Tesis #26 – LatinoamĆ©rica necesita ser transformada, pero no reprendiendo demonios

Ministerios Integridad & SabidurĆ­a

Tesis # 26

LatinoamƩrica necesita ser transformada, pero no reprendiendo demonios

95 Tesis para la iglesia evangƩlica de hoy

Miguel NuƱez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y SabidurĆ­a. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

CORRUPCIONES DE CORAZƓN

El valle de la visión

Oraciones Puritanas

CORRUPCIONES DE CORAZƓN
”Oh Dios!
Que Tu EspĆ­ritu hable en mĆ­ para que yo pueda hablar contigo. Yo no tengo
ningún mérito, permite que el mérito de Jesús repose sobre mí. Yo no merezco,
mƔs yo miro Tu misericordia. Estoy lleno de debilidades, concupiscencias,
pecados; TĆŗ eres lleno de gracia.
Yo confieso mi pecado, mi pecado frecuente, mi pecado voluntario; todos mis
poderes de cuerpo y alma estÔn contaminados: una fuente de contaminación estÔ
arraigada en mi naturaleza. Existen cƔmaras de imƔgenes inmundas dentro de
mi ser; he pasado de un aposento odioso a otro, caminado por tierra baldĆ­a de
imaginaciones peligrosas, llamativa a los secretos de mi naturaleza caĆ­da.
Estoy totalmente avergonzado de lo que soy en mĆ­ mismo; Yo no tengo
ningĆŗn renuevo en mĆ­, ni frutos, sino espinas y abrojos; yo soy una hoja
desapareciendo que el viento arrebata; Yo vivo desnudo y estƩril como un
Ôrbol de invierno, inútil, digno de ser cortado y quemado. Señor, ¿Tú tienes
compasión de mí?
TĆŗ has dado un duro golpe a mi orgullo, al falso dios de mĆ­, y me quedo en
pedazos delante de Ti. Mas Tú me diste otro Maestro y Señor, Tu Hijo, Jesús,
y ahora mi corazón se vuelve hacia la santidad, mi vida se acelera como una
flecha con un arco hacia la completa obediencia al Señor. Ayúdame en todas
mis acciones para acabar con el pecado y para humillar a mi orgullo. SƔlvame
del amor del mundo y la vanagloria de la vida, de todo lo que es natural en el
hombre caĆ­do, y deja que la naturaleza de Cristo sea vista en mĆ­ todos los dĆ­as.
Dame la gracia de soportar Tu voluntad sin quejarme y con placer, no sólo
para ser tallado, al cuadrado, o anticuado, mƔs separado de la vieja roca,
donde he estado incrustado durante tanto tiempo, y tirado en la pradera a los
aires superiores, donde yo pueda ser edificado en Cristo para siempre.

Dios es con nosotros

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie:Ā Tiempo

Dios es con nosotros
Por Burk Parsons

Nota del editor:Ā Este es el primer capĆ­tulo en la serie de artĆ­culos deĀ Tabletalk Magazine:Ā Tiempo

odos tenemos estaciones, épocas del año, días de la semana y momentos del día favoritos. Algunas personas prefieren la oscuridad de la madrugada antes de que salga el sol. Otros disfrutan la tranquilidad del atardecer mientras se pone el sol. En lo personal, me gustan todas las estaciones y épocas del año. Siempre he disfrutado despertar los lunes en la mañana con una semana cargada de trabajo porque me gusta lo que hago. Como me levanto temprano, disfruto el silencio y la anticipación del día que estÔ por iniciar. Sin embargo, mi momento favorito es el atardecer, cuando tengo la oportunidad de regresar a casa con mi amada esposa y mis hijos, y por la gracia de Dios, he podido terminar un día mÔs y, por lo tanto, estoy mÔs cerca de mi hogar celestial. QuizÔs, por esa razón parcialmente, uno de mis himnos favoritos ha sido por mucho tiempo el himno del siglo diecinueve, «Conmigo sé» [Abide with me] escrito por Henry Francis Lyte (1793-1847).

