Un Llamado al Valor Respecto a La HombrĆ­a y a La Feminidad en la BibliaĀ 

Esclavos de Cristo

Un Llamado al Valor Respecto a La HombrĆ­a y a La Feminidad en la BibliaĀ 

Albert Mohler

Las líneas de falla de la controversia en la Cristiandad contemporÔnea oscilan a través de un vasto terreno de temas, pero ninguno parece ser tan volÔtil como la cuestión del género sexual. Como Cristianos hemos estado pensando esto una y otra vez durante los años recientes, un claro modelo de divergencia ha aparecido. En juego en este debate, existe algo mÔs importante que la cuestión del género sexual, ya que esta controversia alcanza las cuestiones mÔs profundas de la identidad Cristiana y la autoridad bíblica.

Durante demasiado tiempo, aquellos que sostienen las interpretaciones tradicionales de la hombrĆ­a y la feminidad, arraigadas profundamente tanto en las Escrituras como en la tradición, se han permitido el ser ā€œempujadosā€ a una postura defensiva. Dado el espĆ­ritu prevaleciente de la Ć©poca y la enorme presión cultural hacia la conformidad, actualmente los tradicionalistas estĆ”n siendo acusados de estar lamentablemente fuera de foco y desesperanzadamente pasados de moda. Ahora es un buen momento para reconsiderar los temas sobre la base de este debate y reasegurar los argumentos relativos a la hombrĆ­a y feminidad bĆ­blicas.

La cuestión mÔs bÔsica de esta controversia se reduce a lo siguiente: ¿Ha Dios creado a los seres humanos como hombre y mujer con una revelada intención respecto a cómo nos relacionamos uno con el otro? El mundo secular se encuentra actualmente profundamente comprometido a la confusión respecto a estos temas. Negando al Creador, el punto de vista del mundo secular entiende que el género sexual no es mÔs que un subproducto accidental del ciego proceso de evolución. Por lo tanto, el género sexual se reduce a nada mÔs que a la biología, tal como las feministas famosamente han argumentado, la biología no es destino.

Esta rebelión radical en contra del modelo del género sexual divinamente diseñado ha alcanzado actualmente los límites externos de la imaginación.

Si el género sexual no es mÔs que un accidente biológico, y si los seres humanos no estÔn por lo tanto moralmente obligados a tomar su sexo en forma significativa, entonces los teóricos radicales del género sexual y los defensores de los derechos homosexuales estÔn, después de todo, en lo correcto. Ya que, si el género sexual es meramente incidental respecto a nuestra humanidad bÔsica, entonces debemos ser libres de poder hacer cualquier ajuste, alteración o transformación respecto a las relaciones sexuales que cualquier generación pudiere desear o exigir.

El punto de vista mundano post-moderno abarca la noción del género sexual como una construcción social. Es decir, los post-modernistas argumentan que nuestras nociones de lo que significa ser hombre y mujer se deben enteramente a lo que la sociedad ha construido como sus teorías de masculinidad y feminidad. Por supuesto que la construcción social de toda la verdad es central para la mente post-modernista, pero cuando el tema trata del género sexual, los argumentos se tornan mÔs volÔtiles. El feminismo se reduce al reclamo relativo a que las fuerzas patriarcales en la sociedad han definido a hombres y mujeres de modo tal que todas las diferencias atribuidas a las mujeres representan esfuerzos por parte de los hombres para proteger su posición de privilegio.

Por supuesto, la penetración de esta teoría explica por qué el feminismo radical debe necesariamente unirse a la agenda homosexual. Ya que, si el género sexual es socialmente construido, y por lo tanto, las diferencias entre hombres y mujeres no son mÔs que una convención social, desde luego la heterosexualidad se torna nada mÔs que en una forma culturalmente privilegiada de sexualidad.

La utopĆ­a prevista por las feministas ideológicas seria un mundo libre de toda preocupación respecto al gĆ©nero sexual – un mundo dondela masculinidad y la feminidad se borran como nociones anticuadas, y una era en la cual las categorĆ­as de hombre y mujer son maleables y negociables. Desde el punto de vista del post-modernismo, todas las estructuras son plĆ”sticas y todos los principios, lĆ­quidos.

