La gracia de Dios en los Salmos

Ministerios Ligonier

Renovando tu Mente

La gracia de Dios en los Salmos

R.C.Sproul

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Quiero que volvamos al libro de Salmos porque realmente es como abrazar el Océano Atlántico, hay mucho aquí y realmente merece otro estudio.

Así que les pido que tomen su Biblia y vayan conmigo al Salmo 53 antes de continuar, y quiero atraer su atención al hecho de que el Salmo 53, versículos 1 al 3, es casi una repetición palabra por palabra del Salmo 14, versículos 1 al 3 que ya hemos estudiado, pero quiero que vean que esto es tan importante, que de hecho se repite en el libro de Salmos.

Así que Salmo 53, comenzando en el versículo 1, fíjense: el necio ha dicho en su corazón no hay Dios, eso lo vimos en el Salmo 14, versículo 1 —en el texto hebreo no está la palabra “hay”, sino que dice literalmente, el necio ha dicho en su corazón -no Dios-, en otras palabras, sabe que hay un Dios, pero rechaza al Dios que sabe que existe.

Se han corrompido, han cometido injusticias abominables, No hay quien haga el bien, Dios ha mirado desde los cielos sobre los hijos de los hombres para ver si hay alguno que entienda, alguno que busque a Dios.

Versículo 3, todos se han desviado, a una se han corrompido, no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno, una vez más esta es la acusación a la humanidad debido al pecado de Adán y la naturaleza pecaminosa traspasada al momento de la concepción, a todos los nacidos de la raza de Adán.

Vayamos al Salmo 93, y este da inicio a una sección conocida como “Salmos de entronización”, Salmo 93 al 99, estos Salmos tienen una frase característica que encontramos al comienzo del Salmo 93, versículo 1, el Señor reina, más adelante se repite en el salmo 96, versículo 10 digan entre las naciones el Señor es Rey, se repite más adelante en el Salmo 98 y Salmo 99, es una reafirmación de esta prominente verdad —¡el Señor reina!

R.C. Sproul ha dicho que la soberanía de Dios es la doctrina favorita de Dios, y dijo que sería tu doctrina favorita si tú fueras Dios, porque significa que uno está a cargo y en control de todo lo que ha creado. Así que observen el Salmo 93, el versículo 1 el Señor reina, el Señor reina y solo el Señor es el que reina, observen que no dice el Señor y Satanás reinan juntos, no dicen el Señor y el hombre reinan juntos, no dice el Señor y la buena suerte o la mala suerte reinan juntos, no dice el Señor y el azar o el destino o las contingencias o nada, no, dice el Señor reina.

Observen, está en tiempo presente cada momento de cada día el Señor reina, no es que estemos esperando que el Señor reine en la segunda venida y que hasta entonces solo tratamos de vigilar el fuerte, no, el Señor reina ahora mismo, tiempo presente, y no es: bueno, el Señor reinó en el pasado, en tiempo del Antiguo Testamento cuando intervino con tantos milagros extraordinarios, pero que ya no reina como lo hizo en otro tiempo, no, ¡el Señor reina!

Ahora mismo, cada vez que se lee este texto el Señor está sobre su trono, y está gobernando, administrando y controlando todo lo que Él ha creado aquí, vestido está de Majestad, ¡qué reinado tan majestuoso es este!

Él Reina en vestido de esplendor, el Señor se ha vestido y ceñido de poder, eso es importante, significa que él tiene la fuerza y el poder para llevar a cabo todos sus decretos ejecutivos, una cosa sería decretar algo, pero no tener la influencia para respaldarlo y sacarlo adelante, pero aquí dice que el Señor reina y tiene el poder para llevar a cabo todas sus decisiones, todos sus decretos van acontecer porque nadie puede resistirse al Señor, de hecho el mundo está firmemente establecido, no se moverá.

Me dan risa las personas que dicen que el mundo va a estallar, necesitan leer la Biblia, Él tiene el mundo entero en la palma de su mano y no va a estallar hasta que Él lo haga estallar al final, y crea un cielo nuevo y una tierra nueva.

Así que este es un Salmo importante, versículo 2, desde la antigüedad está establecido tu trono, Él ha estado en ese trono por mucho tiempo, así que ¿cuánto tiempo ha estado Él en su trono?, dice: Tú eres desde la eternidad —desde toda la eternidad pasada—, tan atrás como pueda remontarse la mente humana en las edades pasadas, Dios ya estaba ahí, y Dios ya estaba establecido en su autoridad suprema sobre todas las cosas.

Los torrentes han alzado, oh Señor, los torrentes han alzado su voz; los torrentes alzan sus batientes olas, la imagen aquí es la de un mundo en caos como un mar tormentoso y las olas azotan contra la costa, y aquí la soberanía de Dios se visualiza como las rocas que están en la costa. Se repite tres veces para enfatizar, los torrentes han alzado, los torrentes han alzado, los torrentes alzan sus olas, pero observen el resultado Más que el fragor de muchas aguas, más que las poderosas olas del mar, es poderoso el Señor en las alturas, la roca pulveriza cada vez las olas en millones de gotas, la roca sigue inmóvil, las fieras olas se estrellan.

Así es cuando este mundo malvado se levanta contra el Dios todopoderoso en su soberanía, Él no se mueve, Él es el Señor en lo alto.

