4/9 – La abominación de desolación

Gracia a Vosotros

Serie: ¡Jesús viene!

4/9 – La abominación de desolación

John MacArthur

Abramos nuestras biblias juntos en el capítulo 24 de Mateo. Mateo capítulo 24. Este gran capítulo es el sermón mismo de nuestro Señor acerca de su segunda venida. Nos presenta a detalle los acontecimientos que rodean al regreso del Señor Jesucristo saliendo de su propia boca. Que tremendo privilegio es estudiar este gran texto.

Usted sabe, la gente en nuestro mundo siempre está esperando que venga un mejor día, siempre esperando un mejor tiempo, siempre esperando queriendo ver que se alivien las aflicciones y problemas que plagan la sociedad humana. Pero el mensaje de la Escritura es que antes de que llegue a haber un mejor tiempo, va a haber un tiempo infinitamente peor. De hecho, la sociedad humana tiene que esperar un tiempo que va a ser más severo que cualquier tiempo que jamás han conocido. Ese tiempo es descrito de manera más bien breve en tan solo un versículo en éste capítulo en particular, y quiero que lo observe en el versículo 21. “Porque entonces habrá gran tribulación, como nunca la ha habido desde el comienzo del mundo hasta este tiempo, ni la habrá.”

En esa afirmación tan breve, el Señor dice que el mundo espera un tiempo que será peor que cualquier otro tiempo que jamás se ha conocido. Y el Señor inclusive le da un nombre, “gran tribulación.” Ahora, esto no es nada nuevo porque han habido otros profetas además de nuestro Señor Jesucristo que también han hablado de este mismo tiempo. Es un tiempo de problemas tremendos, que incluyen al mundo, pero se centran en la nación de Israel. Para ver como los profetas de Israel hablaron de este tiempo, regresemos a Isaías capítulo 10. Isaías capítulo 10.

Y conforme Isaías veía hacia adelante ese día, ese día del Señor, ese día de gran juicio, ese día de establecer el reino del Mesías, ese día del establecimiento del reino del Mesías, ese día de salvación para Israel, ese gran día de clímax cuando la obra del hombre sobre la tierra, por así decirlo, llevada a cabo por su propia mano y diseño se acabe y Dios esté a cargo, él dice esto en el versículo 20. “Sucederá en aquel día”, ese gran día, el final del día del hombre, el comienzo del día de Dios, “que el remanente de Israel y aquellos que habrán escapado de la casa de Jacob, ya no más se apoyarán en aquél que los hirió, sino que se apoyarán en el Señor, el Santo de Israel, en verdad.”

Ahora, eso nos dice que está por venir un tiempo de gran aflicción para Israel, un tiempo cuando ellos serán matados. Y habrá un remanente que escapará, y aprenderá la lección, a nunca volverse a apoyar en nadie fuera del Señor. La indicación es que, en ese gran día, ese día final, el pueblo de Israel se va a apoyar en alguien que resulta ser no su amigo, sino su enemigo, que se presenta como apoyo para ellos, y después los destruye. Y aprenderán en aquel día a apoyarse solo en el Señor.

“El remanente regresará”, versículo 21 dice, “inclusive el remanente de Jacob al Dios poderoso, porque, aunque tu pueblo Israel sea como la arena del mar, sin embargo, un remanente de ello regresará, el fin definitivo decretado fluirá con justicia porque Jehová el Dios de los ejércitos hará un fin definitivo.” En otras palabras, en el tiempo del fin completo, en el tiempo del fin mismo, en aquel día del juicio, ese tiempo del establecimiento del tiempo de justicia del reino del Mesías, Israel va a atravesar, va a enfrentar una traición enorme por parte de alguien en quien confiarán, que resultará matarlos. Ellos van a atravesar por un tiempo de gran problema, del cual tratarán de escapar.

Ahora, veámoslo en las palabras de Jeremías el profeta, capítulo 30, y veamos que otras dimensiones añade él a los principios, conforme él ve este tiempo. Jeremías capítulo 30, versículo 5, “Porque así ha dicho Jehová, hemos oído una voz de temblor, de temor y no de paz.” Jeremías ve hacia adelante, él no ve paz, él ve temblor y temor. “Preguntad ahora y ved si un hombre tiene trabajo con hijo. ¿Por qué es que veo a todo hombre con sus manos sobre sus lomos, como una mujer con dolores de parto, y todos los rostros que son pálidos? El dolor humano más fuerte, él de dar a luz un hijo, sin ninguna anestesia, sin cuidado como de manera normal las mujeres lo hacían en ese entonces. En cierta manera simboliza el dolor de la sociedad en el futuro. Cuando Jeremías ve hacia el futuro, él ve, por así decirlo, en la visión profética, a hombres con las manos sobres sus rodillas, por así decirlo, en un dolor agonizante de lo que está por llevarse a cabo. El mundo está en dolor, Israel está en dolor.

“He aquí”, versículo 7 dice, “porque aquel día es tan grande que no hay otro como ese”. Así como fue en Mateo 24:21, este es un día como ningún otro día. Ninguno como ese. Es el tiempo de aflicción para Jacob, pero él será salvo de ese día, porque sucederá en aquel día, dice Jehová de los ejércitos, que romperé su yugo de tu cerviz, y romperé sus ligaduras. Y los extraños ya no los esclavizarán, sino que servirán a Jehová su Dios y David que es su Mesías, su Rey, a quien levantaré para ellos.”

Entonces va a ser un día de gran juicio, un día de gran aflicción, un tiempo de problemas para Jacob, y de ahí va a venir la salvación y de ahí va a venir el que se levante el Mesías y Su reino. Entonces, tanto Isaías como Jeremías esperan un tiempo de problemas severos, un tiempo de dolor severo, un tiempo de muerte, un tiempo del cual Israel va a huir para escapar seguido por el reino del Mesías.

Ahora, observe el último capítulo de la profecía de Daniel, capítulo 12, en el versículo 1, y Daniel el profeta habla también del mismo día. Y dice en el versículo 1, “En ese tiempo se levantará Miguel’, Miguel es un ángel, “el gran príncipe que está para los hijos de tu pueblo.” La función excepcional de Miguel, en la economía de Dios es proteger a su pueblo especial. Y Miguel se va a levantar para su protección. “Porque habrá un tiempo de aflicción como nunca lo ha habido desde que hubo una nación, inclusive hasta ese tiempo. Y en ese tiempo tu pueblo será librado, cada uno de los que están escritos en el libro.”

Va a haber un tiempo de aflicción de Jacob, dice Jeremías. Va a haber un tiempo de problemas, dice Daniel, un tiempo de devastación, un tiempo de limpia, de purga, un tiempo de juicio del cuál Dios va a redimir un remanente, y va a traer el reino del Mesías. Ahora, observe si es tan amable Zacarías capítulo 13, versículo 8, “Y sucederá en la tierra”, de hecho, por toda la tierra, “dice Jehová, ‘que dos partes serán quitadas en muerte, y la tercera parte quedará.” En otras palabras, va a haber un tiempo en la tierra de Israel, cuando dos de tres va a morir, y Él va a hacer que la tercera parte pase por el fuego y los refine como la plata es refinada, y los probará como el oro es probado. “Invocarán mi nombre y los oiré y diré ‘él es mi pueblo’, y dirán, ‘Jehová es mi Dios.’”

En otras palabras, un tiempo de limpia, un tiempo de purga, un tiempo de juicio, un tiempo de muerte para dos de tres. Una tercera parte es preservada y son llevados a la conciencia de que el Señor es su Dios. Y este, versículo 14, es el día del Señor. Es el día del Señor, es el día, dice el versículo 2, cuando las naciones se vuelven a congregar en contra de Jerusalén, para luchar. Y la ciudad es tomada, y los caballos son matados, y las mujeres son violadas, y la mitad de la ciudad se va al cautiverio. Y el remanente del pueblo no será quitado de la ciudad.” Y usted puede detenerse en ese punto.

Ahora, permítame explicar esto de manera muy simple. Jesús dijo, “Viene en el futuro un tiempo diferente a cualquier otro tiempo. Un tiempo de un horror increíble, indescriptible para el mundo, pero en particular enfocándose en la nación de Israel. Es un tiempo del cual Isaías habló, del cual Jeremías habló, del cual Daniel habló, y del cual Zacarías habló. Entonces, realmente no es nada nuevo lo que el Señor está diciendo. Él está reiterando lo que fue dicho desde la antigüedad, que viene un tiempo como ningún otro tiempo. Si Israel piensa que ha soportado un holocausto increíble en el pasado, entonces necesitan evaluar lo que los profetas han dicho y lo que el Señor Jesús dijo, que todavía no han soportado lo que van a soportar en el futuro, porque viene un holocausto como ningún otro. Y no solo va a impactar a Israel, sino que va a impactar al mundo, y las cosas no van a mejorar, sino que van a empeorar. De hecho, van a empeorar como nunca han empeorado. Sí, apenas previo al peor tiempo de todos, habrá un breve tiempo de paz falsa.

Entonces, conforme vemos hacia adelante al futuro, analizando los acontecimientos del día del hombre, podemos esperar que va a haber un tiempo de paz falsa, seguida inmediatamente por un holocausto sin descripción, y precedentes, seguidos inmediatamente por la venida del Señor Jesucristo. Eso es lo que lo profetas han dicho. Esto es lo que Jesús dice, porque en el versículo 29 de Mateo 24, él dice, “Inmediatamente después de la tribulación”, ¿qué sucede? “el sol es oscurecido, la luna no da su luz, las estrellas caen y las potencias del cielo son sacudidas, y después aparece la señal del Hijo del hombre en el cielo. Todas las tribus de la tierra lloran, y ven al Hijo del hombre descendiendo en las nubes del cielo con poder y gran gloria.

Entonces, este es el tiempo apenas que precede a la venida de Cristo. Ahora, es imposible no ver este retrato profético, esta cronología tan simple como es afirmada aquí por nuestro Señor, por Isaías, Jeremías, Daniel, y Zacarías, un tiempo de gran aflicción, gran problema para el mundo, centrándose en la nación de Israel, seguida por la salvación y limpieza de Israel, la venida del Mesías para establecer su reino glorioso y eterno.

Entonces, aquí Jesús está predicando un sermón relacionado con su segunda venida. Es un sermón no solo acerca de su segunda venida, la cual aparece en el versículo 29, sino también acerca del tiempo antes de eso que él mismo llama en el versículo 21, la gran tribulación. Ahora, ¿qué dio a luz este sermón? ¿por qué él está predicando este sermón? y ¿a quién le está predicando aquí en el capítulo 24? Permítame decirle por qué. Jesús ha entrado a la última semana de su vida terrenal, el viernes va a morir. Entonces, a él no le queda mucho tiempo. Él pasó todo el día en el templo. Él lo limpió el martes, expulsó a los cambistas y a los compradores y a los vendedores y lo limpió externamente. Y una vez que lo había limpiado el martes, entonces él podía regresar ahí no ser contaminado por él.

Entonces, él hizo eso, él tomó a sus discípulos, y él enseño todo el día. La enseñanza fue pública para comenzar, conforme él le enseñó a la multitud que se había congregado en el lugar debido a la semana de la pascua. Pero después de algo de su enseñanza, los líderes de Israel estaban enojados y entonces lo detuvieron ahí y comenzaron a hacerle preguntas, la primera de las cuáles fue, ¿por qué autoridad haces estas cosas? ¿quién te dio permiso de enseñar cómo estás enseñando, y hacer lo que estás haciendo? Y eso lo involucró en un dialogo que siguió para el resto del día, con estos líderes judíos falsos. El resultado de ese dialogo básicamente fue una oportunidad para que él expresara el hecho de que Dios ahora estaba haciendo a un lado a Israel.

Durante siglos la nación de Israel había sido la guardiana de la palabra de Dios, la protectora de la verdad de Dios, pero todo eso iba a cambiar, porque Dios iba a quitarles el reino y se lo iba a dar a un pueblo que era más digno que ellos. De hecho, él dijo eso en el capítulo 21, versículo 43, de una manera tan explícita como podía ser dicho. “El reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a una nación que dé frutos de él” “un pueblo que dé frutos de él.” Él estaba diciéndoles a los líderes judíos religiosos, “Ustedes ya no van a ser llamados más, el pueblo de Dios, en el sentido nacional. Ya no van a ser guardianes de la verdad de Dios.”

Ahora, como aprendemos en Romanos 11, esto fue únicamente un hacerlos a un lado temporalmente. No obstante, los hizo realmente a un lado. Él les dice, “El reino será dado a un pueblo que produzca frutos apropiados.” Y después en el capítulo 22, recuerde, también en su encuentro con los líderes, él les dio una parábola acerca de una boda en la que un rey hizo una fiesta para su hijo en la boda, y todos los invitados -que simbolizan a Israel- se rehusaron a venir. Y en el versículo 7 dice, “Cuando el rey oyó eso, capítulo 22, él se enojó, envió sus ejércitos, destruyó a esos homicidas, y quemó su ciudad.”

En otras palabras, Dios va a entrar en juicio en contra de un pueblo que se rehusó a venir a la fiesta de bodas de Su Hijo. Y después en el versículo 9, él les dijo a sus siervos, “Id a las carreteras, y a tantos como halléis, traedlos a las bodas.” Y entonces, un nuevo pueblo es traído para que sean guardianes especiales de la palabra de Dios, y la verdad de Dios. E Icabod, la gloria se ha ido, está escrito por un tiempo en la nación de Israel. El resumen de esto viene al final del capítulo 23, versículo 37, en el último sermón público de Jesús. Su último mensaje para el pueblo de Israel, su palabra final para los líderes religiosos.

“Oh Jerusalén, Jerusalén, tú que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados, ¿cuántas veces quise congregar a tus hijos, como la gallina reúne a sus polluelos bajo sus alas, y no quisisteis, he aquí vuestra casa os es dejada desierta?” Arruinada, desierta, esa es la afirmación final de juicio para Israel, por el rechazo del Mesías. Se acabó. Él los ha condenado, condenado a sus líderes, al condenar a sus líderes ha condenado a todo el pueblo, toda la gente que sigue a los líderes. Y ahora dice, su casa queda desierta. Icabod, la gloria se está yendo. Dios está apartando a otro pueblo, dejando a Israel.

Pero me da tanto gusto que el sermón no terminó con el versículo 38. En el versículo 39 él dijo, “Porque os digo, a partir de hoy no veréis hasta que digáis, ‘Bendito es el que viene en el nombre del Señor.’” Esa es una frase mesiánica. Cuando Jesús entró a la ciudad y clamaron “Hosanna al hijo de David.” Dijeron, “Bendito es el que viene en el nombre del Señor.” Esa es una afirmación mesiánica. Él les dice, “No me volverán a ver hasta que me reconozcan como su Mesías.” Eso nos da mucha esperanza, ¿verdad? porque eso nos dice que, aunque Israel es dejada desierta y aunque la nación es dejada desierta debido al rechazo del Mesías, viene un día cuando de hecho ellos van a reconocer a su Mesías, y van a decir “Bendito es el que viene en el nombre del Señor.” Eso es lo que Zacarías vio cuando él dijo, “Mirarán aquel a quien traspasaron, y llorarán por él como se llora por un unigénito.”

Entonces sí, la casa de Israel es desierta, pero sí hay un futuro. Hay un tiempo futuro cuando ellos van a reconocer a su Mesías. Ahora, usted tiene que imaginar a los discípulos en este punto, porque están escuchando todo esto, oyen el sermón, el cual devasta el sistema de religión en Israel. Ellos ven a Jesús limpiando el templo y saben que él está llevando a un fin ese sistema malo, hipócrita. Ellos lo oyen hablando acerca de la destrucción, en el capítulo 24, versículo 2, cómo el templo va a ser destruido, y cómo no va a quedar una piedra sobre otra piedra, y que todo va a ser derribado. Eso es exactamente lo que sucedió. Exactamente a la letra, al pie de la letra.

Y entonces, lo ven que entran con todas estas afirmaciones acerca de devastación y destrucción, ¿les molesta esto? Realmente no, porque como señalamos en nuestro estudio previo, recordará usted, que, si algún discípulo era un estudiante de la escritura, él sabría que en el gran reino del Mesías iba a haber un nuevo templo, el templo de Ezequiel 40 al 48. Ése templo glorioso, no este templo construido por un no-judío, un rey idumeo llamado Herodes, sino un templo que tenía las cualidades de ese templo glorioso, visto en Ezequiel 40 al 48.

Entonces, ellos no habrían tenido un problema con que él derribara el templo. Ellos no habrían tenido un problema con que él devastara la religión hipócrita. Los profetas dijeron que eso iba a pasar, los profetas dijeron que la nación tenía que ser purificada. Entonces, cuando oyen a Jesús decir, “este templo va a ser derribado, y no me van a volver a ver hasta que digan, “Bendito es el que viene en el nombre del Señor.’” Su idea es que va a derribar ese templo, rápidamente, y va a regresar en su presencia mesiánica plena, para establecer su reino porque ellos no veían espacio alguno entre la primera y la segunda venida.

Los profetas del Antiguo Testamento no delinearon una primera venida, mucho tiempo, y después una segunda venida. ellos simplemente presentaron todo de una vez. Esa es la razón por la que el tiempo entre la primera y la segunda venida es conocido como un misterio no revelado en el Antiguo Testamento. No vieron que había una primera venida, regresar al cielo, miles de años, después una segunda venida. No. Lo vieron todo de una vez. Su escatología decía, “El Mesías viene, el Mesías juzga a sus enemigos, y a los impíos. El Mesías limpia a Israel, él limpia el templo, él congrega a los elegidos y él establece su reino.

Y entonces, podían ver todo esto sucediendo en días o semanas. Y yo creo que al final del capítulo 23, y al final de este sermón, ellos tenían una esperanza más grande del reino de lo que nunca habían tenido en su experiencia con Jesús, porque lo han visto llegar montado, a la ciudad, oyendo los aleluyas y los hosannas, y bendito es el que viene en el nombre del Señor, de la multitud, los niños en el templo le habían dicho a él al día siguiente Y ahora él ha limpiado el templo. Y él ahora habla de derribarlo, y él habla de venir en su presencia plena como el Mesías. Y ellos creen, (yo creo) más de lo que jamás antes habían creído que momentáneamente todo se va a desatar, y ellos no entienden que va a haber un periodo largo de tiempo.

Entonces, en emoción y en expectativa, versículo 3, ellos ahora se han ido del templo y solo queda Jesús con los discípulos en privado, dice, han ido a la cumbre del Monte de los Olivos, camino de regreso a Betania en dónde se están quedando con Lázaro y su familia. Y él se detiene en la cumbre del monte, se sienta y les dicen, ¿cuándo serán estas cosas? Y usted puede apenas percibir la expectativa tremenda que esto tiene que venir muy rápido, por lo que han visto en esa semana. Todo está cumpliéndose. Vieron al precursor Juan el Bautista, después vino el Mesías, él hizo los milagros, él enseñó, él predicó y ahora él entra y vienen los aleluyas, los hosannas, y él ahora ha limpiado el templo y él ahora habla de derribar este edificio del idumeo. Y debió haber significado que ese gran edificio exaltado de Ezequiel, ahora va a ser construido, y él va a establecer su reino y el pueblo va a decir, “Bendito es el que viene en el nombre del Señor.”

Y entonces dicen, ¿cuándo? E inclusive más adelante en Hechos 1 dice, “¿Ahora vas a restaurar el reino?” Ellos creían que era momentáneo, y no solo preguntan cuándo, sino en el versículo 3, ¿cuál será la señal de tú venida? La palabra ‘venida’ parousia significa presencia. No quiere decir que ellos pensaban que él se iba a ir e iba a regresar, esto quiere decir que ellos pensaban que él vendría en su presencia plena. Parousia es presencia, la presencia plena de la gloria mesiánica. ¿Cuál es la señal de tu presencia y el fin de la época del hombre? ¿qué debemos esperar? ¿va a venir un ángel del cielo con una trompeta? ¿qué es? ¿es una reconstrucción cataclísmica del templo, sobrenaturalmente? ¿es que vas a derribar el templo? ¿qué es? ¿cuál es el acontecimiento que señala tu venida en presencia plena?

Ahora, con esa pregunta el Señor entonces predica el mensaje acerca de su venida, y él les da cosas que esperar, las señales que esperar, y no para ellos, porque ya habrán muerto, sino a todos los que van a leer la Escritura. Y comenzando en el versículo 4 tenemos las señales de la segunda venida, las señales de la segunda venida. Ahora, quiero añadir como una nota a pie de página aquí, para que no se confunda, que el rapto de la iglesia no se explica en ningún lugar en Mateo 24 o 25, eso no está aquí. Esperamos más adelante un entendimiento más pleno de eso. Este es un mensaje dado en el contexto de esos judíos acerca de la segunda venida de Cristo. El rapto es un tema que se presenta en las epístolas, vamos a tratar con eso más adelante. De hecho, probablemente en este estudio, en algún punto vamos a insertar algunas cosas de eso, pero él les está dando una descripción del tiempo de la segunda venida, y de las señales que llevan a ella.

Ahora, el comienza en el versículo 4, dándoles una serie de señales generales que la gente que esté viva en la época futura, debe esperar. Él no les dice que tan futuro está, él no les dice porque todo creyente siempre ha vivido con un sentido de inminencia que Cristo puede venir en cualquier momento. Entonces, él no les dice en algún tiempo dado, él simplemente dice señales.

Ahora, por favor, observe la primera señal es engaño, versículo 4, “muchos vendrán y engañarán.” Y el versículo 5 dice la misma cosa. La segunda señal es disensión. Guerra, rumores de guerra, y demás. El versículo 7 nación levantándose contra nación, reino contra reino. En tercer lugar, devastación. Hambres, terremotos. La cuarta es profanación, versículo 9, van a entregar a los santos. Quinta: deserción. Muchos de ellos van a ofenderse y van a traicionarse el uno al otro y se van a aborrecer unos a otros y demás. Y la final es declaración, versículo 14, la predicación mundial del evangelio del reino.

Entonces, él dice, “Esperen el engaño, la disensión, devastación, profanación, deserción y declaración. Esas son las señales. Y cubrimos esas a detalle y les mostré como son un paralelo de Apocalipsis 6-19. Ninguna de estas sucedió en la época de la iglesia, ninguna de estas sucedió en la destrucción de Jerusalén. Del versículo 4 en adelante no hay explicación de la destrucción de Jerusalén, es absolutamente algo que no está en el texto. Y eso es sorprendente porque leí unos 12 comentarios esta semana, 11 de ellos meten la destrucción de Jerusalén ahí en algún lugar, y el otro no está seguro. No hay referencia a la destrucción de Jerusalén aquí en el 70 d. C. Esto es futuro previo a la venida del Señor Jesucristo, la destrucción de Jerusalén fue un juicio para su propia época, por su propia razón, para la gente de esa época. No es el fin del siglo, no es la señal de la venida del Mesías, eso es futuro.

Entonces, todas estas seis cosas marcan el tiempo final. Y le mostré la clave de eso, versículo 8. Obsérvelo. Todo esto rodeando al versículo 8 son el principio de dolores. Por favor, la palabra dolores no nos ayuda a interpretar este texto, si eso es lo que dice en su edición de la Escritura. Es dolores de parto, el término griego. Y recuerda que le dije, cuando vienen los dolores de parto, ¿vienen al principio del embarazo? ¿a lo largo del embarazo? No. Todos vienen al final del embarazo. Y cuando los dolores de parto comienzan a venir, usted sabe que el nacimiento se acerca. Jesús deliberadamente escoge eso, como dolores de parto, así como el profeta de la antigüedad vio a los hombres, por así decirlo, en dolores de parto, atravesando por las agonías que darán a luz el nacimiento del reino.

Todos estos acontecimientos se apilan al momento mismo de la venida del reino, y son paralelos a los sellos y a las trompetas y las copas de Apocalipsis. Y usted recuerda que los sellos suceden en cierta manera, de una manera larga, un período de tiempo largo. Y después las trompetas son más rápidas. Y después las copas vienen en una sucesión muy rápida conforme hay una frecuencia que se incrementa y una intensidad que se incrementa, de esos dolores finales, como sucede en el nacimiento de un hijo. Entonces, es un retrato vívido.

Entonces, todas estas cosas no tienen nada que ver con el rapto de la iglesia. No tiene nada que ver con la destrucción de Jerusalén. Tiene que ver con el tiempo de la tribulación y conformen se aceleran los acontecimientos dolorosos que dan lugar al establecimiento del reino del Mesías. Entonces, él les da este panorama general de cosas generales. Pero él sabe que eso no es realmente lo que están preguntando, porque su pregunta fue, ¿cuál es la señal? ¿cuál es ese acontecimiento que dice que sabemos que aquí estamos, porque podríamos ver guerras, y podríamos ver engaños, y engañadores, y podríamos ver a desertores, y podríamos ver que el evangelio está siendo predicado? Esto inclusive podemos verlo en la actualidad. Podrían haber muchas cosas que vemos, ¿cómo sabemos que ya es el momento?

Entonces, él dice, “Muy bien, les voy a dar una señal que echa a andar todo.” Y en el versículo 15 él dice, “Cuando por tanto veréis.” Deténgase ahí por un momento. “Cuándo veáis esto”, al final del versículo 15, “más vale de que entiendan.” Entonces, él les ha dado algunas señales generales, los dolores de parto que resultan en el nacimiento del reino. Pero él les da aquí el gatillo que echa a andar todo, este es un versículo absolutamente fabuloso, y no vamos a pasar de este versículo porque está tan lleno de verdad, y ni siquiera lo vamos a agotar en esta mañana, pero es un versículo clave para entender esta transición de lo que él acaba de decir hasta el 14, a lo que él va a decir del 15 al 31. Es muy, muy claro.

“Ahora, cuando ustedes que estén vivos en ese día”, y él usa el vosotros profético, como lo señalamos en nuestro último estudio, “cuando ustedes que estén vivos en este día vean esto, saben que están en la tribulación.” Aquí está el gatillo que echa andar los dolores de parto, los versículos 4 al 14, para que se desate sobre la tierra. Aquí está el acontecimiento clave. Dice usted, “¿Cuál es el acontecimiento?” Dice usted, “¿Cuál es ese acontecimiento?” Véalo. “Por tanto, cuando veáis en el lugar santo la abominación desoladora de que habló el profeta Daniel, el que lea entienda.” Esa es la señal.