La influencia de eras anteriores nos ha moldeado para creer que los hombres y las mujeres son distintos de maneras significativas, pero nuestra era recientemente liberada nos promete liberarnos de dichas mal concepciones y dirigirnos hacia un nuevo mundo de sentido transformado del gƩnero sexual.

Tal como una vez lo reflejó Elizabeth Elliot, ā€œA travĆ©s de los milenios de la historia humana, hasta hace alrededor de dos dĆ©cadas, la gente tomó por concedido que las diferencias entre hombres y mujeres eran tan obvias que no necesitaban comentario alguno. Aceptaban las cosas tal cual eran.

Pero, nuestras fĆ”ciles suposiciones han sido atacadas y confundidas, de modo tal que hemos perdido nuestros conceptos en una niebla de retórica acerca de algo denominado igualdad, de modo tal que me encuentro en la incómoda posición de tener que atacar verbalmente con criticismo a la gente educada lo que alguna vez fue perfectamente obvio para el campesino mĆ”s sencilloā€.

En respuesta a ello, los tradicionalistas seculares argumentan que la experiencia histórica de la raza humana afirma distinciones importantes entre hombres y mujeres y diferentes roles para ambos sexos tanto en la familia como la sociedad mÔs grande. Los tradicionalistas seculares tienen a la historia de su parte y su reclamo respecto a la autoridad estÔ arraigada en la sabiduría acumulada de las eras. Respecto a la evidencia, estos tradicionalistas señalarían el modelo consistente del matrimonio heterosexual a través de culturas y la realidad histórica innegable respecto a que los hombres han predominado en posiciones de liderazgo y que los roles de las mujeres han estado mayormente definidos alrededor del hogar, los hijos y la familia. De este modo, estos tradicionalistas advierten que el feminismo representa una amenaza respecto al orden social y que el sentido transformado de los sexos que las feministas exigen conduciría a la anarquía social.

Claramente, los tradicionalistas entran el debate con un argumento fuerte. Ellos sí tienen a la historia de su parte y debemos reconocer que la experiencia histórica de la raza humana no es insignificante. Algunas de las pensadoras feministas mÔs honestas admiten que su verdadero objetivo es el de revertir su este modelo histórico y mucha de su escolÔstica estÔ dirigida a identificar y ejercer este modelo patriarcal en el futuro. El problema con el tradicionalista secular es que su argumento es, al final, esencialmente secular. Su argumento se reduce a reclamar que la sabiduría heredada de la experiencia humana apunta a un deber y a un imperativo moral que debería informar al presente y al futuro. Finalmente, este argumento, aunque poderoso y aparentemente significativo, falla respecto a la persuasión. Los individuos modernos han sido entrenados desde la cuna para creer que toda generación se renueva a sí misma y que el pasado es realmente pasado.

Esta ética moderna de liberación, actualmente tan profundamente y absolutamente encastrada en la mente moderna, sugiere que las tradiciones del pasado pueden verdaderamente ser una prisión de la cual la generación actual debería exigir la liberación. Aquí es donde los tradicionalistas bíblicos deben ingresar al debate con vigor. Compartimos mucho terreno en común del argumento con los tradicionalistas seculares. Los tradicionalistas bíblicos afirman que la experiencia histórica de la humanidad debería ser informativa del presente. También afirmamos que el modelo de roles distintos entre hombres y mujeres, combinado con la centralidad de la familia natural, presenta un argumento imperativo que debería ser comprendido como descriptivo y prescripto. No obstante, el argumento fundamental del tradicionalista bíblico va mÔs allÔ de la historia.

En esta era de desenfrenada confusión, debemos volver a capturar el concepto bíblico de hombría y feminidad. Nuestra autoridad debe ser nada menos que la revelada Palabra de Dios. Bajo esta luz, el modelo de la historia afirma que la Biblia incuestionablemente revela que Dios ha creado a los seres humanos a Su imagen como hombre y mujer, y que el Creador ha revelado su gloria en ambas similitudes y diferencias por las cuales establece a los seres humanos como hombre y mujer.

Confrontados por la evidencia bíblica, debemos tomar una decisión interpretativa vitalmente importante. Debemos elegir entre dos opciones inevitables: si la Biblia se afirma como la inequívoca e infalible Palabra de Dios y por lo tanto presenta una visión comprensiva de la humanidad verdadera tanto en unidad como en diversidad, o si debemos clamar que la Biblia estÔ, en un grado u otro, comprometida y envuelta por una parcialidad patriarcal dominada por el hombre que debe superarse en nombre de la humanidad.

