8/9 – Listo o no, ¡aquí vengo!, 1ª Parte

Gracia a Vosotros

Serie: ¡Jesús viene!

8/9 – Listo o no, ¡aquí vengo!, 1ª Parte

John MacArthur

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Abrimos nuestras biblias esta mañana en Mateo capítulo 24, viendo una vez más las señales de la venida del Señor Jesucristo, las señales de la venida del Señor Jesucristo. No se acerca de su niñez, pero mi niñez estuvo llena de muchos juegos, yo cuando miro atrás y pienso en mi vida como niño, no me veo en una casa, me veo afuera, quizás porque viví gran parte de mi vida en la parte sur de California. Y si solíamos jugar todo tipo de juegos afuera, y uno de los que con frecuencia jugábamos y usted también, era “las escondidillas”.

Y alguien estaba a cargo de buscar a la gente, y todo mundo corría y se escondía. Y en cierta manera el juego iniciaba decía: “Aquí vengo”, y cuál es el resto, “estén listos o no”. Usted también lo jugó. No fue un juego muy sofisticado, pero así era. Listos o no, aquí vengo. Bueno, esa afirmación, si se refiriera al Señor Jesucristo tiene implicaciones grandes y profundas, escatológicas. Y el texto en Mateo 24, que estaremos viendo esta mañana realmente podría ser titulado: “Listos o no, aquí vengo”, porque eso es exactamente lo que enseña. Es un texto que trata con la naturaleza repentina, inesperada de la venida del Señor Jesucristo. Vamos a estar viendo los versículos 36 al 42 de Mateo 24. Y realmente es la primera parte en el mensaje que nos lleva hasta el versículo 51.

Ahora, quiero que recuerde el contexto para que entienda en dónde estamos en este evangelio tremendo, en la vida de nuestro Señor. Él está a unas cuantas horas ahora, de la traición y ejecución en la cruz. Él se sienta en el Monte de los Olivos y sus discípulos se acercan a él con una pregunta muy importante que está en sus mentes y nos es dada en el versículo 3. Ellos dicen: “Dinos, ¿cuándo serán estas cosas? Y ¿cuál será la señal de tu venida y del fin del siglo?” Tienen este sentimiento en su interior de que el fin del siglo del hombre está muy cercano, que el reino del Señor Jesucristo está por venir rápidamente. Han sido llevados a creer eso porque después de todo, él es el Rey, y él está ahí. Él ha hecho señales y maravillas para probar su poder del reino. Él recientemente ha denunciado a los líderes religiosos falsos de Israel, él ha limpiado el templo de todas las actividades impías que estaban realizándose en ese lugar. Él también ha anunciado que pronto vendrá una desolación del complejo entero del templo. E inclusive él ha pronunciado la verdad de que él vendría en gloria. Y todas estas cosas los han llevado a creer que debe ser muy, muy pronto.

De hecho, Lucas 19:11 dice que pensaron que el reino de Dios aparecería inmediatamente. Digo, les parecía que él ahí se estaba anunciando así mismo como Rey, él estaba ahí destruyendo el sistema falso que existía para que estableciera el reino espiritual verdadero que les fue prometido a ellos por los profetas de la antigüedad. Y entonces, estaban llenos de expectativa.

Ahora, su pregunta tiene dos partes. Tiene una parte de cuál será la señal de tu venida y una parte de cuándo serán estas cosas. ¿Cuáles son las señales y cuando sucederá? Ahora, nuestro Señor comenzó al responder la pregunta de cuáles son las señales. Y la respuesta ya la estudiamos del versículo 4 al 35. En esa sección él les explica la señal de su venida. y particularmente es dada en el versículo 29, en dónde dice que la luna no da su luz, el sol se oscurece, las estrellas caen, las potencias de los cielos son conmovidas y después aparecerá la señal. Y la señal es el Hijo del hombre en el cielo. Esa es la señal de su venida a la tierra, cuando lo ven en el cielo.

Ahora, será precedida por otras señales generales, descritas del versículo 4 al 28. Entonces, habrán algunas señales generales. Por cierto, esas señales generales son disparadas por un acontecimiento muy particular en el versículo 15, la abominación desoladora. Cuando el anticristo establece el ídolo de sí mismo en el lugar santísimo en el templo de Jerusalén, y demanda que el mundo entero lo adore. Eso dispara los dolores de parto, eso dispara las señales, las señales generales.

Entonces usted comienza con la abominación desoladora, esa es la primera de las señales, después hay señales generales descritas en el resto de la porción que vimos, que culminan en la señal, la cual es la aparición del Hijo del hombre en el cielo. Esa es la señal. Ahora, todas estas señales comenzando con la abominación desoladora, hasta la señal del Hijo del hombre en el cielo, son señales muy rápidas, vienen en un período muy breve de tiempo. La Biblia nos dice tres y medio años, o 42 meses, o 1260 días. Y esa es la razón por la que son llamados dolores de parto, se van incrementando rápidamente y se intensifican conforme se acercan hacia el reino. Son indicadores generales, y finalmente un indicador especifico de la venida del Señor Jesús.

Ahora, esa es la pregunta de cuáles son las señales. Ahora, comenzando en el versículo 36, él explica la pregunta de cuando, cuando es que específicamente él vendrá. En otras palabras, vemos la idea general de ese periodo de tiempo, pero cuando específicamente es que él vendrá. Y comenzando en el versículo 36 y hasta el versículo 31 del capítulo 25, él trata con el cuándo serán estas cosas. Y ahí es en dónde comenzamos nuestro estudio esta mañana.

Observe el versículo 36, aquí está la clave para el resto de esa sección. “Pero del día y la hora, nadie sabe. Ni aún los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre.” Y con esa afirmación él apunta su mente al asunto del cuándo, y les dice que el cuándo es un factor desconocido. Las señales que preceden a la segunda venida han sido dadas claramente, son detalladas de manera inequívoca aquí en Mateo 24, y también en Apocalipsis capítulo 6 al 18, usted no puede confundirse con eso. Y la generación que esté vive durante ese período verá esas señales, serán señales observables, serán señales mundiales, serán indicadores inequívocos del colapso del mundo y sus sistemas, como también el universo. Pero el momento especifico, esto es, obsérvelo en el versículo 36, “del día y la hora, no son conocidos.” No son conocidos. Y debemos hablar que él está hablando de un día y una hora.

Ahí en el versículo 42: “Velad, por tanto, porque no sabéis a qué hora.” “Qué hora.” Versículo 44, “Por tanto, estad también listos porque será una hora en la que no piensan.” Versículo 50, “El Señor de ese siervo vendrá en un día, cuando él no lo espera y en una hora que no está consciente.” Versículo 13 del capítulo 25, “Velad, por tanto, porque no conocéis ni el día ni la hora, en la que el Hijo del hombre viene.” Entonces, él está hablando del momento específico.

Ahora, escuche. El período de tiempo de la segunda venida será conocido, tiene que ser conocido. Tiene que ser conocido debido a toda la secuencia de acontecimiento. La abominación desoladora será un acontecimiento histórico, los conflictos mundiales tremendos, las guerras, los rumores de guerra, la nación levantándose contra nación, reino contra reino, las hambres, las pestes, las descripciones de Apocalipsis 6 al 18, en dónde el agua fresca es devastada y el agua salada es devastada, y el mar se convierte en sangre, y en dónde el día cambia su ciclo normal, y la luz del día es acortada, y hay una cantidad mayor de oscuridad. Y todos esos acontecimientos que son observables indicarán que es el período general, y el tiempo general de la segunda venida. Pero el día y la hora no serán conocidos. Eso vendrá de manera repentina, de una manera inesperada.

El período de la tribulación es indicado de manera muy clara, y sabemos que la venida del Hijo del hombre, versículo 29, dice es inmediatamente después de la tribulación. Pero, qué tan inmediatamente, no lo sabemos. Para abordarlo de otra manera, recuerde esto: que tanto Daniel en el Antiguo Testamento, y Juan en el Nuevo Testamento escribiendo en Apocalipsis nos dicen que el período de la tribulación, la gran tribulación es un período de tres y medio años, 42 meses, 1260 días. Encontramos eso en Daniel 7:259:27 y 12:7. Lo encontramos en Apocalipsis 11, versículos 2 y 3; en Apocalipsis capítulo 12, versículo 14; y Apocalipsis 13, versículo 5. Entonces, están todos esos indicadores muy claros que es un período de tres y medio año, comienza con la abominación desoladora en el versículo 15, el anticristo estableciendo su propia adoración personal.  Entonces, eso es muy claro. Observable.

Después serán tres y medio años. Inmediatamente después dice el versículo 29 viene la señal del Hijo del hombre en el cielo. Ahora, qué tan inmediatamente después no lo sabemos. Y una vez que la señal venga, no sabemos cuánto será hasta que él de hecho el establezca el reino, entonces, hay algo de flexibilidad en eso. Hay un período de tiempo ahí. Daniel nos da una pista de esto porque en Daniel 12:11, Daniel habla de un periodo de prueba y tribulación de 1290 días. Entonces, él añade 30 días más al final. Y después en Daniel 12:12, él habla de 1365 días, él añade otros 45 haciéndolo un total de 75 días.

Entonces, Daniel ve un período de tres y medio años, 42 meses, 1260 días. Y después él ve otro período el cuál no es descrito en cuánto a su contenido de 75 días. Entonces, no sabemos exactamente el día y la hora. El período de tiempo sí, el período general sí. Ahora, solo sabemos que una vez que ese período haya comenzado, ¿verdad? No lo sabemos ahora, porque no sabemos sobre que generación va a venir. Será iniciado con el rapto de la iglesia, y eso no ha pasado. Y después, tres y medio años de paz, conforme el anticristo llega al rescate político del país medio oriental de Israel, y les trae seguridad y comienza a construir su imperio romano revivido en Europa, y todo va bien y después es a la mitad de ese período de siete años que todo esto comienza cuando él establece la adoración de sí mismo.

Entonces, el rapto, el levantamiento del anticristo, los dolores de parto, la señal del Hijo del hombre, eso no ha sucedido aún. No sabemos que generación va a enfrentar esto. Podría ser esta generación, podría suceder en cualquier momento. La iglesia es llevada y la tribulación comienza. Entonces, no sabemos que generación es, pero la generación sobre la que venga inclusive con todas esas señales, inclusive con todo eso que pase, aun así, no conocerá el día exacto, la hora exacta cuando Cristo viene. Ese es un secreto.

Ahora, esto no está hablando del rapto, está hablando de la segunda venida. Estamos al fin de la tribulación aquí, como es tan obvio a partir del versículo 29, hemos pasado ya el tiempo de la tribulación en el pensamiento de Mateo y la enseñanza de nuestro Señor. Entonces, es un tiempo del cuál nadie sabe. Ahora observe el versículo 36 y veamos algunos asuntos específicos. Es un día y una hora lo que estamos viendo, no una era. No sabemos sobre que generación vendrá, pero esto sabemos, que sea cual sea la generación con la que comience terminará con ella, ¿verdad? Esos son los versículos 32 al 35, esa generación que ve el comienzo va a ver el fin porque va a venir tan rápido, tan rápido. Tres y medio años de tribulación se acabarán y después una especie de período de tiempo indeterminado, en algún punto ahí. El Señor vendrá y establecerá su reino inmediatamente después de la tribulación, pero vendrá rápido. Pero nadie conoce el día ni la hora, el momento específico.

Y el comienza al decir, “Nadie sabe”, y él se está refiriendo ahí a los humanos, la humanidad, los hombres naturales, no lo saben, no lo saben. No les es revelado a ellos. también es señalado en Mateo 25:13 como leí hace un momento, “Vosotros no sabéis ni el día, ni la hora en la que el Hijo del hombre viene.” Dios ha escogido no revelar ese momento especifico, y no dar señales específicas de ese momento específico. Y hay razón en su gran sabiduría para eso. Si los hombres conocieran el momento exacto cuando el Señor viniera, podrían ser impíos hasta poco antes de ese momento. Inclusive la gente que estuviera preparada pudiera vivir en pánico o podría estar rindiéndose pensando que el tiempo era demasiado corto, la vida se volvería sin esperanza. Si usted supiera exactamente cuando el Señor viniera, no habrían planes, no habrían relaciones continuas, y todo sería afectado dramáticamente por ese conocimiento.

Entonces, el Señor ha escogido no darnos ese conocimiento, sino vivir cada momento esperando su intervención, para que estemos preparados todo el tiempo. Si el mundo conociera el momento mismo de la venida de Cristo, se engañaría pensando que en ese momento final podría tomar los pasos necesarios para corregir las cosas a tiempo, y por eso Dios no nos ha dicho eso. Entonces, ningún hombre sabe eso, está escondido de los hombres. Y después dice: “No, ni los ángeles en el cielo.” Inclusive los ángeles no lo conocen. El mundo natural no lo conoce, ni el mundo sobrenatural lo conoce.

Ahora, los ángeles están cercanos a Dios. En Isaías 6 están volando ahí alrededor del trono de Dios, haciendo lo que Él manda en Mateo 18:10. Son vistos cara a cara con Dios en comunión íntima con Él, están muy cercanos a Dios. Están alrededor del trono, tienen comunión con Él regularmente para obedecerlo. Además, si usted recuerda en Mateo 13, nos dice que los ángeles son los agentes de juicio en la segunda venida. Cuándo Dios juzgue al mundo y congregue a los hombres para ese juicio, Él envía a sus ángeles, que son los que cosechan. Recuerde usted, para recoger el trigo y la cizaña.

Entonces los ángeles están muy involucrados en la actividad de juicio en el versículo 31 de nuestro capítulo que estamos viendo ahora. Los ángeles son los que son enviados para reunir a los elegidos también. Entonces, aunque los ángeles están tan cercanos a Dios, y aunque están cara a cara con Dios, en un sentido espiritual, haciendo lo que Él manda, y aunque son los agentes de juicio y reúnen a los piadosos y a los impíos en el tiempo de la venida de Cristo, ellos a pesar de todo eso, no conocen el momento exacto. Dios no ha escogido revelárselos a ellos. Y Él tiene sus razones. No conozco esas razones, porque la Escritura no las revela. Pero ellos tampoco lo saben.

Ahora, los mejores manuscritos de Mateo nos indican que también debería incluirse en el texto, “ni el Hijo, ni el Hijo.” En Marcos 13:32 el cuál es el pasaje paralelo es definitivamente incluido por Marcos, “De ese día y la hora, ningún hombre sabe, ni los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre.” Y sería mejor incluirlo aquí en Mateo, creo que en ciertas versiones lo incluyen de manera correcta. Jesús dice, “Inclusive el Hijo del hombre no sabe.” “Inclusive Yo no sé.” Y claro, esto ha creado todo tipo de discusiones interesantes, ¿cómo es que Jesucristo, (quién es Dios), no puede saber algo? ¿cómo es que Jesucristo quién es Dios, quién es omnisciente, lo cual significa que él conoce todo, no puede saber algo, o no sabe algo?

Bueno, eso creo yo es explicado de manera más bien fácil si entendemos el significado de su encarnación. Jesucristo es Dios plenamente, como los teólogos solían decirlo, es Dios mismo de Dios mismo, él es Dios de manera plena y total, porque usted no puede ser parte de Dios, él es todo Dios. Pero cuando él se volvió hombre, él de manera voluntaria restringió el uso de su naturaleza divina, de sus atributos divinos. No fue que él hizo a un lado los atributos, no fue que él hizo a un lado su deidad, fue que él restringió el uso de esas cosas. Él los tuvo como instrumentos, pero escogió no usarlos.

Entonces, él vivió, por así decirlo, sin usar su omnisciencia, a menos de que el Padre le dijera que la usara. Sabemos que él era omnisciente en algunas ocasiones. Juan 2 dice que él no necesitaba que nadie le dijera lo que estaba en el corazón del hombre, porque él sabía lo que estaba en el corazón de un hombre. Hay muchas indicaciones de su gran conocimiento, de su conocimiento divino, pero él restringió el uso de su omnisciencia a esas cosas que el Padre deseaba que él supiera. Ese es el diseño de la encarnación.

Cuando la Biblia dice que él se volvió un Hijo, él adoptó la forma de siervo, significa que él se sometió a sí mismo a aquello que el Padre quería que él hiciera, aquello que el Padre que dijera, y aquello que el Padre quería que supiera. Esa es la razón por la que en Juan 15:15 usted tiene un versículo muy, muy importante para entender a Cristo. Dice esto, Jesús hablándole a los discípulos, “Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que su señor hace, pero os he llamado amigos,” ahora escuche esto, “porque todas las cosas que yo he oído de mi Padre, os las he dado a conocer.”

En otras palabras, el conocimiento de Jesús en su encarnación estaba delimitado por lo que el Padre le había revelado. Y el Padre le reveló cosas a él mediante la Escritura, esto es el Antiguo Testamento, conforme él estudió la Escritura; mediante la experiencia, conforme él caminó en el mundo y vio el movimiento y poder de Dios; y mediante revelación directa. Pero Jesús limitó su conocimiento a lo que el Padre escogió revelarle a él. Él no tuvo que hacer eso, pero él escogió hacer eso para cumplir la función de un siervo, para así alcanzar o llevar a cabo la redención de la humanidad.

Es un concepto muy importante, de tal manera que cuando él dice que se humilló a sí mismo, y tomó forma de siervo hecho en semejanza de hombre y demás, significa que él limitó el uso de sus atributos. Y si usted estudiara por ejemplo en los pasajes que tratan con la primera parte de su vida, usted recordará que dice que Jesús creció en sabiduría y estatura, recuerde usted y en favor con Dios y los hombres. Él creció en sabiduría.

Dice usted, ¿cómo él podía crecer en sabiduría si era Dios? Porque él creció en sabiduría en el sentido de que él limitó su conocimiento a lo que el Padre le reveló a él, de tal manera que mientras que él estuvo vivo, el Padre constantemente le estaba revelando cosas a él, entonces él estaba creciendo en sabiduría. ¿Entiende usted eso? Esa fue, por así decirlo, una restricción auto impuesta, una humillación auto impuesta por así decirlo, de la naturaleza divina para llevar a cabo su redención y la mía.

Y entonces, conforme usted lo ve aquí, en un sentido, él está creciendo en sabiduría, todavía está incrementando su conocimiento, porque el Padre todavía no le ha revelado esto a él. Ahora, es mi convicción personal que después de la resurrección esto le fue revelado, que cuando él salió de la tumba en la gloria de su vida de resurrección, dice en Mateo 25:18, les dijo a sus discípulos, “Toda potestad me es dada en los cielos y en la tierra.” Y creo que lo que eso está diciendo es que nada falta, tengo autoridad sobre todas las cosas.” Y después en Hechos 1:7 él dijo esto, “Pero a vosotros no os es dado el saber los tiempos y las sazones que el Padre ha puesto en su sola potestad.” Y él ya no se incluye ahí. Él dice a ustedes no les es dado.

Entonces, bien podría ser que después de la resurrección, su conocimiento quedó completo, es como si el Padre solo le reveló a él, el gran acontecimiento que seguía, y Él nunca le reveló el momento pleno de su segunda venida hasta que él ya había salido de la tumba y había logrado la resurrección y después el Padre le abrió el siguiente acontecimiento en su obra maravillosa, maravillosa.

Entonces él dice, “La gente no sabe, los ángeles no saben, y por ahora ni siquiera yo lo sé”, para mostrar la naturaleza inesperada, repentina y el misterio del momento de la venida de Jesucristo. Y después al final del versículo 36, “Si no solo mi Padre.” Y recuerde, él siempre lo llamó Padre, excepto por una ocasión cuando él dijo, “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” Porque él estaba muriendo en la cruz y estuvo separado de Dios. En todo momento, fuera de ese que le habló a Dios, le habló como Padre. Le habló a Él como Padre. Ese fue su término favorito para Dios, y “solo” es enfatizado.

Él es el único que sabe y claro, esa es la razón por la que creo que cuando Jesús entró en su gloria, sino fue inmediatamente después de su resurrección, ciertamente después de su ascensión, él entonces entró de regreso a la plenitud de aquello que él había conocido antes de la encarnación, y en este momento ahora, él sabe de manera plena cuándo es que ese momento de la segunda venida será. Pero en medio de esa encarnación eso había sido abandonado a favor de aprender lo que el Padre le diría y nada más.

Y entonces, no sabemos. Ese momento no lo conocemos. Y hay una razón para eso, porque el Señor quiere que toda generación viva expectante, no sabemos sobre que generación va a venir, pero cuando venga va a venir en un holocausto, y va a venir rápidamente. Y no sabemos que generación será. Inclusive la generación sobre la que venga, no va a conocer el momento exacto. Entonces, los cristianos desde el Nuevo Testamento, siempre han vivido con la expectativa de la venida de Cristo. Los corintios, por ejemplo, Pablo les escribe en 1 Corintios 1, y dice, “De tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la venida de nuestro Señor Jesucristo.” Hay una primera generación en la iglesia en Corinto esperando la venida del Señor Jesucristo. Están esperando como si fuera a venir en su propia generación.

Y después, en Hebreos, “No dejando de congregarnos”, el escritor dice en el capítulo 10, versículos 24 y 25, “Y mucho más cuando veáis que ese día se acerca.” Es como si esas personas que estaban recibiendo la carta a los Hebreos, estaban viviendo para ver que se acercara el día. Y después en Filipenses, el apóstol Pablo escribe en el capítulo 3, versículo 20, “Nuestra ciudadanía está en los cielos, de dónde también esperamos al Salvador, el Señor Jesucristo.” Pablo dice aquí, esperando a ver si viene en cualquier momento. Y en Santiago, usted encuentra exactamente lo mismo, en Santiago capítulo 5, versículo 8, “Sed pacientes, estableced vuestros corazones, porque la venida del Señor se acerca.” Y en 1 Pedro, capítulo 4 versículos 7, “El fin de todas las cosas se acerca.” Y en 1 Juan 2:18, “Son los últimos días.” Y en Apocalipsis 22:20, “He aquí, Yo vengo pronto. Amén. Ven Señor Jesús”, dice Juan.

Entonces, como puede ver, los escritores inclusive en el Nuevo Testamento estaban esperando la segunda venida de Jesucristo. No entendieron de manera plena el tiempo que pasaría, vivían con expectativa y toda generación debe vivir así, porque toda generación debe vivir preparada. ¿Entiende usted adónde voy? Ese es el punto. Si lo esperamos en cualquier momento, estamos preparados en cualquier momento. Y sólo Dios sabe cuándo será. Sólo Dios sabe cuándo ese momento específico se llevará a cabo.

Y entonces, usted hace la pregunta, ¿bueno, porque se está esperando? Y creo que le puedo dar una respuesta. La primera parte de esa respuesta viene de Apocalipsis capítulo 14, versículo 15. Y creo que él está esperando por esta razón. “Otro ángel salió del templo”, Apocalipsis 14:15, “clamando a gran voz, a aquel que estaba sentado en la nube.” Esa es una escena indicada para nosotros, en el versículo 14, del Hijo del hombre, el Señor Jesucristo sentado en el cielo, y el ángel viene y clama a gran voz “Mete la hoz, y cosecha, porque el tiempo ha llegado para que tu coseches, porque la cosecha de la tierra está lista. Y el que se sentó en la nube, metió su hoz en la tierra y la tierra fue cosechada.”

La imagen aquí es muy, muy importante. Usted planta y cuida de las plantas, y el grano crece hasta llegar a ser maduro, y después usted cosecha. Y el retrato aquí es este, el Señor ha esperado que madure la maldad. Él ha esperado que madure el pecado y Dios no va a entrar en juicio sobre este mundo hasta que la cosecha esté madura, hasta que el pecado haya llegado a su fin, en su curso. Hasta que se haya desgastado, por así decirlo, hasta que toda la impiedad del misterio de la iniquidad, esto es, la maldad de la maldad que está por ser revelado, y es difícil imaginar que pueda haber aún más maldad que está por ser revelada, ¿verdad? Es difícil imaginar eso en nuestro mundo, pero la maldad no revelada de ese tiempo futuro cuando el pecado siga su curso de manera abierta, llegará a su ápice, a su clímax, y entonces, la hoz será sacada y la cosecha se llevará a cabo.

Entonces, la razón por la que Dios ha esperado durante estos dos mil años, es en primer lugar, porque él está permitiendo que el pecado siga su curso, se desgaste a sí mismo, se madure hasta el punto que finalmente de manera plena y para siempre sea cosechado. Hay otra razón, y esa razón nos es indicada en Romanos capítulo 11, versículo 25 y dice, “Porque no quiero hermanos que ignoréis este misterio, esta verdad no revelada, no sea que seáis arrogantes a vuestros propios ojos, sino que ceguera en parte ha acontecido a Israel, hasta que la plenitud de los gentiles haya entrado.” La plenitud de los gentiles habla de congregar a la iglesia en esta época.

Y creo que otra razón por la que el Señor espera es para congregar a la iglesia. Creo que él está esperando congregar a todos los santos, cuyos nombres están escritos en el libro de la vida del Cordero. Él está esperando recoger a los gentiles que, por los siglos de los siglos, a lo largo de la eternidad le darán gloria, le darán alabanza, le darán honor, le darán adoración y lo servirán. Él está recolectando a ocupantes para su cielo eterno, para alabar y glorificar su nombre. Y también, después que la plenitud de los gentiles haya entrado, versículo 26 dice, “Y entonces, todo Israel será salvo.” Tiene que haber también en el futuro, la salvación de Israel para que el judío y gentil juntos por toda la eternidad puedan alabar a Dios.

Entonces, se ha llevado a cabo un tiempo desde la primera venida. Hemos estado esperando estos dos mil años y él no ha venido aun, y las razones son dos: una que el pecado se madure, y dos, que los redimidos que han sido planeados para su gloria eternamente sean llevados a esa gloria eterna. Entonces, es para el pecado, y para la salvación. Ahora, vea 2 Pedro capítulo 3 por un momento. Y esto también se relaciona con el mismo punto. En 2 Pedro, capítulo 3, decimos, hombre esto está tomando mucho tiempo, esto sigue, y sigue, y sigue. ¿Y cuándo va a acabarse? Pero lo que olvidamos en el versículo 8, “No seáis ignorantes de esto, que un día para el Señor son como mil años, y mil años son como un día.”

En otras palabras, Dios no lleva un reloj. Y lo que nos parece un período largo de tiempo, es porque somos del tiempo, y no es tiempo en absoluto para un Dios sin tiempo, eterno, “Y el Señor no retarda su promesa, como algunos lo tienen por tardanza.” No es que él no la pueda cumplir o que no está viviendo al nivel de su Palabra, no la está cumpliendo. Está esperando porque él es paciente para con todos, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento. Él está esperando a que todos los gentiles, y todos los judíos planeados desde la eternidad pasada, hayan llegado a la redención. Y después vendrá la segunda venida. No es que él no puede actuar, es que él está reuniendo a sus redimidos. No es que mucho tiempo ha pasado porque para Dios no ha pasado tiempo en absoluto.

Entonces, ¿qué tan necios son los burladores en el versículo 3? “Burladores vendrán en los días postreros, siguiendo sus propias concupiscencias”, dice el versículo 4, “diciendo, ¿dónde está la promesa de su advenimiento? ¿dónde está la promesa de su venida?” “No va a venir, hemos esperado y esperado, y esperado, y esperado” “Y desde que los padres durmieron, regresando hasta los patriarcas, todas las cosas continúan como desde el principio de la creación.” Dicen, “somos uniformitarios, uniformitarios.”

Ahora, creemos en la teoría de la uniformidad, todo sigue igual, nada nunca cambia. Pero para decir eso, versículo 5 dice, tienen que ser ignorantes, de que por la palabra de Dios los cielos en la antigüedad, y la tierra salieron del agua, y por el agua en ese entonces el mundo fue inundado y pereció. Tienen que ignorar de manera deliberada el diluvio. Escuche, el mundo no siempre ha sido igual. Dios acabó con el mundo entero excepto por 8 personas, ¿no es cierto? en el diluvio. No ha continuado todo igual. Y hay evidencia por todo el mundo, por todo el globo de un diluvio universal mundial, en dónde Dios ahogó a toda la civilización humana.

En Génesis capítulo 6, Dios vio a toda la humanidad, y él no vio nada más que impiedad y maldad continuamente y decidió ahogarlos a todos, excepto por las ocho almas justas que estuvieron sobre la faz de la tierra. Noé, su esposa, tres hijos, y tres esposas. Y si usted va a decir, “Bueno, todas las cosas siempre han continuado como son.” Ha olvidado que eso pasó. Todas las cosas no han continuado como son. La razón por la que hay un tiempo aquí, es porque en el versículo 8 Dios ni siquiera ve el tiempo. Y, en segundo lugar, porque él está esperando congregar a todos sus elegidos.

Pero versículo 10, dice: “El día del Señor vendrá, ¿no es cierto? vendrá. Y vendrá como ladrón en la noche, de manera inesperada y repentina, es el punto, cuando no lo esperamos, cuando no lo pensamos, cuando no nos damos cuenta. Y después él explica que van a pasar los cielos y la tierra, y todo esto. Y me parece interesante que Pedro en cierta manera incluye el panorama general de la segunda venida, y no hace una distinción, y con eso quiero decir esto, en el momento cuando el Señor venga en su segunda venida, para comenzar con su reino de mil años, los cielos son cambiados dramáticamente, y la tierra es cambiada también. Sabemos eso, las estrellas caen, la luna no da su luz, el sol se apaga, toda el agua, el agua fresca, el agua salada, las configuraciones de la tierra son cambiadas, todo está en caos, las potencias de los cielos son sacudidas.

Creemos que todo esto va a pasar, se va a llevar a cabo en el período milenial, conforme él recrea por así decirlo, un nuevo cielo y una nueva tierra para el reino, para el milenio. Habrá en un sentido un nuevo tipo de cielo y una nueva tierra, en la segunda venida. Después al final del reino en Apocalipsis 21, Juan habla de los cielos nuevos, y la nueva tierra. Y creo que debemos ver entonces, que ese es un proceso de recreación de dos fases, por así decirlo, que cuando Jesús venga, habrá una modificación del universo. Y al final del reino habrá una recreación de un nuevo cielo y una nueva tierra que son eternos. Durante el reino, será una tierra restaurada como la conocemos, y cielos restaurados como los conocemos, en el estado final será un nuevo cielo y una nueva tierra, algo que nunca hemos conocido.

Entonces, en un sentido, Pedro simplemente nos lleva a toda la disolución de todo, al fin del reino. Y nos dice, de hecho, que cuando Jesús venga, habrá una desintegración de todo como lo conocemos en el espacio y en la tierra, y un nuevo cielo y una nueva tierra. Él dice en el versículo 13. Y entonces, en ese sentido, él aparentemente nos está llevando al cambio total que viene al fin del reino. Pero ese cambio comienza antes de los mil años, conforme tenemos un cielo restaurado, y una tierra restaurada. Y sabemos eso, porque el colapso es muy claro en la tribulación, y algo nuevo sale de eso, y después finalmente algo inclusive más glorioso en el estado eterno.

Entonces, es interesante pensar en esto. Dios creando en un mundo no caído, después el mundo es caído, después el mundo restaurado como el Señor quiere que lo sea para el reino del Señor Jesucristo, y después en ultimas es recreado para el nuevo cielo y la nueva tierra en el estado eterno. Entonces, la historia del globo, en un sentido, y del universo, puede ser visto en esta gran literatura profética. Ahora, va a venir, entonces, dice Pedro. Va a venir. ¿Cuándo va a venir? Nadie lo sabe.

Ahora, regresemos al versículo 36, “Nadie realmente conoce el día y la hora exactos.” Conocemos la generación, ¿verdad? Sí, verdad, porque es la generación que ve los dolores de parto, versículos 32 al 35. Esa es la generación, pero el día y la hora, nadie sabe. Nadie sabe. Entonces, ¿cuál debe ser la actitud de toda generación? ¿cuál debe ser la actitud de toda persona, debido a que no conocemos el momento exacto? Particularmente, ¿cuál debe ser la actitud de la gente que ve los dolores de parto? ¿cuál debe ser la actitud de esta generación que esté viva en ese tiempo? La generación que ve la abominación desoladora, la generación que ve cómo se levanta el anticristo, la generación que ve el cambio de la faz de la tierra, que ve todos los desastres naturales y espirituales y sobrenaturales y lo que sea. ¿Cuál debe ser su actitud?

En primer lugar, debe ser alerta. En segundo lugar, estar listos. Y, en tercer lugar, fidelidad. Y vamos a ver únicamente la primera, alerta. Versículo 37. La naturaleza inesperada de la segunda venida llama a estar alertas. “Pero como los días de Noé fueron, así será la venida del Hijo del hombre.” Ahora, aquí de nuevo encontramos lo que Pedro hace en la epístola al relacionar la segunda venida del Señor Jesucristo y su juicio, su holocausto cataclísmico de juicio, de regreso al diluvio. Es la única ilustración en la historia humana que puede apenas acercarse porque destruyó de manera total la faz de la tierra.

Y entonces, vamos a descubrir que la actitud que prevaleció durante el tiempo de Noé, será la actitud que prevalecerá durante el tiempo de la segunda venida. Eso es lo que él quiere decir cuando dice, “Como los días de Noé fueron, así será la venida del Hijo del hombre.” Será como fue en el tiempo de Noé, apenas antes de la venida del Señor Jesucristo. Sabe, no solo la gente no conoce el día y la hora de la venida del Señor, pero la mayoría de ellos ni siquiera les va a importar. Inclusive con todas las señales, y todas las maravillas, y todas las cosas que estén pasando, no les va a importar. Ni siquiera van a pensar en eso. Ni siquiera van a estar considerando eso como una alternativa. Es difícil imaginar eso. Digo, realmente es difícil imaginar eso.

Estarán burlándose como en 2 Pedro capítulo 3, y van a estar sacando sus pequeñas reglas, y van a estar sacando sus pequeñas tablas, y van a estar con sus computadoras, y van a estar analizando el universo para tratar de explicar científicamente porque todo está entrando en caos. Porque hay terremotos, y porque hay todo tipo de movimientos en los cielos, y porque las mareas están mal, y porque la luna no da su luz, y porque el sol no está funcionando apropiadamente. Y porque la luz en el día se ha acortado, y porque hay sangre en los mares, y amargura en el agua fresca y porque la gente se está matando entre sí, y porque hay masacres terribles por todo el mundo.

Van a estar tratando de entender todo esto sociológicamente, científicamente, racionalmente, pero no van a buscar la verdad de la Palabra de Dios. Dice usted, “Es casi imposible creer eso.” Pero es exactamente correcto. Digo, porque esperaríamos que fuera diferente que cuando el Señor Jesucristo estuvo aquí la primera vez, ¿verdad? Digo, podían verlo, podían oírlo. Lo vieron quitar la enfermedad de la tierra de Palestina, lo vieron resucitar a los muertos, y aun así no podían concluir las cosas correctas. De hecho, los líderes religiosos decidieron que él era del diablo.

Entonces, la mente del hombre está cegada, ¿lo ve? Y el mundo del tiempo de nuestro Señor fue tan egoísta, estuvo tan centrado en sí mismo, tan religioso, tan hipócrita, tan materialista, tan pecaminoso, tan malo, tan carente de vida espiritual y percepción que ni siquiera podía ver al Salvador cuando caminó en medio de ellos. ¿Por qué esperamos que el mundo del futuro sea diferente cuando vean las señales de su venida? En Mateo capítulo 16, recuerda usted los primeros tres versículos, una condenación tremenda. Los fariseos y los saduceos vinieron y probaron a Jesús, y deseaban que les mostrara una señal del cielo. Digo, es ridículo preguntar algo así. Danos una señal del cielo. Habían visto miles y miles de señales como esas de él.

Y él les respondió y les dijo: “Cuando es tarde, dicen, ‘Buen clima y el cielo está rojo. Y en la mañana dicen, ‘Hay mal clima hoy porque el cielo está rojo, y nublado.’ Hipócritas que pueden discernir el cielo, pero no pueden discernir las señales de los tiempos.” Deben ser los líderes, ustedes son muy buenos en identificar el clima, pero no tenían ni idea de lo que Dios está haciendo. Como puede ver, cierran sus mentes a la verdad de Dios, así como la historia de Israel ha sido una historia de ignorar la Palabra de Dios. Ignoraron a los profetas de Dios, ignoraron los milagros de esos profetas, ignoraron las palabras de esos profetas, asesinaron a los profetas, asesinaron al Hijo de Dios. Y cuando vengan las señales de su venida, y la gran tribulación, el mundo estará igual de oscuro, igual de imperceptible, igual de ciego como siempre lo ha sido a lo que está pasando. Y hará lo que siempre han hecho, lo van a justificar mediante algún medio racional.