Ahora, regresemos a Daniel 11 y quizás voy a entrar en mayor profundidad en este, para que pueda entender adónde vamos. Ahora, en Daniel 11 conocemos una personalidad muy importante, la llamamos el anticristo. Él es llamado aquí el rey voluntarioso, el rey que hace lo que quiere, que no considera el deseo de las mujeres, ni a ningún dios, él se exalta a sí mismo sobre todos, versículo 37, y su patrimonio será los honores. Él honra al dios de las fortalezas, el dios del poder y demás. Y ésta es una descripción del gran anticristo, el gran rey voluntarioso que hace lo que quiere, que él manifiesta su odio hacia el Dios verdadero y a su Cristo, y él establece su propio poder y su propia fortaleza. Y lo que sucede si usted une el retrato bíblico, es que en Daniel 2 vemos que habrá en el tiempo final, un levantamiento del imperio romano antiguo. La forma final del imperio romano tiene 10 dedos, y Roma reconstruida en términos territoriales. El antiguo imperio romano ocupaba la Europa occidental y parte de la Europa oriental también, claro.

Pero la nueva forma final del Imperio romano, el cuál es aplastado por la venida del Mesías, se manifiesta en esta gran imagen. La forma final de diez dedos, esta representación de 10 dedos del Imperio romano, la cual es aplastada por el Mesías, quién es llamado ‘la piedra no cortada con mano’. Entonces, el Mesías viene y aplasta una confederación final de 10 naciones, la cual es como el Imperio romano antiguo. Pero eso va a suceder a partir de ese sistema, de acuerdo con Daniel, y de acuerdo con el libro de Apocalipsis. A partir de ahí se va a levantar un gran líder, y éste hombre se va a levantar de esa confederación europea y él se va a volver el salvador para Israel. Él va a ser aquel que es el protector de Israel. Van a hacer una alianza con él, como lo veremos en un momento, para su propia protección en contra de la alianza árabe-rusa, la cual vendrá en una forma final, como Ezequiel 38 la describe y viene en contra de ellos. Lo hacen para su propia protección.

Él, por cierto, es aquel de quien se habla en Isaías 10, quien es aquel en quien se apoya, quien los hiere, porque en medio de esa alianza, él los destruye. Israel ha hecho una alianza con este hombre, él está en control, las potencias del mundo vienen en contra de Israel como se describe en el capítulo 11 de Daniel, es descrito a detalle. En el tiempo del fin, versículo 40, el rey del sur viene, el rey del norte viene, todas estas potencias entran, y viene noticias del este, ese gran ejército del este. Y en esta confederación inicial que sucede, el anticristo y su poder occidental es victorioso, pero ese no es el punto cuando él ha hecho su alianza con Israel, que él se ha vuelto el protector de Israel. el mundo viene a pelear contra él, a pelear contra Israel y en esa batalla él gana, él gana. Y cuando él gana, entonces comete la abominación desoladora, como veremos en Daniel.

Ahora, regresemos a Mateo y vamos a retomar todo esto, y vamos a verlo como un todo. En Mateo capítulo 24, únicamente estamos viendo este versículo, el 15, “cuando veáis la abominación desoladora. Ahora, ¿qué es abominación? Bdelugma, es una palabra extraña, básicamente significa ‘aquello que es aborrecible, aquello que es detestable, aquello que es absolutamente repulsivo para Dios.” La palabra es usada primordialmente para hablar de cosas asociadas con la idolatría. Es usada en Apocalipsis 17:4-5 de las abominaciones del sistema religioso falso conocido como Babilonia de misterio, la prostituta, la ramera. Es usada en Apocalipsis 21:27 en dónde habla del hecho de que en el cielo final no habrá nada abominable nada que sea repulsivo para Dios. El Antiguo Testamento, predominantemente la asocia con la idolatría y los artefactos, y las actividades y los ritos y rituales y ceremonias e ídolos que van de la mano con la idolatría.

Entonces, es una palabra que básicamente tiene que ver con dioses paganos, ídolos que son detestables al dios verdadero. Ahora, observará que hay una forma genitiva aquí en el griego, es la cosa detestable que desola, que arruina, que profana. Entonces, va a venir un gran acontecimiento en el futuro de Israel, en el cual habrá un acto idólatra que es algo abominable para Dios, que es algo detestable para Dios y que causará la ruina y la destrucción y la devastación del lugar santo. ¿Lo ve usted ahí? El lugar santo.

Ahora, ¿qué es el lugar santo? Algunas personas dicen, la tierra; algunas personas dicen, la nación, el pueblo. Bueno, algunos dicen la ciudad de Jerusalén. ¿Qué es el lugar santo? En Hechos 21:28 dice, creo de manera muy simple, lo que es. Aquí Pablo regresó a Jerusalén, después de sus viajes en el área gentil, él quería reafirmar su compromiso con los judíos, él quería que supieran que él no era un traidor para ellos, en ningún sentido. Entonces él fue al templo y atravesó por un ritual de purificación con algunos de sus amigos judíos, y cuando él estuvo ahí, habían unos judíos de Asia que lo habían conocido ahí, y sabían que él predicaba el evangelio.

Entonces comenzaron ahí un tumulto y ésta fue su acusación en contra de Pablo, en el versículo 28 de Hechos 21, “Hombres de Israel, ayuden, éste es el hombre”, esto es, Pablo es el hombre, “que enseña a todos los hombres en todo lugar en contra del pueblo y la ley, y este lugar. Y además ha traído a griegos al templo, y a contaminado este lugar santo.” Y no puede significar nada más que el templo. No puede significar nada más que el templo. Y no veo alguna razón para que signifique algo diferente de eso, en el versículo 15 de Mateo 24, ese es el templo, el lugar santo. Eso no es nada nuevo para nosotros, el Antiguo Testamento lo llama el lugar santo. Estaba el lugar santo y después estaba el lugar santísimo, claro, pero el lugar entero era llamado el lugar santo, es el lugar apartado para Dios. Es un lugar específico.

Entonces, creo que de manera muy clara indica el templo. Y sucede cuando es establecido, en el templo, que hay algo detestable para Dios que devasta, arruina, y profana ese templo. Ahora, dice usted, “Bueno, ¿cómo sabemos lo que es esto?” Bueno, nos ayuda, nos da una clave en el versículo 15, ¿la ve ahí? Esa es la abominación desoladora. No solo cualquier abominación. No solo cualquier acontecimiento, sino la que fue hablada por Daniel el profeta.

Ahora, lo único que tenemos que hacer es regresar y descubrir lo que Daniel dijo, veamos el capítulo 11. Ahora, en el capítulo 11, en la primera parte del capítulo, y este es un capítulo más bien largo, está dedicado a algunas cosas históricas, y la última parte a las cosas del fin. Pero mientras que usted está viendo el capítulo 11, observe el versículo 31, y aquí en el versículo 31 tenemos una descripción muy, muy vivida de una persona histórica interesante. Y, por cierto, no sé si algún comentario bíblico que he leído, no importa cuál sea su punto de vista de la profecía, jamás ha interpretado esto de otra manera, por lo menos ningún erudito de reputación, fuera de una referencia a una persona histórica llamada Antíoco Epífanes, el fue un rey sirio que básicamente reinó alrededor del 175 al 165 A.C. Él se llamó a sí mismo Epífanes, lo cual significa, ‘el grande’. Él no era una persona muy modesta, entonces se llamó a sí mismo Antíoco Epífanes, Antíoco El Grande. La gente lo llamó Antíoco Epímanes, lo cual significa “maniaco”.

Entonces, supongo que no lo llamaron así de frente, pero así lo llamaban. Pero bueno, este hombre en particular es una persona muy interesante. En el versículo 31 habla de él, dice esto, y si usted estudia el texto entero es claro quién es, la historia lo presenta de manera muy clara. “Las fuerzas estarán por parte de él, y contaminarán el santuario de fuerzas, quitarán el sacrificio diario, y colocarán la abominación que trae desolación.” Ahí está esa misma frase de nuevo, él va a traer la abominación, una abominación desoladora. Esto es Antíoco Epífanes.

Entonces, aquí tenemos un retrato histórico de cómo va a hacer la abominación del fin del tiempo. Él fue un gran perseguidor del pueblo de Israel, si usted lee, si tiene una Biblia católica, usted puede conseguir una apócrifa, usted encuentra en los libros de Macabeos, 1 y 2 de Macabeos. Si usted busca ahí, usted encuentra todo acerca de Antíoco, porque fue escrito en el período en el cual él vivió, un período de unos 400 años después de que Daniel profetizó, previo a la era del Nuevo Testamento. Pero si usted lee ahí que él trató de aplastar a la religión judía, y al hacerlo él mató a miles y miles de judíos, incluyendo hombres, mujeres, inclusive niños. Él en el peor acto de lo que registra la historia judía, profanó el templo, él abominó el templo al entrar ahí, y matar un cerdo en el altar, y después metió puerco en las gargantas de los sacerdotes, y después estableció, levantó un dios en ese lugar. Una abominación, un dios griego. Creo que fue Zeus.

Y entonces, este fue un tiempo, no solo un acto, él colocó a Zeus ahí, y el templo fue profanado, los judíos nunca regresaron, no querían acercarse a ese lugar, no querían acercarse a un lugar contaminado, y el sacrificio diario fue detenido de manera completa. Y eso es exactamente lo que el 11:31 de Daniel dice que él haría. Él vendría a contaminar el santuario, lo hizo, mató a un cerdo en el altar, quitó el sacrificio diario y eso es exactamente lo que sucedió, ya no hicieron más sacrificios ahí. Y el lugar fue tan abominable que se volvió desierto, quedó desierto, los judíos nunca regresaron. Y eso es exactamente lo que pasó. Y no fue cambiado sino hasta la revolución Macabea, que derrocó su poder y pudieron regresar a su religión.

Ahora, ese sacrilegio cometido por Antíoco Epífanes, en el segundo siglo A. C., es una probada y un anticipo del tipo final de sacrilegio que será cometido en el tiempo del fin. Va a ser muy parecido, muy parecido. Y Daniel habla de ese, ahí atrás en Daniel capítulo 9. Entonces, regresemos al 9. Por cierto, Daniel menciona la abominación desoladora tres veces, tres veces.

Ahora, de regreso en el capítulo 9, y no quiero pasar mucho tiempo en esto, no tenemos el tiempo, pero en el capítulo 9 Daniel tiene una profecía tremenda, de la historia de Israel redentoramente. Y él dice en el versículo 24, que 70 semanas, 70 semanas de años, las semanas aquí son semanas de años. 70 semanas de años, 70 veces 7, o 490 años están determinados sobre tu pueblo Israel, al fin de los cuales la transgresión es terminada, el pecado es terminado, la iniquidad es reconciliada, la justicia eterna viene, visones y profecías son selladas, y el Mesías santísimo es ungido.

Ahora, ahí está, 490 años hasta el final. 490 años hasta el reino del Mesías, cuando el pecado haya sido acabado y la justicia reine en el reino. Dice usted, “Guau, si podemos descubrir cuando comienza, podemos descubrir cuando termina.” Bueno, podemos descubrir cuando comienza, en el siguiente versículo. Entiende que, desde la salida del mandamiento para restaurar y construir a Jerusalén, ¿cuándo fue eso? Ese fue Artajerjes, Artajerjes en los 440s emitió un decreto para reconstruir el templo, para reconstruir la ciudad, y dejar a los judíos hacer eso. Así es cuando comenzó.

Y entonces, usted puede comenzar a contar a partir de ahí, siete semanas, eso es 69 semanas, eso sería 69 semanas hasta el Mesías el príncipe, 69 semanas hasta Mesías el Príncipe, y ha sido calculado para ser exacto hasta el día mismo cuando el Mesías vino. Ahora, ¿eso deja cuantas semanas? ¿Cuántas quedan? Una semana. Esa es una semana y ese es el problema. Sabemos que las 69 terminaron cuando el Mesías vino, pero la 70ª no ha venido aún.

Entonces tenemos un período de tiempo indeterminado entre la 69 y la 70. Ahora, el versículo 27, ahí está un príncipe en el versículo 26, que vendrá en el futuro, éste príncipe va a venir y él va a traer desolación. Ahí está esa palabra de nuevo, significa ruina, devastación. Y él va a venir y va a hacer un pacto con Israel durante una semana. Y a la mitad de esa semana, él va a hacer que el sacrificio y las ofrendas cesen. Exactamente como Antíoco Epífanes lo hizo. Y sabemos que esto no está hablando de Antíoco, porque todo esto está conectado a la venida del Mesías, ¿no es cierto? Todo esto está conectado al fin del pecado, y al fin de la transgresión y al fin de la iniquidad, y a traer la justicia eterna, y a la unción del Santísimo, y el tiempo del reino.

Entonces, va a ser en la segunda venida. Pero él va a llegar a la mitad de esos siete años, los cuales van a ser tres y medio años, 42 meses, 1260 días, va a causar que el sacrificio se detenga, y después él va a traer la abominación que va a traer la desolación. Ahí está la abominación desoladora. Y él va a hacer esto hasta la consumación, y entonces aquello que está determinado será derramado sobre el desolador. En otras palabras, él lo va a hacer hasta el fin, y el juicio final de Dios. Entonces, el gobernante futuro, el príncipe futuro, el príncipe, el rey voluntarioso, el cuerno pequeño, el anticristo, la bestia del mar, como usted lo quiera llamar, el hombre de pecado, el hijo de perdición, varios términos, él va a venir, él va a hacer un pacto con Israel durante esa semana final.

Entonces, lo que usted tiene es la venida de Cristo, y apenas antes de eso, usted tiene un período de siete años, ese período de siete años es iniciado cuando Israel hace un pacto con este príncipe, este rey quien es el líder de la confederación occidental, que es un protector para Israel. A la mitad de la semana, él se vuelve en contra de Israel, detiene sus sacrificios, levanta un ídolo en medio del templo, detiene toda su adoración, los hace adorar a este dios falso, este ídolo falso, abomina el lugar de tal manera que termina en ruinas, y los judíos no se acercan.

Ahora, vaya al capítulo 12 de Daniel, escuche con mucha atención en estos últimos momentos. En Daniel capítulo 12, versículo 11, por favor, él lo vuelve a mencionar. “Desde el tiempo del que el sacrificio diario sea quitado” – ahí está la abominación desoladora, y la abominación que causa desolación, es establecida – observe ahí, es establecida, no sucede en un momento, se vuelve permanente. Esa es la razón por la que Mateo 24:15 dice, “Será establecida en el lugar santo.” No es algo momentáneo, es algo establecido ahí, lo que es una abominación que arruina el lugar, y es echa permanente ahí, y se queda ahí.

Entonces, es el tiempo en el que el sacrificio diario es quitado, y la abominación desoladora es establecida, habrán 1290 días. Dice usted, “Espera un minuto, desde el momento de la mitad, 1290 días, esos son 30 días más de los tres y medio años, ¿de dónde salieron los treinta adicionales?” Apocalipsis 12:6 dice que habrá 1260 días. Daniel dice, 1290 días, ¿por qué la diferencia? Creo que la mejor explicación es que es en esos treinta días después de que la tribulación ha terminado, que el Señor cuando él venga al Monte de los Olivos, como dice en Zacarías, crea un gran valle en el cuál todas las naciones del mundo son congregadas y juzgadas. Y yo creo que Daniel, nos ha llevado 30 días más para darnos ese tiempo en el cual se llevará a cabo el juicio de las naciones descrita en Mateo 25, conforme el juicio de las ovejas y los cabritos se lleva a cabo, en el cual todas las personas que todavía estén vivas en la tierra al final de la tribulación estén congregadas, para que sean juzgadas por el Señor, para determinar si van al cielo o al infierno. Y es en ese período de 30 días, el cual vemos aquí en Daniel, que es añadido al texto de Apocalipsis.

Además, vea el versículo 12, “Bienaventurado es el que espera y llega a los 1335 días.” Ahora tenemos 45 días. La gente bienaventurada va a durar 45 días más, digo, si usted está ahí entonces la implicación aquí es que un juicio ocurre en el período de 1290 días, y eso es lo que creo que está siendo descrito. Hay un período de 30 días ahí, durante el cual ese juicio de las naciones se lleva a cabo. Bienaventurados son aquellos que entran a los siguientes 45 días. ¿Qué es eso? Creo que el siguiente período de 45 días, que llega a ser 1335 es el tiempo de transición para el establecimiento del reino. El Señor establece su trono en Jerusalén, el Señor nos establece en lugares para gobernar, en lugares de representación como emisarios por todo el mundo, y Él establece su reino, comienza a traer a las naciones a Él, comienza a diseminar las reglas y los principios para el milenio mesiánico, y ese es el período de 45 días.

Entonces, Daniel ve la abominación desoladora. Después Apocalipsis nos lleva a 1260 días, al fin de la tribulación, 30 días más para el juicio de las naciones, 45 días más para el establecimiento del reino milenial, y de ahí al reino. La profecía es tan explícita. Pero lo que dispara todo eso es la abominación desoladora, la profanación del lugar santo. Ahora, dice usted, “Muy bien, entiendo eso, pero ¿qué es?” Permítame mostrarle lo que es. Vaya al capítulo 13 de Apocalipsis. Y esto es tan específico como puede ser afirmado. Apocalipsis 13. Debemos darle un título por este mensaje en esta mañana, hombre.

Ahora, en Apocalipsis 13 conocemos al anticristo, es la bestia y él se levanta. Y dice en el versículo 5 de Apocalipsis 13, “Y se le dio una boca que hablaba grandes cosas, y blasfemias y poder se le dio para continuar 42 meses.” Ahí están esos mismos tres y medio años, él solo va por 1260 días, tres y medio años, 42 meses, él no dura más allá de eso, ese es su período de tiempo. Ese período de 30 días, ese es un tiempo después de que la tribulación ha terminado, entonces, por 42 meses él blasfema.

Como puede ver, él comienza con este pacto agradable de paz, él hace un pacto. A la mitad él comienza su blasfemia. Él comienza a blasfemar a Dios, “él abre su boca”, versículo 6 “y blasfema en contra de Dios, él blasfema su nombre, su tabernáculo y todos aquellos que moran en el cielo.” Muy bien, él comienza atacando a Dios, en ese punto a la mitad de la semana, y vemos específicamente como ataca. Observe esto, el hace guerra con los santos, él los vence. Y poder le es dado sobre toda lengua, tribu, nación, y todos los que moran sobre la tierra, ¿qué? lo adorarán.

¿Qué es la abominación desoladora? ¿Quién es el ídolo levantado en el lugar santo? Es él. Él se levanta a sí mismo como el ídolo. Él se levanta a sí mismo como el objeto de adoración mundial. Y después, comenzando en el versículo 11, usted conoce a su compañero, el falso profeta, que es otra bestia. Él viene y hace grandes señales y milagros, al final del versículo 14, su trabajo consiste en llevar al mundo en adorar a la imagen de la bestia. Él da poder a la imagen, versículo 15, de tal manera que puede hablar y demás. Con toda la robótica que tenemos en la actualidad eso ni siquiera sería un problema. Podría ser tan maravilloso que no sabríamos si de hecho fuera un ser humano. Después, de nuevo, podría serlo. Quién sabe qué cosas satánicas pueden salir de este tipo de situación. Pero él hace que el mundo entero adore. Y aquellos que no lo adoraron, aquellos que no adoraron a la imagen de la bestia, van a ser matados.

Ahora, ahí está la abominación. Antíoco Epífanes establece un dios griego. Éste va a levantarse a sí mismo. Ahora, usted entiende lo que está pasando. Conforme llegamos al fin de la historia humana, Israel va a estar más y más en una posición vulnerable, y para protegerse a sí mismo de ese holocausto que no quieren que suceda, van a alinearse con una potencia occidental-europea, aparentemente amigable, encabezada por un príncipe, un líder, un gran líder, un líder atractivo. Éste líder en particular va a ser su fuerza, va a ser su apoyo, su ayuda, el mundo va a venir en contra de él, e Israel en un punto de su odio hacia Israel. Él los va a derrotar, y en ese momento él va a mostrar su corazón real, y él también va a apoderarse de Israel, pero a profanar su lugar santo.

Ahora, habiendo derrotado al mundo, y habiéndolos tenido a todos a sus pies, él se levanta a sí mismo para ser adorado. Él se vuelve ese dios de todos dioses que el mundo debe adorar, y establece la abominación desoladora. A partir de ese momento que él establece eso, y el sacrificio diario, el cual será en el templo reconstruido en ese entonces, se va a detener eso, y el pueblo judío ya no se acerca a ese lugar. A partir de ese momento, la gran tribulación comienza, dura 42 meses, 1260 días, tres y medio años seguidos por un período de 30 días de juicio, y un período de 45 días de transición al reino milenial.

Ahora, quizás hay otro pasaje que usted debería considerar, y es claro, la referencia de Pablo a este hombre, haciendo en 2 Tesalonicenses, en dónde él dice que vendrá. En el versículo 4, exaltándose a sí mismo sobre todo aquello que es llamado dios, o que es adorado, de tal manera que, como dios, se siente en el templo de Dios, mostrándose como dios, y él viene, en el versículo 9, con obra de Satanás, con todo poder, señal, y maravillas mentirosas y engaño de justicia y demás. Entonces, él viene y de hecho, se levanta como dios. Ahora, esa es la abominación desoladora.

Ahora, permítame tan solo concluir esto rápidamente. Escuche, quiero que lea algunas cosas de la historia contemporánea. ¿Qué va a llevar a Israel a esto? Le voy a decir lo que es, es su temor de Rusia y los árabes. Hablé con algunos de los líderes en Israel, cuando estuve ahí, en el ejército y también que son maestros y demás, y temen a los árabes. No temen su capacidad física, no temen su capacidad mental, no confían en ellos porque saben que el odio es tan profundo. Temen a Rusia. Cuando parecen poder apoderarse de ciertas armas entre los árabes, siempre son armas rusas. Saben que hay una alianza árabe-rusa, y saben que el odio es profundo, y saben que ese es el enemigo a quien deben temer. Y más y más están siendo rodeados por una alianza ruso-árabe. Me parece impresionante que en Ezequiel 38 la Biblia dice que, en el tiempo final, el rey del norte, “Rosh” Rusia, va a venir contra Israel. Y aliado junto con el rey del norte será Persia.

Ahora, la Persia antigua el territorio de dos naciones contemporáneas, Irán y Afganistán. Cinco años atrás no podían entender como Afganistán entraba, encajaba en esto, ahora ya sé cómo. Afganistán ahora es ocupada por Rusia, controlada por Rusia. Libia, al sur, no sabíamos hace unos años atrás porque Libia estaba incluida en ese mismo tipo de profecía, sabemos ahora con Gadafi, y ahora sabemos hacia donde se inclina. Hay una alianza rusa que está circulando, que presenta una amenaza tremenda para Israel. Y no entendemos eso, pero permítame ayudarle a entender esto.

El experto islámico Lance Lambert ha dicho esto: “El Islam tiene en su corazón mismo una creencia dogmática que debe triunfar. En últimas, aquellos que confiesan que Mahoma no es el profeta, y que el Corán no es la palabra final de Dios son dignos únicamente de muerte. Los occidentales no pueden concebir de naciones que basan su política y programa enteros sobre la teología islámica, pero eso es precisamente lo que está pasando en Irán, Libia, y Arabia Saudita. Es lo mismo que vimos cuando se levantó el fascismo en Italia con Benito Mussolini, o el levantamiento del nazismo en Alemania con Adolfo Hitler. No solo es ideológico, es teológico. Los musulmanes, de hecho, creen que su dios les ha dado el arma del petróleo para ganar finalmente. ¿Puede usted no ver que Israel es una afrenta para el Islam? Una nación judía con un liderazgo judío, un ejército judío, es una obscenidad a los ojos del islam. Esa es la razón por la que la Biblia dice que habrá guerra tras guerra, todas centradas en esos cuantos metros cuadrados de tierra dónde el templo estuvo una vez, dónde ahora está la mezquita de Omar y Al-Aqsa está en pie. ¿No es interesante que el presidente sirio Assad desarmó a todo hombre de la OLP que ha entrado a Siria? Sabe que están produciendo terroristas para el derrocamiento de todo el mundo libre, en esta hermosa tierra de Líbano. La OLP ha establecido una base mundial para el terrorismo, de hecho, el centro mundial de la KGB para terrorismo está en Beirut.” (Fin de la cita)

Sabemos que el mundo islámico odia al judío. Es una guerra teológica. Y esos soldados que están ahí me dijeron que es así de simple. Los tratados no significan nada, los pactos no significan nada. Si Alá dice, “Mata judíos”, matan judíos. Y lo único que tiene que suceder es que alguien como Jomeini, o alguien más se ponga de pie y diga, “Alá dice, maten judíos.” No tiene nada que ver con promesas o nada más. Y el odio de Rusia es igual. Arkady Polishchuck es un judío ruso nacido en Moscú, fue educado en la Universidad de Moscú, su licenciatura fue en la filosofía marxista, él se volvió un importante periodista soviético, escribiendo para la Izvestia y Pravda. Él se volvió un comentarista de radio y televisión desilusionado se volvió un disidente activo. Viajó por toda la unión soviética documentando las violaciones soviéticas desde los acuerdos de Helsinki, particularmente en relación a su persecución de los judíos y los cristianos. Y eventualmente, Polishchuck se volvió un cristiano. Esto es lo que él dice:

“El comunismo era mi religión. Como un niño, mi primera canción fue acerca de Lenin, mi primer poema fue acerca de Stalin, y mi sueño era volverme un miembro del partido comunista. Fui uno, durante casi quince años. Esa es la razón por la que es tan difícil para mí deshacerme de mi ideología marxista porque es mi religión. ¿No es una idea hermosa construir el paraíso sobre la tierra? El comunismo es la única ideología que promete eso. Han estado peleando contra el cristianismo durante 65 años, matando a millones de cristianos en campamentos y prisiones soviéticas. El comunismo únicamente puede existir en dónde ninguna otra ideología existe. Han matado a otras ideologías, pero el cristianismo continúa creciendo. Esa es la razón por la que es un peligro tan grande. Desde que vine al occidente descubrí que ustedes occidentales también son lavados en su cerebro. Ser un liberal aquí es bueno, ser conservador es malo. Si quieres colocarle la etiqueta más fuerte a un enemigo lo llamas un nazi fascista, nunca lo llamas un comunista. Sin embargo, Stalin mató a muchas más personas que Hitler, y toda sociedad comunista en la actualidad está basada en el poder y en matar, en el temor y en lavar el cerebro. Los oficiales más importantes de la Unión Soviética vienen al occidente para hablar de libertad de religión en Rusia. Los soviéticos usan estas personas como diplomáticos, como parte de su máquina de propaganda, para hacerlos creer que hay libertad de consciencia en Rusia. Como niño en las calles de Moscú, fui golpeado muchas veces por ser judío, hay un verdadero antisemitismo ahí. Solo llegué a la Universidad de Moscú debido a circunstancias excepcionales.”