Para los tradicionalistas bíblicos, la opción es clara. Entendemos que la Biblia presenta un hermoso retrato del complemento entre los sexos, y que ambos, hombres y mujeres deben reflejar la gloria de Dios de un modo diferente. Así, existen distinciones muy reales que marcan la diferencia entre la masculinidad y la feminidad, hombres y mujeres. Sobre la base de la autoridad bíblica, debemos criticar tanto el presente como el pasado cuando el modelo bíblico ha sido comprometido o negado. Del mismo modo, debemos apuntar a nosotros mismos, nuestras iglesias y nuestros hijos hacia el futuro, afirmando que la gloria de Dios respecto a nuestra respuesta a la obediencia o a la desobediencia de Su diseño, estÔ en juego.

Durante demasiado tiempo, aquellos que sostienen un modelo bíblico de distinciones de sexo se han permitido ser silenciados, marginados e intimidados cuando son confrontados por los teóricos del nuevo género sexual. Ahora es el momento de volver a capturar la culmine, de forzar las preguntas y de mostrar a esta generación el diseño de Dios en el concepto bíblico de la masculinidad y la feminidad. La gloria de Dios se muestra al mundo en el complemento entre el hombre y la mujer. Este desafío crucial es una convocatoria a la audacia cristiana del momento.

Por Al Mohler sobre Masculinidad y Feminidad
Una parte de la serie JBMW
Traducción por Maria Gustafson

96 – Ā«El feminismo desde una perspectiva femeninaĀ»

Entendiendo los Tiempos

Primer Temporada

96 – Ā«El feminismo desde una perspectiva femeninaĀ»

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temÔticas de nuestro programa son diversas y contemporÔneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org

La historia de la Reforma

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

La historia de la Reforma

Por R.C. Sproul

Ā«Un vertedero de herejĆ­asĀ». Este fue el juicio pronunciado por el santo emperador romano Carlos V el 26 de mayo de 1521, poco despuĆ©s de que MartĆ­n Lutero compareciera en la Dieta de Worms.  

Anteriormente, en la bula Exsurge Domine, el papa León X describió a Lutero como un cerdo salvaje, suelto en la viña de Cristo y como un hereje terco, escandaloso y condenado. El 4 de mayo de 1521, Lutero fue «secuestrado» por unos amigos y llevado al castillo de Wartburg, donde lo mantuvieron escondido y disfrazado de caballero. Allí Lutero asumió de inmediato la tarea de traducir la Biblia a la lengua vernÔcula.  

La Reforma se describe frecuentemente como un movimiento que giraba en torno a dos cuestiones fundamentales. La llamada causa Ā«materialĀ» fue el debate sobre la sola fide (Ā«justificación por la fe solaĀ»). La causa Ā«formalĀ» fue sobre la sola Scriptura, es decir, que la Biblia, esto es, la Biblia sola, tiene la autoridad para atar la conciencia del creyente. Los reformadores respetaron la tradición de la Iglesia, pero no la consideraron una fuente normativa de revelación. La Ā«protestaĀ» del protestantismo fue mĆ”s allĆ” del tema de la justificación por la fe sola, desafiando muchos dogmas que surgieron en Roma, especialmente durante la Edad Media.  

La Reforma fue mƔs que una doctrina sobre la Biblia. Fue impulsada por un estudio profundo y serio de la Biblia.

En poco tiempo, la Reforma se expandió por toda Alemania, pero no se detuvo allĆ­. Gracias a la traducción de la Biblia en otras naciones, llegó a Escocia, Inglaterra, Suiza, HungrĆ­a, Holanda y a los hugonotes en Francia. Ulrico Zuinglio dirigió el movimiento de la Reforma en Suiza, John Knox en Escocia y Juan Calvino entre los protestantes franceses. 

En 1534, Calvino dio un discurso llamando a la Iglesia a regresar al evangelio puro del Nuevo Testamento. Su discurso fue quemado y Calvino huyó de ParĆ­s a Ginebra. Se disfrazó de viƱador y escapó de la ciudad en una canasta. Durante el aƱo siguiente, mĆ”s de dos decenas de protestantes fueron quemados vivos en Francia. Esto llevó a que Calvino escribiera la Institución de la religión cristiana, la cual fue dirigida al rey de Francia. El contenido de la Institución se convirtió en la teologĆ­a dominante para la expansión internacional de la Reforma.  

