Quietas en el mejor refugio

Isha – Salmos

DÍA 81 – Salmo 46

Dosis: Paz y Salvación

Quietas en el mejor refugio

“Dios es nuestro amparo y nuestra fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. Por eso, no temeremos aunque se desmorone la tierra y las montañas se hundan en el fondo del mar; aunque rujan y se encrespen sus aguas, y ante su furia retiemblen los montes.” (Salmo 46:1–3)

Este Salmo celebra una gran victoria. Una salvación impresionante, tal vez la que narra el profeta Isaías frente al imperio asirio, o aquel acontecimiento registrado en el libro de segunda de Crónicas capítulo 20 frente a los moabitas, edomitas y amonitas. En ambos casos, Dios liberó milagrosamente a su pueblo.

Aquí se describe a Dios como nuestra fortaleza, en quien encontramos amparo y ayuda en tiempos de angustia. Las imágenes que utilizan el salmista para expresar el poder de Dios son impresionantes: montes que tiemblan y se hunden en el fondo del mar, la furia de las olas que amenazan con inundar la tierra., ¡Una conmoción de la naturaleza! Sugiere que en medio del caos ¡podemos seguir confiando en un Dios que es nuestro refugio!

Frente a las aguas turbulentas que amenazan, el salmista describe un río saludable para el alma: “Hay un río cuyas corrientes alegran la ciudad de Dios, la santa habitación del Altísimo.” No sabemos si este río es real o figurativo, pero no podemos evitar recordar las palabras del Señor Jesús cuando dijo: “El que beba del agua que yo le daré, no volverá a tener sed jamás, sino que dentro de él esa agua se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna.”210 Y aquellas otras: “De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva.” ¿Bebiste ya de este manantial de vida eterna? ¿Aún tienes sed?

El salmista está seguro que su ciudad no caerá frente a los enemigos, porque Dios está en medio de ella: “Dios está en ella, la ciudad no caerá; al rayar el alba Dios le brindará su ayuda. Se agitan las naciones, se tambalean los reinos; Dios deja oír su voz, y la tierra se derrumba. El SEÑOR Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob.” ¡Otra gran enseñanza para nosotras! Podemos confiar en Dios como nuestro refugio, porque ´”El está en medio de nosotras”. ¿Reina en nuestro corazón? ¿Reina en nuestro hogar? Recordemos que uno de sus nombres significa “Dios con nosotros”.213

El salmista sigue celebrando los prodigios del Señor: “Vengan y vean los portentos del SEÑOR… Ha puesto fin a las guerras en todos los confines de la tierra, ha quebrado los arcos, ha destrozado las lanzas, ha arrojado los carros al fuego.” Para finalmente darnos la clave de la victoria: “«Quédense quietos, reconozcan que yo soy Dios. ¡Yo seré exaltado entre las naciones! ¡Yo seré enaltecido en la tierra!» El SEÑOR Todopoderoso está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob.”215

Oración: Señor enséñame a quedarme quieta para ver tu obrar poderoso en mis batallas personales. Amén.

De Vergara, P. A., de Vera, A. D., & Harris, K. O. (2012). Isha-Salmos: Una dosis diaria de fe para ti. (P. A. de Vergara, Ed.) (Primera Edición, p. 96). Lima, Perú: Ediciones Verbo Vivo.


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