24/63 – Su Cruz y la Nuestra | Marcos 8:27-38

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Marcos

24/63 – Su Cruz y la Nuestra | Marcos 8:27-38

Ps. Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano  Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI)  para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

¿Hay poder en la confesión positiva?

Got Questions

¿Hay poder en la confesión positiva?

La confesión positiva es la práctica de decir en voz alta lo que desea que pase con la esperanza de que Dios lo haga realidad. Es popular entre los seguidores del evangelio de la prosperidad, quienes afirman que las palabras tienen poder espiritual y que, si decimos en voz alta las palabras correctas con la fe correcta, podemos obtener riquezas y salud, atar a Satanás, y lograr cualquier cosa que queramos. Confesar positivamente es decir palabras que creemos o queremos creer, haciéndolas realidad. Esto se opone a la confesión negativa, que consiste en reconocer dificultades, pobreza y enfermedad y, por lo tanto, (supuestamente) aceptarlas y rechazar la comodidad, riqueza y salud que Dios ha planeado para nosotros.

Hay varias cosas equivocadas con esta filosofía. Lo más peligroso es la creencia de que las palabras tienen una especie de poder mágico espiritual, que podemos utilizar para conseguir lo que queremos. La práctica no se obtiene de verdades bíblicas, sino de un concepto de la nueva era llamado la “ley de la atracción”. Enseña que “los polos iguales se atraen”, una declaración o pensamiento positivo atraerá una reacción positiva. Todo está impregnado de la presencia y el poder de Dios, no de “Dios” como el creador omnipresente, sino de un “dios” en una forma hinduista/panteísta. El resultado claro es la idea de que nuestras palabras tienen el poder para obligar a Dios que nos dé lo que queremos (una creencia herética). Adicionalmente, los resultados que se atribuyen a la confesión positiva son empoderados por la fe de la persona. Esto conduce a la antigua creencia de que la enfermedad y la pobreza son un tipo de castigo por el pecado (en este caso, la falta de fe). Juan 9:1-3 y todo el libro de Job refutan esto.

El segundo problema es que el evangelio de la prosperidad malinterpreta las promesas de Dios. “Confesión” es estar de acuerdo con lo que Dios ha dicho; “la confesión positiva” está exigiendo deseos humanos. Las personas que impulsan la confesión positiva, dicen que la práctica es simplemente reafirmar las promesas de Dios como fueron dadas en la biblia. Sin embargo, ellos no diferencian entre las promesas universales que Dios hizo a todos Sus seguidores (por ejemplo, Filipenses 4:19) y las promesas personales hechas a los individuos en un momento determinado para un propósito en particular (por ejemplo, Jeremías 29:11). Ellos también tergiversan las promesas que Dios nos da, negándose a aceptar que el plan que Dios tiene para nuestras vidas, no puede coincidir con el nuestro (Isaías 55:9). Una vida libre de preocupaciones y perfecta, es la antítesis de lo que Jesús dijo que la vida cristiana sería y las vidas que Sus seguidores vivieron. Jesús no prometió prosperidad; Él prometió dificultades (Mateo 8:20). Él no prometió que todas nuestros anhelos serían cumplidos; Él prometió que tendríamos lo que necesitáramos (Filipenses 4:19). Él no promete paz en una familia; prometió que las familias tendrían problemas sabiendo que algunos decidirían seguirlo y otros no (Mateo 10:34-36). Y Él no prometió salud; prometió llevar a cabo Su plan para nosotros y la gracia en las dificultades (2 Corintios 12:7-10).

Otro problema con la confesión positiva es que, a pesar de que se entiende que las “confesiones” se refieren a las cosas en el futuro, muchas de las afirmaciones son simplemente mentiras. Sin duda, el afirmar verbalmente la fe en Dios por parte de alguna persona y la liberación por medio del sacrificio de Jesús, es bueno, el proclamar: “Yo siempre obedezco a Dios”, o “Yo soy próspero”, es algo engañoso y muy posiblemente está en contra de la voluntad de Dios a la cual estamos llamados a aferrarnos. Las “confesiones” acerca de otras personas son particularmente preocupantes. Dios nos ha dado a cada uno de nosotros la libertad para servirle o para rebelarnos contra Él de manera individual; afirmar lo contrario es una necedad.

Finalmente, la biblia es muy clara en que “la confesión negativa” no niega las bendiciones de Dios. Los Salmos están llenos de clamores a Dios para obtener liberación, y en el Salmo 55:22 y 1 Pedro 5:7 se nos exhorta a seguir ese ejemplo. Incluso Jesús fue ante el Padre celestial con claridad sobre la situación y solicitando una ayuda (Mateo 26:39). El Dios de la biblia no es un Santa Claus cósmico (Santiago 4:1-3). Él es un Padre amoroso que quiere estar involucrado en las vidas de Sus hijos, en lo bueno y en lo malo. Solo cuando nos humillamos a nosotros mismos y le pedimos ayuda, es que Él nos liberará de las circunstancias o nos dará la fortaleza para atravesarlas.

¿Tienen algún valor la confesión positiva? En cierto modo, aquellos que confían en que pueden resolver un problema, generalmente están más relajados y son más creativos. Se ha demostrado que un estado de ánimo optimista mejora la salud. Y las personas felices suelen tener suficiente distancia emocional entre ellos mismos y los demás para darse cuenta de pistas sutiles que podrían conducir al éxito de las operaciones comerciales y personales. Además, cuando alguien expresa constantemente los objetivos, estos se mantienen a la vanguardia; aquellos que constantemente piensan en conseguir más dinero, actuarán como corresponde.

Los peligros de la confesión positiva superan ampliamente los beneficios. Todas las ventajas que hemos enumerado son psicológicas y de alguna manera fisiológicas, no espirituales. El único beneficio espiritual que se tiene, es el hecho de que las personas que esperan que Dios se mueva, son más propensas a ver la mano de Dios en las situaciones. Pero las palabras no son magia. Nuestra función con nuestro Padre Celestial no es exigirle, sino pedirle ayuda, confiar y darnos cuenta de que nuestras bendiciones no dependen de la fortaleza de nuestra fe, sino de Su plan y Su poder.

Usado con permiso del Ministerio Got Questions

Tomado de GotQuestions.org. Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en:  https://www.gotquestions.org/Espanol/

37 – El Cristiano y El trabajo 4ta Parte

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

37 – El Cristiano y El trabajo 4ta Parte

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

https://play.google.com/store/apps/details?id=net.nowyouseeme.radioeternidad&hl=es_EC

 https://apps.apple.com/us/app/radio-eternidad/id1053755428

El pecado del hombre en los Salmos

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

El pecado del hombre en los Salmos

R.C.Sproul

https://www.ivoox.com/44637585

En este estudio llegamos al libro de Salmos, y queremos mirar las doctrinas de la gracia en el libro de Salmos, hasta aquí hemos visto desde Génesis a Job, y ahora llegamos al libro más largo de toda la Biblia, de hecho, solo el salmo 119 es más extenso que 30 de los libros individuales de la Biblia.

Así que es un libro que tardó mil años en ser escrito, el primer Salmo en ser escrito fue el Salmo 90, escrito por Moisés mientras vagaban en el desierto, más de mil cuatrocientos años antes de la venida de Cristo, el último Salmo que se escribió fue el 126 entre cuatrocientos y cuatrocientos cincuenta años ante de la venida de Cristo, así que es un libro que tardó mil años en ser escrito y fue compilado en cinco partes.

En toda la Biblia no hay otro libro como el de los Salmos —y es el libro de alabanza—, fue compilado originalmente para guiar al pueblo de Dios en la adoración al Señor en el templo, y por tanto no nos sorprendería encontrar a alta teología en un libro que pretende producir y promover alta doxología, porque es nuestra teología lo que impulsa nuestra doxología, no es primordialmente la música ambiental lo que debería motivar nuestro corazón, es la verdad de quién es Dios y lo que Él ha hecho por nosotros.

Y eso se manifiesta de manera notoria en el libro de los Salmos, podríamos hacer todas nuestras series solo en el libro de Salmos, así que tendremos que ponernos límites en estos cientos cincuentas Salmos y mirar los pasajes que abordan las doctrinas de la gracia, las cuales se encuentran ciertamente en este libro.

Principalmente vemos a Dios el Padre actuando en su soberanía seleccionando de entre los pecadores y también vemos en gran medida la depravación total en este libro, así que la gran yuxtaposición de la doctrina de la depravación del hombre y la soberanía de Dios se destaca muy claramente, y esa era una razón para el pueblo de Dios cantar.

Ahora las otras doctrinas de la gracia, específicamente la extensión de la expiación y todos los ministerios del Espíritu Santo, no se mencionan tanto aquí y se desarrollarán en libros posteriores del Antiguo Testamento, y ciertamente en el Nuevo Testamento.

Así que estoy listo para lanzarme y quiero que me sigan a medida que cruzamos las páginas del libro de los Salmos, y tendré que seleccionar lugares específicos donde aterrizar y mirar, y luego volver y sobrevolar algunos otros pasajes donde podríamos aterrizar fácilmente, pero comencemos en el Salmo 2 con una clara declaración de la depravación total de toda la raza humana.

El Salmo 2, es un Salmo que comienza con la rebelión del hombre contra Dios, la traición cósmica de todas las naciones y de todos los pueblos contra el Dios todopoderoso en el cielo, es decir, solo esto sellaría esta doctrina en el libro de los Salmos.

Comienza así: ¿Por qué se rebelan los pueblos, por qué conspiran las naciones? Detengámonos aquí mismo, se presenta en forma de pregunta como si el salmista estuviera impactado por la locura de una insurrección contra Dios.

Fíjense que “pueblos” está en plural, no es solo un pueblo, no solo algunos pueblos aislados, sino los pueblos de manera colectiva y luego dice las naciones, una vez más todos los pueblos en todas las naciones están tramando cosas vanas y los siguientes dos versículos continúan describiendo cuál es esa conspiración.

Hay una conspiración mundial contra Dios entre los pueblos en todas las naciones y ellos se sublevan, es caótico, la sociedad y la cultura se están sublevando, y en un estado de consternación y confusión.

¿Por qué se están revelando y tramando cosas vanas?, es muy vano lo que están tramando, es un disparate, es fútil, está destinado al fracaso, es una causa que no puede triunfar, y elabora esto en el versículo dos, se levantan los reyes de la tierra, estos reyes están sobre las naciones que están compuestas por pueblos —¿ven cómo va construyendo el argumento?

Asumen una posición, su posición es contraria a Dios, están empecinados contra Dios, están decididos, no están en una posición neutral, no son pasivos ni están simplemente siguiendo el flujo de un estándar moral, han tomado una posición.

Los gobernantes traman unidos, la ironía con esos reyes es que no pueden concordar en nada, no pueden concordar en lo militar, no pueden concordar en la economía, no pueden concordar en los asuntos políticos, pero aquí es donde se reúnen y se convierten en extraños aliados, aquí es donde se unen, traman juntos, es una consulta deliberada mientras ellos aúnan sus pensamientos contra el Señor, contra el Dios todopoderoso del cielo y contra su Ungido.

Inicialmente, su ungido, se refiere al rey David que supervisaba a la nación de Israel y se refiere a las naciones vecinas que vienen contra el pueblo escogido de Dios, pero en última instancia por el Nuevo Testamento, sabemos que se refiere al Hijo mayor de David, el Señor Jesucristo, quien es el Rey de reyes, y Señor de señores, quien ha sido entronizado a la derecha o diestra de Dios el Padre.

Aquí vemos a la totalidad de la raza humana en una insurrección contra Dios y contra su ungido, quien luego en el versículo doce es identificado como el Hijo de Dios, versículo 12 y esto es lo que dice, este es su pensamiento, esta es su cosmovisión, esta es la brújula en su interior, la dirección en la que apuntan sus pensamientos, “rompamos de manera colectiva sus cadenas y echemos de nosotros sus cuerdas, echemos de nosotros sus cuerdas”.

Es lenguaje metafórico no quieren estar atados por Dios, no quieren vivir como Dios quiere que vivan, no quieren los estándares morales que sienten que Dios les está imponiendo. Es como en el viaje de Gulliver, donde él está ahí tendido, y toda la gente pequeña está tramando de atar con cuerdas al que han capturado —esta es la depravación total de todo el mundo contra Dios y cualquier otra cosmovisión no es otra que imaginación sentimental novelesca.

Así son las cosas, la Biblia dice las cosas como son, y ellos quieren romper las cadenas y deshacerse de las ataduras del Señor, y de su Ungido, y de paso la palabra ungido habla del Mesías quien es el Ungido, quien vendría con el poder del Espíritu Santo.

Y apropósito, ya que estamos aquí, miren el siguiente versículo, ¿cuál es la respuesta de Dios?, ¿hay pánico en el cielo?, ¿estará Dios caminando de un lado a otro?, ¿qué vamos hacer ahora?, miren el siguiente versículo, el que se sienta, —y apropósito— Él está sentado en su trono en el cielo, no está caminando nervioso, no está retorciendo las manos, está sentado en el cielo, sobre todo.

El que se sienta en los cielos se ríe de la completa insensatez de que ustedes diminutas criaturas quieran levantarse contra mí y piensen que pueden destronarme todos ustedes juntos. Todas las naciones y los pueblos, y todos los reyes y gobernadores colectivamente, ¡es un chiste! Ni siquiera es gracioso, el Señor se burla de ellos, luego les hablará en su ira.

En su furor los aterrará, pero yo he consagrado a mi Rey sobre Sión, sobre Sión mi Santo monte. Ahí está la soberanía de Dios, el hombre puede planificar sus caminos, pero la voluntad soberana de Dios es irrevocable, es inmutable es invariable, independientemente de lo que todo el mundo pueda decidir conjuntamente hacer contra Dios, este universo no está gobernado por una democracia, está gobernado por una teocracia, el Gobierno de uno, y ese uno es Dios.

Y si tuviéramos tiempo, pero no lo tenemos, la siguiente estrofa es lo que Cristo tiene que decir y luego en los últimos tres versículos, un llamado a venir y besar al Hijo honrarlo, y creer porque no hay otra esperanza porque ustedes naciones perecerán bajo la ira de Dios.

Bueno, les pido que vayamos ahora al Salmo 5 porque tú no eres un Dios que se complace en la maldad, el mal no mora contigo —Dios no puede guiñar el ojo al pecado y mirar hacia otro lado ante la total depravación de la raza humana, los que se jactan no estarán delante de tus ojos, aborreces a todos los que hacen iniquidad.

Fíjense bien, el solo no aborrece la iniquidad también aborrece a la persona que comete la iniquidad, versículo 6: destruyes a los que hablan falsedad, el Señor abomina al hombre sanguinario y engañador, pero ahora en el siguiente versículo Mas yo por la abundancia de tu misericordia entraré en tu casa; me postraré en tu Santo templo con reverencia.

Y el versículo 9 Porque no hay sinceridad en lo que dicen destrucción son sus entrañas sepulcro, abierto es sus gargantas con sus lenguas hablan lisonjas, quizá reconozcan estos versículos, el apóstol Pablo los cita en Romanos capítulo 3, versículo 13 cuando elabora la mayor argumentación de la Biblia a cerca de la depravación total de toda la raza humana.

Y cuando Pablo presenta su evidencia vuelve al Salmo 5 para mostrar que todas las bocas de todos los hombres que están fuera del reino de Dios están llenas de mentiras y perversión, es una depravación total de toda la raza humana.

Ahora les pido que vayamos al Salmo 14, Salmo 14 versículos 1 al 3, —hace un par de años me invitaron a exponer en una conferencia de Ligonier en Seattle, una ciudad que es conocida por sus ateos, de hecho, en Seattle hay letreros junto a las rutas interestatales pagadas por los ateos, así que me pidieron que hablara sobre el ateísmo y yo dije: bueno, en toda la Biblia solo hay un versículo sobre el ateísmo es el Salmo 14, versículo 1: el necio ha dicho en su corazón no hay Dios.

Pero sigamos leyendo, Salmo 14, versículo 1 se han corrompido, han cometido hechos abominables, no hay quien haga el bien —y una vez más Pablo citará esto en Romanos 3, versículos 10 al 12 cuando elabora su insuperable defensa de la doctrina de la depravación total de toda la raza humana, este es el texto al que acude, ¡no hay quien haga el bien!

El Señor ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si hay alguno que entienda, alguno que busque a Dios, todos se han desviado a una se han corrompido, todos se han apartado de Dios, no se están acercando a Dios sino alejándose de Dios.

Me encanta cuando R.C. Sproul dice, que, si alguien va a realizar un servicio de adoración para buscadores, la única persona que se presentaría sería Dios porque todos los demás están huyendo de Dios excepto los creyentes que han sido capturado por Dios y su gracia.

Miremos el texto otra vez versículo 3, todos se han desviados, aquí no hay excepciones, a una se han corrompido, la última línea del versículo 3 no hay quien haga el bien —yo traduje esto del original hebreo y esto es lo que dice: no hay quien haga el bien, dice lo que significa y significa lo que dice.

No hay nadie que haga el bien y si eso no resultara lo bastante claro, —luego añade no hay ni siquiera uno, como diciendo: lee mis labios, lo que tenemos aquí es una especie de volcada incontestable de la depravación total de toda la raza humana.

Y cuando decimos depravación total, en realidad eso no significa cada persona, aunque es cierto de cada persona, significa la totalidad del ser de cada persona, desde la coronilla hasta la planta de los pies, su mente, su voluntad, su corazón, cada parte de su ser interior es depravada en la totalidad de todas sus partes.

Vamos al Salmos 33, me mata no poder predicar todo el Salmo mientras miramos estos pasajes, pero veamos el Salmos 33, y quiero que observen solo los versículos 11 y 12 que hablan de la soberanía de Dios, y este es el contraste que va y viene principalmente en el libro de Salmos, la depravación del hombre –la soberanía de Dios, la depravación del hombre– el dominio de Dios, la pecaminosidad del hombre –la soberanía de Dios.

Versículos 10 y 11 el Señor hace nulo el consejo de las naciones, y podríamos detenernos ahí mismo y decir, bueno, cuanto más los planes de un individuo, Él anula los planes de todas las naciones en conjunto, frustra los designios de los pueblos, el consejo del Señor permanece para siempre, no hay plan B, los designios del Señor de generación en generación.

Hay un flujo inevitable en la historia, que en realidad es Su historia, Su plan, Su consejo.

Salmos 36, versículos 1 y siguientes, la transgresión habla al impío, dentro de su corazón no hay temor de Dios, delante de sus ojos, porque en sus propios ojos la transgresión le engaña en cuanto a descubrir su iniquidad y aborrecerla; las palabras de su boca son iniquidad y engaño, han dejado de ser sabios y hacer el bien, planean la iniquidad en su cama, en otras palabras, sencillamente fantasea y sueña acerca de cometer más pecado.

Allí es donde va su mente aun antes de levantarse, su pensamiento matinal ya se lanza hacia el pecado, se obstina en un camino que no es bueno, no aborrece el mal, ama el mal, desprecia cualquier cosa que pudiera apartarlo del pecado, es una extraordinaria declaración acerca de la pecaminosidad del hombre.

Miren el Salmo 37, versículo 28 [repite], pero por otra parte podríamos decir porque el Señor ama la justicia y no abandona a sus santos, ellos son preservados para siempre, ahí está la perseverancia de los santos, allí está la seguridad eterna del creyente.

¿Por cuánto tiempo son protegidos los fieles? Y la respuesta es siempre, escuchen si alguien pudiera ser cristiano diez años y luego perder la salvación, no tendría vida eterna, solo tendría una vida de diez años, si alguien pudiera ser cristiano por cinco años y luego perder la salvación, no tendría vida eterna, solo tendría cinco años de vida, solo para eso le sirvió, pero Él nos ha dado vida eterna lo que está destinado para la eternidad, no se puede deshacer dentro del tiempo.

Y aquí dice: ellos son preservados para siempre, ¿por cuánto tiempo? ¡Para siempre! Por todas las edades, sin final, qué diferencia entre los que perecen y los que son preservados por la gracia de Dios.

Vamos al Salmo 51, quiero que observen los versículos 4 y 5: contra ti, contra ti solo he pecado, David había cometido adulterio con Betsabé, conspiró para lograr el asesinato del esposo de ella, sin embargo él comprendió que su pecado llegó a un nivel mucho más alto que meramente pecar contra la mujer y su esposo, todo su pecado en definitiva es contra Dios, contra ti, contra ti solo he pecado y he hecho lo malo delante de tus ojos de manera que eres justo cuando hablas y sin reproches cuando juzgas.

Ahora bien ¿cuándo comenzó este problema en la vida de David? Y la respuesta está en el versículo 5, he aquí —que significa, presten atención a esto—, yo nací en iniquidad, él nació en un estado de pecado, este pequeño bebé salió del vientre de su madre siendo ya un pecador.

Miren la siguiente línea, esa realidad comenzó incluso mucho antes, y en pecado me concibió mi madre, eso no significa que su concepción fue un acto pecaminoso, como si ella los hubiera concebido fuera del matrimonio, no, más bien significa que la naturaleza del pecado se transmitió en el momento de la concepción, nueve meses antes de que David siquiera entrara al mundo mientras aún estaba en el vientre de su madre ya era un pecador, eso es depravación total.

En consecuencia, uno peca simplemente porque es pecador, es la naturaleza la que produce el resultado.

Salmo 65 versículo 4 [repite], dice cuán bienaventurado es el que tú escoges y acercas a ti, de la contaminación de toda la raza humana, de la depravación de todos los hijos e hijas de Adán, Dios ha hecho una elección selectiva por su gracia y amor, y bondad para salvar algunos, él podría haberlos escogidos a todos, podría no haber escogido a ninguno, pero por su gracia escogió a muchos para poner sobre ellos su corazón de amor redentor y eso es lo que leemos aquí: cuán bienaventurado.

Y lo contrario de bienaventurado es maldito, de la raza humana que estaba bajo maldición ha escogido aquellos sobre quienes pondría su gracia, y aquellos a quienes Él escoge, —observen que dice que los acerca a Él, la idea es a una relación personal, a una comunión íntima y unión con el Dios vivo, Él dice seremos saciados con el bien de tu casa, tu Santo templo.

¡Qué privilegiado somos! ¡qué humilde deberíamos ser porque Dios nos ha escogido para estar cerca de Él!

Creo que podemos ver porque Israel alababa tanto a Dios, porque sabían lo que merecían, sabían que dejados a ellos mismos habrían perecido con el resto del mundo, pero Dios por su gracia escogió dispensarle su favor tal como hizo con nosotros.

¡Seamos entonces las personas más agradecidas del planeta tierra!

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

7/9 – Cosas que te paran el corazón

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

7/9 – Cosas que te paran el corazón

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/cosas-que-te-paran-el-corazon/

Leslie Basham: ¿Sientes que estás en una batalla sin fin? Nancy Leigh DeMoss ofrece un poco de esperanza. 

Nancy Leigh DeMoss: La batalla en la que estás no va a durar para siempre. Como dice Isaías capítulo 34: «Ningún arma forjada contra ti prosperará».

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de Saladín.

Cada uno de nosotros va a enfrentar tormentas e inundaciones. Algunos van a enfrentar tormentas literales, como nos lo recordaron los tornados, inundaciones y terremotos que ocurrieron más temprano este año. Para otros, las circunstancias en la vida se van a sentir como una inundación abrumadora.

Nancy nos ha estado ayudando a mantener la perspectiva y prepararnos para las inundaciones. Mientras ella grababa esta serie sobre las tormentas nos pareció apropiado que estuviera  literalmente tronando afuera.  Ahora acompañemos a Nancy en la serie Castillo fuerte es nuestro Dios.

Nancy: Espero que en el transcurso de los últimos días hayas estado estudiando a fondo el Salmo 46 por ti misma…Y no dejes que solamente yo te alimente poco a poco a través de este ministerio. Puedes obtener verdad y entendimiento de la Palabra de Dios en la misma manera que yo lo hago. Incluye la Palabra en tu vida, medita en ella, vive en ella, estúdiala y escudríñala en todos los diversos ángulos posibles.

Te he estado animando en estos últimos días a leer el Salmo 46, tal vez a memorizarlo, meditar en él, aplicarlo, tomar notas de lo que Dios te está mostrando.  Es asombroso cuando te empiezas a familiarizar con los pasajes en la Palabra de Dios, tomas tiempo para realmente verlos y meditar en oración, y ves cómo Dios te muestra cosas, que nunca has visto antes aun en pasajes familiares. Y eso ciertamente ha sido el caso conmigo.

He sido impulsada hacia este pasaje por causa de algunas circunstancias confusas en mi vida.  Yo no lo habría escrito de esta manera, así no es como me hubiera gustado empezar a estudiar el Salmo 46, pero realmente esa fue la causa. Este pasaje me está ayudando a atravesar algunas aguas profundas y circunstancias difíciles. Te va a llevar a través de las dificultades a ti también, ya sean circunstancias actuales o algunas que tal vez enfrentes más adelante.

Voy a empezar con el versículo 1 y luego, nos vamos a enfocar en los versículos 8 y 9, que vamos a estar viendo en estos últimos días en este Salmo.

“Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos…”

¡Eso es ya suficiente para llevarte a través de muchas cosas! «Señor, tú eres mi refugio. Voy a correr a ti. Tú eres mi fortaleza. Yo soy débil, pero Tú eres fuerte. Tú eres nuestro pronto auxilio. Tú estás aquí, ahora, y Tu gracia es suficiente para ayudarme en este problema». Eso es personalizar este Salmo.

“Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares; aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo.

“Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo. Dios está en medio de ella, no será sacudida; Dios la ayudará al romper el alba.”

Y ahora otro gran versículo—solamente aférrate a él y personalízalo hazlo tuyo durante el día.

Dios está en medio de [mí] no [seré] sacudida; Dios [me] ayudará al romper el alba. Bramaron las naciones, se tambalearon los reinos; dio Él su voz, y la tierra se derritió. [Y escucha el estribillo, versículo 7]. El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob. (vv. 1-7).

Dijimos que algunas personas piensan que este versículo era una frase que debía de ser repetida por la gente mientras leían este Salmo. Entonces, El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob. ¿Por qué no lo dices conmigo, con convicción? El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob. Y luego llegamos a los versículos 8 y 9,

“Venid, contemplad las obras del SEÑOR, que ha hecho asolamientos en la tierra; que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra; quiebra el arco, parte la lanza, y quema los carros en el fuego.”

¿De qué se trata todo esto?

Vamos a tomarlo frase por frase a la vez para poder desmenuzarlo. «Venid», es una invitación—para ti, para mí. «Contemplad…». Hay algo que debemos de ver. Debemos de mirarlo fijamente; es una vista que debemos contemplar. «Contemplad las obras del SEÑOR». Estas son obras poderosas y asombrosas que van a ser descritas aquí.

Esencialmente, lo que vamos a ver descrito es la destrucción total del ejército enemigo. ¿Recuerdas que dijimos que había un enemigo, tal vez el ejército de Asiria, viniendo en contra de Jerusalén? El pueblo de Israel, la gente de Judá, no habrían tenido forma de escapar, ninguna forma para lidiar con esto. Ellos habrían sido aniquilados si Dios no hubiera intervenido sobrenaturalmente.

Entonces ellos van a ver a Dios intervenir a su favor, al destruir al ejército enemigo. Esta es la liberación milagrosa del pueblo de Dios. Es una obra asombrosa. «Venid, contemplad las obras del SEÑOR». Mira Sus juicios. Mira cómo Él destruye, finalmente aquellos que se le oponen a Él y a Sus caminos.

El resultado final en este pasaje no es guerra, sino paz. Él hace que las guerras cesen en los confines del mundo, pero el proceso por el que trae paz es juicio, desolación. Ha traído desolaciones a la tierra. Ves aquí algo que tiene dos caras de la misma moneda, lo que ves muchas veces en las Escrituras. Eso es, que Dios quiere traer salvación a Su pueblo, los que ponen su confianza en Él, los que lo convierten su refugio, pero Dios lo hace al mismo tiempo que trae juicio sobre los que le rechazan.

A través de la Escritura ves la salvación y el juicio en posición uno en contra del otro. No puedes tener salvación sin juicio y donde hay juicio, siempre va a haber salvación. Aquí dentro de estos dos versículos tienes «que ha hecho asolamientos en la tierra», ese es el juicio de Sus  enemigo, Sus oponentes, y, «que hace cesar la guerra hasta los confines de la tierra». Ese es el trabajo redentor de Dios, la liberación de Su pueblo.

Entonces el resultado es que va a hacer que las guerras cesen,  pero lo va a hacer por un proceso de juicio, y eso no se va a ver bonito. No va a ser agradable, pero es una parte importante de las obras de Dios. Somos desafiadas a contemplar las obras del Señor,  y ver cómo Dios ha traído desolaciones a la tierra.

Esa palabra desolación es una palabra hebrea que significa «deshecho, ruina, asombro, consternación, u horror». Alguien más ha descrito desolación de esta manera: «cosas que paran el corazón». Cuando ¡«[respiras profundamente,] casi no puedo respirar»! cuando ves las desolaciones que a veces Dios trae sobre la tierra como parte de Sus grandes propósitos redentores para traer paz final sobre la tierra.

¿Cómo funciona esto? Hemos visto en este pasaje que las naciones están furiosas, están saliendo a destruir al pueblo de Dios, y lo que vemos en estas desolaciones es que los enemigos de Dios experimentan la misma destrucción que trataron de traer sobre el pueblo de Dios. ¿Lo puedes ver?

Ellos trataron de desolar a Jerusalén, y Dios dice: «No, no, no, no. Voy a proteger a Jerusalén, mi pueblo, mi ciudad, y te voy a desolar a ti.  Te voy a traer a la destrucción. En este pasaje se nos insta a observar cuidadosamente los efectos del juicio de Dios. Las desolaciones sobre la tierra deben de traer a todo el mundo a quedarse asombrados delante de Dios. Ese es el propósito de las desolaciones.

Todos los que se oponen a Dios deben de estar aterrados cuando vean sus actos increíbles de desolación en este mundo, al darse cuenta de lo que les espera si continúan en su curso y no se arrepienten. Al mismo tiempo que el mundo está siendo aterrado, conforme vean los actos de Dios, los actos desoladores de Dios, los que confían en Dios deben de animarse y no temer a las fuerzas más feroces que están formándose en contra del pueblo de Dios, porque saben que en Su tiempo y a Su manera aquellos que se le oponen no van a permanecer; van a ser destruidos.

El enemigo a la larga no va a ganar. Entonces no hay necesidad de temer, «[¡respiro profundo!] Nos van a atrapar; nos van a destruir van a destruir a todos los cristianos; van a tomar todo el mundo…» No temas. Espera en quietud. Ve la salvación del Señor. Y Él lo hace por medio de juzgar a los que buscan traer desolación a su gente.

Dios libera a Su pueblo de peligro por medio de estos peligros o desolaciones, o de estos juicios, sobre Sus enemigos. Déjame darte un ejemplo: ¿Recuerdas cuando Dios quería liberar a Su pueblo de Egipto? Habían sido esclavos allí por 400 años. ¿Qué usó Dios como parte del proceso de liberación para sacar a los israelitas de Egipto? Él Trajo las plagas—una desolación que devastó la tierra y al pueblo de Egipto.

Luego leemos en Éxodo capítulo 12 acerca de la plaga final; que fue bastante dura. «Venid, contemplad las obras del SEÑOR, que ha hecho asolamientos en la tierra». A nadie le gusta hablar sobre el juicio. A Dios no le gusta hablar sobre el juicio. A mí no me gusta hablar sobre el juicio, pero tenemos que hablar sobre él, porque no hay salvación sin juicio.

Éxodo capítulo 12,

Y sucedió que a la medianoche, el SEÑOR hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto, desde el primogénito de Faraón que se sentaba sobre su trono, hasta el primogénito del cautivo que estaba en la cárcel, y todo primogénito del ganado. Y se levantó Faraón en la noche, él con todos sus siervos y todos los egipcios; y hubo gran clamor en Egipto, porque no había hogar donde no hubiera alguien muerto.

¡Horrible! Pero esa desolación era parte del proceso de Dios mostrándose a Sí mismo siendo justo y santo y el libertador de Su pueblo. Dios habría librado a los egipcios si se hubieran arrepentido y vuelto hacia Él, pero ellos no lo  hicieron. Entonces segaron destrucción como  resultado de que Dios libró a Su pueblo de Egipto.

Ves algo similar cuando vienes al cruce del Mar Rojo no muchos días después.

«Aquel día salvó el SEÑOR a Israel de mano de los Egipcios [esa es la salvación] e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar. [Ese es el  juicio] (Ex 14:30).

Salvación y juicio.  «Cuando Israel vio el gran poder que el SEÑOR había usado contra los egipcios, el pueblo temió al SEÑOR, y creyeron en el SEÑOR y en Moisés, su siervo».

El Salmo 76, el versículo 9 habla sobre Dios «al levantarse Dios para juzgar, para salvar a todos los humildes de la tierra». El juicio es una de las maneras por las cuales Dios trae salvación a Sus elegidos. Desolaciones sobre la tierra…

He estado leyendo recientemente en mi devocional en el libro de Apocalipsis, siguiendo con un libro publicado por nuestros amigos en la casa publicadora Moody, escrito por  John Walvoord, sobre el libro de Apocalipsis. Él habla acerca de los juicios y desolaciones de Apocalipsis capítulo 6. Leímos ese pasaje, o parte de este, más temprano en esta serie.

Mientras se habla acerca de esas desolaciones y esos juicios de los últimos días, terremotos y estrellas cayendo del cielo y el sol volviéndose sangre y estas grandes y horribles desolaciones… John Walvoord tiene esto para decir sobre esos juicios:

El Dios que se sienta sobre el trono en el cielo está en control total de lo que pasa en la tierra. Los eventos que están pasando en la tierra—sin importar qué tan aterradores o devastadores—no son ni desordenados ni al azar. Son ordenados por el que está sentado sobre su trono. El cielo gobierna la tierra. El pueblo de Dios debe ver lo que ocurre en la tierra desde la perspectiva de Dios, en lugar desde la perspectiva del hombre.1

Dios va a hacer lo que sea necesario, lo que sea que tome, para traer a sus enemigos a la sumisión, para glorificar Su nombre, y para librar a los que buscan refugio en Él. Él va a hacer lo que sea necesario para cumplir Sus propósitos eternos y para ser exaltado sobre toda la tierra. Él sabe lo que Él está haciendo, entonces aun cuando trae desolaciones sobre la tierra, no dudes de él. No lo resistas. Tal vez no lo entiendas.

Desde nuestro punto de vista en la tierra tal vez no tenga sentido, pero tienes que saber que Él tiene un propósito, hay sentido, y recordar que Dios está trabajando aun en medio de las desolaciones. El versículo 8 nos dice que Dios ha traído desolaciones a la tierra, pero ahora venimos al versículo 9, y nos dice lo que pretende cumplir a través de esto.

«Que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra; quiebra el arco, parte la lanza, y quema los carros en el fuego». Dios establece paz y trae guerras a un fin por medio de destruir todas las armas del enemigo y traer todas las naciones a sumisión en Su Reino soberano.

Leímos acerca de eso en 2da de Reyes 19 un poco más temprano en esta serie, donde vimos que el Señor salió durante la noche y destruyó a 185,000 soldados en el ejército asirio. Cuando los israelitas se despertaron a la siguiente mañana… Todos esos cuerpos muertos esparcidos… Dios trajo desolación sobre la tierra para redimir y para rescatar a Su pueblo.

Él es el Príncipe de Paz. En el tiempo de Dios, a Su manera, Él va a derrotar a la oposición y va a hacer que todas las guerras cesen a través de todo el mundo. No son nada más las guerras que están en el mundo grande, sino también las guerras en tu pequeño mundo, guerras que son tan declaradas en contra de ti, diseñadas para traerte a la ruina. La batalla en la que estás no va a durar para siempre.

Como lo dice Isaías capítulo 34: «Ningún arma forjada contra ti prosperará». Ese versículo, el versículo 9 del salmo 46, que dice «que Él hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra; quiebra el arco, parte la lanza, y quema los carros en el fuego», visualiza el día cuando Dios va a vencer a cada enemigo que lo ha resistido. Él va a desarmar al enemigo, y Él va a reinar por siempre y para siempre. ¿Aleluya? ¡Aleluya!

Él hace que las guerras cesen. En esa frase no debemos de imaginar a Dios como algún gran Secretario del Estado que viaja por el mundo tratando de negociar la paz por medio de conversaciones  de paz o de tratados. Lo que debes de imaginar aquí es a Dios interviniendo en la situación y tomando el control. La oposición no tiene opción más que rendirse. Él hace la paz; Él hace que las guerras cesen.

Derek Kidner, en su comentario sobre los Salmos, dice:

Aunque el resultado es paz, el proceso es juicio. Las palabras, Él hace que las guerras cesen, están puestas no en el contexto de persuasión amable sino de un mundo devastado y forzosamente desarmado. Él habla de tranquilidad del otro lado del juicio.

Queremos el resultado, pero no confiamos en Dios para hacer todo lo que tenga que hacer para obtener el resultado. Las desolaciones… eso nos confunde. Gente inconversa usa esto en contra de Dios: «¿Cómo puede Dios hacer esto?» Dios lo está haciendo porque es un Dios de misericordia y justicia, un Dios de amor y gracia,  pero un Dios  que no puede ser burlado. El juicio y la salvación los dos vienen de nuestro Dios.

Podemos ver cómo esto se desarrolla en nuestras propias vidas personales y en nuestras experiencias. Una amiga mía, la semana pasada creo, quien sabía que yo estaba enseñando sobre este pasaje, me envió un correo que dijo que podía compartir. Y  creo que ilustra en un nivel muy personal cómo Dios usa las desolaciones, en última instancia, para que las guerras cesen. Déjame leerte lo que ella me escribió.

Muchos de nosotros hemos tenido esos momentos cuando hemos dicho: «¡Oh, no! ¡Soy exactamente como mi mamá». Para mí, fue en mi cumpleaños número 30. Hasta ese momento, aunque era cristiana, luchaba con una raíz de amargura, principalmente en contra de mi mamá—pero también, aunque nunca lo habría admitido aun a mí misma—en contra de Dios.

Dios le dio a mi mamá padres cristianos. No eran padres perfectos porque ningún padre lo es, pero sí le enseñaron sobre Cristo. En su adolescencia, mi mamá escogió rebelarse—y su pecado tuvo consecuencias devastadoras en las vidas de sus hijos. Abuso emocional y físico era nuestra norma, más que nada por medio de los hombres en su vida. Fracasó en protegernos de ellos… y yo pensé que Dios también.

Pero en ese cumpleaños número 30, Dios trajo sanidad a mi alma—al traerme cara a cara al darme cuenta que mientras, en la mayor parte, yo soy callada y despreocupada, muy dentro de mí se acecha  la misma actitud rebelde y orgullosa  de autonomía que separó a mi mamá del Dios que la amaba… y esa actitud orgullosa finalmente la destruyó.

En permitirme nacer en circunstancias difíciles,  Dios me bendijo en formas que solamente entiendo vagamente. Me trajo al fin de mí misma en mi vida temprana—y cuando llegué ahí, mi salvador, que me ama más de lo que comprendo, me estaba esperando.

Dios trajo/permitió desolación en mi vida por medio del pecado de los adultos a los que les dio la responsabilidad de amar y protegerme. Pero usó esa «desolación» para hacer las «guerras cesar» entre Él y yo—por medio de mostrarme gráficamente a dónde me llevaría mi espíritu rebelde si le diera rienda libre.

¿Ves la progresión aquí? Las desolaciones te pueden volver en contra de Dios, pueden hacerte una persona amargada. Pero una vez que ves que puedes ver que las desolaciones son parte de la manera que Dios usa para que las guerras cesen, entonces puedes bendecir al Señor, y puedes llegar a ver aun esas desolaciones como una bendición.

La Escritura dice: «Venid, contemplad las obras del SEÑOR, que ha hecho asolamientos en la tierra; que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra; quiebra el arco, parte la lanza, y quema los carros en el fuego. Armas poderosas de los enemigos de Dios no pueden en contra de él. Son como cerillos.

Él desarma a Sus oponentes; les quita su poder. Hace dos mil años, Dios trajo la mayor desolación sobre la tierra. Ese fue el día que Dios puso a Su Hijo en una cruz romana y derramó sobre Su Hijo amado la ira y el juicio que nosotros merecíamos. Tan grande fue esa desolación que al mediodía, de ese día. El sol rehusó a brillar y el día se volvió oscuridad.

Al final de ese día, un gran terremoto hizo temblar las rocas, abrió las tumbas… Desolaciones sobre la tierra. Pero como resultado de golpear Su propio corazón con tal desolación, Dios ha hecho que las guerras cesen, y lo ves a través de todas las Escrituras.

Romanos capítulo 5: “Por tanto, habiendo sido justificados por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo…porque  cuando éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo” (vv. 1, 10).

La desolación hace que las guerras cesen.

Efesios capítulo 2: “Porque Él mismo es nuestra paz, quien de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne la enemistad, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un nuevo hombre, estableciendo así la paz” (vv. 14-15).

Desolaciones en la tierra, paz como resultado.

Hebreos capítulo 2 nos dice que «[Jesús] para anular mediante la muerte el poder de aquél que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo, y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida».(vv. 14-15).) ¡Terrible desolación que Dios trajo en el Calvario! ¿Pero cuál fue el resultado? El enemigo fue desarmado, le quitaron el poder para que pudiéramos experimentar la paz de Dios.

Por medio de esa desolación en la cruz, Él ahora rompe el poder de ese pecado cancelado y liberta a los prisioneros.

Leslie: Nancy Leigh DeMoss le ha estado dando esperanza a cualquier persona que sienta que la batalla en la que están va a durar para siempre. Va a regresar en un momento para orar. Cuando llenas tu mente con la Palabra de Dios, con la enseñanza de hoy del Salmo 46 por ejemplo, va a hacer una gran diferencia en tu vida. Uno de nuestras radioescuchas escribió para describir el efecto que Aviva Nuestros Corazones ha tenido en su vida.

Dijo  «Dios está sanando mi vida de las malas decisiones que he hecho. Él los está usando a ustedes en esta sanidad». Este ministerio no tiene el poder para traer este tipo de sanidad por nosotros mismos, necesitamos la sabiduría y la fuerza de Dios. [También necesitamos que él provea para las necesidades financieras del ministerio.]

Dios usa a nuestros oyentes para ayudar a Aviva Nuestros Corazones para pagar los gastos y permitirnos continuar en el aire. ¿Le ayudarías a Aviva Nuestros Corazones con tu ofrenda para poder seguir en el aire, animando a mujeres a estar arraigadas en la Palabra de Dios?

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Es muy fácil suscribirse; solo entra a AvivaNuestrosCorazones.com y sigue las instrucciones que encontrarás allí.

«Estad quietos, y sabed que yo soy Dios». Esta frase se repite  callada y reverentemente en muchas iglesias, pero Nancy Leigh DeMoss muestra cómo es frase fue originalmente dada en una voz fuerte de comando. Descubre por qué en la siguiente sesión de Aviva Nuestros Corazones. Ahora Nancy está aquí para terminar nuestro programa en oración.

Nancy: Oh, Señor, aunque no habríamos escogido las desolaciones, aunque no habríamos escrito el guión de esa manera, te damos gracias porque Tú estás escribiendo el guión, y que aun en las desolaciones incomprensibles en la tierra, vemos Tu mano, y vemos el resultado final: que Tú haces cesar las guerras, en nuestros corazones, entre nosotros y Tú  en esta tierra. Y por eso te damos gracias, amen.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

1 John F. Walvoord. Revelation. Chicago: Moody, 2011, p. 122.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Moradas Celestiales

Isha – Salmos

DÍA 121 – Salmo 84

Dosis: Comunión

Moradas Celestiales

“¡Cuán hermosas son tus moradas, SEÑOR Todopoderoso! Anhelo con el alma los atrios del SEÑOR; casi agonizo por estar en ellos. Con el corazón, con todo el cuerpo, canto alegre al Dios de la vida. SEÑOR Todopoderoso, rey mío y Dios mío, aun el gorrión halla casa cerca de tus altares; también la golondrina hace allí su nido, para poner sus polluelos.” (Salmo 84:1–3) (NVI)

Este es uno de los salmos más dulces, compuestos por los hijos de Coré, quienes eran los porteros y músicos del Tabernáculo y del Templo. Por tener esta responsabilidad eran partícipes directos de la adoración del pueblo y la valoraban. Aquí expresan lo hermoso que es estar en el templo de Dios. Lo describen como un lugar hermoso y seguro, donde incluso la golondrina puede anidar. Entendemos así cuán importante era para un judío llegar y estar en el lugar de adoración: “Vale más pasar un día en tus atrios que mil fuera de ellos; prefiero cuidar la entrada de la casa de mi Dios que habitar entre los impíos.”

En la vida tenemos preferencias de poca trascendencia que se basan en gustos y afinidades. Pero el salmista aquí nos habla de dos cosas que marcan nuestra vida y definen quiénes somos.

Primero, ¿qué lugar prefieres? El salmista prefiere un día en la casa de Dios a mil en otros lugares. Un día de escuchar la Palabra, de confesar, de creer, de adorar, de comunión, de avivamiento, es mejor que mil días de placer, de hacer dinero, de cosechar, de discutir, de vivir para uno mismo. ¿Por qué son tan preciosos los días en la casa de Dios? Porque son más placenteros, aún cuando nuestra mente a veces nos engañe diciendo lo contrario. Son de más provecho, pues nos fortalecen y nos acercan a Dios. Sobre todo, son preparatorios para el futuro: el cielo. Si un día en el templo de Salomón emocionaba hasta las lágrimas al salmista, ¿cómo nos sentiremos en nuestro primer día en el cielo? Preparémonos hoy para ese día, prefiriendo aquí: un día reunidos con la iglesia del Señor.

En segundo lugar, el salmista compara personas. Él prefiere ser un portero en el templo a ser un líder entre los impíos. Habla de prioridades. Ha comprendido que la mejor dicha consiste en servirle y buscar la bendición de Dios: “Dichoso el que habita en tu templo, pues siempre te está alabando. Dichoso el que tiene en ti su fortaleza, que sólo piensa en recorrer tus sendas. Cuando pasa por el valle de las lágrimas lo convierte en región de manantiales; también las lluvias tempranas cubren de bendiciones el valle. Según avanzan los peregrinos, cobran más fuerzas, y en Sión se presentan ante el Dios de dioses.

Los peregrinos recorrían grandes distancias para llegar al lugar de adoración y dice el salmo que cuanto más se acercaban cobraban fuerzas. ¿Qué de nosotras? ¿Cuántas veces hemos priorizado otras actividades en vez de ir a la casa de Dios a escuchar su palabra y adorarle? Los hijos de Coré eligieron lo mejor, optaron por ser fieles a Dios y buscarle. Amada, ordenemos nuestras prioridades para que nuestra preferencia sea hoy y siempre honrarle a Él.

Oración: Señor, quiero anhelar con todo mi ser el estar en tu presencia, reunida con mis hermanos en la fe. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 137). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

¿Unidad?

Lunes 13 Enero

Jesús había de morir… para congregar en uno a los hijos de Dios que estaban dispersos.

Juan 11:51-52

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios.

Juan 1:12

¿Unidad?

http://labuenasemilla.net/20200113

En 2015 se presentó en algunas ciudades de Francia una de las más importantes reuniones de la historia. Decenas de dirigentes políticos, seguidos por millones de personas, desfilaron juntos en recuerdo a las víctimas del terrorismo. Marchaban juntos los ateos militantes que reivindican el derecho a burlarse de todo, incluso de Dios, y los cristianos, judíos, musulmanes, quienes sostienen ser libres de expresar su creencia. Algunos protestaban contra el antisemitismo, otros contra el terrorismo, otros por la república y sus valores.

No hay duda, los participantes eran sinceros, y su compromiso demostraba una angustia latente y el deseo de vivir en un mundo más fraternal. Pero la exigencia de libertad de expresión a ultranza, ¿no es también un motor de desunión? ¿Qué ha pasado un año después?

Seamos lúcidos. ¡Ya el primer hijo nacido en esta tierra, Caín, mató al segundo, su hermano Abel! Y desde entonces, comenzando por la torre de Babel hasta la Organización de las Naciones Unidas, la humanidad busca en vano la paz y la unidad. Esta aspiración no puede dar un resultado si Dios es dejado fuera del proyecto. La única unidad indestructible es la de la familia de Dios. Los cristianos también están desunidos, dirá usted. Sí, pero todos los que creen en Jesús y en el valor de su sacrificio se convierten en hijos de Dios y son uno en él, para siempre.

Si usted tiene miedo al ver cómo va este mundo, ¿no quiere formar parte de la familia del Dios de paz?

Génesis 17 – Mateo 9:18-38 – Salmo 9:1-10 – Proverbios 3:11-12

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