Las Distorsiones del Evangelio en Nuestro DĆ­a

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Las Distorsiones del Evangelio en Nuestro DĆ­a

por James MacDonald

Mi hijo mayor, Lucas, me envió un enlace el otro día que cita a AW Tozer y James Kennedy (ambos líderes cristianos maravillosos en su día). Los dos hombres creían que muchos, si no la mayoría, creyentes profesantes que encontraban en todo el país no eran salvos en realidad. Ellos estaban muy preocupados por las distorsiones del evangelio que fueron el resultado de tratar de llevar el evangelio a mÔs personas. Bien intencionado, sí, pero eternamente peligroso para las almas de hombres y mujeres no han escuchado el mensaje completo.

El artĆ­culo me llevó a mirar hacia atrĆ”s en mi archivo por algo que recordĆ© escribiendo un tiempo atrĆ”s. Este es … ĀæQuĆ© evangelio ha escuchado y creĆ­do?

Cinco Distorsiones del Evangelio en Nuestro DĆ­a

1) El Evangelio Harina de Pastel: Si dejamos a un lado los ingredientes clave, nuestras almas nunca ā€œsubirĆ”nā€ a Dios. No necesitamos el mensaje reducido a algunos elementos irreductibles, necesitamos todo el Evangelio. Usted no espera que su coche funcione sin todas las partes. Uno no espera que su cuerpo funcione sin todos los órganos funcionando correctamente. Uno no espera un pastel que sepa bien si es apresurado y preparado sin los ingredientes adecuados. El evangelio sin arrepentimiento no es el evangelio. Hechos 18:26, ā€œY comenzó [Apolos]a hablar con denuedo en la sinagoga. Pero cuando Priscila y Aquila lo oyeron, lo llevaron aparte y le explicaron con mayor exactitud el camino de Dios.ā€

2) El Evangelio Cultural: Dejar a un lado el trabajo de ventas posmoderno e ir a por el corazón donde la necesidad humana nunca cambia. Entender la ā€œculturaā€ es mucho menos importante que saber lo que la Biblia dice acerca de cada corazón humano separado de Dios. No necesitamos gente de ventas hĆ”bil para llevar el evangelio. Necesitamos mensajeros audaces, llenos del EspĆ­ritu Santo con un corazón profundo de compasión por los perdidos. El evangelio sin verdad autoritativa / imperativa no es evangelio. Hechos 17:30, ā€œPor tanto, habiendo pasado por alto los tiempos de ignorancia, Dios declara ahora a todos los hombres, en todas partes, que se arrepientan.ā€

3) El Evangelio FrĆ­o: JesĆŗs trasciende las tendencias de la moda. El JesĆŗs de la Mercadotecnia es barato y sin poder. No necesitamos a mensaje ā€˜rĆ”pido’, tenemos que decirlo. Tenemos que dejar de dar forma a JesĆŗs en un esfuerzo equivocado por hacerle atractivo. JesĆŗs no tiene por quĆ© ser como nosotros, tenemos que ser como El. El evangelio envuelto en empaque envases estilizado no es el evangelio. Apocalipsis 3:17 ā€œā€™Porque dices: ā€œSoy rico, me he enriquecido y de nada tengo necesidadā€; y no sabes que eres un miserable y digno de lĆ”stima, y pobre, ciego y desnudo.ā€

4) El Evangelio Carnal: ĀæQuĆ© puede hacer JesĆŗs por mĆ­: darme salud, darme riqueza, darme felicidad, nunca pasar por dolor? JesĆŗs resuelve esos problemas, pero no la forma en que pensamos. Ɖl va a cambiar lo que usted quiere mucho mĆ”s de lo que tienes. El evangelio egoĆ­sta que promete cosas que JesĆŗs no promete es una mentira y condena a los perdidos quienes escuchan una sorpresa impactante en la eternidad. El evangelio de ā€œyo antes que JesĆŗsā€ no es el evangelio. Marcos 8:35 ā€œPorque todo el que quiera salvar su vida, la perderĆ”, pero quien pierda su vida por causa de mĆ­ y del evangelio, la salvarĆ”.ā€

5) La Evangelio Cuidadoso: No molestemos a nadie, solo hagĆ”mosles sentitrse cómodo y volverĆ”n. Hay un montón de tiempo para que la gente lo entienda. El evangelio de ā€œllĆ©valos a la iglesia, y con el tiempo todo saldrĆ” bien en tanto que no los ofendamosā€ es un evangelio peligroso. Ser bien intencionados no es suficiente. El evangelio sin urgencia no es el evangelio. 2 Corintios 6:2, ā€œpues El dice: EN EL TIEMPO PROPICIO TE ESCUCHE, Y EN EL DIA DE SALVACION TE SOCORRI. He aquĆ­, ahora es EL TIEMPO PROPICIO; he aquĆ­, ahora es EL DIA DE SALVACION.ā€

ĀæEntiende las implicaciones de un evangelio distorsionado? QuĆ© horror imaginar que mucha gente estĆ” pensando que estĆ”n listos para encontrarse a Dios sólo para descubrir que no lo estaban porque creĆ­an que un evangelio distorsionado. Mateo 7 predice justo una escena de sorpresa impactante. Mateo 7:22-23, ā€œMuchos me dirĆ”n en aquel dĆ­a: ā€œSeƱor, SeƱor, Āæno profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?ā€ Y entonces les declararĆ©: ā€œJamĆ”s os conocĆ­; APARTAOS DE MI, LOS QUE PRACTICAIS LA INIQUIDAD.ā€ Por tanto, cualquiera que oye estas palabras mĆ­as y las pone en prĆ”ctica, serĆ” semejante a un hombre sabio que edificó su casa sobre la rocaā€.Ā Ā 

James MacDonald

James MacDonald (D. Min. Seminario Phoenix) es el pastor fundador principal de Harvest Bible Chapel, dirige el ministerio de plantación de iglesias de Harvest Bible Fellowship, enseña la aplicación prÔctica de la Palabra de Dios en el la emisión de radio Walk in the Word, y es un superdotado autor y orador.

Extranjeros sobre la tierra

Esclavos de Cristo

Extranjeros sobre la tierra

Johanna RamĆ­rez Suavita

Muchas veces se piensa que ser un buen cristiano se refleja en cuĆ”nta riqueza se obtiene, en la prosperidad que hay en su casa o en la cantidad de oraciones contestadas con un sĆ­ a todo lo que anhela. Sin embargo, la evidencia bĆ­blica nos dice que esto no es asĆ­, o quĆ© dirĆ­amos de los primeros cristianos que fueron perseguidos, o de los mĆ”rtires que a lo largo de la historia han sufrido castigos por profesar lo que creen. Tener como medida de nuestra fe las cosas materiales es un argumento dĆ©bil, de ahĆ­ que enseƱar, como lo hacen algunos predicadores, que esta es nuestra mejor vida es una falsedad.

Ahora, esto no significa que sea pecaminoso tener posesiones, ganar un buen salario o disfrutar de lo que Dios nos ha provisto, pues caerĆ­amos en despreciar esta vida lo cual tampoco es correcto, sino que lo que debemos hacer es valorarlo todo, pero sabiendo y reconociendo que es por el Padre y para su gloria que lo tenemos. 

Entender esto nos ayuda a tener la perspectiva correcta, porque pone en alta estima nuestra vida espiritual. Lo anterior nos permite apreciar que fuimos adoptados e incluidos en la iglesia de Dios solamente por la sangre preciosa de Cristo, a través de la cual somos declarados justos delante del Padre. No hay mérito, obra o invitación humana que pueda ayudar, porque es la pura gracia de Dios la que nos da esa preciosa salvación y al mismo tiempo nos regala la maravillosa promesa de que nos espera algo mejor (Efesios 2:8-9).

