Brillando a la sombra de su gloria

Isha – Salmos

DÍA 77 – Salmo 45

Dosis: Majestad

Brillando a la sombra de su gloria

“Cetro de justicia es el cetro de tu reino; has amado la justicia y aborrecido la maldad; por tanto te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros. Mirra, áloe y casia exhalan todos tus vestidos, desde palacios de marfil te recrean”. (Salmo 45:6b–8)

Qué hermosa descripción nos da este Salmo de la justicia de Cristo como un cetro. Todo lo que este rey hace es justo y está de acuerdo con el designio eterno y la voluntad de Dios, que son la norma y razón eternas del bien y del mal. Jesús sufrió por causa de la justicia y la destrucción del pecado “el justo por los injustos”.

Pero en este pasaje se nos habla también del ungimiento del rey. Se dice que sus vestidos estaban impregnados de perfume. En cuanto a los elementos que se mencionan, la mirra es una resina aromática que con frecuencia se elabora en forma de polvo. Los magos se la llevaron de regalo a Jesús y las mujeres la compraron para ungir el cuerpo muerto del Señor. La canela se elaboraba de las flores secas. El áloe es una madera aromática originaria de La India. La presencia de este rey exhalaba un exquisito aroma.

Se dice también que sus palacios son de marfil, que eran los más magníficos de ese entonces. ¿Te imaginas cómo serán las calles del cielo? Tal vez aquí vivas en un lugar muy humilde, pero las mansiones celestiales son mejores que los palacios de marfil. Aquí se compara por su pureza, al oro de Ofir, que era el más refinado y costoso.

En este contexto aparece la reina: “Está la reina a tu diestra con oro de Ofir”. En el Nuevo Testamento es la iglesia la esposa del cordero, cuya belleza y gracia son sus ornamentos que se comparan al lino fino y resplandeciente de Apocalipsis 19:8: “Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente; porque el lino fino es las acciones justas de los santos”. ¿Están procurando vestirte de este lino fino? Como novias debemos exhalar también un exquisito perfume, un carácter santificado, una fragancia de amor por nuestro Salvador.

Solo podemos ser novias regias y gloriosas a su sombra, porque él comparte con nosotras su santidad, él nos limpia, nos lava, nos viste, nos adorna. Para que un día contemplemos su majestad.

Oración: Señor enséñame a deleitarme en tu hermosura y a santificar mi vida bajo tu sombra. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 92). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.

 


Deja un comentario