Escuche esto. “La Unión Soviética es el imperio más poderoso en la historia, como cualquier otro imperio debe seguir creciendo. Esa es la razón por la que siempre han tratado de expandirse en África, en Medio Oriente, etc. Pero el Medio Oriente es un lugar muy especial para los soviéticos, no solo debido al petróleo y la estrategia militar, sino debido al odio soviético hacia los judíos. Los oficiales soviéticos simplemente odian a los judíos, quieren destruir el estado de Israel. Hay cierta dimensión demoniaca acerca de esto, que es imposible de explicar.” (Fin de la cita)

¿Quiere saber porque van a atacar? Porque son motivados por Satanás mismo, quién ha generado odio hacia los judíos, para tratar de acabar con ese pueblo. Y conforme usted ve una alianza ruso-árabe creciendo, usted sabe que el retrato entero profético está preparándose, y van a ser rodeados por esta potencia. Van a tratar de escapar al buscar una alianza con un hombre quien también está capacitado por Satanás. Creen que han encontrado seguridad, y el resulta ser un traidor, devasta y destruye a las naciones del mundo, incluyendo a Israel, se levanta a sí mismo como Dios, y eso da lugar a la tribulación. Ahora, una vez que ese gatillo sea jalado, ¿cuál debe ser su reacción? Ese es el sermón para el próximo domingo. Oremos.

Permítame tan solo decir esto y gracias por darme un momento adicional esta mañana para terminar esto. Pero antes de que terminemos con una oración final, solo quiero que se queden ahí en dónde están, por tan solo un momento y muestren cortesía a los que le rodean, que puedan estar distraídos. Solo quiero que se den cuenta que habiendo dicho todo esto, es importante que usted en su propio corazón esté preparado para enfrentar el futuro, y eso solo puede ser hecho mediante la fe en Jesucristo. Estos son pensamientos que deben calibrar nuestras prioridades para el día en el que vivimos. Y espero que ese enfoque calibrado, primero sea su relación con el Dios vivo, mediante Cristo.

Y, ¿qué está haciendo con su tiempo y talento? y ¿en dónde está invirtiendo su vida en los días venideros para la gloria de Dios?

Disponible sobre el Internet en: www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2020 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros.

 

23/ 63 – Ceguera espiritual | Marcos 8:1-26 

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

23/ 63 – Ceguera espiritual | Marcos 8:1-26

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

¿Hay algún poder en el pensamiento positivo?

Got Questions

¿Hay algún poder en el pensamiento positivo?

Una definición del “pensamiento positivo” es “el acto de revisar los procesos de pensamiento y las acciones que generan, con el fin de identificar áreas que requieren mejoras y luego usando las herramientas apropiadas para cambiar esos pensamientos o acciones de una manera positiva, y orientada a la meta”. Mientras parece relativamente inofensivo, el problema radica en la creencia de que existe algún tipo de poder sobrenatural en el pensamiento positivo. En esta época del Evangelio de la prosperidad, hay muchas doctrinas falsas confundiendo a los creyentes y los no creyentes por igual. Estas falsas doctrinas son siempre las mismas — ideas humanas con diversos títulos que se disfrazan como verdad. Una tal noción es el poder del pensamiento positivo.

La idea del poder del pensamiento positivo en las últimas décadas fue popularizada por el Dr. Norman Peale con su libro El Poder Del Pensamiento Positivo (1952). La teoría dice que la gente puede cambiar resultados y eventos futuros por “pensarlos” en existencia. El Dr. Peale usó defectuosos conceptos religiosos, así como teorías psicológicas subjetivas para promover una versión falsa de fe y esperanza. La teoría es parte del movimiento “autoayuda” por la que una persona intenta crear su propia realidad con esfuerzos humanos. Pero la realidad es verdad, y la verdad se encuentra en la Biblia. La gente no puede crear su propia realidad fantaseando o tratando de pensarla en existencia. Por lo tanto, la teoría del Dr. Peale es deficiente porque él no basa su teoría en la verdad.

Los defensores del pensamiento positivo afirman que su investigación apoya la validez de la teoría. Sin embargo, el cuerpo de datos se debate extensamente. Algunas conclusiones actuales sugieren que hay una correlación positiva entre una percepción positiva y la realización, pero esto es una gran diferencia de pensamientos positivos que crean un resultado. Esta investigación sugiere que la gente que tiene actitudes positivas tiende a tener un amor propio más alto y mejores experiencias cuando comparado con la gente que tiene perspectivas pesimistas. Por otra parte, como el libro del Dr. Peale, no hay ningunas pruebas verificadas para apoyar que los pensamientos pueden controlar los resultados.

Lo que la ciencia no puede contestar, la Biblia puede y realmente contesta. Lamentablemente, la Biblia dice que el hombre no puede ser “bueno” solo (Isaías 64:6). El único “bien” en nosotros es Jesús, y la única persona con Jesús es la que le acepta como Salvador (Efesios 2:1-5). El intento de impresionar a hombres o a Dios a través de nuestras obras es sin esperanza porque sin Cristo no podemos hacer nada justo (Juan 15:5; Romanos 8:7-8). Una vez que el Espíritu Santo entra en el corazón del creyente, Él comienza nuestro proceso de santificación. La santificación es el poder transformativo del Espíritu Santo de hacernos como Jesús. Sólo con el poder del Espíritu Santo puede un ser humano decir no a su carne pecaminosa. Aún así, no somos nosotros capaces de realizar buenas obras, pero Cristo a través de nosotros. Parecemos a un guante, y Él es la mano. Jesús trabaja en y a través de nosotros para hacer Su voluntad.

Así pues, si queremos mejorarnos y hacer cambios positivos, no intentamos pensar más positivamente. La espiritualidad verdadera siempre comenzará y terminará con nuestra relación a Cristo. Además, el esfuerzo es la clave de cambiar la vida de alguien, no los pensamientos solos. La elección de una actitud parecida a la de Cristo y teniendo un espíritu obediente son tan positivos como el hombre puede ser.

Usado con permiso del Ministerio Got Questions

Tomado de GotQuestions.org. Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en:  https://www.gotquestions.org/Espanol/

 

 

El Soberano en la historia

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

El Soberano en la historia

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/43027054

En esta sesión llegamos a los libros históricos desde Josué a Ester, y como podrán imaginar en las secciones narrativas, en las secciones históricas no hay muchas declaraciones de enseñanza doctrinal, lo que vemos es más bien la realización de la trama del Antiguo Testamento, pero en estos relatos se registran algunos desarrollos interesantes y vemos evidencias de las doctrina de la Gracia, a veces se verán oscuramente, a veces estarán en las sombras, pero cuando las enfocamos e iluminamos podremos verlas, y entender la gracia soberana de Dios sobre el corazón y la vida del hombre.

Así que en esta sesión quiero que miremos desde Josué hasta Ester y que veamos la obra de la gracia soberana de Dios.

Quiero entonces que vayamos al libro de Josué y quiero que veamos un verso allí, un versículo, como sabrán el libro de Josué es una notable serie de relatos e historias, pero en Josué 11, versículo 20 vemos la soberanía de Dios manifestada sobre el corazón de los incrédulos —y es notable que a menudo Dios realice su mayor obra de demostración de su soberanía en ocasiones no en los creyentes sino en los incrédulos.

Y es así que en Josué capítulo 11, versículo 20 nosotros leemos lo siguiente, y es que el Señor endureció, es decir, fue algo causado por Dios, el Señor es la fuente de esto—, el Señor endureció sus corazones para que lucharan contra Israel, Dios endureció sus corazones para que presentaran batalla y la razón por la que ellos presentarían batalla sería que iban hacer destruidos.

Así que, aquí vemos la soberanía de Dios incluso sobre los corazones incrédulos para endurecerlos aún más porque sus corazones ya estaban endurecidos por el pecado y para causar que corazones endurecidos se endurecieran más, afín de llevar a cabo los propósitos de Dios.

No sería asombroso si hoy podríamos descorrer el velo y ver qué corazones está Dios endureciendo en el Gobierno, y en posiciones de liderazgo sobre las naciones con el fin de llevar a cabo su plan y propósitos eternos.

Le pido que me acompañen ahora al libro de Jueces, y en el libro de Jueces encontramos más, encontramos más relatos históricos, así que hay poca enseñanza doctrinal, propiamente hablando, pero en medio de estas historias vemos verdades doctrinales.

Así que Jueces capítulo 2, en el versículo 10, allí realmente se nos da el trasfondo espiritual —y el cuadro general— la imagen macro o total de la nación de Israel para ese tiempo que sigue al liderazgo de Josué, y en Jueces capítulo 2, versículo 10, leemos Y murió también toda esa generación, —es una afirmación bastante amplia y extensa, murió toda esa generación y se reunió con sus antepasados, después de ellos vino otra generación que no conocía al Señor.

Como verán, cada generación comienza sin conocer al Señor y debe ser llevada al lugar donde conozca al Señor a través del testimonio, la evangelización y la obra del evangelio, pero nadie entra a este mundo conociendo a Dios, todos o entran a este mundo sin conocer a Dios, y debe llegar un momento y un lugar en sus vidas en que entren en una relación salvadora por gracia con Dios, en la que ahora vienen a conocer a Dios.

Pero aquí vemos la doctrina de la depravación total y la corrupción radical porque cuando esta generación entra en escena a pesar de la herencia espiritual, a pesar del trasfondo espiritual, a pesar de tener a Josué y los demás hombres, a pesar de estar en la Tierra Prometida, a pesar de estar en el mejor ambiente, a pesar de estar en el lugar donde Dios había guiado a la nación, aun así, no conocían a Dios.

Es posible estar en la iglesia y no conocer a Dios, es posible estar en una familia cristiana y no conocer a Dios, es posible estar en una escuela cristiana y no conocer a Dios, es por eso que cada corazón debe ser circuncidado y llevado a un conocimiento salvador de Dios.

Pero observen el siguiente versículo, Jueces 2, versículo 11, ¿cuál es entonces el resultado de no conocer a Dios?, ¿cómo actúa uno?, ¿cómo vive alguien que no conoce a Dios? Versículo 11, los Israelitas entonces, los Israelitas hicieron lo malo a los ojos del Señor y adoraron a los Baales, en cada alma que no conoce a Dios, este es el fruto, este es el resultado, a esto es que conduce.

La incredulidad es la raíz y hacer el mal es el fruto, y por lo tanto si uno quiere convertir una nación no se puede simplemente legislar que todos hagan lo correcto, se debe predicar el evangelio, y debe haber personas traídas a un conocimiento salvador de Dios, pero aun eso requiere que los inescrutables propósitos de Dios actúen en la vida de una persona.

Versículo 12, y ellos abandonaron al Señor, ¡por supuesto que abandonaron al Señor! No estaban convertidos, su corazón no estaba circuncidado, no conocían a Dios, ¡por supuesto que abandonaron al Señor!

Y en la mitad del versículo 12 Y siguieron a otros dioses, ¡por supuesto que lo hicieron!, nadie está espiritualmente en medio de la tierra de nadie, es decir, o uno sigue a Dios o bien sigue a los otros dioses con “d” minúscula, pero todo el mundo o sigue al Dios único y verdadero o bien siguen a los dioses de su invención.

Versículo 13 se apartaron del Señor una vez más, ¡por supuesto que se apartaron del Señor para adorar a Baal y Astarot!, y la ira del Señor ardió contra el pueblo de Israel y ¡por supuesto que se enojó!, Dios es un Dios Santo y no se complace en el mal ni en la maldad, y la furia, la justa ira de Dios se encendió y ardió contra Israel, y los entregó en manos de ladrones que los despojaron de todo.

Lo que Dios hizo fue simplemente darles un empujón en la dirección que ellos iban ¿quieren ir por ahí? Esperen, yo les ayudo, entonces Dios los entregó en mano de hombres malvados y los vendió en manos de sus enemigos, Dios no solo era su única esperanza, Dios era su mayor amenaza, y eso fue el justo juicio de Dios, eso es Romanos 1 hecho realidad ante sus propios ojos.

Vamos entonces al final del libro de Jueces, vamos a la última parte, pasen todo el libro de Jueces y vayan al capítulo 21, versículo 25, el último versículo del libro de Jueces, hemos visto algo así como las dos tapas de este libro, miramos el comienzo y ahora vemos la conclusión, y quiero decirles que todo lo que hay en medio es algo así como ver más de lo mismo, con casos aislados de personas que Dios levanta para que le conozcan.

Pero cuando llegamos al final del libro de Jueces, aquí tienen ustedes la depravación total, en esos días no había rey en Israel y cada uno hacía lo que le parecía bien antes sus ojos, ahí tienen la depravación total, ahí tienen al hombre dejado a su propio arbitrio, siguiendo su propio camino, haciendo según le place, siguiendo su propio pecado y cada uno es realmente un dios para sí mismo, cada quien establece su propia moralidad, cada quien establece su propio estándar, cada quien sigue su propio camino, cada quien hace su propia cama y se acuesta en ella, y cada quien hacía lo que le parecía, ¿le suena familiar?