El hecho es que van a ser más impíos en esa época que en cualquier otra época en la historia del mundo. La Biblia nos dice en 2 Tesalonicenses capítulo 2, que durante el tiempo de la tribulación el que refrena es quitado. El Espíritu Santo en el mundo en la actualidad está refrenando la maldad, conteniendo la maldad. Es como si Él está dejando que hay más todo el tiempo, pero finalmente cuando la tribulación venga, Él quita sus manos y deja que la maldad corra de manera desatada. Y después Apocalipsis 9 dice que el infierno saca a todos los demonios que han estado atados temporalmente, y se apoderan de la tierra, de tal manera que la población de los demonios inmediatamente se incrementa de manera dramática. Y después nos dice que Miguel y Satanás tienen una lucha, y Satanás es expulsado del cielo a la tierra, Apocalipsis 12.

Entonces, ahora tiene a Satanás en la tierra, y todos los demonios que han estado afuera del infierno, y salen como ranas inmundas, por así decirlo, saliendo del infierno, y todos los demonios que ya están ahí, sin refreno en el mundo, simplemente, el mundo se entrega al pecado, y ese tipo de mundo más allá de lo que podemos imaginar. Esa es la razón por la que es llamado el misterio de la iniquidad. Esa iniquidad a un nivel que aún no ha sido revelado, conocido, ni experimentado en 2 Tesalonicenses 2, ese mundo será tan vil, tan miserable, estará tan preocupado con el pecado, y el sexo, y las drogas, y el alcohol, tan inmerso en su preservación materialista de la economía política de Babilonia, tan mala, tan llena de odio entre sí hacia Dios, hacia la verdad, que cuando todo esto suceda, habrá todo tipo de explicaciones excepto por la disposición de entender la verdad. No van a estar dispuestos a entender la verdad. Y él dice, será como en los días de Noé.

Cómo puede ver, en los días de Noé la gente ignoró la verdad, ¿no es cierto? ¿Sabe usted por cuanto tiempo predicó Noé? 2 Pedro 2:5 lo llama, Noé predicador de justicia. Usted piensa que él simplemente construyó una caja grande, esa es la palabra para la palabra de una caja de madera. Él construyó una caja grande de madera en medio del desierto, y le dijo a la gente que iba a venir un diluvio. Y se rieron porque nunca había llovido. No había existido algo como la lluvia, no había agua ahí. Y, ¿sabe por cuánto tiempo construyó ese barco? 120 años. Y se rieron, y lo ridiculizaron, y se burlaron, y lo menospreciaron. Pero 2 Pedro 2:5 dice que él fue un predicador de justicia. Él no solo fue un constructor de barcos, él fue un predicador. Antes de que él fuera un constructor de barcos, él fue un predicador. Y por 120 años, mientras que el construyó el barco, a él le debieron haber preguntado un millón de veces, ¿por qué estás construyendo el barco? ¿verdad? ¿por qué estás construyendo el barco?

Y ese fue el gatillo para el sermón porque Dios va a juzgar la impiedad de este mundo, y solo aquellos que ponen su fe en él van a escapar. Y estoy construyendo el barco como una manera de escapar, ¿les gustaría subirse? Y se burlaron, y se burlaron, y se burlaron por 120 años, siguieron con la vida como si no pasara nada, mientras que él predicó juicio, predicó juicio, predicó juicio, y se los demostró al construir una gran caja de madera en medio de todo, para que todo mundo la viera y no le creyeron. Y estoy seguro que la primera vez que cayó una gota en la nariz de una persona, pensaron que un dinosaurio había estornudado detrás de un monte o algo así. Aun así, no lo creyeron. No querían creer eso. Pudieron haber inventado todo tipo de excusas para no creer eso. Bueno, ¿cómo fue en los días de Noé?

Versículo 38, “Cómo en los días de Noé, antes del diluvio”, esto es la gente, “estaban comiendo y bebiendo y casándose y dándose en casamiento, hasta el día en el que Noé entró al arca. Y no lo supieron hasta que el diluvio vino y se llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre.” Increíble. 120 años este hombre predicó y predicó, y predicó, y predicó y predicó, y no lo creyeron, hasta que fueron llevados en el diluvio. Y van a haber señales y señales, y señales durante tres y medio años, 42 meses, 1260 días. Van a haber señales claras a nivel mundial de que todo está deshaciéndose, y van a haber predicadores de justicia, los 144 mil, los dos testigos de Apocalipsis 11, la multitud redimida de gentiles de todo el mundo de Apocalipsis 7. Y van a ser ayudados por el evangelio predicado por el ángel que predica el evangelio eterno, por todo el globo, van a oír el mensaje, pero no lo van a creer, no lo van a creer hasta que literalmente sean llevados en el holocausto definitivo de juicio en la segunda venida. Van a inventar todo tipo de razones para burlarse y mofarse y reírse y ridiculizar. Y si fueron así de impíos en el día de Noé, serán más impíos en el día de la venida del Hijo del hombre.

Ahora, observe lo que dice, estuvieron comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento. Ahora, eso no son pecados. Comer y beber no son pecados, y casarse y darse en casamiento no son pecados. El casarse se refiere a la gente que se casa, dar en casamiento se refiere a las familias que dan a sus jóvenes para que se casen. Lo que significa es que la vida siguió como siempre, ¿verdad? Simplemente significa que siguieron con la rutina, simplemente vivieron como si nada fuera a cambiar jamás. No les importó lo que estaba pasando, no vieron sus implicaciones, siguieron comiendo en el día de Noé y bebiendo y casándose y dando en casamiento como si nunca hubiera un fin.

Entonces, comer y beber eso es rutina personal, casarse y dar en casamiento eso es rutina familiar, actividad social. Simplemente siguieron con los ciclos de actividades normales, personales, familiares, y de actividades, la vida como es normal. Simplemente siguieron viviendo la rutina, trataron de ajustarse un poco a esta persona Noé, y lo que él estaba diciendo, pero la vida siguió como siempre, y eso es exactamente lo que sucederá en la tribulación. Nosotros, creo, como cristianos vivimos bajo alguna idea de que cuando todo esto comienza, por todo el mundo, la gente simplemente va a estar pensando aquí estamos, aquí estamos, escuche, habrá un remanente redimido. Habrá un remanente redimido, masivo, incontable, innumerable según Apocalipsis 7. Habrá un avivamiento y la fe de la nación de Israel, pero también habrá un rechazo mundial de todas estas cosas como si tuvieran algo que ver con algo relacionado con Dios, secularismo, el epítome de esto. Y en los días de Noé, antes del diluvio simplemente siguieron con su rutina hasta el día que Noé entró en la kibtos, el arca, la caja.

Y después, usted sabe lo que dice en Génesis 11 al 16, que cuando entraron al arca que, cerraron la puerta. Y probablemente no tomó mucho tiempo para que el agua comenzara a elevarse y algunas personas empezaron a tocar, pero era demasiado tarde. No se dieron cuenta, versículo 39, ginsk, no se dieron cuenta hasta que el kataklusmos vino, cataclismo. Significa lavar, hasta que el lavado vino, hasta que los lavó a todos, se los llevó a todos en condenación a la muerte, al juicio, a una eternidad impía.

Y entonces, así será la venida del Hijo del hombre, hacia el final del versículo 37. Y así será la venida del Hijo del hombre, dice al final del versículo 39, 2 veces dice eso, será igual. La vida como siempre, siguiendo con la rutina hasta que sea demasiado tarde, demasiado tarde. Devastación instantánea. Y entonces, esa generación será como la generación de Noé, advertida, y advertida y advertida y advertida, y advertida. Esa generación fue advertida por 120 años. La gente vivía más tiempo antes en ese entonces. La generación futura será advertida durante tres y medio años. El hecho es que están siendo advertidos en este momento, están siendo advertidos desde que el Nuevo Testamento fue escrito, sea cual sea la generación que esté viva cuando eso suceda, podría ser esta, pero no van a despertar a esta realidad hasta que sean llevados en juicio.

Y después él se vuelve muy específico en el versículo 40 y 41, “Habrán dos en el campo, uno será llevado el otro se quedará. Dos moliendo, uno será llevado y el otro se quedará.” La palabra “uno” en el versículo 40, es masculino en género, el uno en el versículo 41 es femenino en género. Eso significa que el versículo 40 habla de un hombre en el campo, dos hombres en el campo, uno es llevado, uno se queda. Versículo 41, de mujeres, dos mujeres moliendo, una es llevada y otra se queda. La tarea del hombre en esa parte agricultural del mundo, en ese entonces era estar en el campo y las mujeres estaban ahí con la piedra moliendo aquello que era cosechado por los hombres.

Entonces, la vida será como siempre. Y en medio de la rutina de la vida, uno será llevado. ¿Qué queremos decir con llevado? He oído a personas decir que esto se refiere al rapto. Usted no puede meter al rapto aquí. El rapto ya pasó mucho antes que esto. Esto está hablando de ser llevado en juicio. Regrese al versículo 39, “hasta que el cataclismo vino, y se los llevó.” Está basado en eso, es basado en ese retrato del diluvio, llevándose a los hombres a la muerte. Dos van a estar en el campo, cuando ese diluvio devastador final de fuego venga. Y uno es llevado en juicio, dos moliendo y una es llevada en juicio, y la otra se queda. La otra se queda, ¿para que se queda? Se quedan para entrar ¿a qué? Y se volverán aquellos que pueblan el reino milenial. Son los redimidos.

Entonces, usted tiene a personas trabajando, algunos serán creyentes, y otros serán incrédulos. Los incrédulos serán llevados y los creyentes serán preservados. Por cierto, ese proceso de separación es descrito a detalle en el juicio de las ovejas y los cabritos, en Mateo 25:31-46, en dónde él se lleva a los cabritos por un lado y los envía al castigo eterno, sus ovejas por otro lado, les da el reino, entonces se quedan. Muy importante. Se quedan para el reino.

Entonces, esto es lo que debemos tener en mente. Cuándo el reino milenial venga, y comience, la gente que se quedará para entrar, serán creyentes que no son llevados en el juicio de todos los impíos. Entonces, el reino sobre la tierra, el reino milenial será poblado por aquellos creyentes que han vivido este reino de terror del anticristo, y él no los ha destruido, todavía están vivos cuando Cristo viene. Cristo se lleva en un holocausto de juicio a todos los impíos, pero los piadosos que todavía quedan y que están vivos, entrará a su reino milenial para poblar ese reino.

Entonces, ese reino es poblado, por lo tanto, con seres físicos, personas reales como nosotros que vivieron el reinado del anticristo de terror, que creyeron la verdad del evangelio y no fueron destruidos. Quizás algunos de ellos, inclusive creyeron en el último momento. ¿Se acuerda usted de lo que dice en Hechos capítulo 2, que en el momento mismo cuando el Señor viene, describe a todos esos acontecimientos citando de Joel 2, y dice que, en ese gran tiempo, usted sabe, cuando las señales en los cielos se lleven a cabo, y el reino esté por comenzar, todo aquel que invocare el nombre del Señor será salvo? Yo creo que, en ese momento final, conforme el rey viene a establecer su reino, habrá algunos que invocarán el nombre del Señor apenas para ser salvos a tiempo. Serán preservados junto con aquellos que creyeron antes de eso durante el tiempo de la tribulación, y juntos entrarán en ese período del reino para poblar la tierra, para reproducirse, para tener hijos, para vivir el reino que Dios prometió en el Antiguo Testamento.

Y entonces, se quedarán. Y entonces, habrá un tiempo de gran separación cuando él venga. Ahora, todo eso para decir esto, versículo 42, muy importante, “Velad, por tanto, porque no sabéis a qué hora vuestro Señor viene.” Cuando el Señor venga los impíos serán llevados, y los justos serán dejados, permaneciendo seguros para entrar al reino, esa es la promesa. Pero no sabemos, y la generación que esté viva en ese tiempo no lo sabrá, el tiempo exacto de eso.

Entonces, necesita haber preparación. Simplemente van a seguir con la vida. Dos en un campo, dos moliendo y, por cierto, Lucas 17:34 añade: “Dos acostados”, lo cual es una nota interesante. Y debió haber sido una indicación para alguna de las personas de la antigüedad, que la tierra era redonda, porque usted tiene luz de día, en una parte del mundo, y noche en la otra, y usted debe tener un globo esférico. Pero el mundo seguirá con su rutina, y vendrá el juicio. Y después la puerta será cerrada para siempre. Así como en Mateo 25:10, en la parábola de las vírgenes. Dice que las que estaban listas entraron con él a la boda, y la puerta se cerró. Cuando ese tiempo venga, una separación se llevará a cabo. Y el Señor sabe cómo hacer esa separación. Él sabe. Él sabe a quién dejar y a quien llevarse.

En Malaquías usted sabe, cuando él estaba exhalando juicio, juicio, juicio, dice y aquellos que fueron justos, aquellos que amaron al Señor, creían en el Señor, tuvieron fe en él, se reunieron y hablaron el uno con el otro, y usted sabe lo que ellos dijeron, fue hombre, quizás seamos llevados también en todo esto, y después la palabra de Dios les dice, No serán míos en el día en el que yo haga mis joyas. Es como para decir que el Señor sabe los que son suyos, ¿verdad? Él sabe.

2 Pedro 2:4, “Y si no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que los arrojó al infierno, y los entregó a prisiones de oscuridad para ser reservados para el juicio, y si no perdonó al mundo de la antigüedad, sino que salvó a Noé, a la octava persona, predicador de justicia, trayendo el diluvio sobre el mundo de los impíos.” En otras palabras, si Dios supo quiénes eran los ángeles pecaminosos y los castigó, y salvó a los buenos, si Dios supo quiénes eran las personas pecaminosas, y las destruyó y salvó a Noé, y a los justos, y convirtió a las ciudades de Sodoma y Gomorra en cenizas, condenándolas, haciéndolas un ejemplo para aquellos que después de ellas vivieran de manera impía, y libró al justo Lot.

En otras palabras, si Dios supo cómo sacar a Lot de Sodoma y Gomorra, y a Noé del diluvio, y a los ángeles santos de la devastación del cielo, entonces, versículo 9, “Sabe el Señor librar a los piadosos de la tentación”, o de la prueba. Entonces, cuando venga el juicio el Señor sabrá cómo distinguir y después reservar a los injustos para el día del juicio para ser castigados, 2 Pedro 2:9.

Entonces, él sabe cómo separarlos. Pero la palabra aquí versículo 42, estén alertas, es un presente imperativo, estén continuamente alertas. Toda generación, toda persona esté alerta, porque no sabéis a qué hora viene nuestro Señor. Es un clamor a la vigilancia constante, a la, a estar alerta de manera constante. Él vendrá y los hombres que reconozcan que él está por venir estarán alertas a esa venida, espiritualmente conscientes.

Escuche, esto no es ficción, esto es hecho. Así va a ser. Así como los profetas dijeron como sería en su primera venida y él cumplió toda profecía, así él lo hará en su segunda venida. Velad, por tanto, porque no sabéis a qué hora viene su señor. Y si no es su señor ahora, él será su Señor en ese entonces, y su señorío será manifestado en su derecho a enviarlo a usted a la eternidad, al infierno, al castigo. Él es Señor, y en ese momento toda rodilla se doblará, algunos en adoración amorosa, algunos en terror, pero toda rodilla se doblará.

Inclinémonos en oración. Al cerrar esta mañana, usted, yo, todos nosotros podríamos estar viviendo en esa generación que verá el rapto de la iglesia, el holocausto de la tribulación, la señal del Hijo del hombre, y el nacimiento del reino.  Podría ser esta generación, ¿está usted listo? ¿Está usted alerta? ¿Está usted identificando las señales de los tiempos? ¿Está en una relación correcta con el Señor Jesucristo? Esa era entera de tiempo final, creo yo es iniciada por la remoción de la iglesia. Y seremos guardados de esa hora que viene para probar al mundo entero.

Y lo invito a usted a venir a Jesucristo, y con nosotros para ser guardado de esa hora. Y mientras que el mundo esté atravesando los terrores de la tribulación, estaremos regocijándonos en la presencia del Salvador, en el cielo. Viviendo en el lugar que él ha preparado para nosotros. Y si usted no conoce al Señor Jesucristo, usted podría conocerlo mediante un acto simple de fe, al invitarlo a su vida, Aquel que vivió y murió y resucitó por usted. Confiese su pecado, abráselo como su Señor y Salvador.

Y aquellos de ustedes que son cristianos, de nuevo, quiero hablarle también a mi propio corazón. Es un recordatorio para nosotros de que necesitamos hacer inversiones que son eternas. Todo esto se va a quemar, todo esto va a ser destruido, y solo lo que hemos invertido en la eternidad sobrevivirá, permanecerá. Y simplemente le pido a Dios a que renueve mi compromiso para hacer inversiones eternas con todo lo que tengo, todo lo que tengo, posesiones, recursos, capacidades, tiempo, todo.

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16/17 – ¿Acaso estoy yo en lugar de Dios?

Iglesia Evangélica de la Gracia

Serie: La Vida de José

16/17 – ¿Acaso estoy yo en lugar de Dios?

David Barceló

David Barceló

Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin)

David es licenciado en Psicología y graduado de los seminarios Westminster en California (MA) y Westminster en Filadelfia (DMin). Es miembro de la NANC y graduado en Consejería Bíblica por IBCD. David ha estado sirviendo en la Iglesia Evangélica de la Gracia, desde sus inicios en mayo de 2005, siendo ordenado al ministerio pastoral en la IEG en junio de 2008.

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 Episodio 19 – Qué es la gloria de Dios?

Soldados de Jesucristo

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¿Qué es la gloria de Dios?

 Episodio 19

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En esta sesión llegamos al profeta Jeremías y el otro libro que él escribió, Lamentaciones.

Les pido que tomen su Biblia, y vayamos ahora al libro de Jeremías y veremos el capítulo 1, versículo 5. Este libro comienza de inmediato con la clara enseñanza de la Elección Soberana, como he dicho antes en la Iglesia de hoy, casi esconderíamos un versículo como este para el final del libro, pero Jeremías lo ubica en la parte frontal misma del libro y nos introduce de inmediato a esta verdad.

Así que, en Jeremías 1, desde el versículo 4, leemos: “Y vino a mí la palabra del Señor, diciendo: Antes que yo te formara en el seno materno, te conocí”, detengámonos ahí, obviamente Dios sabía acerca de Jeremías, pero esto va mucho más profundo.

Para que Jeremías dijera que el Señor lo conocía significa que el Señor había entrado en una relación salvadora con él antes que naciera, que Dios había puesto su corazón sobre él. La palabra ‘conocer’ se usa aquí como sinónimo de amar, y aquí tenemos la idea de presciencia, lo cual alude aquellos a los que Dios eligió amar previamente, eso es lo que significa conocer previamente.

No tiene nada que ver con que Dios mire por el famoso túnel del tiempo para ver qué harían las personas, eso es una tontería, ni siquiera es lo que significa la palabra. En primer lugar, Dios nunca ha mirado al futuro para llegar a conocer algo porque Dios lo sabe todo.

¿Por qué Dios iba a mirar al futuro cuando Él es el que ha ordenado ya el futuro y conoce ya el futuro? Eso no es lo que significa la presciencia. La presciencia significa aquellos que Dios conoció de antemano y que Dios conoce es una palabra que significa: aquellos a los que Dios amó con un amor distintivo de antemano.

La palabra ‘conocer’ en la Biblia se usa para describir la relación entre el esposo y la esposa, en Génesis 4, versículo 1, el texto dice que el hombre conoció a Eva su mujer, y ella concibió y dio a luz un hijo, la palabra ‘conocer’ significa entrar en la relación de amor más íntima personal que puede haber entre dos personas, al decir que Dios conoce alguien se está usando exactamente de la misma forma, no físicamente sino espiritualmente.

Así que esta es una extraordinaria declaración que Dios le dio a conocer a Jeremías: Antes que yo te formara en el vientre, te conocí, ya había puesto mi corazón sobre ti, ya te había elegido y escogido a ti para mí.

Y luego, la línea siguiente, “Y antes que nacieras, te consagré”, eso significa que Dios apartó a Jeremías para sí mismo de la raza humana, de entre todos los hijos de Adán que han heredado una naturaleza pecaminosa y están separados de Dios, Dios ya había consagrado a Jeremías y lo había apartado para Él. Dios mismo escogió Jeremías para sí mismo, escogido por Él para Él.

Eso es lo que dice este pasaje, y para un gran propósito. Él dice: “Te puse por profeta a las naciones”, somos elegidos para ser sus siervos, somos escogidos para salvación, pero esta salvación es una búsqueda activa y dinámica del Señor por la cual somos usados para sus propósitos, y Dios tenía un gran designio para la vida de Jeremías, porque él vendría a ser un portavoz por medio del cual Dios hablaría a la nación.

De manera que vemos, en el comienzo mismo del libro de Jeremías ésta clara y distintiva declaración de los propósitos soberanos y electivos de Dios, si eres un creyente en Jesucristo, lo mismo se puede decir de ti, que Dios te conoció antes de que nacieras, y Dios te consagró antes de que salieras del vientre de tu madre, y perteneces al Señor y Él te está usando, no como profeta como fue Jeremías, pero de la forma única conforme a la dotación y oportunidades únicas que el Señor te ha concedido.

Hay un sentido de destino en tu vida de que Dios ha ido delante de ti, y te ha marcado el camino y ha predestinado para buenas obras para anduvieras en ellas. Así que, así es como comienza el libro de Jeremías, y comienza con una nota muy elevada.

A medida que avanzamos a través del libro de Jeremías, también hay declaraciones muy claras acerca de la Depravación Total de la raza humana. En el capítulo 4, versículo 22, Dios hace esta declaración usando a Jeremías como instrumento, en Jeremías 4, versículo 22, Dios dice: “Porque mi pueblo es necio, no me conoce; hijos torpes son, no son inteligentes. Astutos son para hacer el mal, pero hacer el bien no saben”. 

Aquí vemos un pueblo que no conoce a Dios, eso significa que no están convertidos, no son salvos, están fuera del Reino espiritual de Dios, aunque están dentro del pueblo étnico de Dios —son judíos por nacimiento— no obstante no tienen un conocimiento salvador de Dios, es muy posible ser religioso, pero no regenerado, ser alguien que conoce acerca de Dios, pero no conoce a Dios mismo, y eso es lo que vemos aquí, incluso entre el pueblo de Dios, y Dios dice muy claramente que ellos son brillantes para el mal, pero son estúpidos para hacer lo bueno.

En el capítulo 5, versículo 21, leemos nuevamente algo similar: “Oíd ahora esto, pueblo necio e insensible, que tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen”, y esto habla de su estado no regenerado, son un pueblo apóstata, se han alejado del Dios vivo y eso es evidencia de que nunca tuvieron una relación genuina con Dios.

Bien se ha dicho, la fe que decae antes de la meta tuvo una falla desde el principio, y su supuesta fe, fue una seudo fe, una fe falsa, hacían una profesión de fe, pero no había posesión de la fe, y eso es lo que registra aquí el profeta Jeremías. Y en el versículo 23 “Pero este pueblo tiene un corazón terco y rebelde; se han desviado y se han ido. Y no dicen en su corazón: Temamos ahora al Señor nuestro Dios”, la Depravación Total del corazón no convertido.

A continuación, capítulo 13, versículo 23 —Jeremías 13, versículo 23—, es un texto muy importante, sin duda han escuchado citarlo a menudo cuando se sientan a escuchar la predicación de la Palabra de Dios, “¿Puede el etíope mudar su piel?”. Es una pregunta retórica, ¿qué piensan ustedes? La respuesta es no, es físicamente imposible que el etíope cambie su piel.

Segunda pregunta “¿O el leopardo sus manchas?”, ¿puede un leopardo decidir cambiar sus manchas?, la respuesta es no. Y ahora plantea la idea, así vosotros “¿podréis hacer el bien estando acostumbrado hacer el mal?”. Está en forma de pregunta, y la respuesta a esa pregunta es no, esta es la incapacidad moral de la carne para cambiar su propio corazón, para cambiar su propia vida, para cambiar su propia mente, para cambiar su propia voluntad sin la operación soberana de Dios.

Y está muy claro que esto es la incapacidad moral del corazón no convertido. Pero ahora vamos a Jeremías capítulo 17, versículo 9 [repite], y esta es una potente y directa declaración de la Depravación Total, Jeremías registra lo siguiente: “Más engañoso que todo, es el corazón, y sin remedio; ¿quién lo comprenderá?”, esa es una pregunta para la cual no hay nadie que pueda entender las profundidades y el engaño de la depravación del corazón humano, es mucho más profundo, es mucho más complejo, está mucho más corrompido de lo que cualquiera de nosotros puede siquiera comenzar a entender.

Las profundidades de la contaminación de la mancha del pecado dentro del corazón humano, es engañoso, es un corazón lleno de engaño, e incluso se engaña a sí mismo, no podemos conocer ni siquiera nuestro propio corazón sin la luz de la Palabra de Dios y sin el ministerio del Espíritu Santo, y sin recibir un nuevo corazón y una nueva mente, pero el que no está convertido no puede ni siquiera comenzar a entender sus propios motivos, sus propias ambiciones, sus propios deseos, están espiritualmente ciegos a su propia condición, están espiritualmente sordos al diagnóstico que Dios está dando de su corazón. Hasta el momento en que Dios le da ojos para ver y oídos para oír, y les da un nuevo corazón para creer. Sí, el corazón es más engañoso que todo lo demás.

