12/13 – ¿Entrarás tú en el Reino?

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: Parábolas del Reino

12/13 – ¿Entrarás tú en el Reino?

David Barceló

David Barceló

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

HUMILLACIÓN DE LOS RICOS

Octubre 22

HUMILLACIÓN DE LOS RICOS

El que es rico, en su humillación.

Santiago 1:10

Los cristianos que no tienen que pasar por las pruebas de la vida relacionadas con la pobreza pueden regocijarse en su “humillación”, como señala el versículo de hoy. Cuando las pruebas que sufren los ayudan a comprender que sus posesiones no pueden dar la verdadera felicidad ni el contentamiento, entenderán que dependen de las verdaderas riquezas de la gracia de Dios. El cristiano rico puede regocijarse cuando sabe que las bendiciones materiales son solo temporales y que las riquezas espirituales son eternas.

Las pruebas humillan a todos los creyentes al mismo nivel de dependencia de Dios. El dinero no saca a las personas de sus problemas, aunque pudiera resolver algunos problemitas económicos. Cuando se pierde a una hija, a un hijo, a una esposa o a un esposo, no importa cuánto dinero se tenga. Ninguna cantidad va a sacarlo a uno de semejante prueba.

Seamos pobres o ricos, sufrimos pruebas para que nos ayuden a reconocer humildemente que nuestros recursos están en Dios.

Del libro La Verdad para Hoy de John MacArthur DERECHOS DE AUTOR © 2001 Utilizado con permiso de Editorial Portavoz, http://www.portavoz.com

Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros. Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org

2/5 – Un ladron en la noche

El Amor que Vale

Serie: Al borde de la eternidad

2/5 – Un ladron en la noche

Adrian Rogers

El Dr. Adrián Rogers es un predicador, evangelista y maestro de Biblia. Presenta las Buenas Nuevas de Jesucristo con firme convicción a través de su ministerio de radio y televisión, EL AMOR QUE VALE.

Más acerca del Dr. Adrián Rogers:

http://www.lwf.org/eaqv

3/41 – Más que un indicio de traición

Sabiduría para el Corazón

Serie: Filipenses

3/41 – Más que un indicio de traición

Stephen Davey

Texto: Pasajes Seleccionados
Antes de adentrarnos a la epístola de Pablo a los Filipenses, tomaremos un tiempo para conocer los inicios de la Iglesia en Filipos; ya que, al conocer a los recipientes de esta carta, podremos entender de mejor manera el contenido de la misma

Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin.

http://www.sabiduriaespanol.org

El último sermón del Dr. R.C. Sproul: Una salvación tan grande

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

El último sermón del Dr. R.C. Sproul: Una salvación tan grande

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/30315644

“Por tanto, debemos prestar mucha atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos. Porque si la palabra hablada por medio de ángeles resultó ser inmutable, y toda transgresión y desobediencia recibió una justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? La cual, después que fue anunciada primeramente por medio del señor nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, tanto por señales como por prodigios, y por diversos milagros y por dones del Espíritu Santo según su propia voluntad.”

A lo que el autor de Hebreos se está refiriendo aquí es al matrimonio perfecto entre la doctrina y la práctica. Si creemos en las cosas que él ha declarado en el primer capítulo, entonces eso tiene implicaciones radicales sobre cómo vivimos nuestras vidas. Y empieza a mostrar eso ahora al decir: “Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención.” Hay un pequeño problema gramatical en las palabras de es traducción en particular. La tensión de estas palabras se debe a que no hay seguridad, gramaticalmente, si el autor está usando un comparativo o un superlativo.

Y entonces, preferiría que simplemente dijera que, por tanto, debemos prestar la mayor atención posible a lo que hemos escuchado, no sea que nos desviemos.

Piensa en esa imagen de desvío. Hay algunas personas que van a pescar en botes y no hacen uso del ancla, solo dejan que el bote se mueva con la corriente. Simplemente van a la deriva. Y a donde terminan es de alguna manera problemático. La escritura usa esta clase de lenguaje figurativo en otras partes cuando habla del “ancla para nuestra alma”, que es la esperanza que tenemos en Cristo. Y aquí dice negativamente: “No vayan a la deriva lejos de lo que han escuchado aquí.”

De nuevo, él está hablando acerca de esta maravillosa comparación que él ha hecho acerca de la superioridad de Jesús sobre los ángeles y sobre todas las cosas creadas. Ya lo oíste. No te alejes a la deriva, sino que presta la mayor atención posible a esto. “Porque si la palabra hablada por medio de ángeles”, se refiere otra vez al Antiguo Testamento y la idea insinuada en Deuteronomio 33, de la ley mediada por los ángeles.

Cuando Moisés recibió la ley de Dios, hubo miríadas de miríadas de ángeles que estuvieron presentes en esa ocasión. Entonces él dice: “si la palabra hablada por medio de ángeles resultó ser inmutable, y toda transgresión y desobediencia recibió una justa retribución.” Otra vez, la comparación continúa. Si la ley que vino por los ángeles fue ignorada por gente en el Antiguo Testamento y recibió una justa retribución, un castigo, ¿cuánto más responsables somos nosotros con lo que nos ha llegado directamente de Cristo?

Ahora, amados, el tema central de este capítulo, o al menos de esta parte del capítulo, es el tema del escape. Cuando piensas en escapar, piensas en algún tipo de liberación de una situación de vida calamitosa y amenazante: escapar de un secuestrador, o soldados siendo rodeados en una batalla y encuentran un medio seguro de retirarse. Eso es un escape.

Pero la idea más común con la que asociamos el escape es el encarcelamiento. No solo de una simple cárcel sino de aquellas prisiones imposibles de escapar, como la condición antigua de Alcatraz en Estados Unidos, o La Isla del Diablo, y (tal vez) la más terrible de todas las prisiones de Francia, el Chateau d’If.

¿Se acuerdan de la historia? Es mi segunda novela favorita, de Edmond Dantes, quien fue falsamente acusado de un crimen e injustamente condenado por ese crimen y luego enviado de inmediato a la prisión más temida, el Chaetau d’If.

Y allí sufrió por años en con confinamiento solitario. Hasta que, un día, conoció a un compañero de prisión que era un anciano sacerdote que había estado allí durante décadas y había pasado tanto tiempo tratando de cavar un túnel, un posible escape, pero no hizo bien los cálculos y terminó simplemente entrando a la celda de Dantes.

Así que, al menos, los dos se conocieron y fueron compañeros y el sacerdote anciano se convirtió en el consejero de Dantes. Le enseñó todas las cosas sobre ciencia, filosofía y teología y también le contó sobre este mapa que lleva hacia un vasto tesoro que estaba escondido bajo las aguas del mar.

Y luego el viejo sacerdote murió y a través de una serie extraordinaria de circunstancias, la muerte del sacerdote llevó al posible escape de Edmond Dantes del Chateau d’If. Donde al fin encontró el gran tesoro que financió todo el resto de su vida con su nom de plume (seudónimo), El Conde de Montecristo. Qué historia de escape es esa.

Pero a pesar de lo terrible y temibles que fueron las circunstancias en el Chateau d’If, existe aún un punto de cautiverio mayor y más terrible de lo que cualquier ser humano podría imaginar. Y el autor aquí se refiere a escapar de eso. Y él hace la pregunta: “¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande?”

Amados, esta es una pregunta retórica. Y la respuesta a esta pregunta es simple. ¿Cómo escaparemos si descuidamos una salvación tan grande? La respuesta es: no podemos. Tal vez de Alcatraz se pueden escapar o de la Isla del Diablo o aún del Chateau d’If, pero la única prisión de la que nadie escapa es el infierno. No hay ruta de escape. No puedes hacer un túnel. No puedes escalar. No puedes sobornar la guardia. La sentencia no puede disminuirse.

Así que el autor de Hebreos está diciendo: “¿Te das cuenta de lo que has oído? Que hemos oído de la palabra de Dios mismo acerca de una gran salvación.” Usamos esa palabra todo el tiempo en la iglesia. ¿Qué significa eso? Saben, cuando alguien me dice: “¿Eres salvo?” la primera pregunta que quiero hacer es: “¿Salvado de qué?”

La idea de salvación sugiere la idea de algún tipo de escape o liberación de una circunstancia grave y el verbo sozomai, allí en el Nuevo Testamento se usa en una variedad de formas. Si te salvan de una enfermedad amenazante, como le pasó a la gente en el Nuevo Testamento al tocar a Jesús, Jesús podría comentar: “Su fe los ha salvado.” Él no está refiriéndose a la salvación eterna, él está hablando de su rescate de la terrible enfermedad.

En el Antiguo Testamento vemos que el pueblo de Israel iba a la batalla y Dios intervenía a su favor y salvaba a su pueblo. Él los salvaba de la derrota militar. Ese fue un rescate de un peligro claro y presente.

Así que, este verbo salvar se usa en todo tipo de tiempos y en toda clase de (tiempos y toda clase de) formas y prácticamente en todos los tiempos verbales del griego. Había un sentido en el cual fuiste salvo, estabas siendo salvado, has sido salvado, eres salvo, estás siendo salvado y serás salvado. La salvación toma todos estos tiempos distintos del verbo.

Pero hay salvación en el sentido general que tiene sus múltiples aplicaciones. Pero cuando la Biblia se refiere a la salvación en el sentido supremo, se trata del escape final de la condición humana más grave. ¿Qué significa ser salvo? Significa tal como las Escrituras nos dicen: ser rescatados de la ira que está por venir.

La ira de Dios, como se nos dice en Romanos, se revela al mundo entero. Pero estamos tranquilos en Sión. No le tememos a su ira porque se nos ha dicho una y otra vez y otra vez, que Dios no está enojado. Que Dios no está enojado. No necesitamos preocuparnos por Dios.

Dios va a salvar a todos. Todo lo que necesitas hacer es morir para entrar al cielo. Y todo lo que necesitas hacer para entrar al infierno es morir. Y desearía que todos los que muriesen fueran al cielo, pero la Biblia deja muy en claro que ese no es el caso y allá espera un juicio. Y la mayor calamidad que cualquiera pudiera imaginarse es ser sentenciado al infierno. El Chateau d’If es un hotel de 5 estrellas comparado al infierno.

Y entonces, ahora que el autor plantea esta pregunta, ¿Cómo escaparemos? Si descuidan esa salvación, amados, no hay escapatoria. La pregunta es: ¿a quién está hablando el autor de Hebreos? Él no dice: “¿Cómo escaparán si descuidan una salvación tan grande?”

No está hablando del pagano corriente que pasa por la vida, quien no solo descuida el evangelio de la salvación, sino que está completamente desinteresado y puede ser hostil a ello.

Y tenemos multitudes de personas que viven en este país y en todo el mundo que desprecian el evangelio. Ellos no solo lo descuidan. Pero el autor de Hebreos no está hablando de esas personas. Él usa la palabra: ‘nosotros’. Esos somos nosotros. ¿Cómo escaparemos si descuidamos una salvación tan grande? Y otra vez, la respuesta a la pregunta retórica es que no podemos. Y no lo haremos.

¿Sabían que en el (introito) el antifonal de esta mañana las jóvenes del coro cantaron? ¿Prestaron atención a las palabras que escucharon? Déjenme refrescar sus memorias acerca de esas palabras. Escucha lo que dice:

“Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua. Déjame verte en tu santuario y te alabaré. Y estaré satisfecho mientras viva”.

Escucha estas palabras. ¿Suenan como palabras que vendrían de alguien que descuida el evangelio? ¿Qué significa ser negligente? Descuidar algo es pasarlo por alto. Tomarlo a la ligera. Ciertamente no dedicarte firmemente a ello.

Saben, alguien me hizo una pregunta hace un par de semanas. Estábamos hablando de diferentes congregaciones y le estaba diciendo cuánto amo a la congregación de St. Andrew’s Chapel, yo dije: “Es una congregación fantástica”.

Y él me dijo: “Bueno, ¿cuántas personas crees que en esa congregación son realmente cristianos?” Respondí: “No sé”. No puedo leer los corazones de las personas. Solo Dios puede hacer eso. Sé que todos los miembros de la iglesia han hecho una profesión de fe visible. Así que el 100% de nuestra gente ha profesado su fe.

Y él dijo: “¿Pero cuántos crees que realmente lo son en serio? Y respondí: No sé, 70%, 80%. Tal vez puedo estar seriamente sobre-calculando o sub-calculando eso. Pero una cosa que sí sé con certeza es que no todos en esta sala son cristianos.

¿Cómo sabes si tú eres? ¿Puedes cantar las palabras de esta canción: “Dios mío, eres mi Dios y te anhelo, todo mi ser te anhela”? ¿Cómo puedes ser cristiano y descuidar una salvación tan grande? ¿La salvación no es suficiente?

Tal vez piensas que está bien, es bueno, pero realmente no genial. ¿La descuidas? No puedo responder esa pregunta. Si la descuidas y la tratas a la ligera, probablemente significa que nunca has sido convertido. Que Dios nunca ha reavivado o despertado tu alma de la muerte espiritual.

Porque esta salvación es fantástica, es genial. Merece nuestra diligencia, nuestra búsqueda enérgica de ella. Ciertamente no su descuido. Pero creo que el autor de Hebreos tiene en mente lo que sucedió en el Antiguo Testamento, donde la gente en el Antiguo Testamento tuvo su mayor momento de salvación en el éxodo cuando eran prisioneros.

Donde fueron esclavos, donde Faraón no les dio paja por sus ladrillos y fueron brutalmente golpeados y prácticamente encarcelados por Faraón. Y ellos lloraron. Y ellos gimieron. Y ellos oraron. Y Dios escuchó los gemidos de su pueblo y envió a Moisés a Faraón y le dijo: “Deja ir a mi pueblo”. Y el caballo y el jinete fueron arrojados al mar.

Ellos salieron, la multitud de personas que huían del cautiverio. Y llegaron a Migdal y frente a ellos estaba el mar y detrás de ellos estaban los carros de Egipto. Y un viento poderoso apareció donde su camino parecía sin esperanza, no había escapatoria. Y el viento sopló y el viento secó el Mar Rojo. E Israel escapó. Pero los carros de Faraón no.

Esa fue una gran salvación. Pero tan pronto fueron rescatados de esta tiranía, empezaron a quejarse del maná que Dios les había provisto. “Oh, desearía haber vuelto a Egipto. Sí, podríamos haber sido esclavos pero tendríamos nuestro ajo y ese tipo de cosas para comer: los puerros, las cebollas y el ajo. Ellos cambiarían su libertad como alguien en el Chateau d’If que quisiera ir de regreso a la cárcel. Y el autor de Hebreos tiene en mente a lo largo de este libro, cómo el pueblo de Israel en el Antiguo Testamento descuidó su salvación.

Así que había pocos que alguna vez llegaron al paraíso. Y ahí es donde estamos ahora. Hemos oído la palabra de Dios. Es un mensaje de buenas nuevas, no solo buenas noticias, grandes noticias, no solo grandes noticias, la mejor de todas las noticias posibles: que aquellos que creen en Cristo serán salvados de la ira que está por venir. ¿Cómo puedes descuidar esto en primer lugar?

Esa no es la pregunta que el autor está haciendo aquí. Él dice: ¿cómo puedes escapar? La pregunta es: ¿cómo puedes descuidar una gran salvación? “La cual, después que fue anunciada primeramente por medio del Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, testificando Dios juntamente con ellos, tanto por señales como por prodigios, y por diversos milagros y por dones del Espíritu Santo según su propia voluntad.”

Dios no te pidió que creyeras en su evangelio dando un salto de fe en la oscuridad y esperando que Jesús te agarre. Nicodemo vino de noche y dijo: “Maestro, sabemos que eres enviado por Dios sino no podrías hacer las obras que haces.” La teología de Nicodemo era sólida. No tratamos de probar la existencia de Dios mediante milagros.

No podría haber milagros si no entendieras primero que Dios existe. El propósito de los milagros no es probar la existencia de Dios, el propósito de los milagros de probar y dar fe de la verdad de aquellos que están declarando el evangelio.

Dios avaló a Moisés por Milagros. Él afirmó a Jesús por Milagros. Él avaló a sus apóstoles por milagros y poderes y señales maravillosas e incluso los dones espirituales que se le dio a la iglesia pristina, para mostrar una salvación tan grande. Que Dios anunció al mundo: esta es la buena noticia. Jesús lo declaró no solo a los ángeles. Y si descuidas lo que dice Jesús y descuidas lo que Dios aprueba, volvemos al tema. No hay escapatoria.

Amado, si vienes a la iglesia todos los domingos, todos los domingos de tu vida, y vas a la escuela dominical todas las semanas de tu vida, es posible que aún estés descuidando esta gran salvación.

¿Está tu corazón en eso? Eso es lo que te estoy preguntando. Y sabes, yo no puedo responder esa pregunta por ti. Tú sabes si estas descuidando tu salvación. Tú lo sabes. No tengo que decírtelo. Solo tengo que decirte cuáles son las consecuencias si continúas en esa negligencia.

Así que pido con todo mi corazón que hoy Dios nos despierte a cada uno de nosotros a la dulzura, la hermosura, la gloria del evangelio declarada por Cristo.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

 1/10 – Satura tu corazón con la Palabra de Dios

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Vivifícame conforme a Tu Palabra (Salmo 119)

 1/10 – Satura tu corazón con la Palabra de Dios

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/satura-tu-corazon-con-la-palabra-de-dios/

Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss nos ofrece una oración extraída del Salmo 90, la manera perfecta para iniciar un Nuevo año.

Nancy Leigh DeMoss: ¡Establece la obra de tus manos en medio nuestro, sí, establece la obra de tus manos!” 

Leslie:  Este es Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.  

Nancy: Bueno, ¡Feliz Año Nuevo! Espero que hayan tenido un fin año bendecido por Dios  y lleno de regocijo y que estén esperando grandes cosas de parte del Señor durante este nuevo año que se inicia.

Hoy tenemos un programa especial. Te adelanto que este año estaremos hablando mucho en  Aviva Nuestros Corazones sobre la importancia de la Palabra de Dios. En días recientes, a medida que he estado buscando al Señor en relación a los temas que debemos enfatizar en este año que recién comienza, lo que Dios ha puesto en mi corazón una y otra vez es la necesidad que todas tenemos de adentrarnos en la Palabra de Dios y de que la Palabra de Dios se grabe en nuestras mentes y corazones.

Porque muchas veces, al hablar con personas que están en situaciones de crisis o cuando leo correos de oyentes que están enfrentando dificultades mayores, me doy cuenta de que las personas necesitan dosis gigantescas, masivas de la Palabra de Dios para poder renovar sus mentes y sus corazones y para transformar sus vidas.

Así que Dios ha dirigido mi corazón a desafiarte con un reto, justo ahora al iniciar un nuevo año. Se trata de comprometernos a leer la Palabra de Dios cada día por el resto del año. Lo estamos llamando sencillamente, “El reto de leer la Biblia diariamente”.

Ahora, no estamos diciendo qué debes leer o la cantidad de páginas,  capítulos o versículos  que debes leer. Tampoco vamos a decirte cuándo debes hacerlo, si al amanecer o en las noches, pero si estoy apelando a que tomes este simple desafío de no dejar que pase un solo día de este año sin pasar tiempo en la Palabra de Dios.

Estaremos recordándote sobre este reto cada cierto tiempo a lo largo del año, pero a medida que comenzamos a hacer este énfasis en este primer día del nuevo año, más que pedirte que me escuches enseñar sobre la Palabra de Dios, quiero tomar el programa completo de hoy para motivarte a escuchar la Palabra.

Hace un tiempo algunos de nuestros productores me pidieron que grabara algunos de mis salmos favoritos, y crearon un bello fondo musical. No puedo pensar en una mejor forma de comenzar este nuevo año que llenar nuestras mentes con estos salmos.

Oh Señor, oro por nuestras oyentes—algunas están en casa haciendo quehaceres del hogar, algunas quizás están en un vehículo dirigiéndose a algún lugar junto con otros que le acompañan—todas en distintos lugares, haciendo cosas diferentes, pero te pido que Tú silencies nuestros corazones; que aquietes nuestros corazones.

Para muchas de nosotras, quizás los días que acaban de transcurrir han sido de mucha actividad; muchas fiestas, ocupaciones. Otras quizás se han sentido solitarias, están heridas o luchando con algunas circunstancias difíciles. Quizás haya algunas que están ilusionadas con comenzar un nuevo año. Donde sea que nos encuentres, Señor, oro para que aquietes nuestros corazones para recibir Tu Palabra y que nos puedas lavar con el agua de Tu Palabra.

Anima a tu pueblo. Fortalece nuestros corazones. Danos coraje , fe y esperanza en todo lo que necesitamos, a medida que iniciamos este año escuchándote hablarnos a través de Tu Palabra. Oro en el nombre de Jesús, amén.

Ahora, escuchemos algunas porciones de los Salmos:

Salmo 1:

¡Cuán bienaventurado es el hombre que no anda en el consejo de los impíos, ni se detiene en el camino de los pecadores, ni se sienta en la silla de los escarnecedores, sino que en la ley del SEÑOR está su deleite, y en su ley medita de día y de noche! Será como árbol firmemente plantado junto a corrientes de agua, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no se marchita; en todo lo que hace, prospera. No así los impíos, que son como paja que se lleva el viento. Por tanto, no se sostendrán los impíos en el juicio, ni los pecadores en la congregación de los justos. Porque el SEÑOR conoce el camino de los justos, mas el camino de los impíos perecerá.

Salmo 37:

No te irrites a causa de los malhechores; no tengas envidia de los que practican la iniquidad. Porque como la hierba pronto se secarán, y se marchitarán como la hierba verde. Confía en el SEÑOR, y haz el bien; habita en la tierra, y cultiva la fidelidad. Pon tu delicia en el SEÑOR, y Él te dará las peticiones de tu corazón. Encomienda al SEÑOR tu camino, confía en Él, y Él actuará; hará resplandecer tu justicia como la luz, y tu derecho como el mediodía. Confía callado en el SEÑOR y espérale con paciencia; no te irrites a causa del que prospera en su camino, por el hombre que lleva a cabo sus intrigas. Deja la ira y abandona el furor; no te irrites, solo harías lo malo. Porque los malhechores serán exterminados, mas los que esperan en el SEÑOR poseerán la tierra. Un poco más y no existirá el impío; buscarás con cuidado su lugar, pero él no estará allí. Mas los humildes poseerán la tierra, y se deleitarán en abundante prosperidad. El impío trama contra el justo, y contra él rechina sus dientes. El Señor se ríe de él, porque ve que su día se acerca. Los impíos han sacado la espada y entesado el arco, para abatir al afligido y al necesitado, para matar a los de recto proceder. Su espada penetrará en su propio corazón, y sus arcos serán quebrados. Mejor es lo poco del justo que la abundancia de muchos impíos. Porque los brazos de los impíos serán quebrados; mas el SEÑOR sostiene a los justos. El SEÑOR conoce los días de los íntegros, y su herencia será perpetua. No serán avergonzados en el tiempo malo, y en días de hambre se saciarán. Pero los impíos perecerán, y los enemigos del SEÑOR serán como la hermosura de los prados; desaparecen, se desvanecen como el humo. El impío pide prestado y no paga, mas el justo es compasivo y da. Porque los que son bendecidos por el SEÑOR poseerán la tierra, pero los maldecidos por Él serán exterminados. Por el SEÑOR son ordenados los pasos del hombre, y el SEÑOR se deleita en su camino. Cuando caiga, no quedará derribado, porque el SEÑOR sostiene su mano. Yo fui joven, y ya soy viejo, y no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia mendigando pan. Todo el día es compasivo y presta, y su descendencia es para bendición. Apártate del mal y haz el bien, y tendrás morada para siempre. Porque el SEÑOR ama la justicia, y no abandona a sus santos; ellos son preservados para siempre, pero la descendencia de los impíos será exterminada. Los justos poseerán la tierra, y para siempre morarán en ella.

La boca del justo profiere sabiduría y su lengua habla rectitud. La ley de su Dios está en su corazón; no vacilan sus pasos. El impío acecha al justo y procura matarlo. El SEÑOR no dejará al justo en sus manos, ni permitirá que lo condenen cuando sea juzgado.

Espera en el SEÑOR y guarda su camino, y Él te exaltará para que poseas la tierra; cuando los impíos sean exterminados, tú lo verás.

He visto al impío, violento, extenderse como frondoso árbol en su propio suelo. Luego pasó, y he aquí, ya no estaba; lo busqué, pero no se le halló.

Observa al que es íntegro, mira al que es recto; porque el hombre de paz tendrá descendencia. Pero los transgresores serán destruidos a una; la posteridad de los impíos será exterminada.

Mas la salvación de los justos viene del SEÑOR; Él es su fortaleza en el tiempo de la angustia. El SEÑOR los ayuda y los libra; los libra de los impíos y los salva, porque en Él se refugian.

Salmo 73:

Ciertamente Dios es bueno para con Israel, para con los de puro corazón. En cuanto a mí, mis pies estuvieron a punto de tropezar, casi resbalaron mis pasos. Porque tuve envidia de los arrogantes, al ver la prosperidad de los impíos. Porque no hay dolores en su muerte, y su cuerpo es robusto. No sufren penalidades como los mortales, ni son azotados como los demás hombres. Por tanto, el orgullo es su collar; el manto de la violencia los cubre. Los ojos se les saltan de gordura; se desborda su corazón con sus antojos.

Se mofan, y con maldad hablan de opresión; hablan desde su encumbrada posición. Contra el cielo han puesto su boca, y su lengua se pasea por la tierra. Por eso el pueblo de Dios vuelve a este lugar, y beben las aguas de la abundancia. Y dicen: ¿Cómo lo sabe Dios? ¿Y hay conocimiento en el Altísimo?