Ahora, el Salmo 96, versículo 10, este es el mensaje que proclamamos al mundo la soberanía de Dios en su autoridad suprema: decid entre las naciones el Señor reina, en otras palabras, lo siento por tu dios, tu dios fabricado que no es un dios, el único Dios vivo y verdadero, reina sobre todo el planeta que Él ha creado, su jurisdicción no tiene límites —decid entre las naciones: el Señor reina.

Y luego, en el Salmo 97, versículo 1 el Señor Reina; regocíjese la tierra, Salmo 99, versículo 1 el Señor reina; estremézcanse los pueblos, esta es una declaración de la soberanía de Dios todopoderoso; la repetición es intencional, una y otra vez, y otra vez, debería ser como un clavo enterrado en una tabla, enterrado con muchos golpes para que se grave en nuestra mente, y nuestro pensamiento.

Y el Salmo 103 [repite], ustedes los conocen, Bendice, alma mía, al Señor, y bendiga todo mi ser su santo nombre, y todo el resto del Salmo da las razones por las que deberíamos bendecir el nombre del Señor; la alabanza tiene sus razones, y no tenemos tiempo para revisar todo este Salmo y recoger todos los motivos por los que deberíamos alabar a Dios.

Pero por favor miren el versículo 17, solo tengo que enfocarme rápidamente en el versículo 17, Mas la misericordia del Señor es desde la eternidad —esa es la eternidad pasada—  hasta la eternidad, —la eternidad futura—, eso es realmente Romanos 8:29 y 30 a los que antes conoció, también los predestinó, y a los que predestinó, también los llamó; y a los que llamó también justificó; y a los que justificó también glorificó.

Comienza en la eternidad pasada, termina en la eternidad futura, el grupo con el que comenzó la eternidad pasada es el grupo que lleva la consumación en la eternidad futura, su misericordia es desde la eternidad, cuando puso Su afecto y Su corazón sobre sus escogidos, y se extiende a la eternidad futura cuando los lleve a la gloria.

Y luego versículo 19, solo para establecer que Él tiene la autoridad para realizar esto. El Señor ha establecido su trono en los cielos, nadie más le dio su trono, nadie más le entregó el cargo, nadie le dio el voto, Él ha afirmado su propio trono en el cielo y su soberanía domina, sobre todo, todos los pueblos, todos los sucesos, todas las circunstancias, toda la historia, todos los destinos, todos los corazones, todas las voluntades, todas las mentes, todas las vidas, todos los seres angélicos, todos los demonios, los espíritus, y su Reino domina, sobre todo.

Este es el firme fundamento sobre el cual descansan muy firmemente las cinco doctrinas de la gracia.

Vamos al Salmo 105, versículo 6: Oh simiente de Abraham su siervo, Hijos de Jacob, sus escogidos, Él es el Señor nuestro Dios, Él es el Dios que escoge su pueblo, Él es el Dios que ha escogido una novia para su Hijo, Él es un Dios que escoge, es un Dios que pasa por alto, es un Dios que pone su corazón sobre aquellos que ha escogido.

Salmo 106, versículo 5 leemos los mismo: para que yo vea lo prosperidad de tus escogidos, una vez más el salmista reconoce que Dios tiene el derecho de escoger quién será su pueblo. Salmo 112, versículo 9, leemos ¿cuánto dura su salvación para su pueblo?, con liberalidad ha dado a los pobres —ahora escuchen esto— Su justicia permanece para siempre, y también está implicado aquí la justicia que Él le ha dado a su pueblo, permanece para siempre, nuestra justicia que nos es dada en el acto de la justificación, en realidad es, por supuesto que lo sabemos, la justicia de Dios en Cristo, pero permanece para siempre.

El Salmo 115, versículo 3 es otra dramática declaración de la suprema autoridad de Dios en los cielos, quiero comenzar leyendo en el versículo 1: No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria, por tu misericordia y tu verdad, ¿por qué han de decir las naciones? y ¿dónde está ahora su Dios?, en otras palabras, ¿dónde está Dios? Ustedes hablan de su Dios ¿dónde está Dios?

Eso es lo que dicen las naciones incrédulas, y el salmista responde la pregunta, —yo le voy a decir dónde está— Dios está en los cielos, Dios está en su trono y Dios hace lo que le plazca, lo que Él quiere, miren el versículo 3, nuestro Dios está en los cielos, como respuesta a la pregunta “dónde está Dios”.

Y ahora, ¿qué hace mientras está en el cielo? Él hace lo que le place; eso me encanta, porque Dios es totalmente sabio y todo lo que hace es perfecto, Él es plenamente amoroso con su pueblo, será, no solo para su gloria sino también para nuestro bien, y Dios es todopoderoso, Él puede hacer que suceda todo lo que le plazca, esto es una extraordinaria declaración de este firme fundamento sobre el cual descansan las doctrinas de la gracia.

Salmo 121[repite], versículos 7 y 8 el Señor te protegerá de todo mal, Él guardará tu alma, Satanás no arrebatará ni una sola alma que se haya comprometido con el Señor, ninguna de sus ovejas perecerá, el Señor protegerá tu vida.

Versículo 8 el Señor guardará tu salida y tu entrada, esa es una expresión figurativa para todas tus actividades, es como decir, predica la Palabra a tiempo y fuera de tiempo, bueno, no hay otro tiempo, es a tiempo o fuera de tiempo, es una forma figurativa de decir: todo el día, cada día, veinticuatro horas al día, siete días a la semana, predica la Palabra.

Y decir el Señor guardará tu salida y tu entrada es otra forma de decir todo el día, cada día, desde ahora, es decir, en esta vida y para siempre en referencia a la vida que viene, más allá de la tumba; esta es la perseverancia de los santos, la seguridad eterna del creyente, la gracia preservadora de Dios.

Salmo 125, los primeros dos versículos, Salmo 125, Los que confían en el Señor, refiriéndose a la fe salvadora, a la fe que cree en Dios, son como el monte Sion —que es inconmovible— que permanece para siempre, ¿por cuánto tiempo?, para siempre, por esa cantidad de tiempo es que somos guardados por el Señor en quien hemos puesto nuestra confianza, somos guardados para siempre, somos como el monte Sión que no puede ser conmovido.

Ningún creyente se volverá jamás un incrédulo y nadie que sea salvo se perderá ni perecerá jamás, eso es glorioso, miren el siguiente versículo, Como los montes rodean a Jerusalén, así el Señor rodea a su pueblo, en otras palabras, no podemos alejarnos de Él, Él es ineludible.

¿Estaremos con Él por cuánto tiempo? Miren la siguiente línea, desde ahora en adelante, es decir, durante toda la vida aquí en la tierra, y para siempre, lo dice nuevamente al final del versículo 1, cualquiera que crea que puede perder su salvación está leyendo la Biblia en un cuarto oscuro con los ojos cerrados, están dormidos y su Biblia está cerrada o al revés, el Señor nos guarda para siempre.

Salmo 135 [repite], versículo 6 este es un gran versículo, de hecho quiero comenzar en el versículo 1, Alabad el nombre del Señor, ¿saben lo que significa la palabra alabar?, gloriarse del Señor, enorgullecerse de Dios, vemos personas que tienen su equipo de fútbol favorito y siempre andan alardeando, y presumiendo sobre su equipo, y lo bueno que es, quieren hablar lo bueno que es su equipo, ponen adhesivos en sus autos, usan sus camisetas, usan gorras —y hablo de hombres grandes que pareciera que todavía estuvieran en la universidad—, esa es la idea aquí, que nos gloriamos en nuestro Dios humildemente, le damos a Dios la gloria en todas las cosas, así que lo repite, Alabad el nombre del Señor; Alabadle siervos del Señor.

¿Por qué deberíamos alabar al Señor? Él dice en el versículo 3, Aleluya, porque el Señor es bueno; Cantad alabanzas a su nombre porque es agradable, llegamos a los versículos 5 y 6: Porque yo sé que el Señor es grande, Y que nuestro Señor está sobre todos los dioses.

¿Qué distingue al único Dios y verdadero de todos los falsos ídolos que tienen ojos que no pueden ver, que tienen bocas que no pueden hablar? El versículo 6 nos responde, el Único Dios vivo y verdadero es el Dios soberano quien hace todo lo que le place, ese es Dios.

Cualquiera otro dios es el producto de tu imaginación, así que dice el versículo 6: Todo cuanto el Señor quiere lo hace, esa es una declaración que lo incluye todo, no tuvo que llevar el asunto a una junta, no necesita una aprobación de la mayoría, cualquier cosa que a Él le plazca, cualquier cosa, la que Él quiera la realiza, y lo que hace no puede ser estorbado, ni puede ser frustrado, ni puede ser detenido, ese es Dios.

Así que cuando Dios pone su corazón en sus escogidos en la eternidad pasada y les da a su Hijo para que venga a este mundo a dar su vida, para redimirlos en la Cruz y comprar su salvación, y cuando este, Dios el Padre, envía al Espíritu Santo junto con el Hijo, envía el Espíritu a este mundo para convencer de pecado, de justicia y de juicio, y para llamar, para cautivar, para convocar, para citar, para atraer, para regenerar, para conceder arrepentimiento, para conceder fe salvadora y para dar nueva vida, y para sellar, santificar y preservar, y para llevar a su presencia en el cielo.

Todo lo que a Él le place lo realiza, y nadie ni el diablo ni los demonios, ni hombre ni nación, ni pueblos, ni partido político, nada ni nadie puede impedir que el eterno beneplácito y propósito de Dios se lleve a cabo, y necesitamos gritarlo desde las azoteas, necesitamos decirlo a las naciones: el Señor reina y hace todo lo que le place, y quiero decirles que cualquier visión más baja de Dios es desagradable, cualquier visión más reducida de Dios es abominable porque el único Dios verdadero hace todo lo que le place.

Pero hay un último pasaje, Salmo 139 [repite], —voy a tener que seleccionar estos versículos ahora, quiero ir al versículo 16, Salmo 139, versículo 16 me encanta este versículo y es una grandiosa declaración de la soberanía de Dios, todo el Salmo es afirmación de la soberanía de Dios, es decir, Él sabe lo que vamos a decir antes que lo digamos, Él sabe a dónde vamos antes de ir, es decir, Él lo sabe todo y lo hace todo.

Y ahora vamos al versículo 16: tus ojos vieron mi embrión, es decir, aun antes de que yo naciera, cuando me tejiste en el vientre de mi madre, versículo 16: en tu libro —este libro que Dios tiene en los cielos, que contiene Su eterno consejo y voluntad, y todo lo que va a suceder, como dice R.C. Sproul, no hay moléculas disidentes en el universo— en este libro, en el cielo se escribieron todos los días que me fueron dados cuando no existía ni uno solo de ellos, ¡esto es extraordinario!

Dios ha predeterminado el número de días que pasarás aquí en la tierra, Él ha designado soberanamente el día de tu nacimiento y ha designado soberanamente el día de tu muerte, nadie nacerá un día antes de esa fecha y no vivirá un día menos ni un día más que el día designado.

Y cada uno de los días en medio, ha sido designados por Dios, y todos están escritos en su libro y ningún hombre puede abrir ese libro, ningún hombre puede cambiar lo que está escrito en ese libro, ningún hombre sabe si siquiera lo que hay en ese libro sino el que lo escribió, en ese libro que es Dios mismo, quiero decir nuevamente no hay plan B, no hay plan C, no hay alteración en los planes de Dios, Él no hace las cosas sobre la marcha, Él no viene al centro de la cancha habiendo cambiado las instrucciones dadas en los vestidores, Él está llevando a cabo sus propósitos que ordenó desde la eternidad pasada, ¿no es eso grandioso?

Nuestras oraciones no cambian su voluntad, nadie quería cambiar la voluntad de Dios, ya es totalmente sabia, totalmente perfecta y santa, debería aterrarnos la idea de que nuestra oración pudiera cambiar la voluntad de Dios, —¿estás bromeando?— nuestra oración nos cambia a nosotros, Dios es Dios, debemos orar y nuestras oraciones sí tienen una parte en el cumplimiento del plan y propósito eterno de Dios, pero necesitamos entender que todos nuestros días y todo lo que ocurrió en todos esos días, ya ha sido escrito de antemano por el Dios todopoderoso y es la vida más grandiosa que puedas vivir.

Así que vivimos audaz, valiente y plenamente en los días que Él ha ordenado previamente para nosotros, no es de extrañar que este sea un libro de alabanza, no es de extrañar que esta teología la que produzca doxología para levantarse y bendecir el nombre del Señor.

R.C. Sproul es el fundador de Ligonier Ministries, el maestro principal de la programación de radio Renewing Your Mind, y el editor general de la Biblia de estudio Reformation

http://www.ligonier.es

8/9 – Estad quietas

Aviva Nuestros Corazones

Serie: Castillo fuerte es nuestro Dios | Salmo 46

8/9 – Estad quietas

Nancy Leigh DeMoss

https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/estad-quietas/

Leslie Basham: Con nosotras Nancy Leigh DeMoss.

Nancy Leigh DeMoss: El 8 de febrero de 1750, la ciudad de Londres fue afectada con un significativo, aunque no catastrófico, temblor de tierra. En ese momento, John Wesley se encontraba en Londres y decidió registrar el acontecimiento en su diario.  En una parte de sus notas, él escribió este comentario: “De qué forma tan suave Dios ha obrado con esta nación. Que nuestro arrepentimiento pueda prevenir sucesos aún más fuertes en señal de Su descontento”.

Como verás, Wesley creyó que los terremotos, las tormentas, las epidemias y todos los demás siniestros no eran meros accidentes de la naturaleza. Para él, estos eran actos providenciales; y ocurren cuando ninguna otra situación de menor repercusión sirve como advertencia para despertar a las personas de sus estilos de vida de autocomplacencia, y tienen la intención de lograr que consideren seriamente su condición espiritual y su posición frente a un Dios Santo.

Leslie: Estás escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss, en la voz de Patricia Saladín.

Nancy ha estado en una serie titulada: Castillo fuerte es nuestro Diosbasado en el Salmo 46. Y nos ha estado preparando para cualquier circunstancia adversa como lo fue ese terremoto de Londres en febrero de 1750.

Nancy: Exactamente un mes después, justo el 8 de marzo, el hermano de John, Charles Wesley, se encontraba en Londres cuando un segundo terremoto afectó esa ciudad. Aunque fue un poco más fuerte, tampoco ese evento fue catastrófico. En cuestión de semanas, Charles había publicado un sermón titulado: “La causa y la cura de los terremotos”. Y he leído ese sermón durante los días pasados, y es muy interesante entender como él explica todo esto.

Luego, él también publicó una colección de himnos titulados “Himnos inspirados por el terremoto” (Marzo 8, 1750). Charles Wesley escribió cientos y cientos de himnos, y sabías  que él  llegó incluso a escribir una serie de himnos inspirados por el terremoto.

Los “Himnos inspirados por el terremoto”, eran una advertencia de la gracia de Dios al pueblo británico Dios para que se arrepintieran de sus pecados. La colección termina con un himno basado en el Salmo 46. Es un himno de seguridad que afirma el poder de Dios para proteger a Su pueblo. Me gustaría leerte todo el himno, las doce estrofas, pero no haré eso. Permíteme solo leer la primera estrofa y luego las dos últimas. Si puedes encontrar este himno en Internet, este himno basado en el Salmo 46, escrito por Charles Wesley, notarás que es una inspiración de todo el Salmo 46 que hemos estado estudiando en esta serie.

Aquí esta la primera estrofa:

 “Dios, el omnipresente Dios,

nuestra fortaleza y refugio

listo para soportar nuestra carga,

y llevarnos en Sus manos:

Más listo cuánto más lo necesitamos,

cuando angustiados clamamos a Él,

todos los que en Su misericordia confiamos

hallaremos pronta liberación”.

Este es la primera estrofa, y luego las dos últimas, ellas hacen referencia al Salmo 46 que vamos a ver en esta sesión final. Wesley nos dice:

“Hijos de hombres,

estad quietos y sabed que Yo soy Dios;

y mostraré mi poder Salvador,

y mi bondad daré a conocer;  

todos tendrán que cumplir mi voluntad,

tema el nombre dado a los pecadores,

reverente ante el Señor Altísimo,

el Señor del cielo y de la tierra.

