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Devocional, Familia, Todos los Artículos, Vida Cristiana

Carta de Pablo

14 OCTUBRE

1 Reyes 17 | Colosenses 4 | Ezequiel 47 | Salmo 103

En varios momentos del Nuevo Testamento, se nos presentan breves semblanzas de grupos de personas cristianas. Romanos 16 nos ofrece uno de estos retratos, y Colosenses 4:7–18 nos presenta otro. Los hombres y las mujeres que se mencionan brevemente vivieron vidas complejas y entrelazadas, de las cuales no sabemos casi nada. Pero son nuestros hermanos y hermanas en Cristo: se enfrentaron a la tentación, superaron desafíos, ejecutaron tareas muy diferentes y llevaron a cabo su papel en diversos estratos de la sociedad. La mirada breve que se nos ofrece aquí alimenta nuestra imaginación; nuestra curiosidad más plena será satisfecha sólo en el cielo.

Algunos comentarios nos pueden ofrecer pistas sobre lo que se puede aprender de la información que suministra la carta de Pablo.

(1) Pablo mantenía un grupo de personas trabajando con él. Una de sus funciones era viajar entre los lugares donde estaba Pablo y las iglesias de las cuales él se sentía responsable. Si combinamos las cartas de Pablo con el libro de los Hechos, es posible trazar algunas de las rutas constantes de viaje. Aquí, Pablo envía a Tíquico a los colosenses con un propósito explícitamente pastoral (4:7–8).

(2) El “Marcos” del que se habla en el 4:10, con toda seguridad era Juan Marcos, el autor del segundo Evangelio. Aquí se le identifica como pariente de Bernabé. Esto podría explicar parcialmente la disputa entre Bernabé y Pablo en cuanto a si se le debería dar a Marcos una segunda oportunidad después de que este abandonara la primera expedición misionera (Hechos 13:5, 13; 15:37–40). Ciertamente, ya al final del ministerio de Pablo, Marcos había sido restaurado ante los ojos del apóstol (2 Timoteo 4:11).

(3) Los colaboradores de Pablo solían incluir judíos y gentiles (4:11). No hace falta mucha imaginación para reconocer los retos y tensiones que nacían de este arreglo, así como las bendiciones y riquezas.

(4) Epafras surge como un modelo formidable. Siempre está “luchando en oración” por los creyentes colosenses. Lo que pide, sobre todo lo demás, es que ellos, “plenamente convencidos, os mantengáis firmes, cumpliendo en todo la voluntad de Dios.” (4:12). ¡Cuánta necesidad hay hoy día en la iglesia de Cristo de guerreros de oración con un énfasis como este!

(5) El “Lucas” que se menciona en el 4:14 seguramente era el autor del tercer Evangelio y del libro de los Hechos, y era gentil (puesto que aparece en la sección de los gentiles dentro de esta lista, 4:11ss). Esto le convierte en el único escritor gentil de un documento del Nuevo Testamento. A Demas se le menciona en la misma frase, pero probablemente este es el mismo que al final abandona la misión y el evangelio (2 Timoteo 4:10). Los buenos comienzos no garantizan buenos finales.

(6) Las iglesias del primer siglo no tenían edificios propios. Los creyentes se reunían regularmente en los hogares de los miembros más adinerados. Ninfas, de Laodicea, era una de las mujeres ricas de una ciudad próspera, y la iglesia se congregaba en su casa (4:15).

Carson, D. A. (2013). Por amor a Dios: Devocional para apasionarnos por la Palabra. (R. Marshall, G. Muñoz, & L. Viegas, Trads.) (1a edición, Vol. I, p. 287). Barcelona: Publicaciones Andamio.

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