//
estás leyendo...
Devocional, Familia, Todos los Artículos, Vida Cristiana

«A los que predestinó, a éstos también llamó»

11 de octubre

«A los que predestinó, a éstos también llamó».

Romanos 8:30

En 2 Timoteo 1:9 encontramos estas palabras: «Nos salvó y llamó con llamamiento santo». Ahí tenemos una piedra de toque mediante la cual comprobar nuestro llamamiento: se trata de un «llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y según la gracia». Dicho llamamiento impide toda confianza en nuestras propias obras y nos conduce solo a Cristo para obtener la salvación; pero, después, el mismo nos limpia de las obras de muerte para que sirvamos al Dios vivo y verdadero. Como el que te llamó es santo, así debes tú también ser santo. Si vives en el pecado, no has sido llamado; pero si realmente eres de Cristo, entonces dirás: «Nada me apena tanto como el pecado; deseo librarme de él, Señor, ayúdame a ser santo». ¿Es este el anhelo de tu corazón? ¿Es este el tenor de tu vida para con Dios y con su divina voluntad? También en Filipenses 3:13, 14 se nos habla del «supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús». ¿Es tu llamamiento, pues, un «supremo llamamiento»? ¿Ha ennoblecido el mismo tu corazón y lo ha inclinado hacia las cosas celestiales? ¿Ha elevado tus esperanzas, tus gustos y tus deseos? ¿Ha alzado el nivel del invariable curso de tu vida de modo que la vivas juntamente con Dios y para Dios? Otra prueba la hallamos en Hebreos 3:1: «Participantes del llamamiento celestial». El llamamiento celestial es un llamamiento del Cielo. Si quien te llama es un hombre, no estás siendo llamado. ¿Procede de Dios tu llamamiento? ¿Es un llamamiento tanto al Cielo como del Cielo? A menos que seas extranjero aquí y el Cielo constituya tu hogar, no has sido llamado con un llamamiento celestial: porque los que así han sido llamados confiesan que esperan una ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios, y ellos son peregrinos y extranjeros en la tierra. ¿Es tu llamamiento santo, soberano y celestial? Entonces, querido amigo, Dios te ha llamado; porque tal es el llamamiento con que él ha llamado a su pueblo.

Spurgeon, C. H. (2012). Lecturas vespertinas: Lecturas diarias para el culto familiar. (S. D. Daglio, Trad.) (4a edición, p. 295). Moral de Calatrava, Ciudad Real: Editorial Peregrino.

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Las Bienaventuranzas

Mateo 5:3-12 “Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos recibirán misericordia. “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.

Twitter

A %d blogueros les gusta esto: