El legado del Calvinismo de un punto y el iglesianismo casual

El legado del Calvinismo de un punto y el iglesianismo casual

imgres-6

Nota del editor: La palabra “iglesianismo” no aparece en el Diccionario de la Real Academia Española. A pesar de eso, en Soldados de Jesucristo hemos decidido conservarla en el presente artículo traducido al español del pastor John Piper, aclarando que dicha palabra construida hace alusión al cristianismo meramente nominal.


Ya sea por miedo o ignorancia, segmentos considerables de la iglesia cristiana evitan la enseñanza del Nuevo Testamento de que la búsqueda de la pureza en esta vida es necesaria para entrar en la siguiente.

Entre otras razones, este es el motivo por el que la vida cristiana en el Nuevo Testamento se siente tan maravillosamente seria, mientras mucho del cristianismo contemporáneo es inconscientemente trivial en comparación.

Incluso el punto uno fue pasado por alto

Crecí entre los pocos millones de calvinistas de “un solo punto” que mal entendieron su único punto: “una vez salvo, siempre salvo”. En general se entiende, que si Johnny invitó a Jesús a su corazón a los seis años, salió de la iglesia a los dieciséis años, se burló de Jesús durante diez años, y murió en Vietnam con un balazo en su revista de Playboy, él está en el cielo.

En mi primer año como pastor le dije a una mujer joven que estaba en fornicación que si no se arrepentía y volvía a Jesús se iría al infierno. Ella no estaba contenta con esa teología. Más tarde ella lo aceptó. Oficié su boda y durante veinte años me escribía en Navidad para darme las gracias por la advertencia. Creciendo en un hogar cristiano nunca nadie le había dicho esto.

Luego hubo una mujer casada que vino a mí y me confesó que estaba teniendo una aventura amorosa. Creo que ella dijo que se citaban en el camión del hombre. Dijo que su esposo lo había descubierto y no sabía qué hacer. Era miembro de la iglesia. Me hizo saber que, entre las opciones, no estaba el terminar con su amigo camionero. Bueno, dije en mi manera simple, si no te arrepientes de este pecado y te vuelves a Jesús buscando perdón, irás al infierno.

Esta vez, la reacción fue un elocuente “¡de ninguna manera!” con una defensa exegética y la aprobación de su antiguo pastor. Ella me llevó a Romanos 8:38-39. Su paráfrasis: Nada nos puede separar del amor de Dios, incluyendo “principados y potestades” y eso significa el diablo. Así que cuando el diablo me seduce para adulterar, eso no puede separarme de Dios y el cielo. El pastor dijo eso.

Por lo que recuerdo, pasamos los siguientes quince minutos aproximadamente mirando el texto para ver quién es el “nosotros”. No le gustó lo que miró mientras repasamos Romanos 8 juntos, dándose cuenta de quién es el que va a ser glorificado con Jesús. Evidentemente esto la impactó. Ella abandonó a su amigo camionero, se reconcilió con su esposo, evitó la excomunión y se quedó en la iglesia por casi treinta años.

El liderazgo de la iglesia no está prestando atención

No me gusta el cristianismo informal, en gran parte carnal, en el que nada eterno está en juego para los que profesan ser cristianos. Los pastores que conducen a su gente en este tipo de iglesianismo carnal simplemente no están prestando atención cuando leen sus Biblias. O ni siquiera están creyendo. Estoy pensando en textos como Hebreos 12:14, Gálatas 6:8, Santiago 2:17, 1 Juan 1:7, 2:4, 3:14, 2 Tesalonicenses 2:13, Mateo 6:15 y Romanos.

Esta mañana estaba leyendo 1 Juan en mi devocional y me hizo temblar de nuevo con respecto a la necesidad de perseguir la pureza en mi vida. Necesidad. Primera de Juan 3:3 no me permite tratar a la pureza como si fuera un poco de perejil ofrecido como elemento decorativo opcional al lado de la carne de la fe cristiana. La pureza es esencial en términos muy claros.

Examina lo que piensas sobre temblar

Por cierto, si tropezaste con la palabra “temblar” en el párrafo anterior, es la parte del problema a la que quiero llegar. ¿Por qué responderías negativamente a la luz de lo que Dios ha dicho acerca de temblar: “Pero a éste miraré: al que es humilde y contrito de espíritu, y que tiembla ante mi palabra”? (Isaías 66: 2). “Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor” (Filipenses 2:12).

Hay un temblor cuya felicidad es más profunda y duradera que la paz de aquellos que cierran sus ojos ante los pasajes serios.

