2/9 – Señales antes de la venida de Cristo, 2ª Pte.

Gracia a Vosotros

Serie: ¡Jesús viene!

2/9 – Señales antes de la venida de Cristo, 2ª Pte.

John MacArthur

Ahora llegamos al estudio de la palabra de Dios en Mateo capítulo 24. Mateo 24 y 25 son conocidos como el discurso del Monte de los Olivos. Es un discurso o un sermón que dio nuestro Señor Jesucristo en el Monte de los Olivos. Su tema es la segunda venida de Cristo. Entonces, es su propio sermón, su propio mensaje acerca de su propia segunda venida. Es un mensaje glorioso, glorioso. Y esperamos con gusto el entender sus grandes, grandes verdades.

Y simplemente para darle algo de contexto, necesita recordar que Jesús vino a Israel para ser su Redentor, su Salvador, su Libertador, su Mesías, su Rey, pero Juan dice, “a los suyos vino y los suyos no le recibieron. 33 años después de que él entró a este mundo, él está a punto de salir. Él comenzó su ministerio al ofrecerse a sí mismo al pueblo de Israel, y él lo terminó al ser rechazado por ellos. Solo está a unos días antes de que él sea ejecutado en una cruz por el pueblo mismo, a quien él vino a salvar y a gobernar.

Ahora, si usted nos ha acompañado en nuestro estudio de Mateo, usted sabe que él acaba de dar un pronunciamiento final de juicio contra Israel. Sus palabras están en el versículo 37 del capítulo 23, “Oh Jerusalén, Jerusalén, tú que matas a los profetas y apedreas a los que te son enviados. ¿Cuántas veces quise reunirte como la gallina reúne a sus pequeños bajo sus alas, y no quisisteis? He aquí vuestra casa os es dejada desierta. Ese es el último discurso público que jamás dio al pueblo de Israel. Sus palabras finales para ellos son palabras de juicio, él nunca predica otro sermón.

En el capítulo 21, capítulo 22 y el capítulo 23 él pronunció juicio sobre la nación de Israel, juicio sobre los líderes falsos, y juicio sobre el pueblo que siguió sus engaños. Su juicio vino en forma de afirmaciones directas de juicio, vino en forma de parábolas de juicio, y finalmente en el capítulo 23 una denuncia literalmente sangrienta, de los líderes falsos que desviaron al pueblo. Y él cierra al decir, “vuestra casa os es dejada desierta.” Un pronunciamiento de juicio. Pero ese pronunciamiento de juicio, lo que es muy interesante, es seguido en el versículo 39 por estas palabras, “porque os digo que no me veréis hasta que digáis: bendito es el que viene en el nombre del Señor.” Ahora, el que viene en el nombre del Señor es un título mesiánico. Y él dice, no me volverán a ver hasta que venga como Mesías y Rey.

Entonces, por un lado, él pronuncia juicio, por otro lado, él dice, regresaré. Por un lado, él dice, su casa les es dejada desierta, por otro lado, él dice, regresaré, por así decirlo, para restaurarla otra vez. Ahora, esta conclusión en particular de su mensaje, sin duda alguna llenó los corazones de sus discípulos de gran esperanza. Seguro, ellos oyeron que él pronunció juicio, pero ellos también oyeron que él vendría como el que establecería su reino. Ellos habían esperado esto todos los años que habían estado con Jesús. Y yo creo que, en este momento mismo, al término del sermón en Mateo 23, los discípulos probablemente estaban en el punto alto de su experiencia con Jesús, a lo largo de todos los tres años de su ministerio. Lo oyeron decir que él iba a traer juicio, y también lo oyeron decir que él iba a venir en el nombre del Señor, una verdad mesiánica.

Y entonces, pensaron que debido a la manera en la que entendieron los profetas del Antiguo Testamento, como vimos en nuestro último estudio, que esto había llegado a su clímax. Él iba a venir para traer juicio, y ese juicio sería una limpieza, y después inmediatamente sería seguida por su reino. Ellos creían que estaban al borde del reino mesiánico. De hecho, en Lucas capítulo 19, tenemos un versículo que realmente apoya esa idea. En Lucas 19:11, escuche esto, “conforme oyeron estas cosas, él añadió y habló una parábola, porque él estaba cerca de Jerusalén”. Aquí es dónde están camino a Jerusalén, al principio de esta semana. Y dice que él añadió esta parábola porque pensaron que el reino de Dios aparecería inmediatamente. Los discípulos a partir del momento en el que él se acercó a Jerusalén pensaron que el reino aparecería inmediatamente.

Y entonces, estaban viviendo en esa expectativa. Y cuando la multitud arrojó esas ramas de palmera y esas prendas de ropa frente a él, conforme él entró ahí montado sobre la asna, y gritaron ¡Hosanna, bendito es el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna al hijo de David! pensaron que todo esto era parte de preparar al pueblo para el reino. Y después conforme él entró al templo y limpió al pueblo pensaron que esa era la limpieza de los hipócritas, y ahora conforme él dice que va a venir en juicio, piensan que va a ser la purificación de Jerusalén que ellos creían iba a pasar. Y después, entonces él iba a venir en el nombre del Señor como su Mesías. Ven todo esto, como sucediendo inmediatamente.

De hecho, conforme dejan el templo, en el capítulo 24, versículo 2, Jesús viendo al templo dice, “No quedará una piedra sobre otra que no será derribada.” Y él inclusive les dice que el templo mismo será destruido y eso encajaba en su enseñanza también, porque ellos recordaron que Ezequiel dijo que en el reino habría un templo nuevo. Y este templo después de todo fue construido ni siquiera por un judío, sino por Herodes, un idumeo. Y fue un templo que fue ocupado en la actualidad por hipócritas y religiosos falsos.

Y entonces, todo esto en cierta manera estaba uniéndose en su mente. El Mesías había alcanzado el momento cuando él iba a traer su reino. Y ellos no consideraron sus palabras acerca de morir, acerca de una semilla que cae en el piso, en el suelo y muere. Ellos ignoraron lo que él dijo acerca de que él sería entregado a los principales sacerdotes y los escribas para ser crucificado, y para resucitar el tercer día. Y lo único que podían ver era el reino, el reino, el reino, y ciertamente él ya había comenzado a limpiar el templo y ahora él lo iba a destruir. Él iba a juzgar a los impíos, y purgar a la nación y después él iba a venir a venir en gloria plena como Rey de reyes y Señor de señores. Ellos creían que era eminente en ese punto. Así es como ellos interpretaron los profetas.

¿Se acuerda que le dije la semana pasada, la secuencia de su escatología o de su doctrina de los últimos días? Ellos creían debido a la manera en la que estudiaron los profetas, ellos creían, y está revelado en la literatura de la época, literatura no bíblica, que primero habría un período de gran tribulación, probablemente pensaron que estaban en ella y habían estado ahí por mucho tiempo bajo la opresión romana y griega. Sería seguida por la venida de un heraldo que anunciaría el Mesías, ese era Juan el Bautista hasta dónde ellos sabían. Después el Mesías vendría, y él vino. Después él limpiaría las naciones impías. Después él limpiaría Jerusalén. Después él congregaría a los judíos dispersos de todo el mundo y establecería su reino.

Bueno, ellos pensaban que todo esto iba de acuerdo con la agenda. Habían pasado por un tiempo de tribulación, el precursor había venido, el Mesías estaba ahí, él había comenzado con la limpieza de Jerusalén, sería seguido ciertamente por la destrucción de las naciones impías, la congregación de los judíos dispersos y el establecimiento del reino. Ellos pensaron que estaban en ese momento, el reino vendría. Como puede ver ellos no tenían sentido alguno de un período largo de tiempo entre la primera y segunda venida. Ellos no tenían idea alguna de que Cristo vendría y después él se iría y regresaría y habría un período largo de miles de años antes de que él regresara. Así no hablaron los profetas, solo hablaron de una venida del Mesías. No llenaron ese espacio grande que estaba en la mitad, esa es la razón por la que el Nuevo Testamento llama eso un misterio que fue escondido en el tiempo pasado. La época entera de la iglesia como la conocemos es algo que no fue revelado en el Antiguo Testamento, no se habla de eso ahí. Hay un espacio grande que no entendían.

Permítame ilustrárselo al pedirle que tome su Biblia y vea Isaías 61, simplemente una ilustración va a mostrarle lo que quiero decir. En Isaías 61 tenemos un retrato del Mesías venidero, y dice en el versículo 1, “El Espíritu de Jehová Dios está sobre mí…” Es el Mesías hablando aquí, esperando su venida, “…porque me ha ungido para predicar buenas nuevas a los humildes, él me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón, a proclamar libertad a los cautivos, a abrir la cárcel de aquellos que están prisioneros; a proclamar el año aceptable del Señor, y el día de venganza de nuestro Dios para consolar a todos los que lloran, a designar a aquellos que lloran en Sion, a darles belleza en lugar de cenizas, el aceite de gozo por lloro, el atuendo de alabanza por el espíritu de pesadumbre para que sean llamados arboles de justicia, las plantas del Señor para que él sea glorificado.” Esa es una profecía maravillosa después del versículo 4 hasta el versículo 11 usted tiene más de esa profecía.

Ahora, observe lo que hay ahí, primero él viene a predicar en el versículo 1 y a libertad a los cautivos y demás, y después a proclamar el año aceptable de Jehová ese es el año de la salvación del Señor. Después es seguido, “y el día de la venganza de nuestro Dios”. En otras palabras, el profeta ve al Mesías viniendo, predicando el evangelio y trayendo la venganza del día de Dios al mismo tiempo. Pero, no es así. Y después, claro, eso es seguido inmediatamente por el reino, el cuál es un tiempo de consuelo para los que lloran, un tiempo de belleza en lugar de cenizas, aceite de gozo en lugar de lloro, atuendo de alabanza por el espíritu de pesadumbre, y el plantar árboles de justicia y demás. Y después hasta el versículo 11 la tierra producirá el huerto, causará cosas que crezcan, que son sembradas para que florezcan, y en esa manera el Señor Dios causará que la justicia y la alabanza brote ante todas las naciones. En otras palabras, la obra mesiánica entera es vista en una unidad.

Ahora, vaya a Lucas 4 y permítame mostrarle algo. Lucas 4. Jesús en Nazaret, en la sinagoga, versículo 16, como era su costumbre fue a la sinagoga en el día de reposo y se puso de pie a leer, y se le dio el libro del profeta Isaías, y cuando él hubo abierto el libro, el encontró el lugar en dónde estaba escrito, y él encontró Isaías 61:1 y en adelante. Y él leyó, “El Espíritu del Señor está sobre mí, porque él me ungió para predicar el evangelio a los pobres, me envió a sanar a los quebrantados de corazón, a predicar liberación a los cautivos, a darle vista a los ciegos, a darle libertad a los que están quebrantados, a predicar el año aceptable del Señor.” Y él cerró el libro.

Ahora, espera un minuto, él llegó a la libertad de Isaías 61:2, la siguiente línea es, “Y el día de la venganza de nuestro Dios.” ¿Por qué no leyó esa parte? Porque eso es, ¿qué? futuro. Y aquí hubo una indicación de que lo que Isaías vio como un todo, Jesús lo cumpliría en dos partes separadas. Y esa es la razón por la que él cerró el libro después de predicar el año aceptable del Señor. La primera vez que el Salvador vino, él vino a predicar. La segunda vez que él venga va a venir a ¿qué? a juzgar.

Y entonces, no fue sino hasta que los evangelios desarrollaron lo que comenzamos a ver como la distinción entre la primera y segunda venidas. Inclusive los discípulos, y ahora usted puede regresar a Mateo 24, inclusive los discípulos no percibieron su venida como una segunda venida. Ellos percibieron que él vendría únicamente en el sentido de venir en plenitud como Mesías, solo en el sentido de venir como el Rey plenamente ungido y gobernante y Señor de señores, únicamente en el sentido de venir a su reino en gloria.

