Aviva Nuestros Corazones
Serie: Sirve como el Salvador
J25 ā Servidores de hoy
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Carmen Espaillat: Cuando te llamas sierva, estÔs haciendo una declaración poderosa.
Nancy Leigh DeMoss: Somos mÔs parecidas a SatanÔs cuando estamos sirviendo por el deseo de ser reconocidas, y somos mÔs como Jesucristo cuando estamos sirviendo sin necesidad de reconocimiento o pendientes de nuestra reputación, sino solo queriendo dar nuestra vida por el bien de Jesús y de otros.
Carmen: EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de SaladĆn.
En los Ćŗltimos seis programas, hemos estado en una serie llamada Ā«Sirviendo como el SalvadorĀ». Hemos visto algunos ejemplos increĆbles a travĆ©s de la Biblia de los siervos. EstĆ”s a punto de escuchar de algunos siervos increĆbles de nuestros dĆas.
Vamos a escuchar una conversación que Nancy tuvo con unas amigas que escucharon a Nancy enseƱar sobre el servicio. EscucharĆ”s de Holly Elliff, Judy Hurt y Kim Wagner. Y tambiĆ©n vas a escuchar acerca de Kathy Helvey, quien estĆ” en la presencia del SeƱor; ella murió un tiempo despuĆ©s de realizar esta grabación. Fue una sierva hasta el final de sus dĆas. Nancy comienza con un ejemplo.
Nancy: ĀæCuĆ”ntas de ustedes han tenido que llenar un currĆculum, o han ido a una entrevista de trabajo? Bueno, la mayorĆa de nosotras seguramente. Si tuvieras que llenar esa solicitud o el currĆculum, probablemente querrĆan saber tus cualificaciones para ese trabajo. ĀæQuĆ© has hecho? ĀæQuĆ© sabes hacer? ĀæQuĆ© te hace pensar que puedes hacer este trabajo?
Tal vez has estado en una posición, como yo, de contratar a alguien para trabajar en tu compaƱĆa o en tu empresa o en la organización donde trabajas y quieres saber de ese solicitante, ĀæquĆ© cualificaciones tiene? ĀæPuede hacer este trabajo? Existen ciertos requisitos que debes buscar cuando vas a contratar a alguien, si has elegido un esposo, aquellas de ustedes que estĆ”n casadas, hubo ciertos requisitos que estabas buscando. SĆ© que tenemos algunas jóvenes que nos escuchan que estĆ”n todavĆa en la secundaria y no han elegido un esposo todavĆa, pero es probable que desde el momento que tenĆan como cuatro aƱos de edad tenĆan ya una idea: āAsĆ es como quiero que sea el hombre con quien me case, estos son los requisitosā.
Se buscan ciertas cualidades, se buscan ciertas cualidades en un lĆder, cuando elegimos el presidente de nuestro paĆs por ejemplo quisiĆ©ramos que tenga ciertas cualidades. Cuando eliges un pastor para tu iglesia, quieres que Ć©l tenga ciertas cualidades. Si vas a tener un matrimonio exitoso, hay ciertas cualidades que debes exhibir en ese matrimonio. Hay ciertas cualidades que necesitan en una iglesia y en las personas de una iglesia si quieren tener una iglesia saludable y funcional.
Pero hoy quiero hablar, ya sea en el trabajo, o en la casa o en la iglesia, sobre una cualidad que determina si alguien va a ser realmente grande, de hecho creo que esta es la mayor cualidad para poner a alguien en el camino hacia la verdadera grandeza. Es una cualidad que probablemente no aparece en la mayorĆa de las solicitudes o en la mayorĆa de los currĆculums, de hecho creo que es una de las mĆ”s ignoradas y de las menos comunes y una de las cualidades menos valoradas en nuestra cultura, es una cualidad que no se encuentra muy a menudo en las personas en el lugar de trabajo, en los hogares o en las iglesias. De hecho para muchas personas en nuestra cultura, esta cualidad es algo que se desprecia, es algo que en realidad no se respeta, es algo que algunas personas encuentran hasta repulsivo, es una cualidad que a veces queremos que los demĆ”s tengan, pero no estamos tan ansiosas de tenerla nosotras mismas y por supuesto estoy hablando de la cualidad de un corazón de sierva.