Las implicaciones de “todo el que”

Cuando el apóstol Juan dice en 1 Juan 3:3, “Y todo el que tiene esta esperanza puesta en Él, se purifica, así como Él es puro” (mi traducción), la esperanza a la que se está refiriendo es la esperanza que acaba de mencionar en el versículo 2: “Pero sabemos que cuando Él se manifieste, seremos semejantes a Él porque le veremos como Él es”.

De modo que podemos repetir el verso 3 de esta manera: “Todo el que tiene la esperanza de ser puro como Jesús y el Padre, en su presencia algún día, ahora se purifica a sí mismo como Jesús y el Padre son puros”. Reflexiona sobre las implicaciones de la expresión “todo el que”.

Todo el que tiene esta esperanza se purifica a sí mismo. Si no te purificas a ti mismo, no tienes esta esperanza. Y si las cosas permanecen así, esta esperanza nunca será verdadera para ti. Nunca serás como Jesús y el Padre. Lo que significa que nunca le verás cara a cara, porque Juan dice que la razón por la que seremos como Él es, es que le veremos cara a cara (ver 1 Corintios 13:12).

Los verdaderos cristianos se purifican

Para decirlo de otra manera, la expresión todo el que en esta frase “todo el que tiene esta esperanza se purifica a sí mismo”, significa que no hay un grupo de personas que teniendo la esperanza de ver y de ser como Jesús y el Padre, no se purifiquen a sí mismos. Es decir, no hay cristianos verdaderos que no se purifiquen, que no persigan la pureza del corazón, de la mente y el cuerpo.

Es decir, todos los cristianos verdaderos se purifican a sí mismos. Esta es una de las marcas necesarias de los verdaderos cristianos: ellos se purifican.

Esta no es una idea aislada en 1 Juan. La construcción gramatical que se usa aquí es una de sus favoritas. La usa trece veces en esta carta. En griego es “pas” (que significa “todos”, o con el negativo, “nadie”) seguido de un participio que generalmente traducimos con una cláusula como, “el que hace tal y tal”. El punto es que todos los cristianos hacen o no hacen algo. Y el abarcador “todo el que”, en efecto, hace de esta una marca distintiva de los cristianos verdaderos. Aquí están algunos de estos trece ejemplos. Observa lo similares que son a 1 Juan 3:3.

En primer lugar la forma sin el negativo:

  • Todo el que hace justicia es nacido de Él. (1 Juan 2:29)
  • Todo el que practica el pecado, practica también la infracción de la ley, pues el pecado es infracción de la ley. (1 Juan 3:4)
  • Todo el que ama es nacido de Dios y conoce a Dios. (1 Juan 4:7)
  • Todo aquel que cree que Jesús es el Cristo, es nacido de Dios; y todo aquel que ama al Padre, ama al que ha nacido de Él. (1 Juan 5:1)
  • Todo el que ha nacido de Dios, no peca. (1 Juan 5:18)
  • Todo aquel que niega al Hijo tampoco tiene al Padre. (1 Juan 2:23)
  • Todo el que permanece en Él, no peca; todo el que peca, ni le ha visto ni le ha conocido. (1 Juan 3:6)

Ahora la forma con el negativo:

  • Ninguno que es nacido de Dios practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. (1 Juan 3:9)

En otras palabras, el requisito de perseguir la pureza en 1 Juan 3:3 no es una condición aislada de ver y de ser como Jesús y el Padre. El mismo pensamiento está presente en toda la carta.

La purificación es esencial

No solo es una condición necesaria. El tener una taquilla de entrada es una condición necesaria para ver el partido de fútbol en el estadio. Tener buenos ojos no es una condición necesaria, pero sí una esencial. Los ojos son esenciales para ver el juego. Las taquillas no están relacionadas con la esencia de ver.

Lo mismo sucede con la pureza. La pureza corresponde a la esencia de ver a Dios. Es la condición de los ojos que puede ver la santidad como lo hermoso que es. Por eso Jesús dijo: “Dios bendice a los que tienen corazón puro, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5: 8 NTV). Ser puro es la forma en que vemos a Dios como realmente es. La impureza oscurece los lentes del alma con los cuales vemos a Dios.

No puedes ignorar la ceguera espiritual

Esto explica otra locura del iglesianismo casual y no tomado en serio: la locura de pensar que podemos llevar una vida impura, mientras planificamos arrepentirnos al final y así, escapar del infierno en el último minuto. Esto es una locura porque toda una vida de impureza habrá empañado tanto los lentes del alma que es muy poco probable que de repente Jesús parezca hermoso al final. Por el contrario, es probable que te parezca aterrador mientras mueres, y una vida de preferencias impuras de otras cosas por encima de Él, probablemente te dejará endurecido como Esaú (Hebreos 12:17), no sensible como el ladrón en la cruz (Lucas 23: 43).

La búsqueda de la pureza ahora, no en la hora de tu muerte, es la marca de un verdadero cristiano. No es una marca opcional. Es esencial: todos, no algunos, sino todos, los que esperan ver a Dios y ser puros en su presencia para siempre, se purifican ahora así como Él es puro (1 Juan 3:3).

Las preguntas son bienvenidas

Por supuesto, hay muchas más cosas que decir acerca de esta búsqueda de la pureza.

  • No es el fundamento de la justificación, pero el fruto de la misma. No es por obras sin ayuda de la carne, sino por la auto-negación habilitada por el Espíritu.
  • No es para ganar la aceptación de Dios, sino porque ya somos aceptados por Dios.
  • No es para ser hijos de Dios, sino porque ya somos hijos de Dios.
  • No es para pagar nuestro rescate con el botín religioso, sino para mostrar que ya hemos sido comprados con sangre.
  • No es porque haya que sumar nuestros esfuerzos a la compra de Cristo, sino porque nuestros esfuerzos están incluidos en la compra.
  • No es reemplazando fe con obras, sino demostrando que hay obras que vienen a través de la fe.
  • No es nuestro trabajo para Dios, pero sí Dios obrando en nosotros.

Y así muchos más. Si tienes preguntas, eso es bueno. Muy bueno. Lo que no es bueno, sin embargo, es conformarnos de nuevo a la forma casual, como si pudiéramos ser arrastrados hacia el cielo. Nadie puede ser arrastrado al cielo. Al final de la vida de Pablo, él dice: “He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe” (2 Timoteo 4:7). Lucha. Corre. Todo el camino a casa.

Lleva tus preguntas a la Biblia. La vida que ofrece es gloriosa. El mundo no puede entenderla, ni tampoco cristianos profesantes relajados, casuales y carnales. Para ellos permanece como una paradoja incomprensible. Pero para ti, que tiemblas ante su Palabra, es la única manera:

  • Sino que sigo adelante, a fin de poder alcanzar aquello para lo cual también fui alcanzado por Cristo Jesús. (Filipenses 3:12)
  • Por tanto, no reine el pecado en vuestro cuerpo mortal para que no obedezcáis sus lujurias….. Porque el pecado no tendrá dominio sobre vosotros. (Romanos 6:12, 14)
  • Limpiad la levadura vieja (¡cada uno se purifica a sí mismo!) para que seáis masa nueva, así como lo sois, sin levadura. Porque aun Cristo, nuestra Pascua, ha sido sacrificado. (1 Corintios 5:7)

Un artículo de DesiringGod.Org. Usado con permiso. Traducido por Alicia Ferreira de Díaz.

El legado del Calvinismo de un punto y el iglesianismo casual

Confesar a Cristo como Señor

Confesar a Cristo como Señor

la-verdad-para-hoy

2/6/2017

Si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. (Romanos 10:9)

Para dar gloria a Cristo, debemos confesarlo como Señor. Eso es parte de la salvación, no un acto subsiguiente. La salvación es cuestión de confesar que Cristo es Dios y, por lo tanto, que Él es soberano en su vida.

Si nunca ha confesado a Jesucristo como Señor, no puede vivir para su gloria. No puede decir: “Niego a Cristo. Él no es mi Salvador ni Señor”, y luego esperar glorificar a Dios. Si usted no honra al Hijo, no honra al Padre (Jn. 5:23). Así que la salvación es el necesario comienzo de glorificar a Dios y, por lo tanto, para el crecimiento espiritual. No se puede crecer hasta que no se haya nacido.

Disponible en Internet en: http://www.gracia.org
DERECHOS DE AUTOR © 2012 Gracia a Vosotros
Usted podrá reproducir este contenido de Gracia a Vosotros sin fines comerciales de acuerdo con la política de Derechos de Autor de Gracia a Vosotros (http://www.gracia.org/acercaDeGAV.aspx?page=derechos).

