Héroes modernos

25 Mayo 2017

Héroes modernos
por Charles R. Swindoll

Hechos 26:1-32

Olvidando por un momento la diferencia de rango y condición, Pablo habla ahora cara a cara con Agripa. Le habla del conocimiento que tiene Agripa de las Escrituras, y luego escucha su respuesta. Fue una respuesta que se oye en todo el mundo: “¡Por poco me persuades a ser cristiano!” ( 26:28). El Apóstol no pudo contener su  entusiasmo, y exclamó: “iQuisiera Dios que, por poco o por mucho, no solamente tu sino también todos los que hoy me escuchan fueseis hechos como yo, salvo estas cadenas!”

Ese puede haber sido el momento más grande de toda la vida de Pablo. Las cadenas que tenía en su muñeca sonaron cuando el prisionero levantó sus brazos para decir esas últimas palabras. ¡Qué momento tan memorable! ¡Sus palabras acercaron tanto al orgulloso Agripa al trono de la gracia, que casi se inclinó delante del Rey de reyes!

Cuando usted actúa con valentía a favor de Cristo, está tan centrado que se siente invencible. Pero no deje que ese pensamiento le abandone muy rápido. Es posible que usted nunca haya experimentado esa clase de audaz abandono, porque no se ha permitido estar en una situación desafiante. La mayoría de las personas no se arriesgan. Es más conveniente dejar que sea otra quien hable. Es más fácil dejar que alguien más trepe a las alturas y se arriesgue a caer.

Sin embargo, cuando llegue el día que usted decida defender la verdad, su enfoque en ese importantísimo asunto le dará una sensación de invencibilidad. Las dificultades no significan nada para usted. Se mantendrá imperturbable ante las demás personas que están sentadas o de pie delante de usted. Ninguno de sus credenciales o títulos le intimidarán. Sus convicciones le sostendrán e impulsarán con un poder que no será el suyo. Al igual que Pablo, se habrá convertido en la voz de Dios para esa hora.

Cuando usted actúa con valentía a favor de Cristo, se llena de tanta pasión que no se da cuenta del gran impacto que hace. Lo único que importa es defender el principio que está en juego. El público de Pablo simplemente se puso de pie y se marchó. Exteriormente parecía que la audiencia había sido una pérdida de tiempo. Pero, ¿quién puede saberlo? ¿Quién sabe lo que soñó Agripa esa misma noche, y en las noches que siguieron al discurso de Pablo? A mí no me sorprendería que el comprometedor Festo siguiera retorciéndose después del dramático testimonio de Pablo.

Solo Dios conoce el verdadero impacto que tuvo la heroica posición de Pablo ese día junto al mar. Finalmente, déjeme recordarle que sólo Dios conoce el impacto que usted está haciendo en otros.

Solo Dios conoce el impacto que usted está haciendo en otros.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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El propósito de Dios en las desviaciones

MAYO, 25

El propósito de Dios en las desviaciones

Devocional por John Piper

Y todo lo que hacéis, de palabra o de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dado gracias por medio de Él a Dios el Padre. (Colosenses 3:17)

¿Alguna vez se preguntaron qué hace Dios cuando estamos buscando en el lugar equivocado algo que perdimos y que realmente nos hace mucha falta? Él sabe exactamente dónde se encuentra, y nos deja seguir buscando en el lugar equivocado.

Recuerdo cuando necesitaba encontrar una frase para citar en la nueva edición de mi libro Deseando a Dios. Sabía que la había leído en un libro de Richard Wurmbrand. Creí que estaba en su libro de devocionales Alcanzando las alturas. Casi podía verla en la cara derecha del libro abierto. Pero no la encontré.

Sin embargo, mientras buscaba, me quedé absorto leyendo una de las páginas, el devocional del treinta de noviembre. En ese momento me dije: «Esta es una de las razones por las que tuve que invertir tiempo buscando la cita». Era una historia, no para mí, sino para los padres de niños con discapacidades.

Tener un hijo con discapacidades es como estar buscando en el lugar equivocado algo que se ha perdido y que no se puede encontrar. «¿Por qué, por qué y por qué?». Esta fue la recompensa inesperada por las horas «perdidas».