El servicio es algo de lo que no oĆmos mucho hoy en dĆa, no es necesariamente algo que se considera impresionante. Si solicitas un trabajo en un restaurante de comida rĆ”pida o en alguna empresa local no es algo que piensas poner en la parte superior de tu currĆculum: āYo soy una sierva, yo soy una servidora, he desarrollado la cualidad del servicioā.
No es algo que se considera impresionante, la gente quiere saber si eres un lĆder, o si tienes logros, pero creo que el servicio, el tener un corazón de sierva, es imprescindible para tener un buen desempeƱo en cualquier rol que tengas en la vida.
En nuestra cultura estamos mucho mÔs enfocados en el éxito que en servir, estamos mÔs enfocados en celebridades que en siervos. Observa a las personas que estÔn en las noticias, la gente que estÔ en las revistas, esas son las celebridades, las estrellas, las personas que tienen todo tipo de logros, no solemos sacar a la luz a alguien porque es un gran servidor. A menudo los servidores son las personas que estÔn detrÔs de la escena, no estÔn en la mira, nadie los toma en cuenta. Son personas que no se dan a conocer. ¿Quién quiere ser una sierva? Queremos estar en la cima. Queremos ser artistas, queremos ser famosas. Pero la Escritura tiene una perspectiva del servicio de ser un siervo, que es exactamente lo contrario de la perspectiva del mundo.
Y esto se debe a que la perspectiva de Dios sobre la grandeza es exactamente lo contrario de la perspectiva del mundo sobre la grandeza.
Hemos estado describiendo las cualidades de un corazón de sierva, lo que significa ser una sierva de Cristo y servir a los demĆ”s. Diakonos, sirviendo para las necesidades de los demĆ”s. He sido bendecida por tu corazón, Kathy, todavĆa tengo en mi congelador un pedazo pan de guineo que apareció en mi puerta con una preciosa tarjeta tuya y estoy preparĆ”ndome para disfrutarlo.
Kathy Helvey: PensĆ© que habĆa permanecido allĆ un mes mientras estabas fuera.
Nancy: No, no fue asĆ, y eso fue un detalle que se convirtió en algo muy especial, muy oportuno. He sido bendecida por las maneras en que las mujeres alrededor de esta mesa han sido siervas para mĆ y tambiĆ©n para otros. ĀæQuiĆ©n viene a tu mente, cuando piensas en alguien que tiene un corazón de sierva? ĀæCómo has visto a alguien demostrar un corazón de sierva, dentro del cuerpo de Cristo?
Kathy: La primera persona para mĆ es mi madre. Mi madre es un ejemplo perfecto de ello cuando nos reunimos, Ā» ĀæA dónde vamos a cenar? ĀæA dónde te gustarĆa ir? ĀæBueno, quĆ© comeremos? ĀæQuĆ© les gustarĆa comer? ĀæQuĆ© tipo de empanadas haremos para Navidad? ĀæDe quĆ© tipo les gustan? Ā«.
Nunca se preocupa por lo que ella quiere. Siempre piensa en todos los demĆ”s, y ahora que tiene ochenta seis aƱos de edad y tiene diferentes cosas en su vida. . . Ella vive sola, todavĆa maneja; ella visita los hogares de ancianos y empuja a las personas estĆ”n en silla de ruedas que son mĆ”s jóvenes que ella y es una bendición para ellos.
Nancy: ”Eso es precioso!
Holly Elliff: Tenemos una chica en la iglesia que se llama Sherry, y su marido es el lĆder de alabanza. Casi cada domingo, entre los dos servicios, ella cocina un desayuno caliente, que lleva a la iglesia, de modo que los miembros del grupo de alabanza, que llegan muy temprano, puedan comer entre los servicios y disfrutar de su comida. Ella no quiere que nadie sepa que ella hace esto. Ella no obtiene recompensa por hacerlo, lo hace porque ella es una sierva, y tiene un corazón de sierva.
En uno de nuestros seminarios de los grupos de alabanza, ella cocinó todas las comidas. Al final, todos dimos un poco de dinero para darle una ofrenda. Ella estaba avergonzada de que la llevĆ”ramos fuera de la cocina y le aplaudiĆ©ramos porque ella estaba mĆ”s cómoda detrĆ”s de la escena, sirviendo. Ella estaba en su ambiente, estaba muy muy cómoda allĆ.
Kathy: Otra persona que viene a mi mente que hace poco entró a nuestra vida, es Judy Hurt, y ella se ha dedicado a cuidar a nuestra hija autista, Stephanie. Tres dĆas a la semana ella sale a la comunidad con ella y hacen cosas diferentes. Pero Judy no solo cuida a mi hija. Ella va mĆ”s allĆ”. Ella la escucha, y habla con ella. Piensa en diferentes tipos de cosas que pueden hacer juntas. Y le envĆa cartas y notas.
Pero ella nunca se darĆ” cuenta, de este lado del cielo, la bendición que ella es para mĆ. Ella ha entrado en la vida de mi hija y me ha ganado para siempre porque ha bendecido nuestra vida como padres. No puedo pensar en una sola persona en la vida de mi hija de veintiĆŗn aƱos, que haya tenido tan gran interĆ©s por ella y la haya amado y querido conocer realmente como persona.
El otro dĆa me dijo, Ā«Stephanie tiene la personalidad mĆ”s hermosaĀ». pensĆ©, «¿Personalidad? ĀæHas cavado tan profundo como para ver un poco de su personalidad? Ni siquiera puedo distinguirlo a veces, y yo soy su madre.Ā» Ella es una increĆble bendición para mĆ, una increĆble bendición.
Nancy: Ylo que nuestros oyentes no saben es que Judy estÔ aquà en nuestra audiencia. «Has venido aquà solo para escuchar, pero estÔs sentada aquà limpiÔndote las lÔgrimas. ¿Qué es lo que piensas de lo que Kathy acaba de compartir, de lo que significas para ella?»
Judy Hurt : En realidad, ha sido una alegrĆa increĆble. La verdad es que no tenĆa ni idea, como me iba a sentir cuidando de Stephanie. Cuando Kathy y yo comenzamos a hablar de esto, yo no le conocĆa, y las personas que me conocen saben que me encanta servir. Pero muchas veces sirvo porque es lo que quiero hacer, pero fĆ”cilmente puedo desviarme.
Cuando llegó esta oportunidad, vi que era del SeƱor. Era mucho mĆ”s de lo que yo pensaba que iba a ser. El solo conocer a Kathy y . . . Es interesante porque en el mes de junio en una sesión de grabación de Aviva Nuestros Corazones, yo estaba sentada dos filas detrĆ”s de Kathy y recuerdo haber orado, Ā”SeƱor, he disfrutado de Kathy tanto! Me encantarĆa llegar a conocerla mejor. ĀæHay alguna manera en que pueda llegar a conocerla mejor?Ā»
Nancy: ĀæTe has sentido presionada por este trabajoāte ha llevado fuera de tu zona de confort?
Judy: SĆ. Recuerdo, que las primeras veces que nos juntamos, pensĆ©, «¿Cómo voy a hablar con esa niƱa? ĀæCómo voy a relacionarme con ella?Ā»
Nancy: ĀæAsĆ que no tenĆas capacitación profesional para este tipo de trabajo?
Judy: No, definitivamente no yo era la directora de preescolar en mi iglesia.
Kathy: Lo que me ha asombrado en tu cuidado de Stephanie es que tĆŗ no tienes una formación para esto; y tĆŗ, sin ni siquiera decirme, fuiste a una biblioteca y has consultado libros para conocer sobre el autismo, vĆdeos sobre el autismo, has leĆdo artĆculos, y has compartido algunas ideas maravillosas conmigo.
Nancy: Un verdadero corazón de sierva, no solo hace lo que es necesario, sino que va mÔs allÔ.
Kathy: En varias ocasiones he llegado a casa y la ropa que habĆa dejado en la secadora se encuentra doblada y acomodada en la canasta.