Bien, vamos ahora —si desean— al libro de 1ero de Samuel, en 1ero de Samuel vemos, capítulo 2, versículo 12, leemos los hijos de Elí eran hombres indignos, ¿a quién le gustaría tener eso en su epitafio? Ahí tienen un versículo para poner en su refrigerador, los hijos de Elí eran indignos, y literalmente aquí indigno significa hijos de Belial, que era un nombre para Satanás y en esencia, en lenguaje codificado, ellos no eran una posesión de Dios sino del príncipe de este mundo, como todos los incrédulos son.

Así que no conocían a Dios a pesar de haber crecido en una casa muy espiritual, a pesar de haber estado expuestos a la verdad espiritual, a pesar de haber sido criados en un ambiente espiritual, no obstante, seguían separados de Dios y no conocían al Señor, no había una relación personal con Dios, y eso una vez más es depravación espiritual.

Así que, llegamos al capítulo 3, versículo 7 y leemos, Samuel aún no conocía al Señor, no había habido un momento en su vida en que se hubiera convertido, —no había habido un momento en su vida—, sin duda él está circuncidado físicamente, él era parte de la nación de Israel, pero no conocía a Dios —y una vez más, el infierno está lleno de personas que han hecho todas las mímicas religiosas, los ornamentos y formas externas de religiosidad, pero no conocen a Dios—.

Y dice, ni se la había revelado aún la Palabra del Señor, la Palabra del Señor debe estar en el interior revelada a él, entonces, al seguir leyendo, vamos atrás algunos versículos, al versículo 4, el Señor llamó a Samuel y él respondió heme aquí Señor, así que fue corriendo a donde estaba Elí y le dijo: aquí estoy ¿para qué me llamaste? Pero Elí le respondió, yo no te he llamado vuelve a acostarte, y Samuel volvió y se acostó.

Y luego, en el versículo 6, pero el Señor volvió a llamar a Samuel, “Samuel”, así que el joven se levantó y fue a ver a Elí y le dijo: heme aquí ¿para qué me has llamado? Y Elí volvió a decirle: yo no te he llamado hijo mío, regresa y acuéstate, y luego en el siguiente versículo en donde leemos que él no conocía al Señor, pero el versículo 8 tenemos el persistente llamado de Dios, cuando Dios llama no aceptará un no como respuesta, puede que nos resistamos, puede que lo rechacemos, puede que sigamos huyendo, pero el sabueso del cielo irá tras sus propios escogidos y nos perseguirá hasta las puertas del infierno si es necesario para salvarnos y rescatarnos.

Y así en el versículo 8 el Señor llamó por tercera vez a Samuel, —el llamado de Dios tan reiterado es un proceso que puede ser solo un punto en el tiempo, piensen en Saulo de Tarso, el llamado y la conversión llegaron en un milisegundo, pero con otras personas puede ocurrir en un extenso período de tiempo hasta que finalmente el Señor capta nuestra atención y su llamamiento es irrevocable.

Y eso es lo que vemos aquí, y el Señor llamó por tercera vez a Samuel y él se levantó, y fue a ver a Elí y le dijo: Aquí estoy ¿para qué me has llamado? Con esto Elí entendió que el Señor había llamado al joven, este llamado era un grito, el llamado era una convocación, este llamado era una citación, este fue el inevitable triunfo de la gracia soberana en la vida de Samuel, y fue un llamado que atrapó su corazón y lo cautivó, tal como lo hizo con tu corazón y con mi vida.

Ahora bien, las circunstancias eran distintas, pero la realidad es la misma, es el potente llamado de Dios y por favor fíjense qué dijo Samuel.

No fue el que quiera venir, esa es la predicación externa del evangelio, esa es la oferta externa y gratuita del evangelio, debemos ir a los caminos y a las veredas, y debemos llamar a todos los hombres a que vengan a la fe en el Señor Jesucristo, sin distinciones, pero nuestro llamado no salvará a nadie, eso es solo un llamado externo.

Debe haber un llamado interno y cuando Dios llama, llama por nombre, Dios no llama aquel que quiera, Lázaro ven fuera, Mateo ven y sígueme, Zaqueo baja de ese árbol debo cenar contigo esta noche, Juan capítulo 10 dice que Él llama a todas sus ovejas por su nombre, así de personal es el llamado, de hecho alguien ha dicho que cuando Jesús estaba frente a la tumba de Lázaro si solo hubiera dicho ven fuera, se habría vaciado el cementerio completo, Lázaro ven fuera, y Él nos llama uno por uno, nos llama individualmente, no es un grupo, es personal, es individual.

Es por eso que debe haber un tiempo personal, individual en tu vida cuando el Señor te llame por nombre, te llame de la oscuridad de las tinieblas y te llame para salir de este mundo, y te llame a una relación salvadora con Él, eso es lo que manifiesta aquí y es lo que sucede, más adelante en el libro de Samuel, leemos nuevas declaraciones de demostraciones de la soberanía de Dios en la vida de las personas.

En 1era de Samuel 16, versículos 14 al 16 leemos —cómo el Espíritu del Señor ya se había apartado de Saúl, un espíritu maligno de parte del Señor lo atormentaba constantemente, Satanás no envió al espíritu maligno, el Señor está sobre Satanás, envió ese espíritu maligno, y como dijo Martín Lutero, el diablo es el diablo de Dios, el diablo es un instrumento en la mano del Dios todopoderoso, es un peón en la mano del Dios todopoderoso, que Él usa según sus propósitos eternos, y fue el Señor quien envió ese espíritu maligno a Saúl para perturbarlo y para atormentarlo.

Más adelante en 1era de Samuel 18, versículo 10 leemos al día siguiente el espíritu maligno de parte de Dios se apoderó de Saúl, Dios es soberano, no solo sobre el reino de la luz sino sobre el reino de las tinieblas, Dios es soberano no solo sobre la simiente de la mujer sino también sobre la simiente de la serpiente.

En 1ero de Samuel 19, versículo 9 leemos nuevamente, pero otra vez el espíritu maligno de parte del Señor volvió atacar a Saúl y este era para endurecer el corazón de Saúl, así que vemos las doctrinas de la gracia y una parte de las doctrinas de la gracia es la doctrina de la reprobación, de aquellos que son pasados por alto, Dios los deja en sus pecados y a veces está muy involucrado en el endurecimiento de sus corazones.

Llegamos a 2 de Samuel a medida que continúa la trama interrumpida desde 1 de Samuel a 2 de Samuel hasta un tiempo cuando David asumiría el trono, —solo algunos versículos— 2do de Samuel 11 y 12, pero así dice el Señor Yo haré que el mal sobrevenga sobre tu propia casa, ante tus propios ojos entregaré tus mujeres a tu prójimo y a pleno sol se acostarán con ellas —etcétera. Y Dios dice Yo lo haré —Dios no es el autor del mal y Dios no es el autor del pecado, pero Dios es el autor de un plan que usa el pecado y usa el mal para el avance de sus propios propósitos, que a veces nos resulta muy misteriosos.

Pero incluso el mismísimo Judas tuvo un rol qué desempeñar en el eterno propósito de Dios, y Jesús dijo que habría sido mejor para Judas que nunca hubiera nacido siguiera —considerando su destino eterno—, no obstante, dentro del tiempo fue un actor secundario en el escenario de la historia que Dios decidió usar de un modo particular, y lo mismo puede decirse de Herodes, de Pilatos y de los demás líderes que fueron parte de la crucifixión del Señor Jesucristo.

En cierto sentido fue el día más horrible de la historia humana, pues ocurrió el asesinato premeditado del Hijo de Dios en la Cruz por parte de hombres impíos, y, no obstante, al mismo tiempo sucedió conforme al plan predeterminado y la presciencia de Dios, fue el día más glorioso de la historia humana— qué extraño que ambas declaraciones pudieran converger en un día específico, fue el mejor de los tiempos, fue el peor de los tiempos.

Otro versículo en 2 de Samuel 24, versículo 1 y el Señor volvió a enojarse con el pueblo de Israel e indujo a David a levantar un censo de todo Israel y Judá, al leer 1ero de Crónicas 21, sabemos que fue Satanás quien incitó a David a hacer esto y no obstante en este pasaje dice que Dios incitó a David a hacerlo, ¿cómo funciona eso? Bueno, Dios estaba llevando a cabo su propósito eterno a través de un agente secundario, a través de Satanás para que actuara en David y no obstante Dios permaneció como Señor, sobre todo.

Vayamos al libro de Esdras, y muy pronto en este libro, Esdras 1, versículo 1 leemos: el Señor despertó el espíritu de Ciro para que hiciera pregonar, —saben, Ciro rey de Persia era un reprobado, era un incrédulo, no conocía al Señor, pero era Dios quien controlaba su corazón, era Dios quien estaba despertando su espíritu para llevar a cabo el plan y el propósito que Dios tenía, y nuevamente leemos en Esdras 6, versículo 22 el Señor los había llenado de alegría al hacer que el rey de Asiria —este era Artajerjes— se compadeciera de ellos, —nuevamente era un rey incrédulo con un corazón incrédulo y fue el Señor quien movió su corazón, y volvió el corazón del incrédulo en la dirección que Dios quería que fuera para que tuviera su efecto en la trama de la historia.

Y en Esdras 7 versículo 27 nuevamente leemos: que el Señor Dios de nuestros padres ha puesto esos sentimientos en el corazón del rey para honrar el templo del Señor; Dios controla soberanamente el corazón del incrédulo rey Artajerjes, no obstante Dios los plantó en el incrédulo corazón del rey para que hiciera lo que hizo porque Dios así lo deseaba.

Cuánto más hará Dios eso mismo en el corazón del incrédulo para volver su corazón hacia Él, para que crea en su Hijo. Dios es libre para invadir los corazones humanos para ser lo que le place, no hay lugar en el universo que sea inaccesible para la soberana y omnipotente mano de Dios.

Finalmente en el libro de Nehemías, muy brevemente les tengo un versículo, una vez más es narración histórica y está llena de acción, está este pequeño fragmento, Nehemías 9, versículo 7: Tu Señor y Dios fuiste quien escogió Abram, tú lo sacaste de Ur de los caldeos, aquí solo se dice —de paso, como si realmente no fuera nada extraordinario, así como: oigan esto es cristianismo básico, no se necesita mayor explicación, si eres creyente de seguro sabes esto, que Dios escoge su propio pueblo y lo saca de donde está hacia donde deben estar, esto es básico, es una verdad bíblica de nivel kindergarden.

Así que solo, de paso, sin necesidad de mayor explicación se presupone lo conocida que era esta verdad para los primeros lectores que tomaban el libro de Nehemías y lo leían, se presupone lo bien instruidos que ya estaban ellos en la actividad soberana de Dios.

Solo hoy, no fue otro que J. Vernon McGee que lo llamaría pensamiento apestoso, necesitamos Biblia de estudios con muy largas secciones al pie que intentan explicar estas doctrinas que en ese primer tiempo eran entendidas por la persona común en sus días.

Bueno, que el Señor traiga gozo a nuestros corazones porque la historia es Su historia, y porque Él es el Dios de la historia que interviene y vuelve los corazones de hombres y mujeres según su soberano beneplácito.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

5/9 – Dios está en medio de Su pueblo

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

5/9 – Dios está en medio de Su pueblo

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/dios-esta-en-medio-de-su-pueblo/

Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss nos señala que a través de toda las Escrituras vemos que los que han estado en lucha espiritual durante la noche, muchas veces  encuentran liberación  al amanecer.

Nancy Leigh DeMoss: No es que Dios no esté trabajando durante la noche, no es que Dios esté durmiendo durante la noche, es que en la luz del alba nosotras podemos ver lo que no podemos ver durante la noche, y esto es, la forma en como Él nos ha estado ayudando.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia  de Saladín.

Si estás luchando en confusión y desánimo, estás a punto de oír un mensaje de verdadera esperanza.  Aquí está Nancy en la voz de Patricia de Saladín en la serie, Castillo fuerte es nuestro Dios.

Nancy: Mientras vamos a través de esta serie me estoy predicando a mí misma y estoy aconsejando mi propio corazón y me alienta escuchar cómo esta serie está ministrando gracia a los corazones de muchas de ustedes también.

Permítanme leerles la primera porción de este Salmo y luego nos detendremos en el versículo 5, que ha llegado a ser uno de mis versículos favoritos en este Salmo:

Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones [Hay caos pero Dios siempre está presente,]  Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares;  aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo. (Selah).

Entonces, aquí viene el gran contraste, el versículo  4,

“Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo”. Dijimos que ese río es la  presencia de Dios, la gracia de Dios.  Es un río que fluye suavemente, es el río de Su Espíritu, el río de Su Palabra.

En la última sesión rastreamos ese río desde el Génesis hasta el Apocalipsis y hay muchos otros versículos que pudimos haber añadido. Pero es un río que está en contraste con las aguas tumultuosas y destructivas de los enemigos de Dios.

Es el río de las bendiciones de Dios que fluye, la ciudad de Dios el pueblo de Dios,  aquellos que conocen a Dios, aquellos cuya vida son la morada y la habitación del Altísimo.

