El Rey de todos los pueblos

Isha – Salmos

DÍA 82

Dosis: Alabanza

El Rey de todos los pueblos

“Aplaudan, pueblos todos; aclamen a Dios con gritos de alegría. ¡Cuán imponente es el SEÑOR Altísimo, el gran rey de toda la tierra! Sometió a nuestro dominio las naciones; puso a los pueblos bajo nuestros pies; escogió para nosotros una heredad que es el orgullo de Jacob, a quien amó.” (Salmo 47:1–4) (NVI)

Este Salmo comienza con un llamado a alabar al Señor y pertenece al grupo de los llamados “Salmos de entronización” que reconocen a Dios como Señor y Rey de toda la tierra. El salmista llama a Israel y a todos los pueblos a celebrar la soberanía divina, afirmando su poder divino sobre las naciones.

El salmista insta a las naciones derrotadas por Israel a alabar al “Señor de toda la tierra”, ya que en la antigüedad cuando un pueblo era derrotado, se convertía en vasallo no sólo del ejército y el pueblo que lo conquistó sino también de sus divinidades. Así Israel expandía su convicción teológica y era portador del conocimiento de Dios a naciones idólatras. Y así Dios conquistaba también los corazones.

Aquí el salmista empieza diciendo “Aplaudan” en otra versiones “Batir las manos” que era símbolo de gozo y alegría. Y había que alabarlo porque el Señor es “imponente, temible, admirable”. Además es el único Rey de toda la tierra. El salmista propone aplausos, aclamaciones, toques de trompeta. Porque éste es el Dios supremo, más alto y poderoso que cualquier otro dios. El Dios que cumple sus pactos, quien da las heredades, recordemos que les había dado la tierra prometida y el triunfo sobre las naciones enemigas. ¿Lo aclamas así? ¿Sientes que tu corazón se ensancha en medio de la alabanza? ¿Celebras el cumplimiento de sus promesas en tu vida y su heredad? ¡Aplaude! Porque: “Dios el SEÑOR ha ascendido entre gritos de alegría y toques de trompeta.”

El Salmista sigue instando a la alabanza: Canten salmos a Dios, cántenle salmos; canten, cántenle salmos a nuestro rey. Dios es el rey de toda la tierra; por eso, cántenle un salmo solemne. Dios reina sobre las naciones; Dios está sentado en su santo trono.” El Dios de toda la tierra merece nuestra alabanza y que reconozcamos su santo trono celestial.219 Porque como dice el salmista el Altísimo merece ser enaltecido, alabado y reconocido como el Dios y Rey de toda la tierra y de nuestras vidas.

Oración: Señor, enséñame a mirarte como ese Rey de gloria que reina sobre todas las naciones. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 97). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.


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