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El Blog de Ligonier
Serie: El MesĆas prometido
Un profeta como MoisƩs
Anthony T. Selvaggio
Nota del editor:Ā Este es el quinto de 13 capĆtulos en la serie de artĆculos deĀ Tabletalk Magazine:Ā El MesĆas prometido.
ĀæHas conocido alguna vez a alguien famoso? En nuestra cultura obsesionada con las celebridades, esto puede ser una experiencia emocionante, particularmente si la celebridad te dirige la palabra. Luego de este tipo de encuentro con una celebridad, la gente con frecuencia se maravilla de que alguien famoso en realidad se dignara a hablar con ellos. En una mayor manera, una de las cosas mĆ”s asombrosas respecto a la fe cristiana es la realidad de que el eterno y santo Dios del cosmos eligió dignarse a hablar con nosotros. ĀæNo deberĆamos entonces cultivar un deseo mĆ”s profundo de escucharle?
A travĆ©s de la historia de la redención, Dios habló a Su pueblo de varias maneras. El escritor de Hebreos recalca este punto en el versĆculo introductorio de su epĆstola: āDios, habiendo hablado hace mucho tiempo, en muchas ocasiones y de muchas maneras a los padres por los profetasā (Heb 1:1). Aunque Dios se comunicó de varias maneras en el Antiguo Testamento, Su medio preferido fue a travĆ©s de Sus profetas, y entre esos profetas del Antiguo Testamento, MoisĆ©s fue el mĆ”s importante. MoisĆ©s fue el portavoz y mediador escogido por Dios al orquestar la liberación de Su pueblo de la servidumbre en Egipto. La importancia de MoisĆ©s en la historia de la redención no puede ser exagerada, y la sombra del Ć©xodo se expande a travĆ©s de todo el cuerpo de la Sagrada Escritura. El Ć©xodo fue un evento de redención que tipificaba la futura redención asegurada por Jesucristo. Esto significa que el rol primario de MoisĆ©s en la revelación fue preparar el escenario para Jesucristo, Aquel que lo sobrepasa y lo eclipsa.
JesĆŗs es el cumplimiento de la promesa de Deuteronomio 18:15.
Luego del Ć©xodo de Egipto, MoisĆ©s habló al pueblo de Israel y les dijo que debĆan esperar por otro profeta que vendrĆa, quien, como Ć©l, redimirĆa al pueblo de Dios de la servidumbre y la cautividad. En Deuteronomio 18:15, MoisĆ©s declara, āUn profeta de en medio de ti, de tus hermanos, como yo, te levantarĆ” el SeƱor tu Dios; a Ć©l oirĆ©isā. Nota que MoisĆ©s no solo revela la venida de este futuro profeta, sino que tambiĆ©n ordena a Israel a escucharle.
Varios milenios despuĆ©s, MoisĆ©s, junto con ElĆas, aparecerĆan en un monte en la presencia de JesĆŗs, Pedro, Jacobo y Juan. En el monte, JesĆŗs se transfiguró y Su rostro āresplandeció como el solā y Sus āvestiduras se volvieron blancas como la luzā (Mat 17:2). Luego, Dios el Padre habló desde una nube, declarando, āEste es mi Hijo amado en quien me he complacido; a Ćl oĆdā (v. 5, Ć©nfasis aƱadido). Con esas palabras, que hacĆan eco a las palabras de MoisĆ©s, Dios inequĆvocamente declaró que la profecĆa de Deuteronomio 18:15 se habĆa cumplido en la venida de Jesucristo.
El apóstol Pedro, uno de los testigos de la transfiguración, tambiĆ©n confirmó que JesĆŗs cumplió la profecĆa de MoisĆ©s de Deuteronomio 18:15. En el PentecostĆ©s, en su famoso sermón lleno del EspĆritu, Pedro declaró:
āPor tanto, arrepentĆos y convertĆos, para que vuestros pecados sean borrados, a fin de que tiempos de refrigerio vengan de la presencia del SeƱor, y Ćl envĆe a JesĆŗs, el Cristo designado de antemano para vosotros, a quien el cielo debe recibir hasta el dĆa de la restauración de todas las cosas, acerca de lo cual Dios habló por boca de sus santos profetas desde tiempos antiguos. MoisĆ©s dijo: El SeƱor Dios os levantarĆ” un profeta como yo de entre vuestros hermanos; a Ć©l prestarĆ©is atención en todo cuanto os diga. Y sucederĆ” que todo el que no preste atención a aquel profeta, serĆ” totalmente destruido de entre el puebloā. (Hechos 3:19-23)
Jesús es ese profeta como Moisés. Jesús es el cumplimiento de la promesa de Deuteronomio 18:15.
Aunque JesĆŗs es como MoisĆ©s en muchas maneras, Ćl es tambiĆ©n mayor que MoisĆ©s (Heb 3:1-6). JesĆŗs condujo a Su pueblo a travĆ©s de un Ć©xodo mayor, no de la mera esclavitud fĆsica en Egipto, sino mas bien de la esclavitud eterna del pecado y de la muerte. El relato de Lucas de la transfiguración seƱala que MoisĆ©s y ElĆas estaban conversando con el JesĆŗs transfigurado, y la sustancia de su conversación estaba centrada en la āpartidaā de JesĆŗs (Lucas 9:31). La palabra traducida como āpartidaā en ese versĆculo es exodos, la palabra griega para āĆ©xodoā. JesĆŗs guió un Ć©xodo de Su pueblo, pero no fue a travĆ©s de las aguas del mar Rojo; fue a travĆ©s del horror de la cruz y de Su experiencia de la ira divina a nuestro favor. Es por esto que Hebreos 8:6 declara que JesĆŗs es el mediador de un nuevo y mejor pacto. Ćl es la palabra final y definitiva para Su pueblo: āen estos Ćŗltimos dĆas nos ha hablado por su Hijoā (1:2).
En la venida de Jesucristo alguien muy especial nos ha hablado, y por lo tanto, harĆamos bien en obedecer el mandato de MoisĆ©s y escucharlo,escuchar a JesĆŗs. āPorque la ley fue dada por medio de MoisĆ©s; la gracia y la verdad fueron hechas realidad por medio de Jesucristoā (Juan 1:17).
Este articulo fue publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
El Rev. Anthony T. Selvaggio es pastor titular de lRochester Christian Reformed Church en Rochester, NY. Es autor o editor de varios libros, incluyendo From Bondage to Liberty [De la Esclavitud a la Libertad], The Gospen according to Moses [El Evangelio segĆŗn MoisĆ©s] y Meet Martin Luther: A Sketch of the Reformerās Life [Conozca a MartĆn Lutero: Un Esbozo de la Vida del Reformador].