Versículo 5 “Dios está en medio de ella”.

¿A quién se refiere cuando dice ella?  Se riere a la ciudad de Dios, el pueblo de Dios, Jerusalén, la Jerusalén terrenal, la Jerusalén celestial, la Jerusalén espiritual, el pueblo de Dios.

Dios está en medio de ella no será sacudida  [me encanta esta frase] Dios la ayudará al romper el alba. (vs. 1-5)

Dios está en medio de ella.  Esta es una de las promesas más preciosas de Dios para Su Pueblo; Él no solo habita con Su pueblo, sino en Su Pueblo.  Dios está en medio de ella.  Ustedes  lo pueden ver en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento.  Es otro de esos hilos de la Escritura.

Por cierto, aquí es bueno notar, ustedes las que son profesoras de Biblia, o para las que  les gusta estudiar las Escrituras… En cuanto a mí, les digo cómo es que estudio la Palabra de Dios. Las personas me preguntan cuál es el secreto de mi metodología para estudiar la Palabra—no tengo ninguna.   Cuando encuentro algo como “el río de Dios,” o “la ciudad de Dios” o “Dios está en medio de ella,”  empiezo a buscar en toda la Escritura.  Cuando unes las referencias de ambas partes, del Antiguo y del Nuevo Testamento,  allí  surge  una imagen de los caminos de Dios, del plan de redención de Dios.

Por esta razón es importante leer toda la Escritura, no solo acampar en los Salmos, a pesar de lo maravillosos que son.  Yo estoy en los Salmos durante toda esta serie pero ¿han podido ustedes notar cómo saco del Viejo y del Nuevo Testamento para decirles lo que estas cosas significan, de manera que nos den más luz y más entendimiento?

Así  es  que “Dios está en medio de ella”.  Piensen en el pasaje de Levítico capítulo 26 dice así.

“Además, haré mi morada en medio de vosotros.  Andaré entre vosotros y Seré vuestro Dios, y vosotros series mi pueblo.” (vs. 11-12)

Dios está interesado en las  relaciones.  Dios está interesado en estar cerca de Su pueblo.  La proximidad es  importante para Dios.  Él no quiere ser un simple dios ahí del  cual oímos y del cual hablamos y asentimos  mentalmente.

Él quiere estar en nosotros, habitar en nosotros, estar relacionado con nosotros, tener Su lugar de habitación  en nosotros.  Esta es la imagen que tenemos del templo del Antiguo Testamento, del  Tabernáculo.  ¿Cuál era el punto? El punto no era simplemente un edificio  o  una tienda donde las personas asistían a un servicio religioso, sino que Dios dice, “Haré mi morada en medio de ustedes estaré en ustedes, y entre ustedes”.

Esto nos da una idea de que este era el propósito de Dios desde el   Antiguo Testamento. Zacarías capítulo 2 en el versículo 10 dice,  “Canta de júbilo y alégrate, oh hija de Sion; porque he aquí, vengo, y habitaré en medio de ti declara el Señor.”  Y algunas de ustedes pensarán pero cuál es la gran cosa si piensas así no estás pensándolo bien. Dios, el Dios del universo, Jehová de los Ejércitos, Yahweh, Elohim,  el Dios, el Dios trascendente, Creador, el preservador, Él es que dice, “Yo habitaré en medio de ti, Yo habitaré en ti, Yo viviré en tu iglesia, Yo viviré en tu familia Yo viviré en tu vida!”

La presencia de Dios, todo lo que sea bueno y santo, valioso o maravilloso de nuestras vidas, fluye de que Dios habita en medio nuestro. Dios es Él que dice, “Yo viviré en medio de ustedes.”  En Juan capítulo 1 (esto viene al Nuevo Testamento) dice, “El verbo se hizo carne,” Dios se vistió de carne, “y vivió entre nosotros”. Él “hizo tabernáculo” entre nosotros. “Y hemos visto Su Gloria”. Lo conocemos como Emmanuel, Dios con nosotros.  Y ahora el Salmo 46  está mirando  más allá de los tiempos cuando dice,  “Dios está en medio de ella”.

Cuando Jesús retornó a los cielos, Él prometió que enviaría Su Espíritu Santo.  En Juan 14 capítulo Jesús dice, “Él vive con ustedes y Él vive en ustedes” (vs.17).  Cristo en ti, el Espíritu Santo en ti,  tu esperanza y tu gloria.  Esta no es una frase que podemos simplemente pasar por alto. El Salmo 46, “Dios está en medio de ella.” ¿Y entonces qué?  Hay un inmenso, “¿Y entonces qué?” “Dios está en medio de ti,”  y esto hace toda la diferencia del mundo.

Entonces  tenemos el Nuevos Cielos y Nueva Tierra, la Ciudad de Dios en Apocalipsis 21, “Entonces oí una voz que decía desde el trono: He aquí, el Tabernáculo de Dios está entre los hombres”(vs.3). ¿No es esto grandioso? Que el Dios Santo haga Su lugar de habitación con este pobre, pecaminoso, malvado y caído hombre pródigo. Claro está, Él puede hacer esto solamente porque Él envió a Su Hijo a redimirnos  de nuestros pecados.

El Tabernáculo de Dios está con  los hombres,  y  “Él habitará con ellos y ellos serán Su pueblo, y Dios mismo estará  entre ellos como su Dios”.   (Apocalipsis 21:3)  En su comentario del Salmo 46, Juan Calvino dice lo siguiente:

Si nosotros queremos ser protegidos por la mano de Dios, nosotros debemos de ocuparnos sobre todas las cosas de que Él habite en medio de nosotros;  porque toda esperanza de seguridad depende solamente.de Su presencia.

“Dios está en medio de ella”. La presencia de Dios es nuestra mayor esperanza, es nuestra  máxima  esperanza y bendición.   Ustedes vieron en el versículo 4 que “Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo”.  Ves aquí que el lugar donde Dios mora es feliz y es santo.

Pero ahora en el versículo 5, “Dios está en medio de ella,  no será sacudida.  Dios la ayudara al romper el alba”.  Vemos que en  el  lugar donde está  la presencia de Dios es un lugar de protección y seguridad.  Feliz y santo…protección y seguridad…no hay nada mejor que esto, amigas. Esto es lo que sucede cuando la presencia de Dios mora en y entre nosotras.

Así es que Dios está en medio de ella, no será sacudida.  Esto es, ella no será destruida, ella no será vencida.  Esto no quiere decir que no habrá problemas, pero si quiere decir que cuando Dios está en medio de la Ciudad, en medio de  Su pueblo,  en medio de tu vida, no serás vencida; no serás destruida por los enemigos de Dios.

Esto hace tal contraste a lo que ya hemos visto en el versículo 2,  donde la tierra  sufre cambios, y los montes se deslizan al fondo del  mar,  y los montes tiemblan con creciente enojo, pero no obstante Dios dice que  Su santos no van a ser movidos.  Y esto es maravilloso.

El versículo 6 nos dice (aún no hemos llegado allí; lo haremos en el próximo programa)  que los reinos se  tambalean; los reinos de la tierra no son seguros.  Desde el punto de vista terrenal, las montañas y los reinos aparentan ser más imponentes, prevalecientes e impresionantes  más que la ciudad de Dios, más que la Iglesia, y el pueblo de Dios. Nosotras muchas veces  nos sentimos débiles, frágiles y arrolladas por este mundo y por su sistema.

Pero si Dios está en medio de Su pueblo,  Él tiene una  estabilidad que  perdurará  y sobrevivirá por encima de  todas las demás fuerzas y poderes  en el universo, y el pueblo de Dios estará firme cuando los reinos y las montañas se desmoronen y dejen de  existir para siempre.  Eso es lo que sucede cuando Dios está en medio nuestro.

Porque Dios está en medio de ella, en medio de la ciudad de Dios, el pueblo de Dios está más seguro que las mismas  imponentes  montañas del versículo 3.  El Salmo 112 dice, “El justo no será sacudido;  para siempre será recordado el justo.”  Eso le da estabilidad a tu vida, a tus emociones, a tu mente; es un ancla para tu alma.

Esta es la forma como lo dijo mi amigo Mathew Henry, “La iglesia sobrevivirá al mundo y estará en  plenitud  cuando este mundo sea arruinado.  La iglesia está edificada sobre la roca, y las puertas del infierno no van a prevalecer contra de ella.”  Si Dios es  por  nosotras, si Dios es con nosotras, no tenemos que ser movidas ante el más violento   atentado en contra nuestra.

Estamos tan acostumbradas a pensar de una manera que nos debilita, que nos hace vulnerables, y que nos hace sentir vencidas. Empezamos a pensar, “el Islam está acaparando el mundo, las fuerzas del mal, las fuerzas del materialismo,  el  consumismo, el socialismo, los gobiernos decadentes… etc. etc…”  terminamos en un estado mental pequeñísimo, y nos deprimimos. De manera que  tenemos  que aconsejar a nuestros corazones, renovar nuestros corazones en los caminos de Dios.

Cuando Dios está en medio de ella, ella no será movida.  Nosotras  necesitamos una perspectiva  totalmente diferente, necesitamos la perspectiva de Dios. El versículo continúa diciendo, que no solo no seremos removidas, vencidas, destruidas, sino que Dios la va ayudar cuando llegue el alba.  Él es la única verdadera ayuda y esperanza para Su pueblo.

Las Escrituras nos recuerdan una y otra vez lo efímero, lo necio de mirar hacia alguien o algo para nuestra ayuda.  El Salmo 60 dice “¡Danos ayuda contra el adversario, pues vano es el auxilio del hombre!  En Dios haremos proezas, y Él hollara a nuestros adversarios”.(Vs. 11-12.)

El Salmo 146 versículo 3 dice, “No confíes en príncipes, ni en hijo de hombre en que no hay salvación. Escuchen princesas es como si tu Príncipe Encantado al tener buena apariencia, y al ser adinerado eso te brindara seguridad, pero Dios   dice, “No pongas tu esperanza allí”.

El versículo 5 dice, “Bienaventurado aquel cuya ayuda es el Dios de Jacob, cuya esperanza está en el SEÑOR  su  Dios”.  El gran escritor de himnos y cofundador del Movimiento Metodista, Charles Wesley, estuvo en una ocasión predicando en los campos de Irlanda cuando él fue atacado y perseguido por una turba que desaprobaba su doctrina.  El buscó refugio en la casa de un campesino local, y  la esposa de éste lo mandó a esconderse donde se ordeñan las vacas.

Pero al poco rato, el grupo de personas enfurecidas, llegó a esta casa y demandaron que se les dijera dónde estaba  Wesley.  La esposa de este campesino les ofreció a estas personas algo de comer, y mientras ellos comían, ella fue donde estaba Wesley y le indicó que saliera por la ventana y que fuera a esconderse detrás de una empalizada que estaba al lado de un pequeño arroyo.

Fue allí en ese lugar, escondido de sus perseguidores, oyendo el eco de  las  voces de quienes lo  acosaban, que Charles Wesley  escribió lo que algunos han llamado el himno más grandioso del idioma Ingles, Jesús amante de mi alma.  Permítanme leerles  la segunda estrofa de este himno  e imagínense a Wesley escondido en esta verja cerca del arroyo.

Otro asilo ¿dónde hallar? Indefenso acudo a ti;
Solo pude desmayar, porque mi peligro vi.
Solamente tú Señor, puedes dar consuelo y luz;
Vengo lleno de temor a los pies de mi Jesús.

No sé si exista alguna otra estrofa en los himnarios que sea para mí tan preciosa como esta. He clamado de igual forma tantas veces. “Oh Señor, con la sombra de tus alas cubre mi indefensa cabeza”. Y aunque seamos indefensos  ¿Qué lugar más seguro  puede existir que bajo la sombra de tus alas oh Dios, nuestro ayudador?

“Dios la ayudará cuando  llegue  el alba,”  literalmente, cuando llegue la mañana, cuando amanezca el día.  Muchas veces en las Escrituras, el alba, cuando el día irrumpe, es el tiempo cuando Dios viene a ayudarnos. Permíteme darte tres ejemplos.  Solo los voy a mencionar; tú puedes volver a esos versículos para examinarlos  más detalladamente.

En Éxodo capítulo 14 ¿recuerdas la historia de  cómo fueron los israelitas liberados  de Egipto  cuando  estaban siendo perseguidos por  el ejército del faraón?   Ellos estaban ya en el otro lado  del Mar Rojo.  El pueblo estaba  aterrorizado, y Moisés les dice, “No tengan miedo”  ¿Esto es una locura? ¿No te parece?  “Estad  firmes;  y ved la salvación que el Señor hará hoy por vosotros…El Señor  peleará por vosotros mientras ustedes permanezcan tranquilos”(vs. 14).

Entonces el versículo 24 dice,

Y aconteció que a la vigilia de la mañana, el Señor miró el ejército de los  egipcios desde  la columna de fuego y de nube, y sembró confusión  en el  ejército de los egipcios.   Y entorpeció las ruedas de sus carros, e hizo que avanzaran con dificultad. Entonces los egipcios dijeron: “Huyamos ante Israel, porque el  Señor pelea por ellos contra los egipcios.   Entonces el Señor dijo a Moisés: Extiende tu mano sobre el mar para que las aguas vuelvan sobre los egipcios, sobre su carros y su caballeriza.

