Aviva Nuestros Corazones
Serie: Una mujer verdadera se une a la batalla
J29 ā ĀæTe unirĆ”s voluntariamente a la batalla?
https://www.avivanuestroscorazones.com/podcast/aviva-nuestros-corazones/te-uniras-voluntariamente-la-batalla/
Carmen Espaillat: Hoy en Aviva Nuestros Corazones.
Antes de comenzar con el programa de hoy, queremos compartirte el testimonio de Paulina. Ella nos escribe:
āHola, mi nombre es Paulina. Y asĆ como yo escucho el programa de Aviva Nuestros Corazones me gustarĆa tambiĆ©n que otras mujeres lo escucharan. No saben cuĆ”nto me ha cambiado el escuchar sus consejos porque para mĆ sus consejos y el hablar de Cristo JesĆŗs nuestro Dios han sido maravillosos, nos hacen ser mujeres verdaderas, ser libres de todos nuestros pecados, seguirlo a Ćl, alabarle a Ćl y prepararle un camino a Ćl para cuando venga. AsĆ estaremos listos para luchar contra la maldad porque el diablo es como un león rugiente y anda buscando a quiĆ©n devorar. Animo a todas las mujeres a escuchar el programa, se lo digo yo, que me ha cambiado.
Y ella continĆŗa diciĆ©ndonos. Nos anima a ser mujeres verdaderas y a entregarle nuestro corazón a JehovĆ”, dejarle nuestras cargas a Ćl y no permitirle al diablo que gane. AsĆ cuando Ćl venga estaremos preparadas. Con todas las cosas que estĆ”n sucediendo ahora debemos refugiarnos en Ćl escudriƱando la Biblia, es el momento de entregar sus corazones al SeƱor pues estĆ” cercaā. Ciertamente, damos gracias a Dios por lo que Ćl estĆ” haciendo a travĆ©s de este ministerio en nuestras mujeres de AmĆ©rica Latina.
AquĆ estĆ” Nancy:
Nancy Leigh DeMoss: La batalla es de Dios. Dios saldrĆ” victorioso y Sus enemigos serĆ”n vencidos. Cuando el mal venga devastadoramente, Dios levantarĆ” un estandarte contra Ć©l. Su nombre, la Cruz de Cristo, el Evangelio de Cristo, la verdad de Diosā es mĆ”s poderoso que todos los carros, ideologĆas, filosofĆas, poderes, ejĆ©rcitos y religiones falsas del mundo. Dios es el victorioso. Dios es el campeón. La batalla es del SeƱor.
Carmen: EstĆ”s escuchando Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss en la voz de Patricia de SaladĆn.
Ayer comenzamos a escuchar un mensaje que Nancy entregó durante la conferencia āMujer Verdaderaā en Forth Worth hace unos aƱos. Nancy Leigh DeMoss nos contó la historia de DĆ©bora en Jueces 4 y 5. Vamos a unirnos a esta historia heroica. Comenzaremos revisando algo de lo que escuchamos ayer.
Nancy: Continuando en el versĆculo 9 dice: Entonces DĆ©bora se levantó āy me encantan esas palabrasā porque muy frecuentemente tengo temor de meterme en la lucha, prefiero quedarme en un ambiente mĆ”s conveniente, mĆ”s cómodo, no me levanto y comienzo a involucrarme en la batalla. Me alegro que DĆ©bora se levantara. Ella sabĆa que era lo que Dios querĆa que ella hiciera y ella salió fuera de su zona de seguridad, ella se levantó y fue con Barac a Cedes y Barac convocó a Zabulón y a NeftalĆ a Cedes y subieron con Ć©l diez mil hombres, DĆ©bora tambiĆ©n subió con Ć©l.
Ahora, ella sabĆa que esto iba a ser una situación peligrosa. La batalla se encontraba lejos de donde DĆ©bora vivĆa. Ella pudo haberse quedado atrĆ”s, o permanecer fuera sin involucrarse con ellos, pero ella tenĆa que involucrarse porque Dios le hizo un llamado para su vida y ella tuvo un corazón para Dios y para Su pueblo.
Nosotras vemos en esta historia que Dios utiliza instrumentos humanos para cumplir los propósitos de Su Reino, pero no siempre usa las personas que nosotros esperamos. En este caso Dios escogió y usó medios poco convencionales para derrotar al enemigo y librar a Su pueblo.
