Las crisis (4) : El error

Miércoles 3 Febrero

David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar… mas David se fortaleció en el Señor su Dios. 1 Samuel 30 : 4-6

Las crisis (4) : El error

– El ejemplo (1 Samuel 30 : 1-20) : David y sus soldados se unieron momentáneamente a los enemigos de su pueblo para huir de la persecución. ¡Qué grave error ! Dios los liberó de esta situación equívoca, pero también permitió que sufrieran las consecuencias de dicho error. Durante su ausencia, la pequeña ciudad de Siclag, donde ellos vivían, fue saqueada y quemada, las mujeres y los niños fueron llevados cautivos… ¿Estarían muertos, o prisioneros ? David perdió todo. Incluso sus amigos se rebelaron contra él. No tenía nada… ¡solo le quedaba Dios ! Entonces “David se fortaleció en el Señor su Dios”. Recobró ánimo, oró al Señor y le preguntó qué debían hacer. ¡Luego salieron tras los saqueadores y recuperaron todo lo que les habían robado !

– La lección : Tal vez he tomado un camino equivocado, lejos del Señor, y estoy triste. Parece que todo está perdido. Es mi culpa, mis amigos lo saben… ¿Qué debo hacer ? Como David, debo orar y fortalecerme en el Señor (Efesios 6 : 10), buscar confiadamente su presencia, incluso si me siento sumergido en la angustia ; no debo esconderle nada. Debo aceptar su apreciación sobre todo lo que he hecho, sin dudar de su perdón, de su gracia y de su poder. Esto es lo que significa fortalecerse en el Señor, y como consecuencia inmediata, sentiré su paz, una paz profunda, sin sombra.

Luego, en mi comunión con él, tendré la fuerza para preguntarle qué debo hacer, consciente de que no merezco nada, pero también de que él se complace en responder a las expectativas y aspiraciones de los suyos, con una gran bondad.(continuará el próximo miércoles)

1 Samuel 27 : 1-28 : 14 – Mateo 21 : 23-46 – Salmo 18 : 43-50 – Proverbios 6 : 27-35

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Doctrina de la seguridad de salvación ¿Licencia para pecar?

Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo

Serie: Sermones IBSJ

Doctrina de la seguridad de salvación ¿Licencia para pecar?

Sugel Michelén

El pastor Michelén ha formado parte del Consejo de Ancianos de Iglesia Bíblica del Señor Jesucristo en Santo Domingo, República Dominicana, durante más de 30 años.Tiene la responsabilidad de predicar la Palabra regularmente en el día del Señor.Tiene una Maestría en Estudios Teológicos y es autor de varios libros: Historia de las Iglesias Bautistas Reformadas de Colombia, Coautor junto al Pastor Julio Benítez; La Más Extraordinaria Historia Jamás Contada, Palabras al Cansado – Sermones de aliento y consuelo; Hacía una Educación Auténticamente Cristiana, El que Perseverare Hasta el Fin; y publica regularmente artículos en su blog “Todo Pensamiento Cautivo”https://www.todopensamientocautivo.com/

Él es instructor asociado en Universidad Wesleyana en Indiana (IWU), extensión en español; enseña Filosofía en el Colegio Cristiano Logos; y durante 10 años, ha sido profesor regular de la Asociación Internacional de Escuelas Cristianas (ACSI) para América Latina. El pastor Michelén, junto a su esposa Gloria tiene tres hijos y cuatro nietos.

http://www.ibsj.org

El ciclo del perdón

Soldados de Jesucristo

Febrero 2/2021

Solid Joys en Español

El ciclo del perdón

John Piper

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«Sra. Job – Lecciones a Partir del Sufrimiento Indirecto» – 6

Sabiduría para el Corazón

Serie: ESTUDIO DE JOB

6 – «Sra. Job – Lecciones a Partir del Sufrimiento Indirecto»

Stephen Davey

¿Está Dios verdaderamente involucrado en los desastres naturales?

Acompáñenos en este programa mientras encontramos las respuesta a esta pregunta a través de las Escrituras. Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin. Este ministerio se sostiene gracias a las oraciones y ofrendas de sus oyentes. Si quisiera ofrendar a este ministerio puede hacerlo en nuestra página https://sabiduriaespanol.org/ofrendar/

La gratitud en medio de la pérdida

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: Gratitud

La gratitud en medio de la pérdida

Michael S. Beates

Nota del editor: Este es el noveno de 13 capítulos en la serie de artículos de Tabletalk Magazine: Gratitud.

Ser agradecido es valorar los beneficios recibidos, sentir gratitud. Pero ¿cómo puede alguien ser agradecido cuando los sueños se esfuman? ¿O cuando somos golpeados por la enfermedad, la discapacidad, la traición de los amigos más cercanos o cualquier otra pérdida irrecuperable? ¿De dónde viene la gratitud cuando las providencias difíciles parecen robarle el gozo al futuro? Este era el dilema de Job. Luego de haber perdido prácticamente todo menos el aliento, Job deseó no haber nacido nunca.

Yo he estado allí. Recuerdo momentos en los que mi amada esposa y yo nos hemos dicho el uno al otro (¡en voz alta!): “¿Acaso no sería mucho más fácil morir y estar con Cristo que continuar en esta tristeza y desazón?”.

Debido a que somos seres humanos, tenemos tanto recuerdos del pasado como anhelos para el futuro. Sin embargo, cuando los recuerdos del pasado nos causan dolor y los anhelos para el futuro son imposibles de cumplir (en esta vida), la gratitud es una cosa difícil pero preciosa de cultivar. Aun así, debemos cultivarla. Debemos protegerla, nutrirla, regarla y cuidarla con todas nuestras fuerzas, como si fuera una planta frágil con un pequeño tallo que brota. Alguien ha dicho: “Dios no desprecia los comienzos pequeños”. Y la Escritura nos recuerda que Él “no quebrará la caña cascada, ni apagará el pabilo mortecino; con fidelidad traerá justicia” (Is 42:3). Esto es alentador.

Al escribir esto, me doy cuenta de que hace casi exactamente treinta y ocho años murieron muchos sueños para mi esposa y para mí. A nuestra primogénita, Jessica, le diagnosticaron discapacidades severas ocasionadas por una anomalía cromosómica. Ella necesitaría cuidado total durante el resto de su vida. Nunca iba a caminar, hablar, ni tener una vida significativa (al menos ante los ojos del mundo). Se esfumó el sueño de verla desarrollarse y convertirse en jovencita, de dar su mano en matrimonio, de jugar con sus hijos en mi regazo cuando fuera anciano. De inmediato, ya no pensábamos en lo que podríamos hacer, sino a lo que nunca más podríamos hacer debido al cuidado que requería su vida.

Las pérdidas más profundas producen en nosotros la esperanza del gozo y el contentamiento más profundos.

Poco después de eso, en nuestra búsqueda de información, me encontré con una frase fascinante que describía nuestra vida en ese momento: tristeza crónica. Piensa en esas palabras por un momento. Cada vez que veíamos a otros padres cumplir metas con sus hijos, experimentábamos la tristeza de no verlas en nuestra amada hija.

J.R.R. Tolkien nos ayuda a comprender esta realidad. En su ensayo “Sobre los cuentos de hadas”, dice que la esperanza de un final feliz (en los cuentos)

no niega la existencia de la discatástrofe, de la tristeza y del fracaso: la posibilidad de éstos se hace necesaria para el gozo de la liberación; niega (ante muchas evidencias, por así decirlo) la completa derrota final, y en este sentido es evangelium [“buenas noticias” en griego], ya que ofrece un fugaz resplandor de Gozo, Gozo que trasciende las murallas de este mundo, tan conmovedor como la tristeza misma.

Luego, expandiendo esta idea en una carta a su hijo Christopher en 1944, Tolkien dijo:

La Resurrección fue la mayor “eucatástrofe” posible en el Cuento de Hadas más grandioso, y produce esa emoción esencial: el gozo cristiano que produce lágrimas porque tiene cualidades muy similares a la tristeza, ya que viene de esos lugares donde el Gozo y la Tristeza se reconcilian en armonía, cuando el egoísmo y el altruismo se ven perdidos en el Amor.

¿Lo viste? El gozo y la tristeza están tan íntimamente relacionados que ambos producen lágrimas. En la gran historia de Dios, las pérdidas más profundas producen en nosotros la esperanza del gozo y el contentamiento más profundos. Esto no tiene sentido ante los ojos del mundo, pero es la naturaleza del Evangelio.