 

Para Su pueblo en peligro,

el Dios de Jacob esta firme,

para sostenernos, hasta que cesen los problemas,

en Sus manos todopoderosas.

Él nos ha mostrado Su poder,

nos ha probado que es nuestro refugio,

el Señor de los ejércitos ama a los suyos

y los amará por siempre. 


Bueno, todo este himno puede sonar algo pintoresco, porque es un himno escrito en inglés con un lenguaje de mediados del siglo XVIII y hace que quizás no podamos tomarle todo el sentido, si visitas AvivaNuestrosCorazones.com y vas al final de la transcripción del programa de hoy, podrás encontrar las doce estrofas de este himno (Disponible en ingles). Puedes leerlo de forma paralela con el Salmo 46 y notarás como el Salmo 46 se refleja en el contexto de este poético himno.

Bueno, a medida que nos acercamos a los versículos finales del Salmo 46, quiero leer a través de todo este salmo. Espero que lo hayas estado leyendo tu misma, quizás memorizándolo, quizás memorizando algunas porciones del mismo, pero vamos a leerlo en su totalidad y luego tomar los últimos dos versículos. Salmo 46:

Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos aunque la tierra sufra cambios, y aunque los montes se deslicen al fondo de los mares, aunque bramen y se agiten sus aguas, aunque tiemblen los montes con creciente enojo.  Selah

Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, las moradas santas del Altísimo. Dios está en medio de ella, no será sacudida; Dios la ayudará al romper el alba. Bramaron las naciones, se tambalearon los reinos; dio Él su voz, y la tierra se derritió. El Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob. Selah

Venid, contemplad las obras del SEÑOR, que ha hecho asolamientos en la tierra; que hace cesar las guerras hasta los confines de la tierra; quiebra el arco, parte la lanza, y quema los carros en el fuego.

Ahora llegamos al versículo 10, a una de las frases más conocidas en todo el libro de los salmos:

“Estad quietos, y sabed que Yo soy Dios; exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra. El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob”.

Permíteme preguntarte nuevamente para que repasemos de nuevo el último versículo, el versículo 11: “El SEÑOR de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob”.

Espero que en los días por venir puedas escucharte a ti misma diciendo este versículo, una y otra vez, a medida que quizás enfrentemos tormentas o pensemos acerca de alguna de las situaciones adversas que suceden en esta tierra.

Pero ahora, vayamos atrás a ese versículo tan familiar: “Estad quietos, y sabed que Yo soy Dios”. Tú ves ese versículo por todas partes dentro del mundo cristiano. Lo puedes encontrar enmarcado en librerías cristianas, en libretas de notas. En ocasiones podrás ver esta cita bíblica mostrada en un lugar visible en una iglesia, quizás para sugerir que debemos ser reverentes en nuestro culto y en la adoración a Dios. “Estad quietos, y sabed que Yo soy Dios”. De alguna manera nos da un sentimiento de estar en silencio reverente al verlo en esos contextos.

A menudo cantamos esa verdad en los coros, y con el que estoy más familiarizada es con el que repite esa frase una y otra vez. Es una música lenta, meditativa y contemplativa, “Estas quietos y sabed que Yo soy Dios”, esta cita breve, realmente simple, es un estribillo de adoración muy reflexivo.

Bueno, al escucharlo por primera vez “Estad quietos y sabed que Yo soy Dios” suena como si nos estuviera alentando a llevar una vida tranquila y contemplativa. Pensamos en este versículo bíblico como una frase pacífica, que nos calma y nos tranquiliza en momentos en que estamos agobiadas, pasando por momentos de prueba, y es cierto. Pero a medida que he estado estudiando este pasaje bíblico, me he dado cuenta que significa mucho más que eso.

En este contexto, creo que la frase: “Estad quietos y sabed que Yo soy Dios” es en realidad un mandamiento. Es un mandamiento para aquellos que se han estado resistiendo a Dios y amenazando a Su pueblo. Recordemos que este Salmo fue escrito en un intento de ataque contra Jerusalén. Dios había estado dando a Su pueblo razones para tener coraje y fe, para que estuvieran libres de temor, porque Dios es Su refugio. Ellos pueden acudir a Él y ser salvos; Él es Su fortaleza cuando ellos son débiles y cuando ellos son superados en número por el enemigo. Él es Su ayudador cuando ellos son indefensos.

Así que Él ha estado alentando a Su pueblo, pero Él también tiene una palabra para hablar a aquellos que se le oponen, a los enemigos. Él les dice: “Estad quietos y conoced que Yo soy Dios”. Es el equivalente de: Shh, ¡Silencio! ¡Dejen de pelear! ¡Ríndanse! ¡Arrojen sus armas! Es una palabra para el enemigo: “Sabed que Yo Soy Dios”.

Esa palabra sabed es para “identificar, admitir, confesar, reconocer” reconozcan que “Yo Soy el Dios del universo; tú no eres Dios. Yo Soy Dios. Paren de discutir sobre ello. ¡Cedan, ríndanse!”. ¿Te das cuenta como se puede leer esta cita bíblica a los enemigos, a las fuerzas del mal y de la adversidad? ¡Estad quietos! ¡Paren de pelear!

Derek Kidner, quien escribió un maravilloso comentario sobre los Salmos, lo expresó de la siguiente manera acerca de este pasaje:

La ordenanza Estad quietos…..no está en primer lugar dirigida al acusado, sino que es un reproche para un mundo inquieto y turbulento: “¡Silencio!”, de hecho, parece un mandato a otro mar furioso: “¡Paz!” “¡Estad quietos!” Y el final que está a la vista se expresa en términos, no de esperanza de hombres, sino de la Gloria de Dios.

El objetivo es que Dios sea exaltado, que Su Nombre sea reverenciado y que Él sea adorado, que “se doble toda rodilla . . .  Y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para Gloria de Dios Padre (Filipenses 2:10-11). Así que Él habla a las olas, Jesús lo hace, desde la barca donde se encontraba con sus atareados discípulos. “¡Señor Jesús, haz algo!”

Jesús dice: “está bien, haré algo. ‘¡Silencio! ¡Estate quieto!”. Él le habla a las olas.

Pero aquí, en un pasaje paralelo, en el Salmo 46, Dios le habla a estas naciones enfurecidas, a estos reinos tambaleantes. “¡Estad quietos!”, “¡Paren de pelear!” A este mundo en guerra, amenazante e incrédulo, Él le dice, “Estad quietos y sabed que Yo Soy Dios”.

Pero Él no solamente le habla al enemigo. Él habla esas palabras a nuestros propios corazones porque dentro de nuestros corazones con frecuencia allí aparece incredulidad, resistencia; se libra allí una batalla contra el enemigo. Así que Dios nos dice: “Estad quietos, paren de luchar, paren la batalla, no sean incrédulos, no duden más, dejen de acobardarse ante el enemigo. Paren la disputa sobre quién está a cargo de este mundo. Estad quietos, dejen de luchar y de resistirse, y sabed que Yo Soy Dios”.

Así que Él le habla a un mundo que está en guerra, luchando. Él nos habla a nuestro propio batallar, a nuestros inquietos corazones. “Estad quietos y sabed que Yo soy Dios”. Él va a decir: “Exaltado seré entre las naciones, exaltado seré en la tierra.”

En uno de los primeros versículos de este Salmo 46, las naciones y la tierra representaban una amenaza. ¿Recuerdas? Las naciones causaron estragos en el versículo 6. Y, en el versículo 2, la tierra cedió. Pero ahora esas naciones y la tierra se han convertido en un escenario donde el poder y la Gloria de Dios se han mostrado.

“Exaltado seré entre las naciones, esas naciones violentas, exaltado seré en la tierra, seré exaltado entre las naciones. Seré exaltado en la tierra; esa tierra cuyos montes se deslizan al fondo de los mares, ese furioso mar. Seré exaltado por encima de todo eso”, aquellas montañas, esa tierra, esas naciones ahora han sido colocados bajo el control del Señor soberano del universo, y ellas están sirviendo a Sus propósitos.

¿Me permiten hacer referencia una vez más a mi amigo Matthew Henry? Porque me encanta como él lo dice: desearía que él estuviera hoy aquí para enseñarnos. Él nos dice:

Que sus enemigos se aquieten y no amenacen más—que lo sepan para que se atemoricen—que sepan que Él es Dios, uno infinitamente por encima de ellos.  . .  Que su propio pueblo esté quieto; permite que ellos estén calmados y sosegados, y que dejen de temblar, y que sepan, para su consuelo, que el Señor es Dios, Él solo es Dios, y será exaltado por encima de todo cuanto existe.

Dios dice: “Exaltado seré”. El resultado no es una interrogante. No es cuestión de esperar y ver que nos dirá el próximo capítulo. El último ya fue escrito y ¡sabemos quién gana!

Y, por cierto, esta no es ninguna clase de batalla donde Dios y Satanás se encuentran en igualdad de condiciones batallando El Uno contra el otro. Leí recientemente, aunque no logro recordar dónde fue que leí esto, que esta batalla es más parecida a una imagen de Dios siendo el campeón de los pesos pesados del mundo contra algún patético y temeroso luchador de tres años. Satanás no puede competir con Dios. Dios dice: “Exaltado seré”.

  • Tus problemas no son más fuertes y más grandes que Dios.
  • Tu esposo no puede luchar contra Dios.
  • Tu adolescente pródigo no  puede luchar contra Dios.
  • Tu misma no puedes luchar contra Dios.
  • La autocomplacencia que caracteriza a tu iglesia no es rival para Dios.
  • Las disputas en tu familia no son rival para Dios.
  • Las frustraciones y los males en tu lugar de trabajo no son rivales para Dios.
  • Tu amiga que es adicta y que no puede liberarse de la esclavitud del pecado, no es más fuerte que Dios.

No existe esclavitud alguna, poder alguno, fuerza alguna, mal alguno, presión alguna que pueda rivalizar o contender con Dios.

Dios dice: “Exaltado seré”. “Exaltado seré entre las naciones; exaltado seré en la tierra”. Ahora bien, puede que quizás todavía no podamos ver a Dios siendo exaltado. Puede que no tengamos la capacidad de ver el resultado excepto por fe, pero puedes confiar  que será cierto.

Mientras tanto, ¿qué haces? Bueno, canta. ¿Recuerdas? Dijimos que el Salmo 46 es una canción para ser interpretada por voces femeninas o instrumentos con tonos dentro del rango de voz femenina. Es interesante que un salmo que dice tanto sobre las naciones violentas y las montañas que se desmoronan y los mares turbulentos, observas los tsunamis, los terremotos, los tornados y los huracanes que se describen, esta sea una canción para ser interpretada por voces femeninas. Me gusta eso.

Como mujeres, y no quiero exagerar esta aplicación, considero que podemos entender y decir que a Dios le agrada escuchar nuestras voces en medio del tumulto y de la confusión. Él quiere escucharnos cantar. “Dios es nuestros refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones”.