Y es por esto que en esta vida andamos por fe, como lo menciona el libro de Hebreos. AllĆ­ se nos enseƱa que como creyentes avanzamos en la carrera con la mirada puesta en lo que viene, y que es por la fortaleza hallada en Cristo que soportamos la persecución, la afrenta, el dolor. AsĆ­ lo hicieron Abraham y Sara, quienes peregrinaron sin saber quĆ© les esperaba, lo hizo NoĆ© cuando obedeció y construyó un arca en la que su casa se salvarĆ­a o MoisĆ©s al rechazar un puesto de poder y reconocimiento para guiar a un pueblo… Ellos no sabĆ­an quĆ© habrĆ­a adelante, pero tuvieron por mayor riqueza el vituperio de Cristo, vieron desde lejos al Salvador y confiaron en la heredad que en Ɖl tendrĆ­an (Hebreos 11:26). 

Por la fe que nos ha sido dada a través del Espíritu Santo entendemos que aunque hay gozo y alegría por lo que trae cada día, también sabemos que de aquí nada nos llevamos, porque nada nos pertenece. Somos peregrinos en este mundo, andamos como extranjeros, disfrutando de las maravillas creadas por Dios, pero no aferrÔndonos, porque confiamos en que nos espera un mañana en donde habitaremos el hogar celestial para el que fuimos escogidos desde antes de la fundación del mundo (Hebreos 11:13).

AsĆ­ que hoy le animo, querido lector, a que aprecie lo que tiene, a que se esfuerce y cumpla como buen mayordomo de lo que Dios le ha provisto, a que sea fiel y se goce en lo mucho o en lo poco. Pero sobre todo, le invito a que no deposite su confianza en este presente, que no serĆ” mĆ”s que un suspiro en comparación con la eternidad que nos fue dada en Cristo. Si usted ha creĆ­do en Ɖl, entonces serĆ” allĆ­ en donde no habrĆ” dolor, ni llanto, ni preguntas, ni problemas, porque cuando cierre sus ojos a este mundo, los abrirĆ” junto al Salvador y habitarĆ” para siempre en la morada celestial junto a Ɖl, y eso serĆ” suficiente.

ArtĆ­culo de: http://www.esclavosdecristo.com

101 – Terrorismo en ParĆ­s, una visión Cristiana

Entendiendo los Tiempos

Primer Temporada

101 – Terrorismo en ParĆ­s, una visión Cristiana

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temÔticas de nuestro programa son diversas y contemporÔneas con las necesidades que se presentan hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

Entendiendo Los Tiempos

ĀæUna Iglesia del primer siglo?

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: La historia de la Iglesia | Siglo I

ĀæUna Iglesia del primer siglo?

Por Douglas Wilson

Nota del editor:Ā Este es el quinto capĆ­tulo en la serie especial de artĆ­culos deĀ Tabletalk Magazine:Ā La historia de la Iglesia | Siglo I

No es raro escuchar a los cristianos modernos decir que asisten a una iglesia del Nuevo Testamento. Tomando en cuenta todo lo que eso podría significar, mi primer impulso es preguntar algo como: «¿Por qué querrías hacer eso?». ¿Borracheras en la Cena del Señor? ¿Controversias sobre tocino, idolatría y circuncisión? Por supuesto, si el que hace la declaración simplemente intenta afirmar la sola Scriptura, entonces no hay nada excepcional en esa opinión, aunque haría bien en incluir el Antiguo Testamento. Sin embargo, la situación suele ser mucho mÔs compleja.

Un conjunto de suposiciones romĆ”nticas sobre la revelación y la historia impulsa esta opinión. En este punto de vista, la Iglesia en el primer siglo era pura, bien gobernada y madura, y no fue hasta que los apóstoles empezaron a morir que las corrupciones comenzaron a inundarla. En esto vemos la tĆ­pica creencia evangĆ©lica sobre la historia de la Iglesia: hubo una Edad de Oro que duró de cien a trescientos aƱos, luego mil aƱos o mĆ”s de oscuridad. 

