Isha – Salmos

DÍA 74 – Salmo 45
Dosis: Valentía y Justicia
Un Novio Valeroso Y Justo
“Ciñe tu espada, sobre el muslo, oh valiente, con tu gloria y tu majestad. En tu gloria sé prosperado; cabalga sobre palabras de verdad, de humildad y de justicia, y tu diestra te enseñará cosas terribles.” (Salmo 45:3–4)
Después de la belleza y su gracia se halagan el valor y las grandes proezas de este rey justo. Dios tenía un propósito al ungir reyes; ellos debían tomar las armas de la verdad y la justicia para defender al pueblo de sus enemigos. Y luchar a favor de los oprimidos y menesterosos, siendo además defensores de huérfanos y viudas. El Salmo enfatiza así las responsabilidades éticas y morales de los gobernantes, era deber del rey ser el defensor de la verdad y la justicia. En su forma de gobierno debía evidenciar estas cualidades. Este canto era parte de la liturgia y era entonado en las bodas reales.
Qué interesante que en el día de su boda, el salmista le recuerde al rey cuáles son sus responsabilidades y la razón por la cual fue ungido líder del pueblo de Dios. Hay otros Salmos reales como el Salmo 72, escrito para recordar al rey y a sus descendientes, que Dios los ha puesto para defender a los débiles y a los pobres y hacer justicia y no para acrecentar su poder y sus riquezas a expensas de ellos.
Jesús se muestra en los evangelios en su verdad, mansedumbre y justicia. Estas son su gloria y su majestad. La gente llega a creer en él porque es manso y humilde. Y sus discípulos aprenden de primera mano la lección de la humildad.188 El mismo Pablo alude a estos atributos cuando escribe a sus hijos espirituales “Yo Pablo, os ruego por la mansedumbre y ternura de Cristo”…Jesús no tuvo gloria ni majestad externa en este mundo porque tomó la forma de siervo, hecho semejante a los hombres190, toda su gloria y majestad era espiritual.
¡Cómo contrasta la justicia de Cristo y su reinado espiritual con la injusticia de nuestros gobernantes actuales! Muchos de ellos sólo llegan al poder para enriquecerse y cumplir metas personales. Aún nosotras, cuando tenemos algún tipo de poder muchas veces no lo usamos sabiamente. Sigamos aprendiendo de Jesús, nuestro rey justo. Seamos bendecidas por su mansedumbre, ternura y su justicia. Y aprendamos como Él a ser valientes, justas, humildes y prudentes.
Oración: Señor enséñame hazme comprender la dimensión de tu justicia para ser una mujer justa. Amén.
De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 89). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.