En el capítulo 18 comenzando en el versículo 1, se haría luego la pregunta ¿qué debe hacer Dios, entonces, para que se convierta aquel cuyo corazón es tan engañoso, que está desesperadamente enfermo? Y la respuesta es ésta:

          “Palabra que vino a Jeremías de parte del Señor, diciendo: Levántate y desciende a la casa del alfarero, y allí te haré oír mis palabras. Entonces descendí a casa del alfarero, y he aquí, estaba allí haciendo un trabajo sobre la rueda. Y la vasija de barro que estaba haciendo se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió hacer de ella otra vasija, según le pareció mejor al alfarero hacerla. Entonces vino a mí la palabra del Señor, diciendo: ¿No puedo yo hacer con vosotros, casa de Israel, lo mismo que hace este alfarero? —declara el Señor. He aquí como el barro en manos del alfarero, así sois vosotros en mi mano, casa de Israel.

Por supuesto, el apóstol Pablo tomará esta metáfora y la ampliará en Romanos capítulo 9, pero aquí vemos que Israel, el pueblo de Dios, es como un pedazo de arcilla en la mano del Alfarero puesta sobre el torno del Alfarero, y Dios le va a moldear, le va a dar la forma que Él desee, y detrás de esa verdad está la doctrina de la Elección Soberana conforme a la soberana voluntad y el propósito eterno Dios.

En Jeremías 31, versículo 3, según seguimos avanzando a través de este profeta mayor, que se llama Jeremías —el profeta llorón— y uno diría, bueno, ya hemos visto la Depravación Total y hemos visto la Elección Soberana, ¿habrá algo acerca del amor de Dios y algo de la gracia de Dios para nosotros, para su pueblo? ¿Es todo fatalidad y sombra? ¿Es todo nada más que depravación y muerte?

Y aquí en Jeremías 31, versículo 3, vemos la radiante luz del eterno amor salvador de Dios por aquellos que ha escogido, en el versículo 3, leemos: “Desde lejos el Señor se le apareció, diciendo: Con amor eterno te he amado”, eso apunta hacia el pasado, es un verbo en tiempo pretérito, te he amado con amor eterno; no te amaré con amor eterno, mirando al futuro, esto mira al pasado, ¿qué tan atrás? Hasta la eternidad pasada.

Y dice: “Con amor eterno te he amado”, esta es la doctrina de la Elección Soberana, la elección incondicional por parte de Dios del remanente dentro de Israel, aquellos que Él ha escogido de entre aquellos que son escogidos, Israel era una nación escogida, pero tuvo que haber otra elección dentro de la nación de Israel de aquellos que fueron escogidos, no solo para hacer judíos de nacimiento, sino escogidos para ser hijos de Dios mediante el segundo nacimiento.

Esto comenzó en la eternidad pasada cuando Dios con amor eterno puso su corazón sobre sus escogidos, y aquí vemos también que amor y escogido se usan de manera intercambiable, por lo tanto, por cuanto te he escogido en la eternidad pasada te he atraído con misericordia.

Una cosa es ser amado en la eternidad pasada y otra cosa es nacer en este mundo, pero es otra distinta, hay otro paso que se debe dar dentro del tiempo, el que fue escogido en la eternidad pasada, el que nació dentro del tiempo, ahora, debe ser atraído hacia Dios, y Dios dice: sí te he atraído, te he atraído hacia mí, te he atraído con expresiones de mi amor por ti. En el versículo 3 dice “por eso te he atraído con misericordia” —¡cuánta bondad en Dios!

Estábamos huyendo de Dios, no estábamos corriendo hacia Él, estábamos huyendo de Él, Él tuvo que tomar la iniciativa de venir tras nosotros y luego tuvo que atraernos a Él con su misericordia, porque nosotros andábamos según la corriente de este mundo e íbamos en dirección totalmente contraria a Dios.

Ahora, aquí está la doctrina de la Elección Soberana y aquí está la verdad del Llamado Eficaz, que nos atrae hacia Dios. En el mismo capítulo, en los versículos 31 al 34, leemos más acerca del nuevo pacto que es el pacto de salvación: He aquí, vienen días —declara el Señor—, versículo 31, en que haré con la casa de Israel y con la casa de Judá un nuevo pacto, no como el pacto que hice con sus padres —esto se refiere al antiguo pacto que se instituyó en el monte Sinaí— el día que los tomé de la mano para sacarlo de la tierra de Egipto, mi pacto que ellos rompieron, aunque fui un esposo para ellos —declara el Señor—, es decir, ellos fueron infieles aunque yo permanecí fiel con ellos.

Pero leamos en el versículo 33, Él dice: “Porque este es el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días —declara el Señor—. Pondré mi ley dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré”. Detengámonos ahí, eso presupone clara y obviamente que cuando ellos nacieron en este mundo, la ley de Dios no estaba en el corazón de ellos, y la ley de Dios no estaba dentro de ellos, puede que haya estado en sus oídos físicos y puede que haya estado ante sus ojos físicos porque ellos crecieron en la comunidad del pacto del pueblo de Dios, pero no estaba en sus corazones, y no estuvo dentro de ellos hasta que Dios la puso en ellos por su gracia soberana.

Veamos nuevamente el versículo 33: “Pondré mi ley dentro de ellos, y sobre sus corazones la escribiré”; una vez más quiero hacer hincapié en que la ley no estaba allí originalmente cuando nacieron en este mundo, es por eso que tienen que nacer de nuevo “yo la escribiré”, y ¿cuál será el resultado de esto?, será una nueva relación que Dios tendrá con ellos.

Observen, y “yo seré su Dios y ellos serán mi pueblo”, una vez más esto presupone que antes de que esto sucediera ocurría lo contrario, ellos no tenían una relación con Dios, no en un sentido salvífico, ellos no conocían a Dios, no eran el pueblo de Dios, en el sentido más verdadero, formaban parte de la comunidad de adoración de Israel, pero todo eso era externo, todo eso era físico, no había realidad espiritual en el corazón, mientras Dios no obrara dentro de sus corazones.

Y cuando lo hacía y ponía su ley en sus corazones, entonces venían a ser el pueblo de Dios, y Él venía a ser el Dios de ellos. Pues ahora pasaban a conocer a Dios de una manera personal y salvadora. ¿Te ha ocurrido eso a ti? Una cosa es estar en la iglesia, otra distinta es estar en Cristo, una cosa es profesar a Cristo otra totalmente distinta es poseer a Cristo y ser poseído por Él. Una cosa es conocer acerca de Dios y otra muy distinta es conocer realmente a Dios de una forma profunda y verdadera, en una relación personal y salvadora. Aquí vemos la enseñanza muy clara de las doctrinas de la gracia.

Bueno, vamos al libro de Lamentaciones, quiero concluir nuestra sesión en el libro de Lamentaciones. Y en Lamentaciones capítulo 3, este texto tan familiar, cantamos ese himno Grande es tu Fidelidad, está tomado de Lamentaciones 3, versículo 22. Jeremías sigue siendo el autor. Las misericordias del Señor jamás terminan, las misericordias del Señor jamás terminan, comenzó en la eternidad pasada hacia sus escogidos y continuará por toda la eternidad futura hasta el fin de las eras venideras.

Esta es una declaración de la eterna seguridad del creyente, esta es una declaración de la Perseverancia de los Santos, ¡qué realidad es la perseverancia del Salvador! La perseverancia del Espíritu, Su gran amor nunca se acaba y su compasión nunca falla, el Señor nunca, nunca, nos dejará ni nos abandonará, versículo 23 “sus bondades; son nuevas cada mañana”, nunca habrá una mañana en la que la compasión y el amor del Señor no se extiendan hacia nosotros su pueblo, tenemos una relación con Él que jamás se romperá.

Y en el mismo capítulo, en el versículo 37, leemos sobre la soberanía de Dios: “¿Quién es aquel que habla y así sucede, a menos que el Señor lo haya ordenado?”. Es la soberanía universal de Dios la que lleva a cabo su eterna voluntad y nosotros podemos mandar cosas, pero solo sucederán si el Señor mismo manda que sucedan, hay muchas cosas que yo he mandado que nunca se han realizado y la razón última es que el Señor no ha hecho que sucedan.

Y luego el versículo 38: ¿No salen de la boca del Altísimo tanto el mal como el bien?, no se refiera a la maldad si no a problemas, es decir, calamidades, adversidades y dificultades, y la lectura del libro de Job revela claramente que Dios está detrás del telón, detrás de la escena, porque estando incluso las pruebas y la tribulación en nuestra vida para un propósito mucho mayor que a veces solo Dios conoce, y nosotros ignoramos.

Así que, aquí en Jeremías y Lamentaciones vemos las brillantes, relucientes, rutilantes luces, estrellas en una noche oscura, como son las doctrinas de la gracia de Dios sostenidas por su soberanía.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

2/6 – Envejeciendo para la Gloria de Dios

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Una conversación con Anne Ortlund

2/6 – Envejeciendo para la Gloria de Dios

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/envejeciendo-para-la-gloria-de-dios/

Nancy Leigh DeMoss

Leslie Basham: Antes de comenzar el programa de hoy de Aviva Nuestros Corazones escuchemos un testimonio de una de nuestras voluntarias

Voluntaria: Soy Sidel Pérez,  esposa y madre de tres niños pequeños, creyente de muchos años, pero no fue hacia el 2009 que conocí este ministerio de Nancy Leigh DeMoss, Life Action a través de las conferencias, libros de True Woman y alguien que hizo llegar a mis manos el material de Seeking Him (Buscándole a Él)  en un momento en donde estaba en una gran prueba en una cama de hospital con mi hija mayor también enferma y Dios ha usado este  ministerio de Aviva Nuestros Corazones para transformar, renovar mi mente y mi corazón en cuanto a la feminidad, en cuanto a mi rol de esposa, de madre y mujer en mi comunidad.  Yo puedo decir sin temor a equivocarme que Aviva Nuestros Corazones, ha sido una tabla de salvación para mi vida en familia, Dios lo ha usado para acercarme a Él a las cosas que a Él le agradan a llevarme a un rol de madre y de esposa más bíblico y en realidad han sido evidencias de la gracia de Dios y Su misericordia en mi vida para mí y para mí y para mi familia, para mi esposo, para mis hijos.  Doy infinitas gracias por haber sido bendecida con este ministerio, que Dios permita que muchas de nosotras puedan seguir siendo alcanzadas con el mensaje de Dios para las mujeres a través de este ministerio.

Leslie: Nos encantaría escuchar de ti, visita, AvivaNuestrosCorazones.com

Anne Ortlund siempre ha afirmado que ella quiere ser como Jesús.

Anne Ortlund: Estaba leyendo en Romanos 8, y luego leí también en Hebreos, que Jesús vive perpetuamente para interceder por nosotros.  Pensé que no había tomado la intercesión con suficiente seriedad.  Así que en mis apuntes empecé a escribir los nombres de aquellos por los que quería interceder.

Leslie: Y esa lista ha estado creciendo desde entonces. Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia de Saladín.

Nancy Leigh DeMoss: Nuestra invitada de esta semana en Aviva Nuestros Corazones es mi vieja amiga, Anne Ortlund.  Muchas de nuestras oyentes quizás la conozcan. Si no escuchaste el programa anterior te invito a buscarlo y a escuchar lo que compartimos.

Estoy en el sur de California esta semana visitando y participando en algunas reuniones. Le pregunté si ella podía acompañarme en el estudio para que pudiéramos hablar de algunas cosas que Dios está haciendo en su vida y algunas de las cosas que ella ha estado aprendiendo.

Me gusta escuchar a las personas mayores, haciendo un recuento de su aprendizaje y viendo lo que yo puedo aprender de sus experiencias de vida. Anne, muchas gracias por ser un ejemplo, una mentora, una amiga, y por compartir con la audiencia de Aviva Nuestros Corazones en el día de hoy.

Anne: Nancy, si lo que quieres es una vieja, esa soy yo, si quieres hablar con una persona mayor, yo califico.

Nancy: Te pregunté hace un minuto si estaba bien si te preguntaba cuántos años tienes, y si no tenías problema con esto. Entiendo que tienes 86 años. Le he pedido al Señor desde que yo era pequeña —y nuestra audiencia me ha escuchado decirlo antes —que desde niña mi meta en esta vida es y siempre ha sido ser una anciana piadosa, mujer de Dios. Siempre he tenido esta imagen de cómo debe lucir una anciana mujer de Dios.  Después de cumplir los 50 años, me pregunto si realmente lo decía en serio.