En primer lugar Ćl utilizó a dos mujeres como parte del plan de la batalla: a Jael y a DĆ©bora. de una manera inesperada, esa no es la manera que nosotros hubiĆ©ramos escrito el guión y ciertamente no es la manera que se hubiera escrito en esa Ć©poca.
Ćl tambiĆ©n utilizó, como estamos viendo en este pasaje, soldados de infanterĆa, 10.000 hombres de a pie. Y tĆŗ dirĆ”s: āĀæY cuĆ”l es la gran cosa ? ĀæCuĆ”l es el problema con eso?Ā» Recuerda cómo los cananeos estaban viajando, ellos viajaban con novecientos carros de hierro. Estas eran armas de destrucción masiva, eran vehĆculos de guerra masivos y estos eran los carros con los que habĆan oprimido a los pueblos por veinte aƱos y Āævas a enviar soldados de a pie para la batalla?
ĀæPor quĆ© Dios hace las cosas de esa manera? Para que Ćl reciba toda la gloria, por lo que no pueden gloriarse en la carne humana. āOh, sĆ, un gran general del ejĆ©rcito que nos llevó a la batalla y tenĆamos todas esas armas grandesā. De ninguna manera. Sabemos cuando leemos esta historia ahora, que solo podemos decir que Dios es el Conquistador. Dios es el Ćŗnico que obtiene la victoria. Ćl elige y utiliza vasos frĆ”giles, que estĆ”n listos para ser utilizados.
Ahora, el patrón normal de Dios como tĆŗ lo puedes ver mediante las Escrituras, es que los hombres sean llamados y levantados para ser los lĆderes principales, protectores y proveedores para el pueblo de Dios. Y no podemos tomar el tiempo ahora para ir a todos los pasajes de la Escritura en donde se nos ilustra esto. Y no me malinterpreten, aquellas que estĆ”n citĆ”ndome en las redes sociales, ya que podrĆa tener problemas. Pero, la norma de Dios es que el liderazgo principal, la protección y la provisión para Su pueblo viene de los hombres.
Sin embargo, en el periodo de los jueces habĆa una falta de liderazgo masculino. Los hombres estaban asustados. Ellos estaban pasivos. Eran inactivos. Y veo en DĆ©bora un modelo de mujer completamente femenino y que fue llamada y fue utilizada por Dios para ayudar a promover y para incrementar un liderazgo masculino en la nación . Y tal vez se preguntarĆ”n Āæcómo sabes esto? ĀæTe lo estĆ”s inventando?
De hecho, DĆ©bora ha llegado a ser algo como un Ćcono para aquellos que mantienen una teologĆa igualitaria de los roles tanto de hombres como de mujeres. pero me gustarĆa rescatar a DĆ©bora e ir nuevamente con ella para que pueda mostrarte e ilustrar una visión complementaria del hombre y la mujer. Primero que todo, no hay evidencia de que ella misma quisiera o aspirara liderar la nación. Su corazón estaba en servir.
Y si vamos al capĆtulo 5, al versĆculo 7, ustedes verĆ”n la percepción de DĆ©bora misma tenĆa de su rol, su corazón .
«Quedaron abandonadas las aldeasen Israel;
quedaron abandonadas hasta que yo, DƩbora, me levantƩ.
Ā”Me levantĆ© como (quĆ©?)como una madre en Israel!Ā» (versĆculo 7)
Ahora, hay muchas otras cosas que ella podrĆa decir. āMe levantĆ© como una profetisaā. āMe levantĆ© como juezā. āMe levantĆ© como una guerreraā. āMe levantĆ© como una estrategaā. āMe levantĆ© como alguien que se hizo cargo de la nación pues ninguno de los hombres tuvo el coraje o las agallas para hacer algo para continuarā. Nada de eso.
ĀæCómo se veĆa a ella misma? Como una madre. Esto es una referencia al instinto de protección de crianza. Esto es lo que le dio a ella el coraje para ir hacia la batalla āun corazón de madre. Amigas, no tienen que tener hijos biológicos para tener el corazón de una madre. Dios ha puesto en mĆ como mujer soltera sin hijos biológicos propios, un corazón de madre por el pueblo de Dios. Dios tambiĆ©n puede poner ese corazón en ti. Eso fue lo que la motivó a ella. Ella no se dejó llevar por el deseo de poder, ni de control, tampoco de posición, de reconocimiento, ella estaba motivada como una madre en Israel.
El pastor John Piper ha escrito un material precioso sobre la masculinidad y la feminidad bĆblica.
Hay un recurso del pastor John Piper titulado ĀæCuĆ”l es la diferencia? Y estĆ” disponible en inglĆ©s y es una de las referencias mĆ”s Ćŗtiles que he leĆdo acerca de las diferencias entre hombres y mujeres, bĆblicamente hablando. El pastor habla de lo que significa ser una mujer verdadera. Ćl dice:
āEn el corazón de una feminidad madura hay una disposición o inclinación liberadoraā¦ā Es una disposición liberadora. No es para ponernos en prisión. Es liberadora. āEs una inclinación para afirmar, para recibir y cultivar fuerza y liderazgo de hombres dignos, en formas que son apropiadas para las diferentes relaciones de una mujerā.
Esto es feminidad maduraāāesa disposición e inclinación para afirmar, recibir y cultivar fuerza y liderazgo de hombres dignos en formas que son apropiadas en nuestras diferentes relacionesā. Tu comportamiento es diferente con tu esposo, con tu jefe o con un colega de trabajo o con un hermano. Diferentes relaciones, diferentes formas que son apropiadas, pero Ćl dice que es una inclinación liberadora para nosotras como mujeres.
Pienso que DĆ©bora ilustra esto de una forma preciosa. Ella actuó de esa forma para afirmar y levantar el liderazgo masculino. Ella no le ordenó a Barac ni le dijo quĆ© hacer. Ella simplemente entregó un mensaje del SeƱor. CapĆtulo 4:6, āEsto ha ordenado el Dios de Israelā. Ella estimuló el liderazgo en Barac, sin resaltar lo que ella estaba tratando de lograr. āSĆ, nosotras las mujeres vamos a ayudar a los hombres a ser mĆ”s hombresĀ». No, nada de esta actitud y me encanta esto de ella. Ella le proveyó una oportunidad a Barac de llevar a cabo o cumplir el llamado de Dios como lĆder, protector y defensor.
La vemos en un rol de ayuda sensible. Ella estĆ” acompaƱando a Barac voluntariamente a la batalla, ante su iniciativa y la solicitud de Ć©l. No es una mujer que estĆ” tomando las riendas. El capĆtulo 4:9 dice: āCiertamente irĆ© contigoā ante la iniciativa de Barac. Ella estaba maravillada al ver un hombre levantado y tomando el liderazgoā asĆ como nuestros corazones son animados al ver que Dios levanta hombres a orar, predicar, y liderar nuestras iglesias y nuestros hogares. Queremos estar agradecidas por esto, deleitarnos y animarnos por ello.
Miremos el versĆculo 2 del capĆtulo 5 en el himno de DĆ©bora, āĀ”Por haberse puesto al frente los jefes en Israel, por haberse ofrecido el pueblo voluntariamente, bendecid al SEĆOR!ā Ella estaba agradecida por esto. Miremos el vers. 5:9. āMi corazón estĆ” con los jefes de Israel, los voluntarios entre el puebloā. Ā”Bendecid al SeƱor! Ella afirma el liderazgo masculino.
AsĆ pues vemos en DĆ©bora una mujer de fe y una mujer valiente. El legado de su vida es que mediante su influencia y su valor, los hombres de aquellos dĆas llegaron a ser hombres que fueron hacia adelante, con intensidad, aceptando la responsabilidad, para pelear contra el mal y defender a sus esposas y a sus hijos. Esto es, amigas, no el poder del control, sino el poder que tenemos de influenciar como mujeres.
Veo en esta mujer un corazón humilde, hay humildad. Es como la gracia principal y la antĆtesis es el orgulloā la raĆz principal de todo pecado es el orgullo. Pero veo aquĆ un corazón humilde; una mujer que no estĆ” buscando obtener el crĆ©dito o ser la heroĆna de la historia. De hecho, si tĆŗ estuviste anoche durante el tiempo de oración , escuchaste a una niƱa de 9 aƱos llamada Abby, citar para nosotros los Ćŗltimos versĆculo de Hebreos capĆtulo 11. Ella se sentó durante toda la conferencia y tomó notas de cada predicador. Ella llenó todas las pĆ”ginas con notas y dejó una para esta maƱana. (Y necesito seguir porque ella probablemente no tendrĆ” mĆ”s espacio). Pero ella citó para nosotros los Ćŗltimos versĆculos el gran salón de la fe de Hebreos capĆtulo 11.