A causa del analfabetismo histórico masivo, el primer siglo es una pantalla en blanco sobre la cual podemos proyectar nuestras nociones de espiritualidad eclesiĆ”stica. 

Ahora, todos los herederos de la Reforma reconocen que sĆ­ hubo corrupciones de doctrina y de prĆ”ctica —de lo contrario, Āæpara quĆ© hacer una Reforma entonces?— pero la posición protestante clĆ”sica  coloca el verdadero problema mucho mĆ”s adelante en el tiempo, y lo ve como un proceso muy gradual que infectó a algunas facciones de la Iglesia mucho mĆ”s que a otras. Por ejemplo, sabemos que en la corte de Carlomagno estaban sucediendo cosas maravillosas, y durante la Plena Edad Media encontramos a santos fieles trabajando en la obra del evangelio. 

La insatisfacción con la forma en la que algunas cosas marchaban fue lo que impulsó la Reforma, un movimiento desde dentro de la Iglesia para reformar esa misma Iglesia. Ahora, esto nos lleva de regreso al siglo I. Nuestras perspectivas de ese siglo son una buena prueba de fuego para los cristianos modernos. Una perspectiva es que la Iglesia moderna es una restauración: la Iglesia original casi desapareció, pero Dios la ha traĆ­do de vuelta. Esta mentalidad restauracionista ve la obra de Dios en este continente en los Ćŗltimos dos siglos como si Dios hubiera comenzado de nuevo. Cuando se hace la pregunta: «¿Dónde estaba tu iglesia antes de (inserta la fecha de la fundación de tu denominación)?Ā», la respuesta habitual es: Ā«En el siglo IĀ». Pero el protestante clĆ”sico, cuando se le pregunta dónde estaba su iglesia antes de la Reforma, responde preguntando: «¿Dónde estaba tu cara antes de que te la lavaras?Ā». 

El contraste es entre una visión de la historia que ve la levadura trabajando a travĆ©s del pan y una visión que ve el reino de Dios viniendo de manera definitiva pero inconstante, con altas y bajas. SegĆŗn este Ćŗltimo punto de vista, debido a que la Iglesia del primer siglo estaba completa, lo que tenemos ahora debe estar completo. Es una mentalidad de todo o nada. La visión inicial contempla espacio para el desarrollo, el retroceso, la reforma, el avance del credo y asĆ­ sucesivamente; no es perfeccionista. Pero la suposición de todo o nada es perfeccionista, y esto explica su dogmatismo defensivo sobre las cosas mĆ”s indefendibles. 

Considera algunos de los problemas con nuestros estilos de adoración, con nuestras tradiciones. Debido a nuestro compromiso a priori de ser Ā«la Iglesia del Nuevo TestamentoĀ», tendemos a entender nuestras prĆ”cticas anacrónicamente.  A causa del analfabetismo histórico masivo, el primer siglo es una pantalla en blanco sobre la cual podemos proyectar nuestras nociones de espiritualidad eclesiĆ”stica. Es por esto que se ha llegado a creer que formas de adoración inventadas en la frontera de Kentucky fueron las prĆ”cticas de Pedro, Santiago y Juan. Un coro con tres acordes acompaƱados de una guitarra parece mucho mĆ”s espiritual, simple, sencillo y piadoso que, digamos, una pared de tubos para un órgano. Y hay gente que realmente cree que el vino del Nuevo Testamento era 100% jugo de uva, y piensan esto porque alguien empezó a insistir en que era jugo de uva en algĆŗn lugar en Missouri hace poco mĆ”s de un siglo. Pero a la luz de la historia, insistir en que Pablo sirvió jugo de uva en la Cena del SeƱor es tan tonto como afirmar que Ć©l usó una corbata. 