Catherine fue criada en un hogar para niños con retrasos mentales durante veinte años. Había tenido un retraso mental desde el principio y nunca había dicho ni una palabra, solo vegetaba. O bien se quedaba quieta mirando las paredes, o bien hacía movimientos anormales. Comer, beber y dormir: en eso consistía su vida entera. Parecía no tener contacto en absoluto con la realidad que la rodeaba. Tuvieron que amputarle una pierna. El personal le expresó sus mejores deseos, con la esperanza de que el Señor se la llevara pronto a su presencia.

Un día el médico le pidió al director que se acercara con urgencia. Catherine estaba a punto de morir. Cuando ambos entraron en la habitación, no podían creer lo que estaban presenciando. Catherine estaba cantando himnos cristianos que había escuchado con anterioridad; había escogido solo aquellos que eran adecuados para cantar en el lecho de muerte. Repitió una y otra vez la canción alemana que decía: «¿Dónde encontrará el alma su hogar y su descanso?». La cantó por media hora con el rostro transfigurado, luego partió de este mundo en paz.

(Extracto de The Best Is Still to Come, “Wuppertal: Sonne und Shild”)

¿Acaso hay algo que podamos hacer en el nombre de Cristo que en verdad sea inútil?

Mi búsqueda frustrada e inútil por lo que pensé que necesitaba no fue una pérdida de tiempo. Cantarle a esta niña con discapacidades no fue una pérdida de tiempo. Tampoco la agonizante e inesperada desviación del camino que están atravesando es una pérdida de tiempo: no lo es si esperan que el Señor obre de manera inesperada y haga lo que deba hacer en su nombre (Colosenses 3:17). El Señor obra a favor de los que esperan en él (Isaías 64:4).

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La ascensión de Cristo

jueves 25 mayo

Eso de que subió, ¿qué es, sino que también había descendido primero a las partes más bajas de la tierra? El que descendió, es el mismo que también subió por encima de todos los cielos para llenarlo todo.

Efesios 4:9-10

La ascensión de Cristo

Testimonios de las Santas Escrituras

Jesús dijo a sus discípulos: “Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones… Y vosotros sois testigos de estas cosas… Y los sacó fuera hasta Betania, y alzando sus manos, los bendijo. Y aconteció que bendiciéndolos, se separó de ellos, y fue llevado arriba al cielo. Ellos, después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo; y estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios” (Lucas 24:46-53).

“Recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos… hasta lo último de la tierra. Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos. Y estando ellos con los ojos puestos en el cielo, entre tanto que él se iba, he aquí se pusieron junto a ellos dos varones con vestiduras blancas, los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo” (Hechos 1:8-12).

“El Señor, después que les habló, fue recibido arriba en el cielo, y se sentó a la diestra de Dios. Y ellos, saliendo, predicaron en todas partes, ayudándoles el Señor” (Marcos 16:19-20).

1 Reyes 20:1-21 – Romanos 3 – Salmo 63:1-4 – Proverbios 16:3-4

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El orgullo no puede ser domesticado

Coalición por el Evangelio

Erik Raymond

El orgullo no puede ser domesticado 

Muchas veces la gente se halaga a sí misma y piensa que puede contener al pecado, al orgullo en particular. Ellos piensan que en lugar de que el pecado los domine, ellos pueden dominarlo. Este tipo de pensamiento demuestra que un desastre está a punto de ocurrir.

El orgullo no es algo que se puede manejar. No está a tu favor. El orgullo se te opone y te destruye.

No hace mucho tiempo hubo una inquietante historia aquí en el área de Omaha. Un hombre de 34 años de edad acostumbraba pasear por su vecindario y mostrar a los vecinos su serpiente boa constrictora que media 6 pies (1.8 m) de largo. A menudo la dejaba envolverse alrededor de los niños y deslizarse sobre sus camas elásticas. Evidentemente, le gustaba presumir su serpiente.

En una de esas ocasiones —en el pasado mes de junio— la serpiente se enredó alrededor de su cuello y comenzó a apretar. En pocos minutos el hombre estaba sin aliento, y poco después, muerto. Su “mascota” se convirtió en su “asesino” en cuestión de segundos. Este hombre había sobreestimado su capacidad de dominar a la serpiente, mientras había subestimado el deseo de la serpiente de dominarlo a él.

Muy a menudo pasa igual con el pecado del orgullo.

Las semillas sutiles de orgullo crecen y se convierten en un roble de auto-adoración. Nabucodonosor no construyó una estatua de 40 pies de altura de él mismo, exigiendo adoración a su persona, el primer día de su reinado; pero a su debido tiempo tenía sentido hacerlo. Fue la senda gradual del orgullo.