Y en este pasaje hay catorce hombres del Antiguo Testamento y son nombradas dos mujeres del Antiguo Testamento. ¿Recuerdas quiénes son? Sarah y Rahab. Ninguna Débora en esa lista. Ella no es nombrada. Pero escuchen esto, Hebreos 11:32
«¿Y quĆ© mĆ”s dirĆ©? Pues el tiempo me faltarĆa para contar de Gedeón, Barac, Sansón, JeftĆ©, David, Samuel y los profetas; quienes por la fe conquistaron reinos, hicieron justiciaĀ».
ĀæCómo Barac logró estar en la lista y DĆ©bora no? A DĆ©bora no se le nombra, pero sĆ a Barac como un hombre de gran fe. Ciertamente no comenzó de esta manera. DĆ©bora vivió en una era donde los hombres fueron pasivos y temerosos, negĆ”ndose a tomar el rol que les correspondĆa. DĆ©bora tuvo la fe para los inicios y al final la fe de Barac fue la que fue reconocida en Hebreos 11.
ĀæSaben quĆ©? Creo que esto le habrĆa agradado a DĆ©bora. Creo que le habrĆa hecho feliz porque ella estaba cumpliendo su rol creado por Dios como ayuda idónea. Cuando Barac fue reconocido al final como un gran hombre de fe, Āæno crees que ella dijo, āSĆ, SeƱor gracias por haber levantado a este hombre y haberle dado valentĆa y fe.
Y recuerda, en los libros del cielo, el nombre de DĆ©bora estĆ” allĆ, y tu nombre puede estar allĆ junto con el de hombres a los que Dios ha influenciado a travĆ©s de tu vida para hacer grandes hazaƱas, en el capĆtulo 4, verso 12, tenemos una descripción de la batalla.
Ā«Avisaron a SĆsara que Barac, hijo de Abinoam, habĆa subido al monte Tabor. Y juntó SĆsara todos sus carros, novecientos carros de hierro (para que no olvidemos lo fuerte que era el enemigo), y a todo el pueblo que estaba con Ć©l, desde Haroset-goim hasta el torrente Cisón. Entonces DĆ©bora dijo a Barac: Ā”LevĆ”ntate!, porque este es el dĆa en que el SeƱor ha entregado a SĆsara en tus manos; he aquĆ, el SeƱor ha salido delante de ti. Bajó, pues, Barac del monte Tabor seguido de diez mil hombresĀ». (vv. 12-14).
Ahora, Barac estÔ en una situación peligrosa que atenta contra su vida y ¿qué hace Débora? Ella viene a su pedido y anima a este hombre con las promesas de Dios. Sabemos el final de la historia pero todo lo que Barac sabe es que aquellos 900 carruajes acabarÔn con los 10.000 hombres de a pie. Pero él se armó con las promesas de Dios. ¿Y dónde escuchó él estas promesas? De los labios de una mujer de fe. Ella lo animó con las promesas de Dios y lo inspiró a continuar en la fe.
Amigas, las palabras de una mujer pueden inspirar valentĆa y fe en los hombres a su alrededor, en esposos e hijos, en pastores y en otros. AsĆ que dejemos de hablar de hombres pasivos y hombres que no saldrĆ”n a escena. Seamos mujeres valientes, mujeres de fe, humildes y hablemos palabras que edifiquen en lugar de derribar.
Y dĆ©jame hacerte esta pregunta. ĀæViste el video de Kim compartiendo con transparencia de su propia vida, cómo ella, poquito a poco, erosionó la hombrĆa de su esposo hasta que este hombre que habĆa sido hombre valiente simplemente se anuló?
ĀæCuĆ”ntas de nosotras como mujeres con nuestras palabras destruimos la valentĆa, la fe y la masculinidad de los hombres nuestro alrededor ? ĀæPodemos poner un fin a esto y comenzar a hablar palabras de Ć”nimo, palabras de fe? Y quizĆ”s tĆŗ piensas: āEs que mi esposo no es un guerreroā. ĀæCrees que Dios puede hacer de Ć©l un guerrero y podrĆa inyectar fe en su corazón? QuizĆ”s me dices āTĆŗ no sabes, es que Ć©l es un desastreā. ĀæCrees que Dios puede redimir desastres? Dios nos ha redimido a nosotras, Ćl nos estĆ” redimiendo.