Y entonces, piensan que todo va a suceder en un momento, todo sucede en una ocasión. El Mesías está aquí, el reino tiene que seguir inmediatamente, no entienden este largo período de tiempo en el que el Señor está redimiendo al pueblo de toda la tierra. Y entonces, hacen las preguntas en el versículo 3, “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas?” E implícito en el cuando es hoy o mañana, o la semana próxima, o ¿que tan rápido? “¿Y cuál será la señal de tu venida y del fin del siglo?” ¿Cuál es la señal que estamos esperando? Digo, es como si estuvieran parados de puntas esperando a que algo sucediera momentáneamente, estaban tan emocionados, podían percibir que el hijo de Isaías 9 estaba listo para tomar sobre sus hombros el gobierno del reino de Dios, podían percibir que la piedra cortada sin manos de Daniel estaba lista para aplastar el poder de hombres malos, que el Mesías, el Príncipe estaba listo para poner fin a los pecados y hacer reconciliación para aniquilar y traer la justicia eterna y ungir al Rey Santísimo. Podían percibir que el Hijo del hombre recibiría dominio y gloria en un reino que era eterno. Podían percibir lo que Isaías había dicho, lo que Daniel había dicho, lo que Ezequiel había dicho que iba a pasar, lo que Zacarías había dicho que iba a pasar en el día del Señor, y piensan que es momentáneo. Entonces dicen, ¿cuándo? ¿y cuál es la señal?

Ahora, ¿qué es lo que los hace sentir esa expectativa? El hecho de que él había prometido la destrucción y deserción de Jerusalén, el hecho de que él había prometido que él vendría en el nombre del Señor, el hecho de que él dijo que el templo sería devastado, piensan que es inminente. Y entonces, él les tiene que explicar que no lo es, que todavía es futuro, que está lejano. Y ese es el propósito a partir del versículo 4, es un sermón profético que los lleva a ellos y a nosotros a un tiempo que no ha venido aún. No describe el tiempo entre ese entonces y el 70 d.C. la destrucción de Jerusalén. No hay manera en la que eso pueda ser posible. Los términos no nos permiten creer eso. No describe la época de la iglesia, no puede. Tiene que describir el tiempo futuro, apenas antes de la venida de Cristo, quieren conocer las señales de la venida de Cristo, las señales del fin del siglo. Y las señales que dicen, aquí está, aquí está, ya viene. Y entonces, él los lleva hasta el tiempo final.

Ahora, para que sepamos que este no es el período de tiempo previo a la destrucción de Jerusalén, que no es solo la época de la iglesia como muchos comentaristas han querido que creamos, sino que es el tiempo final, permítame darle algunos indicadores claves de interpretación. Muy bien, entonces siga. Observe en primer lugar, versículo 8, esto es muy importante, versículo 8, ahora los versículos 4 al 14 describe muchas de las señales de la venida de Cristo, gente que viene y dice, ‘Yo soy el Cristo’, engañando, guerras y rumores de guerras, naciones levantándose contra nación, reino contra reino, hambre, terremoto, en el versículo 7. Versículo 9, persecución y matanza y odio; y después hay deserción de la fe y profetas falsos en el versículo 11; y el amor de muchos se enfría, versículo 12. El evangelio del reino es predicado, en el versículo 14. Él está describiendo todo tipo de señales que van a venir al fin del siglo. Son señales de la venida del Mesías.

Ahora observe el versículo 8, “Todas estas señales son el principio de dolores”, muy importante, es la palabra griega para ‘dolores de parto’. El dolor en sí que una mujer tiene al dar a luz un hijo, es el principio de un dolor de parto. Ahora, permítame hacerle una pregunta simple, ¿cuándo ocurre el dolor en el parto? ¿en la concepción? Eso es ridículo. ¿Durante el embarazo? Igual de ridículo. El dolor en el parto ocurre, ¿cuándo? Apenas previo al nacimiento, al fin mismo. Eso es lo último que sucede, y usted sabe que está ahí. De hecho, usted comienza a monitorear la frecuencia de los dolores de parto hasta que llegan en una sucesión rápida, y entonces es el momento de dar a luz la vida. Los dolores de parto suceden al final, no se encuentran a lo largo del embarazo. Y tampoco estas cosas se encuentran a lo largo de la historia de la época de la iglesia. Son cosas que ocurren en una sucesión rápida que dan lugar, o terminan en el nacimiento, por así decirlo del reino mesiánico.

Ahora, para ilustrarle eso quiero que me acompañe a 1 Tesalonicenses capítulo 5, 1 Tesalonicenses capítulo 5. Y aquí hay otro uso de la misma ilustración. Y Pablo también está hablando aquí de la venida del Señor, y él dice, “de los tiempos y las épocas, hermanos, no necesitáis que os escriba, porque vosotros mismos sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá como ladrón en la noche. Él dice, no necesito darles una escatología, ustedes tienen eso. Y si no tienen nada más, tienen el discurso del Monte de los Olivos, tienen la enseñanza de nuestro Señor. Entonces, ustedes saben que el día del Señor, esto es la venida de Cristo, para establecer su reino, viene como un ladrón en la noche.

Ahora, ¿cómo viene un ladrón en la noche? Con mucho silencio, inesperadamente, repentinamente. Inesperadamente, repentinamente, sucede. Y después en el versículo 3 él dice, “Porque cuando digan paz y seguridad’, todo se ve bien, “destrucción repentina viene”. La venida de Cristo es repentina, la destrucción con ella es repentina, y después él dice, son como dolores de parto en una mujer con hijo.” Misma ilustración. Cuando él quiere ilustrar algo que viene repentinamente y de manera devastadora, apenas antes del día del Señor, él usa la ilustración de los dolores de parto.

Entonces, esto es coherente con el uso que Jesús hizo, los dolores de parto en la mente judía venían de manera repentina y con expectativa apenas antes del nacimiento. Y esa es la manera en la que la ilustración es usada en 1 Tesalonicenses, y así es la manera en la que la ilustración es usada en Mateo 24. Entonces, cuando dice que estas son el comienzo de los dolores de parto, esto nos tiene que colocar al final. Así tiene que ser.

Entonces, nuestro Señor está diciendo, “antes del fin, habrá una secuencia de dolores de parto.” Ahora, escuche esto, los dolores de parto vienen al principio de manera no frecuente, ¿verdad? Y después con más frecuencia y más frecuencia, y más frecuencia hasta que vienen en una especie de expulsiones muy frecuentes, hasta que ese hijo es expulsado del cuerpo. Y así es exactamente cómo será en el tiempo final. Vendrán dolores de parto, acontecimientos separados por la distancia y después menos distancia, y menos distancia hasta que finalmente al llegar al momento de la venida de Cristo, habrá una explosión de holocaustos concurrentes que son acontecimientos que se llevarán a cabo por toda la tierra.

Entonces, la frecuencia de la cronología de la frecuencia se vuelve condensada más y más, y más y más, y más hasta que finalmente el reino viene. Ahora, esa es la ilustración de nuestro Señor en el versículo 8, y entonces eso nos dice que él está hablando del tiempo final, apenas antes del reino. Ahora, un segundo indicador, y uno que creo que es igualmente importante se encuentra en el versículo 13, versículo 13, “pero el que persevere hasta el final, será salvo.” ¿Cuál es el fin? Bueno, el fin es mencionado en el versículo 13, y el fin es mencionado en el versículo 6. “El fin no es todavía”, él dice. ¿De qué fin él está hablando? Usted regresa al versículo 3, “el fin del siglo”. Él está hablando del fin del siglo. Tiene que ser ese su tema, y entonces en el versículo 13 cuando él dice, “el que persevere hasta el fin.” ¿De qué fin está hablando él? El fin del siglo.

Ahora, si esto tiene que ver con gente perseverando hasta el fin del siglo, tienen que ser personas que están vivas al fin del siglo, ¿verdad? En otras palabras, las personas que enfrentan estos acontecimientos, que pasan por estos dolores de parto y perseveran hasta el fin de ellos, y el fin del siglo, serán salvos. Entonces, tiene que estar hablando de personas, entonces. No voy a perseverar hasta el fin a menos que esto suceda rápidamente, y a menos de que, me imagino, pierda yo lo que entiendo del Rapto. Los discípulos no habían perseverado hasta el fin, porque el fin no ha venido aún. El punto es que el fin del siglo es el fin del siglo. Y él está hablando de personas que están pasando por estas cosas y perseverando hasta el fin del siglo.

Entonces, él tiene que estar hablando de personas que están vivas en el fin del siglo, que pueden perseverar. Uno muy importante. Los problemas que vienen sobre personas que están viniendo sobre personas que están vivas, en un tiempo en el que pueden perseverar hasta el fin del siglo. Observe el versículo 14, otro indicador. Dice, “Y el evangelio del reino será predicado en todo el mundo, para testimonio para todas las naciones y entonces vendrá el fin.” ¿Qué fin? El fin del siglo, de nuevo. Y previo al fin del siglo, va a haber una predicación mundial del evangelio.

Ahora, eso no pudo haber sido verdad antes del 70 d.C. no hay manera de que fue así. No hubo predicación del evangelio alrededor del mundo antes del 70 d.C. y ni siquiera es verdad en la actualidad. Hay muchos, muchos lugares en el mundo, en dónde el evangelio no está siendo predicado en absoluto, y nunca ha sido predicado. Pero antes del fin será predicado en todo el mundo. Dice usted, ¿cómo es que esto va a pasar? No creo que esto en cierta manera está pasando a lo largo de la historia, un poquito aquí, un poquito allá, un poquito creo que antes del fin del siglo dice aquí, de manera sobrenatural, instantánea, milagrosa, habrá un evangelismo mundial mediante medios sobrenaturales para que toda persona en la faz de la tierra, sobre la faz de la tierra, lo va a oír. Le voy a explicar eso en esta noche, voy a explicar cómo eso va a pasar, y quién lo va a hacer, pero eso es para ésta noche. Pero el punto aquí es, antes del fin del siglo va a haber una predicación mundial del evangelio. Eso nunca ha sucedido. Eso no es en la actualidad y eso no fue antes del 70 d.C.

Ahora, hay otro indicador en el versículo 15. Observe el versículo 15, “Cuando vosotros veáis la abominación desoladora de la que habló Daniel el profeta, ahí en el lugar santo, el que lea entienda. Entonces, los que están en Judea huyan a los montes. En otras palabras, todo va a desatarse cuando ustedes vean la abominación desoladora de la que habló Daniel el profeta. Ahora, ¿qué es eso? O, eso es fácil, lo único que necesita hacer es ir a Daniel capítulo 9, y él dice en el versículo 27 que el anticristo va a hacer que el sacrificio y la población cese y para la diseminación de las abominaciones él va a traer desolación. Lo que él va a hacer es que el anticristo entre al templo, en el tiempo futuro de tribulación él profana el templo, él comete sacrilegio en el templo cuando los judíos hayan establecido su adoración. Y dice que él lo va a hacer hasta la consumación, hasta el fin. Y aquello que es determinado, aquello que es determinado por Dios será derramado en el desolador. En otras palabras, juicio final. Él lo hace en el fin, en el día final del hombre cuando Dios va a derramar juicio, él lo hace Daniel dice en un tiempo cuando el Príncipe va a venir para terminar la transgresión, terminar con el pecado, hacer reconciliación para la iniquidad, y traer justicia eterna.

En otras palabras, en Daniel 9:24-27 el profeta dice, la abominación desoladora se lleva a cabo antes de que el Príncipe establezca la justicia eterna, apenas antes del juicio final en la venganza. Entonces, tiene que ser en el tiempo final. Entonces, dice aquí, en el versículo 15 de Mateo 24, “cuando vean la abominación desoladora entonces ustedes saben que están viendo las señales del fin.” Y Daniel nos dice que eso sucede apenas antes de que el Mesías establezca su reino y juzgue a los impíos. Entonces, de nuevo otro indicador de que debemos estar viendo un tiempo futuro. Eso es exactamente lo que Daniel tenía en mente.

Ahora, observe el versículo 21, y aquí hay otro indicador de que estamos viendo a un tiempo futuro, dice, “en este tiempo habrá gran tribulación como nunca ha habido desde el principio del mundo hasta este tiempo, ni jamás habrá.” Será el peor tiempo en la historia del mundo, el peor tiempo en la historia del mundo. ¿Y cuándo es el peor tiempo en la historia del mundo? Tiene que ser el tiempo final, ¿verdad? tiene que ser. Tiene que ser el tiempo cuando la venganza de Dios se desate. Daniel habla estas mismas palabras en el capítulo 12, él dice, “en ese tiempo”. ¿Cuándo? el tiempo del fin. De manera muy clara, el tiempo del fin, si usted lo compara con el capítulo 11. Él tiene al anticristo en el capítulo 11. Después viene Miguel en el versículo 1 del 12, se pone de pie y habría un tiempo de tribulación como jamás ha habido desde que una nación hasta esa época. Y son palabras parecidas a las palabras de nuestro Señor. El peor tiempo de problemas en la historia del mundo, seguido inmediatamente por la resurrección para vida eterna y la resurrección para vergüenza y menosprecio eterno.

Entonces, ese es el tiempo previo a la resurrección final. El tiempo previo al juicio final, la venganza final, el establecimiento final del reino de Dios. Entonces, tiene que ser futuro, el tiempo de gran tribulación como el mundo jamás ha conocido. Otro indicador está en el versículo 29, dice, inmediatamente, después de la tribulación de esos días, inmediatamente después de esto, el sol se oscurece y la luna no da su luz, las estrellas caen del cielo, las potencias de los cielos son sacudidas y después aparece la señal del Hijo del hombre en el cielo. Entonces, Cristo viene inmediatamente después de la tribulación. La tribulación de la cual él habla es la gran tribulación del versículo 21. Es el tiempo como nunca ha habido, el tiempo en el futuro. ¿Qué tiempo es? Según Daniel en el versículo 15 es el tiempo de la abominación desoladora, y es apenas antes de la segunda venida.

Entonces, todos estos indicadores nos dicen que esto debe ser futuro, debe ser futuro. Finalmente, observe los versículos 32 al 34, como otro y último indicador. El Señor dice ahí una parábola, una rama que produce sus hojas, usted sabe que el verano se acerca. Usted tiene una higuera, usted ve hojas y sabe que el fruto viene. El fruto viene en el verano, usted ve las hojas y usted sabe que el fruto está por venir. En otras palabras, simplemente es una señal. De la misma manera cuando veáis todas estas cosas, ¿qué cosas? Todo de lo que él ha estado hablando, un tiempo de tribulación como ningún otro en la historia del mundo. Un tiempo de todas estas marcas y señales que él ha cubierto antes de eso en el capítulo 24, “cuando veáis esas, sabéis que se acerca”. ¿Qué está cerca? “El fin del siglo, la señal del Hijo del hombre que viene. Y ésta generación.” ¿Qué generación? La generación que esté viva cuando las señales sucedan, la generación que las vea cumpliéndose. Jamás pasará hasta que todo esto se cumpla. En otras palabras, el cumplimiento de todo el tiempo del fin, va a ser visto por las personas que vean las señales.

Entonces, las señales están reservadas para la gente que esté viva en el tiempo final, esto toma todo esto y lo coloca en el futuro. La generación que esté viva cuando las señales comiencen a desarrollarse estará viva cuando Cristo venga a establecer su reino. Ahora, usted entiende que todo el discurso del Monte de los Olivos es futuro. Ahora, eso no quiere decir que algunas de las cosas que van a suceder en ese entonces no suceden ahora, pero van a suceder en ese entonces a una escala y a un nivel, y en proporciones que van más allá de lo que jamás hemos conocido hasta ahora. Tenemos guerra ahora, tenemos terremotos ahora, tenemos hambre ahora, tenemos problemas en nuestro mundo ahora, tenemos homicidios ahora, tenemos persecución ahora, tenemos odio ahora, inclusive tenemos algunas cosas sucediendo en el cielo, que nos molestan ahora, pero nada comparado con la muestra increíble que se va a llevar a cabo en ese período breve comprimido de tiempo llamado los dolores de parto del reino, cuando Dios envíe juicio a la tierra y entonces dé a luz al Rey en su reino.

Ahora, usted sabe dónde está, espero, en Mateo. Usted entiende que hemos sido llevados al futuro. Otra nota que quiero que observe. Muy, muy importante. Sea tan amable de observar el versículo 6, “y oiréis de guerras y rumores de guerras, no os turbéis.” Ahora, versículo 9, “entonces os afligirán y os matarán, y serán odiados”, versículo 15, “cuando por tanto veáis la abominación desoladora”. Versículo 20, “pero orad que vuestra huida no sea en el invierno” y demás.

Ahora, alguien podría decir, “Bueno, ¿cómo es que esto puede ser futuro cuando él le está hablando a los discípulos y él les dice, vosotros, vosotros, vosotros, vosotros? ¿les está hablando a ellos? Permítame tan solo ayudarle en esto. Éste es un privilegio editorial dado a un profeta. Cuándo Dios escoge a un profeta y los transporta al futuro para hablar de un tema futuro, él le habla directamente a las personas de esa época. Y entonces, el uso de vosotros o ustedes, de ninguna manera refleja el hecho de que esto tiene que ser cumplido por la gente a quien él le habla. Ustedes, sean quienes sean que estén vivos en esa época, ustedes a quienes esto se aplica, eso es todo. Son ustedes, que es editorial, en un sentido, sea quienes sean. Esta es la libertad profética para hablar directamente a la sociedad en el futuro, a la cuál Dios ha transportado al profeta en el proceso de revelación.

Y si usted quiere ver el uso del Antiguo Testamento de eso, está por todos lados. Los profetas del Antiguo Testamento frecuentemente le hablaron directamente a las personas que iban todavía a nacer en el futuro, diciéndoles, ustedes, ustedes, ustedes, aunque no habían nacido. Por ejemplo, observe Isaías 33:17-24; Isaías 66:10-14; Zacarías 9:9, Zacarías 3:17-20 y más, y más, y más. Usted no necesita verlas en este momento. Algunos de ustedes ya están perdidos, pero todos esos pasajes, son muy obedientes, quiero que sepan eso, pero todos esos pasajes y muchos otros, tienen a los profetas hablando de una manera directa a personas que todavía no han nacido, a quienes la profecía se va a aplicar de manera directa. Entonces, hay un privilegio profético al hablar así.

Ahora, habiéndonos colocado en el futuro, entendiendo que estamos viendo el tiempo conocido como la tribulación, eso es lo que nuestro Señor la llama en la Gran Tribulación, un tiempo en el futuro apenas antes de que Cristo venga. ¿Cuáles son las señales? ¿cuáles son las señales para indicar su venida? ¿cuáles son las señales para indicar el establecimiento de su reino? ¿cuáles son las señales para indicar el final de la época del hombre, y el comienzo del reino eterno, glorioso de Dios? ¿cuáles son las señales? Bueno, en primer lugar, recordamos el versículo 8, él nos da el principio de esas señales. Apenas el principio de los dolores de parto. ¿Se acuerda usted de lo que le dije?

Comienzan más bien lento, comienzan lento, se vuelven más rápido, más rápido, más rápidos, más rápidos hasta que finalmente al final simplemente es un holocausto de cosas explotando por todos lados. Si usted estudia por ejemplo el libro de Apocalipsis, usted ve el desarrollo, como se abren los sellos y los seis sellos se abren y después el séptimo, y del séptimo sello vienen siete trompetas, siete trompetas. Y saliendo de la séptima trompeta vienen siete copas de ira derramadas sobre la tierra. Y hay una velocidad que se incrementa, los sellos cubren un período de años parece, las trompetas un período quizás de semanas, y las copas quizás un período de horas y días conforme los dolores de parto se vuelven más y más cercanos, más comprimidos, más concurrentes al final.

Entonces, vamos a comenzar con el Señor en el sermón, viendo el principio. Y al principio habrán seis dolores de parto. Seis. Le voy a dar uno esta mañana, y las otras cinco esta noche. Voy a dar únicamente una. La primera es engaño, engaño. Ahora, no estamos diciendo que no hay engaño en la actualidad, no estamos diciendo que no hubo engaño en ese entonces, siempre ha habido engaño, y engañados. Siempre ha habido personas que vienen en el nombre de Cristo, en el nombre de Dios, para desviar a la gente. Siempre ha habido cristos falsos, y siempre los habrán, pero no como los habrá en el fin. Todo es incrementado, intensificado, y escala.

Y aunque el discurso del Monte de los Olivos no trata con el rapto de la iglesia, tenemos que acudir a las epístolas para eso, esto no trata con eso, aunque el discurso del Monte de los Olivos no trata con el rapto de la iglesia, eso no quiere decir que no hay rapto. Y creemos que la iglesia de Jesucristo será arrebatada y todas estas cosas que se llevarán a cabo, se llevarán a cabo después de que la iglesia se halla ido, y después de que el Espíritu Santo quite su poder de refreno y deje que todo el infierno se suelte. De tal manera que la maldad de este engaño va a exceder a todos los otros engaños. Las maldades de estas guerras van a exceder a todas las otras guerras, las maldades de estos conflictos van a exceder a todos los otros conflictos, la maldad de este odio y este homicidio va a exceder a todo el odio y homicidio cuando no quede refreno alguno en el mundo para refrenar la maldad del hombre.

Entonces, estamos viendo una época cuando el engaño llega a su clímax. Y esa es la primera marca, la primera señal del principio de dolores. Y Jesús le respondió, versículo 4, les dijo: “Guardaos”, literalmente blepete, o mirar, mantengan sus ojos abiertos, que nadie os engañe, no sean engañados, no sean engañados, van a haber personas en ese período de tiempo que están buscando respuestas, el mundo va a comenzar a desintegrarse, la maldad va a desbordarse, la maldad se va a desbordar de manera absoluta. De hecho, inclusive nos dice en el versículo 12, “porque la piedad abundará.” Piensa que está mal ahora, ni siquiera puede concebir como será en ese entonces, cuando todo el infierno se desate en la tierra, y la iglesia ya no esté, y el que refrena no esté aquí. Y entonces, él dice, “Mirad, debido al engaño. No dejen que nadie los engañe.” Y aquí hay un mundo que simplemente se está desintegrando, aquí hay un mundo que está desmoronando, aquí hay un mundo en dónde el afecto natural ya se acabó, de acuerdo a lo que Pablo le dice a Timoteo. Un mundo en dónde todas las relaciones sociales se han desmoronado, un mundo que está en caos económico, un mundo que está viviendo en un pecado desenfrenado y todo comienza a desmoronarse, todo comienza a colapsarse, y ese mundo está buscando líderes, y ese mundo está buscando a mesías y a salvadores y a libertadores, y tan pronto como comienzan a clamar por ese tipo de líderes van a haber mesías falsos por todos lados que se van a ofrecer como la solución. Y dice en el versículo 5, “muchos”, ¿lo ve ahí? “muchos vendrán en mi nombre diciendo yo soy el cristo.” Van a estar por todos lados y engañarán a muchos. ¿Cree que tenemos a nuestros engañadores en la actualidad? Y los tenemos, y tenemos a nuestros cristos falsos y mesías falsos por todos lados, siempre han existido pero nada como van a existir en esa época desesperada, desesperada.

Y entonces, él dice, “No seáis engañados. Van a venir en el tiempo final muchos que los engañarán, que querrán que ustedes crean que son el cristo, y vendrán en mi nombre”, él dice, “diciendo que son el mesías.” Este discurso del Monte de los Olivos, partes del mismo también están registradas en Marcos 13, y Lucas 21. Y en Lucas 21:8, Lucas registra, “Y él dijo: Guardaos que no seas engañados, porque muchos vendrán en mi nombre diciendo yo soy cristo.” Y Lucas añade, “el tiempo se acerca”. En otras palabras, van a decir, es el tiempo para mi reino, es el tiempo para mi reino.” El Señor dice, “No vayáis en pos de ellos”. Van a venir y van a decir, “Yo soy el Cristo, es el momento de mi reino.”

Sabe una cosa, los hemos tenido, muchos de ellos, pero no como será en ese día en un mundo que está en desesperación absoluta, en un mundo que esté clamando por libertadores y líderes, en un mundo dónde los hombres todavía están inclinados a la religión. Tenemos una inclinación muy religiosa en nuestra naturaleza, y van a buscar a líderes religiosos, y va a haber una proliferación de fraudes y charlatanes y mesías falsos. De hecho, vea el versículo 23, “Si alguno os dijere, ‘he aquí el cristo, he ahí el cristo’. No le creáis porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y hará grandes señales y maravillas para que, si fuera posible, “engañarán hasta los escogidos.”

En otras palabras, no van a ser simplemente como algunos de los maestros falsos en esta era, van a poder hacer señales y maravillas, van a poder hacer magia, van a poder hacer obras sobrenaturales inspiradas por demonios que van a cautivar la atención del mundo. Y ésta multitud de cristos falsos en últimas van a culminar en un cristo falso conocido como, ¿quién? el anticristo. Y él va a ser el epítome de los cristos falsos. Él va a ser el individuo definitivo en quién morará Satanás. Y Daniel lo llama el pequeño cuerno, y el rey con el rostro fuerte, el rey obstinado. Y Juan lo llama la bestia, y Pablo lo llama el hijo de perdición y hombre de pecado. Y él viene como la culminación de todos los cristos falsos, y él es tan convincente y tan engañoso que en Daniel 9:27 dice, inclusive Israel como nación hace un pacto con él, y entra en una asociación con él creyendo que es su liberador. Así de engañador es. Y todas las naciones del mundo son engañadas por él, y vienen bajo su poder. Él engaña a muchos.

De hecho, la Escritura nos da mucha información acerca de él. En Daniel capítulo 8, en el versículo 23, simplemente escuche conforme le leo esto. “En los últimos días en el tiempo del reino, cuando los transgresores lleguen a plenitud”, ¡qué afirmación! Cuándo los transgresores lleguen a plenitud. ¿Sabe usted porque la historia humana espera? ¿Sabe usted porque Dios no interviene? Él está esperando para que la transgresión llegue a su plenitud. Es como si Dios quiere darle al pecado todo lo que el pecado necesita para condenarse a sí mismo, y después eliminarlo de la existencia para siempre. Es como si el pecado tiene que correr, llegar a su fin, al fin de su carrera. Y entonces en ese día, cuando los transgresores lleguen a su fin, un rey con un rostro feroz, o violento, y un entendimiento de ideas oscuras, se levantará.”

¿Qué significa entendimiento de oraciones o ideas oscuras? Él tiene comunión con los demonios y los diablos del infierno, él es un médium que contacta a los espíritus y su poder será poderoso, y no por su propio poder, es el poder del infierno. Y él destruirá con asombro o maravilla, un conquistador sorprendente, y él prosperará y continuará y destruirá a los poderosos, y al pueblo santo. Y mediante su política él va a causar que el engaño prospere en su mano, él será un engañador muy eficaz. Y él se magnificará en su corazón, y mediante la paz destruirá a muchos. Él usa la paz, él usa la negociación para consumir al mundo y traerlos bajo su poder.

Él es descrito, por cierto, en Apocalipsis 6, conforme la tribulación se desarrolla, lo primero que sucede, el comienzo de los dolores de parto de Apocalipsis 6, es el mismo comienzo de los dolores de parto como lo encontramos aquí en Mateo 24. Mateo 24 dice, primero, “Guardaos de los engañadores”, Apocalipsis 6 dice, “Conforme la tribulación comienza vendrá un jinete sobre un caballo blanco conquistando. Él tiene un arco sin flechas, ¿qué significa eso? Que él intimida, pero nunca dispara, conquista con paz.

Entonces, el comienzo de los dolores de parto es engaño, cristo falso. Eso es Mateo 24. Y al comienzo de la tribulación, Apocalipsis 6, paz falsa. Un jinete falso, sobre un caballo blanco que está imitando al jinete verdadero sobre el caballo blanco de Apocalipsis 19, quién es ¿quién? Cristo Jesús. Y entonces, Daniel ve lo mismo. En el último tiempo cuando la transgresión ha llegado a su clímax, entonces viene este rey, él viene en poder, él hace cosas sorprendentes, él trae poder para sí mismo mediante la paz, y está en contra del Príncipe de príncipes. Está en contra de Cristo. En el capítulo 11 de Daniel encontramos inclusive a más de él. En el versículo 36, él es llamado ahí el rey, que hace según su voluntad, o el rey voluntarioso, y claro él viola la voluntad de Dios. Él se exaltará a sí mismo, se magnificará a sí mismo sobre todo Dios. Él habla cosas maravillosas en contra del Dios de dioses, y prospera hasta que la indignación sea cumplida. Hasta que aquello que sea determinado se haga. Él simplemente sigue hasta que la ira de Dios haya seguido su curso, y ese es el fin de él, pero en ese entonces él va a hacer cosas maravillosas, él va a blasfemar a Dios, dice que, “él honrará al dios de las fortalezas”, en el versículo 38, “y un dios a quien sus padres no conocieron; él honrará con plata, con piedras preciosas y cosas agradables.” Él levanta nuevos dioses. Él es un anticristo idólatra.

Y entonces, su engaño es increíble. De hecho, su engaño es descrito con mayor detalle en Apocalipsis capítulo 13. Y ahí Juan lo ve no como alguien con un rostro violento, y no como un rey voluntarioso sino con otra perspectiva, como una bestia. Él es una bestia que se levanta del medio de las naciones y el simbolismo es muy vívido, él es una bestia poderosa, él es una bestia devastadora. De hecho, en el versículo 4, la gente dice, ¿quién es como la bestia? ¿quién puede hacer guerra con él? “Y se le dio una boca que hablaba grandes cosas y blasfemias y poder le fue dado para continuar por 42 meses.” Eso son tres y medio años. Él va a seguir por tres y medio años. Así es como el fin comienza. Comienza con él y sigue por 42 meses o tres y medio años, la segunda mitad de la septuagésima semana de Daniel, ese período de siete años, el que se habla en Daniel 9:27.

Cómo puede ver, Daniel dijo que todavía hay una semana de tribulación. Una semana es una semana de años, siete años. La mitad, a la mitad este anticristo adopta su lugar y durante los últimos 42 meses o tres y medio años él se sienta en gran poder. Él abre su boca, y dice en el versículo 6, y él habla blasfemia en contra de Dios. Él blasfema el nombre de Dios, el tabernáculo de Dios, y aquellos que moran en el cielo. Y a él le es dado el hacer guerra con los santos, y vencerlos y poder le fue dado sobre todas las lenguas, todas las naciones, y todos los que moran sobre la tierra lo adorarán. ¿Puede imaginarse usted un engaño así? El mundo literalmente cree que este es el mesías, este es el salvador, el cual el mundo ha anhelado por tanto tiempo ver.

Y junto con él, en el versículo 11, del capítulo 13, hay otra bestia conocida como el falso profeta, él tiene todo el poder de la primera bestia y él hace que la tierra y todos los que moran en ella adoren a la primera bestia. “Y él”, versículo 13 “hace grandes maravillas, hace que fuego descienda del cielo”. Versículo 14 dice que “él engaña a aquellos que moran sobre la tierra.” Entonces Jesús dice, “Miren, mantengan sus ojos abiertos al final para que no seas engañados, porque van a venir cristos falsos en mi nombre, diciendo ‘Yo soy el cristo’, que engañarán a muchos.” ¿Cuántos? Al mundo entero. El mundo entero. No dejen que les pase. ¡Qué advertencia! ¿Y quién está detrás de este engaño? El engañador antiguo mismo. Apocalipsis 12:9 dice, “el dragón, la serpiente antigua, el diablo y Satanás que engaña al mundo entero.”

Un pasaje más, 2 Tesalonicenses 2, vamos a cerrar con esto. 2 Tesalonicenses 2, “Y ahora os rogamos hermanos por la venida de nuestro Señor Jesucristo, y por nuestra congregación a él, que no seas sacudidos en mente, oh turbados ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta, como si viniera de nosotros, diciendo que el día del Señor había llegado.” Alguien les estaba diciendo a los tesalonicenses el día del Señor ya había comenzado, que estaban ahí, y él dice, “No lo crean. No sean molestados por nadie, ni por carta, ni nada, ni nadie, ni un espíritu, ni nadie, que nadie los haga pensar que hemos entrado al día del Señor.”

¿Por qué? Versículo 3, “Que nadie os engañe, de ninguna manera, porque ese día no puede venir a menos de que primero venga una apostasía y que el hombre de pecado sea revelado, el hijo de perdición.” Y Pablo está en línea con Daniel, y Pablo está en línea con Jesús, y Pablo está en línea con Apocalipsis, y diciendo exactamente lo mismo. Antes de la venida del Señor se llevará a cabo la revelación de este hombre de pecado, el hijo de perdición, el rey voluntarioso, el rey con el rostro violento, la bestia que engaña al mundo. Él se opone y se exalta a sí mismo sobre todo aquello que es llamado dios, o que es adorado, de tal manera que él como dios, se sienta en el templo de Dios, mostrándose a sí mismo como si fuera dios.

Y dice, versículo 8, “Entonces ese impío será revelado.” Versículo 9, “Inclusive aquel cuya venida es según la obra de Satanás, con todo poder y señales, y maravillas mentirosas y con todo engaño en injusticia en aquellos que perecen.” Él viene y engaña al mundo entero. Cómo puede ver la Biblia es tremendamente coherente. Todo, esa segunda mitad de la tribulación, los últimos tres y medio años comienzan con la ascendencia del mesías falso. Antes de él, habrán muchos de ellos, e inclusive quizás durante su reinado muchos de ellos peleando en contra de él, sin éxito.

Entonces, la primera señal del fin de la época del hombre es el engaño. Engaño que es tan eficaz, que literalmente en últimas, resulta en el engaño del mundo entero. Y no es sorprendente que el Señor dice, “Más vale que tengan cuidado.” Ahora, hay cinco señales más que únicamente son el principio que suceden en la primera parte de la gran tribulación. Y vamos a ver cuáles son esas cinco que quedan en esta noche, así que, no se lo pierdan.

Inclinémonos en oración. Permanezca por tan solo un momento, conforme cerramos. Y algunos de ustedes podrían estar diciendo, “Bueno, oigo lo que estás diciendo, pero ¿qué significa todo esto? ¿cómo se aplica a mí?” Permítame decirle algo. En primer lugar, si usted es un cristiano, debería regocijarse, porque Jesús viene y porque el pecado será terminado, se acabará. Debería regocijarse. Debería estar emocionado porque la naturaleza de Dios ya no será deshonrada, difamada y blasfemada. Debería emocionarle que el anticristo, la bestia, el falso profeta, Satanás mismo será arrojado para siempre en el lago de fuego, con todos los que rechazan a Cristo y los que odian a Dios de toda la historia.