Segunda Temporada – Programa 12 – “Crisis en los hogares”

“Crisis en los hogares”

imgres-1

Segunda Temporada – Programa 12

Eduardo Saladin – Salvador Gómez – Marcos Peña

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

Gracia bajo presión

6 Febrero 2017

Gracia bajo presión
por Charles R. Swindoll

Job 24:1-25

Podríamos recorrer toda la lista hasta el final. Hay pecados, hay faltas, hay injusticias. Hay robos, pecados sexuales y maldades ocultas que se realizan en la oscuridad. ¿Y dónde está Dios? Él lo está permitiendo. ¿Por qué razón? “No lo sé”, dice Job. “Creo que Él permite estas cosas con un propósito desconocido para nosotros. ¡Dios lo ha permitido todo!” Quienes cometen el mal muchas veces no reciben castigo. Los que se aprovechan de otros tampoco son castigados. También el sufrimiento inexplicable cae dentro de la misma categoría.

Usted y yo pudiéramos mencionar hechos a lo largo de toda nuestra existencia que el Señor pudo haber impedido, pero no lo hizo. Esto no tiene solamente que ver con el Holocausto de los judíos. Tampoco, simplemente, con las injusticias de la época de las Cruzadas. Tampoco con los sacerdotes de la Iglesia Católica Romana que han abusado sexualmente de jovencitos. Tiene que ver también con toda clase de cosas que pudiéramos nombrar; y Dios pudo haber impedido todas ellas, pero no lo hizo. ¡Esto es un misterio! Ese es el punto. “No puedo justificar el consentimiento de Dios, pero confío en Él”.

Niéguese a creer que la vida está basada en el destino ciego o en la casualidad. Todo lo que sucede, incluso las cosas que usted no puede explicar o justificar, están siendo tejidas como un gigantesco y hermoso tapiz. Desde nuestro lado terrenal todo parece borroso y confuso, extraño y torcido. Pero desde la perspectiva del cielo, es un cuadro increíble. Y lo mejor de todo, es que es para la mayor gloria de Dios. Ahora mismo todo puede parecer confuso, pero un día los detalles convergerán y tendrán perfecto sentido.

Una parte del perfecto plan de Dios se está, entonces, revelando. Usted no puede explicarlo. No puede juntar todas sus piezas aunque lo intentara. No es capaz de entenderlo, y hasta habrá momentos en los que lo rechazará. Pero, como estamos aprendiendo de Job, Dios no le va a pedir permiso. ¿Entonces, qué? Seguimos confiando en Él de todas maneras. Lo escribiré una vez más: Quienes hacen esto descubren, sin tratar de que suceda, que han comenzado a demostrar gracia bajo presión. Conformarse con menos es una existencia miserable.

¿Confía usted en Dios, de todas maneras?

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmundohispano.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

– See more at: http://visionparavivir.org/devocional#sthash.v6hSaQIg.dpuf

Segunda Temporada – Programa 13 – “Crisis en los hogares: El rol de la mujer”

“Crisis en los hogares: El rol de la mujer”

imgres-1

Segunda Temporada – Programa 13

Eduardo Saladin – Elba Ordeix de Reyes – Patricia Acebal de Saladín

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

http://www.entendiendolostiempos.org/

Segunda Temporada – Programa 15 – “Crisis en los hogares: El rol del hijo”

“Crisis en los hogares: El rol del hijo”

imgres-1

Segunda Temporada – Programa 15

Eduardo Saladin – Sugel Michelen – Lester Flaquer

 

ENTENDIENDO LOS TIEMPOS

Surge en el 2013 como programa de radio bajo la cobertura de la emisora cristiana Radio Eternidad en la estación 990am. Las temáticas de nuestro programa son diversas y contemporáneas con las necesidades que se presentan  hoy en día en la sociedad. Todo tema es llevado a la luz de la Palabra de Dios que es la única mediadora entre los hombres y la única verdad que puede hacerle libre. Tratamos diferentes temas con el propósito de entender el presente bajo una cosmovisión bíblica y actuar en base a esta. Con nuestro productor Andrés Figueroa y el equipo de Gracia TV, quienes semanalmente transmiten este programa en un formato para Radio y TV.

Entendiendo Los Tiempos

“inclusión”

“inclusión”

41rctw-asvl

6 FEBRERO

Génesis 39 | Marcos 9 | Job 5 | Romanos 9

Es totalmente apropiado leer Génesis 39 como una lección de coraje moral, la historia de un hombre temeroso de Dios que acertadamente percibe que una tentación muy atrayente es, en realidad, una invitación a pecar contra Dios (39:9), y para quien, por tanto, es más importante su pureza que sus intereses.

No obstante, Génesis 39 debe leerse también a otros niveles, cada uno de los cuales tiene sus lecciones importantes que enseñarnos.

En primer lugar, el capítulo comienza y se concluye en términos muy similares. Esta “inclusión” literaria sirve para señalar que los temas planteados al inicio y a la conclusión del capítulo lo controlan por completo. Al comienzo, José es vendido al servicio de Potifar. Dios está con él hasta tal punto, que con el tiempo llega a convertirse en el principal esclavo de esta considerable mansión. No debemos sacar la conclusión que esto ocurriese de la noche a la mañana; la cronología sugiere que transcurrieron unos 8 ó 9 años. Durante este tiempo, José habría tenido que aprender el idioma e ir subiendo desde el primer peldaño. Pero esto estaba vinculado a la bendición de Dios sobre su vida y a la consiguiente integridad personal de José. Al final del capítulo, José se ve arrojado a la cárcel a causa de una acusación falsa, pero aun aquí Dios sigue con él y hace que el guardia de prisión tenga una buena opinión de él, hasta que es puesto a cargo de todos los prisioneros. Así, el capítulo demuestra que, a veces Dios escoge bendecirnos haciéndonos gente íntegra en medio de circunstancias abominables, en lugar de transformar las circunstancias.

En segundo lugar, Génesis 39 sirve de contrapunto con respecto al capítulo 38. Judá es un hombre libre y próspero, pero, tras la muerte de su esposa, acaba acostándose con su nuera. Utiliza un doble rasero y trae la vergüenza sobre sí mismo y sobre su familia. (El hecho de que inicialmente quiere hacer ejecutar a Tamar por un pecado que él también había cometido demuestra que le interesa menos castigar a los culpables por cuestión de principios, que a los que han sido pillados en el acto.) José es esclavo, pero, bajo la bendición de Dios, conserva su integridad y pureza sexual. ¿Cuál de ellos es más feliz a ojos del mundo? ¿Cuál de ellos es más feliz a la luz de la eternidad?

En tercer lugar, Génesis 39 forma parte del desfile de sucesos que lleva a la elevación de José a una posición de liderazgo sobre todo el país. A través de las circunstancias desgraciadas relatadas en el capítulo 37; 39–40, José llega finalmente a ser Primer Ministro de Egipto y salva a mucha gente de la muerte por hambre – incluida a su propia familia y, por tanto, también a la línea mesiánica. Pero José no podía saber cómo sucedería todo esto mientras padecía en su situación personal. Lo único que podía recordar eran los relatos transmitidos desde Abraham, y sus propios sueños de niño (Génesis 37). Pero José camina por fe, y no por vista.

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 37). Barcelona: Publicaciones Andamio.

¿No me conoce?

¿No me conoce?

imgres

Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. – Juan 14:9

Desde que Jesús le dijo: “Sígueme” (Juan 1:43), Felipe lo siguió y dio testimonio de que había hallado al Mesías. Luego vivió en compañía de Jesús durante tres años. Escuchó sus enseñanzas y vio sus milagros. Incluso escuchó a Pedro declarar a Jesús: “Tú eres… el Hijo del Dios viviente” (Mateo 16:16).

Pero Felipe no captó lo esencial del mensaje de Jesús y el valor de su presencia, y le dijo: “Señor, muéstranos el Padre, y nos basta” (Juan 14:8). Jesús le respondió: “¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre” (Juan 14:9).

Esta pregunta se dirige a nosotros: ¿Cómo conocemos a Jesús? ¿Lo consideramos como un gran hombre, fundador de una religión? Esto no es suficiente, pues lo fundamental es conocerlo como el Hijo de Dios, que está vivo, el Señor.

Felipe no había captado que Jesús revela a Dios perfectamente. Al ver a Jesús percibimos a Dios, el Padre, tal y como se dio a conocer. El que desea acercarse a Jesús con toda humildad y verdad descubre quién es Dios. Ir a Jesús es el único camino hacia Dios. Jesús es el único intermediario, el único mediador entre Dios y los hombres. Es el hombre Jesucristo, quien se dio a sí mismo en rescate por todos (1 Timoteo 2:5-6).

Conocer al Señor Jesús es el principio y, a la vez, el objetivo de la vida cristiana. ¿Qué progresos he hecho en el conocimiento de Jesús desde que él me salvó? ¿Me dejo transformar a su imagen? (2 Corintios 3:18).

1 Samuel 31 – Mateo 23 – Salmo 19:11-14 – Proverbios 7:24-27

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.chlabuena@semilla.ch