Estoy tan agradecida de haber tenido mujeres ancianas en mi vida que han modelado esto para mí,  que las veo tan  llenas de Cristo en esta etapa de envejecimiento de su  vida… Le he pedido al Señor que me permita servirle con mi cuerpo, con mi alma, con fuerza, mente, y corazón hasta que llegue por lo menos a los 85 años. No conozco cuál será el guión para mi vida, pero es algo que siempre he deseado.  Anne, Tú has demostrado que la vejez es una etapa fructífera y gozosa de la vida.

Quiero que hablemos acerca de eso, porque yo creo que envejecer es uno de los miedos que muchas mujeres tenemos.   ¿Es envejecer  algo que tú has temido o que te ha atemorizado? O ¿te has preparado para envejecer?

Anne: Bueno, no creo que pueda decir que he pensado acerca de esto de ninguna de estas maneras. No he mirado hacia adelante de manera particular para llegar a ella, pero tampoco le he temido al futuro. He vivido cada etapa de mi vida tal como ha llegado. Pero si he amado el versículo en Proverbios 31 que dice, “sonríe al futuro“, porque ese verso prueba que la mujer de Dios no teme envejecer (verso 25).

Es interesante que hayas mencionados 85 años de edad, porque yo hice lo mismo, Nancy. Yo decía que mi oración era que-de nuevo,  este no  era el plan de Dios, este era mi plan-que Ray y yo sirviéramos al Señor juntos hasta que tuviéramos 85 años. Más adelante yo he revisado esto y he encontrado algo nuevo que Dios nos ha dado para hacer. Pero el hecho es que estoy aquí un año más del que pedí, y es el Señor en mí aquí en la tierra y con Ray allá en el cielo.

Amo esta edad. La amo. Nunca esperé que me gustaría tanto.  Quisiera sacarle todo el jugo a esto y obtener todo lo bueno que pueda sacarle.  Te parecería algo como agridulce;  descubres que tienes artritis, y que hay lugares que nunca pensaste que te podían doler. Pero el hecho es que, como dice Pablo en  Filipenses 4 verso 11, “pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación”  (Filipenses 4:11). Nunca he estado más gozosa. Nunca pensé que fuera divertido envejecer.

Nunca pensé que las personas podían  mirarte y pensar que así serían algún día. Miran lo que tú haces y como actúas. Te observan, este tiempo en que se idolatra la juventud y las personas no quieren envejecer, es un excelente tiempo para pedirle al Señor que te haga un modelo para que otros no tengan miedo.

Me encanta Proverbios 17:6ª que dice que: “Corona de los ancianos son los hijos de los hijos.” Somos una gran familia. Antes de decirte el tamaño de mi familia, tengo que decirte, que tengo una querida amiga, Jenny, que no tiene ninguna familia. Ella es mayor que yo. Tiene 96 años imagínate. Jenny es tan feliz que cuando se ríe en el teléfono, chirrea. Hablo mucho con ella. A sus 96, ella dice que estos son sus mejores días.

Ella tuvo dos esposos cristianos. Ambos partieron para estar con el Señor.  No tuvo hijos.  Realmente está sola pero su  vida está llena de gozo. “En tu presencia hay plenitud  de gozo” dice el Salmos 16:11. Es de ahí que proviene el gozo, no de la edad.

Nancy: Pienso que muchas personas realmente le tienen terror al pensamiento de estar solas.  Estuvimos hablando con algunas viudas que nos estuvieron diciendo que no pueden ni siquiera relacionarse con este sentir de que esta sea una etapa de gozo o de estar contentas. ¿Cómo encuentras gozo cuando tienes artritis, cuando están presentes los achaques y los dolores y cuando estás realmente sola?

Anne: Y hay más cosas todavía, otra cosa importante que puede surgir de esto y que pudiera parecer una verdad negativa es que el salario puede reducirse.   El mío terminó el mes pasado imagínate.  Algunos de los que nos escuchan en este momento  no tienen empleo.  No tienen mi edad, pero están montados en el mismo barco que yo (en la  misma situación).  Es absolutamente maravilloso recordar como David dice en el salmo 37 “Yo fui joven y ya soy viejo y no he visto al justo desamparado ni a su descendencia mendigando pan” (verso 25, LBLA).

Me encanta conocer que en cualquiera de las épocas de mi vida, Dios ha prometido proveer para Sus hijos. Es una cosa maravillosa ver cómo Dios  extiende el dinero y cómo sorprende con ingresos que ni siquiera te imaginabas que te podían llegar. Si Él te quita algo, aun sabes que tendrás suficiente porque Él no te dejará hambrienta.

Aún si te permite estar hambrienta por un breve tiempo, debes considerarlo  algo bueno, porque hay un propósito detrás. Estuve leyendo Deuteronomio 8 el otro día. Después de la experiencia del desierto,  Dios le dijo a los israelitas, “primero te dejé tener hambre, luego te alimenté con mana”.  De modo que ambas cosas provienen de Él.

Pregunte al presidente de Visión Mundial una vez, quien era mi amigo,  “¿Has conocido a algún cristiano que se haya muerto de hambre?”  Él me dijo, “Nadie me ha hecho esa pregunta antes.  Déjame meditar y darle vueltas a eso”. Y dijo, “He conocido a muchos cristianos alrededor del  mundo que han tenido hambre; pero  han orado al Señor, y Él mismo los ha alimentado. Pero no recuerdo honestamente a  ningún cristiano que haya muerto de hambre”.

Creo que esto me asegura que puedo contar con las promesas de Dios. Si nuestras finanzas son bajas—algo que pudiera suceder en nuestra vejez—Él está todavía ahí para que podamos confiar en que Él proveerá  para nuestra necesidad.

Nancy: ¿Te has sentido tentada a quejarte alguna vez? Dijiste que estabas contenta en esta etapa, pero alguna vez te has encontrado queriendo llorar o murmurar acerca de algún aspecto de tu situación como envejeciente.

Anne: Sí, claro lo hago de vez en cuando y cuando yo me pongo quejosa,  digo,  “Oh Dios, perdóname”…

Porque la queja es pecado. Cualquier clase de descontento con relación a lo que Dios nos ha dado es pecado. Debo decirte,  que ya no me quejo tanto como lo hacía antes. Aunque la vida no es tan fácil como era antes, pero aún  así  creo que hay un progreso en mí. Alabado sea el Señor.

¿Sabes lo que es hermoso acerca de envejecer? Que cada día me acerco más al momento en que veré a Jesús y estaré en el cielo con todas estas preguntas respondidas—que son tantas—¿Cómo será? Lo que sí  sabemos es que será mucho mejor. Cada día, cada momento me acerco más.  A veces pienso que no puedo esperar, no quiero esperar.

Esta tierra está maldita por el pecado.  No es el cielo.  Pero el cielo está cerca y yo estoy probablemente más cerca que tú, Nancy.  Esto me hace reír de gozo.

Nancy: Como debería hacernos a todas reír de gozo.  Si tú no estás viviendo así,  aquí y ahora, luego cuando envejezcas, ¿por qué vivirás? Si tú vives para el aquí y ahora, en vez del allá y luego, cuando envejezcas será una época de decepción. Pero si estás viviendo para Cristo, viviendo para la eternidad, viviendo para el cielo,  mientras testificas, mientras más envejeces  más te acercas a ese cumplimiento.

Anne: Así es Nancy,  ¿Sabes otra cosa que he descubierto que es maravilloso en esta edad? Que he aprendido a adorar al Señor más profundamente que como lo hacía cuando eras mucho más joven.  El otro día pensaba acerca de Génesis 47, cuando José dijo que él enviaría a su padre a su tierra de origen después que muriera.  Pero cuando José juró, Israel, (que fue el nuevo nombre de Jacob), se inclinó en adoración sobre la cabecera de la cama. Su cuerpo estaba muriendo.  Pero su espíritu estaba más vivo que nunca.

Me encanta el hecho de adorar en la cabecera de la cama.  Y la adoración se hace para mí más y más dulce cada día. Disfruto  la iglesia más que antes.  Canto las letras con más significado de lo que antes lo hacía. Oro más fervientemente. O sea, que Dios está más cercano de lo que nunca ha estado para mí. En un sentido, me uno a Jacob en adoración inclinándome en mi cayado.

Nancy: Pienso que es de esta manera que le das cumplimiento a algo que Ray te desafió tanto a ti como a tu familia a que hicieran en una carta que escribió  algunos años  antes de él irse al cielo y que fue descubierta después de su muerte. Fui tocada por una exhortación que él  dejó en esa carta. Él dijo a sus hijos y a su familia, y cito “Al madurar, mantente siendo una persona feliz en Cristo,  al envejecer vuélvete más dulce. Las personas agrias son un problema”.

Anne: Eso me suena como Ray.

Nancy: Suena como Ray. Es tan cierto. Todas nosotras hemos conocido algunas personas mayores que se vuelven refunfuñonas, quejosas y lloronas, y se hace tan difícil vivir con ellas, porque al envejecer se vuelven contenciosas. Y he pensado, “Señor, yo quiero ser más dulce, yo quiero ser más amorosa, yo quiero ser más misericordiosa, tener más gracia y compasión”. ¿Cómo evitas convertirte en una persona agria al envejecer?

Anne: Bueno, en los primeros años, cuando estás criando a tus hijos, eso es una ayuda. Porque si enseñas  a tus niños a amar al Señor, a honrar a sus padres, ellos harán eso al envejecer. Mi familia es tan preciosa para mí.  Tengo cuatro hijos, y los cuatro tienen maravillosas parejas.  Tengo 22 nietos, contando sus parejas, y tengo 23 biznietos. ¿Has oído de alguien que tenga 23 biznietos?

Nancy: No, no lo creo…

Anne: Tampoco yo. Soy la única que he encontrado.  Pero el hecho es que cada uno de ellos ama a Jesús, excepto los nuevos bebés claro. Muchos de ellos están en el ministerio, algunos son profesores del seminario, algunos son misioneros.

Realmente todo inició con mi padre y  mi madre.  Tenía seis años cuando ellos aceptaron a Jesús como su Señor y Salvador. Lo recuerdo muy perfectamente.  Toda nuestra vida cambió. Tuvimos nuestra primera oración de gracias en el desayuno la siguiente mañana, luego la siguiente noche,  Papi comenzó a guiarnos en devocionales de familia, la cual mantuvimos a través de los años, y las generaciones siguientes los han tenido, lo cual es cada vez más raro en estos días.

Mamá y papá tienen 122 descendientes ahora, y cada uno de esos 122 descendientes, excepto los recién nacidos, caminan firmemente con el Señor.  Pienso en ti…, si estás escuchando y eres una joven madre o padre, podrías imitar a  mis padres.  Puedes convertirte  en la primera generación.   Si tú no fuiste criada en un hogar cristiano, tú puedes ser el inicio de la línea que traerá a tu familia de una manera firme a conocerle a Él.  Ellos harán lo mismo, y los próximos harán igual y los últimos también.

Salmo 78 habla acerca de esto. Los más jóvenes aprendiendo de los mayores, pasándolo a los hijos aún no nacidos, a  la generación venidera, los cuales lo dirán a sus hijos. El salmo 78 fue el tema de una reunión familiar que tuvimos no hace mucho tiempo. Es algo muy dulce pasar este legado. Se convierte en una corona de la vejez tal como Dios  planeó que sería.

Nancy: Anne tú estás haciendo eso y no solo con tu familia natural, con tus hijos, tus nietos y bisnietos, sino que también tienes hijos, nietos y bisnietos  espirituales.  Una de las cosas que amo de ti, Anne,  es que tú, en esta etapa de tu vida, en tus ochenta,  como viuda, no paras de dar de ti misma y de servir a las necesidades de  los demás.

Esto trae a mi memoria ese pasaje que encontramos en el Salmo 92 que dice,

El justo florecerá como la palmera, crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del SEÑOR,  florecerán en los atrios de nuestro Dios.  Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes,15 para anunciar cuán recto es el SEÑOR, mi roca, y que no hay injusticia en Él.

¿No te encanta ese texto?

Anne: Sí, me encanta ese texto, porque aún si quedamos paralizadas.  Aún si nuestras manos y pies no funcionaran.  Mientras podamos hablar podemos declarar que el Señor es justo.  Podemos llevar esto con nosotros hasta la muerte.

Nancy: Hay un sentir de muchos envejecientes de que no sirven para nada; que no saben cuál es su propósito. Ni porque Dios los mantiene vivos en el mundo. Se dicen a sí mismos ¿En qué puedo contribuir? Pero sin embargo, tú sigues aún dando frutos y ministrando a la vida de  otros. Extendiéndote hasta donde Dios te da energía, y esa energía la usas para dar fruto.

Anne: Oye Nancy, otra cosa que el Señor me enseñó hace aproximadamente  año y medio. Le estaba diciendo que yo quería ser mas como Jesús. Estaba leyendo a Romanos 8, y luego leí también en Hebreos, que Jesús vive perpetuamente para interceder por nosotros. Y pensé que yo no había tomado la intercesión con suficiente seriedad.” Así que en mi libreta de apuntes, que tengo siempre cerca,  empecé a escribir en la sección de mis oraciones los nombres de aquellos por los que quería interceder.

  • Tengo once no creyentes ahora, por los cuales estoy pidiendo que se conviertan al Señor, que le conozcan.
  • Tengo una lista de matrimonios que no les está yendo bien, oro por cada uno de ellos.
  • Oro por los enfermos.
  • Oro por los líderes gubernamentales. Estas son oraciones diarias.
  • Oro por los misioneros y pastores.
  • Oro por las jóvenes que discipulo.
  • Oro por las que quiero discipular en el futuro.
  • Oro por los ancianos.
  • Oro por los que están desalentados.  Tengo una lista de personas que sienten que  están en declive. Quizás sean jóvenes pero tienen ese sentimiento.

Tengo alrededor de 400 personas, ahora imagínate qué lista. He descubierto que son demasiados para orar por todos en un solo día.  Así que  oro por los más que puedo y luego me detengo y sigo en ese punto el próximo día. Así que repaso esa lista varias veces a la semana. La intercesión produce mucho fruto. No tenía idea, pero me he quedado sorprendida con los resultados que he visto

Nancy: Yo estoy tan agradecida por una señora de 90 años que tenemos en  mi iglesia. Ella  es viuda y algunas veces se pregunta por qué Dios la tiene aún aquí.  Ella ora, intercede, ella ora por mí.  No me imagino continuar sin sus oraciones. A menudo le recuerdo que Dios la ha dejado aquí con un propósito, y si no puede hacer otra cosa más que orar porque ella está muy limitada físicamente ahora, le digo, “si no puedes hacer otra cosa más que esto, esto es grandioso, este ministerio es grandioso, es una misión y un  llamado.  Mantente haciéndolo mientras Dios te de aliento…”

Anne: Fíjate, ella quizás no lo sabe, pero estos son posiblemente los días más poderosos de su vida.

Nancy: Sí, porque en la economía de Dios y en términos de las cosas que para Él son importantes. Esto demuestra que ser anciana puede ser una etapa en la vida llena de fruto.

Anne, mientras miras atrás a tu vida y a los años que has caminando con el Señor,  ¿Tienes algo que lamentas?, ¿o algo por lo que quisieras volver atrás y hacerlo diferente?

Anne: Bueno realmente no quiero volver atrás, de ninguna manera, ahora que estoy tan cerca del cielo no me gustaría dar vuelta atrás, pero sí, tengo algunas cosas que  lamentar claro, y esto es parte  de mi dolor.  Pienso en cosas que le dije a Ray que no debí haber dicho, o que no le dije lo que si debí haber dicho. Pienso en los primeros tiempos cuando  peleábamos. Menos mal que no lo hacíamos en los últimos tiempos.   Nos tomo diez navidades poner el árbol de Navidad sin que tuviéramos una discusión.  Eso es increíble… Él quería ponerlo todo rápido y al descuido, tirarlos;  y  yo poner cada cosa, una a la vez y hacerlo todo perfectamente.

Nancy: Entonces, ¿Cómo lograron terminar eso después de 10 años? ¿Cómo lo hicieron?

Anne: Bueno tirándolos.  Descubrí que todo funciona mejor cuando le permites al hombre liderar. Lo cual yo no sabía al principio.  Pensaba que probablemente teníamos igual coeficiente de inteligencia imagínate,  así que podíamos sentarnos en la mesa de discusión y resolver.  Algunas veces era él el que ganaba, y algunas veces era yo. Pero, ¿sabes algo? Eso hace que un matrimonio se convierta en algo mediocre, terrible, eso es terrible.

Así que yo aprendí, después de unos pocos años dolorosos, que no puedes tener a dos personas tirando del mismo caballo. Uno tiene que ir al frente y el otro tiene que ir detrás.  Cuando empecé a aprender esto nuestra vida se hizo más llevadera. Pero esos son remordimientos que tengo, de cosas que me costó  aprender. Esto provocó que Ray adquiriera un temperamento del que luego tuvo que sobreponerse. Porque yo lo molestaba mucho.

Los matrimonios deben mejorar con los años. Cuando ambos están en Cristo, esto realmente sucede. Si alguno de ustedes en este momento está pasando una mala racha en su matrimonio, le  recomiendo…No te rindas…  Todo el mundo tiene malas épocas.  Simplemente se lo entregas al Señor  y atraviesas esos momentos. Mejores días  vendrán después.  Las cosas que tú lamentas,  Dios las limpia con la sangre de Jesucristo.  Es maravilloso el saber que Él las ha olvidado y que nosotros podemos olvidarlas también,  Estamos a salvo.

Nancy: Y me encanta ese versículo que tú citaste en eI último programa, Proverbios 4:18. Es,  un versículo que con frecuencia comparto con otros en el día de su cumpleaños. Pero es bueno para cualquier etapa de la vida.  Pero en la medida que pensamos en envejecer, creo que este versículo tiene un  significado particular.  Dice, “Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va aumentando en resplandor hasta que es pleno día”.

Y eso es realmente contrario a la razón.  Pensamos en el día menguando y la luz disminuyendo más y más, poniéndose más oscuro mientras envejecemos. Hemos dicho que nuestra sociedad valora la juventud,  no la vejez.  Pensamos en las personas mientras envejecen como si la luz de su vida fuese menguando en la medida que pasan los años. Pero este versículo nos está hablando del hombre interior, del ser interior, y dice que  la senda de los justos es como la luz de la aurora que va aumentando en resplandor.  Más y más luz.  Más y más vida.  Más y más gracia, hasta que es pleno día.

Por supuesto, ese pleno día es el día en que veamos a Cristo. Así que mientras vivamos para Él en esta vida, nuestras vidas realmente serán—y creo que tú demuestras esto hermosamente Anne, días que se van poniendo cada vez más brillantes, hasta que podamos ver a Cristo en toda Su plenitud.

Leslie: Esta fue Anne Ortlund hablando con Nancy Leigh DeMoss. La vejez no es siempre un tópico popular, pero es algo en lo que todos necesitamos pensar.  ¿Estás preparada para glorificar a Dios en todas las etapas de la vida?

Anne nos ofrece sabiduría bíblica,  a mujeres de todas las edades en su libro, Disciplinas de una mujer hermosa [disponible en inglés: Disciplines of the Beautiful Woman]. Ella comparte abierta y personalmente sobre episodios de reto y  crecimiento en su vida.  Léelo. Vas a disfrutar sus historias.

Ella también ofrece sabiduría en asuntos prácticos tales como nuestra agenda, prioridades, relaciones y vestimenta.  Ella te enseña cómo mostrar la belleza femenina en todas estas áreas, dándole seguimiento a cada capítulo,  dándote la oportunidad de ver y de responder en áreas de crecimiento.

¿Ya te suscribiste para recibir nuestros correos de Conexión Diaria? Este correo contiene el enlace que te lleva directamente al programa. Contiene también el nombre del mismo, título de la serie, y algunos puntos importantes que Nancy trata en el programa. También podrás ver un enlace con el título del artículo del blog.

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¿Qué hace hermosa a una mujer?  Nuestro mundo está obsesionado con este asunto, gasta una fortuna en cosméticos, cirugías, y productos dietéticos. Anne Ortlund te mostrará cuál es la verdadera belleza y cómo conseguirla, mañana en Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Desnudando El Alma

Isha – Salmos

DÍA 125 – Salmo 88

Dosis: Fe

Desnudando El Alma

“Yo he sufrido desde mi juventud; muy cerca he estado de la muerte. Me has enviado terribles sufrimientos y ya no puedo más.” (Salmo 88:15) (NVI)

Al parecer este es uno de los salmos más pesimistas en la Biblia. La única nota positiva está en el primer verso donde el salmista llama al Señor el Dios de su salvación. Sin embargo, apreciemos el realismo de la Biblia. A diferencia de otros tratados religiosos, la Biblia no esconde la realidad del sufrimiento. Entonces ¿qué provecho encontramos al leer un salmo así?

Pensemos que algunos sufrimientos no tienen alivio aquí en la tierra. Las enfermedades terminales hacen que un paciente clame como en este salmo en los momentos de agudo dolor. No comprendemos el porqué algunos sufren de este modo, pero podemos escuchar cuando ellos elevan a Dios sus lamentos. Dios no censura al salmista por alzar la voz. Lo deja desahogarse.

Segundo, el sufrimiento nos recuerda que este mundo no es el estado final. A veces nos sentimos tan cómodas en este mundo que ya no anhelamos el cielo. Clamar: “¡Ven pronto, Señor Jesús!” no surge de labios que disfrutan la vida, sino de aquellos que buscan la redención. Pero si estamos muy alegres y cómodas en este mundo, pensemos por un momento qué está pasando dentro de nosotras. Nuestro anhelo debe ser Dios y su presencia. Quizá le conocemos tan poco, que por eso no deseamos estar con él.

Del salmista aprendemos una gran lección. A pesar de la oscuridad, siguió orando. Leamos la sinceridad de sus palabras: “Estoy aprisionado y no puedo librarme; los ojos se me nublan de tristeza. Yo, SEÑOR, te invoco cada día, y hacia ti extiendo las manos. No importa el momento, ni las circunstancias, debemos depender de Dios. Esto es un estilo de vida que marca a quién pertenecemos.

La oración a veces parecería no tener respuesta, pero cuando Hudson Taylor viajaba a China, el capitán entró a verlo a su camarote. Le dijo que no tenían viento y encallarían en un lugar peligroso. “¿Qué puedo hacer por usted?” preguntó el misionero. El capitán respondió: “Ore a Dios por viento”. “Entonces ice las velas”. El capitán arrugó el ceño. ¿Cómo izar las velas si no había viento? Cuarenta y cinco minutos después, el viento rugía. A veces, como ese capitán, oramos a Dios pidiendo algo, pero sin creer que lo recibiremos. Mientras el salmista oraba, estoy segura que Dios le pidió que izara las velas. Si hoy te lo pide, no dudes en hacerlo. Él está escuchando.

Oración: Señor, gracias porque puedo abrirte mi corazón y ser honesta en mi oración. Sé que tú me escuchas, y a su tiempo contestarás. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 141). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

¿Estamos aquí por azar?

Viernes 17 Enero

No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.

Salmo 139:15-16

El Hijo de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí.

Gálatas 2:20

¿Estamos aquí por azar?

http://labuenasemilla.net/20200117

Mi nacimiento no es un error o un accidente, y mi vida no es un golpe de suerte. Que mis padres me hayan deseado o no, Dios me formó. Mucho antes de ser concebido, yo ya estaba en su pensamiento. El hecho de que yo respire en este mismo momento no es una casualidad, ni una coincidencia. Dios quiso crearme. Él previó todo mi ser teniendo cuidado del más mínimo detalle y de cada una de mis características. Él permitió mi nacimiento. Conoce la duración de mi vida.

“De una sangre ha hecho todo el linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la tierra” (Hechos 17:26). Y Dios preparó el medio ambiente de este planeta para que nosotros pudiéramos vivir en él. Su Palabra declara: “Yo hice la tierra, y creé sobre ella al hombre” (Isaías 45:12). Para Dios, el hombre tiene la más grande importancia en toda su creación.

Creando a cada uno de nosotros, Dios tenía un plan. El motivo por el cual nos creó es su amor. “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). Dios me ama, a pesar de mis defectos, mis faltas y mis pecados. Él los perdona mediante la obra de Jesús en la cruz, si yo los reconozco ante él. Nadie es excluido, porque Dios quiere que todos los hombres sean salvos (1 Timoteo 2:4).

Su objetivo es hacer de nosotros sus hijos, amados por él, y felices con él.

Génesis 21 – Mateo 12:1-37 – Salmo 10:12-18 – Proverbios 3:21-26