Debería estar emocionado porque Jesús será exaltado y adorado por los siglos de los siglos. Pero al mismo tiempo deberíamos estar tristes porque cuando eso suceda habrá juicio, vendrá el juicio de los impíos, y serán expulsados para siempre de la presencia de Dios, perdidos para siempre. Perdidos para siempre. Dice usted, “Bueno, quizás no sucederá.” Sucederá. Y Jesús simplemente se aseguró de que no dudáramos de eso al colocar en la profecía la destrucción de Jerusalén, cuando él dijo que ninguna piedra quedará sobre otra.

En el 70 d.C. unos 30 años más tarde, eso sucedió. Ninguna piedra quedó sobre otra.

Y leí esta semana en Josefo que el comandante en jefe, Tito Vespasiano, se puso de pie en medio del templo y les gritó a sus soldados que no hicieran eso, pero lo hicieron de cualquier manera. Tito, sin duda alguna, representó a Satanás tratando de detener la profecía, evitando de que fuera cumplida, pero Dios fue más poderoso que Satanás. Y Dios había permitido que el odio apasionado de esos romanos en contra de los judíos, los llevaran al punto en que rechazaron los mandatos de su propio general, y despedazaron eso en contra de los mandatos de su propio general. Los propósitos de Dios no pueden ser detenidos, y así como el templo fue destruido y ninguna piedra quedó sobre otra, y eso es exactamente lo que pasó, así estas cosas van a suceder exactamente como lo dijo.  Y cuando sabemos eso, sabemos que la historia está bajo el control de Dios, y el destino está bajo el control de Cristo.

Y entonces, nos regocijamos, por un lado, por ese destino inevitable y por otro lado tenemos tristeza por lo que vendrá para aquellos que no conocen al Salvador. Pero ciertamente no lo tomamos como mera curiosidad, eso sería la culminación de la insensatez. Entonces, por un lado, si usted conoce al Salvador, regocíjese. Y, si no lo conoce, tema a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno, y venga al único que puede salvar, al Señor Jesucristo, quien ha muerto por usted y ha resucitado, y le ofrece perdón, vida eterna, y bendición en su cielo.

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12/17 – Dios cumple Sus promesas

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La Vida de José

12/17 – Dios cumple Sus promesas

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

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Episodio 17 – ¿Cómo le digo a un creyente profesante que no es salvo?

Soldados de Jesucristo

John Piper Responde

¿Cómo le digo a un creyente profesante que no es salvo?

Episodio 17

SOBRE NOSOTROS

Es el podcast Ask Pastor John en Español, en la voz de Nathan Díaz. Disponible también en videos.

Nuestra misión es predicar el Evangelio de la gracia de Dios en Jesucristo por todos los medios online, a todo el mundo.

La liberación y el desierto

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

La liberación y el desierto

R.C.Sproul

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En esta sesión continuaremos nuestro estudio de las doctrinas de la gracia en el Antiguo Testamento, y específicamente estamos en Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio. Moisés es el autor de estos libros e Israel está en el desierto, Israel ya ha sido liberado de su esclavitud en Egipto y está en los cuarenta años de vagar por el desierto.

Y lo que descubrimos en esto, a medida que estudiamos estas preciosas verdades de la soberanía de Dios en la salvación, es que Dios nunca necesita tener las circunstancias en orden para salvar a su pueblo, y nunca necesita tener las circunstancias en orden para enseñar a su pueblo, eso debería causar gran aliento en nuestros días porque vivimos en un mundo caído y deshecho, y creo que a veces pensamos: bueno, si tan solo pudiera pasar esto, o si se hiciera aquello, entonces Dios podría actuar. 

Quiero que sepan que Dios trabaja en medio de las circunstancias más duras y difíciles, y nada estorba los continuos propósitos del Dios todopoderoso.

Y ahora mientras Israel está en el desierto, está en rebelión contra Dios, está en incredulidad, es una generación que se ha apartado de Dios, de hecho, Dios ha dicho que esta generación ni siquiera entraría en la Tierra Prometida, primero deben morir en el desierto, ni siquiera al propio Moisés se le permitirá entrar en la Tierra Prometida.

Y es en medio de este difícil tiempo de obstinación del corazón, de tozudez, que las doctrinas de la gracia brillan con gran esplendor, mientras más oscura la noche, más brillante la luz, y la oscuridad de este tiempo funciona como un negro telón, de fondo de terciopelo, para que esas preciosas verdades brillen aún con más fuerza.

Y así, al llegar al período de Éxodo a Deuteronomio queremos buscar las perlas ocultas de las doctrinas de la gracia. ¿Recuerdas que dijimos que están en forma de semilla? Y estas verdades no necesariamente han comenzado a brotar en formas obvias, créanme que cuando lleguemos al Nuevo Testamento van a estar brillando más que el Sol que está arriba en el cielo, pero aquí está despuntando el día y el rayo de estas verdades, solo están comenzando a irrumpir en el horizonte y podemos verlas, pero tenemos que saber dónde buscarlas, y dónde encontrarlas.

Así que, primero queremos buscar en el libro de Éxodo —y quisiera recordar lo siguiente, de Éxodo a Deuteronomio se trata en su mayor parte de libros históricos, sí, la segunda mitad de Deuteronomio es la entrega de la Ley y en Levítico se entrega también gran parte de la Ley, y Deuteronomio es la segunda entrega de la Ley, pero también hay grandes secciones de narración histórica, y normalmente la doctrina no es tan prominente en la narración histórica porque simplemente es un relato, simplemente se viven las doctrinas.

Pero al encontrarnos en esta sección histórica donde también se entrega gran parte de la Ley, no obstante, aún ahí vemos muchas de estas verdades y quiero llamar la atención a esto para que entendamos que, a través de toda la Escritura, estas verdades, el hecho de que Dios salva a los pecadores por su gracia soberana, se encuentran en cada porción de la Palabra de Dios.

Así que, veamos ahora el libro de Éxodo, en el libro de Éxodo, escrito como dije, por Moisés y bajo la depravación total, bajo la corrupción radical en el libro de Éxodo vemos muy claramente la dureza del corazón del hombre y un lugar donde la encontramos es en el corazón de Faraón.

Ahora bien, en muchos de estos versículos se dirá que el corazón del Faraón fue endurecido y sabemos que Dios fue el agente activo en el endurecimiento del corazón de Faraón, Dios le endureció el corazón para que él pudiera elevarlo para llevar a cabo los propósitos eternos de Dios, pero también hay otros versículos en el libro de Éxodo que dicen que Faraón endureció su propio corazón y en realidad ambas cosas son ciertas.

No obstante, en la soberanía comprensiva de Dios, Dios efectivamente toma la dirección, pero el hecho que el Faraón en su incredulidad endureciera continuamente su corazón hacia Dios nos habla de la depravación de su corazón, y eso es la realidad en cada incrédulo, cada incrédulo está endureciendo su corazón contra Dios, está resistiendo la verdad del evangelio y resistiendo a Dios.

Y solo para darles algunas referencias en Éxodo, Éxodo 8, versículo 15 dice que Faraón, él endureció su corazón, él era responsable ante Dios por la resistencia dentro de su alma, a la verdad de Dios y a la voluntad de Dios, en Éxodo 8, versículo 15 y versículo 32 leemos que el Faraón endureció su corazón y nuevamente en Éxodo 9, versículo 34 leemos una vez más que el Faraón endureció su corazón.

Entendamos esto, ningún corazón permanece igual, o tu corazón se está volviendo más dócil y sumiso a Dios o se está volviendo cada vez más y más duro hacia Dios, pero ningún corazón permanece en un estado constante.

Faraón está continua y reiteradamente endureciendo su corazón, eso también lo vemos cuando Moisés está en la cima del monte Sinaí recibiendo la Ley de Dios, el pueblo de Dios está abajo en el valle quebrantando la Ley de Dios, y era este pueblo apóstata, yo creo que no estaban convertidos, eran religiosos, pero estaban perdidos y le pidieron Aarón que les hiciera un becerro de oro para que ellos pudieran adorar al becerro de oro.

El corazón de cada incrédulo está lleno de idolatría. Un ídolo es cualquier cosa que uno ama más que a Dios, la ama más que a Dios o le sirve más que a Dios, un ídolo no tiene que ser un objeto de oro, un ídolo puede ser un automóvil, puede ser un bote de pesca, una camioneta, podría ser una segunda casa, un ídolo puede ser algo que uno nunca va a tocar siquiera, pero que anhela poseer.

No está mal que uno posea dinero, pero está mal que el dinero posea a uno. Y eso es lo que es la idolatría, es estar atrapado en las garras del materialismo y de la mundanalidad, preocuparse más por las cosas de este mundo que por las cosas de Dios.

Y eso es lo que hay en el corazón de cada incrédulo, y eso es lo que había en el corazón del pueblo físico de Dios, —ellos no eran el pueblo espiritual de Dios— y así había esa idolatría, y la vemos muy claramente mientras están al pie del monte Sinaí.

En medio de esto, si alguien ha de ser salvo debe ser Dios quien toma la iniciativa ¿no?, y esa es la gloriosa verdad de la doctrina de la Elección Soberana, eso lo vemos incluso en el libro de Éxodo porque el hombre no puede escoger a Dios, Dios debe escoger al hombre.

Entonces leemos en Éxodo 33, versículo 19 Dios dice tendré misericordia del que tendré misericordia, y tendré compasión de quien tendré compasión, y esto se usa más tarde en Romanos 9 como una clara documentación de la voluntad independiente libre y soberana de Dios para dar su gracia salvadora a quien Él decida darle su gracia salvadora —porque ningún hombre tiene derecho a la gracia salvadora de Dios.

Moisés le había pedido a Dios muéstrame tu gloria, y esta fue la revelación de la gloria de Dios, fue la revelación de su gracia soberana, que Dios mostrará compasión a quien Él quiera mostrar compasión. Dios siempre tiene un remanente en cada época, aquellos a quienes les muestra su gracia soberana, y tú y yo al estar hoy aquí reunidos, nos humillamos profundamente porque Dios ha puesto su gracia soberana sobre nuestras vidas también.

Vemos la expiación, la imagen de la expiación en el libro de Éxodo, ciertamente la vemos en el Cordero Pascual, y cómo cada jefe de hogar en particular debía aplicar la sangre a su casa y donde el ángel de la muerte veía la sangre pasaba de largo en esa casa, así que es una imagen de la sangre de Cristo y del Cordero de Dios que quitaría el pecado del mundo, y cuando la sangre de Cristo se aplica a nuestra vida, el juicio de Dios y la maldición nos pasan por alto porque recayeron sobre el sacrificio inocente del Señor Jesucristo.

Pienso que vale la pena observar que este Cordero Pascual no fue dado a los egipcios y no fue dado a ninguna otra raza de personas sino exclusivamente al pueblo de Dios, en este sentido fue una expiación muy limitada, ¿no es así? No fue una expiación universal no fue una expiación mundial, fue solo para el pueblo de Dios y pienso que vemos un atisbo aquí de la expiación definitiva en la Pascua.

Y así también vemos el Llamado Irresistible de Dios del cual hablamos con Abraham en la sesión anterior, recuerdan que leímos que Abraham salió de Ur de los Caldeos, pero otro pasaje, Génesis 3,15, 7 dice que él fue sacado, y que fue Dios quien lo saco—, bueno, en la Pascua ocurre lo mismo en la experiencia del éxodo cuando el pueblo de Dios deja la cautividad de Egipto, el relato bíblico dice textualmente que ellos fueron sacados, y el que los sacó no es ningún otro que el Gran Libertador, Dios mismo.

De manera que en Éxodo 12, versículo 42, y luego en el versículo 51 leemos —era una noche que debía ser recordada porque esa noche el Señor sacó de Egipto a los hijos de Israel, es lo que Dios hace en cada conversión, Él saca a un pueblo de la esclavitud y lo hace libre.

Más adelante en Juan capítulo 8 Jesús dirá si el Hijo los liberta, serán realmente libres, y esta es solamente una imagen, una prefiguración de la plenitud de las doctrinas de la gracia, y luego leemos en el versículo 51 y ese mismo día el Señor sacó de Egipto a todos los hijos de Israel, todos aquellos donde había sangre aplicada también fueron llamados y sacados, y aquí nuevamente vemos un tipo —una imagen— de todos aquellos por quienes murió Cristo son los que el Espíritu llama afuera de las tinieblas y de la esclavitud.

Y luego vemos también otra imagen en el libro de Éxodo, sobre la perseverancia de los santos y la gracia preservadora en la división de las aguas del Mar Rojo, que más adelante en 1 Corintios 10 se nos dirá que es una gloriosa imagen de nuestra salvación —de hecho ustedes recordarán cuando Moisés de puso en pie, y dijo estad firmes y ved la salvación que el Señor hará, y la invisible mano de Dios dividió el Mar Rojo y el pueblo de Dios descendió al lecho seco del Mar Rojo, y salieron en el otro lado, y luego Dios retiró el muro que contenía las aguas cuando las huestes del  Faraón corrieron tras de ellos, y el agua ahogó el ejército del Faraón.

Todos aquellos que eran del pueblo de Dios, que entraron y cruzaron el Mar Rojo, salieron al otro lado, ninguno de ellos se ahogó, ninguno se quedó atrás y es una gloriosa imagen, insisto, de nuestra seguridad eterna en Jesucristo, que ninguno que entre en Cristo se apartará jamás de Cristo, ningún creyente se vuelve jamás un incrédulo, esta es la gloriosa verdad de su gracia preservadora.

Y vimos un ejemplo de esto anteriormente en Génesis, olvidé mencionarlo, pero a Spurgeon le encanta hablar del Arca de Noé —me viene eso a la mente—, Spurgeon comenta que Noé cayó muchas veces en el Arca, pero nunca cayó fuera del Arca, y ustedes y yo podemos tropezar, y caer muchas veces en nuestro andar con Cristo, pero nunca nos apartaremos de Cristo, no es una cuestión de que nosotros nos sujetemos de Cristo, el asunto es que Cristo nos sujeta a nosotros, y nosotros a veces podemos volvernos débiles, pero Él nunca es débil, y Él nos toma en su mano y jamás resbalaremos de su agarre soberano.

También en el libro de Éxodo vemos la reprobación divina que es el otro lado de la elección soberana, Dios ha escogido un pueblo, pero también pasó por alto a otros y eso lo vemos en Faraón mismo, ya he mencionado a Faraón, pero en Éxodo 9, versículo 12 dice el Señor endureció el corazón de Faraón, y luego en el capítulo 10, versículo 1 Yo he endurecido su corazón y el corazón de sus siervos, así que no fue solo Faraón sino también quienes les servían, sus corazones también fueron endurecidos por Dios.

Hay corazones que Dios ablanda y vuelve dóciles en el día de su poder, y hay otros corazones que mientras más se exponen a la Palabra de Dios más duros se vuelven —bien se ha dicho, el mismo sol que derrite la nieve endurece la arcilla, y un mismo mensaje ablandará algunos corazones porque Dios está actuando según su gracia en ellos mientras que el mismo sermón, el mismo pasaje, el mismo mensaje endurecerá otros corazones y los hará aún más resistentes a la verdad.

Faraón era un vaso de ira preparado para destrucción, vemos estas doctrinas en el libro de Éxodo y en el libro de Levíticos, en realidad vemos algunas sombras más pequeñas de las doctrinas de la gracia. 

Una a la que quiero llamar vuestra atención es el día de la expiación cuando un macho cabrío era enviado al desierto y el sacerdote ponía sus manos sobre el macho cabrío, todo eso era simbolismo de que un día el Cordero de Dios quitaría los pecados del mundo y todos los pecados de todas las personas que vendrían a creer en el Señor Jesucristo, serían transferidas a Cristo sobre la Cruz, y Él moriría en el lugar de todos aquellos que fueron escogidos por el Padre y que pondrían su fe en Él.

Aún en este día de la expiación era solo para el pueblo de Dios, no era un día universal de expiación para los egipcios, para los caldeos, para los asirios, los babilonios, los medos,  los persas, los cananeos, los hititas, los ibitas y las termitas, y todos los otros que estaban allí, ¡no!, era exclusivamente un expiación definida, particular para un grupo de personas definido y particular, así que aun aquí en Levítico capítulo 16 está esta prefiguración de lo que vendría hacer mucho más claro luego.

Y el sumo sacerdote hacía intercesión por el pueblo cuando iba detrás del velo al lugar santísimo, y allí representaba al pueblo de Dios ante el Dios todopoderoso en el cielo, no iba allí en representación de todo el mundo, no iba allí en representación —nuevamente de todas estas dinastías y naciones e imperios—, no, solo hacía intercesión por el pueblo de Dios y aquí una vez más hay una bella prefiguración de la expiación definida del Señor Jesucristo sobre la Cruz.

Y como recordarán, más tarde en Juan 17, versículo 9 Jesús mismo diría que Él intercede solo por el pueblo de Dios, y no por todos sin distinción, Juan 17:9 ruego por ellos, no ruego por el mundo, así que la intercesión del sumo sacerdote es exclusivamente por el pueblo de Dios —vemos prefiguraciones de ello.

En el libro de Números, efectivamente hay varias declaraciones, muchas tienen que ver principalmente con la doctrina de la depravación total como vemos en Números 11, versículo 1, el pueblo se queja y murmura, y quieren volver a Egipto, están hartos del maná y se rebelan contra Dios, y aun diez de los doces espías están en incredulidad, y dicen no podemos hacerlo —a pesar de las promesas de Dios, representado así —creo yo— a los que son religiosos, pero están perdidos y no convertidos.

Números 16 la rebelión de Coré, una y otra vez vemos un sinnúmero de ilustraciones de la depravación del corazón humano, y aun mientras esa generación iba camino a la Tierra Prometida, ellos se unieron a aquellos que adoraban a Baal y comenzaron a practicar la prostitución, Números realmente es el caso emblemático de la depravación total, pues la vemos por todas partes.

Pero quiero pasar rápidamente al libro de Deuteronomio, aquí vemos declaraciones muy claras de las doctrinas de la gracia.

Cuando miro aquí a mi amigo el reloj, creo que necesito tomar una decisión inmediata y necesito guardar el libro de Deuteronomio para nuestra próxima sesión, porque Moisés hará algunas declaraciones muy claras que necesitamos analizar muy atentamente, y extraer de ellas la dulzura de la gracia de Dios al elegir y preservar.

Así que al concluir esta sesión recordemos que aun en los momentos y circunstancias de mayor dificultad, sin embargo Moisés articula las doctrinas de la gracia, y hay muchos que están viviendo la depravación total y la corrupción radical del hombre, y dado que nosotros nos encontramos en tiempo similares —creo yo—, y en una etapa muy oscura de la historia humana, este es el tiempo para que las luces de las doctrinas de la gracia resplandezcan con mayor intensidad, y esta es una hora muy gloriosa en la que nos hallamos.

Así que no dudemos en enseñar y predicar estas verdades porque no hay mejor tiempo para sostener la luz que cuando está más oscuro, y ahí es donde nos encontramos en este momento y es un tiempo maravilloso, como recordarán el lema de la reforma en Ginebra era: después de las tinieblas, luz. 

¡Oh! Que nosotros también podamos tener la misma firme confianza en nuestro Dios, que la oscuridad nunca puede extinguir la luz, sino que la luz siempre puede extinguir las tinieblas y por tanto el mundo nunca puede extinguir estas doctrinas de la gracia, son preservadas para siempre y mientras las hacemos brillar, y las sostenemos como una ciudad asentada en un monte, mostrando su luz, será esta luz la que brillará en las tinieblas y traerá a muchos a quienes el Señor ha escogido a una relación salvadora consigo mismo.

Bueno, que el Señor selle estas verdades en nuestros corazones, que Él nos anime grandemente a ti y a mí en este día, si pudieron brillar cuando Israel vagaba en el desierto, pueden brillar radiantes en este día, y en este tiempo.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

3/9 – Cuando eres agobiada por el temor

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

3/9 – Cuando eres agobiada por el temor

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/cuando-eres-agobiada-por-el-temor/

Leslie Basham: Nancy Leigh DeMoss estaba estudiando un pasaje acerca de una tormenta violenta cuando fue sorprendida con noticias importantes.

Nancy Leigh DeMoss: Todavía puedo recordar la mañana cuando estaba meditando y memorizándome el Salmo 46 — al principio de mi propia jornada a través de este Salmo.  En medio de ese tiempo devocional, recibí la noticia de un terremoto masivo que ocurrió en la costa de Japón — una magnitud de 9.0 — el más poderoso terremoto que se conoce que haya ocurrido en Japón, y uno de los cinco terremotos más poderosos en el mundo desde que comenzaron a guardar registros en  1900.

Desde luego, como recordarás, ese terremoto masivo fue seguido por réplicas por más de cincuenta réplicas, algunos de ellos tan grandes como de la magnitud de 6.0.  Luego el terremoto provocó un tsunami gigante, con olas hasta 128 pies (39 metros) olas que golpearon la costa de Japón y que viajaron tierra adentro 6 millas, tragándose todo a su paso.  Las imágenes de esa agua encrespada eran apocalípticas.  Y todo eso  hizo que ese pasaje se hiciera aún más vivo para mí, como estaremos viendo en el Salmo 46 los versículos: 2-3 el día de hoy.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.  Nancy nos ha estado ayudando a prepararnos para las tormentas de la vida en una serie titulada Castillo fuerte es nuestro Dios.  Mientras estábamos grabando, literalmente una ráfaga de tormentas azotó esta área.

Leslie: Quizás oigas algunas de esas tormentas en la grabación.  Pero más importante que eso, escucharás consejo sabio acerca de cómo manejar las tormentas que lleguen a ti. Nancy está en el Salmo 46.

Nancy: Solo para retomar donde estamos, veamos el versículo 1.  Vimos aquí que Dios es un refugio estable, seguro y que nunca falla.  Dios es nuestro refugio y fuerza, y nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.

Ahora, en los versículos 2 y 3 vamos a ver una constante.  Vamos a ver la inestabilidad y la inseguridad de cada refugio terrenal.  Permíteme leer esos dos versículos, y luego hablaremos sobre  ellos.

“Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares; aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo.”

 

Ahora vemos aquí una descripción de desastres naturales violentos e inusuales.  Caos.  Conmoción catastrófica del orden natural.  Olas agitadas pegando furiosamente contra las montañas.  Vemos a estas montañas siendo desarraigadas y arrojadas al mar.  Esto no es algo que pasa todos los días.

El punto es que hay cosas que pensamos que son estables y que pensamos que son seguras y en momentos descubrimos que no son ni estables ni seguras en lo absoluto.

Al llegar al Salmo 46 a los versículos 2-3, vemos esta devastación causada por aguas turbulentas.  Esas aguas y esa devastación, son una metáfora de fieros oponentes que buscan destruir el pueblo de Dios.  Veremos eso al escudriñar el salmo más profundamente.

Muchos comentaristas piensan, como hemos dicho antes, que se trata de una descripción de las amenazas del ejército asirio avanzando como una ola gigantesca en contra de Jerusalén.  Así que en estas aguas agitadas que causan que montañas sean arrojadas al mar, vemos la descripción, de revoluciones políticas, nación contra nación, confusión geopolítica, tormentas en cada nivel de cada frente de cada escala imaginable.

El versículo 2 habla acerca de que la tierra cedió.  Esta es una imagen de conmoción extrema.  Pensamos en la tierra como lo más sólido, usualmente.  Hasta que empieza a temblar.  Pero, eso sucede todos los días.  Usualmente pensamos que si hay algo sólido en el mundo, es el suelo — tierra firme, el suelo en el que estás parada.

El punto es que nada en este mundo, incluyendo la tierra, es seguro.  Todo es inestable e incierto — todo.  Va a haber terremotos.  Va a haber problemas.  Vimos eso como una palabra plural en el primer versículo.  Cosas que pensábamos que eran estables, inquebrantables y seguras pueden y van a cambiar.  Van a ceder.  Van a ser conmovidas.

Si la tierra puede ceder, entonces cualquier cosa puede ceder.  ¿No es cierto?  Cualquier cosa puede y va a cambiar.  Todos llegamos a puntos en nuestras vidas cuando las cosas que pensábamos que eran las más seguras y las más duraderas prueban no ser seguras ni las más duraderas, ni duraderas.  Es un recordatorio que nunca encontraremos seguridad en ningún refugio terrenal.  Cualquier persona, cualquier cosa en que confiamos, está sujeta a cambio.

Las montañas y la tierra — pensamos de estas cosas como que son inquebrantables.  Pero el hecho es que, solo Dios es inquebrantable. Solo Él es completamente confiable, fiel, y digno de confianza.  Escucha, los problemas causan que nuestros corazones se desprendan de este mundo, cuando nos damos cuenta que no hay nada estable aquí.

Nuestros corazones están ligados a esta tierra hasta que los problemas vienen y nos sacuden.  Cuando nos sacuden, nuestros corazones se desarraigan de esta tierra y se atan más a Dios y al cielo y a lo eterno; a las realidades que sí son inquebrantables.  Y este es uno de los propósitos de los problemas.

Dios conoce que si no tuviéramos problemas, pusiéramos nuestras estacas aquí profundamente. Solo quisiéramos estacionarnos y quedarnos para siempre.  Esa no es la intención de Dios para nosotros para siempre. ¡Ni se acerca a eso!  Él quiere que nuestros corazones se muevan hacia el cielo.  ¿Cómo hace Él eso?  Él agita problemas.  Él hace que montañas se muevan y que las aguas se agiten y provoca tormentas y tempestades — literales o metafóricas — para que nos demos cuenta que, “no puedo poner mi confianza en estas cosas”.

El matrimonio es un gran regalo, pero si tu confianza está en tu esposo, al final, vas a estar decepcionada.

Los hijos son un gran regalo, pero si tu confianza está en cómo resultarán al final, vas a estar decepcionada.

No hay nada, ni nadie, nadie que sea confiable.

He aprendido eso en estos meses recientes.  Recibí una noticia hace varios meses.  De algo que pensé que era muy seguro, tan fiable en mi vida, y luego descubrí que — puf — se desapareció.  Si me hubieras preguntado antes, “¿Tenias tu confianza en esa cosa?”  Yo te hubiera dicho, “No creo”.  Bueno pues, no lo sabía hasta que cambió.

Entonces descubres si realmente tienes seguridad.  Si has estado poniendo tu confianza en cosas y en personas que te pueden ser quitadas de ti y que pueden moverse, no estás en terreno seguro. No vas a tener seguridad.

Elisabeth Elliot escribió un libro llamado, “Facing the Death of Someone You Love”. “Enfrentado la muerte de alguien que amas”, y ella escribió acerca de su propia experiencia.  Recordarás que su primer esposo, Jim Elliot, fue martirizado por los indios auca en las junglas de Ecuador.  Su segundo esposo, Add Leitch, murió de cáncer.  En ese libro ella habla acerca de enfrentar la noticia sorprendente de que tu amado ya no está.  Ella dice en el libro,

“Todo lo que ha parecido lo más fiable, ha cedido.  Las montañas se están cayendo.  La tierra está tambaleando.  En esos momentos es un consuelo profundo saber que aunque todas las cosas parecen ser sacudidas, una cosa no lo es: Dios no es sacudido”.

Me encanta ese versículo en Hebreos capítulo 12.  Es el versículo 27.  Permíteme parafraseártelo.  Porque podemos tomar tiempo y leerlo en su contexto total, pero déjame darte la esencia de lo que dice ese versículo.  Esencialmente dice que las cosas que pueden ser sacudidas serán sacudidas, para que entonces las cosas que no pueden ser sacudidas permanezcan.

Ahora, el salmo continúa diciendo que porque “Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones… por tanto no temeremos”.  Porque tenemos una cierta realidad segura e inquebrantable, aun cuando todo a nuestro alrededor está enloqueciendo, “Por tanto no temeremos”.

Ahora, nuestra falta de temor no está basada en lo que está pasando a nuestro alrededor, porque las cosas que están pasando a nuestro alrededor pueden ser terriblemente atemorizantes.  Está basado en ese fundamento seguro e inquebrantable que es Dios.

El Salmo 27 en el versículo 1 lo dice de esta manera, “El Señor es la fortaleza [o fuerza] de mi vida ¿de quién tendré temor?”  Si tu vida está anclada en Él, no hay razón para temer.

Aun con el ejército violento y bien armado de Asiria que estaba amenazando a Jerusalén—terrenalmente hablando, los Asirios tenían el poder—aun con ese ejército sitiando y rodeando y amenazando la ciudad, el pueblo de Dios en esa ciudad podía permanecer seguro, calmado y libre de temor.  ¿Por qué?  ¿Porque ellos pensaban que podían vencer a los Asirios?  ¡De ninguna manera!  Era porque Dios era su refugio y su protección.

El antídoto al temor en un mundo terrorífico no es tratar de mover nuestras vidas lejos del temor o de los problemas.  El antídoto al temor es anclar nuestras vidas en el carácter de Dios.

Ahora, cuando dice que no temeremos, eso no quiere decir que no vamos a tener sentimientos de temor.  Pienso que quiere decir que no seremos sobrecogidas o paralizadas por el temor.  Tendremos la fuerza y el valor para vencer sobre el temor.

No quiero que pensemos que es algo anormal.  Si viene un tornado con fuerza hacia tu casa, va haber alguna reacción de temor de adrenalina natural.  Creo que lo que está diciendo aquí es que no vamos a tener ese temor paralizante que no te deja seguir adelante ni hacer lo que necesitas hacer.  Tendrás el valor de vencer el temor porque sabes  Quién es el que está en control de todo.

He estado leyendo a lo largo de los últimos meses, solo un poquito a la vez, la biografía de Hudson Taylor, el fundador de la Misión Interior de China (China Inland Mission).  Hay un recuento especial en ese libro de cómo Taylor y su familia y compañeros de misiones estaban viajando por barco a China.  En uno de sus viajes, se encontraron con una tormenta de quince días en el mar de China, donde se enfrentaron con tifón tras tifón.

La descripción es que las velas desaparecieron, los mástiles se desaparecieron, todo se perdió menos su esperanza constante en Dios.  Luego un Sr. Rudland, quien estaba en ese barco y está escribiendo este recuento, notó que a través de la tormenta, el Sr. Taylor estaba perfectamente calmado.  Me encanta esa descripción.  Me pongo a pensar, “¿Señor podré ser esa yo algún día?  Las velas desaparecieron, los mástiles desaparecieron, todo se fue, menos su constante esperanza en Dios.  A lo largo de la tormenta, el Sr. Taylor, cuya vida estaba anclada en Dios, estaba perfectamente tranquilo.

Hay una tormenta allá afuera mientras estamos hablando ahora mismo.  Que es un buen recordatorio de que tenemos un lugar seguro.  Estamos seguras en este salón.  No nos estamos mojando.  Estamos oyendo algo de trueno, estruendos y ruido.  Las nubes están oscuras allá afuera, pero no las podemos ver.  Estamos en este salón, y tenemos un lugar seguro.  Qué imagen de cómo Dios quiere ser nuestro lugar seguro, nuestro refugio en medio de la tormenta.

No quiere decir que las tormentas no vendrán.  Vienen para acá ahora mismo.  Puedes oír los truenos retumbantes allá arriba.  Pero podemos permanecer en calma en medio de las tormentas porque tenemos un refugio.

Cuando las cosas a nuestro alrededor y en nuestro mundo son estables, es fácil darle gracias a Dios y sentir que todo está bien con mi alma.  Pero cuando las cosas no son tan estables, tendemos a sentirnos que no está todo bien.   Es por eso que somos adictas  a la paz, a lo cómodo, y a ese sentimiento de seguridad.  Cuando las olas se incrementan y somos golpeadas por las circunstancias, a menudo nos ponemos ansiosas, inquietas  y temerosas.

Me da tristeza decirte que en algunas de las tormentas que he enfrentado en los últimos años,  mi reacción natural no ha sido buscar refugio en el Señor.  Mi respuesta ha sido, en  numerosas situaciones, ponerme temerosa y ansiosa.  Por eso estoy insistente en este salmo, y pidiéndole a Él que estampe este salmo dentro de mi corazón.

Dios usa eventos que ponen nuestro mundo al revés para llevarnos a aferrarnos a Él.  A veces es fe cruda y franca.  No  puedo ver.  No puedo sentir.  No sé cómo va a terminar esto, como Él lo va a resolver o a arreglar.  Estoy en algunos problemas ahora mismo que no sé como Dios los va a resolver.  ¿Así que, qué haces?  Te aferras a Dios, quien es nuestro refugio, nuestra fuerza y nuestra ayuda.

Así que esos tsunamis, esas inundaciones, esos tifones, esas tormentas — nos recuerdan y nos llevan a Él, y nos recuerdan que nuestra única seguridad se encuentra en Él.  Si has puesto tu esperanza en cosas o en personas de este mundo, lo cual todos nosotros lo hemos hecho en un mayor o menor grado, entonces tienes razón para tener temor.  Porque cuando tu mundo cede, todo en lo que tú has confiado y esperado y encontrado refugio se perderá también.  Será arrastrado.

Pero si tú has puesto tu esperanza en el Dios eterno, aunque todo lo demás a tu alrededor ceda, entonces cuando todo sea dicho y hecho, todavía vas a tener intacta tu Posesión más preciosa y necesaria.  Aquellos que han construido sus vidas en el fundamento de este mundo presente un día sufrirán pérdida irreparable al descubrir que para todo aquello para lo cual han vivido es temporal, movedizo, y vulnerable.

Pero aquellos que han puesto su confianza en Cristo, la Roca Firme, no tienen nada que temer, porque esa Roca nunca será movida, sino que los sostendrá con seguridad y firmeza para siempre.

¿No te encanta el himno, “La Roca Firme”?   Aprendí recientemente que fue escrito en 1834 por un pastor británico y lo cantó por primera vez para una mujer moribunda.  Piensa en la escena mientras reflexionas en estas palabras.

Mi fe está puesta en Jesús solo en su Sangre y su virtud,
En nadie más me confiaré mas solo de Él dependeré.

Cuando no pueda ver su faz, sé que su gracia es siempre igual.
Aun cuando viene tempestad, Él es mi ancla y firme está.

En sus promesas me fiare, aun cuando el viento fuerte esté;
Si todo cae alrededor Él es mi fiel sustentador.

Sobre la Roca firme estoy y solo en Cristo fuerte soy, y solo en Cristo fuerte soy. 

Leslie: Nancy Leigh DeMoss no ha terminado.  Regresará con más enseñanza.  Hemos estado viendo juntas el Salmo 46 en una serie llamada, Castillo fuerte es nuestro Dios.

Como Nancy ha estado explicando, es una serie que nació en el laboratorio de su propia vida.