La primera edición de la Institución fue completada en 1536, el mismo aƱo en que Calvino fue persuadido por Farel de ir a Suiza para convertir a Ginebra en una ciudad modelo de la Reforma. En 1538, Farel y Calvino fueron obligados a abandonar Ginebra. Ɖl vivió y ministró en Estrasburgo por tres aƱos hasta que fue llamado a regresar a Ginebra en 1541.  

La teologĆ­a de Calvino enfatizó la soberanĆ­a de Dios sobre todos los aspectos de la vida. Su pasión principal fue la reforma de la adoración a tal nivel de pureza que no promoviera ni apoyara la inclinación humana hacia la idolatrĆ­a. Ginebra atrajo a lĆ­deres de toda Europa que iban para observar el modelo y para ser instruidos por el mismo Calvino. 

La turbulencia se extendió a Inglaterra durante este perĆ­odo cuando el rey Enrique VIII se resistió a la autoridad de Roma. En 1534, Enrique se convirtió en el jefe supremo de la Iglesia anglicana. Ɖl asumió la persecución de los evangĆ©licos, la cual se intensificó con el reinado de Ā«MarĆ­a la sanguinariaĀ», provocando que muchos huyeran a Ginebra en busca de refugio. 

Las persecuciones fueron suspendidas bajo el reinado de Ā«la buena reina BessĀ», Isabel I, cuya postura provocó una bula papal contra ella en 1570. La Reforma se expandió rĆ”pidamente a Escocia, mayormente bajo el liderazgo de John Knox, quien sirvió por 19 meses como esclavo de galera antes de irse a Inglaterra y luego a Ginebra. En 1560, el Parlamento escocĆ©s rechazó la autoridad papal. En 1561, se reorganizó la Ā«KirkĀ» reformada escocesa.  

Una interesante nota al margen es que el primer hombre que John Knox ordenó al ministerio de la iglesia fue un clĆ©rigo desconocido llamado Robert Charles Sproul, de quien soy descendiente directo.  

A principios del siglo XVII, la Reforma se extendió al nuevo mundo con la llegada de los peregrinos y las colonias de puritanos que trajeron la teologĆ­a reformada y la Biblia de Ginebra con ellos. 

La teologĆ­a de la Reforma dominó el evangelicalismo protestante por dĆ©cadas, pero mĆ”s tarde se diluyó bajo las influencias del pietismo y el finneyismo.  

A finales del siglo XX, la teologĆ­a de la Reforma declinó drĆ”sticamente en el mundo occidental, siendo atacada por un lado por la teologĆ­a liberal del siglo XIX, y por el otro lado por la influencia de la teologĆ­a arminiana. Esto fue especialmente cierto en los Estados Unidos. 

En el escenario actual del evangelicalismo estadounidense, la teologĆ­a de la Reforma es minoritaria. Las corrientes teológicas dominantes en los cĆ­rculos evangĆ©licos actuales son el dispensacionalismo y el pensamiento carismĆ”tico neopentecostal. La expansión y el crecimiento fenomenales de la teologĆ­a dispensacional en los Estados Unidos es un capĆ­tulo fascinante en la historia de la Iglesia. Con sus raĆ­ces en las suposiciones de los Hermanos de Plymouth, el dispensacionalismo se extendió rĆ”pidamente a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Impulsado por el movimiento de los institutos bĆ­blicos, las conferencias de profecĆ­as y la predicación de hombres como D. L. Moody, el dispensacionalismo obtuvo un gran apoyo popular. 

La versión estadounidense del dispensacionalismo fue potenciada por la publicación de la Biblia Anotada de Scofield. La Biblia de Scofield, con sus notas de estudio, sirvió como una herramienta popular para la expansión de la teologĆ­a dispensacional. Esta teologĆ­a fue forjada por hombres cuyas raĆ­ces estaban principalmente en las ideas de la Reforma. Los temas de la teologĆ­a reformada clĆ”sica fueron modificados significativamente por este movimiento.  