Fue muy interesante el dĆa de Acción de Gracias. Siempre invitamos gente a casa para ese dĆa.
Pensamos, «¿A quiĆ©n invitaremos este aƱo?Ā» EstĆ”bamos pensando en distintas personas. Y le dije a mi marido, a Stephanie y a mi hijo Robby de diecisĆ©is aƱos, Ā«Bien, ĀæquĆ© les parece a Judy y a su esposo, Kirk, para el dĆa de Acción de Gracias?Ā» y Robby dijo, Ā«Bueno, por mĆ estĆ” bien, ya es parte de nuestra familia, Āæno?ā.
Robby llegó a casa un dĆa y Judy estaba doblando ropa como si fuera una cosa normal. Robby quedó tan impresionado de que no solo cuidara de Stephanie, terminara su trabajo y se fuera. Sino que ella estaba ahĆ siendo parte de la familia, un increĆble corazón de sierva.
Judy: He descubierto que los momentos en los que obtengo mayor gozo en el servicio es cuando estoy totalmente fuera de mi zona de confort. Eso es porque estoy tan consciente de que no soy yo. Yo creo que cuando hacemos las cosas con la perspectiva adecuada y la motivación adecuada, hay un increĆble gozo. No se trata solo de lo que obtengo, pero tengo la sensación de que la razón de lo que hacemos es para la gloria de Dios.
Nancy: Judy, lo que has dicho de forma tan hermosa ilustra lo que dijo JesĆŗs cuando dijo que es mĆ”s bienaventurado dar que recibir. Lo hiciste sonar como que realmente es un privilegio servir, como que es un honor servir, que es un gozo servir, que esto viene de Dios. Creemos que obtendrĆamos gozo, si alguien viniera a satisfacer nuestras necesidades, pero tĆŗ estĆ”s ilustrando ese poder de atender las necesidades de otros y esa es verdaderamente la manera que encontramos gran gozo.
Holly: Creo que es un verdadero reto para las mamĆ”s, enseƱar a sus hijos a tener corazones agradecidos. Tuvimos un suceso curioso esta semana con Jessica, nuestra hija menor. Ella habĆa decidido hacer tarjetas para nuestros vecinos. Yo estaba leyĆ©ndolas. Nevó un poco ayer por la noche lo cual es un gran problema en Little Rock. Un poco de nieve es un gran problema, y cuando ella se fue a dormir estaba nevando.
En la tarjeta les decĆa a nuestros vecinos, Ā«han sido una bendición para mi vida. Gracias por ser nuestros vecinosĀ». Asimismo, mencionó todos sus nombres, y les puso un cupón que decĆa: vĆ”lida para palear nieve doce minutos. No sĆ© cuĆ”nta nieve pensaba que iba a caer o cuĆ”nto podrĆa palear en doce minutos, pero pensĆ© que era muy bonito que ella decidiera poner un cupón para regalarles un trabajo.
HabĆa tambiĆ©n otra vecina, y ella solo les dio cuatro minutos de palear nieve. No sĆ© lo que significa, quizĆ” no fueron de tanta bendición en su vida. Esa es una ilustración divertida, pero, mientras meditaba en eso, pensĆ©:
Como mamÔs, la verdad es que nos encontramos ante la responsabilidad de modelar a nuestros hijos no solo que el servicio es una bendición y una cosa buena para otras personas, sino la actitud del corazón que tiene que ir junto con el servicio que no me molesta como mamÔ el hecho de que tengo que lavar la ropa, que hacer la comida y niños que vestir.
Hay mamĆ”s que me han dicho, Ā«solo necesito espacio, necesito tiempo para mĆĀ». Esto es cierto, pero lo que creo que necesitamos mĆ”s, es mĆ”s tiempo para el SeƱor, y si pasamos mĆ”s tiempo con el SeƱor, muchas veces, Ćl nos darĆ” lo que necesitamos en nuestro corazón para que podamos seguir sirviendo.
