Alimentemos El Alma
ĀæPor quĆ© deberĆa ir a la iglesia?
Traducción por Javier Matus
Es sĆ”bado por la noche. Si no asistes habitualmente a un servicio religioso durante el fin de semana, puedes estar pensando: ĀæPor quĆ© molestarme en ir a la iglesia este domingo? No conozco ni me gusta ninguna de esas personas. ĀæQuĆ© obtendrĆa de pasar dos horas sentado en una banca? ĀæNo serĆa mejor ver el partido con los amigos, ayudar a alguien en necesidad o abogar por una causa?
Aunque conectarse con las personas, ayudar a los necesitados, luchar contra la injusticia y descansar son todas cosas necesarias, no debemos priorizarlas por encima de Dios Mismo. Solo Dios es preeminente (Colosenses 1:18). Estas actividades deberĆan fluir de una conexión vivificante con Cristo y su pueblo. Cuando hacemos que cosas buenas sean lo principal, les damos la posición de Dios y se convierten en Ćdolos.
Cinco razones para ir a la iglesia el domingo
Nuestra visión de JesĆŗs y su iglesia a menudo se filtra a travĆ©s de lentes históricos, polĆticos y de cultura pop. Muchos ven a la iglesia como una productora de personas de un solo molde que siguen estructuras de poder dominantes, en vez de ver un organismo vivo con discipulado y misericordiosa influencia en las comunidades que nos rodean.
ĀæPero por quĆ© deberĆas ir tĆŗ? AquĆ hay cinco razones para reunirse con los creyentes este fin de semana.
1. Para recordarnos quiƩnes y de quiƩn somos.
En un mundo que ofrece una multiplicidad de puntos de vista, hay un lugar donde la gente puede encontrar la verdad (Juan 8:26). La iglesia es un faro en una niebla Ʃtica (Mateo 5:14-16).
Mi padre, mĆŗsico de jazz, a menudo decĆa de mi madre educadora de primaria: āElla siempre me recuerda dónde estĆ”n las 12:00ā. ĀæQuiĆ©n nos ayudarĆ” a orientarnos cuando no estamos seguros de cómo navegar en un mundo cada vez mĆ”s complejo? ĀæEstamos tropezando a travĆ©s de la vida, o tenemos una brĆŗjula firme y un ancla para nuestras almas (Hebreos 6:19)? Nos reunimos con otros santos para el discipulado, y luego somos esparcidos como la sal y la luz, como misioneros en el mundo donde habitamos (Mateo 5:13-16; 28:18-20).
2. Para recordarnos que las pruebas temporales que enfrentamos tendrƔn un final feliz.
Uno de los funerales mÔs impactantes a los que he asistido fue para apoyar a un hermano cuya madre falleció repentinamente. Nuestro pastor predicó desde Eclesiastés 7:1-2:
Mejor es el buen nombre que el buen ungüento, y el dĆa de la muerte que el dĆa del nacimiento. Mejor es ir a una casa de luto que ir a una casa de banquete, porque aquello es el fin de todo hombre, y al que vive lo harĆ” reflexionar en su corazón.
En esos sombrĆos momentos de reflexión sobre la Palabra de Dios, recordamos nuestra propia fragilidad: todos moriremos, y podrĆa ser antes de lo que esperamos. Sin embargo, en esa meditación dulce y llena de gracia, tambiĆ©n somos animados a vivir con propósito y con integridad, considerando la realidad final. No debemos vivir nuestra mejor vida ahora, como lo proclama el evangelio de la prosperidad, sino que vivimos sobria y prudentemente para maximizar nuestro breve tiempo en la tierra (Salmo 90:12; Efesios 5:16).
Para los cristianos, nuestra mejor vida estĆ” por venir (Salmo 16:11).
3. Para alentar el crecimiento y luchar contra el estancamiento.
Estamos ciegos a nuestra propia ceguera, y necesitamos la perspectiva de otros que estƔn mƔs avanzados en el camino hacia la semejanza a Cristo. Somos propensos a minimizar nuestras propias faltas y enfocarnos en las de los demƔs (Mateo 7:3-5). Una comunidad unida nos exhorta con amor hacia la madurez (Efesios 4:13-24; Juan 8:31-32).
4. Para pasar tiempo con la familia.
La iglesia no es principalmente un edificio o un conjunto de programas o estrategias. Es una familia, con padres e hijos espirituales (1 Corintios 4:14-17, Tito 2:1-2, 6-8, 1 Timoteo 1:1-2), madres e hijas (Tito 2:3-5). Es un cuerpo (1 Corintios 12, Efesios 4) cuyos miembros mÔs necesitados encuentran ayuda (Hechos 2:42-47, Hechos 6:1-6, 1 Timoteo 5:9-16), cuyos miembros generosos contribuyen alegremente (2 Corintios 8; Filipenses 4:10, 15-18). En esta familia, la participación y los dones de cada miembro son esenciales para que todo el cuerpo prospere (Romanos 12:4-8, Efesios 4:11-16).
Cuando confiĆ© en Cristo a los 18 aƱos, no era mĆ”s que una asistente en serie a la iglesia. DespuĆ©s de mi graduación universitaria, me enfoquĆ© en mi nuevo trabajo y en pasar tiempo con mis padres durante la batalla de mi madre con el cĆ”ncer terminal. Cuando mi madre falleció, una compaƱera de trabajo (que tambiĆ©n era esposa de un pastor) me animó amablemente durante ese tiempo: āNecesitas una iglesia que sea tu hogar, Tiffany. Necesitas tĆas y tĆos, madres y padresā. Sus palabras resonaron en mi alma.
Varios meses mĆ”s tarde, fui bautizada en una iglesia local. Me recibieron con los brazos abiertos ācon verrugas y todo. Algunos de mis recuerdos mĆ”s valiosos, conmovedores y poderosos involucran a la familia que he encontrado en la iglesia. CrecĆ lejos de la familia extendida, pero ahora tengo una familia en mi iglesia.
5. Para recordarnos nuestra esperanza viviente.
Es cierto, algunas iglesias han caĆdo cautivas en el vivir para el status quo en vez de vivir para el que sostiene y se entrelaza en la historia humana (Salmo 90:1; Juan 1:14). Sin embargo, este no es el camino de una iglesia saludable. Una familia de iglesia que estĆ” esforzĆ”ndose por la misión de JesĆŗs estĆ” obligada a confiar en Dios por su presencia, poder y provisión (Mateo 28:18-20). La iglesia se reĆŗne como un recordatorio de que solo podemos experimentar una misión fructĆfera cuando estamos unidos y sacando sustento de la vid verdadera (Juan 15). Su Palabra es nuestro pan diario.
Hay un millón de cosas buenas que tĆŗ y yo podrĆamos hacer que nos impedirĆan unirnos en brazos con el pueblo de Dios. Si estĆ”s pasivo: ĀæpondrĆ”s una alarma con el propósito de unirte a adorar a Dios junto con una iglesia local este fin de semana? Te prometo que como tantas razones que podrĆas tener para no ir, hay aĆŗn mĆ”s razones para confiar en Dios, comprometerse e ir cada semana.
- Esta traducción ha sido publicada por Traducciones Evangelio, un ministerio que existe en internet para poner a disponibilidad de todas las naciones, sin costo alguno, libros y artĆculos centrados en el evangelio traducidos a diferentes idiomas.