Y por cierto hay mucha necesidad de redención. Algunos de estos hombres son tan pacientes con nosotras, mujeres controladoras, conspiradoras y manipuladoras, siempre teniendo una mejor idea. Dios ten misericordia de estos hombres viviendo con algunas de nosotras, quienes a veces somos fierecillas. AquĆ estĆ” la mujer que es el modelo de valentĆa y cómo sus palabras inspiraron valentĆa en lugar de desĆ”nimo. Miremos el versĆculo 15:
Ā«Y el SeƱor derrotó a SĆsara, con todos sus carros y todo suejĆ©rcito, a filo de espada delante de Barac; y SĆsara bajó de su carro, y huyó a pie. Mas Barac persiguió los carros y el ejĆ©rcito hasta Haroset-goim, y todo el ejĆ©rcito de SĆsara cayó a filo de espada; no quedó ni uno.Ā» (vv. 15-16)
ĀæQuiĆ©n es el hĆ©roe, el campeón de esta historia? No es DĆ©bora. No es Barac. ĀæQuiĆ©n es? ĀæQuiĆ©n derrotó a SĆsara y todos sus carruajes? Fue Dios. ĀæQuiĆ©n sometió a JabĆn el rey de CanaĆ”n frente a la gente de Israel en el v.23? El SeƱor lo hizo. Dios serĆ” el victorioso y sus enemigos serĆ”n derrotados.
Cuando el enemigo venga como una ola de maldad, Dios se levantarĆ” un estandarte en contra de Ć©l. El nombre, la cruz de Cristo, el Evangelio de Cristo, la Verdad de Dios āes mĆ”s poderosa que todos los carros, ideologĆas, filosofĆas, poderes, ejĆ©rcitos y religiones falsas del mundo. Dios es el victorioso. Dios es el campeón. La batalla es del SeƱor.
Y podemos mirar algo maravilloso en este pasaje. Podemos ver en la vida como Dios usa seres humanos para la batalla. Ćl utilizó a Barac. Los soldados israelitas pelearon muy duro, pero Dios tambiĆ©n intervino con algo sobrenatural y divino para ganar la batalla. Mira el versĆculo 20 del capĆtulo 5, tal vez nunca antes has mirado detenidamente esos versĆculos.
Ā«Desde los cielos las estrellas pelearon, desde sus órbitas pelearon contra SĆsara. El torrente Cisón los barrió, el antiguo torrente, el torrente Cisón.Ā»
ĀæQuĆ© quiere decir todo esto? Mientras estudias este pasaje, parece que Dios envió en medio de esta batalla una tormenta violenta. Rayos, lluvia torrencial, granizo. Y el rĆo Cisón, que normalmente era un arroyo muy pequeƱo, se desbordó. ĀæY quĆ© fue lo que sucedió con las ruedas de esos carros cananeos que ellos pensaban que era lo mejor que tenĆan? Se quedaron varados en el lodo de la inundación. Y el enemigo se llenó de pĆ”nico y de confusión, y los hombres que estaban en esos carros trataron de huir a pie para escapar de la ira de JehovĆ” Dios y de Su ejĆ©rcito.
Lo mejor de esta historia es que Baal, que era el dios cananeo, era el dios de las tormentas, al menos eso era lo que pensaban. En este momento JehovĆ” Dios demostró ser supremo en Su poder sobre las tormentas, sobre Baal y sobre todos los dioses falsos. SeƱoras, no hay lĆmite para los recursos de Dios y Su poder. EntrĆ©gate, tan dĆ©bil como eres, a Su disposición y Ćl moverĆ” el cielo y tierra si es necesario para defenderte y glorificarse a sĆ mismo. No subestimes el poder, ni la grandeza ni la gracia de Dios.
Ahora al ver esta historia desenvolverse, vemos que hubo algunos israelitas que voluntariamente se unieron a la batalla. Pero hubo otros que se quedaron en casa y rehusaron involucrarse. Los participantes, los voluntarios, fueron premiados y bendecidos por involucrarse voluntariamente.
Mira lo que dice el versĆculo 11 del capĆtulo 5 āEntonces el pueblo del SeƱor descendió a las puertasā.
VersĆculos 14-15, āDe EfraĆn descendieron los radicados en Amalec, en pos de ti, BenjamĆn, con tus pueblos; de Maquir descendieron jefes, y de Zabulón los que manejan vara de mando.v.15 Los prĆncipes de Isacar estaban con DĆ©bora; como Isacar, asĆ tambiĆ©n Barac; al valle se apresuraron pisĆ”ndole los talonesā.
Verso 18: Ā«Zabulón era pueblo que despreció su vida hasta la muerte. Y tambiĆ©n NeftalĆ, en las alturas del campoĀ».
Estas fueron las tribus que se involucraron en la batalla. Pero hubo otros que se negaron a involucrarse aunque vivĆan cerca, y estos fueron amonestados.
ContinĆŗa leyendo en el capĆtulo 5:15, āEntre las divisiones de RubĆ©n habĆa grandes resoluciones de corazónā. Ellos se sentaron y pensaron en esto.
VersĆculo 16, āĀæPor quĆ© te sentaste entre los rediles, escuchando los toques de flauta para los rebaƱos? Entre las divisiones de RubĆ©n habĆa gran escudriƱamiento de corazónā. Ellos pensaron en eso, pero no hicieron nada. Optaron por sentarse y dejaron a sus hermanos ir al peligro de la batalla y pelearla.
Mira el versĆculo 17. āGalaad se quedó al otro lado del JordĆ”n. ĀæY por quĆ© se quedó Dan en las naves? Aser se sentó a la orilla del mar, y se quedó junto a sus puertosā.
VersĆculo 23 del capĆtulo 5 āMaldecid a Merozā, āmuchos comentaristas creen que fue una ciudad en NeftalĆ, cerca de la batalla. āMaldecid a Merozā, dijo el Ć”ngel del SeƱor, āmaldecid, maldecid a sus moradores; porque no vinieron en ayuda del SeƱor, en ayuda del SeƱor contra los guerrerosā.
En su comentario, Phillips Brooks dice, āMeroz es el ejemplo del bueno para nada. Esta dispuesto a ver a otras personas luchar en las batallas de la vida mientras Ć©l viene y toma el botĆnā. El comentarista Matthew Henry dice, ā Muchos no hacen su deber por miedo a involucrarse en problemas, por aman estar tranquilos, y tienen un afecto exagerado por los negocios mundanosā.
Y esto ha sido un reto para mĆ, ya que Dios me ha llamado a la batalla todos estos aƱos y a veces he tenido mucho miedo, he querido permanecer atrĆ”s, muy lejos del problema. Se me ha recordado que el miedo a tener problemas, el amor a la tranquilidad y un amor por los negocios de este mundo, me mantienen fuera de la batalla.
Amigas, Dios no necesitó esas tribus para darles la victoria. Ćl lo hizo sin ayuda. Ćl tiene estrellas, truenos y tormentas y todo eso a Su disposición, pero el problema es que estas personas perdieron la oportunidad de alinearse con Dios. Dieron excusas para no involucrarse y sufrieron la deshonra porque eligieron sentarse fuera de la batalla.
Dios no nos necesita, Dios no te necesita. y no me necesita a mĆ. Los propósitos del Reino se cumplirĆ”n en este mundo con o sin nosotras. Pero Ćl nos ha dado una oportunidad increĆble en nuestra generación para unirnos con Ćl en lo que Ćl estĆ” haciendo en este mundo. En la batalla entre el bien y el mal, hay una oportunidad de pararnos firmes con Ćl y Su pueblo, y arriesgar nuestra seguridad y, si es necesario, nuestras vidas para involucrarnos.
¿Vas a ser de las que se unen a la batalla o te vas a sentar fuera de la batalla para estar mÔs segura?
Carmen: Esas son preguntas comprometedoras de Nancy Leigh DeMoss. Escuchamos parte de lo que ella habló en la conferencia Mujer Verdadera. Esta fue en Forth Worth, Texas. La que escuchamos se llama āUna mujer verdadera se une a la batallaā.
MaƱana vamos a escuchar el final de la historia de DƩbora. Nancy compartirƔ sus luchas para abrazar por completo el llamado de Dios en su vida.
Nancy : Me he cansado de nadar en contra de la corriente. He querido volver a donde es seguro para tener una vida normal. Pero Dios tiene Su mano y Su llamado en mi vida. Ćl ha puesto hombres y mujeres maravillosos a mĆ alrededor que han tenido el coraje cuando yo no lo he tenido. Mi vida no me pertenece, estĆ” atada a Cristo quien es el autor y el consumador de la fe. He aprendido en mis debilidades que no hay lugar mĆ”s seguro que estar con Ćl en medio de la batalla.
Carmen: Por favor regresa a Aviva Nuestros Corazones.
Aviva Nuestros Corazones con Nancy Leigh DeMoss es un ministerio de alcance de Life Action Ministries.
Todas las citas bĆblicas estĆ”n tomadas de la Biblia de las AmĆ©ricas, a menos que se indique otra cosa.
Permisos de publicación autorizados del Ministerio Aviva Nuestros Corazones para Alimentemos El Alma
Todos los Derechos Reservados
Disponible sobre el Internet en: http://www.avivanuestroscorazones.com