El aislamiento hace tu carga mĆ”s pesada

Iglesia Bautista Internacional

Serie: Un yugo ligero, ĀæY una vida tan pesada?

El aislamiento hace tu carga mƔs pesada

Miguel Núñez, Héctor Salcedo y Joel Peña

Hoy presentamos una nueva serie basada en conversaciones pastorales titulada «Un yugo ligero, ¿Y una vida tan pesada?» con los pastores Héctor Salcedo, Joel Peña y Miguel Núñez.

——————————

SĆ­guenos las redes sociales de Ministerios I&S
ā—‹ INSTAGRAM: https://instagram.com/isministerios/​
ā—‹ TWITTER: https://twitter.com/ISMinisterios​
ā—‹ FACEBOOK: https://facebook.com/ISMinisterios​

SĆ­guenos las redes sociales de La IBI
ā—‹ INSTAGRAM: https://instagram.com/iglesiabautista​…
ā—‹ TWITTER: https://twitter.com/LaIBI​
ā—‹ FACEBOOK: https://facebook.com/laibiorg

El poder de las palabras – 7

Iglesia EvangƩlica Unida

Serie: Santiago

7 – El poder de las palabras

Samuel PƩrez Millos

Samuel PƩrez Millos

 Casado con NoemĆ­ Susana Colacilli, misionera durante 24 aƱos en Palabra de Vida.

Samuel es responsable del Ôrea de formación bíblica en la Iglesia Unida de Vigo.

 Licenciado y Master en TeologĆ­a (TH. M) por el Instituto BĆ­blico EvangĆ©lico.

Pastor de la Primera Iglesia EvangƩlica de Vigo, hoy Iglesia EvangƩlica Unida, desde el 26 de septiembre de 1981.

Profesor de Biblia y Teologƭa en la Facultad EvangƩlica de EspaƱa y del Departamento de Teologƭa SistemƔtica de la escuela Escrituras.

http://www.unidavigo.es

LO QUE LOS CRISTIANOS QUIEREN SABER PERO TIENEN MIEDO DE PREGUNTAR – 16

Sabiduría para el Corazón

Serie: ESTUDIO DE JOB

16 – LO QUE LOS CRISTIANOS QUIEREN SABER PERO TIENEN MIEDO DE PREGUNTAR

Stephen Davey

Texto: Job 20-21
¿Por qué Dios parece favorecer a todos menos a mi? Esta es una pregunta sincera que muchos cristianos tienen miedo de preguntar. Esta es la pregunta que Job tiene en mente también. AcompÔñenos a descubrir la respuesta a esta y otras preguntas mÔs a través de el estudio de estos dos capítulos del libro de Job.

Sabiduría para el Corazón es el ministerio internacional de enseñanza bíblica del Pastor Stephen Davey, traducido y adaptado al español por Daniel Kukin. Este ministerio se sostiene gracias a las oraciones y ofrendas de sus oyentes. Si quisiera ofrendar a este ministerio puede hacerlo en nuestra pÔgina https://sabiduriaespanol.org/ofrendar/

MetĆ”foras familiares para la vida cristiana

Ministerios Ligonier

El Blog de Ligonier

Serie: MetƔforas bƭblicas para la vida cristiana.

MetƔforas familiares para la vida cristiana

Donald S. Whitney

Nota del editor: Este es el octavo capƭtulo en la serie de artƭculos de Tabletalk Magazine: MetƔforas bƭblicas para la vida cristiana.

¿Alguna vez te han dicho que eres familia de algún famoso del pasado? Durante mi infancia, escuchaba con frecuencia que era descendiente de Davy Crockett, héroe del Álamo, por parte de mi padre. Eso no lo he confirmado, pero he confirmado algo infinitamente mÔs significativo: soy parte de la familia de Dios.

Si eres mi hermano o hermana en Cristo, entonces también eres parte de la familia de Dios. Pero tu conexión no es distante ni trivial como la mía con Davy Crockett; mÔs bien, es mÔs cercana que la que tienes con tus propios padres terrenales.

Nuestra primera y mƔs alta lealtad es a la familia de Dios.

Aunque es menos importante, es gloriosamente cierto que también eres familia de personajes bíblicos como Abraham, David, Elías, María, Pedro, Juan y Pablo, así como de Agustín, Martín Lutero, Juan Calvino, Jonathan Edwards, Charles Spurgeon y un sinnúmero de otros héroes de la historia cristiana. Cuando los conozcas en el cielo, te llamarÔn sinceramente: «”Hermano!» o «”Hermana!», y experimentarÔs un vínculo con ellos que aún no puedes imaginar, y una intimidad que nunca has conocido en la tierra.

Todo esto, y mucho mƔs, lo revelan las metƔforas familiares usadas en la Biblia para el pueblo de Dios. Aquƭ hay una lista parcial de ellas, seguida de algunas breves observaciones.

RELACIONES BƍBLICAS

  • JesĆŗs nos dice en Mateo 6:9 que nos dirijamos a Dios en oración como Padre.
    Juan 1:12-13 dice que Dios da a los creyentes en JesĆŗs el derecho de llegar a ser Ā«hijos de DiosĀ», y que estos han Ā«nacido… de DiosĀ».
  • Efesios 1:5 enseƱa que Dios nos predestinó para Ā«adopción como hijos para SĆ­Ā» a travĆ©s de Jesucristo.
  • Efesios 2:19 declara que somos Ā«miembros de la familia de DiosĀ».
  • Efesios 5:2330 enfatiza que la iglesia es Ā«Su cuerpoĀ» y que Ā«somos miembros de Su cuerpoĀ».
  • Efesios 5:25-27 nos recuerda que JesĆŗs trata a la Iglesia como un novio amoroso trata a su novia.
  • Hebreos 2:11 proclama que JesĆŗs no se avergüenza de llamarnos hermanos.
    Pablo nos enseña que debemos tratar a los creyentes ancianos como a padres, «a los mÔs jóvenes como a hermanos, a las ancianas como a madres, a las jóvenes como hermanas, con toda pureza» (1 Tim 5:1-2).
  • Tanto Pablo como Juan se dirigen a los creyentes que leĆ­an sus cartas llamĆ”ndoles Ā«hijitosĀ» (Gal 4:191 Jn 2:112-14283:7184:45:21).

OBSERVACIONES

Estos términos son familiares. Por supuesto, el Nuevo Testamento se refiere a los cristianos con muchos otros términos relacionales, incluyendo «amigos», «discípulos», «seguidores» y «siervos». Pero los términos que indican relaciones familiares superan en número al resto.

Vuelve a revisar la lista. Todas estas son relaciones amorosas, no económicas. Somos hijos de Dios, no Sus clientes. No oramos para simplemente obtener cosas de Dios; mÔs bien, el génesis de toda oración es «”Abba! ”Padre!» (Rom 8:15Gal 4:6).

Somos parte de la familia de Dios, no meros súbditos de Su Reino. Ciertamente nos relacionamos con Dios como nuestro Creador, Rey, Señor, Juez y de muchas otras maneras. Estos términos enfatizan Su poder, autoridad y soberanía sobre nosotros. Son títulos y verdades preciosas en formas únicas. Pero Jesús también enfatizó y quiso que recordÔramos que «el Padre mismo os ama» (Jn 16:27). Casi podríamos decir que nos ama «doblemente», ya que somos Sus hijos tanto por nuevo nacimiento (Jn 1:13) como por adopción (Ef 1:5). Incluso cuando nuestro Padre nos disciplina, lo hace porque nos ama. Como nos recuerda el escritor de Hebreos: «Porque el Señor al que ama disciplina», y cuando lo hace: «Dios os trata como a hijos» (Heb 12:6-7).

Dios es nuestro Padre ahora, y lo serĆ” para siempre cuando vivamos con Ɖl en la Ā«casa de nuestro PadreĀ» (Jn 14:2). Luego de que lleguemos allĆ­, nos regocijaremos en medio de una familia eterna. ĀæHas visto alguna vez esas reuniones de hermanos que fueron separados por la guerra o alguna tragedia y que llevaban cincuenta aƱos sin verse pensando que el otro estaba muerto? Es hermoso contemplar los abrazos amorosos y las lĆ”grimas de alegrĆ­a. Cristiano, pronto y por toda la eternidad verĆ”s los rostros sonrientes de personas que corren para abrazarte, gritando: «”Hermano!Ā» o «”Hermana!Ā».

Estos son términos de intimidad. Los que correrÔn para abrazarte realmente serÔn tus hermanos y hermanas, mÔs cercanos que cualquier persona que hayas conocido en este mundo. Nota como todos estos términos se relacionan con el núcleo familiar. La Biblia no habla de tías, tíos ni primos en nuestras relaciones con Dios ni con Su pueblo. Puede que algunos de tus parientes te saluden en el cielo, pero allí te saludarÔn como «”Hermano!» o «”Hermana!» (incluyendo tu padre, madre o cónyuge terrenal, si estÔn allí).

¿Te has dado cuenta de que ninguna otra relación de las que disfrutes en la tierra, por mÔs larga o íntima que haya sido, se compararÔ con el vínculo que sentirÔs con cada persona en el cielo? Esto ocurrirÔ debido a la obra del Espíritu Santo y a los cambios inimaginables que experimentarÔ cada parte de nuestro ser. De hecho, incluso ahora el Espíritu nos ha unido con otros creyentes, y esa unión es mÔs profunda que la que tenemos con nuestra familia terrenal. Debido a esto, y de una manera coherente con todos los mandamientos bíblicos sobre cómo debemos relacionarnos con nuestra familia terrenal, nuestra primera y mÔs alta lealtad es a la familia de Dios.

Estos son tĆ©rminos ideales. Con esto quiero decir que estos tĆ©rminos se refieren a lo que deberĆ­an ser nuestras relaciones, sin ninguna de las asociaciones negativas que pudieran tener en este mundo. En esta tierra quizĆ”s tengamos que soportar a un padre cruel, una rivalidad entre hermanos o a un cónyuge infiel. Y por causa de estas experiencias, a algunos les cuesta pensar bĆ­blicamente acerca de Dios como Padre, o de sus compaƱeros cristianos como hermanos y hermanas en Cristo, y de Cristo como Esposo. Las Escrituras reconocen que el pecado mancha toda relación de este lado del cielo, incluso las relaciones cristianas mĆ”s amorosas. Sin embargo, somos llamados a buscar la pureza y la santidad (el ideal) en todas ellas (ver 1 Tim 5:1-2).

La realidad en este momento es que Dios es un Padre perfecto y que Jesús es un Hermano perfecto. Un día, junto con todos los creyentes, seremos una novia perfecta para Cristo, «santa y sin mancha» (Ef 5:27). En aquel día, en el cielo que Jonathan Edwards llamó «un mundo de amor», toda relación con cualquier otra persona serÔ verdaderamente perfecta.

Cristiano, todos estos términos son tu patrimonio espiritual. Úsalos, y regocíjate en ellos.

Este articulo fue publicado originalmente en Tabletalk Magazine.
Donald S. Whitney
Donald S. Whitney

El Dr. Donald S. Whitney es profesor de Espiritualidad BĆ­blica en el Southern Baptist Theological Seminary en Louisville, Ky. Es autor de varios libros, incluyendo Disciplinas espirituales para la vida cristiana y Orando la Biblia.

Hijos de un Dios que canta

Soldados de Jesucristo

Abril 27/2021

Solid Joys en EspaƱol

Hijos de un Dios que canta

John Piper

John Piper

Encuentra mƔs devocionales de John Piper en EspaƱol
en nuestro sitio web:
https://devocionalsolidjoys.com/

Encuentra mĆ”s recursos gratuitos en: http://sdejesucristo.org
SĆ­guenos en Facebook: https://www.facebook.com/SoldadosDeJe…
SĆ­guenos en Instagram: https://www.instagram.com/SoldadosDeJ…
SĆ­guenos en Twitter: https://twitter.com/sdJesucristo

Yo soy la luz del mundo (2)

Martes 27 Abril

Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andarÔ en tinieblas, sino que tendrÔ la luz de la vida.Juan 8:12

Yo soy la luz del mundo (2)

Ese segundo ā€œyo soyā€, pronunciado por JesĆŗs, alude a la profecĆ­a de IsaĆ­as con respecto al MesĆ­as, quien debĆ­a traer la luz no solo a Israel, sino a todo el mundo. ā€œQue tĆŗ seas… por luz de las nacionesā€ (IsaĆ­as 49:6).

La luz dada por Dios ā€œresplandeceā€ en las tinieblas: nos muestra el verdadero rostro del mundo que nos rodea, descubre lo que queremos esconder en nuestro corazón. Ella ā€œalumbra a todo hombreā€ (Juan 1:59), pero su efecto siempre depende de la manera en que es recibida. Podemos escondernos o huir de ella, tal como hacen los insectos que corren a esconderse en otro lugar cuando levantamos la piedra que los cubrĆ­a. Entonces no tiene efecto. ā€œLos hombres amaron mĆ”s las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malasā€ (Juan 3:19). Pero si el corazón estĆ” realmente comprometido, como lo subraya la expresión ā€œel que me sigueā€, esa luz es una guĆ­a y una fuente de bendición. Para el corazón, es ā€œla luz de la vidaā€.

Seguir a JesĆŗs es confiar en Ć©l en todos los aspectos de mi vida, pues me ama y es mĆ”s sabio que yo; es obedecerle en todo lo que me dice. ā€œYo, la luz, he venido al mundo, para que todo aquel que cree en mĆ­ no permanezca en tinieblasā€ (Juan 12:46).

Antiguamente, el pueblo de Dios avanzaba hacia la tierra prometida siguiendo la nube que lo iluminaba y lo conducĆ­a. AsĆ­ JesĆŗs camina hoy con nosotros, y su Palabra es una luz a nuestro camino.

ā€œLĆ”mpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi caminoā€ (Salmo 119:105).(continuarĆ” el próximo martes)

AbdĆ­as – Marcos 3 – Salmo 49:10-15 – Proverbios 14:17-18

Ā© Editorial La Buena Semilla, 1166 PERROY (Suiza)
ediciones-biblicas.chĀ –Ā labuena@semilla.ch