Kathy: Bueno Holly, lo que me viene a la mente es, cuĆ”ntas veces hemos escuchado, o nos hemos sentido incluso, cuando nuestros hijos eran mĆ”s pequeƱos, Āæy yo quĆ©? No tengo una vida propia. Yo coincido contigo. En una ocasión, recuerdo a una madre joven que me preguntó, «¿QuĆ© harĆas de nuevo?Ā»
Ella tenĆa tres hijos pequeƱos en el momento; los mĆos ya eran adolescentes. Ella dijo, Ā» ĀæQuĆ© harĆas de nuevo si estuvieran pequeƱos?Ā» y lo que vino a mi mente de inmediato no fue: Ā«JugarĆa mĆ”s con ellos. Los llevarĆa mĆ”s al parque. LeerĆamos mĆ”s librosĀ».
A pesar de que me hubiera gustado hacer mĆ”s todas esas cosas. La cosa mĆ”s importante que me vino a la mente fue que me gustarĆa haber pasado mĆ”s tiempo de calidad con Dios. Porque como producto de pasar ese tiempo con el SeƱor vendrĆa sabidurĆa, comprensión, gozo, paz y visión. No es que yo no haya pasado tiempo con el SeƱor, pero, Ā”oh!, si pudiera hacerlo de nuevo, me gustarĆa asegurarme de que pasarĆa mĆ”s.
Holly: Muchas veces estamos tan cansadas que no tenemos en nosotras la fuerza para hacer lo que Dios nos ha llamado a hacer. Ese tipo de habilidades sobrenaturales solo provienen de la presencia del SeƱor.
Nancy: ĀæNo es ese el punto de la historia de MarĆa y de Marta en Lucas capĆtulo 10? Martha no tiene la perspectiva que necesita. Ella no tiene el equilibrio, la estabilidad, la cordura. Su frustración y su distracción y el estar fuera de control emocionalmente es porque ella estĆ” descuidando lo que JesĆŗs le dijo que su hermana habĆa escogido y que era absolutamente necesario, sentarse a los pies de Cristo y escucharlo.
Si yo estoy sirviendo, incluso dentro de este ministerio, dando, enseƱando, siendo lĆder del ministerio, escribiendo libros, haciendo estos viajes pero si no estoy pasando ese momento a los pies de JesĆŗs, voy a terminar como Martha. A menudo termino como Martha y asĆ nos pasa a la mayorĆa de las mujeres.
Kim Wagner: Eso es tan cierto, Nancy el alma del servicio, es pasar tiempo con Dios.
Holly: Sin eso, perdemos el foco como le pasó a Martha. Tenemos un pequeƱo lema en nuestra casa, y es muy simple. Las personas siempre son mĆ”s importantes que las cosas. Por lo tanto, no importa lo que haga si todavĆa tengo un corazón recto hacia las personas en mi casa, es algo que vale la pena. Si las cosas estĆ”n dirigiendo mi vida de tal manera que no puedo amar a la gente cercana a mĆ, estoy fuera de equilibrio.
Kim: Es que no es correcto estar haciendo el ministerio si no estoy en primer lugar sentada a los pies de JesĆŗs, consagrada a Ćl, escuchĆ”ndolo a Ćl y obteniendo de Ćl la dirección para el ministerio. No necesito hacer otra cosa, debo escucharlo a Ćl para saber lo que Ćl quiere que yo haga y recibir todo de Ćl.
Kathy: Creo que alguien dijo una vez, tu ministerio es tu vida, y tu vida es tu ministerio. Por lo tanto, si estamos sentados a los pies de JesĆŗs, como MarĆa, y siendo ministradas por Ćl, no creo que tengamos que estar trabajando a tiempo completo, como muchas personas creen, para tener un ministerio o ser lĆder de un estudio bĆblico.
Nuestra vida es nuestro ministerio a quien quiera que sea que toque. Pero como lo hemos dicho aquĆ, si eso no lo estĆ” haciendo Dios, el fruto del EspĆritu no puede manifestarse en nuestra vida para bendecir a otros.
Holly: Uno de los peligros es que yo le dedique mi energĆa a alguien mĆ”s que no sea de mi propia casa, y descuide lo que estĆ” pasando en mi casa y me dedique a las necesidades para el bien del ministerio en algĆŗn otro lugar donde puedo conseguir mĆ”s reconocimiento de lo que recibirĆa en mi propia casa.
Kim: Esto me recuerda un dĆa realmente triste, un dĆa cuando un hombre se acercó a mi esposo y a mĆ para consejerĆa matrimonial, el fue solo, sin su esposa y nos dijo: Ā«Ella estĆ” tan ocupada dando estudios de Biblia. Ella se dedica tanto tiempo durante el dĆa estudiando la Biblia, yendo a grupos de mujeres y actividades de mujeres que no tiene tiempo ni siquiera para cocinar en su casa.Ā»
Holly: Wao quĆ© triste creo que fue Elisabeth Elliot quien dijo, Ā«no estĆ©s tan ocupada leyendo tu Biblia que no veas el polvo debajo de la camaĀ». Yo creo que para alguien que es una esposa y madre, eso es una crĆtica muy balanceada.
Nancy: ĀæPero no creen ustedes que es una tensión constante? La presión para hacer las cosas, las tareas, cumplir con nuestros quehaceres y todas las cosas de nuestra agenda, y el deseo de nuestro corazón de tener una relación mĆ”s Ćntima con Cristo. Me parece que todos los dĆas de mi vida hay una tensión entre mi intimidad con Cristo y vivir lo que es un corazón de sierva.
Kathy: Creo que eso es muy cierto tambiĆ©n, pero el motivo de por quĆ© sirvo, por quĆ© quiero ir y servir, a veces, no es muy puro. Quiero ir y servir para que me den una palmadita en la espalda. Quiero ir y servir para que me pueda sentir bien conmigo misma. Pero realmente ir y servir con el motivo puro de decir, lo estoy haciendo para ti SeƱor, porque te amo. Y como Kim dijo, Ā«quiero que esa persona te conozca. Quiero que esa persona vea a JesĆŗs en mĆĀ».
Eso es un buen motivo en vez de querer yo el reconocimiento. Querer sentirme bien.
Nancy: Me encanta esa canción que Steve Green que dice, Ā«amar al SeƱor nuestro Dios es el corazón de nuestra misión, la fuente de donde brota nuestro servicioā.
De nuestro amor hacia Ćl es de donde fluye nuestro servicio a los demĆ”s.
Holly: Y creo que eso es lo que hemos dicho de varias formas diferentes. Si no estĆ” fluyendo en primer lugar el amor a Cristo y lo que Ćl estĆ” haciendo en nuestras vidas, terminaremos enfocĆ”ndonos en nosotras.
Kim: Y eso no es puro. Eso no es pura adoración.
Holly: Correcto.
Nancy: Eso es lo que hace que el servicio sea una carga.
Holly: Si nos enfocamos en nosotras.
Kathy: De esa manera, vamos a esperar que nos elogien, nos agradezcan, nos retribuyan. Todo se trata de mĆ.
Nancy: AhĆ es donde el orgullo y el resentimiento se manifiestan.
Holly: Asà es Nancy, como Martha en la cocina, golpeando el pan, diciendo: «¿Por qué nadie me ayuda?»
Kathy: Con lo de Stephanie, en un momento dado, antes de que supiĆ©ramos que era autista, nos dijeron que Ā«tenĆa trastorno generalizado del desarrollo. Lo han llamado TGDĀ». Al ir creciendo en la vida cristiana, creo que hay tres cosas que me llevan lejos del SeƱor, mĆ”s que otra cosa. Orgullo, desobediencia y desconfianza.
Creo que nosotras, como cristianas tenemos esta discapacidad que nos hace tropezar.
Holly: AsĆ es la tenemos. Y mientras estemos en estos cuerpos vamos a tener esta discapacidad.
Kathy: Y el orgullo es el primero que nos incapacita de tantas formas. Yo lo odio y Dios también. Recientemente, acabo de leer sobre SatanÔs cuando cayó del cielo, y la razón por la que esto sucedió fue por su orgullo. En esta porción de las Escrituras, hay siete razones por las que se le echó del cielo, y todas tienen que ver con el orgullo.
