SƔbado 17 Octubre
SĆ©case la hierba, marchĆtase la flor; mĆ”s la palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
IsaĆas 40:8
(Jesucristo dijo:) El cielo y la tierra pasarƔn, pero mis palabras no pasarƔn.
Marcos 13:31
La Biblia, patrimonio de la humanidad
Hoy, algunos consideran la Biblia como un libro pasado de moda, pero otros lo reconocen como un libro excepcional. En febrero de 2010, en ParĆs, la Alianza BĆblica Francesa organizó una exposición que llevaba el tĆtulo: La Biblia, patrimonio de la humanidad. ĀæPor quĆ© se dio este calificativo a la Biblia? El patrimonio es Ā«la herencia del pasado que disfrutamos hoy y que transmitimos a las generaciones futurasĀ». La Biblia cumple con estos criterios. Muchos descubrimientos arqueológicos confirman la autenticidad de los hechos históricos citados en la Biblia. AdemĆ”s, ella ha sido una fuente de inspiración para muchos pintores, escultores, escritores y mĆŗsicos.
Pero, para muchos, la expresión «patrimonio de la humanidad» evoca la admiración al trabajo de aquellos que lo hicieron. Sin embargo, la Biblia tiene una autoridad moral que se impone a la conciencia del hombre, incluso si este se opone. Si tiene esta autoridad es porque no es el resultado del trabajo de los hombres que la redactaron. Ella es la Palabra de Dios. La Biblia responde las preguntas bÔsicas: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿A dónde voy?
¿Qué lugar le damos a la lectura de este Libro único?
āLas Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo JesĆŗs. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y Ćŗtil para enseƱar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obraā (2 Timoteo 3:15-17).
Deuteronomio 11 – Juan 7:1-31 – Salmo 118:10-14 – Proverbios 25:16-17
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