La única manera en que puedes cantar cuando estás atravesando por pruebas es alabando a través de la fe. No puedes ver el resultado; no puedes ver cómo terminará; no puedes ver cómo es que Dios resolverá la dificultad. Durante esta serie he compartido con ustedes que, he estado caminando por aguas profundas, por momentos difíciles. No intentes suponer qué está sucediendo,  porque en realidad no lo sabes y no es apropiado para mí compartirlo públicamente, pero a mí alrededor existen circunstancias que son inexplicables, insondables y difíciles.  Donde  no se qué hacer, ni cómo responder.  Ni siquiera he sabido ser quien Dios quiere que yo sea en esta situación. He podido frustrarme y llenarme de temor en algunos momentos he estado ahí. Puedo resentirme y hay momentos en los que he tomado esa dirección. Sin embargo, Dios me da la opción de poner mi fe en Él, de confiar en que Dios es quien Él dice que es y alabarle con cánticos, alábale, cántale.

No quiero decir que solamente le alabemos con canciones, aunque claro está que hacerlo no es algo incorrecto. Lo que quiero decir es, que desde tu corazón, canta al Señor. Y así llegamos al último versículo de este capítulo, el estribillo que se repite en los versículos 7 y 11. Vemos que hay una respuesta a estas maravillosas promesas. Yo seré exaltado. Dios es nuestro refugio; Dios es nuestra fortaleza; Dios es nuestro auxilio. Él será exaltado en la tierra y entre las naciones. Estas son grandes y preciosas promesas. Así que ¿cuál es nuestra respuesta, cuál debe ser nuestra respuesta? Aquellos que han confiado en Él como nuestro refugio, aquellos que hemos clamado a Él por auxilio, y aquellos que hemos experimentado Su liberación, por fe y nada más que por fe, triunfantes y gozosas cantamos una vez más el estribillo:

“El Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob”. ¡Repitan conmigo!

Audiencia/Nancy: “El Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob”. ¡Una vez más! “El Señor de los ejércitos está con nosotros; nuestro baluarte es el Dios de Jacob.”

El Señor de los ejércitos está con nosotros. Puede existir una inmensidad de ejércitos contra ti. Tu mundo o el mundo entero pueden estar en un estado de conmoción, pero no tenemos por qué temer porque el soberano Señor de los ejércitos está de nuestro lado. Y como dice Romanos capítulo 8 versículo 31: “Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?” Él está con nosotros. Él está por nosotros. Él está contigo. Él ha prometido nunca dejarte, nunca abandonarte. Puedes huir hacia Él ahora y encontrarás en Él un refugio, una fortaleza fuerte y poderosa para tu alma, ahora y por toda la eternidad.

Sabes que me parece que si los creyentes del Antiguo Testamento podían cantar esta canción, como de hecho lo hicieron, ¿cuánto más nosotras que entendemos que en Cristo y en Su sacrificio hecho en la cruz, tenemos un refugio eterno y seguro para nuestras almas?

Permítanme referirme una vez más a este reconocido himno inspirado en el Salmo 46. Este salmo es conocido como el salmo de Martín Lutero. Recuerdan cuando él estaba desanimado, angustiado o temeroso ante lo que estaba sucediendo con La Reforma; él se dirigió a su amigo y colaborador Philipp Melanchthon diciéndole: “Philipp, vamos a cantar el Salmo 46”. Luego, ellos cantaban su traducción, la cual ha sido traducida del alemán al himno que hoy conocemos como “Castillo fuerte es nuestro Dios”.

Quiero simplemente leer las palabras y que puedas sumergirte en ellas, para que te regocijes en ellas, y por fe puedas creer en esas letras que agradecen a Dios por ser la fortaleza de nuestras almas.

//Castillo fuerte es nuestro Dios, defensa y buen escudo.//

Con su poder nos librará en todo trance agudo.

Con furia y con afán acósanos Satán:

Por armas deja ver astucia y gran poder;

Cual él no hay en la tierra.

 

//Nuestro valor es nada aquí.//

Con él todo es perdido;

Mas con nosotros luchará de Dios el escogido. Es nuestro Rey Jesús,

El que venció en la cruz, Señor y Salvador,

Y siendo Él solo Dios, Él triunfa en la batalla.

 

//Y si demonios mil están prontos a devorarnos,//

No temeremos, porque Dios Sabrá cómo ampararnos.

¡Que muestre su vigor Satán, y su furor!

Dañarnos no podrá,

Pues condenado es ya por la Palabra Santa.

 

//Esa palabra del Señor que el mundo no apetece,

Por el Espíritu de Dios muy firme permanece.//

Nos pueden despojar de bienes, nombre, hogar,

El cuerpo destruir. Mas siempre ha de existir

De Dios el Reino eterno. Amén.

Leslie: Este es un himno que ha animado a la iglesia por décadas. “Castillo fuerte es nuestro Dios”. El himno fue inspirado en el Salmo 46 y Nancy nos ha estado llevando a lo largo de este pasaje durante  los últimos programas.

Si te has perdido alguno de estos importantes programas, puedes buscarlos en www.avivanuestroscorazones.com. Solo tienes que buscar la serie Castillo fuerte es nuestro Dios.

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En nuestra próxima entrega escucharemos como los mensajes de esta semana han impactado algunas mujeres y su entorno. ¿Cómo lucen sus tormentas? ¿Cómo ha probado Dios ser Castillo fuerte para ellas? Por favor, te esperamos en Aviva Nuestros Corazones.

 

Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.

Todas las Escrituras son tomadas de La Biblia de las Américas a menos que se indique lo contrario.

Ref.: Matthew Henry. Comentario de Matthew Henry sobre La Biblia. Hendrickson, 1996.

Castillo Fuerte, Studio Musicians, 25 Favoritos Himnos Internacionales ℗ 1994.

Tomado de: Aviva Nuestros Corazones

Todos los Derechos Reservados

Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com

Las paradojas de la cruz

Isha – Salmos

DÍA 122 – Salmo 85

Dosis: Verdad y Amor

Las paradojas de la cruz

“El amor y la verdad se encontrarán; se besarán la paz y la justicia. De la tierra brotará la verdad, y desde el cielo se asomará la justicia.” (Salmo 85:10–11) (NTV)

Una paradoja es una verdad en supuesta contradicción. Santa Teresa de Jesús dijo: “Vivo sin vivir en mí”. Uno pensaría: ¿cómo puedes vivir sin vivir en ti? Pero cada una de estas frases encierra una profunda enseñanza que es cierta. Solo basta comprenderlas. El texto de hoy encierra la paradoja más grande de la vida: ¿puede la justicia reconciliarse con el amor? ¿Puede la verdad encontrar la paz?

Este versículo logró hacerse realidad en la cruz. La misericordia venía de la promesa que Dios dio al hombre de una reconciliación con él. La verdad se dio cuando Jesús murió en la cruz para cumplir esa promesa. En la cruz la misericordia y la verdad se encontraron. La justicia fue la manera de dar cumplimiento a lo que Dios advirtió desde el principio. En la cruz, esa justicia se llevó a cabo y trajo como resultado la paz para la humanidad. La paz y la justicia se besaron.

Como hijas de Dios, debemos lograr que estas cuatro virtudes se fundan en un abrazo fraternal. Pero a veces elegimos el amor por encima de la verdad. “Si le digo lo que siento, va a dejar de amarme”. En ocasiones elegimos la justicia a la paz. “Se lo merece. No debió haberlo hecho. Ya no le volveré a hablar”. Ninguna religión ofrece el abrazo de la misericordia y la verdad salvo el verdadero cristianismo.

Una amiga mía, a quien llamaré Sandra, luchaba con un pecado que la avergonzaba. Por diversas situaciones en su niñez, comenzó a sentirse atraída por otras mujeres. Temía confesar sus batallas, pero sobre todo no sabía a quién acudir. Algunas filosofías le decían: “Vive como quieras y sé feliz”, pero negaban la verdad: su vergüenza profunda conducida por su conciencia. Vivía sin paz. Hasta que un día conoció a Jesús como su Salvador personal, pudo enfrentar su pecado y confesarlo, luego hallar la misericordia en el abrazo del Padre. Hoy es aceptada y se siente amada. Como ella muchas de nosotras hemos experimentado el perdón y la bondad de Dios cumpliéndose en nuestras vidas lo que dice este precioso salmo: “El SEÑOR mismo nos dará bienestar, y nuestra tierra rendirá su fruto. La justicia será su heraldo y le preparará el camino. Seamos verdaderas hijas de Dios que mostremos que la justicia y la paz se pueden lograr, que la misericordia y la verdad se funden en la cruz de Cristo. Y que esa gracia nos alcanza.

Oración: Señor, gracias porque tu amor y tu verdad se han encontrado, porque la justicia y la paz se han besado, y por ello, hoy puedo ser tu hija. Enséñame a mostrar estas virtudes en mi vida.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 138). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

 

 

Creer, ¿es una locura?

Martes 14 Enero

En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios… todas las cosas por él fueron hechas.

Juan 1:13

El temor del Señor es el principio de la sabiduría, y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia.

Proverbios 9:10

Creer, ¿es una locura?

http://labuenasemilla.net/20200114

¡Puede ser! Pero hablemos francamente como lo hace la Biblia. Y escuchémosla.

– “Dice el necio en su corazón: No hay Dios” (Salmo 14:1). Sin embargo, ¿cómo puede uno imaginar que el mundo, donde se encuentra una causa a todo, se haya hecho solo? Las ciencias nos aportan conocimientos preciosos –a veces puestos en tela de juicio. Pero, ¿qué había antes de todo, en el origen del primer átomo? En el comienzo Dios habló, y a su Palabra todo vino a la existencia. ¿Es una locura creerlo?

– “Pero dirá alguno: ¿Cómo resucitarán los muertos? ¿Con qué cuerpo vendrán? Necio, lo que tú siembras no se vivifica, si no muere antes” (1 Corintios 15:35-36). Para muchos, la resurrección es la «noción» bíblica más difícil de aceptar. Nadie puede explicarla por sus propios conocimientos. Pero sería ridículo pensar que Dios, quien hizo todo a partir de la nada, no pudiera resucitar un muerto. ¿No es una locura querer limitar el poder de Dios a nuestra capacidad de comprensión?

– “Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma” (Lucas 12:20). Este hombre tal vez creía en Dios y en la resurrección. Pero no se preparó para rendir cuenta de su vida ante Dios. Previó todo para satisfacer sus necesidades materiales, pero olvidó lo esencial: los derechos de su Creador. Para Dios este hombre es necio.

La sabiduría divina ha sido revelada a los hombres en Cristo, “poder de Dios, y sabiduría de Dios” (1 Corintios 1:24). Sabio es el que cree en Dios.

Génesis 18 – Mateo 10:1-25 – Salmo 9:11-14 – Proverbios 3:13-15

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