Hay un poema magnífico escrito por Emily Kingsley que se titula “Bienvenido a Holanda”. Como madre de un niño discapacitado, Kingsley dice que la pérdida es como planificar un viaje a Italia para ver las maravillas de la arquitectura, el arte y el Renacimiento del sur de Europa, pero cuando te bajas del avión, te das cuenta de que llegaste a Holanda. Los vientos del Mar del Norte son brutales; los colores están apagados; el arte, la cultura y el idioma no son lo que esperabas. Pero aun así, si estás dispuesto, puedes encontrar belleza en los tulipanes y los molinos de viento. Ella concluye: “Si pasas el resto de tu vida lamentándote por no haber podido llegar a Italia, nunca serás libre para disfrutar de las cosas tan especiales y tan maravillosas… que tiene Holanda”. Sé agradecido por las pequeñas bendiciones. Cultívalas para que produzcan gozo.

Joni Eareckson Tada nos recuerda que “a veces Dios permite lo que Él odia para producir cosas que Él ama”, aun nuestra santificación y nuestra salvación. Hay una verdad profunda en esta afirmación, que informa nuestra comprensión de la gratitud incluso en los tiempos de pérdida.

Este articulo fue publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Michael S. Beates
Michael S. Beates

El Dr. Michael S. Beates, ex Director Adjunto de Tabletalk Magazine, ha impartido clases en el Reformed Theological Seminary, en Florida Southern College y en Belhaven College.

Mi conocimiento de Dios determina cómo sufro – 2da parte – 3

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Cómo sufrir bien

3 – Mi conocimiento de Dios determina cómo sufro – 2da parte

Miguel Núñez

Miguel Núñez

Es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

Una producción de Ministerios Integridad & Sabiduría

www.integridadysabiduria.org

Incluido en el pacto

Soldados de Jesucristo

Febrero 1/2021

Solid Joys en Español

Incluido en el pacto

John Piper

John Piper

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«Como tratar con el pasado» – 78

Entendiendo los Tiempos

Primera Temporada

78 – «Como tratar con el pasado»

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

www.entendiendolostiempos.org

La gratitud y la bondad soberana de Dios

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: Gratitud

La gratitud y la bondad soberana de Dios

Eric J. Alexander

Nota del editor: Este es el octavo de 13 capítulos en la serie de artículos de Tabletalk Magazine: Gratitud.

Cuando pienso en mi infancia, aún recuerdo vívidamente la manera en que mis padres trabajaron duro para enseñar a sus hijos la importancia de la gratitud.

Cuando llegaba alguna visita con regalos para nosotros, siempre se nos preguntaba: “¿Qué se dice?”. Inmediatamente respondíamos: “Muchísimas gracias”, enfatizando la palabra muchísimas si estábamos muy agradecidos. Cuando los invitados se marchaban, mi madre nos recalcaba cuán amables y generosos habían sido con nosotros.

Cuando la salvación en Cristo llegó a nuestro hogar, no fue sorprendente para nosotros aprender que la Escritura nos instaba a “[dar] gracias en todo” (1 Tes 5:18). Por supuesto, la causa básica para la gratitud era que Dios el Padre no escatimó a Su propio Hijo, sino que lo entregó para morir en la cruz y así lograr nuestra salvación. Pero más que eso, la naturaleza y la práctica de Dios era derramar Su bondad sobre Sus criaturas, por lo que Su pueblo cantaba: “Ciertamente Dios es bueno para con Israel”, e instaba a otros: “Probad y ved cuán bueno es el Señor”.

Esto me impresionó tanto que hasta recuerdo la primera vez que me explicaron el capítulo ocho de Romanos cuando era adolescente. Romanos 8:28 dice que “para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien”. Pablo no está diciendo meramente que Dios le da buenas dádivas a Su pueblo. En realidad, él está asegurándole a cada creyente que hay un Dios soberano obrando en toda circunstancia (incluyendo los padecimientos del versículo 17 y los gemidos del versículo 23) para el bien eterno de Su pueblo. John Stott comenta: “Nada sobrepasa el alcance supremo de Su providencia”.

No hay área de la vida en la que Dios no esté misericordiosamente comprometido a suplir constantemente nuestras necesidades.

J.I. Packer señala que la palabra bíblica para esto es “gracia”, tanto la gracia común como la especial. La gracia común se refiere a las bendiciones de nuestra vida diaria, mientras que la gracia especial se refiere a la bendición de la salvación de Dios. Sobre la primera, Packer dice: “Cada alimento, cada placer, cada posesión, cada destello de luz del sol, cada sueño nocturno, cada momento de salud y seguridad, y todo lo demás que sostiene y enriquece la vida es un don divino”. Es significativo que la raíz anglosajona de donde proviene la palabra God [Dios] significa “good” [bueno]. A. W. Pink añade: “Su bondad no se deriva de nada: es la esencia de Su naturaleza eterna”.