Durante una gran parte de su vida, Lyte sufrió de una salud pobre y regularmente salía de Inglaterra en busca de alivio. Eventualmente desarrolló tuberculosis y murió a la edad de cincuenta y cuatro años. Su hija recuenta las circunstancias en las que Lyte escribió «Conmigo Sé»: «El verano estaba por terminar, y llegaba el mes de septiembre, ese mes en el que una vez mÔs tendría que salir de su tierra natal, y cada día parecía tener un valor especial por ser un día mÔs cercano a su partida». No es de extrañar, entonces, que el primer y segundo verso del himno dicen: «Señor Jesús, el día ya se fue, la noche cierra, oh conmigo sé, sin otro amparo Tú, por compasión, al desvalido da consolación. Veloz el día nuestro huyendo va, su gloria, sus ensueños pasan ya; mudanza y muerte veo en derredor: conmigo sé, bendito Salvador».

Todos hemos sufrido en esta vida. Algunos hemos sufrido mucho. Sin embargo, como el himno nos recuerda, nuestro SeƱor estĆ” con nosotros en cada temporada de nuestras vidas. La gente nos fallarĆ”; las comodidades se desvanecerĆ”n, el cambio y la decadencia continuarĆ”n en nuestro alrededor y en nosotros; pero nuestro Dios no cambia. Ɖl es nuestro Dios infinito, eterno e inmutable y vivimos delante de Su rostro, coram Deo, cada dĆ­a, descansando en la gloriosa verdad de que nuestro Dios, al justificarnos y unirnos con Cristo, permanece con nosotros por medio del EspĆ­ritu Santo que mora en nosotros. Por lo tanto, podemos descansar en que tanto en los momentos que mĆ”s disfrutamos como en las temporadas mĆ”s difĆ­ciles, el Dios eterno que creó el tiempo, que es soberano sobre el tiempo y que obra a tiempo, estĆ” con nosotros y nunca nos dejarĆ” ni nos desampararĆ”.

Publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Burk Parsons
Burk Parsons

El Dr. Burk Parsons es pastor principal de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San AndrĆ©s] en Sanford, Florida, director de publicaciones de Ligonier Ministries, editor de Tabletalk magazine, y maestro de la Confraternidad de EnseƱanza de Ligonier Ministries. Ɖl es un ministro ordenado en la Iglesia Presbiteriana en AmĆ©rica y director de Church Planting Fellowship. Es autor de Why Do We Have Creeds?, editor de Assured by God y John Calvin: A Heart for Devotion, Doctrine, and Doxology, y co-traductor y co-editor de ĀæCómo debe vivir el cristiano? de Juan Calvino.

Dios no renuncia

Jueves 3 Febrero

He aquĆ­, amargura grande me sobrevino… mas a ti agradó librar mi vida del hoyo de corrupción; porque echaste tras tus espaldas todos mis pecados.IsaĆ­as 38:17

La paga del pecado es muerte, mas la dÔdiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.Romanos 6:23

Dios no renuncia

Desde sus primeras pĆ”ginas la Biblia nos revela que Dios, nuestro creador, querĆ­a que fuĆ©semos felices. Puso a su criatura en un entorno perfecto y maravilloso, y le dio el privilegio de comunicarse con Ć©l. TambiĆ©n le dio la responsabilidad de obedecer a su voluntad. Pero muy pronto el ser humano desobedeció y, desde ese dĆ­a, es pecador (Romanos 5:19). El hombre, que antes era libre y feliz segĆŗn la voluntad de Dios, ahora estĆ” sometido a las lĆ”grimas, las tristezas, la muerte… Ā”porque desobedeció! Debido a ello el mal estĆ” presente en todas partes de nuestro mundo.

Pero Dios no renuncia a querer la felicidad del hombre. Lo invita a arrepentirse, pues ā€œquiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdadā€ (1 Timoteo 2:4). Conocer la verdad significa primeramente aceptar el hecho de que el centro de nuestros pensamientos y de nuestros afectos, es decir, nuestro corazón, es malo por naturaleza, y luego tomar el remedio que Dios nos ofrece. Su Hijo, Jesucristo, vino y dio su vida para salvar al hombre. Basta con aceptarlo como Salvador para que nos dĆ© una vida nueva. Ɖl perdona y da la vida eterna a todos los que se reconocen pecadores. En otro tiempo estĆ”bamos lejos de Dios, pero ahora estamos unidos a Cristo por su vida. Dios nos reconoce como sus hijos. DespuĆ©s de su resurrección, JesĆŗs dijo a MarĆ­a: ā€œVe a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Diosā€ (Juan 20:17).

GĆ©nesis 37 – Mateo 21:23-46 – Salmo 18:43-50 – Proverbios 6:27-35

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