Todos hemos sufrido en esta vida. Algunos hemos sufrido mucho. Sin embargo, como el himno nos recuerda, nuestro SeƱor estĆ” con nosotros en cada temporada de nuestras vidas. La gente nos fallarĆ”; las comodidades se desvanecerĆ”n, el cambio y la decadencia continuarĆ”n en nuestro alrededor y en nosotros; pero nuestro Dios no cambia. Ćl es nuestro Dios infinito, eterno e inmutable y vivimos delante de Su rostro, coram Deo, cada dĆa, descansando en la gloriosa verdad de que nuestro Dios, al justificarnos y unirnos con Cristo, permanece con nosotros por medio del EspĆritu Santo que mora en nosotros. Por lo tanto, podemos descansar en que tanto en los momentos que mĆ”s disfrutamos como en las temporadas mĆ”s difĆciles, el Dios eterno que creó el tiempo, que es soberano sobre el tiempo y que obra a tiempo, estĆ” con nosotros y nunca nos dejarĆ” ni nos desampararĆ”.
He aquĆ, amargura grande me sobrevino⦠mas a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados.IsaĆas 38:17
La paga del pecado es muerte, mas la dÔdiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.Romanos 6:23