El pecado es una elección de situarnos en el lugar de Dios y esa es la peor desición que podemos tomar. El pecado nos alejará de la voluntad de Dios. No elijámos pecar, elijamos a Dios, obedezcamos a Dios no obedezcamos al pecado.
Si quieres experimentar la dicha y no ser culpable de pecado, debes número uno reconocer que has pecado y que sólo Cristo puede ayudarte, ya que el murió en la cruz y resucitó al tercer día para darnos perdón y número dos pídele que te salve, confiesa tus pecados a Dios y pide a Cristo que te salve. Gracia y Paz
Desde el principio tú fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. Ellos perecerán, mas tú permanecerás; y todos ellos… como un vestido los mudarás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, y tus años no se acabarán.
Para algunos, la naturaleza es solo materia; en cambio, para otros, es Dios.
Para los primeros todo es materia; Dios está excluido de su reflexión. Piensan que la tecnología conduce a la humanidad hacia el progreso, que no existe una regla superior para regir la naturaleza, y que los hombres deben enfrentar solos los problemas ecológicos.
Para los segundos, la naturaleza es casi confundida con Dios. En algunas corrientes de pensamiento se habla de la “madre naturaleza”, de “la madre tierra”.
Estas dos visiones de la naturaleza se oponen a lo que la Biblia nos dice. Primero, Dios es Espíritu, está muy por encima de la materia, pues el mundo fue creado por él y no es eterno. El mundo envejece y pasa. La tecnología no podrá resolverlo todo…
Pero Dios sopló un “aliento de vida” en el hombre (Génesis 2:7). Esto lo distingue de los animales y lo hace responsable ante Dios. La naturaleza no se puede comparar con el hombre. Debemos utilizar y preservar la naturaleza, pero no somos uno con ella. Solo el hombre fue creado a la imagen de Dios (Génesis 1:27).
Dios es el Creador, nos habla, y nos dio la capacidad de escuchar y comprender lo que nos dice. La naturaleza no tiene esta facultad de comunicarse así con él. Como Dios nos habla, tiene el derecho de esperar una respuesta de sus criaturas: el agradecimiento, el honor… ¡Solo él puede ser adorado!
¿De qué Manera La Consejería Noutética Difiere de Otras Formas de Consejería Cristiana? Por Jay E Adams
Mucho en la consejería pretende ser cristiano. Sin embargo, la mayor parte de la orientación que se hace por parte de los cristianos es una mezcla de sistemas de consejería incrédulos que han sido «saneadas» para que suene cristiana. No estoy diciendo que todos los que usan los sistemas de consejería paganos eclécticos lo hacen de mala fe, pero es muy claro que, incluso entre los mejores, la Biblia es “introducida” después de que la teoría y la práctica se han adoptado con el fin de hacer que de alguna manera se haga “cristiano” lo que se esta haciendo. Peor aún, en otros casos, la Biblia se entremezcla para que parezca cristiana. Incluso aquellos que honestamente creen que rociar algunos versículos de la Biblia de alguna manera santifica la consejería, en muchos casos, debe tener la conciencia tranquila al respecto. En algunas situaciones, sin embargo, puede haber aquellos que simplemente sabe tan poco de la Biblia, cómo interpretarla y aplicarla, que sinceramente creen que este proceso hace legitimo el nombre de “Consejería Cristiana.”
La Consejería verdaderamente cristiana (Consejería noutética, o la que está en línea con Consejeria noutética, pero no utiliza el nombre) tiene una base bíblica de principio a fin. Véase la respuesta a la pregunta anterior para más detalles. Lo que hace la diferencia, en lo fundamental, es si un sistema se basa en la promesa de que la Biblia tiene todas las respuestas para vivir como Dios manda. La Biblia enseña esto en pasajes tales como 2 Pedro 1:3, donde las promesas de Dios se dice que proporcionan justamente tal ayuda. Y, además, en 2 Timoteo 3:17, desde tres perspectivas distintas, Pablo dice que las Escrituras son suficientes para toda tarea a la que un anciano es llamado hacer. Lo que hace la diferencia entre los sistemas que se dicen cristianos y los que son verdaderamente, entonces, es si incluyen materiales extraños también. La Consejería cristiana, para justificar el nombre, debe afirmar (y en la práctica demostrar) la suficiencia de las Escrituras para la consejería.
Hay muchos que dicen que su orientación es cristiana y bíblica, pero la prueba se presenta en la evaluación de lo que realmente hacen cuando asesoran. La cuestión es si ellos incorporan o no otras creencias y prácticas. La Consejería noutética se basa totalmente en la Escritura. Otros sistemas, dicen serlo y no lo son. Al llegar al fin de examinar lo que la gente hace en la consejería, es bastante evidente que sus afirmaciones son falsas. Esa es la forma en que se diferencia de otros sistemas de orientación que dicen ser cristianos. Justifica la afirmación al nombre “cristiano” y al nombre “bíblico.”
Algunos de los que pretenden hacer consejería “bíblica” sólo utilizan la Biblia para apoyar lo que, previa inspección, resulta ser un sistema no-cristiano. Un buen ejemplo de esto es la escuela de los temperamentos, revivido por O. Hallesby y otros. Ellos tomaron esta idea sobre la forma de los médicos-filósofos griegos que creían que el cuerpo estaba regulado por las proporciones de los cuatro humores (líquidos o que tenían que ver con el temperamento) que se poseía. Los modernos defensores “cristianos” de este sistema conveniente omiten la base de fluidos para el sistema, propagando la teoría de los cuatro temperamentos y añaden versículos bíblicos o historias sobre las personalidades de los personajes bíblicos que utilizan para ilustrar su punto de vista.
Al hacer esto, la Biblia se convierte en un libro de ilustraciones del cual la gente de los temperamento toman materiales para “respaldar” sus creencias. Debido a que utilizan mucho la Biblia erróneamente interpretada y utilizada para fines para los que nunca fue su intención –lo que tienen que decir puede impresionar a los incautos como pareciendo muy cristiano. El hecho es, sin embargo, no hay nada fundamentalmente cristiano o bíblico acerca de la teoría del temperamento en absoluto. En efecto, llamarlo así es un engaño de la clase más grosera. Los cristianos tienen que ser mucho más exigentes, y no aceptar todo lo que dice ser cristiano como tal. A menos que el sistema es bíblico de principio a fin, no es cristiano.
Renacidos ¡Regocijémonos por este glorioso futuro que nos espera!
25 de abril de 2022
2 Corintios 5.14-21
¿A quién no le gusta lo nuevo, en especial cuando lo viejo es inservible? Piense en un automóvil o dispositivo electrónico que no se pueda reparar, y en cómo anhelamos tener uno nuevo. Pero incluso con la tecnología de hoy, tales reemplazos no pueden compararse con tener una vida nueva.
Todos nacemos con una naturaleza pecaminosa que nos aleja de Dios, esclaviza al pecado y condena al castigo eterno. Pero nuestro Padre celestial entró en nuestro mundo por medio de su Hijo para rescatarnos, y nos ofrece una naturaleza completamente nueva. Eso es lo que el Señor Jesús quiso decir cuando habló de nuestra necesidad de nacer de nuevo (Jn 3.1-7).
Cuando ponemos nuestra fe en el Señor Jesús como nuestro Salvador, el Espíritu Santo regenera nuestro espíritu y nos convertimos en criaturas nuevas en Cristo. La persona que éramos antes de ser salvos se ha ido para siempre; la nueva ha llegado y nunca se marchará.
El espíritu del creyente ha sido renovado, aunque el cuerpo físico sigue siendo el mismo. Pero cuando el Señor Jesús regrese, nuestros cuerpos también serán hechos nuevos, libres del pecado y de todas sus consecuencias debilitantes. ¡Regocijémonos por este glorioso futuro que nos espera!
Lunes 25 Abril (El diablo dijo a Jesús:) Si eres Hijo de Dios, échate abajo; porque escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti, y… te sostendrán, para que no tropieces con tu pie en piedra. Jesús le dijo: Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios. Mateo 4:6-7 “Escrito está también” Cuando Jesús fue tentado por Satanás en el desierto, el diablo le citó la Palabra de Dios: “Escrito está”, pero la citó de forma incompleta y fuera de contexto para incitar a Jesús a desobedecer a Dios. Jesús le respondió: “Escrito está también”, y citó con exactitud un nuevo texto de la Palabra de Dios. Entonces Satanás se rindió y se fue.
Hoy Satanás también trata de turbar a los cristianos que leen la Biblia de forma incompleta o superficial. Así, por ejemplo, citando la Palabra de Cristo: “Bienaventurados los pobres en espíritu” (Mateo 5:3-11), algunos dicen que el evangelio conduce al oscurantismo.
Si no tenemos en cuenta el contexto, podemos sacar falsas conclusiones. Por esta razón algunos verdaderos cristianos se angustian pensando que pueden perder la salvación. Esto sucede porque interpretan mal los textos dirigidos a personas que no tienen la vida divina, pero que dicen ser cristianos (Hebreos 6:4-6).
Cristianos, ¡no nos dejemos confundir! Si un texto bíblico aislado parece contradecir la enseñanza clara de los demás textos, pongámoslo en su contexto y pidamos a Dios que nos ayude a entenderlo. ¡Él lo hará! La Palabra de Dios forma un conjunto de textos coherentes entre sí y verdaderos (Salmo 19:9). Apoyémonos en lo que está firmemente establecido. ¡El Dios de verdad no se contradice! Leamos la Biblia atentamente, y si Satanás intenta confundirnos por medio de un “escrito está”, sigamos el ejemplo de Jesús y respondamos como él: ¡“Escrito está también”!
MEDITACIÓN DIARIA Tiempo para descansar ¿Qué le preocupa o estresa en cuanto a su relación con el Señor?
24 de abril de 2022
Para sacarle el máximo provecho a este devocional, lea los pasajes a los que se hacen referencia.
Algunos días es como si estuviéramos caminando perfectamente sincronizados con el Señor. Y otros días parece que no pudiéramos encontrarlo en ninguna parte. Aunque tratemos siempre de sentirnos cerca de Él es probable que no sea así en esta vida. Por eso debemos tomar en serio la invitación del Señor: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cansados, y yo os haré descansar” (Mt 11.28).
Contribuir en el proceso de nuestra santificación, por medio de la obediencia a Dios es bueno, pero debemos reconocer que el descanso también es una parte fundamental del proceso. Note que Dios descansó en el séptimo día (Gn 2.1-3) y que el Señor Jesús hizo pausas a lo largo de su ministerio (Lc 5.16). Cuando decidimos descansar del trabajo y de todo afán, demostramos confianza en la obra que hizo el Señor Jesús en la cruz. También estamos demostrando confianza en su control soberano sobre nuestras vidas. Aunque esto pueda parecer ilógico, descansar, de hecho, trae gloria a Dios.
PIENSE EN ESTO
¿Qué le preocupa o estresa en cuanto a su relación con el Señor? Considere dejar eso a un lado hoy para tan solo disfrutar del bien que el Señor Jesucristo aseguró para usted. Biblia en un año: 2 Reyes 7-9
Todo el mundo quiere opinar sobre la existencia de Dios. Unos defienden teorías científicas, viejas o nuevas, para cuestionar la intervención de un Creador. Otros recurren a las catástrofes o a las injusticias para negarlo y decir que “no hay Dios”…
Algunos dicen: “¿Existe Dios?”. Pero esta no es la pregunta correcta. Sería más útil preguntarse humildemente: ¿Cómo se reveló Dios a sus criaturas? Detenernos en la cuestión de la existencia de Dios puede hacer que lo veamos como un Dios lejano, indiferente al destino del hombre. Entonces pensaremos que este tema no nos concierne.
En cambio, si se reveló, si nos habló, debemos escucharlo. Su mensaje está dirigido a nosotros y es imprescindible conocerlo.
La Biblia declara ser ese mensaje. Entonces surge esta pregunta: “¿Me enteré de su contenido?”.
No se trata, pues, de un debate intelectual, sino de un problema moral en el que interviene la honestidad. Una última pregunta surge de forma natural: “¿Realmente queremos informarnos y leer la Biblia?”. No como un desafío, sino más bien como un llamado a descubrir el amor de Dios.
Jesús nos invita: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí” (Juan 5:39).
“Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” (Mateo 11:28-30).
MEDITACIÓN DIARIA La razón por la que somos zarandeados El Señor puede usar el proceso de zarandeo para purificar nuestra fe, posicionándonos para recibir su gracia.
23 de abril de 2022
Lucas 22.31-61
En el pasaje bíblico de hoy, Cristo le dice a Pedro que Satanás ha pedido permiso para zarandear a los discípulos como trigo. Parece extraño pensar que el enemigo quisiera conversar con Dios sobre las personas, pero esto es una realidad —incluso ese fue el caso de Job (Job 1.6-12). ¿Alguna vez se ha preguntado si Satanás habla de usted? Podemos pensar que no somos tan especiales, pero nuestro verdadero potencial nos hace importantes en el ámbito espiritual.
A menudo, suponemos que Satanás nos tienta en nuestros puntos débiles, pero también ataca donde somos fuertes. De hecho, bajamos la guardia porque tenemos confianza en nuestras fuerzas, y ahí es cuando él ataca. Considere a Pedro: se jactó de su lealtad al Señor Jesús y, sin embargo, fracasó cuando negó conocerlo. Satanás se dirige a los creyentes que tienen clara la verdad de Dios, porque ellos son su mayor amenaza.
Jesucristo comparó a los discípulos con el trigo, porque este es zarandeado o tamizado mediante una sacudida vigorosa que separa la paja del grano. Él sabe que Satanás quiere sacudir nuestra fe desde sus cimientos para que sigamos nuestro propio camino, lejos de Dios. El Señor puede usar este proceso de zarandeo para purificar nuestra fe, posicionándonos para recibir su gracia.
¿Cómo funciona la psicología con la consejería bíblica?
La psicología secular se basa en las enseñanzas de psicoanalistas como Sigmund Freud, Carl Jung y Carl Rogers. La consejería bíblica, o noutética, por otro lado, está basada directamente en la Palabra revelada de Dios. La consejería bíblica ve la Escritura como suficiente para equipar al hijo de Dios para toda buena obra (2 Timoteo 3:17). Los consejeros bíblicos enseñan que el problema básico del hombre es de naturaleza espiritual; por lo tanto, los psicólogos ateos, que están espiritualmente muertos, no tienen una visión real de la condición humana.
En este sentido, lo que se suele llamar «consejería cristiana» es diferente de la «consejería bíblica» en que la consejería cristiana a menudo utiliza la psicología secular como complemento de la Biblia. Esto no quiere decir que un consejero cristiano no sea también un consejero bíblico, pero a menudo los consejeros cristianos son cristianos que integran la psicología secular en su consejería. Los consejeros bíblicos o noutéticos rechazan la psicología secular por completo.
La mayor parte de la psicología es de naturaleza humanista. El humanismo secular promueve a la humanidad como el estándar más alto de verdad y moralidad y rechaza la fe, lo sobrenatural, y la Biblia. Por lo tanto, la psicología secular es la manera en que el hombre trata de entender y reparar el lado espiritual del hombre sin referencia a, o reconocimiento de lo espiritual.
La Biblia declara que la raza humana es una creación única de Dios, hecha a imagen de Dios (Génesis 1:26; 2:7). La Biblia trata expresamente de la espiritualidad del hombre, comenzando con su caída en el pecado en el Jardín del Edén y las consecuencias que le siguieron, particularmente en lo referente a su relación con Dios.
La psicología secular, por otra parte, está basada en la idea de que el hombre es básicamente bueno y que la respuesta a sus problemas yace dentro de él mismo. La Biblia, sin embargo, nos pinta un cuadro muy diferente de la condición del hombre. El hombre no es «básicamente bueno»; está “muerto en sus delitos y pecados” (Efesios 2:1) y su corazón es “engañoso más que todas las cosas y perverso” (Jeremías 17:9). Por lo tanto, el consejero bíblico toma un enfoque radicalmente diferente: en lugar de buscar soluciones a los problemas espirituales dentro de la propia mente, él busca confrontar el pecado, obtiene sabiduría de lo alto (Santiago 3:17), y aplica la Palabra de Dios a la situación.
Los consejeros bíblicos, como opuestos a los psicoterapeutas y a muchos “consejeros cristianos”, ven solo a la Biblia como la fuente de un enfoque comprensible y detallado para entender y aconsejar a la gente (2 Timoteo 3:15-17; 2 Pedro 1:4). El consejero bíblico está comprometido a dejar que Dios hable por Él mismo a través de Su Palabra. El consejero bíblico sigue la Biblia y busca ministrar el amor del verdadero Dios viviente, cuyo amor trata con el pecado y produce obediencia.
La psicoterapia se basa en las necesidades. Las necesidades de autoestima, de amor y aceptación, y de valoración tienden a dominar. Si estas necesidades son satisfechas, se cree que la gente será feliz, amable y moral; si no son satisfechas, la gente será miserable, odiosa e inmoral. La consejería bíblica enseña que la verdadera satisfacción y felicidad sólo puede ser encontrada en una relación con Dios y en la búsqueda de la piedad. No hay psicoterapia que pueda hacer que una persona egoísta sea desinteresada, por ejemplo, pero el siervo obediente de Dios estará satisfecho con su entrega alegre y desinteresada (2 Corintios 9:7).
Entonces, ¿cómo funciona la psicología con la consejería bíblica? No se puede. La psicología secular comienza y termina con el hombre y sus ideas. La verdadera consejería bíblica guía a los pacientes hacia Cristo y la Palabra de Dios. La consejería bíblica es una actividad pastoral, producto del don espiritual de la exhortación, y su objetivo no es la autoestima sino la santificación.