ĀæNo es interesante que con lo que los seres humanos luchamos mĆ”s es con nuestro orgullo, porque el enemigo ha estado alrededor desde el principio de los dĆas sabiendo que este tambiĆ©n era su problema?
Kim: Sabes es que pues estĆ” en nuestra carne por la caĆda. Queremos manejar nuestras vidas. Nosotras deseamos ser Dios. Quiero decir, que es la tentación que SatanĆ”s puso delante de Eva, porque esa fue la tentación en la que Ć©l cayó, el deseo de ser Dios. Su deseo de estar en control. Esa es la raĆz del orgullo, y eso es lo que hay en nosotras.
Nancy: Tengamos en cuenta que SatanĆ”s fue un siervo de Dios en el cielo. Ćl estaba sirviendo al SeƱor. De cierta forma fue como el ādirector del coroā del cielo, y esta es una imagen de lo insidioso de nuestro servicio si estamos enfocadas en nosotras mismas.
SatanĆ”s dijo en esencia, y no es esto lo que sucede en la iglesia a veces en los programas de mĆŗsica: yo quiero ser el principal. Quiero conseguir toda la atención. Quiero mi nombre en ese letrero luminoso. Voy a ser como Dios. SerĆ© semejante al AltĆsimo. Ćl se exaltaba a sĆ mismo.
Y nosotras nunca somos mÔs como SatanÔs que cuando estamos sirviendo por un deseo de ser reconocidas, y nunca somos mÔs como Jesús que cuando servimos sin necesidad de reconocimiento, sin buscar nuestra reputación, sólo queriendo dar la vida por Su bien y por bien de otros.
Holly: Yo estaba con una de nuestras familias que tuvo un nuevo bebĆ© esta semana. Mientras observaba a aquel pequeƱo totalmente indefenso. . . La antĆtesis de ese orgullo es lo que JesĆŗs hizo cuando vino como un siervo, como un lĆder servidor y se despojó de todo lo que tenĆa en el cielo de una forma muy humillante, como un bebĆ© indefenso.
Y a lo largo de su vida, Ćl muestra exactamente lo contrario de lo que estamos hablando cuando hablamos de ese deseo de ser alabado, del deseo de ser el centro de atención. Ćl siempre, siempre estuvo ilustrando lo que significa liderar y ser un siervo al mismo tiempo. Lo podemos ver a lo largo de toda la Escritura.
Kathy: Una imagen perfecta de la humildad. ¿No es eso lo opuesto al orgullo? La humildad no significa destacar, ser reconocida. Cuando se ve de esta manera, lo que deseas no sólo es ser humilde. Quieres asegurarte de que estÔs haciendo las cosas con el motivo correcto.
Carmen: Esa fue Kathy Helvey, describiendo lo que significa servir como el Salvador. Ella vivió este mensaje hasta el dĆa que el SeƱor la llamó a Su presencia en el 2010.
Ella estaba hablando con Nancy Leigh DeMoss acerca de lo que significa servir como el Salvador. Sus amigas Judy Hurt, Kim Wagner, y Holly Elliff también fueron parte de la conversación.
Si te has perdido algunos de estos programas, te invito a visitar www.avivanuestrocorazones.com. Allà podrÔs encontrar el resto de esta serie y otras de tu interés.
MaƱana Nancy iniciarĆ” una nueva serie de un mensaje que dio en una de las conferencias Mujer Verdadera, llamado Ā«Una Mujer Verdadera se une a la batallaĀ» describiendo la valentĆa de Deborah que inspiró a los hombres alrededor de ella a confiar en Dios y a tomar acción.
Te esperamos maƱana, en un nuevo programa de Aviva Nuestros Corazones.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
Todas las Escrituras fueron tomadas de la Biblia de las AmƩricas a menos que se indique lo contrario.
MĆŗsica: Un Siervo Para Tu Gloria (En Vivo), Sovereign Grace Music & La IBI, El Dios Que Adoramos (En Vivo Desde Por Su Causa 2012) ā 2013 Sovereign Grace Music
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