He aquí, estos son los impíos, y, siempre desahogados, han aumentado sus riquezas. Ciertamente en vano he guardado puro mi corazón y lavado mis manos en inocencia; pues he sido azotado todo el día y castigado cada mañana. Si yo hubiera dicho: Así hablaré, he aquí, habría traicionado a la generación de tus hijos.

Cuando pensaba, tratando de entender esto, fue difícil para mí, hasta que entré en el santuario de Dios; entonces comprendí el fin de ellos.

Ciertamente tú los pones en lugares resbaladizos; los arrojas a la destrucción. ¡Cómo son destruidos en un momento!        Son totalmente consumidos por terrores repentinos. Como un sueño del que despierta, oh Señor, cuando te levantes, despreciarás su apariencia. Cuando mi corazón se llenó de amargura, y en mi interior sentía punzadas, entonces era yo torpe y sin entendimiento; era como una bestia delante de ti.

Sin embargo, yo siempre estoy contigo; tú me has tomado de la mano derecha. Con tu consejo me guiarás, y después me recibirás en gloria. ¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre.

Porque he aquí, los que están lejos de ti perecerán; tú has destruido a todos los que te son infieles. Mas para mí, estar cerca de Dios es mi bien; en DIOS el Señor he puesto mi refugio, para contar todas tus obras.

Salmo 90: 

Oración de Moisés, hombre de Dios.

SEÑOR, tú has sido un refugio para nosotros de generación en generación. Antes que los montes fueran engendrados, y nacieran la tierra y el mundo, desde la eternidad y hasta la eternidad, tú eres Dios.

Haces que el hombre vuelva a ser polvo, y dices: Volved, hijos de los hombres. Porque mil años ante tus ojos son como el día de ayer que ya pasó, y como una vigilia de la noche.

Tú los has barrido como un torrente, son como un sueño; son como la hierba que por la mañana reverdece; por la mañana florece y reverdece; al atardecer se marchita y se seca.

Porque hemos sido consumidos con tu ira, y por tu furor hemos sido conturbados. Has puesto nuestras iniquidades delante de ti, nuestros pecados secretos a la luz de tu presencia.

Porque por tu furor han declinado todos nuestros días; acabamos nuestros años como un suspiro. Los días de nuestra vida llegan a setenta años; y en caso de mayor vigor, a ochenta años. Con todo, su orgullo es solo trabajo y pesar, porque pronto pasa, y volamos. ¿Quién conoce el poder de tu ira, y tu furor conforme al temor que se te debe?

Enséñanos a contar de tal modo nuestros días, que traigamos al corazón sabiduría. Vuelve, SEÑOR; ¿hasta cuándo? y compadécete de tus siervos. Sácianos por la mañana con tu misericordia, y cantaremos con gozo y nos alegraremos todos nuestros días. Alégranos conforme a los días que nos afligiste, y a los años en que vimos adversidad.

Manifiéstese tu obra a tus siervos, y tu majestad a sus hijos, y sea la gracia del Señor nuestro Dios sobre nosotros. Confirma, pues, sobre nosotros la obra de nuestras manos; sí, la obra de nuestras manos confirma.

Salmo 131

Señor, mi corazón no es soberbio, ni mis ojos altivos; no ando tras las grandezas, ni en cosas demasiado difíciles para mí; sino que he calmado y acallado mi alma; como niño destetado en el regazo de su madre, como niño destetado reposa en mí mi alma. Espera, oh Israel, en el Señor, desde ahora y para siempre. 

Leslie: No hay mejor forma de comenzar un Nuevo año que saturando nuestros corazones con la Palabra de Dios. Para hacer eso hemos estado escuchando a Nancy leer algunos Salmos.

Queremos animarte a comenzar este año sumergiéndote en la Palabra de Dios. ¿Aceptarías el reto de comprometerte a leer la Palabra de Dios cada día durante este año? No hay mejor resolución de Año Nuevo que dejar que la Palabra sea la que te transforme de adentro hacia afuera.

Si aceptas el reto, te invitamos a dejar una nota debajo de la transcripción de este programa. Visita AvivaNuestrosCorazones.com y déjanos saber que te unes a nosotros en este recorrido. 

Nancy: 

Salmos 34:

Bendeciré al Señor en todo tiempo; continuamente estará su alabanza en mi boca. En el Señor se gloriará mi alma; lo oirán los humildes y se regocijarán. Engrandeced al Señor conmigo, y exaltemos a una su nombre. Busqué al Señor, y Él me respondió, y me libró de todos mis temores.

Los que a Él miraron, fueron iluminados; sus rostros jamás serán avergonzados. Este pobre clamó, y el Señor le oyó, y lo salvó de todas sus angustias.

El ángel del Señor acampa alrededor de los que le temen, y los rescata. Probad y ved que el Señor es bueno. ¡Cuán bienaventurado es el hombre que en El se refugia! Temed al Señor, vosotros sus santos, pues nada les falta a aquellos que le temen.

Los leoncillos pasan necesidad y tienen hambre, mas los que buscan al Señor no carecerán de bien alguno.

Venid, hijos, escuchadme; os enseñaré el temor del Señor. ¿Quién es el hombre que desea vida y quiere muchos días para ver el bien? Guarda tu lengua del mal, y tus labios de hablar engaño. Apártate del mal y haz el bien, busca la paz y síguela. Los ojos del Señor están sobre los justos, y sus oídos atentos a su clamor. El rostro del Señor está contra los que hacen mal, para cortar de la tierra su memoria.

Claman los justos, y el Señor los oye, y los libra de todas sus angustias. Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón, y salva a los abatidos de espíritu. Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas lo libra el Señor. Él guarda todos sus huesos; ni uno de ellos es quebrantado. La maldad dará muerte al impío, y los que aborrecen al justo serán condenados. El Señor redime el alma de sus siervos; y no será condenado ninguno de los que en Él se refugian.

Salmo 145:

Te exaltaré mi Dios, oh Rey, y bendeciré tu nombre eternamente y para siempre. Todos los días te bendeciré, y alabaré tu nombre eternamente y para siempre. Grande es el SEÑOR, y digno de ser alabado en gran manera; y su grandeza es inescrutable.

Una generación alabará tus obras a otra generación, y anunciará tus hechos poderosos. En el glorioso esplendor de tu majestad, y en tus maravillosas obras meditaré. Los hombres hablarán del poder de tus hechos portentosos, y yo contaré tu grandeza. Ellos proclamarán con entusiasmo la memoria de tu mucha bondad, y cantarán con gozo de tu justicia.

Clemente y compasivo es el SEÑOR, lento para la ira y grande en misericordia. El SEÑOR es bueno para con todos, y su compasión, sobre todas sus obras.

SEÑOR, tus obras todas te darán gracias, y tus santos te bendecirán. La gloria de tu reino dirán, y hablarán de tu poder, para dar a conocer a los hijos de los hombres tus hechos poderosos, y la gloria de la majestad de tu reino. Tu reino es reino por todos los siglos, y tu dominio permanece por todas las generaciones… El SEÑOR sostiene a todos los que caen, y levanta a todos los oprimidos. A ti miran los ojos de todos, y a su tiempo Tú les das su alimento. Abres tu mano, y sacias el deseo de todo ser viviente. Justo es el SEÑOR en todos sus caminos, y bondadoso en todos sus hechos. El SEÑOR está cerca de todos los que le invocan, de todos los que le invocan en verdad. Cumplirá el deseo de los que le temen, también escuchará su clamor y los salvará. El SEÑOR guarda a todos los que le aman, pero a todos los impíos destruirá. Mi boca proclamará la alabanza del SEÑOR; y toda carne bendecirá su santo nombre eternamente y para siempre.

Salmo 63:

Oh Dios, Tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua. Así te contemplaba en el santuario, para ver tu poder y tu gloria. Porque tu misericordia es mejor que la vida, mis labios te alabarán. Así te bendeciré mientras viva, en tu nombre alzaré mis manos. Como con médula y grosura está saciada mi alma; y con labios jubilosos te alaba mi boca. Cuando en mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito durante las vigilias de la noche. Porque tú has sido mi socorro, y a la sombra de tus alas canto gozoso. A ti se aferra mi alma; tu diestra me sostiene. Pero los que buscan mi vida para destruirla, caerán a las profundidades de la tierra. Serán entregados al poder de la espada; presa serán de las zorras. Mas el rey se regocijará en Dios; y todo el que por Él jura se gloriará, porque la boca de los que dicen mentiras será cerrada. 

Leslie: ¡Qué maravilloso comenzar el año permitiendo que la Palabra de Dios nos lave por completo. Nancy Leigh DeMoss ha estado leyendo algunos de sus salmos favoritos.

Nancy, estoy segura de que muchas oyentes apreciaron este programa… es maravilloso tomarse un tiempo extendido para escuchar la Palabra de Dios..

Nancy: Sí, yo creo que es algo tan maravilloso y tan necesario en esta cultura caótica en que  vivimos; tan solo dejar que la Palabra de Dios lave nuestras almas. Así que estoy agradecida de que hayamos tenido ese tiempo hoy, y espero que en el 2014 este se convierta en un hábito diario para cada oyente.

Y quiero retar a cada persona que escucha mi voz hoy: ¿Harías un compromiso, con la ayuda de Dios, de leer algo de la Palabra de Dios cada día a lo largo de este año?

No te estoy diciendo la longitud de la porción que debes leer o a que hora debes levantarte, solo que puedas tomar un tiempo para incorporar en tu día, y llevar la Palabra de Dios a tu mente y a tu corazón. No te intimides con lo que esto implica o con el tiempo que te va a tomar. Solo di “Sí, Nancy, quiero unirme a ti en leer algo de la Palabra de Dios cada día del 2014”.

Luego quiero animarte a ir un paso más allá y que visites AvivaNuestrosCorazones.com y nos dejes saber que has aceptado este reto.

Allí seguramente verás otras mujeres que se han sentido movidas a aceptar el desafío también y sentirás que no estás sola en este recorrido. Allí también podrás interactuar con otras y compartir lo que Dios te va mostrand o a lo largo del año a través de Su Palabra. Este sentido de comunidad te ayudará a mantenerte en el camino.