Ahora, a la luz de todo esto, no es sorprendente que la Biblia suela asociar la bondad de Dios con nuestra gratitud, sobre todo en los Salmos: “Dad gracias al Señor, porque Él es bueno” (Sal 107:1). 

Para el cristiano, la ingratitud no solo evidencia una ausencia de buenos modales. Es un pecado contra el Dios que no escatimó a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros. A medida que crecemos en experiencia cristiana y en nuestro conocimiento de la Escritura, descubrimos que la naturaleza y la práctica diaria de Dios es derramar Su bondad sobre Su pueblo, cubriendo cada área de la vida. Su gracia y poder son más que suficientes para suplir lo que es bueno para nosotros, tanto espiritualmente como materialmente. Con razón podemos cantar alegremente: “Loemos a Dios por Su bondad, el amigo inmutable, fuerte y fiel; Su poder a Su amor es igual, sin medida ni fin por siempre. Amén”.

Por supuesto, es importante clarificar, tanto para nosotros mismos como para nuestros hijos, que “toda buena dádiva y todo don perfecto” no es una referencia a la prosperidad material. Podría o no incluir eso, pero en Romanos 8:28 Pablo nos dice: “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a Su propósito”. Y allí mismo dice claramente cuál es ese propósito: que sean “hechos conforme a la imagen de Su Hijo”. Por lo tanto, lo que más le importa a Dios es nuestro bienestar espiritual, que desarrollemos una verdadera similitud a Cristo. Ahora, eso no debería cegarnos a la verdad que Pablo detalla en el mismo capítulo de que “el que no eximió ni a Su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos concederá también con Él todas las cosas?” (v. 32). “Todas las cosas” debe incluir tanto los dones materiales como los espirituales. No hay área de la vida en la que Dios no esté misericordiosamente comprometido a suplir constantemente nuestras necesidades (nota, no necesariamente lo que queremos o deseamos) y en la que no esté demostrando Su absoluta suficiencia para cada uno de Sus hijos. A la luz de esto, el salmista nos insta a decir: “Bendice, alma mía, al Señor, y no olvides ninguno de Sus beneficios” (Sal 103:2). Y Pablo hubiera añadido felizmente: “Y hazme más como Jesús”.

Este articulo fue publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Eric J. Alexander
Eric J. Alexander

El Rev. Eric J. Alexander es un ministro retirado de la Iglesia de Escocia. Estuvo sirviendo recientemente como ministro principal de St. George’s-Tron Church en Glasgow hasta su retiro. Es el autor de Our Great God and Saviour [Nuestro gran Dios y Salvador].

¿Basta con pasar la página ?

Lunes 1 Febrero

Ten piedad de mí… borra mis rebeliones… y borra todas mis maldades. Salmo 51 : 19

Así dice el Señor… Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados. Isaías 43 : 1625

¿Basta con pasar la página ?

Como cada día, Boris debía hacer diez líneas de escritura en clase. ¡Qué aburrido ! ¡Quería terminar lo más rápido posible ! Ya estaba a punto de acabar cuando, accidentalmente, un compañero le dio un codazo y debido a esto alargó de forma desproporcionada una “t”. Boris respondió con un puñetazo… y una gota de tinta cayó en su hoja. Trató de borrarla, pero esto hizo extender aún más la mancha ; todos sus esfuerzos terminaron en un desastre : la hoja quedó arrugada. ¿Qué hacer ? Rápidamente pasó la página. Pero el maestro había visto todo. Devolvió la página y, con su bolígrafo rojo, anotó una mala calificación e hizo una nota sobre su conducta.

A menudo pensamos que podemos solucionar todo con “pasar la página” : sí, me equivoqué, pero a partir de ahora lo haré mejor. Sin embargo, ¿podemos borrar el pasado esforzándonos en hacer bien las cosas en el presente ? ¡Imposible ! Nuestros días se inscriben ante Dios como en páginas colocadas unas tras otras, en las que una única mancha salta a la vista y ensucia todo. Por cierto, ¿existe una sola página sin mancha ?

Pero lo que es imposible para nosotros, Dios puede y quiere hacerlo : “Si vuestros pecados fueren como la grana (rojos), como la nieve serán emblanquecidos” (Isaías 1 : 18). “Mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Corintios 6 : 11). “La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado” (1 Juan 1 : 7).

1 Samuel 25 : 23-44 – Mateo 20 : 16-34 – Salmo 18 : 31-36 – Proverbios 6 : 16-19

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