EL LÍDER Y SUS METAS 4/6

Ministerios Integridad & Sabiduría

Serie: Un liderazgo Conforme el Corazón de Dios

4/6 – El líder y sus metas

Miguel Nuñez

Miguel Núñez

​Miguel Núñez es miembro del concilio de Coalición por el Evangelio. Es el pastor de predicación y visión de la Iglesia Bautista Internacional, y presidente de Ministerios Integridad y Sabiduría. El Dr. Núñez y su ministerio es responsable de las conferencias Por Su Causa, que procuran atraer a los latinoamericanos a las verdades del cristianismo histórico. Puede encontrarlo en Twitter.

El poder de la resurrección

El poder de la resurrección

5/5/2017

A fin de conocerle, y el poder de su resurrección. (Filipenses 3:10)

La resurrección de Jesucristo mostró gráficamente la extensión de su poder. Ese es el poder que el apóstol Pablo quería experimentar porque comprendía que no podía vencer al pecado con sus propias fuerzas.

El poder de la resurrección de Cristo resuelve el pecado en nuestra salvación. Experimentamos el poder de su resurrección en la salvación. Somos sepultados con Cristo en su muerte, y resucitamos con Él para que “andemos en vida nueva” (Ro. 6:4).

Pero para derrotar al pecado cada día, necesitamos que el poder de su resurrección sea nuestro recurso. Necesitamos su fortaleza para servirle fielmente, para vencer la tentación, para triunfar en las pruebas y para dar testimonio con valor. Solo cuando establezcamos nuestra relación con Cristo y recibamos su fortaleza tendremos la victoria sobre el pecado en esta vida.

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«El que pone atención a la palabra hallará el bien; y el que confía en el SEÑOR es bienaventurado»

5 de mayo

«El que pone atención a la palabra hallará el bien; y el que confía en el SEÑOR es bienaventurado»

Proverbios 16:20 (LBLA)

La sabiduría es la verdadera fuerza del hombre y, bajo su dirección, este cumple mejor los fines de su existencia. El dirigir sabiamente los asuntos de la vida le da al hombre el goce más exquisito y ofrece a sus facultades la ocupación más noble; por tanto, el hombre halla bien en el sentido más amplio. Sin la sabiduría, es como un pollino de asno montés, que corre de aquí para allá gastando unas fuerzas que podrían emplearse provechosamente. La sabiduría es la brújula por la cual el hombre debe guiarse a través del intransitable desierto de la vida; sin ella, es un barco abandonado, a merced de los vientos y de las olas. El hombre tiene que ser prudente en un mundo como este; de lo contrario, no hallará el bien, sino que será traspasado de innumerables males. El peregrino herirá lastimosamente sus pies entre las zarzas del bosque de la vida si no decide sus pasos con mucho cuidado. El que está en un desierto infestado de ladrones debe conducirse sabiamente si quiere viajar con seguridad. Si, adiestrados por el gran Maestro, seguimos por donde él nos guía, hallaremos el bien, aun en esta triste morada. Hay frutos celestiales que cosechar de este lado de los cenadores del Edén, y cantos del Paraíso que han de cantarse en medio de la arboleda de la tierra. Sin embargo, ¿dónde se hallará esta sabiduría? Muchos han soñado con ella, pero no la han poseído. ¿Dónde la aprenderemos? Atendamos a la voz del Señor, porque él ha declarado el secreto. Él nos ha revelado a los hijos de los hombres dónde se encuentra la verdadera sabiduría, y nosotros la descubrimos en este texto bíblico: «El que confía en el Señor…». El verdadero modo de tratar un asunto sabiamente es confiando en el Señor. Esta es la pista segura para salir del más intrincado laberinto de la vida; síguela y hallarás felicidad eterna. El que confía en el Señor posee un diploma en sabiduría que se le ha concedido por inspiración; es bienaventurado ahora, y más lo será en el Cielo. Señor, en este suave anochecer, pasea conmigo por el huerto y enséñame la sabiduría de la fe.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 134). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

La Rebelión tiene múltiples caras.

5 MAYO

Números 12–13 | Salmo 49 | Isaías 2 | Hebreos 10

La Rebelión tiene múltiples caras

Números 12–13 narra la historia de la rebeldía de dos formas muy distintas y complejas. En primer lugar encontramos a Aarón y Miriam que hablan mal de su hermano Moisés. El problema que se nos presenta es que al haber hablado Dios también por medio de ellos, al igual que por Moisés, creen tener derecho a compartir cualquier autoridad que él posea. Pero hay otras capas que permanecen escondidas bajo la superficie: están enojados contra Moisés a causa de su matrimonio con una mujer cusita. Las motivaciones con las que los seres humanos actuamos a menudo están muy mezcladas.

Por supuesto, a primera vista la protesta parece razonable y sensata, e incluso (a nuestros ojos) democrática. Pero posteriormente, tiene como propósito colocar a Moisés en una situación muy desagradable. Si el insiste en que es el líder a quien Dios ha llamado, de manera exclusiva, a esta tarea, los envidiosos y los escépticos le podrían acusar de una defensa egocéntrica de sus propios intereses. Lo que salva a Moisés, en parte, es que, igual que el Salvador que viene después de él, Moisés es extraordinariamente humilde (12:3; Mateo 11:29).

Es Dios mismo quien interviene y designa al verdadero líder. Moisés es único, puesto que la inmediatez de la revelación que recibe y transmite está más allá de la de cualquiera de los demás profetas; es más, Moisés ha demostrado ser fiel en toda la casa de Dios (12:6–8). Miriam recibe un castigo terrible. No queda claro por qué Miriam es castigada de esta manera mientras a Aarón no le pasa nada: tal vez fue ella la instigadora de esta rebelión, o tal vez Dios no quiso poner en tela de juicio la autoridad legítima que Aarón había recibido como sumo sacerdote. Lo que sí queda claro es que aun cuando Miriam, gracias a la intercesión de Moisés, es perdonada, tiene que enfrentarse con una semana de enfermedad y vergüenza fuera del campamento, a fin de que ella y la nación entera aprendan que la rebelión que se manifieste en un deseo de poder merece ser castigada por Dios.

La segunda rebelión, narrada en Números 13, comienza con los temores de los cinco espías que fueron enviados para reconocer la Tierra Prometida. No podían por menos que describir la asombrosa fertilidad que encontraron; sin embargo, escogieron poner el acento en los obstáculos. En este aspecto habían olvidado, o más bien voluntariamente ignorado, todo lo que Dio había obrado para llevarles hasta este sitio. Más su rebeldía resulta ser todavía peor. Como líderes tenían la obligación no sólo de hacer un informe verídico de aquello que viesen, sino también de formar las opiniones del pueblo. Como líderes del pueblo de Dios, tenían que haber presentado ante todos las características de la tierra tal como la encontraron, y luego llamado la atención del pueblo al carácter fiel del Dios de la alianza, recordándoles los hechos de las plagas, de la pascua, del éxodo, de la provisión abundante de alimentos y de protección durante su travesía en el desierto, y de la auto-revelación en Sinaí. Pero de hecho, lo único que logran es fomentar un motín gravísimo (ver cap. 14), principalmente al incitar al miedo y a la incredulidad.

¿De qué maneras se manifiesta el espíritu rebelde en el seno del pueblo de Dios hoy en día?

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 125). Barcelona: Publicaciones Andamio.

Viajar bien

5 Mayo 2017

Viajar bien
por Charles R. Swindoll

Hechos 16:11-15

Ya sea que usted esté viajando como misionero, por razones personales o profesionales, Dios quiere que viaje como lo hacía Pablo. Observo cuatro principios invariables que le ayudarán a maximizar su efectividad para Cristo, dondequiera que vaya.

1. Cuando viaje, no lo haga solo. Hágase acompañar al menos por una persona, idealmente su esposa o esposo. Si no es su pareja, que sea entonces otro miembro de su familia. Y si no es un miembro de su familia, que sea un amigo de confianza. Pero hágase acompañar. Haga memoria. Recuerde a las personas con las que viajaba Pablo. De ser posible, evite viajar solo. Si se siente solo, tendrá un amigo cerca para levantarle el ánimo. Si enfrenta problemas, tendrá un amigo para ayudarlo a salir adelante. Dos son mejor que uno. Tres son mejor que dos.

2. Cuando viaje, no pierda el contacto con los suyos. Repórtese siempre. El corazón de Pablo estaba siempre cerca de los suyos. Se mantenía en contacto con ellos cuando se encontraba lejos. Y cuando regresaba, les informaba. Cuando estaba con sus hombres, daba gozosamente cuenta de su ministerio, y cuando escribía cartas era muchas veces vulnerable.

3. Cuando viaje, no crea todo lo que oye. Alguien dijo: “Una autoridad es cual quiera que esté a cien mil kilómetros de distancia de su casa”. Porque soy bastante conocido, la gente viene a verme pensando que los voy a impresionar. Pero, si estuvieran más tiempo cerca de mí, sabrían que no es así. Cuando usted viaje, de vez en cuando se va a encontrar con personas que casi le adorarán (eso le sucedió a Pablo). No se los permita. Pero, en el otro extremo, están quienes le rechazarán y maltratarán. No se deje influenciar por la gente negativa. Unos pocos conspirarán contra usted, pero mantenga su mirada puesta en la meta. Concéntrese en el Señor, y nada de eso le hará perder el ánimo.

4. Cuando viaje, no se distancie de las personas. Es fácil, por el ajetreo del viaje, convertirse en una figura de cera, intocable. Es fácil hablar sólo de nimiedades con conocidos de ocasión, repetir los clichés del camino y perder contacto con la realidad. Rechace esa clase de superficialidad. Manténgase accesible, manténgase real. La gente quiere que usted sea real, auténtico. No perfecto. Sólo auténtico.

Si usted sigue estos cuatro principios, maximizará su impacto por Cristo y también el de su viaje.

Manténgase real. La gente quiere que usted sea real, auténtico. No perfecto.—Charles R. Swindoll

Tomado del libro Buenos Días con Buenos Amigos (El Paso: Editorial Mundo Hispano, 2007). Con permiso de la Editorial Mundo Hispano (www.editorialmh.org). Copyright © 2017 por Charles R. Swindoll Inc. Reservados mundialmente todos los derechos.

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Siete fuentes de gozo

MAYO, 05

Siete fuentes de gozo

Devocional por John Piper

Sobreabundo de gozo en toda nuestra aflicción. (2 Corintios 7:4)

Algo extraordinario acerca de Pablo era que cuando las cosas no iban bien, su gozo era increíblemente duradero.

¿De dónde provenía este gozo?

Primeramente, Jesús lo enseñó: «Bienaventurados sois cuando los hombres os aborrecen… Alegraos en ese día y saltad de gozo, porque he aquí, vuestra recompensa es grande en el cielo» (Lucas 6:22-23). Las tribulaciones por causa de Cristo incrementan nuestros intereses en el cielo—los cuales perduran mucho más que la tierra—.

Segundo, proviene del Espíritu Santo, no de nuestros esfuerzos, ni de nuestra imaginación, ni de la educación que nos dio nuestra familia. «El fruto del Espíritu esgozo» (Gálatas 5:22). Hemos recibido la palabra «en medio de mucha tribulación, con el gozo del Espíritu Santo» (1 Tesalonicenses 1:6).

Tercero, se debe a que pertenecemos al reino de Dios: «Porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo en el Espíritu Santo» (Romanos 14:17).

Cuarto, viene por medio de la fe, es decir, por creer en Dios. «Y el Dios de la esperanza os llene de todo gozo y paz en el creer» (Romanos 15:13). «Sé que permaneceré y continuaré con todos vosotros para vuestro progreso y gozo en la fe» (Filipenses 1:25).

Quinto, proviene de ver y conocer a Jesús como Señor. «Regocijaos en el Señor siempre» (Filipenses 4:4).

Sexto, surge de otros creyentes que trabajan arduamente para ayudarnos a enfocar nuestra atención en estas fuentes de gozo y no en circunstancias engañosas. «Somos colaboradores con vosotros para vuestro gozo» (2 Corintios 1:24).

Séptimo, proviene del efecto santificador de las tribulaciones. «También nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, carácter probado; y el carácter probado, esperanza» (Romanos 5:3-4).

Si todavía no somos como Pablo, él nos llama a serlo: «Sed imitadores de mí, como también yo lo soy de Cristo» (1 Corintios 11:1). Para la mayoría de nosotros, este es una llamado a orar con fervor. Es una vida sobrenatural.

http://solidjoys.sdejesucristo.org/

La autoridad de Jesús

viernes 5 mayo

Yo no he hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió, él me dio mandamiento de lo que he de decir, y de lo que he de hablar. Y sé que su mandamiento es vida eterna.

Juan 12:49-50

La autoridad de Jesús

Cuando estaba en la tierra, Jesús hablaba y actuaba con autoridad. Impresionaba a las multitudes, que decían: “Con autoridad manda aun a los espíritus inmundos, y le obedecen” (Marcos 1:27). Sus palabras tenían un poder desconocido hasta ese momento. Podía curar las enfermedades mediante una simple palabra. Un oficial romano incluso le pidió: “Di la palabra, y mi criado sanará” (Mateo 8:8). Este oficial no fue decepcionado: “Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora” (Mateo 8:13).

Su autoridad también fue perceptible en su enseñanza. “Les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas” (Marcos 1:22). Jesús no se apoyaba en tal o cual maestro de la ley para acreditar sus declaraciones. Simplemente afirmaba: “De cierto, de cierto os digo”.

¿De dónde tenía esta autoridad? Los evangelios nos dan la respuesta. Jesús es más que un hombre excepcional. Es el Hijo de Dios; quiso acercarse a su criatura para salvarla del mal y de la muerte. Su autoridad se establecía de forma natural, porque era Dios. Era visible en toda su vida, su comportamiento, sus palabras, porque había venido a revelar a Dios el Padre: “Yo y el Padre uno somos” (Juan 10:30). Era el Enviado del Padre, no para dominar, sino para liberar; no para condenar, sino para salvar a los que confiaban en él. ¡Esto todavía es cierto hoy!

¿Ha reconocido usted la autoridad de Jesús en su vida, con confianza y sinceridad?

1 Reyes 4 – Marcos 7:24-37 – Salmo 52 – Proverbios 14:33-34

© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
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