestos. Si pudieras estar casado con la persona ideal, ĀæquĆ© pedirĆas? ĀæSerĆa guapo? ĀæSerĆa alto? ĀæSerĆa bajo? ĀæSerĆa delgado? ĀæSerĆa gordo? ĀæSerĆa rico? ĀæSerĆa pobre? ĀæSerĆa brillante? ĀæSerĆa tonto? ĀæSerĆa agresivo? ĀæSerĆa pasivo?Ā»
Luego juntamos todas estas cosas y entonces le digo, Ā«Bien, despuĆ©s de haber visto veinte de estas cualidades, ahora pongĆ”monos serios. Entras a la sala de exhibición para hacer tu pedido de novia o para hacer tu pedido de esposo y el vendedor dice, Ā«aquĆ hay veinte opciones, pero solo puedes elegir cinco de ellas. Solo puedes tener cinco de ellasĀ». ĀæCuĆ”les serĆan tus cinco elecciones? Ahora, cuando le hago esa pregunta a mi esposa, «¿quĆ© cinco opciones elegirĆas si pudieras tener el esposo perfecto? ĀæquĆ© cinco opciones querrĆas? ĀæquĆ© estĆ”s buscando?Ā». Lo que ella estĆ” haciendo cuando responde a esa pregunta es expresarme las necesidades que tiene.
Una vez escuchĆ© a un ministro decir que el matrimonio es una acción que involucra amor desinteresado, que el verdadero matrimonio, el matrimonio cristiano se basa en el amor desinteresado. ĀæNo suena bonito? Damas y caballeros, eso es una tonterĆa. No existe tal cosa como el amor desinteresado. Para que yo ame, tengo que estar involucrado en ello. Ahora, obviamente, Dios no quiere que estemos involucrados de forma egoĆsta donde solo usamos a nuestra pareja para nuestra propia gratificación, para nuestros propios fines, explotĆ”ndolos y denigrĆ”ndolos y destruyĆ©ndolos.
Pero cuando estaba buscando una esposa, no me propuse buscar ā bueno, tengo que encontrar a alguien a quien pueda entregarme totalmente por el resto de mi vida sin esperar nada a cambio. No, me casĆ© con mi esposa porque pensĆ© que me iba a hacer feliz, porque iba a satisfacer mis necesidades. Y lo maravilloso fue que ella sintió que yo era quien podĆa satisfacer sus necesidades. Pero eso puede ser un cĆrculo vicioso, Āæno es cierto? Si lo Ćŗnico que me importa es que ella llene mis necesidades, y todo lo que le importa a ella es satisfacer sus necesidades, tendremos problemas sin lugar a duda.
Pero no hay nada de malo en querer que ciertas necesidades se satisfagan en el matrimonio, pero mi esposa, si me ama, necesita saber cuĆ”les son mis necesidades principales y si la amo, necesito saber cuĆ”les son las suyas. AsĆ que empezamos a expresarlas. Le digo, Ā«EstĆ” bien, cariƱo. Solo puedes elegir 5 cosas. ĀæCuĆ”les van a ser?Ā» Y ella dice, Ā«Si solo pudieras tener 5 cosasĀ», para mĆ, «¿cuĆ”les serĆan?Ā» Y yo le digo, y ella dice, «¿cuĆ”les son las otras cuatro?Ā» ĀæBien? Y asĆ conversamos sobre eso y encuentro todo tipo de sorpresas. Ella me dirĆ”, Ā«AquĆ estĆ”n las cinco cosas mĆ”s importantes que quiero de este matrimonioĀ» y yo dirĆ©, «”Espera un minuto! Tres de ellas las habrĆa descubierto, pero nunca habrĆa adivinado las otras dos si no me las hubieras dichoĀ». Hago suposiciones sobre lo que mi esposa necesita y sobre lo que mi esposa desea y muy a menudo esas suposiciones son incorrectas. Y ella hace lo mismo conmigo.
Ahora, aquĆ estĆ” la tragedia. ĀæQuĆ© pasa, cuando tengo las 5 necesidades principales de mi matrimonio y yo sĆ© cuĆ”les son? y le digo a mi esposa, Ā«bienĀ» ā no voy a hacer esto con ella porque esto podrĆa ser muy, muy destructivo, pero lo voy a decir en mi propia mente ā en privacidad, voy a ocultar esto ā voy a decir, Ā«bien, ahora voy a calificarla. ĀæCómo le estĆ” yendo?Ā» Y miro la necesidad 1 uno y digo, Ā«Ella es un 10. Ella es genialĀ». NĆŗmero 2, la segunda necesidad mĆ”s importante de mi vida es un 9. La tercera necesidad mĆ”s importante que siento en mi vida es un 2. NĆŗmero 4, un 10. NĆŗmero 5, un 10. No creo que haya muchos matrimonios que alcancen un total tan alto, pero incluso ese matrimonio donde 4 de las 5 necesidades principales estĆ”n siendo satisfechas es una bomba de tiempo a punto de explotar. ĀæPor quĆ©? Porque si 1 de las 5 necesidades principales no se estĆ” satisfaciendo, ese es tu punto vulnerable.
ĀæQuĆ© pasa si un hombre tiene 4 de sus 5 necesidades principales satisfechas y se va a trabajar y todos los dĆas pasa tiempo con su secretaria que a ese nivel es un 10? Tendemos a dar por sentado las cosas que van bien en nuestro matrimonio. Es donde tenemos anhelos y si estos no estĆ”n siendo satisfechos y si alguien mĆ”s viene y los cumple, nuestra cabeza empieza a traicionarnos. Estamos dispuestos a cambiar esos 4 por ese 1 y sucede todos los dĆas. Le preguntas a un hombre que acaba de dejar a su esposa por su secretaria, le digo, «¿quĆ© te hizo hacerlo?Ā» Siempre es la misma respuesta. Ā«Ella me hizo sentir como un hombre de nuevoĀ».
ĀæQuĆ© estĆ” diciendo? Ćl estĆ” diciendo, Ā«Tuve una ardiente necesidad en mi vida que mi esposa no estaba satisfaciendo y mi secretaria lo hizo, asĆ que fui tras elloĀ». Necesitamos conocer esas necesidades insatisfechas y tanto como nos sea posible, tenemos que esforzarnos por satisfacer las necesidades de nuestras parejas y ahĆ es donde la comunicación es absolutamente vital. Bromeo sobre esto y me rĆo sobre esto, pero si quieres probar lo bien que estĆ”s comunicando tus sentimientos y tus necesidades a tu pareja, mira tus regalos de Navidad. ĀæEstĆ”s contento con los regalos que tu esposa te da o tu esposo te da para tu cumpleaƱos?
Recuerdo uno de los primeros aƱos en que Vesta y yo estĆ”bamos casados. Ella es muy prĆ”ctica, muy prĆ”ctica y no tiende a ser muy romĆ”ntica que digamos. Yo soy el romĆ”ntico empedernido. En Navidad o en su cumpleaƱos, quiero conseguirle un regalo romĆ”ntico Ā«cursiĀ»- un abrigo de piel, algunas joyas, un camisón de encaje ā algo asĆ, que sea romĆ”ntico. Ella quiere una lavadora. Eso es prĆ”ctico. ĀæY yo quĆ© quiero? Quiero algo que diga, Ā«Eres mi hombre. Eres mi hĆ©roeĀ», ya saben, «”Vamos, Rocky!Ā» y que me compre palos de golf nuevos. Eso es lo que quiero. Me siento y pienso: «¿Mi esposa me habrĆ” regalado por Navidad un palo de golf nuevo largo o cortoĀ» ĀæQuĆ© consigo? Camisas blancas.
Ahora, las camisas blancas es lo que necesito. No es lo que quiero. Puedo comprar camisas blancas en cualquier momento. No necesito una ocasión especial para justificar gastar dinero en camisas blancas. Son una necesidad. AsĆ que mi esposa me da camisas blancas Āæy quĆ© hago? Ā«CariƱo, Ā”justo lo que necesitaba! Ā”Me encantan! Muchas graciasĀ» y hago un gran trabajo en convencerla de lo feliz que estoy con las camisas blancas y seguro el próximo aƱo tendrĆ© 4 camisas blancas y seguirĆ© sin tener mis palos de golf. Luego mi secretaria me compra un palo de golf nuevo y me lo regala en mi cumpleaƱos porque se da cuenta que eso quiero. Solemos dar los regalos mĆ”s baratos. Damos los regalos que queremos recibir en lugar de regalar lo que la persona quiere recibir. Damos los regalos que creemos que deberĆan querer, en lugar de los regalos que realmente quieren y cuando eso sucede, no nos estamos comunicando. Nos estamos pasando por alto. No estamos aprendiendo los sentimientos mĆ”s profundos de nuestra pareja.
Ahora, hay una Ćŗltima cosa que quiero decir antes de pasar al siguiente tema, que serĆ” en la próxima sesión, considerar el conocimiento sexual y la relación en el matrimonio, pero lo que quiero decir antes de hacer eso, es que soy una persona que ha pasado toda su vida estudiando una cosa u otra, sobretodo teologĆa y he descubierto que una de las mayores experiencias que hay en este mundo es aprender algo nuevo. Estoy fascinado con eso. No puedo esperar para llegar al cielo, para en los primeros 15 mil aƱos dedicarme a estudiar mĆŗsica, y los segundos 15 mil aƱos estudiar arte, y los próximos 15 mil aƱos puedo estudiar, bueno puede que finalmente llegue a biologĆa uno de esos dĆas. Ya saben cómo me ha ido en quĆmica. La he evitado toda mi vida. Pero me encanta aprender cosas nuevas.
La variedad del orden creado es simplemente maravillosa, es asombroso y aprender algo nuevo es emocionante. Pero no hay mĆ”s variedad, nada mĆ”s provocativo, nada mĆ”s fascinante que un alma humana. Podemos decir que las personas se parecen, pero cada persona tiene una personalidad Ćŗnica y no hay tal cosa bajo el cielo de Dios como una persona aburrida, una vez que la conocemos en profundidad. Cualquiera en este salón, tiene una historia con suficiente drama e interĆ©s para producir una novela exitosa. AsĆ que es divertido aprender a conocer a otra persona Ćntimamente. Enriquece sus vidas y enriquece nuestras vidas.
R.C. Sproul
El Dr. R.C. Sproul fue el fundador de Ligonier Ministries, co-pastor de Saint Andrewās Chapel [Capilla de San AndrĆ©s] en Sanford, Florida, y el primer presidente del Reformation Bible College. Fue el autor de mĆ”s de cien libros, incluyendo La Santidad de Dios.

Martes 22 Marzo
El SeƱor te bendiga, y te guarde; el SeƱor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; el SeƱor alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz.
Mi hijo estĆ” en la presencia del Dios de amor (1)
āEl SeƱor se llevó a nuestro pequeƱo hijo, Haddon, para estar junto a Ć©l. Justo antes de su muerte le cantamos un himno lo mejor que pudimos. Lo tuve en mis brazos por Ćŗltima vez diciĆ©ndole que pronto irĆamos a verlo. Lo pasĆ© a mi marido Ernie, quien le murmuró este bello versĆculo: āEl SeƱor te bendiga, y te guarde; el SeƱor haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; el SeƱor alce sobre ti su rostro, y ponga en ti pazā. Estas fueron las Ćŗltimas palabras que Haddon escuchó.
Mientras todas nuestras esperanzas como padres desaparecĆan en medio de la confusión y la tristeza, el SeƱor permitió que viviĆ©semos un entierro en una paz increĆble. TemĆa ver su pequeƱo ataĆŗd, pero cuando llegó el momento, Dios me mostró rĆ”pidamente que mi hijo ya no estaba ahĆ, que solo se trataba de su cuerpo, en el que ya no sufrĆa. Me recordó que JesĆŗs resucitó de los muertos, y que Haddon tambiĆ©n resucitarĆa. En mi vida nunca habĆa experimentado una paz tan grande como la que sentĆ en ese momento. MirĆ© alrededor las numerosas tumbas de bebĆ©s imaginando a esos niƱos despertar un dĆa en la presencia de la gloria de Dios. Ā”Lo mismo sucederĆ” con Haddon! Esta es nuestra confianza respecto a nuestro bebĆ©. Ā”Nuestro gozo eterno estĆ” por llegar!
Mi corazón dolorido aprende a creer que ser madre no es mi Ćŗltima felicidad. Cuando el pueblo de Dios estĆ© al fin ante Cristo, experimentarĆ” el gozo eterno y vivificante del que a veces ya tenemos una pequeƱa muestra en la tierra, incluso en medio de las lĆ”grimasā.
(maƱana continuarƔ)
Ćxodo 34 ā Hechos 23:12-35 ā Salmo 35:15-21 ā Proverbios 12:1-2
Ā© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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