The Reformation Study Bible [La Biblia de Estudio de La Reforma] ā€”publicada originalmente en inglĆ©s como New Geneva Bible [Biblia de Estudio de Ginebra]— es la primera Biblia de estudio distintivamente reformada desde la publicación de la Biblia de Ginebra en el siglo XVI. Ella busca recuperar la teologĆ­a de la Reforma y proveer una guĆ­a para que el laicado entienda la riqueza de su sistema histórico, doctrinal y bĆ­blico. Su importancia para el cristianismo es enorme. Espero que esta Biblia ayude a los evangĆ©licos a regresar a sus raĆ­ces reformadas. MĆ”s importante aĆŗn, estĆ” diseƱada para llamar a los evangĆ©licos de regreso a la Palabra y a sus confesiones históricas de teologĆ­a bĆ­blica.  

MĆ”s allĆ” de las fronteras de los Estados Unidos, The Reformation Study Bible [La Biblia de Estudio de La Reforma] puede ser utilizada para expandir la luz de la Reforma a tierras donde la Reforma original nunca llegó, especialmente Rusia y Europa del Este. 

En nuestros días hemos visto un avivamiento del interés en la Biblia y un compromiso renovado con la autoridad y la confiabilidad de las Escrituras. Pero la Reforma fue mÔs que una doctrina sobre la Biblia. Fue impulsada por un estudio profundo y serio de la Biblia. No basta con ensalzar la virtud de las Escrituras; tenemos que volver a escuchar la enseñanza de las Escrituras, una vez mÔs. La única manera de evitar caer en un nuevo vertedero de herejías es mediante una recuperación seria y ferviente de la verdad bíblica.

Este artĆ­culo fue publicado originalmente en elĀ Blog de Ligonier Ministries.

R.C. Sproul

El Dr. R.C. Sproul fue el fundador de Ligonier Ministries, co-pastor de Saint Andrew’s Chapel [Capilla de San AndrĆ©s] en Sanford, Florida, y el primer presidente del Reformation Bible College. Fue el autor de mĆ”s de cien libros, incluyendo La Santidad de Dios.

Dios en verdad quiere bendecirnos

Soldados de Jesucristo

Junio 14/2021

Solid Joys en EspaƱol

Dios en verdad quiere bendecirnos

John Piper

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Conocer la voluntad de Dios (2): Una aguja mĆ”s o menos imantada

Lunes 14 Junio

Os es necesaria la paciencia, para que habiendo hecho la voluntad de Dios, obtengƔis la promesa.Hebreos 10:36

Conocer la voluntad de Dios (2): Una aguja mƔs o menos imantada

Recuerdo un experimento que hacĆ­a cuando era niƱo. Tomaba algunas agujas del costurero, las frotaba con el imĆ”n de una dinamo y las mojaba en aceite. Luego las ponĆ­a cuidadosamente en la superficie del agua de un recipiente. Ā”Sorpresa, las agujas flotaban a causa de la grasa! AdemĆ”s, indicaban el norte mĆ”s o menos bien, dependiendo de la fuerza de su imantación…

Estas agujas nos dan una imagen de la manera como el creyente puede discernir la voluntad de Dios. Esto depende de su estado espiritual, un poco como las agujas que se orientan mÔs o menos precisamente hacia el norte. ¿Qué puede ayudarnos a tomar la buena dirección, a comprender la voluntad de Dios?

Primero hay que querer hacerla. Cuando la buscamos, preguntĆ©monos por quĆ© queremos conocerla: ĀæPara saber si nos conviene? ĀæO queremos realmente estar sometidos a la voluntad divina? Luego, nuestra manera de pensar, de razonar, de apreciar, depende de nuestra cercanĆ­a a Dios y a su Palabra. Cuanto mĆ”s leemos la Biblia y oramos, tanto mĆ”s nuestros pensamientos se amoldan a la voluntad de Dios. AsĆ­ el creyente es ā€œtransformadoā€ en su manera de pensar y elegir. Se aleja de los razonamientos del mundo para dar prioridad a los intereses del SeƱor y al bien segĆŗn Dios.

Cuanto mĆ”s familiar nos sea la Palabra de Dios, mĆ”s nos ayudarĆ” a tomar buenas decisiones. ā€œTransformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobĆ©is cuĆ”l sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfectaā€ (Romanos 12:2).(continuarĆ” el 18 de julio)

2 Reyes 15 – Efesios 3 – Salmo 71:1-6 – Proverbios 17:9-10

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