Salomón no permitió la adoración a dioses falsos en su primer día como rey. Sin embargo, la lenta filtración de idolatría y de orgullo al ligarse a mujeres extranjeras, así como la fama adquirida, los causantes del enfriamiento de la adoración del pueblo israelita, situación que condujo a la división de un reino.

Judas mismo no se imaginó a donde lo conduciría su deseo de dinero y libertad. Esto lo sabemos ya que cuando finalmente su plan se materializó, la serpiente de la culpa lo apretó del cuello hasta terminar con su vida. Estaba abrumado y acabado.

Fue el orgullo quien incentivó a Satanás en el jardín e indujo a Eva a pecar. Es el orgullo que eleva sutilmente al individuo contra Dios. Fue el orgullo quien planificó y llevó a cabo la muerte de Jesús.

El orgullo no es algo que se debe tomar a la ligera. Es algo que debe ser identificado y castigado. Es decir, nosotros como cristianos debemos ser conscientes de nuestra susceptibilidad al orgullo, buscar en nuestros corazones algún rastro de él, y trabajar activamente para eliminarlo a través del arrepentimiento y la fe en Cristo.


Publicado originalmente en The Gospel Coalition. Traducido por Gabriela Portillo.

Solamente que converséis como es digno del evangelio de Cristo

24 de mayo

«Solamente que converséis como es digno del evangelio de Cristo».

Filipenses 1:27 (RVR 1909)

La palabra «converséis» no se refiere meramente al hablar con otros, sino al curso entero de nuestra vida y nuestra conducta en el mundo. La palabra griega incluye los hechos y los privilegios del ciudadano. Por eso se nos ordena procurar que, como ciudadanos de la nueva Jerusalén, nuestras acciones sean dignas del evangelio de Cristo. ¿Qué clase de conversación es esta? En primer lugar, el evangelio es muy sencillo. Así, los cristianos debieran ser sencillos y francos en sus costumbres: en nuestros modales, en nuestro hablar, en nuestro vestir, en toda nuestra conducta tendría que haber esa sencillez que es el alma misma de la belleza. El evangelio es, ante todo, verdadero: oro sin escoria; y la vida del cristiano no tendrá brillo ni valor alguno sin la joya de la verdad. El evangelio es muy intrépido, pues proclama valientemente la verdad, quiéranlo o no los hombres. Nosotros deberíamos ser tanto fieles como resueltos. Sin embargo, el evangelio es también muy delicado: observa ese espíritu en su Fundador, cuando se dice de él que «la caña cascada no quebrará». Algunos cristianos son más lacerantes que un cerco de espinos; los tales no se asemejan a Jesús. Procuremos ganar a otros con la delicadeza de nuestras palabras y de nuestros actos. El evangelio es muy tierno, ya que constituye el mensaje del Dios de amor a un mundo perdido y caído. El último mandamiento de Cristo a sus discípulos fue: «Amaos los unos a los otros». Que Dios nos dé una unión más real y sincera entre nosotros, y un amor para con todos los santos; nos proporcione, también, una compasión más tierna hacia las almas de los hombres peores y más viles. No debemos olvidar que el evangelio de Cristo es santo: nunca justifica el pecado. Perdona el mismo, pero solo por medio de una expiación. Para que nuestra vida se asemejarse al evangelio, debemos evitar, no meramente los vicios más groseros, sino todo aquello que pueda impedir nuestra perfecta armonía con Cristo. Por amor a Jesús, a nosotros mismos y a la demás gente, esforcémonos día a día para que nuestra conversación se adapte más a su evangelio.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 153). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

Misterios de antaño

24 MAYO

Números 33 | Salmo 78:1–39 | Isaías 25 | 1 Juan 3

Los versículos iniciales del Salmo 78 provocan un cierto desconcierto. Asaf invita a sus lectores (y, siendo un cántico, a sus oyentes) a escuchar su enseñanza, a prestar oído a las palabras de su boca (78:1). A continuación, anuncia: “Mis labios pronunciarán parábolas y evocarán misterios de antaño” (78:2). La expectación aumenta; parece como si fuésemos a oír cosas nuevas que estaban ocultas antes de que Asaf apareciera en escena. Luego sigue describiendo esos “misterios de antaño” y especifica “que hemos oído y conocido, y que nuestros padres nos han contado” (78:3). ¿Acaso se está embarcando en alguna revelación novedosa, o se trata sencillamente de una revisión del patrimonio común de los israelitas? ¿Y por qué añade en este punto que al menos una parte de su propósito consiste en desvelar estas cosas a la nueva generación naciente (78:4)?

Tres observaciones:

Primero, la palabra traducida “parábolas” posee un amplio abanico de significados. Puede aludir a las parábolas narrativas, los dichos de sabiduría, los aforismos y varias otras formas. Aquí, Asaf solo parece afirmar que va a expresar lo que tiene que comunicar en las estructuras poéticas y las sabias comparaciones que caracterizan este salmo.

Segundo, el contenido de este salmo es antiguo –“que hemos oído y conocido, y que nuestros padres nos han contado”– y, a la vez, nuevo: “misterios”. Este salmo forma parte del grupo de “salmos históricos”, es decir, los que repasan algunas de las experiencias del pueblo de Dios con Él. En su mayor parte, el enfoque principal se halla en el éxodo y en los sucesos que lo rodearon, incluidas las plagas, cruzar el Mar Rojo, la provisión de maná, etc. El salmo nos transporta al reinado de David (que, casualmente, muestra que Asaf mismo vivió en aquella época o poco después). Con todo, no se trata de un mero repaso de hechos escuetos de aquella historia. El recitado está diseñado para sacar ciertas lecciones de la misma que se podrían pasar por alto si no se les presta atención. Estas enseñanzas incluyen los tristes patrones de rebeldía, cómo Dios se autocontrolaba en su creciente ira, su misericordia que los salvó una y otra vez, y mucho más. Estas amonestaciones se hallan “ocultas” en el texto mismo, pero están ahí, y Asaf las extrae.

Tercero, Asaf entiende (1) que el profundo conocimiento de las Escrituras y de los caminos de Dios significa más que estar al tanto de los hechos y que se debe comprender el desarrollo de los distintos patrones para ver lo que Dios está realizando; (2) que, en todo momento, el pueblo del pacto de Dios nunca se halla a más de una generación de la extinción y, por tanto, es vital que esta profunda comprensión se transmita a la siguiente generación.

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 144). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Los enemigos de la cruz


Los enemigos de la cruz

5/24/2017

Por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo. (Filipenses 3:18)

 Los más peligrosos enemigos de la causa de Cristo no son quienes se oponen públicamente al evangelio, sino quienes simulan ser amigos de Cristo, dicen identificarse con Él y, en algunos casos, llegan a puestos de liderazgo espiritual.

Estar en guardia contra los enemigos ocultos es un tema constante en el Nuevo Testamento. Jesús dijo: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces” (Mt. 7:15). También predijo que en los últimos días “muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos” (Mt. 24:11).

El apóstol Pablo se enfrentó constantemente a la influencia de los falsos maestros. Les advirtió a los ancianos de Éfeso: “Por tanto, velad, acordándoos que por tres años, de noche y de día, no he cesado de amonestar con lágrimas a cada uno” (Hch. 20:31). ¿Quiere saber cómo adquirir la capacidad de distinguir a los enemigos de la cruz? Conozca la Palabra. Si usted no conoce la Palabra, se arriesga a que lo engañen.

Disponible en Internet en: http://www.gracia.org
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Gracia que Salva

24 Mayo 2017

Gracia que Salva
por Charles R. Swindoll

Hechos 24:1-9

Mucho antes de que muriera mi madre, ella y una amiga vecina compilaron un libro de las promesas de Dios tomadas de las Escrituras. Cada una hizo su propia recopilación. Mi madre usaba ese librito como un manual para sus oraciones. Después que murió, mi hermano, mi hermana y yo vimos esa tierna compilación como parte de su herencia a nosotros. El libro estaba lleno de promesas de la Biblia, escritas a mano.

Ella debió haber escrito cientos de promesas sacadas directamente de la Biblia. Promesa tras promesa tras promesa. Mi nombre estaba conectado con algunas de ellas. “Para Charles reclamo esta promesa”, escribió en una de las páginas. Para Orville y Luci reclamaba decenas de otras que tenía registradas en su libro.

Hermano, vuelva al Libro. Busque las promesas que Dios le ofrece en su Palabra. Le sugiero que empiece con el libro de Salmos. Mire las promesas que hay allí. Son innumerables. Familiarícese con ellas. Viva en ellas. Camine con ellas. Y en algunos casos especiales, memorícelas. Deje que ellas sean su guía y su consuelo. Al igual que Pablo, usted podrá resistir las furiosas tormentas de las críticas si se mantiene firme en las promesas de Dios.

No sé cuál sea su situación ahora, o lo que está enfrentando hoy en día. Pero es muy posible que esté viviendo bajo la presión de las críticas negativas. Sé que eso es así si usted está en el ministerio. Es posible que alguien esté resuelto a “probar” algunas cosas acerca de usted, que usted sabe que son absolutamente falsas. Mi consejo es que aprenda de Pablo. Con una conciencia tranquila y consagrada a la verdad, deje su caso en las manos del Señor. Empiece por allí. El Juez de toda verdad le guiará en el segundo paso. No se rinda. No se detenga. No se diga a sí mismo que usted es la clase de persona que otros dicen que es. Si lo que están diciendo contra usted no es cierto, no lo crea. Confíe en que el Señor le dará la fortaleza y el valor para defender la verdad. Su gracia le ha traído con seguridad hasta aquí, y será su gracia la que le acompañará hasta el día en que parta de este mundo.

Confíe en lo que le digo; pero mejor aún, confíe en el Señor.

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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Los cimientos de nuestra seguridad

MAYO, 24

Los cimientos de nuestra seguridad

Devocional por John Piper

Porque Dios os ha escogido desde el principio para salvación mediante la santificación por el Espíritu. (2 Tesalonicenses 2:13)

Docenas de pasajes de la Biblia nos hablan de que nuestra salvación final (aunque no nuestra elección) depende de tener una vida y un corazón que han sido transformados. La pregunta que surge entonces es la siguiente: ¿Cómo puedo tener la seguridad de que perseveraré en la fe y en la santidad necesarias para heredar la vida eterna?

La respuesta es que la seguridad está cimentada en nuestra elección (2 Pedro 2:10). La elección divina es la garantía de que Dios se encargará de completar, a través de la gracia santificadora, lo que la gracia electiva ha comenzado.

Ese es el significado del nuevo pacto: Dios no solo manda que lo obedezcamos; él produce en nosotros la obediencia. «El Señor tu Dios circuncidará tu corazón y el corazón de tus descendientes, para que ames al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma, a fin de que vivas» (Deuteronomio 30:6). «Pondré dentro de vosotros mi Espíritu y haré que andéis en mis estatutos» (Ezequiel 36:27, 11:20).

La elección asegura que «a los que justificó, a estos también glorificó» (Romanos 8:30), de modo que todas las condiciones establecidas para la glorificación se cumplirán por el poder de la gracia de Dios.

La elección es el fundamento definitivo de la seguridad de salvación, ya que si Dios es el que se compromete a salvar, también es él quien se compromete a producir todo lo necesario para la salvación.

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¿Quién gobierna el mundo?

miércoles 24 mayo

Dándonos (Dios) a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra.

Efesios 1:9-10

¿Quién gobierna el mundo?

«¿Quién gobernará el mundo mañana?». Este es el título de un libro en el que el autor presenta sus reflexiones respecto al gobierno mundial. Hoy en día los grandes equilibrios entre las naciones se han roto. La globalización de los intercambios afectó el comercio de tal manera que algunos estados han acumulado enormes deudas. Las instituciones establecidas se ven desbordadas, les cuesta poner orden en el mundo actual.

Aunque los hombres imaginan soluciones, Dios tiene su plan, previsto desde siempre. Cuando el hombre haya demostrado su incompetencia para administrar la tierra, Dios establecerá a Jesucristo como Rey sobre todo el universo. Tiene derecho a reinar, no solo porque es el Hijo de Dios, sino también porque demostró mediante su vida y su muerte que solo él es digno de desempeñar ese papel. Entonces la tierra vivirá un período de paz y será gobernada de forma perfecta. Pero antes de establecer ese reinado universal, Dios habrá purificado la tierra mediante unos juicios sin precedentes. Mientras tanto, Él continúa llamando pacientemente a los hombres para que se arrepientan y sean salvos.

Los cristianos saben que Jesús su Salvador, aquel que fue despreciado y crucificado, también fue exaltado por Dios (Hechos 2:36), que pronto será establecido como Rey de reyes sobre todo el universo, y que toda rodilla se doblará ante él (Filipenses 2:10).

1 Reyes 19 – Romanos 2 – Salmo 62:9-12 – Proverbios 16:1-2

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