Algunas tradiciones de la Iglesia medieval se alejaron de los estĆ”ndares establecidos por la Escritura en el primer siglo, y esta desviación era de condenar y requerĆ­a una reforma. Los reformadores querĆ­an, con razón, regresar ad fontes, Ā«a las fuentesĀ». Sin embargo, las fuentes a las que apelaban no se limitaban a la Escritura, aunque la Escritura era la norma final e infalible. Los reformadores eran los mejores eruditos patrĆ­sticos en la Europa de su tiempo, y comprendĆ­an los patrones fieles que la Iglesia habĆ­a seguido durante siglos. 

En contraste a esto, en lugar de ver nuestra era a la luz de la revelación y la historia subsiguiente, tendemos a colocar las Escrituras en un contexto cultural —el nuestro— y leerlas e interpretarlas de acuerdo a ello. Por la gracia de Dios, muchos de los elementos del evangelio han sido interpretados con precisión. No obstante, de muchas otras maneras, nuestras tradiciones evangĆ©licas son simplemente tontas o absurdas, y esto se debe a que, en muchos aspectos, lo Ćŗltimo que quisiĆ©ramos tener es una Iglesia del primer siglo.

¿Amas a Cristo mÔs que a la vida?

Publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Douglas Wilson
Douglas Wilson

Douglas Wilson es pastor de Christ Church en Moscow, Idaho, y escritor de numerosos libros.

La fe quita la culpa, la codicia y el temor

Soldados de Jesucristo

Julio 12/2021

Solid Joys en EspaƱol

Ā Ā La fe quita la culpa, la codicia y el temor

John Piper

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Ā”AtrĆ©vase con la Biblia! (2)

Lunes 12 Julio

Los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el EspĆ­ritu Santo.2 Pedro 1:21

”Atrévase con la Biblia! (2)

”Mucho tiempo antes de la venida de Jesucristo, todos los elementos estaban reunidos para comenzar a escribir el que sería el Libro mejor vendido en el mundo, es decir, la Biblia! Pero, ¿qué sucedió? ¿Cómo llegó a nuestras manos este monumento de la literatura?

Cuando tenemos un mensaje importante para transmitir, Āæhay algo mĆ”s natural que escribirlo empleando todos los medios posibles? Eso fue lo que hicieron los escritores de la Biblia, ā€œinspirados por el EspĆ­ritu Santoā€. La mayorĆ­a de ellos sin conocerse, y en diferentes Ć©pocas, escribieron textos muy diversos en hebreo, arameo o en griego. Fueron al menos 40 hombres de orĆ­genes, condiciones y Ć©pocas muy diferentes: gobernador (MoisĆ©s), militar (JosuĆ©), juez (Samuel), reyes (David, Salomón), pastor de ovejas (Amós), profetas (IsaĆ­as, JeremĆ­as…), ministro (Daniel), sacerdote (Ezequiel), copero (NehemĆ­as, cap. 1:11), cobrador de impuestos (Mateo), pescadores (Pedro, Juan), mĆ©dico (Lucas), sin instrucción (Pedro, Juan), erudito (Pablo), prisioneros (JeremĆ­as, Pablo), exiliado (Juan); en JerusalĆ©n, Babilonia, Roma… del aƱo 1400 antes de Jesucristo al aƱo 100 de nuestra era. Muchos de estos autores afirman relatar las propias palabras de Dios.

Luego esos textos pasaron por las manos de copistas, historiadores y sabios. Fueron conservados cuidadosamente, prueba del valor que les era reconocido. Por ello fueron guardados cuidadosamente, copiados muchas veces con gran rigor. AsĆ­, poco a poco, estos textos adquirieron una autoridad moral que los hizo diferentes a los demĆ”s escritos, y luego ser reconocidos como Palabra de Dios. Hoy usted tambiĆ©n puede comprobar el valor de la Biblia y creerla. VerĆ” lo que sucede…(continuarĆ” el próximo lunes)

Daniel 12 – Lucas 3 – Salmo 82 – Proverbios 19:9-10

Ā© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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