Nancy: Bueno, como sucede con frecuencia, la serie que estamos transmitiendo esta semana en el Salmo 46 fue grabada hace varios meses cuando yo estaba experimentando unas grandes tormentas en mi vida.  Desesperadamente necesitaba que me recordaran de la fidelidad de Dios cuando las tormentas son tan violentas.

Yo se que muchas, muchas de nuestras radiooyentes están en la misma situación.  Una oyente nos escribió recientemente con un ejemplo.  Ella dijo,

“Cuando la vida ha sido difícil — y ha sido extremadamente difícil los últimos cuatro años — estoy tan agradecida de tener tus enseñanzas.  Probablemente he escuchado unas diez veces tus enseñanzas acerca del quebrantamiento, y he impreso las transcripciones para poderlas compartir con otras también.  Por favor sigue enseñando”.

Te aseguro que mientras el Señor nos lo permita, eso es exactamente lo que planeamos hacer.  También estoy confiando que Él seguirá proveyendo las finanzas para mantener Aviva Nuestros Corazones en el aire.  Como tú sabes, este es un ministerio sostenido por sus oyentes.  Así que eso quiere decir que necesitamos oyentes como tú quienes han sido bendecidas e impactadas a través de este ministerio, para sostener el ministerio financieramente.

Tal vez tú eres una de las miles de personas que ha escuchado este programa, te ha ayudado en algún tiempo de necesidad, te ha fortalecido y animado en tu caminar con el Señor, pero quizás no has tenido la oportunidad de mandar una ofrenda para ayudar al ministerio.

Quiero pedirte si está dentro de tus posibilidades que consideres apoyar a Aviva Nuestros Corazones este mes.  Al hacerlo, estarás ayudándonos a nosotros mientras a su vez nosotros ayudamos a otras mujeres a soportar las tormentas de la vida, y a experimentar la paz y la fidelidad de Dios en cualquier circunstancia que ellas estén enfrentando.

Leslie: Aviva Nuestros Corazones es posible por tus donaciones.  Puedes apoyar a Aviva Nuestros Corazones con un donativo de cualquier tamaño.  El número a llamar, desde EEUU y Canadá, es 1-800-569-5959, o puedes donar en AvivaNuestrosCorazones.com. Cuando llames especifica que tu donativo está dirigido al ministerio en español.

Todos están buscando seguridad.  Están buscando algo en que confiar, pero siguen siendo decepcionados.  Nancy Leigh DeMoss te mostrará que lo único en que puedes verdaderamente confiar, eso será mañana en Aviva Nuestros corazones.  Ahora está de regreso para concluir el programa de hoy.

Nancy: Quiero recordarnos que las tormentas, el estremecimiento, los temblores que experimentamos en nuestros día nos dan un leve vistazo del día venidero cuando la tierra entera sea estremecida y destruida por un juicio cataclísmico que viene a este mundo.

He estado leyendo en mi tiempo devocional en el libro de Apocalipsis.  Apenas estoy terminando otra jornada completa a través de toda la Biblia.  Permíteme leerte una descripción en Apocalipsis capítulo  6.  Es una imagen de este juicio cataclísmico — hablando acerca de desastres naturales.

“Vi cuando el Cordero abrió el sexto sello, y hubo un gran terremoto, y el sol se puso negro como cilicio hecho de cerda, y la luna toda se volvió como sangre, y las estrellas del cielo cayeron a la tierra, como la higuera deja caer sus higos verdes al ser sacudida por un fuerte viento.  Y el cielo desapareció como un pergamino que se enrolla, y todo monte e isla fueron removidos de su lugar.

Y los reyes de la tierra, y los grandes, los comandantes, los ricos, los poderosos, y todo siervo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes; y decían a los montes y a las peñas: Caed sobre nosotros y escondednos de la presencia del que está sentado en el trono y de la ira del Cordero, porque ha llegado el gran día de la ira de ellos, ¿Y quién podrá sostenerse?” (12-17).

Esta porción me recuerda a esas imágenes de Japón de la gente tratando en vano de correr delante de las olas agitadas para llegar a tierra más alta.  Pienso en ese canto espiritual, “Oh hombre pecador, ¿a dónde vas a correr en ese día?”

La Escritura describe la ruina final de esta tierra como la conocemos ahora.  Se va a desintegrar.  No existirá más.  Luego, gloria a Dios, será reemplazada por un Nuevo Cielo y una Tierra Nueva, centrada alrededor de la única realidad inquebrantable de Dios.  El Salmo 102 dice:

“Desde la antigüedad tú fundaste la tierra, y los cielos son la obra de tus manos.  Ellos perecerán, pero tú permaneces; y todos ellos como una vestidura se desgastarán, como un vestido los mudarás, y serán cambiados.  Pero tú eres el mismo, y tus años no tendrán fin.  Los hijos de tus siervos permanecerán, y su descendencia será establecida delante de ti” (vv. 25-28).

Aquellos que ponen su confianza en Él para su salvación eterna están seguros.  No necesitan temer.  Tendrán un refugio eterno  pero solo aquellos que confían en Él.

Vemos esos dos tipos de personas en ese poderoso pasaje de Nahúm capítulo 1, que dice por un lado que,

“Bueno es el Señor, una fortaleza en el día de la angustia, y conoce a los que en Él se refugian.  Pero por el otro lado dice, con inundación desbordante pondrá fin y perseguirá a sus enemigos aun en las tinieblas”. (vv. 7-8).

Escucha, donde pongas tu confianza marcará la diferencia para el tiempo y la eternidad. ¿Puedes decir que Cristo es tu única esperanza, la Roca Firme en la cual tú has basado tu vida?  ¿Estás confiando en Él, no solo por un tiempo sino por la eternidad; no solo por el cuerpo sino más bien por el alma, sino más importante por el alma?  Los hombres matan el cuerpo, pero el alma vive para siempre.

Cuando llegue el día de ese juicio cataclísmico de Dios para destruir esta tierra antigua y pecaminosa, ¿te ahogarás en esa inundación, mandada a la oscuridad y perdición y juicio eterno?  O ¿estarás salva y segura porque has tomado refugio en Cristo, la Roca Firme?

Oh Señor, oro que Tú hagas una obra profunda en los corazones y que aquellas que necesiten ser aterradas sean aterradas, aquellas que deben estar atemorizadas porque están poniendo su confianza en las cosas y en las personas de este mundo — quizás en ellas mismas, quizás en su religión, quizás en su iglesia — pero no tienen ningún fundamento seguro.  Que su terror los empuje a encontrar seguridad y refugio en Ti.

Señor, por aquellos que hemos corrido a Ti por refugio, que estamos confiando en Cristo y en Su justicia, que podamos exhibir esa libertad del temor, ese espíritu sin preocupaciones, ese espíritu calmado que sabe que cualquier cosa a nuestro alrededor puede salir mal, puede estar fuera de orden, pueden ser vulnerable y sacudirse y temblar, pero nuestras vidas están ancladas en Cristo, la Roca Firme.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

La Roca Firme, Crystal Lewis, Himnos de Mi Vida ℗ 1995.

Usado con permiso del Ministerio Aviva Nuestros Corazones 

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Rebobinando la mente

Isha – Salmos

DÍA 114 – Salmo 77

Dosis: Alabanza

Rebobinando la mente

“A Dios elevo mi voz suplicante; a Dios elevo mi voz para que me escuche. Cuando estoy angustiado, recurro al Señor; sin cesar elevo mis manos por las noches, pero me niego a recibir consuelo. Me acuerdo de Dios, y me lamento; medito en él, y desfallezco. No me dejas conciliar el sueño; tan turbado estoy que ni hablar puedo.” (Salmo 77:1–4)) (NVI)

¡Qué sinceridad de este hombre! Asaf no podía orar por las noches. Tan mal estaba que sufría de insomnios, y su angustia le impedía elevar su oración a Dios. ¿Te ha sucedido? La importancia de la oración es fundamental en nuestras vidas. Aún en las noches más oscuras, orar nos trae de nuevo a Dios y a su propósito. Es así que en medio de esta crisis emocional Asaf descubre cuál es la clave, en tiempos malos, recordar las bondades y los hechos poderosos de Dios a favor de su pueblo: “Prefiero recordar las hazañas del Señor, traer a la memoria sus milagros de antaño. Meditaré en todas tus proezas; evocaré tus obras poderosas.”

Los grandes estudiosos de la historia de la iglesia nos dicen que Lutero, Calvino, Brainerd, Hudson, Wesley, tantos nombres y muchos más, no pertenecían a las mismas denominaciones, ni vivieron las mismas circunstancias, ni eran de clases sociales similares, ni compartieron opinión en muchos puntos de práctica y doctrina, pero una cosa tuvieron en común: fueron hombres y mujeres de oración.

¿Cuánto tiempo apartamos para orar cada día? Debo confesar que en ocasiones lucho por tener un tiempo para orar. Con un niño de un año, los deberes de la casa, las exigencias del ministerio, no logro encontrar el tiempo. Sin embargo, no seré la mejor madre si no soy la mejor hija del Padre, ni seré eficaz en mi servicio para el Reino si primero no paso tiempo con el Rey.

Los salmos nos enseñan que por sobre todas las cosas debemos comenzar alabando a Dios. Alabar viene de la palabra francesa: “premiar”. Alabar es darle el lugar y el valor que Dios merece. Alabar es “besar la mano” de alguien que reconocemos superior. ¿Y qué podemos alabar de Dios? Su nombre, su carácter, su creación, pero en este salmo aprendemos que Asaf lo alabó por sus milagros de antaño. Y al hacerlo, su tristeza se desvaneció.

Traigamos a nuestra mente los milagros que Dios ha hecho en nuestra vida y alabémosle. Traigamos a nuestra mente los milagros que Dios ha hecho en nuestra familia, en nuestra iglesia, en nuestra ciudad, en su pueblo Israel, en el mundo, y alabemos a Dios con todo el corazón. Bien dice el catequismo de Westminster: “El fin principal y más noble del hombre es el de glorificar a Dios y gozar de él para siempre”.

Oración: Señor, te alabo por los milagros que has hecho en mi vida, por cada ocasión en que respondiste mis plegarias, porque no me falta la luz del sol ni el canto de las aves. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 130). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

Nunca es demasiado tarde

Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna.

Juan 6:68

Nunca es demasiado tarde

Priscila se inscribió recientemente en la escuela de Ndalat, en Kenia, para aprender a leer y escribir. Ella conoce a algunos de sus compañeros: seis de ellos son sus bisnietos. Priscila se convirtió en la estudiante más vieja del mundo, ¡tiene 90 años! ¿Su motivación? «Quisiera leer la Biblia», dice ella.

Priscila responde así a esta invitación de Dios: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39).

En efecto, la Biblia es ese Libro único que contiene el mensaje de amor que Dios dirige a los hombres. Un versículo del evangelio según Juan resume este mensaje: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

Quizás usted nunca ha abierto una Biblia, y no quiere hacerlo porque a su alrededor muchos se burlan de ella, ¡a menudo sin haberla leído! ¿No se siente interpelado por el ejemplo de esta anciana que va a la escuela para aprender a leer la Palabra de Dios? Nunca es demasiado tarde para escuchar lo que Dios quiere decirnos: “He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación” (2 Corintios 6:2).

En cuanto a los que hemos creído, recordemos lo que Jesús pidió a su Padre respecto a nosotros: “Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad” (Juan 17:17). Cada hoja de “La Buena Semilla” de este nuevo año tiene como meta invitarnos a leer la Biblia. Nuestra respuesta, ¿será la de los discípulos a Jesús: “Tú tienes palabras de vida eterna”? (Juan 6:68).

Génesis 3 – Mateo 3 – Salmo 2:7-12 – Proverbios 1:10-19

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