Y extendió Moisés su mano sobre el mar, y al amanecer, regreso el mar a su  estado normal, y los egipcios al huir se encontraban con él;  así derribó el Señor a los egipcios en medio del mar.  Y las aguas volvieron y cubrieron los carros y la caballeriza, a todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar, no quedó ni uno de ellos,  mas los hijos de Israel pasaron en seco por el medio del mar, y las aguas les eran como un muro a su derecha y a su izquierda. (vs. 24-29).

Dios salva a Su pueblo, los ayuda cuando entra el día, cuando llega el alba, cuando el día amanece, y al mismo tiempo trae juicio a Sus enemigos.

En el segundo libro de Reyes en el capítulo 19 hay un pasaje que hemos visto en esta serie, porque dijimos que el Salmo 46 pudo haber sido escrito en una ocasión que Dios hizo una gran liberación a Su pueblo cuando el rey Senaquerib y  el ejército asirio  estaban horrorizando y aterrorizando  a Jerusalén y a los habitantes de Judá.  El Rey Ezequías clamó a Dios, y entonces leemos:

“Por tanto así dice el SEÑOR  acerca  del rey  de Asiria: ‘Él no entrará en esta ciudad, ni lanzará allí flecha alguna; tampoco vendrá delante de ella  con escudo, ni levantará terraplén contra ella, por el camino que vino, por él se volverá, y no entraré en esta ciudad declara el Señor”.

Ahora, nosotros creemos esto porque hemos leído ya la historia, pero si hubiéramos estado presentes en ese momento  ¿lo   hubiésemos creído, con un ejército pisándonos los talones? Dios continúa y dice,

“Porque  defenderé  esta ciudad para salvarla por amor a mí mismo y por amor a mi siervo David.”  Y  aconteció que  aquella  misma noche  salió el Ángel del Señor e hirió a 185,000 en el campamento de los asirios; cuando los demás se levantaron por la mañana, he aquí, todos eran cadáveres.

¡Rescate sobrenatural, ayuda sobrenatural, no hay para esto explicación alguna, no hay para esto explicación humana!

Entonces  Senaquerib, rey de Asiria, partió y regresó a su tierra, y habitó en Nínive (vs 32-36).

Dios  cumple  Sus  promesas.  “Dios la ayudará al romper el alba”.

Quizás Él no venga inmediatamente; podrá parecernos que Él  no venga a nuestra ayuda inmediatamente, pero ciertamente Él vendrá.  Muchas  veces  tendremos  que  pasar la noche y esperar  a que llegue el amanecer.  La noche puede parecer larga, y sin final, pero debemos de recordarnos a nosotras mismas, y recordarnos las unas a las otras, que pronto  vendrá el alba.  Como el amanecer del día vendrá Su ayuda  sobrenatural  en el momento preciso.

“El llanto puede durar toda la noche”, dice el Salmo 30, “pero a la mañana vendrá el grito de alergia.” ¿Cuándo?  “en la mañana” (vs. 5).   Algunas   veces esto me ha llamado la atención y  anoche mismo meditaba, que no es que Dios no esté trabajando durante la noche, no es que Dios esté durmiendo durante la noche,  y que  cuando amanece  y el sol sale es que  Él dice, “Oh yo debo ir y ayudar a estas personas.”

No lo que  sucede es  que  a  la  luz del alba podemos ver lo que no podíamos ver durante la noche, y esto es la forma como Él nos ha estado ayudando.  A medida que la luz del día disipa las sombras de la noche, así  mismo la salida del Sol de Justicia  indica la dispersión de  la oscuridad de la maldad  y  de la  adversidad.

Dios ha estado  trabajando durante la noche.  Él estuvo en  la situación del  Mar Rojo.  Él estuvo durante la noche cuando los asirios.  Él estaba trabajando.  Pero cuando  está oscuro, no podemos ver lo que Dios está haciendo, y por eso es que me  fascina la cita del pastor John Piper.  “En cada situación hay mil cosas diferentes que  Dios está haciendo  que no podemos  ver  ni  tampoco sabemos”.

Puede ser “noche” donde tu vives ahora mismo y piensas. “Nada está sucediendo, nada está pasando, nada está cambiando”.  ¿Está Dios verdaderamente obrando?  Las Escrituras dicen, Dios ayudará cuando rompa el alba, y lo que pienso que realmente está diciendo es que  al amanecer  tus verás cómo Dios te  ha estado ayudando.  Dios es nuestro ayudador  y Él disipará y dispersará la  oscuridad de la noche.

Solo quiero recordarte  que esta ayuda no es solamente  una ayuda extrema para  situaciones de emergencia, tanto como la necesitamos en esas ocasiones, sino que es una ayuda para cada día, porque “a cada hora te necesito Señor”. ¿No es cierto?

El amor de Dios es constante nunca no cesa, pues nunca faltan sus misericordias” (Lamentaciones 3:22-23).

Permítanme citar de nuevo a mi amigo Matthew Henry, él dice,

Algunos creyentes en particular se pueden  aplicar este versículo,  [esto quiere decir que tú te lo puedes aplicar] si  Dios está  en nuestros  corazones, en medio nuestro,  si Su palabra vive abundantemente entre nosotros, estaremos firmes, seremos ayudados; confiemos entonces y no temamos, todo está bien, y todo  terminará  bien.

A medida que medito en el versículo 5 del Salmo 46, “Dios está en medio de ella, no será sacudida.  Dios la ayudará al romper el alba”.  No pude dejar de pensar en otro himno que me es tan familiar, y quizás a la mayoría de ustedes.  Déjenme leerles las palabras, y vamos a afirmarlas en nuestros corazones.

¡Cuán firme cimiento se ha dado a la fe
El Padre en su eternal Palabra de amor!
¿Qué más Él pudiera en Su Libro añadir
Si todo a Sus hijos lo ha dicho el Señor?

“No  temas por nada contigo Yo Soy;
Tu Dios yo soy solo, tu ayuda seré
Tu fuerza  y firmeza en mi diestra estarán
Y en ella sostén y poder te daré.

La llama no puede dañarte jamás
Si en medio del fuego te ordena pasar;
El oro de tu alma más puro será
Pues solo la escoria se habrá de quemar. 
 

Leslie:   Nancy Leigh DeMoss volverá en breve.  Yo sé que enseñar del Salmo 46 le ha dado ánimo a muchas de las personas que nos escuchan.  Este mensaje es parte de una serie titulada,  Castillo fuerte es nuestro Dios Si no han podido escucharla completa  pueden ir a, AvivaNuestrosCorazones.com y de esta manera escuchar los programas que se hayan perdido.

Mientras Nancy estudia y enseña, todo un equipo de personas labora detrás del telón, y un dedicado grupo de contribuyentes apoya el programa financieramente. ¿Puedes tu acompañarnos a mantener este programa en el aire para que más  mujeres sean motivadas por la Palabra de Dios  a través de este ministerio?

Puedes donar aquí en la página web, AvivaNuestrosCorazones.com, o llamarnos al 1-800-569-5959, desde los EE. UU. y Canadá. Cuando llames, especifica que deseas hacer una donación al ministerio hispano.

¿Te parece que los enemigos del Evangelio tengan tanta fuerza que se han convertido en invencibles?  Acompáñenos en el siguiente programa, cuando Nancy Leigh DeMoss ofrezca algunas perspectivas sobre esto. Aquí está ella de nuevo para orar, basándose en  una promesa del Salmo 46.

Nancy: Oh Señor, Como Te alabamos por Tus maravillosas, maravillosas promesas, y por esta en particular, la que hemos visto hoy la que hemos llevado  a nuestros corazones en este día”. Dios está en medio de ella, no será sacudida.  Dios la  ayudará al romper el alba”.

Señor, gracias porque pronto esta  larga  noche en este planeta lleno de pecado tendrá su fin, y  la gran eternal  mañana  sin   ninguna  nube  que  la oscurezca  romperá el alba y por siempre estaremos en Tu Presencia.  Así es que ayúdanos a recordar esto  cuando  haya oscuridad  en medio nuestro, cuando haya oscuridad a nuestro  alrededor.  Ayúdanos a  sostenernos en Ti con los ojos de la  fe,  y  un día será por vista. En el nombre de Jesús oramos, amén.

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Hagamos Fiesta

Isha – Salmos

DÍA 118 – Salmo 81

Dosis: Alegría

Hagamos Fiesta

“Canten alegres a Dios, nuestra fortaleza; ¡aclamen con regocijo al Dios de Jacob!¡Entonen salmos! ¡Toquen ya la pandereta, la lira y el arpa melodiosa! Toquen el cuerno de carnero en la luna nueva, y en la luna llena, día de nuestra fiesta.” (Salmo 81:3) (NVI)

Este salmo se usaba durante una de las celebraciones judías. Los estudiosos no se ponen de acuerdo si se cantaba en la Fiesta de las Trompetas o en la Pascua. Algunos proponen que se entonaba en ambas. Lo cierto es que nos recuerda el gozo y la celebración que debe haber cuando pensamos en las bondades de Dios.

Dios estableció siete fiestas a lo largo del año para que Israel se detuviera y se acordara y celebrara la fidelidad de Dios. Comprendemos por los salmos que en estas celebraciones se usaba música. ¿Qué hacen los niños cuando están contentos? Mucho ruido. ¿Qué hacen cuando escuchan instrumentos musicales? Bailan y se mueven al ritmo. Sin embargo, algo que me sorprende de este salmo de victoria es que trae consigo una advertencia: “Si mi pueblo tan sólo me escuchara, si Israel quisiera andar por mis caminos, ¡cuán pronto sometería yo a sus enemigos, y volvería mi mano contra sus adversarios!” ¡Qué interesante que en medio del gozo surge un recordatorio a la fidelidad!

Pero además Dios les expresa que su anhelo es seguir bendiciéndoles como lo hizo en el pasado: “Yo soy el SEÑOR tu Dios, que te sacó de la tierra de Egipto. Abre bien la boca, y te la llenaré. ¡Qué hermosa promesa! Yo también quiero abrir mi boca para que Él la llene de bendiciones y alabanzas. Pero en su gracia incomparable, les expresa aún más en un diálogo tierno: “Y a ti te alimentaría con lo mejor del trigo; con miel de la peña te saciaría.»315 ¡Sólo Él puede hacer brotar agua y miel de una peña seca! ¿Cómo no hacer entonces fiesta? ¿Cómo no celebrar sus bondades infinitas?

Podemos aprovechar las fiestas que se celebran en nuestra cultura, sobre todo aquellas cuyo origen es bíblico, como la Navidad y la Resurrección. ¡Qué motivo más grande para cantar puede haber que saber que Jesús vino y resucitó! Celebremos a nuestro Dios con sinceridad, de corazón. ¡Él se lo merece!

En cierta ocasión mis abuelos organizaron una Navidad en pleno julio, ya que todos los nietos nos reunimos, y por cuestiones de distancia, algunos primos no pasarían con nosotros Navidad. Me parece que disfruté mucho más la ocasión que en la fecha exacta pues no hubo prisa, ni el trajín de las festividades, ni el barullo de las compras. Pensamos en el nacimiento de Jesús, dimos gracias, compartimos regalos hechos a mano por cada uno de nosotros, cantamos villancicos y finalmente celebramos con luces de bengala. Ha sido una de mis mejores Navidades, pues nació de un gozo sincero y ese día de fiesta, agradecimos como familia que Jesús vino al mundo a salvarnos.

Oración: Señor, enséñame a celebrar, ya sea en las fiestas establecidas o en algunas propias. Quiero gozarme en ti. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 134). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Blasfemia

Jueves 9 Enero

De cierto os digo que todos los pecados serán perdonados a los hijos de los hombres, y las blasfemias cualesquiera que sean.

Marcos 3:28

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados.

Hechos 3:19

Blasfemia

http://labuenasemilla.net/20200109

En el derecho francés, la noción de blasfemia fue abolida por la ley del 29 de julio de 1881 sobre la libertad de prensa. En realidad, lo que se derogó fue la blasfemia como delito, pero esa palabra siempre existe. Ella significa: «Palabra o expresión gravemente injuriosa contra una divinidad». Y es una palabra que Jesús mismo utilizó.

Delante de Dios, la blasfemia es, pues, un pecado muy grave, puesto que es una injuria hecha a Dios mismo. Pero el Dios a quien la Biblia nos revela es un Dios de gracia. Él afirma que tales palabras pueden ser perdonadas a los que las profieren. Él mismo fue ofendido de una manera mucho más grave. Hace aproximadamente 2.000 años, los hombres clavaron a su Hijo en una cruz. A los sufrimientos físicos se añadieron las burlas, los insultos y las provocaciones de la multitud. En lugar de utilizar sus poderes divinos y aniquilar a sus verdugos, Jesús dijo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34). Fue así como el amor de Dios respondió a la maldad del hombre, y este amor no ha cambiado.

Nos prometió su perdón, si nos arrepentimos y confesamos nuestros pecados. Que uno sea blasfemador, asesino, o una persona respetable, no hay otro camino para hacerse beneficiario de la gracia que él nos ofrece. Amigo lector, quien quiera que usted sea, retenga esta promesa: “Si confesamos nuestros pecados, él (Dios) es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).

Génesis 10-11 – Mateo 7:7-29 – Salmo 6 – Proverbios 2:16-22

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.ch – labuena@semilla.ch