Ahora bien, mañana nos embarcaremos en un estudio de un poema asombroso, contenido en el capítulo más largo de la Biblia.  Espero que regreses para que juntas estudiemos el Salmo 119. De hecho, tal vez quieras tomarte unos quince minutos entre hoy y mañana para buscar en tu Biblia y leer el Salmo 119 completo. Pídele al Señor que prepare tu corazón para lo que Él tiene para nosotras en estos próximos días.

Te esperamos mañana para iniciar nuestro estudio del Salmo 119, aquí en Aviva Nuestros Corazones.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tenemos algunos artículos en Español disponibles en esta página de www.AvivaNuestrosCorazones.com. Usted puede imprimirlos y usarlos. Visite este enlace para que vea los temas disponibles: PDF Downloads.

Derechos Reservados. Aviva Nuestros Corazones. Escrito por Nancy Leigh DeMoss. Usado con permiso. www.AvivaNuestrosCorazones.com.

Poderoso defensor

Isha – Salmos

DÍA 58 – Salmo 35

Dosis: Justicia

Poderoso defensor

”Defiéndeme, SEÑOR, de los que me atacan; combate a los que me combaten. Toma tu adarga, tu escudo, y acude en mi ayuda. Empuña la lanza y el hacha, y haz frente a los que me persiguen. Quiero oírte decir: «Yo soy tu salvación.» (Salmo 35:1–3) (NVI)

¿Alguna vez te sentiste tan vulnerable al punto de necesitar que alguien te defienda? Parece ser que David era víctima de persecución, ataques e injusticias por parte de enemigos que él no había buscado. Entonces apela al Juez justo de los cielos con una súplica conmovedora, que vindique su inocencia. En su oración le pide a Dios que sea Él quien pelee a su favor y que frustre los planes malvados que quieren terminar con su vida:

“Queden confundidos y avergonzados los que procuran matarme; retrocedan humillados los que traman mi ruina. Sean como la paja en el viento, acosados por el ángel del SEÑOR; sea su senda oscura y resbalosa, perseguidos por el ángel del SEÑOR. Ya que sin motivo me tendieron una trampa, y sin motivo cavaron una fosa para mí, que la ruina los tome por sorpresa; que caigan en su propia trampa, en la fosa que ellos mismos cavaron.”

Este es una oración imprecatoria y extraña, en boca de alguien que intenta cumplir el principio de paz y “amor a los enemigos”. Pero nos confirma que no debemos tomar la venganza o la revancha en nuestras manos sino “estad quietos” y esperar en fe que sea Dios quien obre la liberación que necesitamos. Una vez que David encomienda su causa a Dios no duda que éste lo ayudará: “Así mi alma se alegrará en el SEÑOR y se deleitará en su salvación; así todo mi ser exclamará: «¿Quién como tú, SEÑOR? Tú libras de los poderosos a los pobres; a los pobres y necesitados libras de aquellos que los explotan.»

Pero tal vez lo que más conmueve es el lamento de David, por sus adversarios, ya que éstos antes fueron sus amigos, o personas a las que él les había dado pruebas de amistad y solidaridad: “Se presentan testigos despiadados y me preguntan cosas que yo ignoro. Me devuelven mal por bien, y eso me hiere en el alma; pues cuando ellos enfermaban yo me vestía de luto, me afligía y ayunaba. ¡Ay, si pudiera retractarme de mis oraciones! Me vestía yo de luto, como por un amigo o un hermano. Afligido, inclinaba la cabeza, como si llorara por mi madre.”

Si te has sentido traicionada a este extremo, si personas que cobijaste o ayudaste te dieron la espalda, aprende a confiar como David en la acción de Dios, Él puede desbaratar cualquier complot contra tu vida. Si lees el salmo completo, comprobarás que David describe todas las maldades que le hacen pero finalmente alaba a Dios anticipándose a la victoria que Él le dará: “Pero lancen voces de alegría y regocijo los que apoyan mi causa, y digan siempre: «Exaltado sea el SEÑOR, quien se deleita en el bienestar de su siervo.»

Con mi lengua proclamaré tu justicia, y todo el día te alabaré.”

Oración: Señor enséñame a confiar en ti en mis batallas personales y líbrame de injusticias. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 73). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Perfección divina

Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

Mateo 5:48

Perfección divina

Tomémonos el tiempo para reflexionar sobre la perfección de nuestro Dios. Esto nos animará a confiar plenamente en él.

Dios es perfecto en:

– Sus actos: “Él es la Roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son rectitud; Dios de verdad, y sin ninguna iniquidad en él; es justo y recto” (Deuteronomio 32:4).

– Su manera de actuar: “En cuanto a Dios, perfecto es su camino, y acrisolada la palabra del Señor. Escudo es a todos los que en él esperan” (2 Samuel 22:31).

– Su conocimiento: “¿Has conocido tú las diferencias de las nubes, las maravillas del Perfecto en sabiduría?” (Job 37:16).

– Su palabra: “La ley del Señor es perfecta, que convierte el alma” (Salmo 19:7).

– Su voluntad: “Transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” (Romanos 12:2).

– Su bondad: “Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza, ni sombra de variación” (Santiago 1:17).

– Su amor: “Dios es amor… En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor” (1 Juan 4:16, 18).

– Su paz: “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado” (Isaías 26:3).

– Su paciencia: “¿Menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento?” (Romanos 2:4).

Nehemías 8 – Juan 10 – Salmo 119:17-24 – Proverbios 25:27-28

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