//
estás leyendo...
Devocional, Familia, Todos los Artículos, Vida Cristiana

Menosprecio y Fe

DÍA 36

Salmo 22

Dosis: Fortaleza y Socorro

Menosprecio y Fe

“Pero yo, gusano soy y no hombre; la gente se burla de mí, el pueblo me desprecia. Cuantos me ven, se ríen de mí; lanzan insultos, meneando la cabeza: «Éste confía en el SEÑOR, ¡pues que el SEÑOR lo ponga a salvo! Ya que en él se deleita, ¡que sea él quien lo libre!»” (Salmo 22:6–8) (NVI)

El poeta sigue suplicando la intervención y la misericordia de Dios en medio del dolor. Describe situaciones de escarnio y de máxima aflicción, se siente humillado, avergonzado, profundamente herido. Al silencio de Dios añade una nueva crisis, la crueldad de los demás. Como hemos leído, el salmista se siente un “gusano” tanto en su condición física como anímica, ya que soporta la burla y el escarnio. Los demás menean la cabeza y cuestionan su fe. ¿Te ha sucedido que en los peores momentos han cuestionado tu integridad cristiana? El salmista experimentó todo esto, pero en medio del dolor y la agonía se solidifica su confianza en que su fortaleza y socorro provienen de Dios.

El salmista continúa su lamento con imágenes de violencia y crueldad que se cumplieron proféticamente en el momento de la pasión y crucifixión de Jesús: “Como agua he sido derramado; dislocados están todos mis huesos. Mi corazón se ha vuelto como cera, y se derrite en mis entrañas. Se ha secado mi vigor como una teja; la lengua se me pega al paladar. ¡Me has hundido en el polvo de la muerte!. Como perros de presa, me han rodeado; me ha cercado una banda de malvados; me han traspasado las manos y los pies. Puedo contar todos mis huesos; con satisfacción perversa la gente se detiene a mirarme. Se reparten entre ellos mis vestidos y sobre mi ropa echan suertes.

El salmista siente que su vida se extingue entre la crueldad de los demás y la lejanía de Dios. ¿No fue acaso lo que vivió nuestro Señor en la cruz del calvario? Estas palabras no son sólo una metáfora, sino la descripción de un gran sufrimiento. Expresiones que se cumplieron en Cristo cuando “traspasaron los clavos sus manos y sus pies” cuando su corazón por el dolor “se derritió como cera” y sus verdugos se jugaron su túnica y “se repartieron su ropa”.

Pero increíblemente, el salmista no se queda en el dolor, se mueve en fe hacia la petición y reconoce que la soberanía de Dios aún puede socorrerle: “Pero tú me sacaste del vientre materno; me hiciste reposar confiado en el regazo de mi madre. Fui puesto a tu cuidado desde antes de nacer desde el vientre de mi madre mi Dios eres tú. No te alejes de mí, porque la angustia está cerca y no hay nadie que me ayude.

Oraciones y peticiones que revelan una gran fe en medio del dolor intenso y la crisis. ¡Jesús mismo nos enseñó a confiar y a ser agradecidas por la liberación que Dios está dispuesto a darnos siempre! “Pero tú eres santo, tú eres rey, ¡tú eres la alabanza de Israel! En ti confiaron nuestros padres; confiaron, y tú los libraste; a ti clamaron, y tú los salvaste; se apoyaron en ti, y no los defraudaste.

Oración: Señor enséñame a confiar y a ser agradecida cuando me libras de las crisis. Que no tambalee mi fe. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 51). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 

Comentarios

Aún no hay comentarios.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Alimentemos El Alma Auido

Twitter

A %d blogueros les gusta esto: