Acepción de personas – 5

Iglesia EvangƩlica Unida

Serie: Santiago

5 – Acepción de personas

Samuel PƩrez Millos

Samuel PƩrez Millos

 Casado con NoemĆ­ Susana Colacilli, misionera durante 24 aƱos en Palabra de Vida.

Samuel es responsable del Ôrea de formación bíblica en la Iglesia Unida de Vigo.

 Licenciado y Master en TeologĆ­a (TH. M) por el Instituto BĆ­blico EvangĆ©lico.

Pastor de la Primera Iglesia EvangƩlica de Vigo, hoy Iglesia EvangƩlica Unida, desde el 26 de septiembre de 1981.

Profesor de Biblia y Teologƭa en la Facultad EvangƩlica de EspaƱa y del Departamento de Teologƭa SistemƔtica de la escuela Escrituras.

http://www.unidavigo.es

LA OBRA MAESTRA DE LA FE

Sabiduría para el Corazón

Serie: ESTUDIO DE JOB

15 – LA OBRA MAESTRA DE LA FE

Stephen Davey

Texto: Job 18-19.
La aflicción sin significado es un peso demasiado grande como para soportar. Es por eso que debemos aprender, mientras observamos el ejemplo de Job, cuÔl es nuestro significado y propósito en la vida.

SabidurĆ­a para el Corazón es el ministerio internacional de enseƱanza bĆ­blica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al espaƱol por Daniel Kukin. Este ministerio se sostiene gracias a las oraciones y ofrendas de sus oyentes. Si quisiera ofrendar a este ministerio puede hacerlo en nuestra pĆ”gina https://sabiduriaespanol.org/ofrendar/​

MetĆ”foras arquitectónicas para la vida cristiana

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: MetƔforas bƭblicas para la vida cristiana.

MetÔforas arquitectónicas para la vida cristiana

Thomas MyrickĀ 

Nota del editor: Este es el cuarto capítulo en la serie de artículos de Tabletalk Magazine: MetÔforas bíblicas para la vida cristiana.

Los edificios hablan. Cuando nos paramos al pie de un rascacielos mirando hacia su cumbre, el gigante grita su imponente majestad. Las acogedoras casas de montaƱa susurran encantadoras invitaciones. Las entraƱables casas de familia hacen eco de los recuerdos mĆ”s preciados. Pero cuando Dios edifica una casa, Ɖl declara Su fidelidad pactual a Su pueblo.

David quiso edificarle una casa a Dios, un lugar de descanso, como símbolo de su gratitud. Pero Dios declaró diciendo: «Te edificar[é] una casa», anunciando Su promesa (2 Sam 7:11). Ese es el evangelio que Dios ha incrustado en metÔforas arquitectónicas a lo largo de la historia redentora, desplegando el plan para que Cristo edifique Su Iglesia (Mt 16:18).

Fundamentos sólidos

Cualquier arquitecto te dirƔ que la parte mƔs importante de una estructura no es la fachada. Es el fundamento, ignominiosamente oculto a la vista, que asegura la estructura como un punto de apoyo dentro de la tierra. En el mundo antiguo, la pieza fundamental era la piedra angular, que sujetaba las paredes y unƭa todas las partes en una.

A travĆ©s del profeta IsaĆ­as, Dios habló a Su pueblo espiritualmente inestable e inseguro: 

He aquí, pongo por fundamento en Sión una piedra, una
piedra probada,
angular, preciosa, fundamental, bien colocada.
Ɖl que crea en ella no serĆ” perturbado (Is 28:16).

El SeƱor de los EjĆ©rcitos no los ha rechazado. Ɖl se preocupa por la casa de JudĆ”. Ɖl mismo enviarĆ” la piedra angular, que es el Rey Pastor, para redimir y reunir Su casa (Zac 10:3-8).

Sin embargo, los edificadores rechazaron la piedra angular (Sal 118:22). JesĆŗs advirtió a los principales sacerdotes que cuestionaban Su autoridad que si no creĆ­an y se ofendĆ­an ante la piedra, tropezarĆ­an con Ɖl y serĆ­an aplastados por Ɖl (Is 8:14; Mt 21:42-44). Cuando JesĆŗs viene a establecer nuestras vidas sobre el Ćŗnico fundamento seguro, serĆ­amos insensatos si edificĆ”ramos en cualquier otro lugar (Mt 7:26).

Cristo llama a cada cristiano a edificarse en la santƭsima fe y tambiƩn a edificarse unos a otros en las buenas obras (Jud 20).

MaestrĆ­a  artesanal

La Palabra de Dios tiene un poder transformador. Nos trae a Cristo, nos une a Ɖl y nos convierte en material en las manos del carpintero de Galilea. Y de repente, encontramos que nosotros mismos somos los bloques de Su gran proyecto de construcción.

Cuando Simón confesó al Cristo, JesĆŗs le cambió el nombre por Pedro y comisionó esa roca como el edificador de la Iglesia (Mt 16:13-20). El discĆ­pulo transformado comenzó a predicar por toda Asia Menor, llamando a hombres y mujeres a creer en la piedra viva y a experimentar que sus vidas furan edificadas por Ɖl en una casa espiritual (1 Pe 2:4-10).

El apóstol Pablo sin duda tenĆ­a en mente su propia conversión cuando escribió a la iglesia de Ɖfeso, describiendo la piedra viva como un maestro artesano que derribaba y edificaba al mismo tiempo. Cristo JesĆŗs demolió la vieja pared intermedia de separación entre el judĆ­o y el gentil mientras edifica Su nueva casa a travĆ©s de la predicación del evangelio (Ef 2:11-22).

Materiales sostenibles

Cuando surgieron divisiones en la iglesia de Corinto entre los que preferían el ministerio de la predicación de Cefas en lugar del de Apolos, Pablo les recordó que cada uno de ellos no eran mÔs que siervos asignados por el Señor para edificar Su Iglesia (1 Co 3:1-13). Eran «colaboradores» edificando sobre el fundamento de Jesucristo.

Lo que importa es que cada constructor tenga cuidado de cómo edifica. ¿Su predicación y su enseñanza es como oro, plata y piedras preciosas espirituales, o no es mÔs que madera, heno y paja?

Pablo no estÔ tratando de decir que el ministerio deba lucir impresionante. No importa cuÔn finos sean los materiales de un ministerio, la pregunta importante es, ¿durarÔ? La durabilidad es la clave. La prueba de sostenibilidad de Pablo fue en realidad una evaluación del trabajador mismo. ¿Confía en los medios del Maestro, o es sabio a sus propios ojos? El ministerio edificado por colaboradores fieles comprometidos con una Palabra duradera permanecerÔ para siempre.

Proyecto de colaboración

Los ministros no trabajan solos. Cristo llama a cada cristiano a edificarse en la santƭsima fe y tambiƩn a edificarse unos a otros en las buenas obras (Jud 20). Una palabra de aliento dada a un hermano creyente fortalece la fe y adorna la Iglesia de Cristo (1 Tes 5:11). El fuerte sobrelleva al dƩbil (Ro 15:1-2).

Los creyentes también deben ser conscientes de cómo su comportamiento puede destruir la Iglesia de Cristo. «No todo edifica» (1 Co 10:23-33). Cuando algunos se deleitan indiscriminadamente en libertades sin tener en cuenta a los demÔs, no viven como un solo pueblo en una casa. Incluso el buscar conocimiento espiritual sin procurar usarlo para el beneficio de otros envanece en lugar de edificar.

Al apóstol Juan le fue dado un destello del proyecto de construcción de Jesús ya terminado. Los detalles de su visión estÔn registrados en Apocalipsis 21. Juan vio «la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, preparada como una novia ataviada para su esposo» (v. 2). La gloria estÔ en todas partes. «La ciudad no tiene necesidad de sol ni de luna que la iluminen, porque la gloria de Dios la ilumina, y el Cordero es su lumbrera» (v. 23). La morada de Dios estÔ con el hombre, y la Iglesia proclama Su alabanza.

Este articulo fue publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Thomas Myrick
Thomas Myrick

El Rev. Thomas Myrick es pastor de vida cristiana en Fourth Presbyterian Church en Bethesda, Md.

Temor de apartarse

Soldados de Jesucristo

Abril 20/2021

Solid Joys en EspaƱol

Temor de apartarse

John Piper

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Yo soy el pan de vida (1)

Martes 20 Abril

Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrÔ hambre; y el que en mí cree, no tendrÔ sed jamÔs.Juan 6:35

Yo soy el pan de vida (1)

En el evangelio de Juan JesĆŗs declara siete veces: ā€œYo soyā€: ā€œYo soy el pan de vidaā€ (cap. 6:35). ā€œYo soy la luz del mundoā€ (cap. 8:12). ā€œYo soy la puerta de las ovejasā€ (cap. 10:7). ā€œYo soy el buen pastorā€ (cap. 10:11). ā€œYo soy la resurrección y la vidaā€ (cap. 11:25). ā€œYo soy el camino, y la verdad, y la vidaā€ (cap. 14:6). ā€œYo soy la vid (o la planta de uva)ā€ (cap. 15:5).

TambiĆ©n dice: ā€œAntes que Abraham fuese, yo soyā€ (cap. 8:58), tomando el nombre ā€œYo soyā€, con el cual Dios se habĆ­a revelado a MoisĆ©s, el conductor del pueblo de Israel (Ɖxodo 3:14). Con eso afirma, de manera absoluta, su divinidad y su existencia eterna.

El pan de vida: el milagro que JesĆŗs acababa de hacer alimentando a la multitud recuerda que, en el desierto, Dios habĆ­a dado a su pueblo cada dĆ­a el manĆ”, el ā€œpan del cieloā€ (Juan 6:31). Pero los que lo comieron, al final murieron. Entonces JesĆŗs se presenta como el verdadero pan del cielo, el pan de vida, el que da la verdadera vida y la mantiene en los que la reciben.

AsĆ­ como nuestro cuerpo necesita pan, asĆ­ el alma del cristiano necesita alimentarse de Jesucristo, es decir, pensar en Ć©l, en lo que Ć©l fue en la tierra, en su muerte, en su resurrección, en su majestad ahora en el cielo… ĀæQuĆ© ocupa nuestros pensamientos? ĀæCon quĆ© los alimentamos? ĀæQueremos seguir siendo niƱos en la fe, o deseamos crecer y comprender mejor lo que Dios quiere comunicarnos? (Efesios 4:14-15).

Leamos la Biblia para crecer ā€œen la gracia y en el conocimiento de nuestro SeƱor y Salvador Jesucristo. A Ć©l sea gloria ahora y hasta el dĆ­a de la eternidadā€ (2 Pedro 3:18).(continuarĆ” los próximos seis martes)

Ezequiel 42 – 1 Pedro 5 – Salmo 46:1-3 – Proverbios 14:3-4

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